
Estimados colegas, por primera vez después de la Conferencia de Doha
estoy en condiciones de informarles a todos, y ponerles al corriente
de los progresos realizados en el itinerario conducente a la
aplicación del Programa de Doha para el Desarrollo.
Desde
la Conferencia de Doha celebré reuniones con 30 Ministros y me he
comunicado con muchos otros telefónicamente. He informado por escrito
a todos los Ministros al menos en dos oportunidades. Los
Ministros han manifestado el deseo de participar estrechamente en
nuestra importante labor.
En
una reunión que pude convocar recientemente en Nueva York, al margen
del Foro Económico Mundial, los 15 Ministros presentes manifestaron
su satisfacción por los progresos alcanzados aquí en Ginebra.
Numerosos Ministros participarán probablemente en la próxima
Conferencia Internacional sobre la Financiación del Desarrollo que se
celebrará en Monterrey, en la Conferencia Ministerial de la OCDE, en
París, y en la importante Conferencia Mundial sobre el Desarrollo
Sostenible, en Sudáfrica. Todas estas reuniones nos ofrecen la
oportunidad de informar a los Ministros sobre nuestro trabajo y
pedirles ideas al respecto. Tanto usted, como el Presidente, y yo
mismo, hemos trabajado con ahínco, y conseguido éxito en nuestra
gestión, sobre todo comparando el progreso realizado desde Doha con
el tiempo que fue necesario después de la iniciación de la Ronda
Uruguay para establecer las estructuras, los sistemas y los plazos.
Ha
sido un motivo de satisfacción para los Ministros la pronta decisión
adoptada sobre el lugar de la celebración de la próxima Conferencia
Ministerial. El Ministro Derbez ya vino personalmente a Ginebra para
iniciar los preparativos. Una misión de la OMC se trasladará a
México en las próximas semanas y presentará un informe sobre las
instalaciones. Los Ministros desean que podamos convertir las palabras
positivas y las buenas noticias en hechos positivos.
Les
agradezco asimismo por haber definido la estructura del CNC. Ahora
será necesario designar a los distintos presidentes, para lo cual
necesito su asesoramiento y cooperación; las decisiones deberán
tomarse cuanto antes.
Por
muy impresionante que parezca la estructura del CNC sobre el papel, a
menos que avancemos con celeridad por lo que se refiere a la creación
de capacidades, tanto en las capitales como aquí en Ginebra, no
estaremos en condiciones de hacer lo necesario para permitir la
participación en las negociaciones sustantivas de nuestros Miembros
con mayores dificultades. En el Programa de Doha para el Desarrollo,
algunos países en desarrollo plantearon “condiciones” con
respecto a los progresos futuros. En efecto, la condición para
realizar progresos relativos a la dimensión de desarrollo de
numerosas cuestiones, es la creación de capacidades, a fin de
asegurar que la próxima Conferencia Ministerial avanzará hacia la
meta deseada y que concluiremos oportunamente, conforme a lo prometido.
Así lo entienden los principales donantes y asociados. Por ese motivo
muchos Ministros vinieron a Ginebra muy poco después de la
Conferencia de Doha, y se aprobó además nuestro nuevo presupuesto.
Estas son buenas noticias. Otra buena noticia es que nuestra
Conferencia de promesas de contribución al Fondo Fiduciario Global
del Programa de Doha para el Desarrollo se celebrará el 11 de marzo;
las invitaciones han sido enviadas y se está por finalizar el orden
del día.
Permítaseme
informarles que también hemos avanzado rápidamente en la aplicación
de criterios de coherencia. Me he reunido con los jefes
ejecutivos de otros organismos para lograr la máxima cooperación y
reducir al mínimo la duplicación de cometidos. Continuaré ese
diálogo en el período que se avecina.
El
26 de febrero, se celebrará en Washington, una reunión de jefes
ejecutivos de organizaciones, cuyo anfitrión será el Sr. Jim
Wolfensohn del Banco Mundial, para proseguir los trabajos positivos
realizados por la División de Cooperación Técnica sobre el Marco
Integrado.
El
27 de febrero, se celebrará en Washington una reunión coordinada por
el Banco Interamericano de Desarrollo, con la participación de todos
los Ministros de Comercio y también probablemente, de Finanzas, de
las Américas y del Caribe, con objeto de debatir sobre la creación
de capacidades y sobre la forma más eficaz de asignar los recursos.
En las reuniones preparatorias con el BID, hemos propuesto que se
invite también a representantes de otros bancos regionales y la
secretaría de la Nueva Asociación para el Desarrollo de África (NEPAD),
en calidad de observadores y he sugerido además que se considere la
posibilidad de invitar a algunos Embajadores que coordinan grupos
regionales aquí en la OMC. Esto ahorrará tiempo porque creemos que
el “modelo” de cooperación que pueda resultar de la reunión de
Washington será apropiado para trasladarlo a otros bancos regionales
y de desarrollo. Esperamos asimismo celebrar, en Ginebra en el mes de
abril, una reunión de todos los bancos regionales y otras partes
interesadas.
He
informado al Sr. Kofi Annan, Secretario General de las Naciones Unidas,
de los progresos realizados y le he expresado nuestro aprecio por su
liderazgo y por la cooperación de los organismos especializados.
Espero tener muy pronto nuevamente la oportunidad de informarle
personalmente.
También
me reuní con el Sr. Malloch Brown del PNUD y con su representante
local cuando estuve en Côte d'Ivoire. A diferencia de nosotros, el
PNUD y los bancos cuentan con personal sobre el terreno y en las
capitales. Por consiguiente, pueden ser asociados importantes cuando
preparemos nuestro proyecto de ficheros de países.
Permítaseme
explicar el concepto de los ficheros de países.
Tenemos
el plan ambicioso de contar con un fichero para cada uno de nuestros
Miembros que necesiten asistencia para la creación de capacidad.
Sobre esa base, desearía informar directamente a los Ministros y
Embajadores, aproximadamente cada tres meses, acerca de los progresos
realizados o de nuestros esfuerzos por ayudar a esos Miembros.
Esta
iniciativa, apoyada por muchos organismos, nos servirá para optimizar
nuestros recursos y evitar la duplicación de funciones. Además
impondrá disciplinas transparentes a todos los participantes (nosotros,
los donantes, las demás instituciones y los que precisan asistencia
para la creación de capacidad). Necesitamos saber lo que hacen otras
instituciones y donantes, no para controlarlo sino para organizar
estos esfuerzos en un marco transparente y responsable. Ello
permitirá que las capitales tengan información sobre nuestros
progresos y nuestras dificultades, para medir mejor los resultados.
Debemos
imponernos plazos y puntos de referencia estrictos para supervisar los
progresos y garantizar el cumplimiento de las promesas. A principios
de marzo y después de consultar a otros organismos presentaremos el
primer proyecto de marco sobre los ficheros de países, que constará
únicamente de títulos de cuestiones. A comienzos de mayo les
informaremos directamente y esperamos haber completado para entonces
la mayor parte de los temas. Esto permitirá ver con claridad cuáles
son las esferas en que es necesaria una mayor labor. A continuación
deberíamos informar a todas las capitales cada tres meses sobre el
modo en que, de consuno con otros asociados, estamos logrando nuestros
objetivos de creación de capacidad sobre la base del Programa de Doha
para el Desarrollo y según las instrucciones de los Ministros.
Nos
consideramos una suerte de organismo centralizador de iniciativas y he
dado instrucciones a las divisiones para que busquen asociados
estratégicos; quizás, por ejemplo, la UNCTAD, en materia de
inversiones, o la ONUDI, en materia de facilitación del comercio. Son
necesarios nuevos recursos generadores de capacidad en materia de
competencia, contratación pública y transparencia, y para ello
necesitamos la ayuda de nuevos asociados. Todas estas esferas son
también cuestiones de desarrollo importantes.
Esta
labor tiene repercusiones en la condición de observador de algunas
instituciones a las que hasta el momento se les ha negado esa
condición. Necesitamos de tolerancia y apertura para hallarle una
salida a estos problemas, dado que afectan a nuestra coherencia dentro
y fuera de la Organización.
Cuando
estuve en Nueva York y África repetí nuestro mensaje esencial de que
es preciso integrar el comercio y que es vital que la creación de
capacidad se incluya en los documentos de estrategia de lucha contra
la pobreza, ya que constituye la base para las futuras decisiones de
financiación del Banco Mundial y el FMI.
La
División de Cooperación Técnica ya ha formulado propuestas de
dotación de personal para abordar esta complicada labor. Se ha
fortalecido la División de Desarrollo y Estudios Económicos y se ha
contratado a tres pasantes, uno de Malí (un PMA), otro de China y un
tercero de Zimbabwe. Ese personal temporal contribuirá a establecer
una base de información sobre la investigación y los análisis de
política para ayudar a las delegaciones.
Puedo
comunicarles asimismo que la semana pasada visité Côte d'Ivoire, la
OUA en Addis Abeba, y además me reuní con Ministros y
dirigentes de Etiopía, Botswana, Kenya y Sudáfrica. En mis contactos
con los dirigentes africanos, me impresionó profundamente el apoyo
público manifestado, ya que todos afirmaron, después de la
Conferencia de Doha que su percepción de la OMC era positiva.
Después
de la Conferencia de Doha, conforme a las instrucciones de los
Ministros, hemos fortalecido la División de Adhesiones, y he hecho
visitas personales para dar aliento y ofrecer asistencia técnica con
miras a la adhesión de Viet Nam, Camboya y Etiopía. Hace pocas
semanas me reuní con todos los Embajadores de países en proceso de
adhesión que están representados en Ginebra para darles las últimas
noticias. Me propongo celebrar reuniones de este tipo con frecuencia.
Aquí
finaliza mi informe. Deseo dar las gracias a los Miembros, al
Presidente y a nuestros funcionarios por la ardua labor realizada y su
dedicación a medida que avanza el Programa de Doha para el Desarrollo.
Debe ser un proceso orientado por los Miembros y dirigido a nivel
ministerial, a fin de poder mantener el impulso necesario para
concluir estas negociaciones a tiempo, conforme a las instrucciones
recibidas de los Ministros. |