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Mike Moore
> Se
adjunta el texto completo del discurso:
Conferencia internacional sobre la financiación para el desarrollo,
sesión de apertura de la serie de sesiones en la cumbre
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“Me
presento ante ustedes con un mensaje simple y claro: la pobreza, en
todas sus formas, es la mayor amenaza para la paz, la democracia, los
derechos humanos y el medio ambiente. Es una bomba de relojería
contra el corazón de la libertad, pero puede ser vencida y en
nuestras manos están los instrumentos para lograrlo, a condición de
tener el coraje y el tino para utilizarlos debidamente”, manifestó
el Sr. Moore ante la mayor Conferencia mundial sobre el desarrollo, a
la que asistían más de 50 jefes de Estado, así como ministros,
jefes de organismos internacionales y especialistas de las finanzas y
el comercio.
El
Sr. Moore dijo a los delegados que, si se liberalizara más el
comercio, las ganancias que obtendrían los países en desarrollo
ascenderían a más de 15 veces la suma de 10.000 millones
de dólares que se estima necesaria para lograr la enseñanza primaria
universal, uno de los principales Objetivos de Desarrollo del Milenio.
Citando estimaciones del Banco Mundial dijo que la supresión de todos
los obstáculos al comercio podría elevar la renta global en 2,8
billones de dólares y sacar de la pobreza a 320 millones de
personas en 2015.
“Los
países pobres necesitan crecer para salir de la pobreza y el comercio
puede servir de motor esencial de ese crecimiento”, dijo el Sr.
Moore.
Pero
-añadió- los países en desarrollo no necesitan esperar a la
conclusión de la Ronda de Doha para el Desarrollo. En el decenio de
1990, el comercio Sur-Sur creció más que el comercio mundial y, en
la actualidad, representa más de un tercio de las exportaciones de
los países en desarrollo, es decir, aproximadamente 650.000 millones
de dólares. Según el Banco Mundial, el 70 por ciento de la
carga que grava las exportaciones de manufacturas de los países en
desarrollo es el resultado de obstáculos al comercio en otros países
en desarrollo. “Cuanto antes caigan esas barreras, antes se
beneficiarán los países en desarrollo”, dijo el Sr. Moore.
Por
lo que respecta a los países desarrollados, el Sr. Moore lanzó una
advertencia contra las restricciones de los mercados en cuatro esferas
esenciales, a saber:
- La
agricultura, a la que calificó de piedra angular de casi todas
las economías en desarrollo. Los desembolsos en concepto de ayuda
a la agricultura ascienden actualmente a 1.000 millones de
dólares diarios, mientras que el tipo arancelario consolidado
medio de la OCDE para los productos agrícolas es cuatro veces
más alto que el aplicado a los productos industriales. Añadió
que el rendimiento para los países en desarrollo sólo en este
campo sería ocho veces mayor que el conjunto del alivio de la
carga de la deuda otorgado hasta ahora a los países en desarrollo.
La liberalización completa en todos los sectores
agricultura, manufacturas y servicios equivaldría aproximadamente
a ocho veces el total de la AOD.
- Los
textiles y el vestido, a los que señaló como la mayor fuente de
ingresos de exportación para muchos países en desarrollo. El Sr.
Moore dijo que se debe velar por que el sector esté limpiamente
integrado el 1º de enero de 2005, según lo
previsto.
- En
cuanto a los aranceles, el Sr. Moore dijo que el problema de la
progresividad arancelaria, que desequilibra la balanza en
perjuicio del desarrollo de la transformación autóctona, es aún
más pernicioso que el de los máximos arancelarios, que siguen
atrayendo aranceles altos tanto en los países desarrollados como
en los países en desarrollo. Para que los países en desarrollo
logren algún día diversificar sus economías y evitar la
dependencia de unos pocos productos primarios, es preciso
erradicar esa progresividad.
El
Sr. Moore, señalando que las restricciones eran costosas para los
países que las imponían, manifestó a la Conferencia que la
protección supone un costo para la Unión Europea, los Estados Unidos
y el Japón de entre 70.000 y 110.000 millones de dólares
anuales respectivamente. Dijo que “las pérdidas netas que
representan para los Estados Unidos sólo sus restricciones a la
importación de textiles y prendas de vestir ascienden a más de
10.000 millones de dólares anuales”.
“Esta
Conferencia versa sobre la financiación del desarrollo en una época
en que las inversiones extranjeras directas privadas cuadruplican la
AOD y decuplican los préstamos para el desarrollo del Banco Mundial.
Esta es la razón por la cual muchos desean un acuerdo sobre
inversiones en la Ronda de Doha para el Desarrollo”.
El
Sr. Moore también hizo hincapié en otras cuestiones importantes de
desarrollo y buena gobernanza, como la transparencia en la
contratación pública, la política de competencia y la facilitación
del comercio. Citando un estudio del Banco Interamericano de
Desarrollo sobre dos países sudamericanos en los que la entrega por
camión de un producto en el mercado a través de dos fronteras
necesitó 200 horas, de las cuales 100 representaron demoras
burocráticas en frontera, dijo que “la reforma de facilitación del
comercio generará enormes beneficios”.
El
Sr. Moore dijo que “las formalidades burocráticas y la mala
gobernanza interna resultan costosas y perniciosas”, y señaló
también que es necesario legitimar los bienes de los pobres. Indicó
que, en América Latina, la tenencia de la tierra está en un 80 por
ciento al margen de la ley.
“En
los países en desarrollo, los sectores extralegales reúnen entre el
50 y el 70 por ciento de la población activa total. En el país
más pobre de América Latina, los bienes de los pobres son más de
150 veces mayores que las inversiones extranjeras totales desde
su independencia en 1804. En un país africano, la adquisición legal
de tierras requería 77 trámites burocráticos en 31 organismos
públicos y privados”. Añadió que “si los Estados Unidos
aumentaran su AOD hasta alcanzar el objetivo del 0,7 por ciento fijado
por las Naciones Unidas, el país más rico del planeta necesitaría
150 años para transferir a los pobres del mundo recursos
equivalentes a los que éstos ya poseen”.
Refiriéndose
a los recientes compromisos de la OMC de aumentar la creación de
capacidad, el Sr. Moore concluyó: “Debemos proporcionar
asistencia técnica para formar negociadores, crear regímenes
aduaneros eficientes y taponar las fugas de los sistemas fiscales
porosos. Debemos prestar al fortalecimiento de las infraestructuras
intelectuales de unos funcionarios públicos calificados la misma
atención que dedicamos a reparar baches, construir carreteras y
presas. La Ronda de Doha para el Desarrollo se puede concluir y
aplicar a tiempo. La condición del éxito será mejorar la capacidad
para facilitar la buena gobernanza, que les permita participar,
negociar, concluir y aplicar nuestro programa. Así se está haciendo.
Podemos y debemos tener éxito”.
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adjunta el texto completo del discurso: Conferencia
internacional sobre la financiación para el desarrollo, sesión de
apertura de la serie de sesiones en la cumbre
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