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Ésta ha sido una reunión sumamente útil, en particular porque ha
afianzado nuestro deseo general de avanzar en todos los frentes sin
dejar rezagada ninguna cuestión específica. Me parece especialmente
alentador que en respuesta a la petición del Viceprimer Ministro
Kudrin de que se reconozca el carácter urgente, creo que ahora el
sentimiento general es que estamos en condiciones de establecer un
programa acelerado de trabajo para el primer semestre del próximo
año, en el supuesto de que todas las partes se esforzarán
resueltamente para abordar con rapidez las cuestiones objeto de
negociación, a fin de encontrar soluciones lo antes posible en forma
metódica y gradual.
Al
definir nuestros futuros métodos de trabajo, considero que nuestra
principal preocupación debe ser evitar las duplicaciones y, en
especial, la pérdida de tiempo, habida cuenta de la presión
creciente de los Miembros con motivo de los preparativos de Cancún.
Pienso
que en primer lugar debemos comenzar por fijar en nuestro calendario
los períodos durante los que nos reuniremos en Ginebra para trabajar
sobre el proceso de adhesión de Rusia. Creo que todos estamos de
acuerdo en que debe ser un programa ambicioso. Con el calendario
delante, propondría que antes de Semana Santa, es decir, mediados de
abril, reserváramos tres períodos, de aproximadamente una semana de
duración cada uno.
Mi
propuesta es la siguiente:
Después
decidiremos el programa futuro de reuniones, a la luz de los progresos
que realicemos.
Debo
indicar asimismo que considero estas reuniones como una combinación
de reuniones informales y formales del Grupo de Trabajo, conjuntamente
con una serie de reuniones bilaterales y plurilaterales sobre
cuestiones específicas, así como con mis propias consultas con las
delegaciones interesadas para progresar en determinados temas.
Reconozco que lo que propongo es complejo. No obstante, creo que es
difícil proceder de otro modo, habida cuenta de las interrelaciones y
de la gran diversidad de intereses comerciales en juego. Nuestro
éxito dependerá totalmente de que todos seamos capaces de definir y
preparar con suficiente antelación las cuestiones específicas que se
abordarán en cada reunión de trabajo.
Además,
también debemos prever que se seguirán celebrando reuniones
plurilaterales en torno a las reuniones del Grupo de Trabajo y de
otros órganos competentes de la OMC. Por ejemplo, conforme a lo
debatido hoy, debemos tratar de programar nuevas reuniones
plurilaterales sobre agricultura y medidas sanitarias y fitosanitarias
que coincidan con las reuniones de la OMC sobre estos temas.
En
relación con lo que debemos hacer a continuación, tan sólo
destacaría que el pronto envío de contribuciones escritas para su
examen y, cabe esperar, para alcanzar un acuerdo es fundamental para
que las capitales puedan organizar los equipos y expertos que
participarán en las negociaciones, teniendo presentes las
limitaciones de recursos humanos y de tiempo. Con ese espíritu,
propongo que para nuestra reunión de enero y posiblemente para la de
marzo, en función de nuestros progresos, nos centremos especialmente
en las siguientes cuestiones del proyecto de informe:
Huelga
decir que la lista de cuestiones es indicativa, y puede ampliarse o
modificarse con flexibilidad en función de nuestras necesidades.
A
fin de prepararse para este exigente proceso de trabajo, haré
hincapié en que el examen de la nueva documentación de Rusia debe
ser nuestro cometido central en enero.
Varias
delegaciones han señalado hoy que tienen preparadas contribuciones
escritas sobre puntos específicos que requieren aclaración para
elaborar el proyecto de informe y propuestas de redacción de
carácter tanto técnico como sustantivo. Propondría que estas
contribuciones se faciliten con carácter prioritario a la Secretaría
para su inmediata transmisión a la Federación de Rusia, y en todo
caso en los primeros días de enero. Estas contribuciones, así como
las cuestiones que suscitan preocupación o las propuestas que han
resultado de los contactos bilaterales de Rusia, deben ser las
directrices en que se basen las nuevas contribuciones que se requieren
de Rusia. Esa nueva documentación que se reciba de Rusia deberá
distribuirse de forma refundida en un documento separado a más tardar
para mediados de enero.
Los
progresos de estos trabajos y la evolución del proceso de las
consultas informales del Presidente, según proceda, se comunicarán
naturalmente con regularidad en las sesiones del Grupo de Trabajo a lo
largo de la semana para garantizar la transparencia y la continuidad.
Al
término de nuestra reunión de enero debemos convocar la reunión a
nivel formal para hacer el balance de los progresos realizados en las
negociaciones bilaterales de Rusia en materia de acceso a los
mercados, así como con respecto a las cuestiones sistémicas del
proyecto de informe. En esta reunión final también debemos definir
las próximas etapas de nuestro trabajo.
A
fin de que nuestro proceso ulterior funcione bien, es especialmente
importante que Rusia acelere y complete la promulgación de la
legislación relacionada con la OMC, acompañándola de una
descripción detallada de los reglamentos de aplicación en vigor o
previstos. Ello es necesario para proporcionar la información
fáctica que se necesita de Rusia para abordar el examen de los
compromisos y condiciones de adhesión, una vez establecidos los
antecedentes fácticos.
No
puedo terminar esta reunión sin subrayar que cuando nos volvamos a
reunir también será necesario que se hayan registrado progresos
sustanciales en las negociaciones bilaterales de Rusia en la esfera
del acceso de mercancías a los mercados, la agricultura y los
servicios. Ha sido alentador enterarse en esta reunión que Rusia
se esforzará para finalizar todas sus negociaciones bilaterales para
la primavera del próximo año. Esto también será un desafío para
todos ustedes; una tarea que habrá de abordarse urgentemente y con
flexibilidad en todos los niveles. |