|
| EN ESTA PÁGINA: Evolución Comercio mundial Comercio de mercancías/Servicios Por países Tráfico de perfeccionamiento Perspectivas Apéndice |
portada > noticias > comunicados de prensa 2000 > comunicado de prensa |
| NOTICIAS:
COMUNICADOS DE PRENSA 2000 PRESS/175 Las exportaciones de mercancías de los países en desarrollo aumentaron en 1999 un 8,5 por ciento, es decir, casi el doble que el promedio mundial. A lo largo de los años noventa, con excepción del año 1998, las exportaciones de los países en desarrollo crecieron más rápidamente que el comercio mundial. En 1999, el porcentaje correspondiente a los países en desarrollo se elevaba al 27,5 por ciento de las exportaciones de mercancías y al 23 por ciento de las exportaciones de servicios comerciales, más de 4 puntos porcentuales por encima de 1990. |
|
En 1999, una vez más, el crecimiento de las exportaciones de mercancías fue muy diferente de unos países menos adelantados a otros. Algunos exportadores de mercancías manufacturadas, como Bangladesh, Camboya y Haití, ampliaron sus exportaciones más de lo que lo hizo el comercio mundial. Algunos exportadores de petróleo, como Angola y Yemen, se beneficiaron del alza del precio del petróleo y aumentaron sus exportaciones más de un tercio. En cambio, los exportadores de productos básicos, salvo combustibles, tendieron a registrar valores más bajos en sus exportaciones debido a la caída de su precio. El comercio mundial de servicios comerciales se aceleró sólo un poco en 1999, debido a que la recuperación asiática y el mayor crecimiento en América del Norte quedaron en parte compensados por el crecimiento más lento de Europa Occidental y una contracción de las importaciones en América Latina y las economías en transición. Estas son algunas de las constataciones del informe preliminar de la OMC sobre la evolución del comercio en 1999 y las perspectivas de este año (se adjunta el informe completo). Otros puntos que cabe destacar son los siguientes: · La producción mundial y el comercio aumentaron considerablemente en el segundo semestre de 1999, mejorando así las perspectivas de un crecimiento más rápido durante el presente año. La recuperación de Asia y el crecimiento continuo y rápido de la demanda en América del Norte son los factores que más han contribuido a la expansión del comercio mundial el pasado año. · La producción mundial de productos básicos aumentó en 1999 un 1,5 por ciento, lo mismo que en 1998. La disminución del producto del sector minero (en particular el petróleo) contrasta con el crecimiento más firme del sector manufacturero (por ejemplo, productos electrónicos y automóviles). El crecimiento de la producción mundial de las industrias de servicios fue superior al crecimiento de la producción de productos básicos. El crecimiento mundial del PIB se aceleró, pasando del 2 por ciento en 1998 al 3 por ciento en 1999. · El comercio se benefició de la actividad económica más intensa. Aunque durante el conjunto del año el comercio de mercancías creció, en términos de volumen, al mismo ritmo que en 1998 (4,5 por ciento), en el cuarto trimestre el ritmo de expansión fue superior al 6,5 por ciento, tasa media de crecimiento registrada en los años noventa. · Los mercados internacionales de capital siguieron muy activos. Las corrientes mundiales de IED establecieron un nuevo récord de 800.000 millones de dólares, movidas por el valor excepcionalmente elevado de las fusiones y adquisiciones transfronterizas. El rápido crecimiento de las corrientes mundiales de capital se centró en gran parte en los países desarrollados. Los flujos netos de capital privado hacia los mercados emergentes se estima que se estancaron en 1999 a un nivel de unos 150.000 millones de dólares. · Los tipos de cambio efectivos, nominales y reales, registraron importantes variaciones, dejando su huella en las corrientes comerciales. Mientras que el euro y la mayoría de las monedas europeas se debilitaban frente al dólar estadounidense, muchas monedas de Asia Oriental, en particular el yen japonés, el won coreano y el baht tailandés, se apreciaban considerablemente. · Los precios medios de las mercancías objeto del comercio internacional disminuyeron ligeramente. La debilidad del euro contribuyó en gran medida a la caída de los precios en dólares de las exportaciones de Europa Occidental y al abaratamiento de las mercancías manufacturadas. Los precios de los productos básicos distintos de los combustibles siguieron bajando, lo que afectó a los ingresos de muchos exportadores de materias primas. Los precios del petróleo, que habían bajado mucho en 1998, se recuperaron rápidamente en 1999 debido al recorte de la producción de petróleo y al crecimiento de la demanda mundial. · El valor del comercio mundial de mercancías aumentó un 3,5 por ciento en 1999, más rápidamente que el comercio de servicios comerciales. No obstante, tomado el período 1990-99 en su conjunto, el comercio de servicios comerciales creció ligeramente más que el comercio de mercancías. · Gracias a la evolución del precio del petróleo, el crecimiento más rápido del valor de las exportaciones en 1999, por regiones, fue el registrado por Oriente Medio y África. Sin embargo, la firme expansión del último año no compensó totalmente los retrocesos de 1998. · Las importaciones de mercancías registraron tasas de crecimiento de 2 dígitos en América del Norte y Asia, se estancaron en Europa Occidental y África y disminuyeron aproximadamente un 10 por ciento en las economías en transición y en América Latina (excluido México). · Una vez más el crecimiento de las exportaciones de mercancías varió mucho de un PME a otro en 1999. Algunos exportadores de petróleo, como Angola y Yemen, se beneficiaron de la subida del precio del petróleo y aumentaron sus exportaciones más de un tercio. Algunos exportadores de mercancías manufacturadas, como Bangladesh, Camboya, Haití y Myanmar, ampliaron sus exportaciones a un ritmo más rápido que el del comercio mundial. Los exportadores de productos básicos distintos de los combustibles tendieron a registrar peores resultados de exportación, debido al abaratamiento de estos productos. · Las exportaciones de mercancías de los países en desarrollo aumentaron un 8,5 por ciento, es decir, casi el doble del promedio mundial. A lo largo de los años noventa, las exportaciones de los países en desarrollo crecieron más rápidamente que el comercio mundial, a excepción del año 1998. En 1999, la participación de los países en desarrollo en las exportaciones de mercancías era del 27,5 por ciento, y del 23 por ciento en las exportaciones de servicios comerciales, más de 4 puntos porcentuales por encima de las cifras de 1990. · El comercio de servicios comerciales sólo progresó ligeramente en 1999, ya que la recuperación asiática y el mayor crecimiento de América del Norte quedaron compensados en parte por el menor crecimiento en Europa Occidental y una contracción de las importaciones en América Latina y las economías en transición. Evolución del comercio mundial Volver al principio Características principales El mejor comportamiento del producto económico mundial en 1999 puso término a la desaceleración del comercio mundial que se registró durante el primer semestre de 1999, invirtiendo la tendencia y dando lugar a una dinámica expansión del comercio en el segundo semestre. Durante el conjunto del año, el crecimiento real del comercio mundial se mantuvo sin cambios con respecto al año anterior y fue inferior a la expansión media del comercio registrada durante todo el decenio de 1990. Aunque el crecimiento del comercio siguió siendo superior al de la producción mundial de productos básicos y al del PIB mundial, el margen de diferencia entre las tasas de crecimiento siguió siendo más estrecho en 1999 que los márgenes registrados en el período 1990-1997. Los motores de la expansión del comercio mundial en 1999 fueron la demanda de los Estados Unidos y la recuperación de Asia. La excepcional fortaleza de la inversión y el consumo privado en los Estados Unidos no sólo benefició a la región del TLC de América del Norte sino que sirvió de apoyo a la recuperación asiática y en menor medida a la de la producción en Europa Occidental. Un factor importante de los excelentes resultados de la economía de los Estados Unidos y la duración sin precedentes de la actual expansión ha sido el importante nivel de las inversiones en tecnología de la información, la espina dorsal de la "nueva economía". Las expectativas que ha generado el crecimiento potencial de la nueva economía han atraído grandes flujos de capital y han contribuido a que se haya producido una explosión extraordinaria de nacimientos de empresas de alta tecnología y de su valor. La tasa alta de inversión ha hecho crecer la capacidad de producción y ha estimulado la productividad de la economía estadounidense, pero se plantea la cuestión de si podrá mantenerse por mucho tiempo el crecimiento acelerado de la producción y la demanda sin que surjan tensiones inflacionistas. Otro riesgo para la firme expansión económica de los Estados Unidos podría ser el déficit por cuenta corriente, que se está ampliando y pone de manifiesto la creciente importancia del ahorro exterior como sostén del crecimiento de la demanda de los Estados Unidos. Una posible erosión de la confianza de los inversores en las perspectivas de la economía estadounidense podría dar lugar a la desaceleración de las entradas de capital y provocar una corrección del tipo de cambio del dólar y de las cotizaciones de los mercados de valores. Gráfico
II.1
Volver
al principio
La recuperación de Asia fue más rápida de lo previsto y provocó un crecimiento real de las importaciones en 1999 de 2 dígitos. El crecimiento del PIB fue muy desigual en las distintas economías de la región, oscilando entre el 11 por ciento, en el caso de la República de Corea, y el estancamiento, en el caso de Indonesia. En muchos países el crecimiento económico se apoyó en estímulos fiscales, la reposición de existencias y la recuperación mundial de la demanda de productos electrónicos. La producción mundial del sector de la tecnología de la información y de la industria del automóvil registró un gran crecimiento. Dentro del sector de la tecnología de la información, las ventas de computadoras personales aumentaron un 22 por ciento, hasta 114 millones de unidades, y el valor en dólares de las ventas globales de semiconductores creció un 18 por ciento, hasta establecer un nuevo récord de 160.000 millones de dólares. Una de las ramas más dinámicas de la industria mundial de la tecnología de la información en 1999 fue la de los teléfonos móviles. Se estima que las ventas mundiales de teléfonos celulares móviles llegaron a 283 millones de unidades, lo que representa dos tercios más de ventas que en 1998.1 Se estima que las nuevas matriculaciones de automóviles de pasajeros aumentaron un 5,5 por ciento, catapultando la producción de automóviles a un nuevo récord de 48,6 millones de unidades en 1999.2 Aunque todavía no estén completos los datos del comercio por grupos de productos, no cabe duda de que las exportaciones de productos de la industria del automóvil y de equipo de oficina y de telecomunicaciones crecieron considerablemente más rápido que el promedio general. La evolución de los mercados financieros mundiales siguió influyendo en la del comercio mundial al alterar los flujos internacionales de capital y actuar sobre los tipos de cambio. Las corrientes mundiales de IED aumentaron un 25 por ciento aproximadamente, para cifrarse en unos 800.000 millones de dólares.3 Las entradas de IED en Asia se estancaron o crecieron sólo marginalmente, mientras que los Estados Unidos registraron unas entradas netas de IED de 130.000 millones de dólares.4 El principal factor del crecimiento de los flujos mundiales de IED ha sido la cantidad excepcional de fusiones y adquisiciones transfronterizas. Gráfico
II.2 Volver
al principio Importaciones
y exportaciones de mercancías del grupo de países
asiáticos (5)>
Se estima que mientras los Estados Unidos atraían un monto sin precedentes de entradas de capital, que financiaban un déficit por cuenta corriente cada vez mayor, los flujos netos de capital privado hacia los mercados emergentes más importantes se estancaron en 1999 en 150.000 millones de dólares.5 Se puede considerar que el déficit por cuenta corriente cada vez mayor de los Estados Unidos, provocado por la aceleración de las importaciones, es un elemento cíclico positivo para la economía mundial ya que permite ofrecer apoyo a la producción y el empleo en las ramas de producción extranjeras que exportan y tienen un exceso de capacidad. Al mismo tiempo, el déficit reduce las presiones inflacionistas en los Estados Unidos, donde cada vez escasea más la mano de obra y el capital productivo. No obstante, lo que es benéfico en una determinada situación cíclica, a medio plazo puede ser difícil de soportar. En concreto, resulta difícil considerar que la existencia de un excedente importante por cuenta corriente en favor de los países en desarrollo en su relación con los Estados Unidos (o con cualquier otro país de renta alta) sea una característica aconsejable a largo plazo. ¿Por qué es así, cuando la mayoría de los gobiernos parecen ser partidarios de los excedentes por cuenta corriente, y no de los déficit? La existencia de un excedente por cuenta corriente implica que fluye capital neto (= ahorro) de los países en desarrollo hacia otros países donde financia la inversión y/o el consumo. Para los países en desarrollo es más aconsejable la situación de déficit por cuenta corriente (y un aumento del comercio), y unas entradas concurrentes de capital utilizables para ampliar la capacidad productiva (rentable). Si las entradas de capital se utilizan principalmente para financiar el consumo, no es probable que resulten sostenibles los mayores costos de la deuda y el servicio de la deuda. Las importantes entradas netas de capital que registran actualmente los Estados Unidos se deben, por un lado, a que los inversores extranjeros esperan que el rendimiento sea superior en los Estados Unidos que en otras partes y, por otro lado, a que los consumidores estadounidenses están gastando un porcentaje altísimo de sus ingresos corrientes (alentados por su creciente riqueza financiera) y a que las empresas estadounidenses, al mismo tiempo, mantienen un nivel alto de gastos de capital. Un cambio de opinión de los inversores extranjeros sobre los rendimientos futuros en los Estados Unidos o una disminución del crecimiento del consumo o las inversiones en los Estados Unidos podría modificar rápidamente las dimensiones del déficit por cuenta corriente estadounidense, que en 1999 fue equivalente al 3,7 por ciento del PIB, un récord histórico. Los precios de las mercancías objeto de comercio internacional bajaron ligeramente ya que la subida de los precios del petróleo quedó compensada por una nueva bajada de los precios de los productos básicos distintos de los combustibles y de las mercancías manufacturadas. Entre los productos básicos distintos de los combustibles, los precios de los alimentos y las bebidas disminuyeron más del 15 por ciento, mientras que los de productos para la agricultura y metales se mantuvieron prácticamente sin cambios, aunque en el segundo semestre de 1999 empezaron a mejorar. A pesar de esta recuperación parcial de los precios, los promedios anuales de los de los productos básicos distintos de los combustibles fueron los más bajos del decenio. El descenso de los precios en dólares de las mercancías manufacturadas puede atribuirse a la caída de los precios del equipo de oficina y telecomunicaciones así como a la fortaleza del dólar frente al euro y a la ausencia casi absoluta de inflación en el sector de las mercancías en todas las grandes economías. Teniendo en cuenta que el precio del petróleo se triplicó, pasando de 10 dólares por barril en febrero de 1999 a 30 dólares en el primer trimestre de 2000, son comprensibles las preocupaciones que suscita la posible subida de los precios al consumo. Sin embargo, la notable reducción de la incidencia del petróleo en la producción de los países industrializados (una reducción próxima al 40 por ciento del petróleo utilizado por unidad de producto desde la primera crisis de los precios del petróleo hace 25 años) ha reducido considerablemente el riesgo. El peso creciente del gas natural en el comercio mundial de combustibles ha contribuido también a moderar la subida de los precios de importación de los combustibles.6 Aunque en 1999 la subida de los precios del petróleo haya repercutido poco en los precios al consumo, las repercusiones sobre los ingresos de los exportadores de petróleo han sido espectaculares. Oriente Medio registró un crecimiento de las exportaciones superior al 20 por ciento en 1999, pero esta cifra no llegó a compensar totalmente la caída registrada en 1998. Gráfico
II.3 Volver
al principio a)
Productos básicos distintos de los combustibles
El comercio mundial en 1999 Volver al principio 1. Evolución mundial del comercio y la producción Volver al principio Aunque inicialmente se infravaloró el impacto negativo de la crisis financiera de Asia y América Latina en la producción y las corrientes comerciales, las proyecciones más cautas para 1999 resultaron demasiado pesimistas. La producción de los países en desarrollo de Asia creció un 6 por ciento, el PIB de Rusia se recuperó un 3 por ciento y la economía del Brasil logró un crecimiento positivo final en 1999. La economía de los Estados Unidos fue de nuevo un estímulo importante para el comercio mundial el año pasado al crecer la demanda interna un 5,5 por ciento. En cambio, la economía japonesa se estancó y el crecimiento del PIB en Europa Occidental se desaceleró, situándose en el 2 por ciento. A escala sectorial, la información preliminar sugiere que la producción minera disminuyó al bajar la producción de petróleo crudo un 1,5 por ciento y aumentar la producción agrícola únicamente un 1 por ciento por segundo año consecutivo. La producción de manufacturas se recuperó y creció un 2,5 por ciento aproximadamente. La gran divergencia de las tasas de crecimiento de la demanda regional y de la producción sectorial dejó su huella en las corrientes comerciales mundiales, que también variaron mucho según las regiones y los sectores. El valor del comercio mundial de mercancías creció un 3,5 por ciento en 1999, ascendiendo a 5,45 billones de dólares. Los promedios de los precios disminuyeron por tercer año consecutivo, aunque la disminución de 1999 fue mucho más pequeña que en años anteriores.7 El comercio de servicios comerciales creció un 1,5 por ciento en 1999, menos rápidamente por tanto que el comercio de mercancías. Los datos de precios de los servicios comerciales en los Estados Unidos apuntan un aumento moderado de los precios de los servicios que son objeto de comercio internacional, lo que implica que la expansión de las exportaciones de servicios comerciales probablemente también fue más lenta que el crecimiento de las exportaciones de mercancías en términos de volumen. Cuadro
II.1 Volver
al principio
2. Comercio de mercancías Volver al principio En el momento en que se escribe este informe no resulta todavía posible analizar en detalle el comercio mundial de mercancías por grupos de productos en 1999. Sin embargo, la información parcial de que disponemos indica que el alza del precio del petróleo provocó un aumento de las exportaciones mundiales de combustibles superior al 20 por ciento. También registraron un crecimiento superior a la media las exportaciones de equipo de oficina y telecomunicaciones y de productos de la industria del automóvil. Los productos básicos, salvo los combustibles, experimentaron una bajada de sus precios medios en 1999. Teniendo en cuenta el crecimiento moderado de la demanda, el valor global de los productos básicos distintos de los combustibles probablemente se estancó o sólo experimentó pequeños cambios con respecto al año anterior. En los cuadros II.2 y II.3 se ofrecen datos preliminares del comercio de mercancías por regiones. Las grandes diferencias en el volumen de las importaciones por regiones reflejan en gran medida las diferencias de crecimiento de la demanda y la producción de una región a otra. Como puede observarse en el cuadro II.2, América del Norte y Asia registraron un crecimiento de las importaciones ligeramente superior al 10 por ciento, el doble del promedio mundial. Mientras que para América del Norte éste era el tercer año consecutivo en que el crecimiento de las importaciones superaba el 10 por ciento, la evolución de los acontecimientos en Asia muestra la firme recuperación de la región, que ha compensado la drástica contracción de las importaciones del año anterior. Mientras las importaciones se recuperaban en Asia, las de Europa Occidental mostraban una clara desaceleración. Las economías en transición registraron, como grupo, una contracción del 10 por ciento debido a la importante caída de las importaciones en Rusia y Ucrania. Las importaciones en África y Oriente Medio registraron sólo pequeños cambios en términos reales en 1999, debido entre otras cosas a la escasez de ingresos de exportación durante los últimos años. Cuadro
II.2
Volver
al principio
a
Crecimiento medio de las exportaciones y las
importaciones. Las diferencias entre las tasas de crecimiento de las exportaciones de las distintas regiones fueron inferiores en 1999 a las de las importaciones. A pesar de la brusca caída del comercio intrarregional, la expansión de las exportaciones fue mayor en América Latina que en las demás regiones. El aumento de las exportaciones de Asia fue superior al promedio mundial al recuperarse las exportaciones japonesas y lograr los cinco países en desarrollo de Asia que resultaron más afectados por la crisis financiera de 1997-98 crecimientos de las exportaciones de 2 dígitos. Las exportaciones de América del Norte se aceleraron algo gracias al comportamiento dinámico del comercio intrarregional. La desaceleración de la actividad económica en Europa Occidental dio lugar en 1999 a que el crecimiento del comercio intrarregional fuera notablemente inferior. En 1998, las exportaciones intracomunitarias dentro de la Unión Europea habían crecido el doble que el comercio mundial, pero en 1999 el crecimiento fue inferior al del comercio mundial. Las economías en transición y el Oriente Medio registraron una contracción del volumen de sus exportaciones. En cuanto a la evolución en términos de valor, Oriente Medio registra la tasa mayor de crecimiento regional de las exportaciones, a pesar de la reducción de su volumen. La tasa de crecimiento de las exportaciones de África, un 8 por ciento, fue la segunda más alta de todas las regiones, lo que se debió en gran medida a la rápida recuperación de las expediciones de los países exportadores de petróleo de la región. Sin embargo, debe recordarse que en el caso de África y el Oriente Medio la subida de 1999 no compensó totalmente los descensos del año anterior. Las exportaciones de América Latina registraron un sólido crecimiento del 6 por ciento al haber compensado con creces el crecimiento más alto de las exportaciones de México y algunos países del Caribe las graves contracciones registradas por todos los países de América del Sur. La recuperación del comercio intrarregional en Asia, apoyada por un crecimiento regional más sólido y la apreciación de las monedas, hizo que las exportaciones de Asia recuperaran el nivel anterior a la crisis. Las exportaciones de América del Norte aumentaron un 4 por ciento en 1999, después de una pequeña contracción en 1998. La reducción marginal del valor de las exportaciones de Europa Occidental se debió a la desaceleración del crecimiento del volumen, pero sobre todo a una bajada de casi el 4 por ciento de los precios de exportación de la región en dólares. La debilidad de los precios de exportación se debió principalmente a la depreciación del euro frente al dólar EE.UU. La desaceleración del crecimiento de las exportaciones de Europa Occidental, sumada a la rápida contracción de las importaciones en Rusia, contribuyó a que siguiera disminuyendo el valor de las exportaciones de las economías en transición en 1999. Cuadro
II.3
Volver
al principio
a
A partir de 1998, las cifras hacen sólo referencia a
Sudáfrica y no a la Zona Aduanera Común de África
Meridional. 3. Comercio de servicios comerciales Volver al principio El valor de las exportaciones mundiales de servicios comerciales se recuperó en 1999, tras haberse estancado en 1998. Los datos preliminares, desglosados por principales categorías de servicios, indican que se registró un crecimiento positivo en todas ellas. Se estima que los servicios de transporte tuvieron una expansión inferior a la tasa media de crecimiento del 1,5 por ciento, pero hay que contar el mayor costo de los combustibles. Los servicios de viajes y el grupo residual "Otros servicios a las empresas" crecieron entre un 2 y un 3 por ciento. Los datos sobre el comercio de servicios comerciales desglosados por regiones, que recoge el cuadro II.4, indican que en 1999 el crecimiento más dinámico de las exportaciones y las importaciones se produjo en América del Norte y Asia. En América del Norte el crecimiento de las importaciones de servicios fue superior al crecimiento de sus exportaciones, reduciéndose así su tradicional excedente, mientras que en Asia las importaciones y las exportaciones crecieron aproximadamente al mismo ritmo (4-5 por ciento). La recuperación del comercio de servicios en Asia es mucho más débil que la del comercio de mercancías, en particular las exportaciones. En contraste con la evolución de los hechos en América del Norte y Asia, en Europa Occidental el comercio de servicios creció menos en 1999 que el año anterior. La información disponible sobre las economías en transición apunta una grave contracción de las exportaciones e importaciones de servicios. Cuadro
II.4
Volver
al principio
| ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||