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Cancún, México - 2003

CONFERENCIA MINISTERIAL DE LA OMC, CANCÚN 2003: NOTAS INFORMATIVAS

FACILITACIÓN DEL COMERCIO
Reducción del papeleo en la frontera

Hacer que el comercio sea más fluido, sin el estorbo de los procedimientos burocráticos — esto es, la facilitación del comercio — lleva las normas de la OMC hasta la puerta misma de las aduanas.

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Los contenidos
> Carta del director general a los periodistas
> El programa de Doha para el desarrollo
> Agricultura
> Servicios
> Acceso a los mercados, productos no agrícolas
> Propiedad intelectual (acuerdo sobre los adpic)
> El comercio y las inversiones
> Comercio y política de competencia
> Transparencia de la contratación pública
> Facilitación del comercio
> Normas: antidumping y subvenciones
> Normas: acuerdos regionales
> Solución de diferencias
> Comercio y medio ambiente
> Comercio electrónico
> Pequeñas economías
> Comercio, deuda y finanzas
> Comercio y transferencia de tecnología
> Cooperación técnica
> Países menos adelantados
> Trato especial y diferenciado
> Aplicación
> Miembros y adhesión
> Algunos hechos y cifras
> Dicho llanamente ...


El problema volver al principio

Los comerciantes tanto de países en desarrollo como de países desarrollados han destacado, desde hace ya tiempo, el enorme volumen de papeleo que sigue siendo necesario para la circulación de mercancías a través de las fronteras. Los requisitos relativos a los documentos exigidos a menudo adolecen de falta de transparencia y en muchos lugares entrañan una gran duplicación de información, problema que con frecuencia se agrava por una falta de cooperación entre comerciantes y organismos oficiales. Pese a los avances de la tecnología de la información, la presentación automática de datos aún no es un hecho corriente.

Con la reducción de aranceles en todo el mundo, se ha dicho que el costo que supone cumplir con las formalidades aduaneras supera en muchos casos el importe de los derechos que se han de abonar. En el entorno comercial moderno de producción y suministro “justo a tiempo”, los comerciantes necesitan que el despacho de mercancías sea rápido y previsible. En un estudio del APEC se calculó que los programas de facilitación del comercio generarían utilidades del orden del 0,26 por ciento del PIB real para el APEC, es decir, casi el doble de las utilidades previstas como resultado de la liberalización arancelaria, y que los ahorros en los precios de importación que reportarán a los países en desarrollo de la región se cifrarán entre el 1 por ciento y el 2 por ciento de su cuantía.

Los analistas señalan que la razón por la que muchas empresas pequeñas y medianas, cuya participación conjunta en la creación del PIB en muchas economías llega a ser del 60 por ciento, no son agentes activos en el comercio internacional tiene que ver más con el papeleo que con los obstáculos arancelarios. Para las empresas que normalmente no expiden mercancías en grandes cantidades, los obstáculos administrativos suelen ser demasiado elevados para que los mercados extranjeros les resulten atractivos.

Para las economías de los países en desarrollo, la ineficiencia en esferas como la práctica aduanera y el transporte pueden ser un impedimento para la integración en la economía mundial y es probable que menoscabe gravemente la competitividad de las exportaciones o la corriente de inversiones extranjeras directas. Esta es una de las razones de que los exportadores de países en desarrollo estén cada vez más interesados en eliminar obstáculos administrativos, en particular en otros países en desarrollo, que actualmente representan el 40 por ciento de su comercio de manufacturas.

En todos los países la facilitación del comercio beneficiará no sólo a los importadores y exportadores, sino también a los consumidores que actualmente enfrentan precios más elevados resultantes del papeleo en su propia administración de importaciones. Pese a los muchos progresos realizados, los comerciantes todavía se enfrentan a graves obstáculos para el tráfico transfronterizo de bienes, tal como denunciaron reiteradamente los portavoces de los círculos comerciales.

 

Disposiciones de la OMC volver al principio

La OMC siempre ha tratado cuestiones relacionadas con la facilitación del comercio, y las normas de la OMC incluyen una variedad de disposiciones que tienen la finalidad de mejorar la transparencia y establecer normas mínimas de procedimiento. Entre ellas están los artículos 5, 8 y 10 del GATT — que versan sobre libertad de tránsito de las mercancías, los derechos y formalidades referentes a la importación y la exportación y la publicación y aplicación de los reglamentos comerciales. También hay varias disposiciones en Acuerdos tales como el Acuerdo sobre Procedimientos de Trámite de Licencias de Importación, el Acuerdo sobre Obstáculos Técnicos al Comercio, el Acuerdo sobre la Aplicación de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias, el Acuerdo sobre Valoración en Aduana, el Acuerdo sobre Normas de Origen y el Acuerdo sobre Inspección Previa a la Expedición.

Pero el marco jurídico de la OMC carece de disposiciones específicas en algunas esferas, en particular en lo que se refiere a los procedimientos y documentación de aduanas y a la transparencia.

 

El mandato de Singapur volver al principio

Como tema específico, la facilitación del comercio es una cuestión relativamente nueva en la OMC. Se incorporó al programa de la Organización no hace más que siete años aproximadamente, cuando en diciembre de 1996 la Conferencia Ministerial de Singapur encomendó al Consejo del Comercio de Mercancías “la realización de trabajos exploratorios y analíticos sobre la simplificación de los procedimientos que rigen el comercio … con objeto de evaluar si procede establecer normas de la OMC en esta materia”. (Como el mandato se impartió en la reunión de Singapur, a veces la facilitación del comercio se caracteriza como uno de los cuatro “temas de Singapur”.)

Desde entonces se ha realizado un gran volumen de “trabajos exploratorios y analíticos”, con participación muy constructiva de los Miembros en el debate. Las delegaciones concuerdan en que de la simplificación de los procedimientos comerciales se pueden derivar considerables ahorros de tiempo, dinero y recursos humanos, que beneficiarían a todas y cada una de las economías. También convienen los Miembros en que los países en desarrollo tienen necesidad de una asistencia técnica sustancial y amplia con miras a reforzar sus capacidades administrativas y respaldar sus actividades nacionales de reforma.

 

El mandato de Doha volver al principio

En el cuarto período de sesiones de la Conferencia Ministerial, que se celebró en Doha en noviembre de 2001, los Ministros convinieron en que después del quinto período de sesiones de la Conferencia Ministerial que tendría lugar en Cancún se celebraran negociaciones sobre la facilitación del comercio sobre la base de una decisión que se había de adoptar, por consenso explícito, en Cancún respecto de las “modalidades” de las negociaciones. El texto exacto de la declaración se debatió detenidamente y refleja muy diferentes sensibilidades de los gobiernos Miembros de la OMC en cuanto a la perspectiva de unas negociaciones.

Entretanto, dijeron los Ministros en Doha, el Consejo del Comercio de Mercancías deberá ejecutar un programa de trabajo específico:

  • examinar y, según proceda, aclarar y mejorar los artículos 5, 8 y 10 del GATT
  • identificar las necesidades y prioridades de los Miembros, en particular las de los países en desarrollo y menos adelantados en materia de facilitación del comercio.

Los Ministros se comprometieron también a prestar la asistencia técnica y el apoyo a la creación de capacidad adecuados en esta esfera.

 

Desde entonces… volver al principio

¿Negociaciones? Muchas delegaciones consideran que el tema de la facilitación del comercio está listo para que se emprendan negociaciones en la OMC. Creen que, tras más de seis años de explorar y analizar el alcance de las normas de la OMC en esa esfera, ha llegado el momento de pasar a la etapa siguiente e iniciar la fase de negociación.

Un grupo de Miembros aboga por la negociación de nuevas normas de obligado cumplimiento en materia de facilitación del comercio, centrada en compromisos sobre procedimientos en frontera y relacionados con ésta para agilizar el movimiento, la entrega y el despacho de mercancías, incluidas las mercancías en tránsito. Estas normas estarían basadas en disposiciones ya existentes de la OMC (en particular los artículos 5, 8 y 10 del GATT) y en principios tales como la transparencia y las debidas garantías procesales, la simplificación y la no discriminación. Quienes abogan por las nuevas normas también adquirirían un compromiso previo con arreglo al cual los Miembros más desarrollados preverían actividades amplias de asistencia técnica y creación de capacidad para los países en desarrollo.

Muchos países en desarrollo apoyan ampliamente los objetivos y concuerdan en que es importante trabajar en esta esfera. Pero muchos dicen que no están preparados para asumir nuevos compromisos jurídicos. Les preocupa la posibilidad de que la adopción de nuevas normas grave en exceso sus limitados recursos y les exponga a procedimientos de solución de diferencias. Varias delegaciones han cuestionado también la necesidad de nuevas normas de obligado cumplimiento. Algunas han dicho que esto debería tratarse a nivel nacional, bilateral o regional.

En Cancún, los Ministros han de decidir si existe un “consenso explícito” sobre las modalidades que permitiría impulsar negociaciones conducentes al establecimiento de nuevas normas de la OMC en materia de facilitación del comercio.

Programa de trabajo Las instrucciones de los Ministros al Consejo del Comercio de Mercancías se han traducido en un programa de trabajo cotidiano y se han puesto en práctica en el curso de seis reuniones formales celebradas entre el 22 de marzo de 2002 y el 13 de junio de 2003.

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Véanse también:
> Facilitación del comercio
> Declaración de Doha