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Se impartió un simposio técnico de un día de
duración sobre el “Acceso a los medicamentos: prácticas de fijación de
precios y adquisición”, en el que las organizaciones internacionales
expusieron sus experiencias e indicaron de cuánta información disponen.
Las tres organizaciones se consideran bien
situadas en la actualidad para seguir colaborando estrechamente en la
recopilación de información sobre el acceso a los medicamentos y
contribuir a que las políticas relativas a esta cuestión tan acuciante se
elaboren sobre la base de información adecuada.
A juicio de las tres organizaciones, es
alentador ver que hay más información y que las diversas fuentes de
información se utilizan de manera más eficaz, lo cual permite diseñar
mejor la cooperación y que los debates políticos se basen más en la
experiencia práctica.
Los Directores Generales de las tres
organizaciones subrayaron que estaban decididos a seguir uniendo sus
esfuerzos para incrementar la información disponible y la cooperación
entre ellas, con objeto de perseguir sus objetivos comunes sobre salud
pública, propiedad intelectual y comercio.
Señalaron que un reforzamiento del diálogo entre
sus organizaciones y otras partes interesadas en esas cuestiones haría que
se entendiesen mejor y mejoraría las políticas de salud pública y
propiedad intelectual.
“El conjunto es mayor que la suma de sus partes;
dentro de nuestros diferentes mandatos, cada uno de nosotros puede aportar
sus propios conocimientos especializados y trabajar para lograr resultados
más sólidos, más amplios y eficaces”, dijo el Director General de la OMC,
Pascal Lamy, a los participantes.
La Directora General de la OMS, Sra. Margaret
Chan, acogió con satisfacción “esta oportunidad de colaborar con la OMC y
la OMPI para estudiar conjuntamente las políticas de adquisición de
medicamentos, los sistemas de fijación de precios y la propiedad
intelectual desde una perspectiva de salud pública. El acceso a los
medicamentos constituye una prioridad tan pertinente como estimulante para
nuestras actividades de colaboración, que sé que tendrán continuidad”.
El Director General de la OMPI, Sr. Francis
Gurry, se mostró de acuerdo: “Como reconoció Tomás Moro siglos atrás en su
Utopía, ‘sin salud, todo lo demás en esta vida carece de valor’, de modo
que no es sorprendente que el acceso a los medicamentos que conservan o
restablecen la salud sea una cuestión que suscite una enorme atención
política”, señaló.
Y añadió: “Los nuevos medicamentos vendrán de la
innovación, así que tenemos que encontrar la manera de fomentarla.”
Las estrategias para obtener un suministro
fiable y asequible de medicamentos son importantes para determinar si los
pacientes de los países más pobres pueden recibir con mayor facilidad o
dificultad los tratamientos que necesitan. El simposio hizo hincapié en la
utilización de datos y experiencias de la vida real para intentar
comprender la situación.
En palabras de un orador, el objetivo de la
reunión era dar respuesta a “un interés por centrarse más en lo empírico
que en lo teórico.”
Los Directores
Generales
En la sesión inaugural, los tres Directores
Generales expusieron sus opiniones sobre la manera de crear sinergias
entre el sistema de propiedad intelectual y la salud pública, y
expusieron a grandes rasgos el contexto general de política que
serviría de marco a la labor del simposio.
El Director
General de la OMC, Pascal Lamy (puede consultar el texto
completo
aquí) instó a que se abordase el acceso a los medicamentos desde
una “perspectiva amplia”.
Tenemos mucho que aprender de las
experiencias de los participantes de la industria, las iniciativas
multilaterales de adquisición de medicamentos, los programas de
adquisición de medicamentos de las ONG y los analistas del sector
farmacéutico”, señaló.
Añadió que la OMC también ha adoptado una
perspectiva amplia, basándose en una serie de experiencias y fuentes
de información práctica. Su contribución al simposio sería una visión
general técnica y práctica del conjunto de factores del sistema
multilateral de comercio que afectan al acceso a los medicamentos:
propiedad intelectual, políticas de contratación pública y
competencia, aranceles y reglamentos dirigidos a garantizar la
calidad, seguridad y eficacia de los medicamentos.
“El objetivo es disponer de un esquema lo
más completo posible, basándonos en todos los recursos que tenemos, no
establecer un foro de política paralelo, ni valorar ni analizar los
instrumentos jurídicos vigentes, ni presentar recomendaciones en
materia de políticas”, dijo.
Explicó que el simposio no guarda relación
con las valoraciones que se están haciendo sobre el funcionamiento de
las flexibilidades previstas en el Acuerdo sobre los Aspectos de los
Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio
(Acuerdo sobre los ADPIC); subrayó que hay otros foros que se han
concebido para este fin, como el Consejo de los ADPIC de la OMC, en el
que los Miembros de la OMC están debatiendo activamente cómo llevar
adelante el examen de las políticas en lo que se refiere al grado de
eficacia en la utilización de las flexibilidades.
La
Directora General de la OMS, Sra Margaret Chan (puede consultar
el texto completo
aquí) se refirió a la profunda desconfianza y a las sospechas que
a menudo enturbian el debate sobre los precios de los medicamentos, el
comercio y la propiedad intelectual. Señaló que hay que tener en
cuenta las preocupaciones para llegar a un consenso sobre cómo hacer
que las políticas de salud pública y sus resultados sean más
equitativos.
“Los países poco preparados para las
negociaciones comerciales temen verse engañados”, dijo. “Los países
que desean usar las flexibilidades previstas en el Acuerdo sobre los
ADPIC temen ser objeto de sanciones comerciales como represalia. Los
países temen que las compañías farmacéuticas usen tácticas injustas,
cualquier ardid imaginable, para debilitar la competencia de los
genéricos de bajo precio.”
“Comprendo esas suspicacias y las
manifestaciones de desconfianza. Forma parte de mi trabajo
comprenderlas, y asumir esas preocupaciones es un requisito para
lograr consensuar la manera de imprimir más equidad a las políticas de
salud pública y los resultados sanitarios.”
La Dra. Chan agradeció la oportunidad que se
le brindaba de colaborar con la OMC y la OMPI en las políticas de
adquisición de medicamentos, los sistemas de fijación de precios y la
propiedad intelectual desde una perspectiva de salud pública.
“Hay dos hechos incuestionables”, añadió.
“En primer lugar, el argumento ético de partida: no se puede negar a
la gente el acceso a medicamentos que salvan vidas o fomentan la salud
por razones injustas, en particular por causas económicas.”
“Sin embargo, la industria farmacéutica
opera en respuesta a factores económicos y a las fuerzas del mercado.
Estamos hablando al fin y al cabo de una industria lucrativa, no de un
filántropo o de una empresa humanitaria. ¿Qué incentivos tiene esta
industria para fijar los precios en función de su asequibilidad para
los pobres?”
“Segundo, los precios influyen de forma
decisiva en el acceso a los medicamentos. Ese acceso depende también
de muchos otros factores, como la lejanía a los mismos, la falta de
personal, las deficiencias de las prácticas de adquisición y los
sistemas de suministro, y la ausencia de planes de seguro médico. Pero
el precio puede ser una barrera definitiva para su accesibilidad para
los pobres. Para éstos, acceso y asequibilidad son por lo general una
y la misma cosa.”
Entre los móviles de una industria
interesada en los beneficios y una salud pública orientada por la
ética surgen tensiones, pero se pueden soslayar, si no evitar por
completo, dijo la Dra. Chan.
El Director
General de la OMPI, Sr. Francis Gurry (puede consultar el texto
completo
aquí) subrayó la importancia de contar con datos e información
sobre el sistema de propiedad intelectual y ponerlos a disposición del
público.
“Insisto en lo que constituye el objetivo
tanto de este acto como de la mayor cooperación entre nuestras tres
instituciones, como han señalado Pascal y Margaret”, dijo.
El objetivo, dijo, es proporcionar una base
empírica más sólida que permita “elaborar políticas que se
caractericen por su alto nivel de integridad. … Creo que como
instituciones estamos en una posición adecuada para contribuir a
mejorar la base de conocimientos en la que se sustentan esos
procesos.”
Subrayó el compromiso de la OMPI de servir
de centro mundial de referencia para la información relativa a la
propiedad intelectual, que, dijo, desempeña un importante papel en la
innovación. Sin embargo, “no tiene sentido que haya nuevos
medicamentos a menos que se puedan aprovechar”.
Esto, continuó, plantea la cuestión del
equilibrio entre “por un lado, la creación, el incentivo a la
creación, y, por otro, la difusión de los beneficios sociales de la
innovación o nueva creación”.
El equilibrio es muy complejo, añadió. “Hay
que tener en cuenta muchos factores, entre ellos, naturalmente, las
políticas de fijación de precios y de adquisición de medicamentos. No
hay mero ajuste legislativo, lo cual no quiere decir que las medidas
legislativas no tengan una función que cumplir. Pero hay toda una
esfera de cooperación práctica que es muy importante para conseguir
ese equilibrio entre la creación, de un lado, y la difusión del
beneficio social de la creación, de otro.
Exposiciones
y debate
> Puede consultar las
exposiciones
aquí
Los oradores se centraron en la gran
cantidad de información mundial, cada vez mayor, disponible hoy día en
toda una serie de esferas relacionadas con el acceso a los
medicamentos. Algunos hicieron referencia a temas más políticos, como
la eficacia de las flexibilidades del Acuerdo sobre los ADPIC de la
OMC y los recientes casos de incautación o retención de medicamentos
genéricos en tránsito en la UE.
Recursos
disponibles: Varios oradores describieron los recursos con
los que cuentan en línea, que incluyen datos e información sobre los
siguientes temas:
La OMS, la OMPI y la OMC consideran que en
la actualidad hay datos suficientes en línea para servirles de guía en
su labor futura — tanto la emprendida conjuntamente como la realizada
por cada una de ellas en sus correspondientes esferas — y están
tratando de desarrollar esa información de manera más sistemática para
pasar a la cooperación técnica.
No sólo
precios:
Varios oradores señalaron que los precios no son
el único factor que determina si los enfermos de los países pobres pueden
recibir medicamentos. Para las organizaciones que adquieren medicamentos
asequibles, también son importantes la calidad y la fiabilidad. Son varios
los factores en juego.
Algunos oradores señalaron que los propios
precios pueden verse afectados por las deficiencias en las prácticas de
adquisición, por políticas de comercialización como la fijación de precios
diferenciados (consistentes en establecer precios diferentes para mercados
diferentes), por los márgenes comerciales (el margen de beneficio que
añaden las empresas al costo) y por las medidas en la frontera, como los
aranceles, otras cargas gubernamentales y las licencias de importación
(que también pueden afectar a la disponibilidad del producto).
Como resultado de ello, los precios varían de un
país a otro, entre el sector público y el privado y entre diferentes
medicamentos.
Añadieron que aun así, los datos revelan que
comprar en grandes cantidades, como sucede cuando varias partes se agrupan
para hacer una compra, no basta para garantizar el mejor precio.
Pero comprar grandes volúmenes o hacerlo como
grupo de organizaciones puede hacer que los pedidos y su pago sean más
fiables, algo que es importante para las prácticas de adquisición,
señalaron algunos oradores. Otra ventaja es un mejor control de la
calidad.
Los oradores también subrayaron otros factores
que pueden afectar al acceso a los medicamentos, como las decisiones de
las organizaciones compradoras sobre el tipo de medicamento concreto que
desean comprar, dónde obtenerlo y la cantidad, cómo se aseguran de que la
calidad es buena y cómo llevan a cabo el seguimiento. Señalaron que, para
ser eficaces, los principios aplicados a las prácticas de adquisición de
una organización deben ser transparentes, justos, competitivos y
factibles.
Otro obstáculo al que deben hacer frente los
organismos compradores es la búsqueda de información. Una de las
dificultades la plantea la información sobre las patentes.
Por un lado, se ve las patentes como un
obstáculo, si bien no tiene por qué ser así. Algunos oradores subrayaron
el hecho de que, en la actualidad, la gran mayoría de los medicamentos
incluidos en la lista de medicamentos esenciales de la OMS no están
cubiertos por la protección que confieren las patentes, aunque sí lo están
los tratamientos más adelantados, como la próxima oleada de medicamentos
para tratar el VIH/SIDA (los conocidos como “tratamientos
antirretrovirales de segunda línea”) y la tuberculosis resistente a los
medicamentos.
Por otro lado, algunos oradores describieron el
desafío que representa tratar de descubrir si un medicamento concreto está
protegido por una patente en diferentes países en desarrollo, algo que
puede afectar a la posibilidad de enviar el medicamento a un país
determinado. La base de datos PATENTSCOPE
de la OMPI está empezando a dar respuesta a esta cuestión.
Según algunos oradores, la situación se complica
aún más cuando un producto, sus ingredientes o su utilización en
combinaciones de medicamentos pueden estar abarcados por varias patentes,
cuyo alcance y efecto pueden variar en función del país.
Se examinaron las patentes mancomunadas como
forma de hacer frente a la complejidad de las patentes para combinaciones
de dosis fijas, especialmente en lo que se refiere a los medicamentos
infantiles, y para reducir los precios mediante licencias voluntarias. Se
habla de patentes mancomunadas cuando se reúnen varias patentes conexas
para poder otorgar voluntariamente a terceros la posibilidad de utilizar
la invención.
UNITAID
un mecanismo internacional de compra de medicamentos que proporciona
fondos para tratar el VIH/SIDA, la malaria y la tuberculosis en los
países en desarrollo, es una de las organizaciones que promueven este
enfoque.
Otro método descrito fue el desarrollo y la
distribución de medicamentos a través de asociaciones entre el sector
público y el privado.
Para el
futuro:
Entre los temas de los que se dijo que necesitaban un análisis
adicional se mencionaron las prácticas de adquisición de medicamentos
y de fijación de precios, el papel de la política de competencia, la
transparencia de la información relativa a la propiedad intelectual y
los diversos factores que afectan a la distribución a gran escala de
medicamentos patentados.
En la clausura del simposio, la ex
Presidenta de Suiza, Ruth Dreifuss, subrayó el tema abordado por los
tres Directores Generales, y dijo que las tres organizaciones deben
velar por elaborar sus políticas de forma coherente.
La Sra. Dreifuss describió cómo la Comisión
de Propiedad Intelectual, Innovación y Salud Pública de la OMS, que
había presidido cuando presentó su informe a la OMS, cuatro años
atrás, había estado dividida entre el pesimismo — por la
“terrible” incapacidad de cubrir las necesidades sanitarias de los
pobres y de resolver el conflicto entre los diversos intereses
existentes en la esfera de la atención sanitaria- y el optimismo por
las numerosas iniciativas en el seno de las tres organizaciones y de
otras partes encaminadas a dar solución a los problemas.
En su opinión, el simposio constituyó un
“hito” y un primer paso en el intercambio de información y el
desarrollo de soluciones “basadas en el conocimiento”. Instó a las
tres organizaciones a que siguiesen impulsando su colaboración y
escuchando todas las opiniones.
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