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 El
Presidente manifestó lo siguiente:
Quisiera darles la bienvenida a esta reunión informal de consultas
que, como habrán podido comprobar en el fax en el que se convocaba la
reunión, forma parte de las consultas informales que estoy celebrando
sobre las cuestiones de la participación y la condición de
observador en los órganos de negociación para preparar la segunda
reunión del Comité de Negociaciones Comerciales (CNC) que se
celebrará el 24 de abril. Este es el objeto de la reunión de hoy,
pero quisiera también aprovechar la oportunidad que me brindan para
informarles sobre otros dos asuntos.
Permítanme primero resumir brevemente lo que pienso acerca de la
estructura de nuestra reunión del 24 de abril. Como habrán
visto en el aerograma en el que se convocaba la reunión, en el orden
del día se proponen dos puntos. El primero, informes de los
Presidentes de los órganos establecidos por el CNC,
permitirá a las delegaciones plantear cualquier cuestión que deseen
abordar respecto de esos informes o formular observaciones de
carácter más general. Todos los informes habrán sido distribuidos
como documentos oficiales en el momento de nuestra reunión, y no me
plantearía invitar a los Presidentes a exponerlos oralmente a no ser
que, por supuesto, deseen añadir comentarios ulteriores. En esta fase
temprana de nuestros trabajos, no creo que sea productivo entablar un
debate tema por tema, por lo que me propongo invitar a las
delegaciones a formular todas sus observaciones en una sola
intervención.
Por lo que se refiere al segundo punto del orden del día, participación
y condición de observador en los órganos de negociación, tengo
la intención de informar sobre la marcha de los trabajos que he
realizado hasta ahora con respecto a estas cuestiones, incluida por
supuesto la reunión de hoy.
Al clausurar nuestra reunión del 24 de abril me referiré a
nuestros planes para las reuniones futuras. Como habrán
visto ustedes en el programa de reuniones, hemos previsto que el CNC
se vuelva a reunir los días 18 y 19 de julio. Tras la pausa del
verano, será necesario que el CNC celebre más reuniones en otoño, y
sobre todo en diciembre, cuando los órganos pertinentes de la OMC
presenten al CNC, con miras a una acción apropiada, sus informes
sobre las cuestiones pendientes relativas a la aplicación, de
conformidad con lo dispuesto en el párrafo 12 b) de la Declaración
de Doha. Hablaré con mi sucesor, el Dr. Supachai, en relación con el
calendario de reuniones para la segunda mitad de este año y también
con el fin de mantenerlo al tanto de los progresos realizados hasta
ahora. El relevo se hará sin fisuras y entre profesionales, y
considero que, de estar disponible, sería muy positivo que el Dr.
Supachai asistiera a nuestra reunión de julio.
Ahora permítanme referirme al aspecto principal de la consulta de
hoy, relativo a las cuestiones de la participación y la condición de
observador que se han planteado en varios de los órganos establecidos
en nuestra primera reunión. En el curso de las reuniones que he
mantenido regularmente con los Presidentes de esos órganos, éstos me
han pedido que celebre consultas sobre esas cuestiones con el fin de
encontrar una manera de proceder aceptable para todos. Por tanto, he
entablado consultas con las delegaciones de los Miembros con la ayuda
del Director General Adjunto, Sr. Miguel Rodríguez.
Desde fines de marzo, me he reunido con numerosas delegaciones,
tanto por separado como en grupos. El Sr. Miguel Rodríguez también
se ha reunido, en mi nombre, con varias delegaciones y grupos. Estas
conversaciones nos han permitido hacernos una idea bastante clara de
las posibles maneras de resolver estas cuestiones, y elaborar
progresivamente una serie de elementos.
El 8 de abril, les distribuí a todos ustedes una carta acompañada
de un documento en el que se establecen algunos elementos para su
posible inclusión en la declaración que sobre estas cuestiones haré
en nuestra reunión del 24 de abril. Desde entonces he recibido más
comentarios y, por supuesto, la consulta de hoy tiene por objeto que
las delegaciones que lo deseen tengan la oportunidad de expresar su
opinión.
El enfoque planteado en el documento no es en modo alguno novedoso
o radical. Al contrario, pretende ser razonable y práctico. Su
propósito es, simplemente, introducir en los órganos de negociación
las practicas existentes en los órganos ordinarios equivalentes,
utilizando como base las directrices convenidas actuales. Ésta es
precisamente la forma en que se han conducido las negociaciones sobre
la agricultura y los servicios desde su inicio hace dos años, y
parece que el planteamiento ha funcionado satisfactoriamente.
El enfoque que sugerimos debería favorecer tanto la transparencia
como la efectividad del trabajo de los órganos de negociación y
contribuir a crear capacidad entre los participantes, especialmente
los países en desarrollo, para actuar plenamente en las negociaciones.
El documento abarca tres cuestiones:
la participación, la
condición de observador de las organizaciones intergubernamentales (OIG),
y la situación de los gobiernos que tienen la condición de
observador y para los cuales no se ha establecido un grupo de trabajo
sobre la adhesión.
En primer lugar, permítanme informales acerca de las cuestiones
primera y tercera, a saber, participación de los gobiernos en
proceso de adhesión y situación de los gobiernos que tienen la
condición de observador y para los cuales no se ha establecido un
grupo de trabajo sobre la adhesión. A este respecto, me complace
informarles de que los elementos expuestos en relación con ambas
cuestiones en mi documento de 8 de abril han recibido amplio apoyo.
Las delegaciones con las que me he entrevistado hasta el momento
consideran que mis proposiciones son métodos prácticos para
progresar en ambas esferas, conforme a la práctica previa y a las
normas vigentes. Espero que hoy podamos alcanzar un entendimiento
informal sobre estas cuestiones.
Me complacería tan solo añadir que, por cortesía, se invitó a
que los representantes de los tres gobiernos que tienen la condición
de observador y para los cuales no se ha establecido un grupo de
trabajo sobre la adhesión estuvieran presentes en la sala desde el
comienzo de la primera reunión del CNC, quedando pendiente la
decisión relativa a su condición de observadores. Desearía que me
autorizaran para repetir esta atención en nuestra reunión formal.
Permítanme pasar ahora a la segunda de las cuestiones incluidas en
este punto del orden del día: la condición de observador de las
OIG. En las consultas que celebré, insistí en todo momento en
que esta cuestión debía abordarse de manera práctica con objeto de
encontrar una solución provisional para la duración de las
negociaciones que, evidentemente, se entendería sin perjuicio de la
cuestión de la condición de observador en el Consejo General y
demás órganos ordinarios de la OMC.
Durante mis consultas, varias delegaciones hicieron hincapié en
que era importante que ciertas OIG tuvieran la condición de
observador en los órganos de negociación, debido a la relevancia de
algunas de ellas en lo que respecta a la prestación de cooperación
técnica y a la creación de capacidad. Como todos sabemos, se trata
de una parte importante de nuestro mandato, y los Ministros nos han
encomendado que trabajemos en coordinación con los demás organismos
competentes para establecer programas que tengan objetivos bien
definidos. Entre las organizaciones que han sido mencionadas a este
respecto figuran la UNCTAD, el CCI, el Banco Mundial y el FMI. Su
presencia es una cuestión de eficacia, transparencia y coherencia, y
el hecho de que asistan a las reuniones y tengan acceso a la
documentación no puede sino facilitar sus esfuerzos de prestación de
asistencia técnica.
A este respecto, debo mencionar una carta que se ha recibido del
FMI en relación con la condición de observador en el CNC y sus
órganos subsidiarios, la solicitud presentada por el Grupo ACP, así
como otra solicitud presentada por el PNUMA de reconocimiento de la
condición de observador en el CCMA en Sesiones Extraordinarias.
Hasta ahora las reacciones a los posibles elementos que he
presentado en relación con la condición de observador de las OIG han
sido constructivas y útiles. Muchas delegaciones han expresado la
opinión de que estos elementos serían una base razonable para
resolver la cuestión.
No obstante, otras delegaciones opinan que esta cuestión debe
abordarse en el contexto más amplio de la relativa a la condición de
observador en otros órganos de la OMC. Aliento a mis colegas a que
continúen examinando esta cuestión entre ellos.
Esta es la situación en que, en términos generales, se encuentran
las consultas en este momento.
A continuación, el Presidente invitó a las delegaciones a que
interviniesen si deseaban añadir alguna observación, pero ninguna
expresó el deseo de hacerlo. Después, formuló las observaciones
finales siguientes:
No he apreciado que exista desacuerdo con respecto a mis
sugerencias acerca de la participación de los gobiernos en proceso de
adhesión y de la situación de los gobiernos que tienen la condición
de observador y para los cuales no se ha establecido un grupo de
trabajo sobre la adhesión. Sugeriría, por consiguiente, en nuestra
reunión formal, seguir adelante con mi declaración tal como se
establece en los apartados pertinentes del documento de 8 de abril.
No obstante, con respecto a la cuestión de la condición de
observador de las OIG, si bien el enfoque que he sugerido parece gozar
de un amplio apoyo, es manifiesto que algunas delegaciones no pueden
estar de acuerdo por el momento. He tomado buena nota de las opiniones
manifestadas en las últimas semanas de consultas y sugiero que ahora
todos reflexionemos cuidadosamente sobre los pasos que vamos a dar en
el futuro. Espero que el enfoque que he sugerido pueda seguir siendo
útil para que alcancemos una solución pragmática en interés de
todos los participantes en las negociaciones.
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