ENTENDER LA OMC:
LA ORGANIZACIÓN Miembros, asociaciones y administración
Todos los Miembros se han adherido al sistema tras celebrar negociaciones: así pues, la adhesión conlleva un equilibrio de derechos y obligaciones. Gozan de los privilegios que los demás países Miembros les otorgan y de la seguridad que proporcionan las normas comerciales. A su vez, han tenido que contraer compromisos de abrir sus mercados y respetar las normas, compromisos que se establecieron en las negociaciones de adhesión. Los países que negocian la adhesión tienen ya la condición de
“observadores” en la OMC.
Cómo convertirse en Miembro de la OMC: proceso de adhesión volver al principio
Todo Estado o territorio aduanero que disfrute de plena autonomía en la aplicación de sus políticas comerciales puede adherirse a la OMC. Ahora bien, los Miembros de la OMC deben estar de acuerdo con las condiciones. En términos generales, la solicitud pasa por cuatro etapas:
Primera: “háblenos de su régimen de comercio”. El gobierno que solicita la adhesión ha de informar de todos los aspectos de sus políticas comerciales y económicas que tengan relación con los Acuerdos de la OMC. Ello se hace mediante la presentación a la OMC de un memorándum que es objeto de examen por el grupo de trabajo que se ocupe de la solicitud del país de que se trate. Todos los Miembros de la OMC pueden participar en esos grupos de trabajo.
Segunda: “examine con cada uno de nosotros lo que puede ofrecer”. Cuando el grupo de trabajo ha avanzado suficientemente con respecto a los principios y políticas, se inician paralelamente conversaciones bilaterales entre el presunto nuevo miembro y los distintos países. Son bilaterales porque cada país tiene intereses comerciales diferentes. Estas conversaciones abarcan los tipos arancelarios y los compromisos específicos en materia de acceso a los mercados, así como otras políticas en las esferas de los bienes y servicios. Los compromisos del nuevo miembro han de aplicarse por igual a todos los Miembros de la OMC,
con arreglo a las disposiciones normales de no
discriminación, aun cuando se negocien bilateralmente. En otras palabras, en las conversaciones se determinan las ventajas (en forma de oportunidades y garantías de exportación) cuya obtención pueden esperar los demás Miembros de la OMC cuando se adhiera el nuevo miembro. (Las conversaciones pueden ser muy complicadas. Se ha llegado a decir que en algunos casos las negociaciones son casi tan extensas como toda una ronda de negociaciones comerciales multilaterales.)
Tercera: “establezcamos las condiciones de adhesión”. Una vez finalizado el examen por parte del grupo de trabajo del régimen de comercio del solicitante y concluidas las negociaciones bilaterales paralelas en materia de acceso a los mercados, el grupo de trabajo ultima las condiciones de adhesión, que aparecen en un informe, en un proyecto de tratado de adhesión
(“protocolo de adhesión”) y en enumeraciones (“listas”) de compromisos del futuro miembro.
Etapa final: “la decisión”. Se somete al Consejo General o a la
Conferencia Ministerial de la OMC la documentación final, consistente
en el informe, el protocolo y las listas de compromisos. Si una mayoría
de dos tercios de los Miembros de la OMC vota a favor, el solicitante
puede firmar el protocolo y adherirse a la Organización. En muchos casos,
para ultimar la adhesión es preciso que el parlamento o la asamblea legislativa
del país de que se trate ratifique el Acuerdo.
La labor de la OMC es obra de los representantes de los gobiernos Miembros, pero tiene sus raíces en la actividad industrial y comercial cotidiana. Las políticas comerciales y las posiciones negociadoras se determinan en las capitales y por lo general se tienen en cuenta las opiniones de empresas privadas, organizaciones mercantiles, agricultores, consumidores y otros grupos de intereses.
La mayoría de los países tienen una misión diplomática
en Ginebra — encabezada a veces por un embajador especial ante la OMC
— cuyos funcionarios asisten a las reuniones que los muchos consejos,
comités, grupos de trabajo y grupos de negociación celebran en la sede
de la OMC. A veces los países envían directamente expertos como representantes
para exponer las opiniones de sus gobiernos sobre cuestiones específicas.
Cada
vez es más frecuente que los países constituyan grupos y asociaciones en la OMC.
En muchos casos incluso actúan conjuntamente valiéndose de un solo portavoz o
equipo de negociación. En las negociaciones sobre la agricultura, bastante más
de 20 coaliciones han presentado propuestas o han negociado con posiciones
comunes y la mayoría de ellas siguen activas. El número creciente de coaliciones
en las que participan países en desarrollo refleja la distribución más amplia
del poder de negociación en la OMC. Hay un grupo que se considera políticamente
simbólico de este cambio, el G-20, compuesto de la Argentina, el Brasil, China,
Egipto, la India, Sudáfrica, Tailandia y otros muchos países, pero también hay
otros grupos “G” que se superponen y un grupo “C” — los Cuatro del Algodón (C4)
—, que es una alianza de países subsaharianos para promover la reforma del
comercio en este sector.
La
creación de coaliciones es en parte el resultado lógico de la integración
económica: en todo el mundo proliferan las uniones aduaneras, las zonas de libre
comercio y los mercados comunes. Se considera también un medio de que los países
más pequeños tengan una posición negociadora más fuerte frente a sus
interlocutores comerciales más grandes y de asegurar que estén representados
cuando se celebran consultas entre grupos más reducidos de Miembros. Algunas
veces, cuando los grupos de países adoptan posiciones comunes es más fácil
lograr un consenso. Otras veces los grupos se constituyen específicamente para
llegar a una fórmula de transacción y superar una situación de estancamiento,
más que para mantenerse firmes en una posición común. Pero no existen reglas
firmes y rigurosas con respecto a los efectos de las agrupaciones en la OMC.
La más grande y completa de esas agrupaciones es la Unión Europea y sus 27 Estados miembros. La UE es una unión aduanera con una política de comercio exterior y un arancel comunes. Aunque los Estados miembros coordinan su posición en Bruselas y en Ginebra, sólo la Comisión Europea habla en nombre de la UE en casi todas las reuniones de la OMC. La UE es Miembro de la OMC por derecho propio, como lo son también cada uno de sus Estados miembros.
El grado de integración económica es hasta ahora
menor en el caso de los países Miembros de la OMC que forman parte de
la Asociación de Naciones del Asia Sudoriental
(ASEAN): Brunei Darussalam, Camboya, Filipinas, Indonesia, Malasia, Myanmar,
Tailandia, Singapur y Viet Nam. (El miembro restante de la ASEAN,
Laos ha solicitado la adhesión a la OMC.) Sin embargo, tienen
muchos intereses comerciales comunes y pueden con frecuencia coordinar
sus posiciones y hablar por medio de un solo portavoz. La función de portavoz
es rotativa entre los miembros de la ASEAN y puede ser compartida según
el tema que se examine. El MERCOSUR, Mercado
Común del Sur (la Argentina, el Brasil, el Paraguay, el Uruguay y
el Venezuela,
con Bolivia y Chile, Colombia, Ecuador y Perú como miembros asociados) tiene una organización similar.
Otras iniciativas de integración económica regional más recientes no han alcanzado aún la etapa en que sus componentes tengan con frecuencia un solo portavoz en las cuestiones tratadas en el marco de la OMC. Cabe citar como ejemplo el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, TLCAN (el Canadá, los Estados Unidos y México). Entre otras agrupaciones que en ocasiones hacen declaraciones conjuntas figuran el Grupo Africano, los países menos adelantados, el Grupo de Estados de África, el Caribe y el Pacífico (ACP) y el Sistema Económico Latinoamericano (SELA).
Una asociación de distinto tipo de todos conocida
es el Grupo de Cairns,
que se estableció poco antes de que comenzara la Ronda Uruguay en 1986
para defender la liberalización del comercio de productos agropecuarios.
El Grupo, que se convirtió en una tercera fuerza importante en las conversaciones
sobre la agricultura, se mantiene activo. Sus miembros, aunque diversos,
tienen un objetivo común — que la agricultura ha de liberalizarse — y
una opinión común: que carecen de recursos para competir con países más
grandes en la esfera de las subvenciones internas y las subvenciones a
la exportación.
La Secretaría de la OMC, situada en Ginebra, tiene una plantilla de unos
630 funcionarios, a cuyo frente hay un Director General. Entre sus funciones figuran las siguientes:
Prestación de asistencia administrativa y técnica a los órganos delegados de la OMC (consejos, comités, grupos de trabajo o grupos de negociación) con respecto a las negociaciones y la aplicación de los Acuerdos.
Prestación de asistencia técnica a los países en desarrollo, especialmente a los menos adelantados.
Realización por sus economistas y estadísticos de análisis de los resultados del comercio y de las políticas comerciales.
Prestación de asistencia por parte de sus servicios jurídicos en la solución de diferencias comerciales que entrañen la interpretación de normas y precedentes de la OMC.
Organización de las negociaciones de adhesión de nuevos miembros y prestación de asesoramiento a los gobiernos que consideren la posibilidad de adherirse.
Algunas de las divisiones de la OMC están encargadas de prestar apoyo a determinados comités: por ejemplo, la División de Agricultura presta asistencia al Comité de Agricultura y al Comité de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias. Otras divisiones prestan un apoyo más general a las actividades de la OMC: por ejemplo, cooperación técnica, análisis económicos e información.
El presupuesto de la OMC supera los 160 millones de
francos suizos; las contribuciones de los distintos países se calculan
sobre la base de su participación en el comercio total realizado por los
Miembros de la OMC. Parte del presupuesto de la OMC se destina también
al Centro de Comercio
Internacional.
La Cuadrilateral,
el Quinteto, el Sexteto y el ‘no’
Algunas de las negociaciones más difíciles
han requerido conversaciones entre los cuatro, cinco o seis Miembros “más
importantes” para superar inicialmente los obstáculos.
Canadá
Estados Unidos
Japón
Unión Europea
Desde el comienzo del siglo y el inicio de
la Ronda de Doha, el número de voces de los países en desarrollo ha
aumentado de forma considerable, habiéndose incorporado el Brasil y la
India — y Australia como representante del Grupo Cairns. El Japón sigue
presente no sólo por derecho propio, sino también como miembro del grupo
G-10 en la esfera de la agricultura. Desde 2005, cuatro, cinco o seis de
los siguientes países se han reunido para tratar de desbloquear las
negociaciones, especialmente sobre la agricultura:
Australia
Brasil
Estados Unidos
India
Japón
Unión Europea
A estos países se les ha llamado “la nueva
Cuadrilateral”, las “Cuatro/Cinco Partes Interesadas”, el “Quinteto” y el
“G-6”. La Ronda de Doha se suspendió en julio de 2006 debido a la falta de
acuerdo entre las seis partes. Posteriormente, un grupo alternativo
formado por seis países, denominado a veces el “no-G-6” o el “Grupo de
Oslo”, trató de alcanzar un compromiso; en algunas ocasiones los países
integrantes se enumeran en orden inverso para subrayar su carácter
“alternativo” — Nueva Zelandia, Noruega, Kenya, Indonesia, Chile, Canadá.
¿Unión Europea
La
UE es Miembro de la OMC por derecho propio, como lo son también cada uno
de sus 27 Estados miembros, lo que representa un total de 28 Miembros
de la OMC.
Si bien los Estados miembros coordinan su
posición en Bruselas y en Ginebra, sólo la Comisión Europea habla en nombre
de la UE en casi todas las reuniones de la OMC. Por ello, en la mayor
parte de los temas los documentos de la OMC se refieren a la “UE” o a
la denominación — jurídicamente más correcta — “CE”.
No obstante, a veces se hace referencia a un Estado
miembro concreto, especialmente cuando su legislación difiere de las demás.
Así ocurre en algunos casos de diferencias en que se cita la legislación
o las medidas de un miembro de la UE, o en notificaciones relativas a
la legislación de países miembros de la UE, por ejemplo en la esfera de
la propiedad intelectual (ADPIC). A veces se identifican las nacionalidades
de las personas, como en el caso de los presidentes de los comités de
la OMC.
Grupo de Cairns
Sus miembros proceden de cuatro
continentes: desde países pertenecientes a la OCDE a países menos
adelantados
Argentina
Australia
Bolivia
Brasil
Canadá
Chile
Colombia
Costa Rica
Filipinas
Guatemala
Indonesia
Malasia
Nueva Zelandia
Pakistán
Paraguay
Perú
Sudáfrica
Tailandia
Uruguay