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Washington D.C. 26 de febrero de 2002
Comunicado conjunto final de los seis organismos participantes en el Marco Integrado - Banco Mundial, CCI, FMI, OMC, PNUD y UNCTAD

Sede del Banco Mundial, Washington D.C.

Los jefes ejecutivos y representantes de los seis organismos participantes en el Marco Integrado — 
el Sr. James D. Wolfensohn, Presidente del Banco Mundial, 
el Sr. J. Denis Bélisle, Director Ejecutivo del CCI, 
el Sr. Eduardo Aninat, Subdirector Gerente del FMI, 
el Sr. Mike Moore, Director General de la OMC, 
el Sr. Mark Molloch-Brown, Administrador del PNUD, y 
el Sr. Carlos Fortín, Secretario General Adjunto de la UNCTAD —
se reunieron en la sede del Banco Mundial en Washington D.C el 26 de febrero de 2002 y emitieron el siguiente comunicado:

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Discursos: Mike Moore

  

Los jefes ejecutivos de los organismos internacionales acuerdan colaborar a los efectos de la aplicación del Programa de Doha para el Desarrollo de la OMC




Nosotros, jefes ejecutivos y representantes de los seis organismos participantes en el Marco Integrado, reunidos en la sede del Banco Mundial en Washington D.C., reafirmamos nuestro compromiso colectivo de prestar ayuda en favor de una integración significativa de los países en desarrollo y los países menos adelantados en el sistema multilateral de comercio y la economía mundial. Acogemos con satisfacción el lanzamiento de nuevas negociaciones comerciales por la Cuarta Conferencia Ministerial de la OMC, que tuvo lugar en Doha en noviembre de 2001, que ha puesto el desarrollo y las necesidades e intereses prioritarios de los países en desarrollo y los países menos adelantados en el centro de las negociaciones y el programa de trabajo(1). En este contexto, celebramos la importancia atribuida al Marco Integrado en el párrafo 43 de la Declaración Ministerial de Doha y estamos convencidos de que su aplicación favorecerá la ejecución del Programa de Doha para el Desarrollo.

Reconocemos la necesidad urgente de estrechar los vínculos y acrecentar la coherencia entre la comunidad del comercio y la del desarrollo y entre los organismos. Se precisa una mayor coherencia para abordar las preocupaciones de desarrollo relacionadas con el comercio de los países en desarrollo y los países menos adelantados. Con tal fin habrá que ayudar a los países más pobres — PMA y otras economías de bajos ingresos — a negociar en función de sus propios intereses, estimular la oferta en respuesta a las mayores oportunidades de acceso a los mercados, diversificar su base de producción y exportación y modernizar sus instituciones de apoyo al comercio. Nos comprometemos a atender estas necesidades de conformidad con nuestros mandatos y experiencia.

La reforma y la liberalización del comercio son factores importantes del crecimiento económico capaces además de coadyuvar a la reducción de la pobreza y al desarrollo sostenible. Destacamos la función central de la asistencia técnica para la creación de capacidad en los países en desarrollo y los países menos adelantados. Sin embargo, los mercados y la asistencia técnica no son sustitutivos. La apertura de los mercados resulta igualmente necesaria para garantizar a los países en desarrollo y en particular a los países menos adelantados una parte del crecimiento del comercio mundial consonante con sus necesidades de desarrollo económico. En este sentido, recordamos además el compromiso enunciado por los Ministros de la OMC en la Declaración Ministerial de Doha respecto del objetivo del acceso a los mercados libre de derechos y de contingentes para los productos originarios de los PMA. También subrayamos que la reforma de la reglamentación nacional y la aplicación de políticas macroeconómicas y comerciales coherentes son necesarias e indispensables para el desarrollo del comercio. Es esencial que en cada PMA las esferas de acción comercial prioritaria, en particular la asistencia técnica relacionada con el comercio, queden reflejadas en los planes de desarrollo y las estrategias de reducción de la pobreza. 

  

El Marco Integrado Volver al principio

Seguimos convencidos de que el MI es un mecanismo eficaz para integrar el comercio en los planes de desarrollo nacional y las estrategias de reducción de la pobreza, además de constituir un mecanismo para suministrar asistencia técnica relacionada con el comercio. Recordamos el examen del Marco Integrado que hicimos en nuestra primera reunión, celebrada en la sede del PNUD en Nueva York el 6 de julio de 2000, en la que adoptamos las medidas necesarias para fortalecer el MI. Subrayamos que ningún organismo y ningún donante bilateral puede responder por sí solo de manera efectiva o significativa a los complejos desafíos comerciales y de desarrollo a que se enfrentan los PMA. Por ello el concepto y el mecanismo del MI siguen siendo un instrumento vital para dar respuestas conjuntas.

El rápido progreso del Programa Piloto del Marco Integrado es alentador. Reconocemos el valor de los estudios de diagnóstico sobre la integración comercial llevados a cabo por el Banco Mundial con el apoyo de los demás organismos participantes. Tomamos nota de los considerables esfuerzos hechos por los tres países en que el Programa se aplica para desarrollar un proceso participativo y no exclusivo dirigido por ellos mismos(2). Reconocemos que ha llegado el momento de proporcionar un seguimiento efectivo a los estudios de diagnóstico a través del suministro concreto de asistencia técnica relacionada con el comercio. Nos comprometemos a mejorar las respuestas de nuestros propios organismos a las necesidades prioritarias de asistencia técnica identificadas en esos estudios e instamos a los donantes bilaterales, los bancos regionales de desarrollo y los demás asociados para el desarrollo a que se unan a este esfuerzo. Las medidas de seguimiento requieren un mecanismo eficaz y previsible para hacer realidad las recomendaciones prioritarias de asistencia técnica relacionada con el comercio. Alentamos a los donantes bilaterales y a los organismos multilaterales a que, en consulta con las autoridades nacionales de los países en que se aplica el Programa Piloto, asuman el papel de “donante principal” en los distintos países beneficiarios, con miras a garantizar la aplicación de las recomendaciones prioritarias de asistencia técnica de los planes y matrices de acción. Encomendamos a los representantes del PNUD y del Banco Mundial que celebren consultas con los donantes y las autoridades nacionales a nivel del país con el fin de designar un donante principal y que rindan informe al Comité Directivo del MI.

Reafirmamos el papel de liderazgo del Banco Mundial en el apoyo al proceso de integración del comercio en los planes de desarrollo y las estrategias de reducción de la pobreza y subrayamos la necesidad de una activa participación de los demás organismos participantes, basada en el aprovechamiento de sus respectivas experiencias. Continuamos apoyando los esfuerzos participativos y no exclusivos desplegados por los países beneficiarios para integrar los resultados de los estudios de diagnóstico en sus documentos de estrategia de reducción de la pobreza y en las reuniones del Grupo Consultivo del Banco Mundial y la Mesa Redonda del PNUD. Acogemos con satisfacción el intercambio de representantes y la mejor coordinación entre los comités directivos nacionales del MI y los comités del documento de estrategia de reducción de la pobreza, lo que aumentará aún más la eficacia del MI.

Confirmamos, sobre la base de las lecciones aprendidas con el primer grupo de países a los que se ha aplicado el Programa Piloto, la ampliación del MI a un segundo grupo de PMA(3) recomendados sobre la base de los criterios convenidos(4). Hemos iniciado ya el trabajo en cuatro de ellos(5). Apoyamos una mayor ampliación del MI, que irá precedida de un examen exhaustivo por el Comité Directivo del MI. Convenimos en actuar rápidamente a fin de que los beneficios del MI se hagan extensivos al mayor número posible de PMA en el tiempo que media hasta la conclusión de la nueva ronda comercial de Doha. Sin embargo, para lograr este objetivo tendremos que movilizar recursos y medios en el marco de los mandatos de nuestros organismos. Además, celebramos y reconocemos la importancia de las contribuciones de los donantes bilaterales al Fondo Fiduciario del MI, elemento crítico para su continua ampliación. Hacemos hincapié en la necesidad de un aumento significativo de los recursos destinados a la asistencia técnica relacionada con el comercio.

Tomamos nota de las solicitudes de varias economías de bajos ingresos que no son PMA de que se responda a sus necesidades de desarrollo comercial mediante una ampliación de los beneficios del MI. Alentamos a los organismos y donantes que se encuentren en condiciones de hacerlo, sin desviar recursos del MI ni dejar de tener presente la prioridad atribuida a los PMA o actuar fuera del marco institucional del MI existente, a que consideren favorablemente estas solicitudes de que se proporcione apoyo para la integración y para la asistencia técnica relacionada con el comercio sobre la base del modelo del MI. 

  

El Programa de Doha para el Desarrollo Volver al principio

Convenimos en que la cooperación técnica y la creación de capacidad son elementos básicos de la dimensión de desarrollo del sistema multilateral de comercio. Nos comprometemos a aunar esfuerzos y a hacer contribuciones complementarias de conformidad con los mandatos institucionales de nuestros organismos. Convenimos en que éstos, teniendo en cuenta las respectivas esferas de experiencia, se centrarán, entre otras cosas, en atender las necesidades inmediatas de los países en desarrollo para participar en las actuales negociaciones comerciales y poder beneficiarse de las ventajas del sistema comercial abierto. Sobre la base de consultas entre nuestros organismos, las medidas interinstitucionales coordinadas y conjuntas podrían abarcar asuntos como los temas de negociación, la creación de capacidad en recursos humanos para las negociaciones comerciales y las investigaciones y estudios analíticos sobre los temas de negociación de interés para los países en desarrollo. El reforzamiento de la capacidad institucional para los servicios de apoyo al comercio, el desarrollo de estrategias de exportación y el establecimiento de una capacidad sostenible en materia de formación comercial son esferas importantes de nuestro compromiso colectivo.

Celebramos y respaldamos la iniciativa de que la OMC proceda, en colaboración con el Comité de Asistencia para el Desarrollo de la OCDE y en coordinación con otros organismos multilaterales y donantes bilaterales, a establecer una base de datos sobre asistencia técnica relacionada con el comercio, basada en ficheros de países, organismos y países donantes proveedores y en categorías comparables de asistencia técnica relacionada con el comercio convenidas. Esta base de datos acrecentará la coherencia, potenciará los recursos disponibles y reducirá al mínimo la duplicación. Servirá como mecanismo de transparencia en el intercambio y la puesta en común de la información. También en este contexto acogemos con satisfacción la decisión de establecer un nuevo sitio del MI en la Web, que la OMC gestionará con el apoyo de los organismos participantes.

Sin embargo, convenimos en que las respuestas a los desafíos del Programa de Doha para el Desarrollo deben ir bastante más allá del suministro de asistencia técnica relacionada con el comercio. Nos comprometemos en particular a apoyar la reforma comercial y otras medidas importantes para el desarrollo ordenado del comercio, como las políticas macroeconómicas, reglamentarias y comerciales racionales, y a facilitar asesoramiento en materia de políticas relacionadas con el comercio y análisis de las políticas, apoyo para aminorar las limitaciones de la oferta en los países en desarrollo y ayuda para proteger a los pobres de las posibles distorsiones asociadas con la liberalización. Es esencial que la comunidad del comercio y la del desarrollo colaboren estrechamente entre sí y con los bancos regionales, el sector privado y la sociedad civil para garantizar la coherencia general de las políticas y la asistencia, lo que contribuirá a garantizar y facilitar la aplicación con éxito del Programa de Doha para el Desarrollo.

Expresamos nuestro agradecimiento al Sr. James D. Wolfensohn por acoger esta segunda reunión de los jefes ejecutivos de los organismos del MI y acordamos volver a reunirnos después de la Quinta Conferencia Ministerial de la OMC, que se celebrará en México, para examinar la aplicación efectiva de nuestros compromisos.

Los jefes ejecutivos de los organismos internacionales acuerdan colaborar a los efectos de la aplicación del Programa de Doha para el Desarrollo de la OMC

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Notas:

1. Documento WT/MIN(01)/DEC/1 de la OMC, de 20 de noviembre de 2001. Volver al texto
2. Camboya, Madagascar y Mauritania. Volver al texto
3. Burundi, Djibouti, Eritrea, Etiopía, Guinea, Lesotho, Malawi, Malí, Nepal, Senegal y Yemen. Volver al texto
4. Los criterios convenidos figuran en el documento WT/IFSC/W/9 de la OMC. Volver al texto
5. Lesotho, Malawi, Senegal y Yemen. Volver al texto