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Cuestiones abarcadas por los Comités y Acuerdos de la OMC

MEDIO AMBIENTE: ANTECEDENTES

Primeros años: inicio del debate sobre el medio ambiente en el GATT y la OMC

La cuestión del comercio y el medio ambiente no es, en modo alguno, nueva. Ya en 1970 se reconoció la relación entre el comercio y la protección del medio ambiente, tanto en lo que respecta a los efectos de las políticas ambientales en el comercio como a los del comercio en el medio ambiente.

La preocupación internacional cada vez mayor por el impacto del crecimiento económico en el desarrollo social y el medio ambiente hizo que se considerase necesaria una conferencia internacional sobre la manera de gestionar el medio humano. La Conferencia de Estocolmo de 1972 fue la respuesta.

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El estudio de 1971 del GATT  volver al principio

En 1972, las Naciones Unidas celebraron una Conferencia sobre el Medio Humano en Estocolmo. Durante los preparativos de 1971, se pidió a la Secretaría del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT) que hiciera una aportación.

En consecuencia, la Secretaría preparó un estudio bajo su propia responsabilidad, titulado “La lucha contra la contaminación industrial y el comercio internacional”, que se centraba en las repercusiones de las políticas de protección ambiental sobre el comercio internacional. En él se reflejaban las inquietudes en aquellos años de los funcionarios encargados del comercio de que tales políticas pudieran convertirse en obstáculos al comercio y constituir una nueva forma de proteccionismo (es decir, “proteccionismo verde”).

En 1971, Olivier Long, Director General del GATT, presentó el estudio a los miembros del GATT (o las PARTES CONTRATANTES, en mayúsculas, según la denominación oficial), instándoles a examinar las posibles repercusiones de las políticas ambientales sobre el comercio internacional.

En los debates subsiguientes, varios miembros del GATT sugirieron que se creara un mecanismo en el GATT para examinar más detenidamente esas repercusiones.

 

Grupo MACI — Grupo de las Medidas Ambientales y el Comercio Internacional del GATT  volver al principio

En noviembre de 1971, el Consejo de Representantes del GATT acordó crear un Grupo de las Medidas Ambientales y el Comercio Internacional (conocido también como “Grupo MACI”), que estaría abierto a todos los miembros del GATT (es decir, los signatarios del GATT). Sin embargo, la decisión decía también que el Grupo sólo se reuniría a petición de los miembros del GATT. Por ello, el Grupo MACI no se reunió hasta que los miembros de la Asociación Europea de Libre Comercio (AELC) lo pidieron en 1991. (La AELC, entonces, estaba integrada por Austria, Finlandia, Islandia, Liechtenstein, Noruega, Suecia y Suiza.)

¿Por qué la AELC formuló esa solicitud tras 20 años de inactividad del Grupo MACI? La AELC mencionó la celebración inminente de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (CNUMAD), en 1992, y dijo que el GATT debía aportar su contribución. Además, en esos 20 años se habían producido algunas novedades en el comercio y el medio ambiente.

 

Evolución de 1971–1991  volver al principio

Entre 1971 y 1991, las políticas ambientales empezaron a tener un impacto cada vez mayor en el comercio y, con el aumento de las corrientes comerciales, los efectos del comercio sobre el medio ambiente también se hicieron más generalizados. Esta situación dio lugar a varios debates:

  • Durante la Ronda de Tokio de negociaciones comerciales (1973 a 1979), los participantes examinaron la cuestión de hasta qué punto las medidas ambientales (en forma de reglamentos técnicos y normas) podían constituir obstáculos al comercio. Se negoció el Acuerdo de la Ronda de Tokio sobre Obstáculos Técnicos al Comercio (OTC), conocido también como el “Código de Normas”. Entre otras cosas, este Acuerdo propugnaba la no discriminación en la elaboración, adopción y aplicación de los reglamentos técnicos y las normas, así como su transparencia.
      
  • Durante la Ronda Uruguay (1986 a 1994), se abordaron de nuevo las cuestiones ambientales relacionadas con el comercio. Se introdujeron modificaciones en el Acuerdo OTC, y varias cuestiones ambientales fueron incluidas en el Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios (AGCS), y los Acuerdos sobre la Agricultura, Medidas Sanitarias y Fitosanitarias, Subvenciones y Medidas Compensatorias, y los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionadas con el Comercio (ADPIC).
      
  • En 1982, varios países en desarrollo expresaron su inquietud porque productos prohibidos en países desarrollados por los peligros que representaban para el medio ambiente, la salud o la seguridad continuasen exportándose a los países en desarrollo. Al disponer de información limitada sobre esos productos, estos países no estaban en condiciones de tomar decisiones fundamentadas respecto a su importación.
     
    En la Reunión Ministerial del GATT de 1982, los miembros decidieron examinar cuáles eran las medidas necesarias para someter a control la exportación de productos cuya venta está prohibida en el país de origen (sobre la base del daño que pueden infligir a la salud y la vida de las personas y de los animales o a la preservación de los vegetales, o al medio ambiente). Ello condujo a la creación, en 1989, de un Grupo de Trabajo sobre la exportación de mercancías cuya venta está prohibida en el país de origen y otras sustancias peligrosas.
      
  • En 1991, una diferencia entre México y los Estados Unidos puso de manifiesto los vínculos existentes entre las políticas de protección ambiental y el comercio. El asunto guardaba relación con el bloqueo impuesto por los Estados Unidos a la importación de atún procedente de México capturado con redes “cerqueras” que provocaron la muerte accidental de delfines. México interpuso recurso ante el GATT alegando que el bloqueo era incompatible con las normas del comercio internacional. El Grupo Especial se pronunció a favor de México, basándose en diversos argumentos. Aunque el informe del Grupo Especial no fue adoptado, la resolución fue duramente criticada por los grupos de defensa del medio ambiente, que consideraban que las normas sobre comercio eran un obstáculo a la protección ambiental. (Información detallada aquí.)
     
    Durante este período, también se produjeron importantes acontecimientos en los foros sobre el medio ambiente. El debate sobre la relación entre el crecimiento económico, el desarrollo social y el medio ambiente iniciado en la Conferencia de Estocolmo continuó a lo largo de los decenios de 1970 y 1980.
     
    En 1987, por ejemplo, la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo elaboró un informe titulado “Nuestro futuro común” (conocido también como el Informe Brundtland), en el que se acuñó el término “desarrollo sostenible”. El informe señalaba la pobreza como una de las causas más importantes de la degradación ambiental y sostenía que un mayor crecimiento económico, estimulado en parte por un aumento del comercio internacional, podía generar los recursos necesarios para combatir lo que se conocía como “contaminación de la pobreza”.

Como resultado de todo ello, la propuesta del Grupo MACI obtuvo una respuesta positiva. A pesar de la reticencia inicial de algunos países a examinar las cuestiones ambientales en el GATT, acordaron mantener un debate formal sobre este tema.

El Grupo MACI, ateniéndose al mandato de examinar los efectos posibles de las políticas de protección ambiental sobre el funcionamiento del Acuerdo General, se centró en las repercusiones de las medidas ambientales (como los planes de ecoetiquetado) sobre el mercado internacional, la relación entre las normas del sistema multilateral de comercio y las disposiciones comerciales contenidas en los acuerdos multilaterales sobre el medio ambiente (AMUMA) (como el Convenio de Basilea sobre el control de los movimientos transfronterizos de los desechos peligrosos y su eliminación) así como la transparencia de los reglamentos nacionales sobre el medio ambiente que tienen consecuencias sobre el comercio.

 

Conferencia de Río en 1992 y años posteriores  volver al principio

A la puesta en marcha del Grupo MACI siguieron otras iniciativas en los foros relacionados con el medio ambiente.

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (CNUMAD), celebrada en 1992 y conocida también como “Cumbre para la Tierra” de Río, llamó la atención sobre el papel del comercio internacional en la mitigación de la pobreza y la lucha contra la degradación ambiental. En el Programa 21, el programa de acción adoptado en la Conferencia, también se reconocía la importancia de promover el desarrollo sostenible mediante el comercio internacional, entre otros medios.

Los trabajos preparatorios de la Cumbre habían influido por sí mismos en la decisión de los países en desarrollo de debatir las cuestiones relacionadas con el comercio y el medio ambiente en el Grupo MACI. El concepto de “desarrollo sostenible” había permitido establecer un vínculo entre la protección ambiental y el desarrollo en general.

Estas iniciativas tendrían pronto resultados más concretos en el sistema comercial. El medio ambiente y el comercio se vincularían de forma más explícita en el nuevo sistema multilateral de comercio que iba a constituirse en 1994.

 

El comercio y el medio ambiente en la carta constitutiva de la OMC  volver al principio

Hacia el final de la Ronda Uruguay celebrada entre 1986 y 1994 (y dos decenios después de que el Grupo MACI se estableciera en el GATT), volvió a manifestarse un interés por las cuestiones ambientales relacionadas con el comercio y por el papel que debía desempeñar la que pronto sería la Organización Mundial del Comercio (OMC).

En consecuencia, en el preámbulo del Acuerdo de Marrakech por el que se establece la Organización Mundial del Comercio se hace referencia a la importancia de trabajar en favor de un desarrollo sostenible. En él se afirma que los Miembros de la OMC reconocen:

“que sus relaciones en la esfera de la actividad comercial y económica deben tender a elevar los niveles de vida ..., permitiendo al mismo tiempo la utilización óptima de los recursos mundiales de conformidad con el objetivo de un desarrollo sostenible y procurando proteger y preservar el medio ambiente e incrementar los medios para hacerlo, de manera compatible con sus respectivas necesidades e intereses según los diferentes niveles de desarrollo económico”.

El hecho de que en el primer párrafo del preámbulo se reconozca que el desarrollo sostenible forma parte integrante del sistema multilateral de comercio muestra la importancia que asignan los Miembros de la OMC a la protección del medio ambiente.

 

Decisión Ministerial de 1994  volver al principio

En Marrakech, en abril de 1994, los ministros también firmaron la “Decisión sobre Comercio y Medio Ambiente”, en que se afirma:

“que no debe haber, ni es necesario que haya, contradicción política entre la defensa y salvaguardia de un sistema multilateral de comercio abierto, no discriminatorio y equitativo, por una parte, y las medidas de protección del medio ambiente y la promoción de un desarrollo sostenible, por otra”.

En esa Decisión se pedía también la creación del Comité de Comercio y Medio Ambiente.