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En
el informe se expone que, en 1999, Rumania sufre su
tercer año consecutivo de recesión. La producción
industrial sigue disminuyendo y el valor neto real de las
exportaciones está en baja. El déficit por cuenta
corriente, persistente y cada vez mayor en los últimos
años, se ha financiado sobre todo con la acumulación de
deuda externa de corto plazo. Una difícil situación de
gestión de la deuda se complica por las repercusiones de
la crisis de la deuda de Rusia y el conflicto de Kosovo
en los países vecinos.
El
nuevo informe de la Secretaría de la OMC, junto con una
declaración de política del Gobierno rumano, servirán
de base para el segundo Examen de las Políticas
Comerciales de Rumania, que llevará a cabo el Órgano de
Examen de las Políticas Comerciales de la OMC los días
4 y 5 de octubre de 1999.
Rumania
tiene un régimen de inversiones abierto y liberal, dice
el informe. El país mejoró considerablemente su
régimen al implantar la convertibilidad de la cuenta
corriente en marzo de 1998 y el principio de igualdad
entre los inversionistas extranjeros y los nacionales.
Otra mejora digna de señalar del entorno comercial es la
instauración de un marco amplio de protección de los
derechos de propiedad intelectual. Ahora bien, se señala
en el informe que la inestabilidad legislativa a
propósito de aspectos esenciales -los impuestos, las
inversiones y la privatización- aumenta el riesgo de
efectuar actividades comerciales y desalienta, por
consiguiente, la inversión. En la actualidad, el nivel
relativamente bajo de inversiones extranjeras en Rumania
es un obstáculo para el desarrollo económico.
Se
observa en el informe que la reforma básica del régimen
comercial de Rumania ya se había realizado en el momento
del primer examen, en 1992: el fin del monopolio del
Estado sobre el comercio y el empleo de los aranceles
aduaneros como principal instrumento de política
comercial. Estas reformas han sido reafirmadas mediante
el compromiso de consolidar todos los aranceles de
la OMC. Rumania ha firmado además acuerdos para suprimir
los aranceles aplicados al comercio bilateral de
productos industriales con las Comunidades Europeas, la
Asociación Europea de Libre Comercio (AELC), el Área de
Libre Comercio de Europa Central (ALCEC), Moldavia y
Turquía. La mayoría de sus exportaciones a los países
europeos se efectúan ya en régimen de franquicia
arancelaria. En el futuro, la meta nacional esencial de
Rumania es adherirse a la Unión Europea (UE), su
principal interlocutor comercial, y está esforzándose
por alcanzarla adoptando los elementos fundamentales de
la legislación comunitaria. Rumania espera poder iniciar
las negociaciones de adhesión en un futuro próximo.
El
informe expone que Rumania ha mantenido el promedio de
los tipos arancelarios de nación más favorecida (NMF)
aplicados a los productos industriales en el 16 por
ciento, bastante por debajo del nivel consolidado,
alrededor del 35 por ciento. Los tipos aplicados a los
productos agropecuarios son por lo general muy
superiores, pero Rumania los redujo en 1997, disminuyendo
su promedio del 134,1 por ciento en 1995 al 33,9 por
ciento en 1999. En el informe se observa la importancia
de otros gravámenes impuestos en la frontera, que
comprenden un importante recargo (del 4 por ciento
en 1999), una comisión de aduana (0,5 por ciento),
impuestos indirectos sobre determinados productos (entre
ellos los del tabaco, bebidas alcohólicas, café y
automóviles), además de un IVA básico del 22 por
ciento. El informe observa que los importadores pueden
tener que afrontar procedimientos aduaneros complejos y
dilatados.
Se
observa asimismo en el informe que, a pesar de la
importancia de la recaudación de impuestos para los
ingresos fiscales, numerosas leyes eximen a las empresas
nacionales del pago de derechos de aduana y de los
impuestos recaudados en la frontera, dentro de los
incentivos a la inversión, que pueden comprender además
exoneraciones temporales de los impuestos sobre los
beneficios. Las autoridades han empleado además
periódicamente un incentivo fiscal para estimular la
producción interna destinada a la exportación. La
abundancia de estos incentivos fiscales especiales
disminuye la transparencia del entorno comercial.
A
pesar de los considerables progresos realizados por
Rumania para sentar las bases de la economía de mercado,
las empresas estatales siguen representando la mayor
parte de la actividad económica registrada, según el
informe. Las cifras correspondientes deben ser
consideradas con cautela, porque las estimaciones de la
actividad económica no registrada oscilan entre el 25 y
el 60 por ciento. La privatización se inició
efectivamente sólo en 1995, unos seis años después del
inicio de la transición, y se ha desarrollado a un ritmo
más lento del previsto. Las autoridades se esfuerzan en
limitar las consecuencias sociales del cierre de
empresas, en particular en las regiones del país en que
predomina una sola actividad, por ejemplo la extracción
de carbón o la producción de acero. Mantener abiertas
las empresas de propiedad estatal mientras se acumulan
los impagos o rescatar a bancos cuyos balances están
gravados por créditos fallidos explica las actuales
dificultades que tiene el Gobierno para una sana gestión
fiscal.
Un
aspecto positivo es el dinamismo del sector privado que
está en curso de formación. Aprovechando el régimen de
franquicia arancelaria concedido a las exportaciones de
productos industriales rumanos en los principales
mercados europeos, y la supresión de las restricciones
cuantitativas tradicionales por la Unión Europea y
Noruega, empresas pequeñas y medianas se dedican
activamente a exportar prendas de vestir, el sector más
dinámico del comercio de Rumania. En el informe se
observa además que el Canadá y los Estados Unidos son
dos grandes mercados en potencia, pero que aún
restringen las importaciones de Rumania.
En
cuanto a los servicios, las autoridades han dado la
prioridad a la modificación del régimen reglamentario,
la privatización y una política adecuada en materia de
competencia. Para ello, Rumania asumió importantes
compromisos de apertura de mercado en el marco del AGCS.
Con respecto a los servicios financieros en concreto,
Rumania sigue una política de acceso abierto y no
discriminatorio para el establecimiento de bancos, con
sujeción a reglamentaciones cautelares. A partir del
año 2003, el mercado rumano de servicios de
telecomunicaciones básicas estará abierto a la
competencia.
Notas
para las redacciones
El
Órgano de Examen de las Políticas Comerciales (OEPC) de
la OMC examinará el informe de la Secretaría de la OMC,
junto con una exposición de políticas preparada por
Rumania, los días 4 y 5 de octubre de 1999. El OEPC hace
una evaluación colectiva de la gama completa de las
políticas y prácticas comerciales de cada Miembro de la
OMC a intervalos regulares, y sigue de cerca las
tendencias y acontecimientos importantes que puedan tener
consecuencias para el sistema mundial de comercio. El
informe de la Secretaría abarca la evolución de todos
los aspectos de cada una de las políticas comerciales de
Rumania, incluidos las leyes y reglamentaciones
nacionales, el marco institucional, y las políticas
comerciales por medidas y sectores. Desde que entró en
vigor el Acuerdo sobre la OMC, también se examinan el
sector de los servicios y los aspectos de los derechos de
propiedad intelectual relacionados con el comercio.
Se
adjuntan al presente comunicado de prensa las
observaciones recapitulativas tomadas del informe de la
Secretaría y un resumen del informe del Gobierno. Los
periodistas podrán obtener el texto íntegro de los
informes de la Secretaría y del Gobierno en el espacio
destinado a los comunicados de prensa en el sitio de la
OMC en Internet (www.wto.org). En su debido momento se
publicará una versión encuadernada que contendrá el
informe de la Secretaría, la exposición de políticas
del Gobierno, el acta de los debates del OEPC y el
resumen del Presidente; la publicación podrá obtenerse
en la Secretaría, Centro William Rappard, 154 rue de
Lausanne, 1211 Ginebra 21.
Desde
diciembre de 1989 se han finalizado los siguientes
exámenes: Argentina
(1992 y 1999), Australia (1989, 1994 y 1998), Austria
(1992), Bangladesh (1992), Benin (1997), Bolivia (1993 y
1999), Botswana (1998), Brasil (1992 y 1996), Burkina
Faso (1998), Camerún (1995), Canadá (1990, 1992, 1994,
1996 y 1998), Chile (1991 y 1997), Chipre (1997),
Colombia (1990 y 1996), Comunidades Europeas (1991, 1993,
1995 y 1997), Corea, Rep. de (1992 y 1996), Costa Rica
(1995), Côte d'Ivoire (1995), Egipto (1992 y 1999), El
Salvador (1996), Estados Unidos (1989, 1992, 1994, 1996 y
1999), Fiji (1997), Filipinas (1993), Finlandia (1992),
Ghana (1992), Guinea (1999), Hong Kong (1990, 1994 y
1998), Hungría (1991 y 1998), India (1993 y 1998),
Indonesia (1991, 1994 y 1998), Islandia (1994), Islas
Salomón (1998) Israel (1994 y 1999), Jamaica (1998),
Japón (1990, 1992, 1995 y 1998), Kenya (1993), Lesotho
(1998), Macao (1994), Malasia (1993 y 1997), Malí
(1998), Marruecos (1989 y 1996), Mauricio (1995), México
(1993 y 1997), Namibia (1998), Nigeria (1991 y 1998),
Noruega (1991 y 1996), Nueva Zelandia (1990 y 1996),
Pakistán (1995), Paraguay (1997), Perú (1994), Polonia
(1993), República Checa (1996), República Dominicana
(1996), República Eslovaca (1995), Rumania (1992),
Senegal (1994), Singapur
(1992 y 1996), Sri Lanka (1995), Sudáfrica (1993 y
1998), Suecia (1990 y 1994), Suiza
(1991 y 1996), Swazilandia (1998), Tailandia (1991 y
1995), Togo (1999), Trinidad y Tabago (1998), Túnez
(1994), Turquía (1994 y 1998), Uganda (1995), Uruguay
(1992 y 1998), Venezuela (1996), Zambia (1996) y Zimbabwe
(1994).
Informe
de la Secretaría
ÓRGANO
DE EXAMEN DE LAS POLÍTICAS COMERCIALES
RUMANIA
Informe de la Secretaría - Observaciones recapitulativas
Visión
general
La
transformación de Rumania en una economía de mercado
comenzó en diciembre de 1989 en un contexto económico,
social y político sumamente difícil, con escasos
antecedentes de reforma económica basada en el mercado.
El régimen en el poder durante todo el período de
posguerra nacionalizó la tierra y la industria y
estableció un control riguroso de las decisiones
económicas. En el momento del primer examen de sus
políticas comerciales, en diciembre de 1992, Rumania se
encontraba en una grave recesión, frente a una
incipiente crisis de balanza de pagos provocada en parte
por el desmoronamiento de los intercambios internos del
Consejo de Ayuda Mutua Económica (CAME). Había
comenzado, sin embargo, el desplazamiento hacia el sector
privado con la liberalización por Rumania del comercio,
los precios y los tipos de cambio. Rumania también
había establecido las bases reglamentarias de una
economía de mercado, había dado acceso liberal y
abierto a los inversionistas extranjeros y había
iniciado la reestructuración de las empresas estatales.
Casi
10 años después comenzada de la transición, el segundo
Examen de las Políticas Comerciales de Rumania da
oportunidad para evaluar los progresos logrados hasta el
momento. Rumania ha mantenido su régimen liberal en
materia de inversiones y ha completado el marco
reglamentario para el desarrollo del sector privado. Los
progresos iniciales de liberalización comercial se han
arraigado mediante compromisos obligatorios en el marco
de la OMC y de
acuerdos comerciales regionales. La liberalización de
precios y tipos de cambio está completa.
Lamentablemente, Rumania ha experimentado mayores
dificultades para completar la transferencia al sector
privado de las empresas estatales, predominantes todavía
en la industria y los servicios financieros. La
privatización sigue siendo la solución preferida, antes
que el cierre, y en consecuencia la política se orienta
principalmente al objetivo de mantener las empresas en
funcionamiento y en el salvamento de los bancos en
crisis. Este criterio de prioridad ha hecho difícil
financiar programas de reajuste para los trabajadores a
fin de facilitar las clausuras, y ha complicado también
otros objetivos de la política oficial, como el
mantenimiento de servicios sociales, la renovación de
infraestructuras o la reducción de la carga fiscal que
pesa sobre las pequeñas y medianas empresas.
En
1999 Rumania sufre su tercer año consecutivo de
recesión. La producción industrial sigue disminuyendo y
el valor neto real de las exportaciones está en baja. El
déficit por cuenta corriente, persistente y cada vez
mayor en los últimos años, se ha financiado sobre todo
con la acumulación de deuda externa de corto plazo; la
afluencia de inversiones extranjeras directas ha sido
decepcionante, aunque presenta una tendencia a mejorar
desde 1996. Una difícil situación de gestión de la
deuda se complica en 1999 por las repercusiones de la
crisis de la deuda de Rusia y el conflicto de Kosovo.
Rumania está discutiendo con instituciones financieras
multilaterales apoyo financiero a su programa de
reajuste.
Principales
aspectos de la evolución económica y sus perspectivas
en 1993-99
A
pesar del entorno exterior más difícil resultante del
desmoronamiento de los mecanismo comerciales y de pagos
del CAME, las exportaciones de mercancías de Rumania se
recuperaron rápidamente, a mediados de 1992, apoyando la
producción industrial y el ingreso real. El crecimiento
se produjo sobre todo en empresas estatales. Un
importante aumento del salario real hizo mermar la
competitividad de las exportaciones de Rumania y fomentó
un auge de las importaciones. El déficit por cuenta
corriente aumentó del 1,7 por ciento del PIB en 1994 al
6,6 por ciento en 1996. El déficit se financió
principalmente con la acumulación de deuda externa, que
en 1994-96 aumentó un 50 por ciento, ya que las
inversiones extranjeras directas permanecieron en un
nivel bajo.
Tras
el cambio de Gobierno de 1996, Rumania redobló sus
esfuerzos de reforma estructural y estabilización
macroeconómica con el apoyo de instituciones financieras
multilaterales. La política fiscal y monetaria se hizo
más rigurosa y el PIB real disminuyó un 6,9 por ciento
en 1997. El valor neto de las exportaciones aumentó, y
el déficit por cuenta corriente se redujo levemente. La
determinación política de mantener el programa de
reformas se debilitó en otoño de 1997, y se distendió
entonces la política monetaria y fiscal. La tasa de
inflación alcanzó al 155 por ciento, en parte como
consecuencia de medidas referentes a los precios,
correspondientes a la última etapa de la supresión de
sus controles, a comienzos de 1997.
En
1998 el objetivo prioritario de la política pasó a ser
el de moderar la inflación. Para hacer convincente ese
esfuerzo se utilizó el tipo de cambio como punto de
apoyo exterior para arraigar la estabilidad de los
precios. Una política de restricción crediticia,
combinada con una política fiscal inesperadamente
expansionista, dio lugar a tipos de interés real mucho
más altos, que contribuyeron a una reducción del 7,3
por ciento del PIB. La inflación disminuyó al 40 por
ciento, aproximadamente. Al mismo tiempo, el aumento del
valor real de la moneda contribuyó a una disminución
del 34,4 por ciento del valor neto real de las
exportaciones, y el déficit por cuenta corriente
alcanzó al 7,2 por ciento del PIB. Como medida de
emergencia, Rumania introdujo un recargo a la
importación del 6 por ciento en octubre de 1998,
que para 1999 se redujo al 4 por ciento; se proyecta su
eliminación en el 2000. Después de la realización de
consultas, el Comité de Restricciones por Balanza de
Pagos de la OMC llegó a la conclusión de que la
aplicación del recargo por Rumania estaba en conformidad
con sus obligaciones en el marco de la OMC.
En
1999 Rumania ha aplicado austeridad fiscal y ha acelerado
la privatización, tanto para incrementar los ingresos
como para impulsar la reforma estructural. Para 1999 se
ha fijado el objetivo de un déficit presupuestario del
2,5 por ciento, correspondiente a dos terceras partes de
su nivel de 1998; las elecciones del año 2000, sin
embargo, limitan el margen para las decisiones de
política económica difíciles que eventualmente puedan
resultar necesarias. Se prevé que el PIB disminuirá
aproximadamente el 4 por ciento en 1999, la inflación se
mantendrá en niveles moderados y el déficit por cuenta
corriente se reducirá al 5,5 por ciento del PIB.
Evolución
institucional en 1993-99
La
transición a un sistema democrático se consolidó
durante el período en examen. Se celebraron las primeras
elecciones con arreglo a la nueva Constitución en 1992,
seguidas por el relevo en el Gobierno tras las elecciones
de 1996; las elecciones parlamentarias y presidenciales
están previstas para el otoño del año 2000. El
Gobierno, formado mediante una coalición de partidos
políticos, propone proyectos de Ley al Parlamento y
aplica las leyes resultantes. En Rumania ninguna ley ni
decisión gubernamental puede aplicarse sin su
publicación. Rumania se propone responder a las
dificultades de una gestión más eficaz de los asuntos
públicos mejorando el acceso del público a la
información, dictando una ley contra la corrupción y
reformando la administración pública.
Una
dificultad que se plantea a las autoridades es la
necesidad de crear un régimen normativo más estable y
menos complejo. En los últimos años el Gobierno ha
invocado la crisis económica para aplicar, a través del
mecanismo de las "ordenanzas de emergencia",
prácticamente todas las iniciativas relacionadas con la
reforma antes de su aprobación legislativa. El
Parlamento muchas veces ha convertido después tales
iniciativas en leyes muy diferentes, que el Gobierno a
veces vuelve a modificar a través de ordenanzas de
emergencia. Los vaivenes resultantes entre los órganos
políticos de Rumania ponen de manifiesto la dificultad
de establecer un consenso acerca de la reforma. Para los
operadores económicos, la sucesión de medidas sobre
cuestiones fundamentales relacionadas con la actividad
empresarial -régimen impositivo, inversiones,
privatización- genera un entorno inestable e incierto
que acentúa los riesgos de las empresas y desalienta las
inversiones. Una mayor estabilidad de la política de
Rumania en esas esferas fundamentales podría atenuar los
peligros de evolución desfavorable para los operadores
económicos, establecer un régimen más favorable para
las inversiones y arraigar las nuevas reformas
estructurales.
Novedades
en materia de acuerdos comerciales
Rumania
fue Miembro fundador de la OMC en 1995. Todos los
aranceles están consolidados a tipos máximos, y Rumania
está eliminando los aranceles sobre los productos
comprendidos en el Acuerdo sobre Tecnología de la
Información. Además de sus compromisos en el marco de
la Ronda Uruguay en materia de servicios, Rumania es
parte en los Acuerdos de la OMC sobre Servicios
Financieros y sobre Servicios de Telecomunicaciones
Básicas. El país participa activamente en la OMC,
notificando con regularidad a los Miembros acerca de las
novedades de su política. En particular, las normas de
protección de la propiedad intelectual y su observancia
se notificaron antes del año 2000, cuando concluye el
plazo de transición de Rumania, y fueron examinadas por
el Consejo de los Aspectos de los Derechos de Propiedad
Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC) de la
OMC.
Rumania
también ha concertado Acuerdos de Libre Comercio con las
Comunidades Europeas, la AELC, la ALCEC, Moldova y
Turquía. Para el futuro, el objetivo nacional primordial
de Rumania es la incorporación en la Unión Europea
(UE), el más importante de sus interlocutores
comerciales. Las negociaciones para la adhesión no se
han iniciado, y la Comisión Europea ha instado a Rumania
a que realice mayores progresos para satisfacer las
condiciones de su incorporación. Rumania se propone
acelerar el ritmo de las reformas políticas y
económicas, así como la incorporación del acervo
comunitario en su derecho interno. La Comisión apoya
esos esfuerzos mediante una "Asociación para la
Adhesión", que determina las esferas prioritarias
de los trabajos futuros y da derecho a la asistencia
financiera de la UE.
Acontecimientos
de política comercial y relacionada con el comercio
La
reforma básica del régimen de comercio ya se había
realizado en el momento del primer Examen de las
Políticas Comerciales de Rumania, en diciembre de 1992:
el fin del monopolio del Estado sobre el comercio y el
empleo de los aranceles aduaneros como principal
instrumento de política comercial. Durante 1997-98,
Rumania puso fin a la práctica, que había intensificado
en los dos años anteriores, de otorgar exenciones
temporales de aranceles sujetas a contingentes; esa
práctica había dado lugar a consultas durante el primer
examen. Todas las restricciones cuantitativas de las
exportaciones que aún quedaban se eliminaron,
sustituyéndolas por un régimen de licencias
automáticas con fines estadísticos. No se han aplicado
durante el período en examen medidas antidumping,
compensatorias ni de salvaguardia conforme a los Acuerdos
de la OMC.
Rumania
percibe en la frontera derechos de aduana, un recargo a
la importación (del 4 por ciento en 1999), una comisión
de aduana (0,5 por ciento), impuestos indirectos
específicos o ad valorem sobre determinados
productos (entre ellos los del tabaco, bebidas
alcohólicas, café y automóviles), y sobre el resultado
de todos ello se aplica un IVA del 22 por ciento. Debido
a la importancia cada vez mayor de los impuestos
indirectos en los ingresos fiscales (38 por ciento
en 1998), se asigna prioridad a la recaudación de
impuestos en la frontera. En los productos sujetos a
impuestos indirectos, en particular, el nivel
relativamente alto de los derechos e impuestos ha
contribuido al contrabando, el fraude aduanero y las
denuncias de comportamiento indebido del personal de
aduanas. Frente a ello se han intensificado los controles
en la frontera, aunque los importadores pueden considerar
que los procedimientos aduaneros resultantes son
complejos, engorrosos y dilatados.
El
Nuevo Código de Aduanas de 1997 unificó el régimen
para los importadores y los exportadores en un único
marco, y lo aproximó al Código de Aduanas de la UE. Los
principios de valoración en aduana son en gran medida
los mismos. Hasta 1998 se emplearon valores de
comparación para productos sujetos a impuestos
indirectos, pero en 1999 fueron sustituidos por una base
de datos sobre los precios. Otras características del
Código son la posibilidad de obtener un régimen de
suspensión de derechos (mediante autorización aduanera)
para facilitar las actividades de perfeccionamiento
activo y pasivo; Rumania tiene también cinco "zonas
francas".
La
política arancelaria respecto de los productos
industriales ha sido estable. El promedio de los tipos
NMF aplicados se ha mantenido en el 16 por ciento,
bastante por debajo del nivel consolidado, de alrededor
del 35 por ciento. El ámbito de su aplicación está
reducido por los acuerdos de libre comercio con asociados
de la región, así como por las preferencias del SGPC
para los países en desarrollo. Los Acuerdos de Libre
Comercio de Rumania con la UE y la AELC disponen la
supresión de los aranceles que aún subsisten para la
importación de productos no agropecuarios de esos
orígenes desde el año 2002; es probable que esto genere
una competencia más intensa en el mercado interno
respecto de productos sensibles como el calzado, los
textiles y las prendas de vestir, a cuyo respecto la
eliminación de los aranceles ha sido aplazada. Para los
productos de la agricultura, Rumania aplicaba a mediados
de 1995 los niveles de los tipos arancelarios NMF
consolidados en su Lista de la OMC. Se han efectuado
reducciones con carácter temporal a partir de 1997, que
se mantuvieron en gran medida en 1998 y 1999. Esas
reducciones llevaron el promedio aritmético de los
aranceles NMF aplicados a los productos de la agricultura
al 33,9 por ciento, frente a un tipo medio consolidado
del 134,1 por ciento; si las autoridades lo estiman
necesario, este desnivel deja amplio margen para aumentos
de aranceles dentro de las consolidaciones, y puede dar
cierto grado de incertidumbre al régimen arancelario.
A
pesar de la importancia de la recaudación de impuestos
para los ingresos fiscales, numerosas leyes otorgan
exenciones a las empresas nacionales respecto del pago de
derechos de aduana y de los impuestos recaudados en la
frontera. En 1999, diversos regímenes para las
inversiones (en especial para las aportaciones en especie
de equipo y vehículos) permitían obtener exenciones,
así como los productos importados en virtud de contratos
de arrendamiento con opción de compra y las
exportaciones "complejas" (en especial, plantas
industriales y buques). Se aplican rebajas de impuestos
indirectos a productos del tabaco y vehículos de motor
producidos con contenido nacional. Las autoridades
también han recurrido periódicamente a incentivos
fiscales en un esfuerzo por estimular la producción
destinada a la exportación; la última medida de ese
tipo, una rebaja del 50 por ciento del impuesto
sobre los beneficios de las exportaciones de bienes y
servicios, estuvo en práctica en 1997, se suspendió en
1998, se reimplantó el 1º de enero de 1999, pero
volvió a suspenderse una vez más en marzo de 1999 por
razones presupuestarias.
El
régimen de las inversiones ha sido abierto y liberal
durante el período en examen, con garantías contra la
nacionalización y la expropiación sin adecuada
indemnización. Son mejoras fundamentales del régimen de
las inversiones la convertibilidad de la cuenta corriente
externa y el principio de igualdad entre los
inversionistas extranjeros y los nacionales, que
establece un marco uniforme para las actividades
mercantiles de todas las empresas establecidas en
Rumania. Las inversiones extranjeras directas sólo
tuvieron una función de menor importancia en la
transición de Rumania entre 1989 y 1996, con niveles que
sólo alcanzaron mayor importancia en 1997 y 1998. El
nivel relativamente bajo de las inversiones extranjeras
directas hasta ahora constituye un obstáculo para el
desarrollo económico desde el punto de vista de la
modernización de la base de capital y la creación de
empleos en el sector privado.
Las
empresas rumanas están sujetas a un impuesto sobre los
beneficios (cuyo tipo básico es del 38 por ciento),
impuestos locales e impuestos percibidos por retención
en la fuente, así como impuestos sobre los salarios de
los trabajadores (cuyo promedio es del 23 por ciento),
estos últimos en sustitución de un impuesto sobre la
renta de las personas físicas. Al mismo tiempo se cuenta
en 1999 con moratorias del impuesto sobre los beneficios
para las inversiones en regiones desfavorecidas, la
prospección de petróleo y gas y determinadas
inversiones de un valor mínimo de 50 millones de
dólares que tienen repercusión importante en la
actividad económica. Las pequeñas y medianas empresas
soportan, de este modo, una carga fiscal relativamente
mayor que las grandes empresas; la reducción de su carga
impositiva y la simplificación del régimen parecerían
constituir un objetivo prioritario para impulsar su
desarrollo. Aunque la práctica de otorgar incentivos a
la inversión está muy difundida entre los Miembros de
la OMC, cabe la duda acerca de su eficacia, en función
de sus costos, para el estímulo de las inversiones.
La
incorporación del acervo comunitario para aproximar las
normas a la legislación de la UE ha sido el motor de los
recientes esfuerzos legislativos de Rumania para el
desarrollo del sector privado. Se utilizaron los
criterios de la UE para el nuevo marco en materia de
reglamentos y normas. La política de Rumania en materia
de competencia también está diseñada conforme al
criterio de la UE, aunque no existe ninguna ley
similar en materia de ayuda estatal. Sin embargo, el
Parlamento tiene en estudio un proyecto de Ley; una vez
aprobada, habrá de facilitar un inventario de las formas
de ayuda estatal, a cuyo respecto no se dispone todavía
de información completa. En materia de contratación
pública, los proveedores extranjeros pueden participar
en las licitaciones siempre que se otorgue reciprocidad a
los proveedores rumanos o no se cuente con ningún
proveedor nacional. En este marco, Rumania introdujo en
1995 un margen de preferencia del 20 por ciento para los
proveedores nacionales, que se abandonó en 1998 para
obtener más plenamente los beneficios de la competencia
y lograr un mejor equilibrio fiscal.
En
virtud del Acuerdo Europeo, Rumania se comprometió a
establecer para el año 2000 un nivel de protección de
los derechos de propiedad intelectual, y medios para
imponer su observancia, similares a los de la UE, y ese
proceso está casi terminado. Rumania ha agregado a su
Ley de Patentes de 1991, en particular, nuevas normas de
protección del derecho de autor, las marcas de fábrica
o de comercio, los dibujos y modelos industriales, las
topografías de los circuitos integrados y las
obtenciones vegetales; también se han ratificado
diversos importantes tratados internacionales sobre
protección de los derechos de propiedad intelectual.
Rumania se propone colmar las lagunas que aún subsisten
en su marco legislativo en relación con el Acuerdo sobre
los ADPIC dictando una ley para imponer la observancia de
los derechos de propiedad intelectual en la frontera. Una
observancia más eficaz sigue siendo un problema
pendiente, lo que se debe sobre todo a la falta de
recursos necesarios para investigar las infracciones y al
menor efecto disuasivo de las multas, mermado por la
fuerte inflación.
Acontecimientos
sectoriales
A
pesar de los considerables progresos realizados por
Rumania para sentar las bases de la economía de mercado,
las empresas estatales siguen representando la mayor
parte de la actividad económica registrada (las
estimaciones sobre el volumen del sector informal oscilan
entre el 25 y el 60 por ciento). La persistente
importancia de las empresas estatales es un legado del
tardío comienzo de la privatización en Rumania, y
también del nivel relativamente bajo de las inversiones
extranjeras directas. La privatización sólo comenzó
efectivamente en 1995, y se desarrolló a un ritmo más
lento que el previsto. La tendencia mejoró en 1998 y
1999, atrayendo también mayores niveles de inversión
extranjera directa en el país.
La
agricultura ha sido importante para la absorción de
trabajadores desplazados durante la transición. El
sector representa un 42,3 por ciento de la población
activa -3,8 millones de personas, en una población total
de 9 millones de habitantes- pero la proporción de la
agricultura en el PIB sólo llega al 19 por ciento, lo
que refleja la baja productividad del trabajo. El sector
ofrece posibilidades gracias a la calidad del suelo y el
clima, considerados ambos los más favorables de Europa
Sudoriental. La productividad se ve afectada por la
fragmentación en la tenencia de la tierra, con millones
de minifundios familiares que efectúan principalmente
cultivo de subsistencia. La eficacia de las medidas para
la ayuda y protección de los productores agrícolas ha
mejorado durante el período en examen debido a la
disminución de los aranceles NMF iniciada en 1997 y al
empleo de medidas de ayuda interna. La privatización de
las explotaciones estatales y la mayor competencia en el
suministro de insumos y la elaboración de alimentos
habrán de contribuir al desarrollo de la agricultura.
Rumania también tiene dificultades para competir con
productos fuertemente subvencionados por sus
interlocutores comerciales, tanto en el mercado interno
como en el mundial.
En
1998 las empresas estatales representaban alrededor del
55 por ciento de la producción industrial, frente a un
75 por ciento del empleo en la industria; las empresas de
propiedad privada representaban alrededor del 45 por
ciento de la producción y el 25 por ciento del empleo en
la industria. La importante diferencia en la
productividad del trabajo señala la dicotomía entre la
base tradicional de la actividad industrial en las
empresas estatales y el dinamismo del incipiente sector
privado. La empresa estatal, que en su forma
característica es grande, con alta intensidad de
energía y miles de trabajadores, contrasta con la
pequeña o mediana empresa privada típica, que utiliza
la tecnología más reciente. Mientras que las grandes
empresas estatales tienen dificultades para mantener y
ampliar los mercados de exportación de sus productos,
las pequeñas y medianas empresas dominan en la
producción de prendas de vestir, el sector más
dinámico de las exportaciones y las importaciones de
Rumania. Además de la actuación del sector privado, han
beneficiado al desarrollo de las exportaciones de
textiles y prendas de vestir las concatenaciones entre
las unidades de producción rumanas y empresas de
Francia, Alemania e Italia. El entorno exterior también
se volvió más favorable por la eliminación de
restricciones de la importación impuestas desde mucho
tiempo atrás por la Unión Europea y Noruega; el Canadá
y los Estados Unidos son dos vastos mercados potenciales,
pero todavía restringen sus importaciones provenientes
de Rumania.
La
situación financiera de las empresas estatales se ha
deteriorado fuertemente en ausencia de una disciplina de
mercado. Se han acumulado deudas a proveedores y de
impuestos sobre los salarios, y el volumen de los
créditos fallidos en el sistema bancario es importante.
Las dificultades del sistema bancario, a su vez, han
limitado el acceso del incipiente sector privado al
crédito en condiciones asequibles, debilitando su
desarrollo y sus posibilidades de crear nuevos empleos
para los trabajadores que lo han perdido en empresas
estatales. La política fiscal sufre el peso de la
asistencia que se presta a la agricultura, la industria y
los bancos comprometiendo la financiación de las
infraestructuras, la enseñanza y los servicios sociales
básicos, así como la posibilidad de aligerar el
gravamen impositivo de las empresas. En este contexto,
Rumania ha hecho un objetivo prioritario de la
privatización de empresas viables. El principal
obstáculo a la adopción de medidas más rápidas y
decididas respecto de las grandes empresas deficitarias
es la preocupación por las repercusiones sociales del
desempleo, en vista de las dificultades para elaborar,
financiar y ejecutar programas de readaptación de los
trabajadores y redes de seguridad social.
Un
componente esencial del desarrollo del sector privado es
una prestación más eficiente de servicios relacionados
con las empresas, sector que estuvo sofocado durante el
régimen de planificación centralizada. Las autoridades
han dado prioridad, en cuanto a los servicios, a la
modificación del régimen reglamentario, la
privatización y una política adecuada en materia de
competencia, a fin de asegurar que los servicios
esenciales se presten con la mayor eficiencia posible y
que esa eficiencia se traduzca en precios más bajos. Con
ese fin, Rumania asumió importantes compromisos de
apertura de mercados en el marco del AGCS. Con respecto a
los servicios financieros, en particular, Rumania tiene
una política de acceso abierto y no discriminatorio para
el establecimiento de bancos, con sujeción a
reglamentaciones cautelares. A partir del 2003, el
mercado rumano de servicios de telecomunicaciones
básicas estará abierto a la competencia, y el país ya
ha abierto su mercado para la telefonía celular móvil
digital. La privatización de los proveedores de
servicios estatales se inició en 1998, y el programa de
Rumania para 1999 comprende la privatización de partes
de capital en importantes bancos, empresas de transporte
y servicios públicos estatales. Una acción decidida en
la privatización de servicios, así como en la
agricultura y la industria, o el cierre de las empresas
que no sea posible rescatar, junto con un mejor
equilibrio macroeconómico, habrán de ayudar a Rumania a
completar la transición a la economía de mercado.
Informe
del Gobierno
ÓRGANO
DE EXAMEN DE LAS POLÍTICAS COMERCIALES
RUMANIA
Informe del Gobierno
panorama
general
El
período transcurrido desde el primer Examen de las
Políticas Comerciales de Rumania en el GATT, en
diciembre de 1992, se ha caracterizado por gran número
de acontecimientos que han tenido efectos directos en las
relaciones comerciales internacionales, en el sistema
multilateral de comercio y sin lugar a dudas en el
desarrollo social y económico de Rumania.
La
conclusión con éxito de la Ronda Uruguay y la
Decisión, adoptada por la Conferencia Ministerial de
Marrakech, de establecer la Organización Mundial del
Comercio son los requisitos previos para la
mundialización del sistema multilateral de comercio. Ese
nuevo sistema multilateral fue dotado de normas,
instrumentos y disciplinas uniformes y transparentes y
aptos para regir los mecanismos de las políticas
comerciales. El objetivo declarado de dicho sistema es el
desarrollo de las relaciones comerciales, por lo que la
liberalización del comercio de bienes y servicios al que
se comprometieron los Miembros de la OMC debe tener
repercusiones positivas en el desarrollo económico.
La
liberalización del comercio ya se ha plasmado en
resultados: el comercio mundial ha aumentado a un ritmo
mayor que la producción industrial y el sector más
dinámico ha sido el de los servicios; se han registrado
avances en el desarrollo económico de varios países en
desarrollo, cuya importancia en el comercio mundial ha
aumentado, al tiempo que mejoraba la tónica de sus
exportaciones.
Sin
embargo, los efectos positivos de la liberalización se
vieron amenazados por las crisis económicas y
financieras habidas en varias partes del mundo. Aparte de
la espectacular reducción de la actividad en ciertos
mercados, algunos de los cuales quedaron prácticamente
cerrados para los productos rumanos, se sintió la
tentación de fortalecer las medidas de defensa comercial
e intensificar la utilización de instrumentos
presupuestarios para apoyar la exportación de los
productos cuyo mercado se había reducido en gran medida.
Durante
el mismo período, la economía y la sociedad de Rumania
se han desarrollado dentro del proceso continuo y
caracterizado por una mayor determinación con vistas al
paso de un sistema excesivamente centralizado a una
economía de mercado y de un régimen totalitario a una
sociedad democrática. La crisis económica y financiera
y los cambios y acontecimientos políticos habidos en
varias partes del mundo afectaron negativamente al
comercio exterior de Rumania y aumentaron los costos
sociales, ya elevados, de la transición.
Las
exportaciones rumanas se han visto afectadas directamente
por la desaparición de varios mercados tradicionales, la
observancia de los embargos impuestos por las Naciones
Unidas a países a los que iba dirigida una parte
importante de las exportaciones de Rumania o que tenían
deudas por saldar con ella, la reducción de los mercados
de Asia primero y los de Rusia después y la
intensificación de las medidas de defensa comercial a
consecuencia del desbarajuste en los mercados
internacionales. Al mismo tiempo, la reducción de la
producción industrial y agropecuaria interna y un
desarrollo insuficiente del sector terciario afectaron a
la oferta en materia de exportación. Entretanto, el alto
grado de dependencia de las exportaciones respecto de las
importaciones provocó un deterioro continuo de la
balanza de pagos, además de la demanda por parte de los
consumidores y las empresas de productos importados en
virtud del liberal régimen de comercio de Rumania.
Pese
a esas difíciles circunstancias, resulta encomiable que
Rumania haya aplicado una de las políticas comerciales
más liberales de Europa, como lo demuestran los
siguientes hechos: se han observado todos los compromisos
respecto de los tipos consolidados de derechos de aduana;
prácticamente no se han concedido subvenciones a la
exportación; a partir de 1992 se eliminaron las
restricciones a la importación, al tiempo que se
relajaban las restricciones a la exportación, que
finalmente se abolieron en 1998. Durante todo ese
período no se ha adoptado medida alguna de defensa
comercial en el nivel multilateral, sino que se ha dado
preferencia a la competencia como forma de acelerar la
reestructuración y la mejora de la eficiencia
económica.
A
la hora de decidir la aplicación de esa política
comercial, el Gobierno tuvo en cuenta dos grandes
objetivos: hacer que la economía rumana se adaptara a
los instrumentos, mecanismos y normas multilateralmente
acordados y fomentar el desarrollo de un entorno
competitivo, apto para promover la aplicación de las
normas del mercado. Todo el proceso de adopción de
decisiones en materia de política comercial va
encaminado a transformar la economía rumana en una
economía de mercado y velar por que los productores
actúen en un entorno competitivo a fin de lograr una
participación activa de la economía rumana en el
proceso de mundialización. Entre las medidas más
importantes adoptadas para alcanzar ese objetivo, se ha
hecho hincapié en la transparencia de la política
comercial y el carácter no discriminatorio de dichas
medidas.
Desde
un punto de vista teórico, ese planteamiento había de
tener repercusiones exclusivamente positivas en la
economía nacional, pero, en realidad, los efectos fueron
diferentes en algunos sentidos. Así, como el Estado
rumano carecía de recursos financieros suficientes para
apoyar el desarrollo y la reestructuración sectoriales o
no aprovechó al máximo el efecto de los existentes, los
productores nacionales tuvieron que competir con
productos extranjeros de precios distorsionados por la
ayuda interna y subvenciones directas a la exportación.
En esas circunstancias, aunque esos países no
incumplían sus compromisos de conformidad con la OMC, al
menos parte de sus exportaciones causaban graves
dificultades a los productores rumanos.
De
las observaciones anteriores se desprende que la
política comercial de Rumania tuvo que afrontar
condiciones bastante difíciles, pues el entorno
internacional provocó una restricción directa o
indirecta del mercado internacional, con lo que quedó
poco margen para continuar con la liberalización del
comercio.
POLÍTICA
COMERCIAL DE RUMANIA: UN INSTRUMENTO DE DESARROLLO HACIA
LA ECONOMÍA DE MERCADO
Características
principales
A.
El arancel de importación, instrumento principal de la
política comercial
A
partir de 1992, Rumania aplicó un arancel basado en el
SA, aproximado al nivel de 8 dígitos con la
Nomenclatura Combinada de la Unión Europea. En el
corriente año, se aplican el SA de 1996 y la NC de 1998.
Todas las líneas arancelarias están consolidadas de
conformidad con el Acuerdo sobre la OMC. La aplicación
de ese compromiso comenzó en 1995 y los derechos de
aduana aplicados correspondieron al nivel consolidado o
fueron inferiores a él.
En
la práctica, a partir del 1º de julio de 1995, la
función del arancel de importación cobró mayor
importancia como instrumento principal de la política
comercial y de la protección en frontera. Con vistas a
garantizar una mayor transparencia, en el marco de la
evolución de la integración regional y del proceso de
reestructuración, el Ministerio de Industria y Comercio
publica, con carácter anual, una Guía del Arancel de
Importación, en la que figuran todos los acuerdos
internacionales y las disposiciones nacionales
importantes, que constituyen la base para el nivel de
derechos de aduanas aplicado. Así, todo agente
económico puede estar informado sobre el nivel de los
derechos de aduana que se aplicarán durante el año, el
fundamento jurídico para dicho nivel, las normas de
origen que habrán de observarse y cualesquiera otras
normas o reglamentos en vigor.
B.
Eliminación de las restricciones cuantitativas
En
el examen anterior de las políticas comerciales se puso
de relieve que Rumania no aplicaba restricción
cuantitativa alguna a las importaciones.
A
partir del 1º de enero de 1998, se eliminaron
completamente todas las restantes restricciones o
limitaciones cuantitativas de las exportaciones. Desde
ese momento, todo el comercio exterior rumano está libre
de prohibición o limitación cuantitativa alguna. El
proceso de liberalización de las exportaciones registró
un desarrollo constante: el número de mercancías
temporalmente sujetas a la prohibición de exportación
experimentó una disminución continua, mientras que se
fueron eliminando progresivamente los contingentes de
exportación a que estaban sujetos algunos productos. Por
razones prudenciales, algunos productos (materias primas,
productos poco elaborados) siguen controlados mediante un
sistema de concesión automática de licencias de
exportación. Ese sistema abarca los recursos naturales
no renovables y los que afectan al medio ambiente.
También se utilizan licencias automáticas de
importación en el caso de mercancías que tienen
repercusiones sanitarias y fitosanitarias.
Se
debe comparar ese régimen rumano de facilitación del
comercio con los ofrecidos por algunos Miembros de la OMC
a las exportaciones rumanas. Se podría hacer referencia
especial a la continua limitación del acceso de los
textiles y prendas de vestir rumanos a dos destinos
importantes
(los Estados Unidos y el Canadá). Para hacerse idea de
la dimensión real de ese asunto, conviene tener en
cuenta que, aunque los textiles y las prendas de vestir
representan el 34 por ciento del total de las
exportaciones rumanas, la participación de Rumania en
esos importantes mercados sigue estando en el nivel de
los pequeños proveedores.
C.
Medidas de defensa en frontera
De
conformidad con las normas internacionales, en los casos
en que las importaciones producen o amenazan con producir
perjuicios importantes a la industria nacional, se pueden
aplicar instrumentos de defensa del comercio,
independientemente de la protección garantizada mediante
derechos de aduana. Con arreglo a la legislación rumana
-a saber, la Ley 133/1994, por la que se ratificó el
Acuerdo sobre la OMC- sólo se pueden adoptar esas
medidas respetando estrictamente las disposiciones
pertinentes del GATT y de la OMC. Hasta la fecha de este
informe, Rumania no ha adoptado ninguna medida de defensa
del comercio en el nivel multilateral. Se han adoptado
algunas medidas de salvaguardia con arreglo a algunos
acuerdos de integración regional, conforme a sus
respectivas disposiciones y sin perjuicio alguno para
terceros.
El
régimen comercial aplicado por Rumania en materia de
dumping, subvenciones o salvaguardias contrasta con el
que afrontan los exportadores rumanos en ciertos
mercados. Algunas exportaciones resultan limitadas a
consecuencia de antiguas medidas adoptadas hace muchos
años. Esas medidas antidumping o de salvaguardia han
acabado, de hecho, con nuestras exportaciones en mercados
importantes: de resultas de los exámenes, en los casos
en que se han hecho, no se han suprimido las medidas
respectivas. Dichas medidas antidumping afectan a ciertas
exportaciones rumanas en tres mercados importantes. En
otros dos casos, las exportaciones no producían
perjuicios, tal como los define la normativa antidumping,
pero, según la evaluación hecha por Rumania, los
exportadores rumanos no gozaban de las mejores
condiciones para defender sus intereses y ahora afrontan
derechos antidumping.
D.
Sistema de concesión de licencias
En
el período posterior a 1990 se observa una mejora
constante del sistema de concesión de licencias. El
proceso se inició a partir de un sistema según el cual
la administración de todas las operaciones de
exportación e importación se hacía mediante licencias.
En 1992 hubo una primera relajación y otra en 1993, año
en que se expidieron la mayor parte de las licencias para
exportaciones sujetas a restricciones cuantitativas. Por
último, el proceso concluyó con un sistema reducido y
automático de concesión de licencias de importación y
exportación.
Durante
el período 1993-98, en el que seguían en vigor las
restricciones a la exportación, se administraron dichas
restricciones mediante licencias de exportación,
mientras que las importaciones no estuvieron sujetas a
licencia. Durante el mismo período, las prohibiciones
temporales de exportación quedaron reducidas de 178
líneas arancelarias en 1996 a 155 líneas arancelarias
en 1997. A partir del 1º de enero de 1998, se eliminaron
todas las restantes prohibiciones y restricciones
cuantitativas a la exportación, decisión que tuvo un
marcado efecto en la liberalización del comercio
exterior.
De
momento, sólo están en vigor las licencias automáticas
de exportación o importación, muy reducidas y de
naturaleza estadística. Así, no hay restricciones de
las exportaciones ni de las importaciones, pues el
sistema de concesión de licencias es automático y
desempeña una función de control.
Como
norma general, el Ministerio de Industria y Comercio
expide licencias automáticas de exportación o
importación sin ninguna autorización previa. Las
excepciones a esa regla corresponden a productos que
podrían afectar a la salud humana, a la protección del
medio ambiente o al comercio de metales preciosos, para
los que se necesita autorización previa del Ministerio
de Sanidad, del Ministerio de Medio Ambiente y del Banco
Nacional de Rumania, respectivamente.
E.
La política aduanera, componente de la política
comercial
La
política aduanera -como importante componente que es de
la política comercial- puede afectar al comercio
internacional. Esa es la razón por la que se ha prestado
atención especial a la mejora continua de la
reglamentación y la actividad aduaneras. El sistema
aduanero registró un avance evidente, al pasar a
mediados de 1998 de una tramitación manual de las
operaciones aduaneras a otra electrónica. Otro logro
importante relacionado con la mejora de la actividad
aduanera fue la creación de una base de datos aduaneros,
lo que brindó a los funcionarios de aduanas otro
instrumento operativo y neutral para el despacho de
aduanas de conformidad con los compromisos
internacionales de Rumania.
Se
ha mejorado la legislación rumana sobre asuntos
aduaneros detallándola más mediante el nuevo Código de
Aduanas (1997) y el Reglamento de ejecución del Código
de Aduanas, ambos de conformidad con las disposiciones
pertinentes de la OMC.
En
el capítulo 3 figuran otros aspectos de la política
comercial relativos a la presencia de Rumania en la OMC.
F.
Política comercial en el ámbito interno
Durante
los años transcurridos desde el anterior examen de las
políticas comerciales, la joven democracia de Rumania se
desarrolló en una sociedad y una economía en constante
transformación. Los cambios políticos de Rumania
determinaron importantes novedades en las esferas
económica y social. Los gobiernos, con el apoyo de los
electores, se fijaron como meta la aceleración de la
reforma y la reestructuración de la economía rumana,
con insistencia particular en la privatización.
Cuadro
1
Dinámica
de los principales indicadores macroeconómicos
Indicador
|
1992
|
1993
|
1994
|
1995
|
1996
|
1997
|
1998
|
| PIB |
91,2
|
101,5
|
103,9
|
107,1
|
103,3
|
93,1
|
92,7
|
| Producción
industrial |
78,1
|
101,3
|
103,3
|
109,4
|
109,9
|
94,1
|
83,0
|
| Producción
agropecuaria |
86,7
|
112,9
|
100,2
|
104,1
|
101,8
|
103,1
|
92,4
|
Volumen
de comercio exterior (importación/exportación)
en millares
de $EE.UU. |
10.623
|
11.414
|
13.260
|
18.188
|
19.519
|
19.710
|
20.120
|
Importancia
del comercio exterior en
el PIB (%) |
42,3
|
43,3
|
44,1
|
51,0
|
54,9
|
57,7
|
59,7
|
| Índice
de comercio exterior (1992 = 100) |
100
|
107,4
|
116,2
|
137,2
|
107,3
|
101
|
102,1
|
Observación:
En el caso de la evolución del PIB, la producción
industrial y agropecuaria, se han utilizado índices de
base móvil.
Fuente:
Calculado a partir de los datos facilitados por la
Comisión Nacional de Estadística.
La
reforma económica resultó muy compleja, con incidencia
directa en la economía rumana y, en este marco, en el
volumen y la estructura de la oferta en materia de
exportación. Conviene subrayar que, pese a las
circunstancias difíciles y en transformación, el
comercio exterior aumentó constantemente y llegó a ser
el sector más dinámico de la economía.
La
estructura de las exportaciones no cambió de forma
significativa en 1998, en comparación con el promedio de
los años anteriores; se mantuvo el nivel de los bienes
de capital, mientras que los bienes de consumo aumentaron
4 puntos porcentuales respecto de los intermedios. El
porcentaje correspondiente a los bienes de consumo (40
por ciento) y a los intermedios (casi el 50 por
ciento) es el espejo de una economía caracterizada por
la utilización de tecnologías de poca o media
complejidad y recursos limitados para aumentar las
exportaciones. Una señal positiva es la de que las
materias primas básicas representan tan sólo el 7 por
ciento de las exportaciones, pues la mayor parte
corresponde a productos semimanufacturados: textiles y
prendas de vestir (36,4 por ciento), productos
siderúrgicos (15,8 por ciento), calzado (11,1 por
ciento) y maquinaria y equipo (10,2 por ciento), en 1998.
La
estructura de las importaciones correspondiente al
mismo año refleja la dependencia de la economía
respecto de la importación de maquinaria, instrumental,
equipo, medios de transporte y energía. Dicha estructura
está determinada por la falta o insuficiencia de
recursos internos, las medidas de reestructuración y las
importaciones de nuevas tecnologías para la economía
emergente.
Durante
los últimos años, la reducción de ciertos mercados y
de la producción nacional y la continua necesidad de
apoyar la actividad económica nacional con importaciones
para la reestructuración, la modernización y la
diversificación del consumo (pues la oferta interna no
se desarrolló lo suficiente) han tenido repercusiones
negativas en la balanza de pagos.
Cuadro
2
Balanza
de pagos
| |
1992
|
1993
|
1994
|
1995
|
1996
|
1997
|
1998
|
Exportación
(f.o.b.)
|
4.363
|
4.892
|
6.151,3
|
7.910
|
8.084,5
|
8.431
|
8.299
|
Importación
(c.i.f.)
|
6.260
|
6.522
|
7.109
|
10.277,9
|
11.435,3
|
11.279,7
|
11.821
|
Saldo
|
-1.897
|
-1.630
|
-957,7
|
-2.367,9
|
-3.350,8
|
-2.848,7
|
-3.521,4
|
Observación:
Los datos correspondientes a 1998 son provisionales.
La
estructura geográfica de las exportaciones ha
cambiado en gran medida: la mayoría del comercio
exterior de Rumania se hace con Europa y la proporción
mayor es la correspondiente a la Unión Europea. La
dinámica evolución del comercio exterior, presentada en
el Anexo 1, atestigua el objetivo del mantenimiento de
una activa presencia de los productos rumanos en el
mundo. Otra característica importante es el aumento
constante del volumen de exportaciones en todos los
mercados y las escasas excepciones son consecuencia de la
evolución económica internacional a corto plazo.
Durante
el período en examen, los programas de reforma
determinaron el marco interno. En ellos se tuvo en cuenta
la necesidad de una macroestabilización y para ello se
hizo hincapié en las siguientes esferas principales:
i)
una política presupuestaria estricta, encaminada a la
consecución de una mejor recaudación de las cantidades
debidas al presupuesto del Estado, así como la
reducción drástica del gasto;
ii)
reestructuración de las régies autonomes, en
particular las del sector energético, y su
transformación en empresas comerciales, que actúen en
condiciones de competencia;
iii)
aceleración del proceso de privatización,
descentralizándolo e incluyendo en él los sectores
bancario y de telecomunicaciones;
iv)
reforma institucional, un componente importante de la
cual es la reforma de la administración pública
central;
v)
limitación, mediante medidas firmes, de las pérdidas de
las empresas de propiedad estatal;
vi)
continuación de la liberalización del comercio.
G.
Integración regional
Uno
de los principales objetivos prioritarios de la política
a partir de 1990 ha sido el papel más activo que debe
desempeñar Rumania en la cooperación regional y
subregional en Europa, de la que un componente muy
importante es la integración económica europea. Se
lanzó ese proceso a raíz de la concertación del
Acuerdo de Asociación con la Unión Europea, aplicado
como Acuerdo Interino a partir del 1º de mayo de 1993.
En la misma fecha entró en vigor el Acuerdo de Libre
Comercio con los Estados miembros de la AELC.
El
objetivo del Acuerdo de Asociación es la integración
económica europea de Rumania y entre sus disposiciones
principales figuran la liberalización del comercio de
mercancías, normas relativas al comercio de servicios,
normas generales aplicables al comercio y aspectos
relativos al diálogo político y socioeconómico
bilateral. Por lo que se refiere al comercio de
mercancías, el Acuerdo abarca todos los sectores.
Los
principios básicos de la asociación son los siguientes:
i)
una zona de libre comercio que se alcanzará gradualmente
y con una base asimétrica; para ello, la Unión Europea
eliminó, a partir de la entrada en vigor del Acuerdo,
los derechos de aduanas correspondientes a la mayoría de
los productos industriales, mientras que Rumania irá
reduciéndolos gradualmente hasta eliminarlos, conforme a
un calendario que establece reducciones progresivas en
períodos de tres a cinco años. Rumania eliminará en el
año 2002 los restantes derechos de aduanas
correspondientes a productos industriales;
ii)
eliminación mutua de las restricciones cuantitativas de
las importaciones, aplicada a partir de la entrada en
vigor del Acuerdo;
iii)
eliminación de las restricciones cuantitativas de las
exportaciones: la Unión Europea las eliminó a partir de
la entrada en vigor del Acuerdo y Rumania hizo lo propio
a partir del 1º de enero de 1998 (conforme al calendario
incluido en el Acuerdo);
iv)
inicio de la liberalización del comercio de los
productos agropecuarios mediante concesiones mutuas;
v)
continuación de la liberalización del comercio de los
productos agropecuarios mediante negociaciones
comerciales.
Un
importante componente del proceso de integración europea
es la transposición en la legislación nacional del
acervo comunitario (acquis communautaire), que
obliga, siempre que sea necesario, a completar o
modificar la legislación nacional, de conformidad con
las normas multilaterales.
La
política de integración económica europea de Rumania
está complementando y fortaleciendo el proceso de
participación en el sistema multilateral de comercio.
Por una parte, la liberalización de las relaciones
comerciales en el nivel regional es una preparación para
la aceleración de la liberalización multilateral del
comercio; por otra parte, la observancia de las normas
establecidas en los acuerdos de integración regional
suscritos por Rumania, por ser plenamente conformes a las
multilaterales, contribuye a la aplicación de las normas
de la OMC. En el Acuerdo de Asociación, y en los
Acuerdos de Libre Comercio suscritos por Rumania, figuran
disposiciones que establecen la prelación jurídica de
las normas del GATT y de la OMC.
El
funcionamiento del Acuerdo de Asociación permite a la
economía rumana prepararse para el momento de la
adhesión. La asimetría de las concesiones ha
constituido la base para el aumento de las exportaciones
de productos industriales a la UE, que ha influido
positivamente en el proceso de modernización o
utilización de las nuevas tecnologías en nuestra
economía y la experiencia de la actuación en un entorno
más competitivo. Al mismo tiempo, la necesidad de
observar las normas internacionalmente aceptadas ha
mejorado los resultados comerciales de los exportadores
rumanos.
El
Acuerdo de Libre Comercio con los Estados de la AELC es
también un acuerdo asimétrico, que abarca el comercio
de mercancías.
El
proceso de integración regional continuó con la
adhesión de Rumania el 1º de julio de 1997 al Acuerdo
Centroeuropeo de Libre Comercio (ACELC), cuyo objetivo es
la liberalización del comercio entre los Estados
miembros y que se puede considerar un ejercicio útil
para preparar la entrada de esos países en el mercado
interior y único europeo. Se lo considera un ejercicio
muy importante, pues tiene en cuenta las diferencias en
el desarrollo de los países candidatos en comparación
con el de los Estados miembros de la UE. Al mismo tiempo,
la aplicación de los instrumentos y mecanismos del
mercado puede acelerar el predominio de la economía de
mercado en las antiguas economías de planificación
centralizada.
Desde
el 1º de enero de 1995, las relaciones comerciales entre
Rumania y la República de Moldavia están regidas por un
Acuerdo de Libre Comercio que establece una zona de libre
comercio para todas las mercancías.
El
Acuerdo de Libre Comercio con Turquía, que entró en
vigor en febrero de 1998, va encaminado también a la
creación gradual de una zona de libre comercio para las
mercancías, cuya aplicación se está iniciando con
mayor determinación en el caso de los productos
industriales.
Conviene
subrayar que en todos los acuerdos de integración
regional suscritos por Rumania figuran disposiciones
conforme a las cuales las relaciones comerciales entre
las partes están regidas por los principios y las
normas multilaterales, pues cada una de las
disposiciones concretas de dichos acuerdos es ora una
reiteración de las que figuran en los textos jurídicos
de la OMC ora una norma más estricta incluso.
Rumania
está examinando la posibilidad de continuar el proceso
de integración regional mediante la negociación de
otros Acuerdos de Libre Comercio con los Estados
bálticos (Lituania, Letonia y Estonia), Marruecos,
Israel y Egipto.
Rumania
es miembro de la zona de Cooperación Económica del Mar
Negro, donde aún no hay condiciones para pensar en
establecer un acuerdo de libre comercio. Los miembros de
esa cooperación subregional son económicamente muy
heterogéneos; los instrumentos de política comercial
son demasiado diferentes, la pertenencia a la OMC no es
aún una característica común, sin contar la naturaleza
de la cooperación económica con otras regiones
europeas. Teniendo en cuenta esa enorme diversidad,
algunos resultados son dignos de mención: cooperación
institucional en el nivel parlamentario y en el del
entorno económico; pronto iniciará sus operaciones el
Banco de Comercio y Desarrollo de la Cooperación
Económica del Mar Negro. Se trata de avances reales,
todos ellos, con vistas a la cooperación económica en
la zona subregional del Mar Negro.
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