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Hablaba en una sesión informativa especial organizada por la Secretaría
de la OMC y presidida por el Director de la División de Agricultura
Clemens Boonekamp, inmediatamente después de la
reunión del Comité de Agricultura. Dijo que ha cambiado la orientación del
“Marco Amplio para la Acción Actualizado”.
Las dos versiones del plan distinguen entre las necesidades inmediatas
en las situaciones de emergencia y las necesidades a largo plazo. El Dr.
Nabarro dijo que, en 2008, se hacía hincapié en la necesidad de ayuda
humanitaria para hacer frente al gran aumento de los precios de los
alimentos.
Ahora, el marco responde a una gama más amplia de cuestiones que han cobrado
importancia. Entre ellas cabe mencionar una perspectiva más nítida a largo plazo
para conseguir un suministro de alimentos más resistente y el reconocimiento de
la necesidad de invertir en la agricultura. Según dijo el orador, también se da
más importancia a los aspectos nutricionales de la seguridad alimentaria, el
medio ambiente, los agricultores y la tenencia de tierras, las mujeres, el
comercio a todos los niveles, el derecho a los alimentos y la mejora de la
coordinación y la gobernanza.
Principios
El “Marco para la Acción” ha sido elaborado por el Equipo de Tareas
de Alto Nivel sobre la Crisis Alimentaria Mundial de las Naciones
Unidas, que preside el propio Ban Ki-moon. Jacques Diouf, Director
General de la FAO, es el vicepresidente y componen el Equipo
representantes de 22 organizaciones internacionales, incluida la OMC. El
Dr. Nabarro es el coordinador.
El Equipo de Tareas define la seguridad alimentaria como sigue:
- Producción y disponibilidad de alimentos
- Acceso a los alimentos y a la nutrición
- Utilización por la población de los alimentos y la nutrición
para desarrollar plenamente su potencial vital
- Estabilidad del suministro
El Dr. Nabarro dijo que el marco actualizado aborda de forma más detallada
algunas cuestiones difíciles, en las que hay opiniones diferentes y es necesaria
una negociación, como el impacto ambiental y la soberanía de los países sobre
las políticas alimentarias.
Dijo que había desacuerdos en el seno de los gobiernos, los grupos de la
sociedad civil, los medios de comunicación y los 22 organismos del Equipo de
Tareas. Por eso, las negociaciones fueron duras, pero se elaboró el documento y
a muchos les satisface.
El comercio y la ayuda para el comercio son importantes, dijo a la audiencia
de la OMC. Los mercados nacionales y mundiales tienen que ser adecuados, los
precios tienen que enviar las señales apropiadas y los agricultores necesitan
poder trabajar en los mercados que pueden utilizar.
Cuando el comercio funciona, los agricultores pueden utilizarlo para
“adquirir valor”, a medida que los productos pasan por las distintas etapas de
elaboración. El Dr. Nabarro afirmó que esto puede ser más importante para hacer
frente a la pobreza que ningún otro factor, en la medida en que funcionen los
mercados.
El Equipo de Tareas también apoya firmemente la conclusión de las
negociaciones de la OMC. “La Ronda de Doha es positiva para las naciones
pobres”, manifestó.
La audiencia
Los miembros de las delegaciones del Brasil, la India, el Uruguay,
Egipto, el Pakistán y el Japón en la OMC valoraron positivamente la
exposición e hicieron preguntas u observaciones sobre cuestiones tales
como el impacto de los biocombustibles en la seguridad alimentaria, y si
los países en desarrollo deberían estar autorizados a recurrir
frecuentemente a la aplicación de medidas comerciales especiales como
las salvaguardias especiales.
Algunos acogieron favorablemente la opinión, “raramente” expresada, de que el
comercio puede beneficiar a la seguridad alimentaria y pidieron que se elaboren
más estudios de casos de países que han mejorado la seguridad alimentaria a
través del comercio.
El Dr. Nabarro indicó que en general no le parece positivo producir
biocombustibles utilizando leguminosas o productos alimenticios básicos. La
cuestión es menos problemática si se fabrican a partir de otros productos como
el azúcar, a menos que exista una competencia por la tierra y el agua.
Añadió que los países que imponen prohibiciones de exportación suscitan
preocupación porque eso puede tener un efecto dominó y que cunda el ejemplo
entre otros países. Dijo que tratarían de elaborar más estudios de casos.
Se reproducen a continuación las notas verbales del Dr. Nabarro:
Presentación del Marco Amplio para la
Acción Actualizado (UCFA) a la OMC
18 de noviembre de 2010
En primer lugar, quiero expresarles mi profundo agradecimiento por
esta invitación. Mi nombre es David Nabarro y soy el Representante
Especial del Secretario General de las Naciones Unidas para la Seguridad
Alimentaria y la Nutrición. Me causa un gran placer tener esta excelente
oportunidad de estar aquí para pasar unos momentos conversando con
ustedes sobre las iniciativas que ha adoptado la comunidad internacional
en materia de seguridad alimentaria durante los tres últimos años.
Quisiera comenzar exponiendo algunos antecedentes que pueden ser de
utilidad.
Antecedentes: En 2008, la fuerte
subida de los precios de los alimentos y la intensificación de la crisis
alimentaria, con la existencia de disturbios sociales a causa de los alimentos
en más de 35 países, pusieron de manifiesto la necesidad de dar una respuesta
más sostenida, orientada a la acción y eficaz, a la inseguridad alimentaria. Se
hizo patente que los sistemas alimentarios estaban en crisis.
Desde entonces, en los planes elaborados para afrontar los desafíos
planteados por la inseguridad alimentaria se han tenido en cuenta cuatro
elementos:
- los países aquejados de inseguridad alimentaria;
- los inversores que participan en las iniciativas de
los países por mejorar la seguridad alimentaria;
- las organizaciones que apoyan a los países y los
inversores (como el sistema de las Naciones Unidas, organismos
regionales como el Programa de desarrollo integral de la
agricultura en África (CAADP), y las instituciones del Grupo
Consultivo sobre Investigación Agrícola Internacional (GCIAI); y
- la gestión de la asistencia internacional a los países
afectados.
El Equipo de Tareas de Alto Nivel: En
Abril de 2008, el Secretario General de las Naciones Unidas Ban Ki-moon
estableció el Equipo de Tareas de Alto Nivel sobre la Crisis Alimentaria Mundial
y pidió a 22 organizaciones, fondos, programas y otras entidades de la familia
de las Naciones Unidas, así como a las instituciones de Bretton Woods, la
Organización Mundial del Comercio y la Organización de Cooperación y Desarrollo
Económicos (OCDE) que aunaran sus esfuerzos para hacer frente a la inseguridad
alimentaria de manera más sostenible, coordinada y global.
Se encomendó al Equipo de Tareas de Alto Nivel (HLTF) que garantizara el
apoyo coordinado del sistema de las Naciones Unidas a los gobiernos y otras
partes interesadas en sus actividades destinadas a hacer frente a la crisis de
la seguridad alimentaria y sus efectos sobre muchas de las poblaciones más
vulnerables del mundo.
El Marco Amplio para la Acción: Uno
de los primeros trabajos que llevó a cabo el HLTF fue la elaboración, en julio
de 2008, de una estrategia global de respuesta a la crisis de seguridad
alimentaria. La estrategia el Marco Amplio para la Acción (CFA)— se diseñó para
promover respuestas concertadas a la crisis del precio de los alimentos con
medidas encaminadas a satisfacer las necesidades inmediatas de las poblaciones
vulnerables y contribuir a la resistencia a largo plazo (la doble estrategia).
- Fue el elemento que aglutinó al sistema de las Naciones
Unidas en torno al problema de la seguridad alimentaria, al
tiempo que favorecía la sinergia del apoyo prestado a escala
sistémica a esta estrategia en los países y los organismos
integrantes del HLTF y de forma concertada con la sociedad civil
y asociados del sector privado.
- Ha sido también de utilidad para los gobiernos y los
asociados para el desarrollo en la planificación de respuestas
estratégicas a la inseguridad alimentaria mundial, buscando
medios más eficaces de reducir el hambre crónica (y alcanzar el
primer Objetivo de Desarrollo del Milenio).
Cambios en curso: Desde 2008 ha
habido cambios en todos los aspectos a los que se ha hecho referencia
anteriormente:
- los países aquejados de inseguridad alimentaria comenzaron a
prestar mayor atención a la seguridad alimentaria y nutricional,
incluso en el plano político;
- los inversores que participan en las iniciativas de los
países encaminadas a mejorar la seguridad alimentaria
prometieron apoyo (“Mecanismo Alimentario de la Unión Europea
[EUFF], Iniciativa de L'Aquila sobre Seguridad Alimentaria
[AFS], Programa Mundial de Seguridad Alimentaria y Agricultura
[GAFSP]) y convinieron en adoptar cinco principios para orientar
la labor futura: programación a nivel nacional con los países en
primera línea; enfoques globales; acciones multilaterales;
esfuerzos coordinados de todos, y mayores inversiones;
- las organizaciones que apoyan a los países y a los
inversores sufrieron reformas importantes (GCIAI) o
sincronizaron más su trabajo sobre la seguridad alimentaria y
nutricional (HLTF, Scaling-up Nutrition [Sun], Unión Africana
[UA], Foro de Cooperación Económica de Asia y el Pacífico [APEC]
y Asociación de Naciones del Asia Sudoriental [ASEAN]) y
- la gestión de la asistencia internacional a los países
afectados (reforma del Comité de Seguridad Alimentaria Mundial
[CSA] de la FAO).
Actualización del Marco Amplio para la
Acción: Con la evolución del contexto de la seguridad alimentaria entre
2008 y 2010, eran cada vez más los que pensaban que sería necesario actualizar
el CFA para tomar en consideración la superposición de las crisis económica,
climática, ambiental y alimentaria y los debates sobre la importancia relativa
de diferentes desencadenantes de la crisis alimentaria, así como para reflejar
mejor en el enfoque la importancia de algunas dimensiones, particularmente la
dimensión nutricional de la seguridad alimentaria, el derecho a los alimentos,
las mujeres y la seguridad alimentaria y la dimensión ambiental de la producción
de alimentos.
A finales de 2009, el HLTF pidió que se actualizara el CFA para que reflejara
mejor los medios que utiliza el sistema de las Naciones Unidas para hacer frente
a la inseguridad alimentaria y nutricional. El proceso de actualización lo han
llevado a cabo los organismos integrantes del HLTF con la participación activa y
constructiva de partes interesadas de los gobiernos, organizaciones no
gubernamentales (ONG), organizaciones de la sociedad civil, organizaciones de
pequeños agricultores y el sector privado.
El Marco Amplio para la Acción y el Marco
Amplio para la Acción Actualizado: En comparación con el CFA de 2008, el
UCFA, aunque sigue basándose en la doble estrategia, abarca un número mayor de
cuestiones y aborda más detalladamente todos los aspectos de la seguridad
alimentaria y nutricional, con una mayor atención a la gestión de los
ecosistemas, el acceso a la tierra y su tenencia y propiedad, la seguridad del
abastecimiento de agua, la nutrición, el hambre en las zonas urbanas, el sector
pastoril, las cuestiones de género, la participación del sector privado, el
comercio y la sostenibilidad ambiental, el empleo y el derecho a los alimentos.
Reconoce que, si bien es cierto que los Estados son los principales
responsables de garantizar la seguridad alimentaria y nutricional para todos,
muchos otros agentes tienen que hacer contribuciones vitales.
Como en el caso de su predecesor, toda la familia de las Naciones Unidas está
involucrada en la aplicación del UCFA. Lo que hacemos en este marco global, al
tiempo que subrayamos la complejidad creciente más allá de las cuestiones
alimentarias, es considerar las cuatro dimensiones de la seguridad alimentaria
como un todo, a saber:
- la producción de alimentos;
- asegurar que las personas puedan acceder a los
alimentos que necesitan y conseguir los nutrientes que
requieren;
- cuando han consumido los alimentos, que puedan disponer de
esos nutrientes para desarrollar todo su potencial vital;
- la estabilidad de los suministros a lo largo del
tiempo.
Hago hincapié en esas cuatro dimensiones porque hemos aprendido que para
obtener buenos resultados nutricionales es preciso abordar la seguridad
alimentaria teniendo en cuenta los cuatro elementos. No basta con pensar en la
cantidad de alimentos producidos por un país ni en la cantidad de alimentos a
los que tiene acceso una comunidad. Hay que tener en cuenta la situación en su
conjunto.
Las cuestiones comerciales y el UCFA:
Conseguir una mayor estabilidad del suministro de alimentos (cuarto componente
señalado anteriormente) para garantizar la seguridad alimentaria exige que los
mercados de alimentos nacionales e internacionales funcionen adecuadamente.
El comercio es una parte fundamental de la ecuación de la seguridad
alimentaria. A escala nacional, unos mercados de alimentos que funcionen bien y
el comercio tienen grandes posibilidades de aumentar la integración de los
pequeños agricultores en las cadenas de valor, de manera que puedan adquirir
mayor valor (para explotar plenamente el potencial será necesario fomentar la
capacidad de sus organizaciones principales).
El UCFA promueve la integración política y económica regional y la creación
de un entorno más propicio para el comercio, especialmente para los alimentos.
A escala internacional, unos mercados que funcionen adecuadamente pueden
contribuir a que el comercio beneficie a los países menos adelantados (PMA) y a
sus agricultores, si se les presta asistencia con medidas de política apropiadas
en materia de investigación, infraestructura, servicios de extensión, seguridad
alimentaria y nutricional, por sólo mencionar algunas (todas ellas medidas de
ayuda interna del compartimento verde —sin efectos de distorsión— de la OMC).
También en este caso será necesario crear capacidad para que los PMA puedan
obtener mayores beneficios del comercio. El UCFA propugna, entre otras cosas, el
aumento de la “ayuda para el comercio” y una mejor infraestructura de
financiación del comercio.
La Ronda de Doha puede ser una gran oportunidad para que las negociaciones
comerciales favorezcan los intereses de los PMA aumentando la uniformidad del
trato y la transparencia.
Al mismo tiempo, es necesario evaluar cada vez más las políticas comerciales
por su repercusión en la seguridad alimentaria (algunos dirían incluso por su
potencial de favorecer la realización del derecho de la población a los
alimentos): la seguridad alimentaria puede ofrecer una perspectiva privilegiada
para determinar el costo real de las subvenciones y prohibiciones que aplican
los países de ingresos más elevados y/o productores, para estructurar el debate
sobre la constitución de una (pequeña) reserva para emergencias alimentarias o
para promover el debate sobre la coherencia entre las políticas agrícolas y
comerciales.
Por último, la estabilidad del suministro de alimentos exige también que se
vigile más estrechamente la especulación en los mercados internacionales de
productos básicos, pues se ha demostrado que la inestabilidad extrema de los
precios penaliza a los pequeños productores de alimentos, que casi siempre son
compradores netos de productos alimenticios. Limitar la especulación excesiva en
los mercados de alimentos es uno de los elementos constitutivos del UCFA, porque
se está convirtiendo en uno de los elementos del debate en muchos otros
escenarios (G-8, G-20, CSA, etc.).
Por último, aunque unos precios más elevados en la agricultura pueden
estimular las inversiones a largo plazo y, por tanto, beneficiar a los pequeños
agricultores, hay muchas variables distintas de los precios que determinan las
decisiones de los agricultores (la seguridad de la tenencia de la tierra, el
acceso al crédito y a los insumos, etc.) y que también hay que abordar con
políticas agrícolas y de seguridad alimentaria apropiadas.
Difusión del UCFA: El UCFA se
presentó en el 36º período de sesiones del Comité de Seguridad Alimentaria
Mundial (CSA) (Roma, 11-14 y 16 de octubre de 2010). Se propuso al Presidente
del CSA como contribución a la elaboración del Marco Estratégico Mundial para la
Seguridad Alimentaria y la Nutrición del CSA.
Fue objeto de una buena acogida y en los debates celebrados durante la semana
de reunión del CSA se subrayó la importancia de la nutrición, las cuestiones
relacionadas con la tierra, la protección social, el papel de las mujeres y los
problemas ambientales para afrontar la inseguridad alimentaria. Se resaltó la
importancia de los vínculos intersectoriales y se exhortó vivamente a las
Naciones Unidas a que no cejaran en el empeño de seguir actuando
coordinadamente, apoyando la participación de los gobiernos junto a la sociedad
civil, las organizaciones de agricultores, el sector privado y las instituciones
de investigación.
El UCFA se ha diseñado especialmente para favorecer la coordinación entre los
organismos miembros del HLTF a nivel nacional. Es un documento estratégico de
orientación para el HLTF, pero se ha puesto a disposición como un bien público
que pretende promover la participación coordinada de múltiples partes
interesadas y mejorar la responsabilización del sistema internacional respecto
de la seguridad alimentaria y nutricional.
El Equipo de Coordinación del HLTF, junto con los organismos que lo integran,
está llevando a cabo actuaciones concretas para difundir la utilización del UCFA
como instrumento para estimular y respaldar un enfoque global y de
establecimiento de asociaciones para la seguridad alimentaria y nutricional a
escala mundial, regional y nacional.
Tratamos de fomentar la aplicación eficaz de enfoques globales y duales en
las organizaciones intergubernamentales que se ocupan de cuestiones relacionadas
con la economía, el desarrollo, la agricultura, la alimentación, el bienestar
social, la salud y la educación.
Es esencial catalizar, promover y apoyar iniciativas encaminadas a que se
conozcan los principios y objetivos del UCFA y se les dé apoyo político, ante
todo entre los organismos del HLTF, pero también entre un conjunto más amplio de
colectivos interesados a escala nacional, regional y mundial para conseguir los
objetivos acordados.
La Organización Mundial del Comercio ha participado de forma activa y
constructiva en todo el proceso de actualización del CFA. Nos compete ahora a
nosotros mantener el impulso y facilitar la difusión y el seguimiento de su
utilización en su forma actualizada.
Confío en que todos ustedes sigan participando en este proceso, porque su
apoyo para la sincronización progresiva de los programas y debates sobre los
alimentos y el comercio serán de importancia vital.
Permítanme congratularme con ustedes, porque acontecimientos como éste al que
asistimos hoy son un hito importante en el camino hacia la integración de los
principios del UCFA y el logro de sus objetivos.
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