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17 de abril de 2002
Informes del Presidente acerca de las consultas sobre la participación de los países en proceso de adhesión y sobre la condición de observador

Como parte de los preparativos para la reunión formal del Comité de Negociaciones Comerciales que se celebrará el 24 de abril de 2002, el Presidente (Director General de la OMC, Mike Moore) convocó una reunión informal el 17 de abril de 2002 para consultar a los negociadores acerca de los puntos del orden del día.

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Hacer clic aquí para pasar a la página del Programa de Doha para el DesarrolloEl Presidente manifestó lo siguiente:

Quisiera darles la bienvenida a esta reunión informal de consultas que, como habrán podido comprobar en el fax en el que se convocaba la reunión, forma parte de las consultas informales que estoy celebrando sobre las cuestiones de la participación y la condición de observador en los órganos de negociación para preparar la segunda reunión del Comité de Negociaciones Comerciales (CNC) que se celebrará el 24 de abril. Este es el objeto de la reunión de hoy, pero quisiera también aprovechar la oportunidad que me brindan para informarles sobre otros dos asuntos.

Permítanme primero resumir brevemente lo que pienso acerca de la estructura de nuestra reunión del 24 de abril. Como habrán visto en el aerograma en el que se convocaba la reunión, en el orden del día se proponen dos puntos. El primero, informes de los Presidentes de los órganos establecidos por el CNC, permitirá a las delegaciones plantear cualquier cuestión que deseen abordar respecto de esos informes o formular observaciones de carácter más general. Todos los informes habrán sido distribuidos como documentos oficiales en el momento de nuestra reunión, y no me plantearía invitar a los Presidentes a exponerlos oralmente a no ser que, por supuesto, deseen añadir comentarios ulteriores. En esta fase temprana de nuestros trabajos, no creo que sea productivo entablar un debate tema por tema, por lo que me propongo invitar a las delegaciones a formular todas sus observaciones en una sola intervención.

Por lo que se refiere al segundo punto del orden del día, participación y condición de observador en los órganos de negociación, tengo la intención de informar sobre la marcha de los trabajos que he realizado hasta ahora con respecto a estas cuestiones, incluida por supuesto la reunión de hoy.

Al clausurar nuestra reunión del 24 de abril me referiré a nuestros planes para las reuniones futuras. Como habrán visto ustedes en el programa de reuniones, hemos previsto que el CNC se vuelva a reunir los días 18 y 19 de julio. Tras la pausa del verano, será necesario que el CNC celebre más reuniones en otoño, y sobre todo en diciembre, cuando los órganos pertinentes de la OMC presenten al CNC, con miras a una acción apropiada, sus informes sobre las cuestiones pendientes relativas a la aplicación, de conformidad con lo dispuesto en el párrafo 12 b) de la Declaración de Doha. Hablaré con mi sucesor, el Dr. Supachai, en relación con el calendario de reuniones para la segunda mitad de este año y también con el fin de mantenerlo al tanto de los progresos realizados hasta ahora. El relevo se hará sin fisuras y entre profesionales, y considero que, de estar disponible, sería muy positivo que el Dr. Supachai asistiera a nuestra reunión de julio.

Ahora permítanme referirme al aspecto principal de la consulta de hoy, relativo a las cuestiones de la participación y la condición de observador que se han planteado en varios de los órganos establecidos en nuestra primera reunión. En el curso de las reuniones que he mantenido regularmente con los Presidentes de esos órganos, éstos me han pedido que celebre consultas sobre esas cuestiones con el fin de encontrar una manera de proceder aceptable para todos. Por tanto, he entablado consultas con las delegaciones de los Miembros con la ayuda del Director General Adjunto, Sr. Miguel Rodríguez.

Desde fines de marzo, me he reunido con numerosas delegaciones, tanto por separado como en grupos. El Sr. Miguel Rodríguez también se ha reunido, en mi nombre, con varias delegaciones y grupos. Estas conversaciones nos han permitido hacernos una idea bastante clara de las posibles maneras de resolver estas cuestiones, y elaborar progresivamente una serie de elementos.

El 8 de abril, les distribuí a todos ustedes una carta acompañada de un documento en el que se establecen algunos elementos para su posible inclusión en la declaración que sobre estas cuestiones haré en nuestra reunión del 24 de abril. Desde entonces he recibido más comentarios y, por supuesto, la consulta de hoy tiene por objeto que las delegaciones que lo deseen tengan la oportunidad de expresar su opinión.

El enfoque planteado en el documento no es en modo alguno novedoso o radical. Al contrario, pretende ser razonable y práctico. Su propósito es, simplemente, introducir en los órganos de negociación las practicas existentes en los órganos ordinarios equivalentes, utilizando como base las directrices convenidas actuales. Ésta es precisamente la forma en que se han conducido las negociaciones sobre la agricultura y los servicios desde su inicio hace dos años, y parece que el planteamiento ha funcionado satisfactoriamente.

El enfoque que sugerimos debería favorecer tanto la transparencia como la efectividad del trabajo de los órganos de negociación y contribuir a crear capacidad entre los participantes, especialmente los países en desarrollo, para actuar plenamente en las negociaciones.

El documento abarca tres cuestiones: la participación, la condición de observador de las organizaciones intergubernamentales (OIG), y la situación de los gobiernos que tienen la condición de observador y para los cuales no se ha establecido un grupo de trabajo sobre la adhesión.

En primer lugar, permítanme informales acerca de las cuestiones primera y tercera, a saber, participación de los gobiernos en proceso de adhesión y situación de los gobiernos que tienen la condición de observador y para los cuales no se ha establecido un grupo de trabajo sobre la adhesión. A este respecto, me complace informarles de que los elementos expuestos en relación con ambas cuestiones en mi documento de 8 de abril han recibido amplio apoyo. Las delegaciones con las que me he entrevistado hasta el momento consideran que mis proposiciones son métodos prácticos para progresar en ambas esferas, conforme a la práctica previa y a las normas vigentes. Espero que hoy podamos alcanzar un entendimiento informal sobre estas cuestiones.

Me complacería tan solo añadir que, por cortesía, se invitó a que los representantes de los tres gobiernos que tienen la condición de observador y para los cuales no se ha establecido un grupo de trabajo sobre la adhesión estuvieran presentes en la sala desde el comienzo de la primera reunión del CNC, quedando pendiente la decisión relativa a su condición de observadores. Desearía que me autorizaran para repetir esta atención en nuestra reunión formal.

Permítanme pasar ahora a la segunda de las cuestiones incluidas en este punto del orden del día: la condición de observador de las OIG. En las consultas que celebré, insistí en todo momento en que esta cuestión debía abordarse de manera práctica con objeto de encontrar una solución provisional para la duración de las negociaciones que, evidentemente, se entendería sin perjuicio de la cuestión de la condición de observador en el Consejo General y demás órganos ordinarios de la OMC.

Durante mis consultas, varias delegaciones hicieron hincapié en que era importante que ciertas OIG tuvieran la condición de observador en los órganos de negociación, debido a la relevancia de algunas de ellas en lo que respecta a la prestación de cooperación técnica y a la creación de capacidad. Como todos sabemos, se trata de una parte importante de nuestro mandato, y los Ministros nos han encomendado que trabajemos en coordinación con los demás organismos competentes para establecer programas que tengan objetivos bien definidos. Entre las organizaciones que han sido mencionadas a este respecto figuran la UNCTAD, el CCI, el Banco Mundial y el FMI. Su presencia es una cuestión de eficacia, transparencia y coherencia, y el hecho de que asistan a las reuniones y tengan acceso a la documentación no puede sino facilitar sus esfuerzos de prestación de asistencia técnica.

A este respecto, debo mencionar una carta que se ha recibido del FMI en relación con la condición de observador en el CNC y sus órganos subsidiarios, la solicitud presentada por el Grupo ACP, así como otra solicitud presentada por el PNUMA de reconocimiento de la condición de observador en el CCMA en Sesiones Extraordinarias.

Hasta ahora las reacciones a los posibles elementos que he presentado en relación con la condición de observador de las OIG han sido constructivas y útiles. Muchas delegaciones han expresado la opinión de que estos elementos serían una base razonable para resolver la cuestión.

No obstante, otras delegaciones opinan que esta cuestión debe abordarse en el contexto más amplio de la relativa a la condición de observador en otros órganos de la OMC. Aliento a mis colegas a que continúen examinando esta cuestión entre ellos.

Esta es la situación en que, en términos generales, se encuentran las consultas en este momento.

A continuación, el Presidente invitó a las delegaciones a que interviniesen si deseaban añadir alguna observación, pero ninguna expresó el deseo de hacerlo. Después, formuló las observaciones finales siguientes:

No he apreciado que exista desacuerdo con respecto a mis sugerencias acerca de la participación de los gobiernos en proceso de adhesión y de la situación de los gobiernos que tienen la condición de observador y para los cuales no se ha establecido un grupo de trabajo sobre la adhesión. Sugeriría, por consiguiente, en nuestra reunión formal, seguir adelante con mi declaración tal como se establece en los apartados pertinentes del documento de 8 de abril.

No obstante, con respecto a la cuestión de la condición de observador de las OIG, si bien el enfoque que he sugerido parece gozar de un amplio apoyo, es manifiesto que algunas delegaciones no pueden estar de acuerdo por el momento. He tomado buena nota de las opiniones manifestadas en las últimas semanas de consultas y sugiero que ahora todos reflexionemos cuidadosamente sobre los pasos que vamos a dar en el futuro. Espero que el enfoque que he sugerido pueda seguir siendo útil para que alcancemos una solución pragmática en interés de todos los participantes en las negociaciones.