Lo que está ocurriendo en la OMC

NOTICIAS: NOTICIAS 2002

12 de diciembre de 2002
General Council chairperson outlines budget committee’s task on WTO staff pay

On 12 December 2002, the General Council approved a new budget which includes salary adjustments and a commitment to further work on a more permanent method of calculating salaries. Chairperson Sergio Marchi described elements of “an objective and credible process” for achieving a fair outcome.

Statements were also made by Director-General Supachai Panitchpakdi and the WTO Staff Council.

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General Council chairperson’s statement on Budget, Finance and Administration Committee report

On behalf of the entire WTO membership, let me extend my appreciation and compliments for the hard work that the Chairman and members of the Budget Committee, together with the Secretariat, have put into this report.

As in many administrations, the budget cycle involves a very concentrated period of work involving matters of complexity and sensitivity. In this regard, I know many Members think it would be helpful to work towards a more long-term budgetary planning process, which could encompass broader considerations and aid a smoother handling of the work.

Concerning the elements in the report dealing with Secretariat staff salaries and allowances, I have had some consultations with the Director-General, with members, and with representatives of the Staff Council. I should underline that these consultations have been marked by a positive and constructive spirit on all sides. I know it is widely recognized that, while the WTO is a member-driven organization, a close partnership between Members and the Secretariat has always been essential to its success and will remain so in the future.

The General Council will take a decision today on the overall budget and its components. The proposed increase of 8.3% over last year represents a considerable effort by Members. At the same time, I am confident that we will all continue to receive a very good return on our investment in this organization, at this crucial stage in its life.

As Members are aware, the budget provisions include a salary adjustment for the Secretariat of 4%; 3% awarded on January 1, 2003 and the remaining 1% on July 1, 2003. The Budget Committee has also recommended such further adjustment as is necessary to restore parity with the UN Common System. In addition, the Committee recommends that it carry out a review of the methodologies for future pay adjustments, to be completed by March 31, 2003.

In reviewing these methodologies, the Committee will have to undertake a very important task in a rather short time. We all have an interest in an objective and credible process which produces a fair outcome. To help guide the Committee's work, the following elements should be taken into account:

(a) The work should begin as soon as possible in the new year and the recommendations which result from it should be forwarded to the General Council no later than 31 March 2003. In addition, the Committee is requested to make a progress report to the General Council, at its meeting on 10/11 February 2003;

(b) To assist the Committee, appropriate opportunity should be given to the Secretariat staff to be fully consulted and to express their views;

(c) In developing methodologies, the Committee should aim to provide WTO staff salaries, benefits and other conditions that are sufficiently competitive internationally to attract and retain a highly skilled and motivated staff;

(d) To enhance the predictability of the remuneration system, the methodologies that result from the Committee's work should be implemented fully and in good faith by all concerned;

(e) In order to ensure a smoother evolution in salary levels and facilitate overall budgetary planning for Members, salary adjustments based on the agreed methodology should be made on an annual basis.

I believe that these elements will help the Committee to arrive at a remuneration system which will be equitable and forward looking. I know I speak for all Members when I say that we look forward to seeing this work on salary review methodology carried out in a way which reinforces partnership and mutual respect. And I say this in the knowledge that the membership and the secretariat staff are united in their commitment to this organization and what it stands for.

  

Statement by the Director-General  volver al principio

El consenso sobre el presupuesto es bienvenido y necesario. Quisiera poner de manifiesto mi aprecio por la labor y los esfuerzos realizados por el Presidente del Comité de Asuntos Presupuestarios, Sr. Neil MacMillan.

También aprecio plenamente los esfuerzos de las delegaciones que, a pesar del clima general predominante de restricción financiera, han tenido en cuenta en la máxima medida posible el contexto más amplio de las necesidades de nuestros recursos humanos, aun cuando no fue posible responder plenamente a lo que habíamos solicitado como aumento razonable.

Señor Presidente, expreso a usted en particular mi gratitud por su influencia activa y constructiva en las deliberaciones sobre el presupuesto. La declaración que acaba de hacer complementa en forma muy útil las recomendaciones del Comité de Asuntos Presupuestarios.

Haré todo lo que esté a mi alcance por asegurar que los recursos que se pongan a disposición de la Secretaría se utilicen de manera óptima, en particular para los trabajos relacionados con el Programa de Doha para el Desarrollo. Será un verdadero desafío hacer frente a esta carga de trabajo hasta Cancún y después.

Tomo nota de las medidas provisionales acordadas por el Comité de Asuntos Presupuestarios, que permitirán que las remuneraciones de la Secretaría de la OMC se pongan al nivel del de las Naciones Unidas a más tardar el 1º de julio del año próximo. Ahora que han sido decididos los aumentos de sueldos del personal del cuadro orgánico de las Naciones Unidas, examinaremos con los Miembros la forma de computarlo en el paquete adoptado por el Comité.

Las medidas provisionales, por definición, no están destinadas a solucionar toda la serie de problemas que se han planteado después de la decisión adoptada en 1998 de separar a la OMC del régimen común de las Naciones Unidas y establecer una Organización plenamente independiente.

El examen de la metodología, que ha de completarse a más tardar el 31 de marzo del año próximo, será un próximo paso de importancia decisiva. Nunca será suficiente lo que diga para destacar la importancia de una metodología acordada a fin de establecer los términos y condiciones de empleo en la Secretaría. Un resultado razonable que refleje el valor que los Miembros atribuyen a un personal sumamente capacitado y contratado internacionalmente es la mejor forma de prevenir futuros problemas.

Espero con interés la posibilidad de trabajar en estrecha relación con los Miembros en ese proceso; definir criterios y parámetros para ese examen; determinar las escalas de sueldos futuras; y establecer un sistema de ajustes anuales más regulares.

Observo y celebro, Sr. Presidente, algunas útiles referencias que hizo en su declaración a diversos aspectos del examen de la metodología. Aguardo con interés el informe sobre los progresos realizados que se hará al Consejo General en la próxima reunión que éste celebrará en febrero.

Como usted sabe, muchos de nuestros funcionarios piensan — considero que con cierta justificación — que en los últimos años ha habido una tendencia de los Miembros a exigir un aumento considerable de la producción a cambio de un aumento modesto de la aportación. Todos debemos reconocer que esta actitud en última instancia tiene sus límites.

Veo con mucha comprensión varias cuestiones planteadas por el personal. Realmente necesitamos más recursos en general. Realmente necesitamos atraer y mantener un personal de alta calidad. No cabe ninguna duda de que en este momento deberíamos contar ya con un mecanismo establecido y equitativo para ajustar regularmente los sueldos. Tampoco cabe duda de que no es la mejor práctica presupuestaria — y por cierto es una práctica inadecuada en materia de recursos humanos — depender tanto cada año de la asistencia temporal para realizar tareas de carácter permanente.

Dicho esto, como persona responsable de asegurar que la Secretaría lleve a cabo con eficiencia las tareas que le encomienden los Miembros, siempre he exhortado a la moderación y al debate, y seguiré haciéndolo. En particular, no se puede poner en peligro el Programa de Doha para el Desarrollo. El año próximo deberemos cumplir plazos importantes y nos espera una Conferencia Ministerial de vital importancia. También debo reconocer, como siempre lo he dicho, que los Miembros tienen sus propias limitaciones.

Creo que en esta etapa todos debemos mirar al futuro. Concentrémonos ahora en llevar a la práctica las recomendaciones del Comité de Asuntos Presupuestarios — complementadas por su declaración, Sr. Presidente — añadiendo contenido a medida que avancemos a las diversas e importantes tareas previstas para el año próximo.

Como lo hemos considerado anteriormente, Sr. Presidente, y como usted lo ha dado a entender en su importante declaración, este ejercicio anual, ad hoc, de negociación que llamamos presupuesto ya no es suficientemente adecuado para una Organización tan importante como es ahora la OMC. Debería haber más planificación y reflexión estratégica para el futuro. De esa forma, tanto la Secretaría como los Miembros tendrán mayor previsibilidad y menores sorpresas.

  

Statement by the WTO Staff Council  volver al principio

La OMC se encuentra en una encrucijada. Desde la conclusión de la Ronda Uruguay, la Secretaría ha respondido con dedicación y energía a las múltiples exigencias de los Miembros. De hecho, sólo desde 1999, la carga de trabajo se ha incrementado en aproximadamente un 30 por ciento. Hoy nos encontramos en las primeras etapas de una nueva Ronda y las expectativas de los Miembros con respecto a la Secretaría se mantendrán a un nivel elevado a medida que esas negociaciones se acerquen, primero a Cancún y luego a la etapa posterior.

Sin embargo, se ha manifestado un grave desequilibrio estructural de la dotación de personal de la Secretaría. Durante los últimos años, la intensificación de las exigencias de los Miembros ha excedido con mucho al incremento de recursos humanos que los mismos Miembros han autorizado. Además, para intentar asimilar el aumento de la carga de trabajo, los Miembros han contribuido a que se cree en la Secretaría una dependencia poco saludable de la asistencia temporal para realizar un trabajo que es de carácter permanente.

La recomendación del Comité de Asuntos Presupuestarios en el sentido de facilitar sólo 6 nuevos puestos, en lugar de los 12 solicitados por el Director General, ni siquiera es el inicio de una solución del desequilibrio estructural. Mucho menos podrá resolverse el problema mediante la reasignación de los puestos existentes porque el desplazamiento de unos recursos ya de por sí insuficientes no aliviará la presión sobre el personal. En realidad la reasignación del personal existente tendrá una repercusión inevitable en el nivel de servicio que la Secretaría puede facilitar a los Miembros. Análogamente, la imposibilidad de presupuestar las mismas cantidades desembolsadas el año pasado en asistencia temporal constituye un mensaje cuando menos insólito en un año de Conferencia Ministerial, en el que todo hace suponer que la carga de trabajo será más elevada.

En resumen, ninguna de estas recomendaciones del Comité de Asuntos Presupuestarios dará respuesta a las inquietudes del personal, en el sentido de que la Secretaría no cuenta con recursos humanos suficientes para facilitar la cantidad y calidad de trabajo que los Miembros esperan obtener. El personal está decepcionado por el enfoque provisional que el Comité de Asuntos Presupuestarios ha adoptado para resolver tan importantes cuestiones.

El presente año es también la primera ocasión en que el Director General lleva a cabo la revisión de la remuneración prescrita en los reglamentos del personal de la OMC. El Comité de Asuntos Presupuestarios ha rechazado el método perfectamente razonable que ha presentado el Director General, sin ofrecer un método alternativo para sustituirlo. Las medidas provisionales recomendadas no se apoyan en un método objetivo, estable e inequívoco, por tanto esas recomendaciones no son conformes con la jurisprudencia del Tribunal de la OIT.

El personal manifiesta su profunda decepción por el hecho de que las recomendaciones del Comité de Asuntos Presupuestarios se sitúen muy por debajo de la propuesta original de un ajuste del 8 por ciento. Este ajuste resulta indispensable hoy para conseguir que la remuneración de la OMC se sitúe a niveles relativamente atractivos.

La medida provisional recomendada consiste en “restablecer la paridad” con las Naciones Unidas, grado por grado, para todo el personal. Pero hace apenas tres años, los Miembros establecieron una Secretaría independiente de la OMC, con sus propias normas en materia de personal. Esas normas contienen un rechazo explícito del sistema común de remuneraciones y prestaciones de las Naciones Unidas. El personal considera incomprensible que los Miembros estén ahora tratando de volver a aplicar las normas de las Naciones Unidas al personal. El mensaje que se desprende de todo ello es que no existe una Secretaría independiente de la OMC que aplique sus propias normas.

En la práctica el restablecimiento de la paridad con las Naciones Unidas para todo el personal resultaría extremadamente difícil. La OMC tiene un sistema distinto de prestaciones. Las Naciones Unidas ofrecen algunas prestaciones con las que nosotros no contamos y el nivel de otras prestaciones es diferente en las Naciones Unidas. Sólo podrá conseguirse la paridad para todo el personal si se aplican las normas de compensación de las Naciones Unidas a cada uno de los funcionarios de la OMC, lo que no resulta compatible con la existencia de una Secretaría independiente.

Aunque en derecho corresponda al Director General la decisión respecto al método y su aplicación en el presente año, el Comité de Asuntos Presupuestarios ha recomendado que se acuerde un método el año próximo y que se aplique en el año siguiente.

Además de no respetar los plazos fijados en los reglamentos del personal, la recomendación del Comité de Asuntos Presupuestarios sobre el método confiere una prominencia indebida al sistema de las Naciones Unidas. Por otra parte, existen ámbitos esenciales para los que la recomendación es excesivamente imprecisa. Hemos esperado muchos años a que un lenguaje impreciso se tradujese en resultados concretos. En el presente año hemos visto cómo el Comité de Asuntos Presupuestarios rechazaba un buen estudio sobre la remuneración sin aportar ninguna razón válida. Ello causa gran inquietud entre el personal cuyo propósito es que se adopte un método para los años futuros.

El personal insta al Consejo General a que aporte parámetros concretos a los debates sobre el método mediante la adopción de una serie de principios rectores:

  • El Consejo General debería declarar que el método comparará la remuneración de la OMC con la remuneración en otras organizaciones internacionales que realicen un trabajo comparable — y no sólo con las Naciones Unidas —.
  • El Consejo General debería declarar que el método se aplicará anualmente y que los resultados que arroje se aplicarán automáticamente.
  • El Consejo General debería pedir que se aplique el método en 2003, en lugar de intentar lograr la paridad con una organización diferente mediante la aplicación de normas distintas. Al aplicar el método en 2003 los Miembros garantizarán que la remuneración de la OMC se determine con arreglo a las normas de la OMC.
  • El Consejo General debería reconocer igualmente la importante función del Director General y la legitimidad que ampara al personal en lo tocante a la elaboración del nuevo método.

La OMC se encuentra en una encrucijada. Nosotros, como personal, deseamos que los Miembros comprendan nuestro firme compromiso con el éxito de la OMC y con los objetivos comunes perseguidos por los Miembros. En todo momento tratamos de comportarnos como trabajadores entregados a su labor y altamente motivados. Esperamos pues que los Miembros comprendan en este momento la necesidad de confirmar su compromiso con el personal y de apoyarse en los fundamentos institucionales de la OMC para seguir avanzando.