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El problema volver al principio
Los comerciantes tanto de países en desarrollo
como de países desarrollados han destacado, desde hace ya tiempo, el
enorme volumen de papeleo que sigue siendo necesario para la circulación
de mercancías a través de las fronteras. Los requisitos relativos a
los documentos exigidos a menudo adolecen de falta de transparencia
y en muchos lugares entrañan una gran duplicación de información, problema
que con frecuencia se agrava por una falta de cooperación entre comerciantes
y organismos oficiales. Pese a los avances de la tecnología de la información,
la presentación automática de datos aún no es un hecho corriente.
Con la reducción de aranceles
en todo el mundo, se ha dicho que el costo que supone cumplir con las
formalidades aduaneras supera en muchos casos el importe de los derechos
que se han de abonar. En el entorno comercial moderno de producción
y suministro “justo a tiempo”, los comerciantes necesitan que el despacho
de mercancías sea rápido y previsible. En un estudio del APEC se calculó
que los programas de facilitación del comercio generarían utilidades
del orden del 0,26 por ciento del PIB real para el APEC, es decir, casi
el doble de las utilidades previstas como resultado de la liberalización
arancelaria, y que los ahorros en los precios de importación que reportarán
a los países en desarrollo de la región se cifrarán entre el 1 por ciento
y el 2 por ciento de su cuantía.
Los analistas señalan que la razón
por la que muchas empresas pequeñas y medianas, cuya participación conjunta
en la creación del PIB en muchas economías llega a ser del 60 por ciento,
no son agentes activos en el comercio internacional tiene que ver más
con el papeleo que con los obstáculos arancelarios. Para las empresas
que normalmente no expiden mercancías en grandes cantidades, los obstáculos
administrativos suelen ser demasiado elevados para que los mercados
extranjeros les resulten atractivos.
Para las economías de los países
en desarrollo, la ineficiencia en esferas como la práctica aduanera
y el transporte pueden ser un impedimento para la integración en la
economía mundial y es probable que menoscabe gravemente la competitividad
de las exportaciones o la corriente de inversiones extranjeras directas.
Esta es una de las razones de que los exportadores de países en desarrollo
estén cada vez más interesados en eliminar obstáculos administrativos,
en particular en otros países en desarrollo, que actualmente representan
el 40 por ciento de su comercio de manufacturas.
En todos los países la facilitación
del comercio beneficiará no sólo a los importadores y exportadores,
sino también a los consumidores que actualmente enfrentan precios más
elevados resultantes del papeleo en su propia administración de importaciones.
Pese a los muchos progresos realizados, los comerciantes todavía se
enfrentan a graves obstáculos para el tráfico transfronterizo de bienes,
tal como denunciaron reiteradamente los portavoces de los círculos comerciales.
Disposiciones
de la OMC volver al principio
La OMC siempre ha tratado cuestiones
relacionadas con la facilitación del comercio, y las normas de la OMC
incluyen una variedad de disposiciones que tienen la finalidad de mejorar
la transparencia y establecer normas mínimas de procedimiento. Entre
ellas están los artículos 5, 8 y 10 del GATT — que versan sobre
libertad de tránsito de las mercancías, los derechos y formalidades
referentes a la importación y la exportación y la publicación y aplicación
de los reglamentos comerciales. También hay varias disposiciones en
Acuerdos tales como el Acuerdo sobre Procedimientos de Trámite de Licencias
de Importación, el Acuerdo sobre Obstáculos Técnicos al Comercio, el
Acuerdo sobre la Aplicación de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias,
el Acuerdo sobre Valoración en Aduana, el Acuerdo sobre Normas de Origen
y el Acuerdo sobre Inspección Previa a la Expedición.
Pero el marco jurídico de la OMC
carece de disposiciones específicas en algunas esferas, en particular
en lo que se refiere a los procedimientos y documentación de aduanas
y a la transparencia.
El mandato de Singapur
volver al principio
Como tema específico, la facilitación
del comercio es una cuestión relativamente nueva en la OMC. Se incorporó
al programa de la Organización no hace más que siete años aproximadamente,
cuando en diciembre de 1996 la Conferencia Ministerial de Singapur encomendó
al Consejo del Comercio de Mercancías “la realización de trabajos exploratorios
y analíticos sobre la simplificación de los procedimientos que rigen
el comercio … con objeto de evaluar si procede establecer normas de
la OMC en esta materia”. (Como el mandato se impartió en la reunión
de Singapur, a veces la facilitación del comercio se caracteriza como
uno de los cuatro “temas de Singapur”.)
Desde entonces se ha realizado
un gran volumen de “trabajos exploratorios y analíticos”, con participación
muy constructiva de los Miembros en el debate. Las delegaciones concuerdan
en que de la simplificación de los procedimientos comerciales se pueden
derivar considerables ahorros de tiempo, dinero y recursos humanos,
que beneficiarían a todas y cada una de las economías. También convienen
los Miembros en que los países en desarrollo tienen necesidad de una
asistencia técnica sustancial y amplia con miras a reforzar sus capacidades
administrativas y respaldar sus actividades nacionales de reforma.
El mandato de Doha
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En el cuarto período de sesiones
de la Conferencia Ministerial, que se celebró en Doha en noviembre de
2001, los Ministros convinieron en que después del quinto período de
sesiones de la Conferencia Ministerial que tendría lugar en Cancún se
celebraran negociaciones sobre la facilitación del comercio sobre la
base de una decisión que se había de adoptar, por consenso explícito,
en Cancún respecto de las “modalidades” de las negociaciones. El texto
exacto de la declaración se debatió detenidamente y refleja muy diferentes
sensibilidades de los gobiernos Miembros de la OMC en cuanto a la perspectiva
de unas negociaciones.
Entretanto, dijeron los Ministros
en Doha, el Consejo del Comercio de Mercancías deberá ejecutar un programa
de trabajo específico:
- examinar y, según proceda, aclarar y mejorar
los artículos 5, 8 y 10 del GATT
- identificar las necesidades y prioridades
de los Miembros, en particular las de los países en desarrollo y menos
adelantados en materia de facilitación del comercio.
Los Ministros se comprometieron
también a prestar la asistencia técnica y el apoyo a la creación de
capacidad adecuados en esta esfera.
Desde entonces… volver al principio
¿Negociaciones?
Muchas delegaciones consideran que el tema de la facilitación del comercio
está listo para que se emprendan negociaciones en la OMC. Creen que,
tras más de seis años de explorar y analizar el alcance de las normas
de la OMC en esa esfera, ha llegado el momento de pasar a la etapa siguiente
e iniciar la fase de negociación.
Un grupo de Miembros aboga por
la negociación de nuevas normas de obligado cumplimiento en materia
de facilitación del comercio, centrada en compromisos sobre procedimientos
en frontera y relacionados con ésta para agilizar el movimiento, la
entrega y el despacho de mercancías, incluidas las mercancías en tránsito.
Estas normas estarían basadas en disposiciones ya existentes de la OMC
(en particular los artículos 5, 8 y 10 del GATT) y en principios tales
como la transparencia y las debidas garantías procesales, la simplificación
y la no discriminación. Quienes abogan por las nuevas normas también
adquirirían un compromiso previo con arreglo al cual los Miembros más
desarrollados preverían actividades amplias de asistencia técnica y
creación de capacidad para los países en desarrollo.
Muchos países en desarrollo apoyan
ampliamente los objetivos y concuerdan en que es importante trabajar
en esta esfera. Pero muchos dicen que no están preparados para asumir
nuevos compromisos jurídicos. Les preocupa la posibilidad de que la
adopción de nuevas normas grave en exceso sus limitados recursos y les
exponga a procedimientos de solución de diferencias. Varias delegaciones
han cuestionado también la necesidad de nuevas normas de obligado cumplimiento.
Algunas han dicho que esto debería tratarse a nivel nacional, bilateral
o regional.
En Cancún, los Ministros han de
decidir si existe un “consenso explícito” sobre las modalidades que
permitiría impulsar negociaciones conducentes al establecimiento de
nuevas normas de la OMC en materia de facilitación del comercio.
Programa
de trabajo Las instrucciones de los Ministros al Consejo del
Comercio de Mercancías se han traducido en un programa de trabajo cotidiano
y se han puesto en práctica en el curso de seis reuniones formales celebradas
entre el 22 de marzo de 2002 y el 13 de junio de 2003. |