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EXÁMENES DE LA POLÍTICAS COMERCIALES: PRIMER COMUNICADO DE PRENSA, RESUMEN DEL INFORME DE LA SECRETARÍA Y DEL INFORME DEL GOBIERNO

Rumania: septiembre de 1999
COMMUNICADO DE PRENSA
PRENSA/TPRB/115
27 de septiembre de 1999

LA PRIVATIZACIÓN Y UN ENTORNO COMERCIAL ESTABLE AYUDAN A RUMANIA A COSECHAR LOS BENEFICIOS DE LAS REFORMAS

Aunque Rumania ha avanzado considerablemente en la transición a una economía de mercado, una acción decidida tocante a las empresas de propiedad estatal y una mayor estabilidad de las políticas esenciales en materia de comercio le ayudarán a cosechar todos los beneficios de las reformas, afirma un nuevo informe de la OMC sobre las políticas comerciales de Rumania.

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segundo comunicado de prensa

En el informe se expone que, en 1999, Rumania sufre su tercer año consecutivo de recesión. La producción industrial sigue disminuyendo y el valor neto real de las exportaciones está en baja. El déficit por cuenta corriente, persistente y cada vez mayor en los últimos años, se ha financiado sobre todo con la acumulación de deuda externa de corto plazo. Una difícil situación de gestión de la deuda se complica por las repercusiones de la crisis de la deuda de Rusia y el conflicto de Kosovo en los países vecinos.

El nuevo informe de la Secretaría de la OMC, junto con una declaración de política del Gobierno rumano, servirán de base para el segundo Examen de las Políticas Comerciales de Rumania, que llevará a cabo el Órgano de Examen de las Políticas Comerciales de la OMC los días 4 y 5 de octubre de 1999.

Rumania tiene un régimen de inversiones abierto y liberal, dice el informe. El país mejoró considerablemente su régimen al implantar la convertibilidad de la cuenta corriente en marzo de 1998 y el principio de igualdad entre los inversionistas extranjeros y los nacionales. Otra mejora digna de señalar del entorno comercial es la instauración de un marco amplio de protección de los derechos de propiedad intelectual. Ahora bien, se señala en el informe que la inestabilidad legislativa a propósito de aspectos esenciales -los impuestos, las inversiones y la privatización- aumenta el riesgo de efectuar actividades comerciales y desalienta, por consiguiente, la inversión. En la actualidad, el nivel relativamente bajo de inversiones extranjeras en Rumania es un obstáculo para el desarrollo económico.

Se observa en el informe que la reforma básica del régimen comercial de Rumania ya se había realizado en el momento del primer examen, en 1992: el fin del monopolio del Estado sobre el comercio y el empleo de los aranceles aduaneros como principal instrumento de política comercial. Estas reformas han sido reafirmadas mediante el compromiso de consolidar todos los aranceles de
la OMC. Rumania ha firmado además acuerdos para suprimir los aranceles aplicados al comercio bilateral de productos industriales con las Comunidades Europeas, la Asociación Europea de Libre Comercio (AELC), el Área de Libre Comercio de Europa Central (ALCEC), Moldavia y Turquía. La mayoría de sus exportaciones a los países europeos se efectúan ya en régimen de franquicia arancelaria. En el futuro, la meta nacional esencial de Rumania es adherirse a la Unión Europea (UE), su principal interlocutor comercial, y está esforzándose por alcanzarla adoptando los elementos fundamentales de la legislación comunitaria. Rumania espera poder iniciar las negociaciones de adhesión en un futuro próximo.

El informe expone que Rumania ha mantenido el promedio de los tipos arancelarios de nación más favorecida (NMF) aplicados a los productos industriales en el 16 por ciento, bastante por debajo del nivel consolidado, alrededor del 35 por ciento. Los tipos aplicados a los productos agropecuarios son por lo general muy superiores, pero Rumania los redujo en 1997, disminuyendo su promedio del 134,1 por ciento en 1995 al 33,9 por ciento en 1999. En el informe se observa la importancia de otros gravámenes impuestos en la frontera, que comprenden un importante recargo (del 4 por ciento
en 1999), una comisión de aduana (0,5 por ciento), impuestos indirectos sobre determinados productos (entre ellos los del tabaco, bebidas alcohólicas, café y automóviles), además de un IVA básico del 22 por ciento. El informe observa que los importadores pueden tener que afrontar procedimientos aduaneros complejos y dilatados.

Se observa asimismo en el informe que, a pesar de la importancia de la recaudación de impuestos para los ingresos fiscales, numerosas leyes eximen a las empresas nacionales del pago de derechos de aduana y de los impuestos recaudados en la frontera, dentro de los incentivos a la inversión, que pueden comprender además exoneraciones temporales de los impuestos sobre los beneficios. Las autoridades han empleado además periódicamente un incentivo fiscal para estimular la producción interna destinada a la exportación. La abundancia de estos incentivos fiscales especiales disminuye la transparencia del entorno comercial.

A pesar de los considerables progresos realizados por Rumania para sentar las bases de la economía de mercado, las empresas estatales siguen representando la mayor parte de la actividad económica registrada, según el informe. Las cifras correspondientes deben ser consideradas con cautela, porque las estimaciones de la actividad económica no registrada oscilan entre el 25 y el 60 por ciento. La privatización se inició efectivamente sólo en 1995, unos seis años después del inicio de la transición, y se ha desarrollado a un ritmo más lento del previsto. Las autoridades se esfuerzan en limitar las consecuencias sociales del cierre de empresas, en particular en las regiones del país en que predomina una sola actividad, por ejemplo la extracción de carbón o la producción de acero. Mantener abiertas las empresas de propiedad estatal mientras se acumulan los impagos o rescatar a bancos cuyos balances están gravados por créditos fallidos explica las actuales dificultades que tiene el Gobierno para una sana gestión fiscal.

Un aspecto positivo es el dinamismo del sector privado que está en curso de formación. Aprovechando el régimen de franquicia arancelaria concedido a las exportaciones de productos industriales rumanos en los principales mercados europeos, y la supresión de las restricciones cuantitativas tradicionales por la Unión Europea y Noruega, empresas pequeñas y medianas se dedican activamente a exportar prendas de vestir, el sector más dinámico del comercio de Rumania. En el informe se observa además que el Canadá y los Estados Unidos son dos grandes mercados en potencia, pero que aún restringen las importaciones de Rumania.

En cuanto a los servicios, las autoridades han dado la prioridad a la modificación del régimen reglamentario, la privatización y una política adecuada en materia de competencia. Para ello, Rumania asumió importantes compromisos de apertura de mercado en el marco del AGCS. Con respecto a los servicios financieros en concreto, Rumania sigue una política de acceso abierto y no discriminatorio para el establecimiento de bancos, con sujeción a reglamentaciones cautelares. A partir del año 2003, el mercado rumano de servicios de telecomunicaciones básicas estará abierto a la competencia.

Notas para las redacciones

El Órgano de Examen de las Políticas Comerciales (OEPC) de la OMC examinará el informe de la Secretaría de la OMC, junto con una exposición de políticas preparada por Rumania, los días 4 y 5 de octubre de 1999. El OEPC hace una evaluación colectiva de la gama completa de las políticas y prácticas comerciales de cada Miembro de la OMC a intervalos regulares, y sigue de cerca las tendencias y acontecimientos importantes que puedan tener consecuencias para el sistema mundial de comercio. El informe de la Secretaría abarca la evolución de todos los aspectos de cada una de las políticas comerciales de Rumania, incluidos las leyes y reglamentaciones nacionales, el marco institucional, y las políticas comerciales por medidas y sectores. Desde que entró en vigor el Acuerdo sobre la OMC, también se examinan el sector de los servicios y los aspectos de los derechos de propiedad intelectual relacionados con el comercio.

Se adjuntan al presente comunicado de prensa las observaciones recapitulativas tomadas del informe de la Secretaría y un resumen del informe del Gobierno. Los periodistas podrán obtener el texto íntegro de los informes de la Secretaría y del Gobierno en el espacio destinado a los comunicados de prensa en el sitio de la OMC en Internet (www.wto.org). En su debido momento se publicará una versión encuadernada que contendrá el informe de la Secretaría, la exposición de políticas del Gobierno, el acta de los debates del OEPC y el resumen del Presidente; la publicación podrá obtenerse en la Secretaría, Centro William Rappard, 154 rue de Lausanne, 1211 Ginebra 21.

Desde diciembre de 1989 se han finalizado los siguientes exámenes: Argentina
(1992 y 1999), Australia (1989, 1994 y 1998), Austria (1992), Bangladesh (1992), Benin (1997), Bolivia (1993 y 1999), Botswana (1998), Brasil (1992 y 1996), Burkina Faso (1998), Camerún (1995), Canadá (1990, 1992, 1994, 1996 y 1998), Chile (1991 y 1997), Chipre (1997), Colombia (1990 y 1996), Comunidades Europeas (1991, 1993, 1995 y 1997), Corea, Rep. de (1992 y 1996), Costa Rica (1995), Côte d'Ivoire (1995), Egipto (1992 y 1999), El Salvador (1996), Estados Unidos (1989, 1992, 1994, 1996 y 1999), Fiji (1997), Filipinas (1993), Finlandia (1992), Ghana (1992), Guinea (1999), Hong Kong (1990, 1994 y 1998), Hungría (1991 y 1998), India (1993 y 1998), Indonesia (1991, 1994 y 1998), Islandia (1994), Islas Salomón (1998) Israel (1994 y 1999), Jamaica (1998), Japón (1990, 1992, 1995 y 1998), Kenya (1993), Lesotho (1998), Macao (1994), Malasia (1993 y 1997), Malí (1998), Marruecos (1989 y 1996), Mauricio (1995), México (1993 y 1997), Namibia (1998), Nigeria (1991 y 1998), Noruega (1991 y 1996), Nueva Zelandia (1990 y 1996), Pakistán (1995), Paraguay (1997), Perú (1994), Polonia (1993), República Checa (1996), República Dominicana (1996), República Eslovaca (1995), Rumania (1992), Senegal (1994), Singapur
(1992 y 1996), Sri Lanka (1995), Sudáfrica (1993 y 1998), Suecia (1990 y 1994), Suiza
(1991 y 1996), Swazilandia (1998), Tailandia (1991 y 1995), Togo (1999), Trinidad y Tabago (1998), Túnez (1994), Turquía (1994 y 1998), Uganda (1995), Uruguay (1992 y 1998), Venezuela (1996), Zambia (1996) y Zimbabwe (1994).

Informe de la Secretaría

ÓRGANO DE EXAMEN DE LAS POLÍTICAS COMERCIALES
RUMANIA
Informe de la Secretaría - Observaciones recapitulativas

Visión general

La transformación de Rumania en una economía de mercado comenzó en diciembre de 1989 en un contexto económico, social y político sumamente difícil, con escasos antecedentes de reforma económica basada en el mercado. El régimen en el poder durante todo el período de posguerra nacionalizó la tierra y la industria y estableció un control riguroso de las decisiones económicas. En el momento del primer examen de sus políticas comerciales, en diciembre de 1992, Rumania se encontraba en una grave recesión, frente a una incipiente crisis de balanza de pagos provocada en parte por el desmoronamiento de los intercambios internos del Consejo de Ayuda Mutua Económica (CAME). Había comenzado, sin embargo, el desplazamiento hacia el sector privado con la liberalización por Rumania del comercio, los precios y los tipos de cambio. Rumania también había establecido las bases reglamentarias de una economía de mercado, había dado acceso liberal y abierto a los inversionistas extranjeros y había iniciado la reestructuración de las empresas estatales.

Casi 10 años después comenzada de la transición, el segundo Examen de las Políticas Comerciales de Rumania da oportunidad para evaluar los progresos logrados hasta el momento. Rumania ha mantenido su régimen liberal en materia de inversiones y ha completado el marco reglamentario para el desarrollo del sector privado. Los progresos iniciales de liberalización comercial se han arraigado mediante compromisos obligatorios en el marco de la OMC y de
acuerdos comerciales regionales. La liberalización de precios y tipos de cambio está completa. Lamentablemente, Rumania ha experimentado mayores dificultades para completar la transferencia al sector privado de las empresas estatales, predominantes todavía en la industria y los servicios financieros. La privatización sigue siendo la solución preferida, antes que el cierre, y en consecuencia la política se orienta principalmente al objetivo de mantener las empresas en funcionamiento y en el salvamento de los bancos en crisis. Este criterio de prioridad ha hecho difícil financiar programas de reajuste para los trabajadores a fin de facilitar las clausuras, y ha complicado también otros objetivos de la política oficial, como el mantenimiento de servicios sociales, la renovación de infraestructuras o la reducción de la carga fiscal que pesa sobre las pequeñas y medianas empresas.

En 1999 Rumania sufre su tercer año consecutivo de recesión. La producción industrial sigue disminuyendo y el valor neto real de las exportaciones está en baja. El déficit por cuenta corriente, persistente y cada vez mayor en los últimos años, se ha financiado sobre todo con la acumulación de deuda externa de corto plazo; la afluencia de inversiones extranjeras directas ha sido decepcionante, aunque presenta una tendencia a mejorar desde 1996. Una difícil situación de gestión de la deuda se complica en 1999 por las repercusiones de la crisis de la deuda de Rusia y el conflicto de Kosovo. Rumania está discutiendo con instituciones financieras multilaterales apoyo financiero a su programa de reajuste.

Principales aspectos de la evolución económica y sus perspectivas en 1993-99

A pesar del entorno exterior más difícil resultante del desmoronamiento de los mecanismo comerciales y de pagos del CAME, las exportaciones de mercancías de Rumania se recuperaron rápidamente, a mediados de 1992, apoyando la producción industrial y el ingreso real. El crecimiento se produjo sobre todo en empresas estatales. Un importante aumento del salario real hizo mermar la competitividad de las exportaciones de Rumania y fomentó un auge de las importaciones. El déficit por cuenta corriente aumentó del 1,7 por ciento del PIB en 1994 al 6,6 por ciento en 1996. El déficit se financió principalmente con la acumulación de deuda externa, que en 1994-96 aumentó un 50 por ciento, ya que las inversiones extranjeras directas permanecieron en un nivel bajo.

Tras el cambio de Gobierno de 1996, Rumania redobló sus esfuerzos de reforma estructural y estabilización macroeconómica con el apoyo de instituciones financieras multilaterales. La política fiscal y monetaria se hizo más rigurosa y el PIB real disminuyó un 6,9 por ciento en 1997. El valor neto de las exportaciones aumentó, y el déficit por cuenta corriente se redujo levemente. La determinación política de mantener el programa de reformas se debilitó en otoño de 1997, y se distendió entonces la política monetaria y fiscal. La tasa de inflación alcanzó al 155 por ciento, en parte como consecuencia de medidas referentes a los precios, correspondientes a la última etapa de la supresión de sus controles, a comienzos de 1997.

En 1998 el objetivo prioritario de la política pasó a ser el de moderar la inflación. Para hacer convincente ese esfuerzo se utilizó el tipo de cambio como punto de apoyo exterior para arraigar la estabilidad de los precios. Una política de restricción crediticia, combinada con una política fiscal inesperadamente expansionista, dio lugar a tipos de interés real mucho más altos, que contribuyeron a una reducción del 7,3 por ciento del PIB. La inflación disminuyó al 40 por ciento, aproximadamente. Al mismo tiempo, el aumento del valor real de la moneda contribuyó a una disminución del 34,4 por ciento del valor neto real de las exportaciones, y el déficit por cuenta corriente alcanzó al 7,2 por ciento del PIB. Como medida de emergencia, Rumania introdujo un recargo a la importación del 6 por ciento en octubre de 1998, que para 1999 se redujo al 4 por ciento; se proyecta su eliminación en el 2000. Después de la realización de consultas, el Comité de Restricciones por Balanza de Pagos de la OMC llegó a la conclusión de que la aplicación del recargo por Rumania estaba en conformidad con sus obligaciones en el marco de la OMC.

En 1999 Rumania ha aplicado austeridad fiscal y ha acelerado la privatización, tanto para incrementar los ingresos como para impulsar la reforma estructural. Para 1999 se ha fijado el objetivo de un déficit presupuestario del 2,5 por ciento, correspondiente a dos terceras partes de su nivel de 1998; las elecciones del año 2000, sin embargo, limitan el margen para las decisiones de política económica difíciles que eventualmente puedan resultar necesarias. Se prevé que el PIB disminuirá aproximadamente el 4 por ciento en 1999, la inflación se mantendrá en niveles moderados y el déficit por cuenta corriente se reducirá al 5,5 por ciento del PIB.

Evolución institucional en 1993-99

La transición a un sistema democrático se consolidó durante el período en examen. Se celebraron las primeras elecciones con arreglo a la nueva Constitución en 1992, seguidas por el relevo en el Gobierno tras las elecciones de 1996; las elecciones parlamentarias y presidenciales están previstas para el otoño del año 2000. El Gobierno, formado mediante una coalición de partidos políticos, propone proyectos de Ley al Parlamento y aplica las leyes resultantes. En Rumania ninguna ley ni decisión gubernamental puede aplicarse sin su publicación. Rumania se propone responder a las dificultades de una gestión más eficaz de los asuntos públicos mejorando el acceso del público a la información, dictando una ley contra la corrupción y reformando la administración pública.

Una dificultad que se plantea a las autoridades es la necesidad de crear un régimen normativo más estable y menos complejo. En los últimos años el Gobierno ha invocado la crisis económica para aplicar, a través del mecanismo de las "ordenanzas de emergencia", prácticamente todas las iniciativas relacionadas con la reforma antes de su aprobación legislativa. El Parlamento muchas veces ha convertido después tales iniciativas en leyes muy diferentes, que el Gobierno a veces vuelve a modificar a través de ordenanzas de emergencia. Los vaivenes resultantes entre los órganos políticos de Rumania ponen de manifiesto la dificultad de establecer un consenso acerca de la reforma. Para los operadores económicos, la sucesión de medidas sobre cuestiones fundamentales relacionadas con la actividad empresarial -régimen impositivo, inversiones, privatización- genera un entorno inestable e incierto que acentúa los riesgos de las empresas y desalienta las inversiones. Una mayor estabilidad de la política de Rumania en esas esferas fundamentales podría atenuar los peligros de evolución desfavorable para los operadores económicos, establecer un régimen más favorable para las inversiones y arraigar las nuevas reformas estructurales.

Novedades en materia de acuerdos comerciales

Rumania fue Miembro fundador de la OMC en 1995. Todos los aranceles están consolidados a tipos máximos, y Rumania está eliminando los aranceles sobre los productos comprendidos en el Acuerdo sobre Tecnología de la Información. Además de sus compromisos en el marco de la Ronda Uruguay en materia de servicios, Rumania es parte en los Acuerdos de la OMC sobre Servicios Financieros y sobre Servicios de Telecomunicaciones Básicas. El país participa activamente en la OMC, notificando con regularidad a los Miembros acerca de las novedades de su política. En particular, las normas de protección de la propiedad intelectual y su observancia se notificaron antes del año 2000, cuando concluye el plazo de transición de Rumania, y fueron examinadas por el Consejo de los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC) de la OMC.

Rumania también ha concertado Acuerdos de Libre Comercio con las Comunidades Europeas, la AELC, la ALCEC, Moldova y Turquía. Para el futuro, el objetivo nacional primordial de Rumania es la incorporación en la Unión Europea (UE), el más importante de sus interlocutores comerciales. Las negociaciones para la adhesión no se han iniciado, y la Comisión Europea ha instado a Rumania a que realice mayores progresos para satisfacer las condiciones de su incorporación. Rumania se propone acelerar el ritmo de las reformas políticas y económicas, así como la incorporación del acervo comunitario en su derecho interno. La Comisión apoya esos esfuerzos mediante una "Asociación para la Adhesión", que determina las esferas prioritarias de los trabajos futuros y da derecho a la asistencia financiera de la UE.

Acontecimientos de política comercial y relacionada con el comercio

La reforma básica del régimen de comercio ya se había realizado en el momento del primer Examen de las Políticas Comerciales de Rumania, en diciembre de 1992: el fin del monopolio del Estado sobre el comercio y el empleo de los aranceles aduaneros como principal instrumento de política comercial. Durante 1997-98, Rumania puso fin a la práctica, que había intensificado en los dos años anteriores, de otorgar exenciones temporales de aranceles sujetas a contingentes; esa práctica había dado lugar a consultas durante el primer examen. Todas las restricciones cuantitativas de las exportaciones que aún quedaban se eliminaron, sustituyéndolas por un régimen de licencias automáticas con fines estadísticos. No se han aplicado durante el período en examen medidas antidumping, compensatorias ni de salvaguardia conforme a los Acuerdos de la OMC.

Rumania percibe en la frontera derechos de aduana, un recargo a la importación (del 4 por ciento en 1999), una comisión de aduana (0,5 por ciento), impuestos indirectos específicos o ad valorem sobre determinados productos (entre ellos los del tabaco, bebidas alcohólicas, café y automóviles), y sobre el resultado de todos ello se aplica un IVA del 22 por ciento. Debido a la importancia cada vez mayor de los impuestos indirectos en los ingresos fiscales (38 por ciento en 1998), se asigna prioridad a la recaudación de impuestos en la frontera. En los productos sujetos a impuestos indirectos, en particular, el nivel relativamente alto de los derechos e impuestos ha contribuido al contrabando, el fraude aduanero y las denuncias de comportamiento indebido del personal de aduanas. Frente a ello se han intensificado los controles en la frontera, aunque los importadores pueden considerar que los procedimientos aduaneros resultantes son complejos, engorrosos y dilatados.

El Nuevo Código de Aduanas de 1997 unificó el régimen para los importadores y los exportadores en un único marco, y lo aproximó al Código de Aduanas de la UE. Los principios de valoración en aduana son en gran medida los mismos. Hasta 1998 se emplearon valores de comparación para productos sujetos a impuestos indirectos, pero en 1999 fueron sustituidos por una base de datos sobre los precios. Otras características del Código son la posibilidad de obtener un régimen de suspensión de derechos (mediante autorización aduanera) para facilitar las actividades de perfeccionamiento activo y pasivo; Rumania tiene también cinco "zonas francas".

La política arancelaria respecto de los productos industriales ha sido estable. El promedio de los tipos NMF aplicados se ha mantenido en el 16 por ciento, bastante por debajo del nivel consolidado, de alrededor del 35 por ciento. El ámbito de su aplicación está reducido por los acuerdos de libre comercio con asociados de la región, así como por las preferencias del SGPC para los países en desarrollo. Los Acuerdos de Libre Comercio de Rumania con la UE y la AELC disponen la supresión de los aranceles que aún subsisten para la importación de productos no agropecuarios de esos orígenes desde el año 2002; es probable que esto genere una competencia más intensa en el mercado interno respecto de productos sensibles como el calzado, los textiles y las prendas de vestir, a cuyo respecto la eliminación de los aranceles ha sido aplazada. Para los productos de la agricultura, Rumania aplicaba a mediados de 1995 los niveles de los tipos arancelarios NMF consolidados en su Lista de la OMC. Se han efectuado reducciones con carácter temporal a partir de 1997, que se mantuvieron en gran medida en 1998 y 1999. Esas reducciones llevaron el promedio aritmético de los aranceles NMF aplicados a los productos de la agricultura al 33,9 por ciento, frente a un tipo medio consolidado del 134,1 por ciento; si las autoridades lo estiman necesario, este desnivel deja amplio margen para aumentos de aranceles dentro de las consolidaciones, y puede dar cierto grado de incertidumbre al régimen arancelario.

A pesar de la importancia de la recaudación de impuestos para los ingresos fiscales, numerosas leyes otorgan exenciones a las empresas nacionales respecto del pago de derechos de aduana y de los impuestos recaudados en la frontera. En 1999, diversos regímenes para las inversiones (en especial para las aportaciones en especie de equipo y vehículos) permitían obtener exenciones, así como los productos importados en virtud de contratos de arrendamiento con opción de compra y las exportaciones "complejas" (en especial, plantas industriales y buques). Se aplican rebajas de impuestos indirectos a productos del tabaco y vehículos de motor producidos con contenido nacional. Las autoridades también han recurrido periódicamente a incentivos fiscales en un esfuerzo por estimular la producción destinada a la exportación; la última medida de ese tipo, una rebaja del 50 por ciento del impuesto sobre los beneficios de las exportaciones de bienes y servicios, estuvo en práctica en 1997, se suspendió en 1998, se reimplantó el 1º de enero de 1999, pero volvió a suspenderse una vez más en marzo de 1999 por razones presupuestarias.

El régimen de las inversiones ha sido abierto y liberal durante el período en examen, con garantías contra la nacionalización y la expropiación sin adecuada indemnización. Son mejoras fundamentales del régimen de las inversiones la convertibilidad de la cuenta corriente externa y el principio de igualdad entre los inversionistas extranjeros y los nacionales, que establece un marco uniforme para las actividades mercantiles de todas las empresas establecidas en Rumania. Las inversiones extranjeras directas sólo tuvieron una función de menor importancia en la transición de Rumania entre 1989 y 1996, con niveles que sólo alcanzaron mayor importancia en 1997 y 1998. El nivel relativamente bajo de las inversiones extranjeras directas hasta ahora constituye un obstáculo para el desarrollo económico desde el punto de vista de la modernización de la base de capital y la creación de empleos en el sector privado.

Las empresas rumanas están sujetas a un impuesto sobre los beneficios (cuyo tipo básico es del 38 por ciento), impuestos locales e impuestos percibidos por retención en la fuente, así como impuestos sobre los salarios de los trabajadores (cuyo promedio es del 23 por ciento), estos últimos en sustitución de un impuesto sobre la renta de las personas físicas. Al mismo tiempo se cuenta en 1999 con moratorias del impuesto sobre los beneficios para las inversiones en regiones desfavorecidas, la prospección de petróleo y gas y determinadas inversiones de un valor mínimo de 50 millones de dólares que tienen repercusión importante en la actividad económica. Las pequeñas y medianas empresas soportan, de este modo, una carga fiscal relativamente mayor que las grandes empresas; la reducción de su carga impositiva y la simplificación del régimen parecerían constituir un objetivo prioritario para impulsar su desarrollo. Aunque la práctica de otorgar incentivos a la inversión está muy difundida entre los Miembros de la OMC, cabe la duda acerca de su eficacia, en función de sus costos, para el estímulo de las inversiones.

La incorporación del acervo comunitario para aproximar las normas a la legislación de la UE ha sido el motor de los recientes esfuerzos legislativos de Rumania para el desarrollo del sector privado. Se utilizaron los criterios de la UE para el nuevo marco en materia de reglamentos y normas. La política de Rumania en materia de competencia también está diseñada conforme al criterio de la UE, aunque no existe ninguna ley similar en materia de ayuda estatal. Sin embargo, el Parlamento tiene en estudio un proyecto de Ley; una vez aprobada, habrá de facilitar un inventario de las formas de ayuda estatal, a cuyo respecto no se dispone todavía de información completa. En materia de contratación pública, los proveedores extranjeros pueden participar en las licitaciones siempre que se otorgue reciprocidad a los proveedores rumanos o no se cuente con ningún proveedor nacional. En este marco, Rumania introdujo en 1995 un margen de preferencia del 20 por ciento para los proveedores nacionales, que se abandonó en 1998 para obtener más plenamente los beneficios de la competencia y lograr un mejor equilibrio fiscal.

En virtud del Acuerdo Europeo, Rumania se comprometió a establecer para el año 2000 un nivel de protección de los derechos de propiedad intelectual, y medios para imponer su observancia, similares a los de la UE, y ese proceso está casi terminado. Rumania ha agregado a su Ley de Patentes de 1991, en particular, nuevas normas de protección del derecho de autor, las marcas de fábrica o de comercio, los dibujos y modelos industriales, las topografías de los circuitos integrados y las obtenciones vegetales; también se han ratificado diversos importantes tratados internacionales sobre protección de los derechos de propiedad intelectual. Rumania se propone colmar las lagunas que aún subsisten en su marco legislativo en relación con el Acuerdo sobre los ADPIC dictando una ley para imponer la observancia de los derechos de propiedad intelectual en la frontera. Una observancia más eficaz sigue siendo un problema pendiente, lo que se debe sobre todo a la falta de recursos necesarios para investigar las infracciones y al menor efecto disuasivo de las multas, mermado por la fuerte inflación.

Acontecimientos sectoriales

A pesar de los considerables progresos realizados por Rumania para sentar las bases de la economía de mercado, las empresas estatales siguen representando la mayor parte de la actividad económica registrada (las estimaciones sobre el volumen del sector informal oscilan entre el 25 y el 60 por ciento). La persistente importancia de las empresas estatales es un legado del tardío comienzo de la privatización en Rumania, y también del nivel relativamente bajo de las inversiones extranjeras directas. La privatización sólo comenzó efectivamente en 1995, y se desarrolló a un ritmo más lento que el previsto. La tendencia mejoró en 1998 y 1999, atrayendo también mayores niveles de inversión extranjera directa en el país.

La agricultura ha sido importante para la absorción de trabajadores desplazados durante la transición. El sector representa un 42,3 por ciento de la población activa -3,8 millones de personas, en una población total de 9 millones de habitantes- pero la proporción de la agricultura en el PIB sólo llega al 19 por ciento, lo que refleja la baja productividad del trabajo. El sector ofrece posibilidades gracias a la calidad del suelo y el clima, considerados ambos los más favorables de Europa Sudoriental. La productividad se ve afectada por la fragmentación en la tenencia de la tierra, con millones de minifundios familiares que efectúan principalmente cultivo de subsistencia. La eficacia de las medidas para la ayuda y protección de los productores agrícolas ha mejorado durante el período en examen debido a la disminución de los aranceles NMF iniciada en 1997 y al empleo de medidas de ayuda interna. La privatización de las explotaciones estatales y la mayor competencia en el suministro de insumos y la elaboración de alimentos habrán de contribuir al desarrollo de la agricultura. Rumania también tiene dificultades para competir con productos fuertemente subvencionados por sus interlocutores comerciales, tanto en el mercado interno como en el mundial.

En 1998 las empresas estatales representaban alrededor del 55 por ciento de la producción industrial, frente a un 75 por ciento del empleo en la industria; las empresas de propiedad privada representaban alrededor del 45 por ciento de la producción y el 25 por ciento del empleo en la industria. La importante diferencia en la productividad del trabajo señala la dicotomía entre la base tradicional de la actividad industrial en las empresas estatales y el dinamismo del incipiente sector privado. La empresa estatal, que en su forma característica es grande, con alta intensidad de energía y miles de trabajadores, contrasta con la pequeña o mediana empresa privada típica, que utiliza la tecnología más reciente. Mientras que las grandes empresas estatales tienen dificultades para mantener y ampliar los mercados de exportación de sus productos, las pequeñas y medianas empresas dominan en la producción de prendas de vestir, el sector más dinámico de las exportaciones y las importaciones de Rumania. Además de la actuación del sector privado, han beneficiado al desarrollo de las exportaciones de textiles y prendas de vestir las concatenaciones entre las unidades de producción rumanas y empresas de Francia, Alemania e Italia. El entorno exterior también se volvió más favorable por la eliminación de restricciones de la importación impuestas desde mucho tiempo atrás por la Unión Europea y Noruega; el Canadá y los Estados Unidos son dos vastos mercados potenciales, pero todavía restringen sus importaciones provenientes de Rumania.

La situación financiera de las empresas estatales se ha deteriorado fuertemente en ausencia de una disciplina de mercado. Se han acumulado deudas a proveedores y de impuestos sobre los salarios, y el volumen de los créditos fallidos en el sistema bancario es importante. Las dificultades del sistema bancario, a su vez, han limitado el acceso del incipiente sector privado al crédito en condiciones asequibles, debilitando su desarrollo y sus posibilidades de crear nuevos empleos para los trabajadores que lo han perdido en empresas estatales. La política fiscal sufre el peso de la asistencia que se presta a la agricultura, la industria y los bancos comprometiendo la financiación de las infraestructuras, la enseñanza y los servicios sociales básicos, así como la posibilidad de aligerar el gravamen impositivo de las empresas. En este contexto, Rumania ha hecho un objetivo prioritario de la privatización de empresas viables. El principal obstáculo a la adopción de medidas más rápidas y decididas respecto de las grandes empresas deficitarias es la preocupación por las repercusiones sociales del desempleo, en vista de las dificultades para elaborar, financiar y ejecutar programas de readaptación de los trabajadores y redes de seguridad social.

Un componente esencial del desarrollo del sector privado es una prestación más eficiente de servicios relacionados con las empresas, sector que estuvo sofocado durante el régimen de planificación centralizada. Las autoridades han dado prioridad, en cuanto a los servicios, a la modificación del régimen reglamentario, la privatización y una política adecuada en materia de competencia, a fin de asegurar que los servicios esenciales se presten con la mayor eficiencia posible y que esa eficiencia se traduzca en precios más bajos. Con ese fin, Rumania asumió importantes compromisos de apertura de mercados en el marco del AGCS. Con respecto a los servicios financieros, en particular, Rumania tiene una política de acceso abierto y no discriminatorio para el establecimiento de bancos, con sujeción a reglamentaciones cautelares. A partir del 2003, el mercado rumano de servicios de telecomunicaciones básicas estará abierto a la competencia, y el país ya ha abierto su mercado para la telefonía celular móvil digital. La privatización de los proveedores de servicios estatales se inició en 1998, y el programa de Rumania para 1999 comprende la privatización de partes de capital en importantes bancos, empresas de transporte y servicios públicos estatales. Una acción decidida en la privatización de servicios, así como en la agricultura y la industria, o el cierre de las empresas que no sea posible rescatar, junto con un mejor equilibrio macroeconómico, habrán de ayudar a Rumania a completar la transición a la economía de mercado.

Informe del Gobierno

ÓRGANO DE EXAMEN DE LAS POLÍTICAS COMERCIALES
RUMANIA
Informe del Gobierno

panorama general

El período transcurrido desde el primer Examen de las Políticas Comerciales de Rumania en el GATT, en diciembre de 1992, se ha caracterizado por gran número de acontecimientos que han tenido efectos directos en las relaciones comerciales internacionales, en el sistema multilateral de comercio y sin lugar a dudas en el desarrollo social y económico de Rumania.

La conclusión con éxito de la Ronda Uruguay y la Decisión, adoptada por la Conferencia Ministerial de Marrakech, de establecer la Organización Mundial del Comercio son los requisitos previos para la mundialización del sistema multilateral de comercio. Ese nuevo sistema multilateral fue dotado de normas, instrumentos y disciplinas uniformes y transparentes y aptos para regir los mecanismos de las políticas comerciales. El objetivo declarado de dicho sistema es el desarrollo de las relaciones comerciales, por lo que la liberalización del comercio de bienes y servicios al que se comprometieron los Miembros de la OMC debe tener repercusiones positivas en el desarrollo económico.

La liberalización del comercio ya se ha plasmado en resultados: el comercio mundial ha aumentado a un ritmo mayor que la producción industrial y el sector más dinámico ha sido el de los servicios; se han registrado avances en el desarrollo económico de varios países en desarrollo, cuya importancia en el comercio mundial ha aumentado, al tiempo que mejoraba la tónica de sus exportaciones.

Sin embargo, los efectos positivos de la liberalización se vieron amenazados por las crisis económicas y financieras habidas en varias partes del mundo. Aparte de la espectacular reducción de la actividad en ciertos mercados, algunos de los cuales quedaron prácticamente cerrados para los productos rumanos, se sintió la tentación de fortalecer las medidas de defensa comercial e intensificar la utilización de instrumentos presupuestarios para apoyar la exportación de los productos cuyo mercado se había reducido en gran medida.

Durante el mismo período, la economía y la sociedad de Rumania se han desarrollado dentro del proceso continuo y caracterizado por una mayor determinación con vistas al paso de un sistema excesivamente centralizado a una economía de mercado y de un régimen totalitario a una sociedad democrática. La crisis económica y financiera y los cambios y acontecimientos políticos habidos en varias partes del mundo afectaron negativamente al comercio exterior de Rumania y aumentaron los costos sociales, ya elevados, de la transición.

Las exportaciones rumanas se han visto afectadas directamente por la desaparición de varios mercados tradicionales, la observancia de los embargos impuestos por las Naciones Unidas a países a los que iba dirigida una parte importante de las exportaciones de Rumania o que tenían deudas por saldar con ella, la reducción de los mercados de Asia primero y los de Rusia después y la intensificación de las medidas de defensa comercial a consecuencia del desbarajuste en los mercados internacionales. Al mismo tiempo, la reducción de la producción industrial y agropecuaria interna y un desarrollo insuficiente del sector terciario afectaron a la oferta en materia de exportación. Entretanto, el alto grado de dependencia de las exportaciones respecto de las importaciones provocó un deterioro continuo de la balanza de pagos, además de la demanda por parte de los consumidores y las empresas de productos importados en virtud del liberal régimen de comercio de Rumania.

Pese a esas difíciles circunstancias, resulta encomiable que Rumania haya aplicado una de las políticas comerciales más liberales de Europa, como lo demuestran los siguientes hechos: se han observado todos los compromisos respecto de los tipos consolidados de derechos de aduana; prácticamente no se han concedido subvenciones a la exportación; a partir de 1992 se eliminaron las restricciones a la importación, al tiempo que se relajaban las restricciones a la exportación, que finalmente se abolieron en 1998. Durante todo ese período no se ha adoptado medida alguna de defensa comercial en el nivel multilateral, sino que se ha dado preferencia a la competencia como forma de acelerar la reestructuración y la mejora de la eficiencia económica.

A la hora de decidir la aplicación de esa política comercial, el Gobierno tuvo en cuenta dos grandes objetivos: hacer que la economía rumana se adaptara a los instrumentos, mecanismos y normas multilateralmente acordados y fomentar el desarrollo de un entorno competitivo, apto para promover la aplicación de las normas del mercado. Todo el proceso de adopción de decisiones en materia de política comercial va encaminado a transformar la economía rumana en una economía de mercado y velar por que los productores actúen en un entorno competitivo a fin de lograr una participación activa de la economía rumana en el proceso de mundialización. Entre las medidas más importantes adoptadas para alcanzar ese objetivo, se ha hecho hincapié en la transparencia de la política comercial y el carácter no discriminatorio de dichas medidas.

Desde un punto de vista teórico, ese planteamiento había de tener repercusiones exclusivamente positivas en la economía nacional, pero, en realidad, los efectos fueron diferentes en algunos sentidos. Así, como el Estado rumano carecía de recursos financieros suficientes para apoyar el desarrollo y la reestructuración sectoriales o no aprovechó al máximo el efecto de los existentes, los productores nacionales tuvieron que competir con productos extranjeros de precios distorsionados por la ayuda interna y subvenciones directas a la exportación. En esas circunstancias, aunque esos países no incumplían sus compromisos de conformidad con la OMC, al menos parte de sus exportaciones causaban graves dificultades a los productores rumanos.

De las observaciones anteriores se desprende que la política comercial de Rumania tuvo que afrontar condiciones bastante difíciles, pues el entorno internacional provocó una restricción directa o indirecta del mercado internacional, con lo que quedó poco margen para continuar con la liberalización del comercio.

POLÍTICA COMERCIAL DE RUMANIA: UN INSTRUMENTO DE DESARROLLO HACIA LA ECONOMÍA DE MERCADO

Características principales

A. El arancel de importación, instrumento principal de la política comercial

A partir de 1992, Rumania aplicó un arancel basado en el SA, aproximado al nivel de 8 dígitos con la Nomenclatura Combinada de la Unión Europea. En el corriente año, se aplican el SA de 1996 y la NC de 1998. Todas las líneas arancelarias están consolidadas de conformidad con el Acuerdo sobre la OMC. La aplicación de ese compromiso comenzó en 1995 y los derechos de aduana aplicados correspondieron al nivel consolidado o fueron inferiores a él.

En la práctica, a partir del 1º de julio de 1995, la función del arancel de importación cobró mayor importancia como instrumento principal de la política comercial y de la protección en frontera. Con vistas a garantizar una mayor transparencia, en el marco de la evolución de la integración regional y del proceso de reestructuración, el Ministerio de Industria y Comercio publica, con carácter anual, una Guía del Arancel de Importación, en la que figuran todos los acuerdos internacionales y las disposiciones nacionales importantes, que constituyen la base para el nivel de derechos de aduanas aplicado. Así, todo agente económico puede estar informado sobre el nivel de los derechos de aduana que se aplicarán durante el año, el fundamento jurídico para dicho nivel, las normas de origen que habrán de observarse y cualesquiera otras normas o reglamentos en vigor.

B. Eliminación de las restricciones cuantitativas

En el examen anterior de las políticas comerciales se puso de relieve que Rumania no aplicaba restricción cuantitativa alguna a las importaciones.

A partir del 1º de enero de 1998, se eliminaron completamente todas las restantes restricciones o limitaciones cuantitativas de las exportaciones. Desde ese momento, todo el comercio exterior rumano está libre de prohibición o limitación cuantitativa alguna. El proceso de liberalización de las exportaciones registró un desarrollo constante: el número de mercancías temporalmente sujetas a la prohibición de exportación experimentó una disminución continua, mientras que se fueron eliminando progresivamente los contingentes de exportación a que estaban sujetos algunos productos. Por razones prudenciales, algunos productos (materias primas, productos poco elaborados) siguen controlados mediante un sistema de concesión automática de licencias de exportación. Ese sistema abarca los recursos naturales no renovables y los que afectan al medio ambiente. También se utilizan licencias automáticas de importación en el caso de mercancías que tienen repercusiones sanitarias y fitosanitarias.

Se debe comparar ese régimen rumano de facilitación del comercio con los ofrecidos por algunos Miembros de la OMC a las exportaciones rumanas. Se podría hacer referencia especial a la continua limitación del acceso de los textiles y prendas de vestir rumanos a dos destinos importantes
(los Estados Unidos y el Canadá). Para hacerse idea de la dimensión real de ese asunto, conviene tener en cuenta que, aunque los textiles y las prendas de vestir representan el 34 por ciento del total de las exportaciones rumanas, la participación de Rumania en esos importantes mercados sigue estando en el nivel de los pequeños proveedores.

C. Medidas de defensa en frontera

De conformidad con las normas internacionales, en los casos en que las importaciones producen o amenazan con producir perjuicios importantes a la industria nacional, se pueden aplicar instrumentos de defensa del comercio, independientemente de la protección garantizada mediante derechos de aduana. Con arreglo a la legislación rumana -a saber, la Ley 133/1994, por la que se ratificó el Acuerdo sobre la OMC- sólo se pueden adoptar esas medidas respetando estrictamente las disposiciones pertinentes del GATT y de la OMC. Hasta la fecha de este informe, Rumania no ha adoptado ninguna medida de defensa del comercio en el nivel multilateral. Se han adoptado algunas medidas de salvaguardia con arreglo a algunos acuerdos de integración regional, conforme a sus respectivas disposiciones y sin perjuicio alguno para terceros.

El régimen comercial aplicado por Rumania en materia de dumping, subvenciones o salvaguardias contrasta con el que afrontan los exportadores rumanos en ciertos mercados. Algunas exportaciones resultan limitadas a consecuencia de antiguas medidas adoptadas hace muchos años. Esas medidas antidumping o de salvaguardia han acabado, de hecho, con nuestras exportaciones en mercados importantes: de resultas de los exámenes, en los casos en que se han hecho, no se han suprimido las medidas respectivas. Dichas medidas antidumping afectan a ciertas exportaciones rumanas en tres mercados importantes. En otros dos casos, las exportaciones no producían perjuicios, tal como los define la normativa antidumping, pero, según la evaluación hecha por Rumania, los exportadores rumanos no gozaban de las mejores condiciones para defender sus intereses y ahora afrontan derechos antidumping.

D. Sistema de concesión de licencias

En el período posterior a 1990 se observa una mejora constante del sistema de concesión de licencias. El proceso se inició a partir de un sistema según el cual la administración de todas las operaciones de exportación e importación se hacía mediante licencias. En 1992 hubo una primera relajación y otra en 1993, año en que se expidieron la mayor parte de las licencias para exportaciones sujetas a restricciones cuantitativas. Por último, el proceso concluyó con un sistema reducido y automático de concesión de licencias de importación y exportación.

Durante el período 1993-98, en el que seguían en vigor las restricciones a la exportación, se administraron dichas restricciones mediante licencias de exportación, mientras que las importaciones no estuvieron sujetas a licencia. Durante el mismo período, las prohibiciones temporales de exportación quedaron reducidas de 178 líneas arancelarias en 1996 a 155 líneas arancelarias en 1997. A partir del 1º de enero de 1998, se eliminaron todas las restantes prohibiciones y restricciones cuantitativas a la exportación, decisión que tuvo un marcado efecto en la liberalización del comercio exterior.

De momento, sólo están en vigor las licencias automáticas de exportación o importación, muy reducidas y de naturaleza estadística. Así, no hay restricciones de las exportaciones ni de las importaciones, pues el sistema de concesión de licencias es automático y desempeña una función de control.

Como norma general, el Ministerio de Industria y Comercio expide licencias automáticas de exportación o importación sin ninguna autorización previa. Las excepciones a esa regla corresponden a productos que podrían afectar a la salud humana, a la protección del medio ambiente o al comercio de metales preciosos, para los que se necesita autorización previa del Ministerio de Sanidad, del Ministerio de Medio Ambiente y del Banco Nacional de Rumania, respectivamente.

E. La política aduanera, componente de la política comercial

La política aduanera -como importante componente que es de la política comercial- puede afectar al comercio internacional. Esa es la razón por la que se ha prestado atención especial a la mejora continua de la reglamentación y la actividad aduaneras. El sistema aduanero registró un avance evidente, al pasar a mediados de 1998 de una tramitación manual de las operaciones aduaneras a otra electrónica. Otro logro importante relacionado con la mejora de la actividad aduanera fue la creación de una base de datos aduaneros, lo que brindó a los funcionarios de aduanas otro instrumento operativo y neutral para el despacho de aduanas de conformidad con los compromisos internacionales de Rumania.

Se ha mejorado la legislación rumana sobre asuntos aduaneros detallándola más mediante el nuevo Código de Aduanas (1997) y el Reglamento de ejecución del Código de Aduanas, ambos de conformidad con las disposiciones pertinentes de la OMC.

En el capítulo 3 figuran otros aspectos de la política comercial relativos a la presencia de Rumania en la OMC.

F. Política comercial en el ámbito interno

Durante los años transcurridos desde el anterior examen de las políticas comerciales, la joven democracia de Rumania se desarrolló en una sociedad y una economía en constante transformación. Los cambios políticos de Rumania determinaron importantes novedades en las esferas económica y social. Los gobiernos, con el apoyo de los electores, se fijaron como meta la aceleración de la reforma y la reestructuración de la economía rumana, con insistencia particular en la privatización.

Cuadro 1

Dinámica de los principales indicadores macroeconómicos

Indicador

1992

1993

1994

1995

1996

1997

1998

PIB

91,2

101,5

103,9

107,1

103,3

93,1

92,7

Producción industrial

78,1

101,3

103,3

109,4

109,9

94,1

83,0

Producción agropecuaria

86,7

112,9

100,2

104,1

101,8

103,1

92,4

Volumen de comercio exterior (importación/exportación) en millares
de $EE.UU.

10.623

11.414

13.260

18.188

19.519

19.710

20.120

Importancia del comercio exterior en
el PIB (%)

42,3

43,3

44,1

51,0

54,9

57,7

59,7

Índice de comercio exterior (1992 = 100)

100

107,4

116,2

137,2

107,3

101

102,1

Observación: En el caso de la evolución del PIB, la producción industrial y agropecuaria, se han utilizado índices de base móvil.

Fuente: Calculado a partir de los datos facilitados por la Comisión Nacional de Estadística.

La reforma económica resultó muy compleja, con incidencia directa en la economía rumana y, en este marco, en el volumen y la estructura de la oferta en materia de exportación. Conviene subrayar que, pese a las circunstancias difíciles y en transformación, el comercio exterior aumentó constantemente y llegó a ser el sector más dinámico de la economía.

La estructura de las exportaciones no cambió de forma significativa en 1998, en comparación con el promedio de los años anteriores; se mantuvo el nivel de los bienes de capital, mientras que los bienes de consumo aumentaron 4 puntos porcentuales respecto de los intermedios. El porcentaje correspondiente a los bienes de consumo (40 por ciento) y a los intermedios (casi el 50 por ciento) es el espejo de una economía caracterizada por la utilización de tecnologías de poca o media complejidad y recursos limitados para aumentar las exportaciones. Una señal positiva es la de que las materias primas básicas representan tan sólo el 7 por ciento de las exportaciones, pues la mayor parte corresponde a productos semimanufacturados: textiles y prendas de vestir (36,4 por ciento), productos siderúrgicos (15,8 por ciento), calzado (11,1 por ciento) y maquinaria y equipo (10,2 por ciento), en 1998.

La estructura de las importaciones correspondiente al mismo año refleja la dependencia de la economía respecto de la importación de maquinaria, instrumental, equipo, medios de transporte y energía. Dicha estructura está determinada por la falta o insuficiencia de recursos internos, las medidas de reestructuración y las importaciones de nuevas tecnologías para la economía emergente.

Durante los últimos años, la reducción de ciertos mercados y de la producción nacional y la continua necesidad de apoyar la actividad económica nacional con importaciones para la reestructuración, la modernización y la diversificación del consumo (pues la oferta interna no se desarrolló lo suficiente) han tenido repercusiones negativas en la balanza de pagos.

Cuadro 2

Balanza de pagos

 

1992

1993

1994

1995

1996

1997

1998

Exportación (f.o.b.)

4.363

4.892

6.151,3

7.910

8.084,5

8.431

8.299

Importación (c.i.f.)

6.260

6.522

7.109

10.277,9

11.435,3

11.279,7

11.821

Saldo

-1.897

-1.630

-957,7

-2.367,9

-3.350,8

-2.848,7

-3.521,4

Observación: Los datos correspondientes a 1998 son provisionales.

La estructura geográfica de las exportaciones ha cambiado en gran medida: la mayoría del comercio exterior de Rumania se hace con Europa y la proporción mayor es la correspondiente a la Unión Europea. La dinámica evolución del comercio exterior, presentada en el Anexo 1, atestigua el objetivo del mantenimiento de una activa presencia de los productos rumanos en el mundo. Otra característica importante es el aumento constante del volumen de exportaciones en todos los mercados y las escasas excepciones son consecuencia de la evolución económica internacional a corto plazo.

Durante el período en examen, los programas de reforma determinaron el marco interno. En ellos se tuvo en cuenta la necesidad de una macroestabilización y para ello se hizo hincapié en las siguientes esferas principales:

i) una política presupuestaria estricta, encaminada a la consecución de una mejor recaudación de las cantidades debidas al presupuesto del Estado, así como la reducción drástica del gasto;

ii) reestructuración de las régies autonomes, en particular las del sector energético, y su transformación en empresas comerciales, que actúen en condiciones de competencia;

iii) aceleración del proceso de privatización, descentralizándolo e incluyendo en él los sectores bancario y de telecomunicaciones;

iv) reforma institucional, un componente importante de la cual es la reforma de la administración pública central;

v) limitación, mediante medidas firmes, de las pérdidas de las empresas de propiedad estatal;

vi) continuación de la liberalización del comercio.

G. Integración regional

Uno de los principales objetivos prioritarios de la política a partir de 1990 ha sido el papel más activo que debe desempeñar Rumania en la cooperación regional y subregional en Europa, de la que un componente muy importante es la integración económica europea. Se lanzó ese proceso a raíz de la concertación del Acuerdo de Asociación con la Unión Europea, aplicado como Acuerdo Interino a partir del 1º de mayo de 1993. En la misma fecha entró en vigor el Acuerdo de Libre Comercio con los Estados miembros de la AELC.

El objetivo del Acuerdo de Asociación es la integración económica europea de Rumania y entre sus disposiciones principales figuran la liberalización del comercio de mercancías, normas relativas al comercio de servicios, normas generales aplicables al comercio y aspectos relativos al diálogo político y socioeconómico bilateral. Por lo que se refiere al comercio de mercancías, el Acuerdo abarca todos los sectores.

Los principios básicos de la asociación son los siguientes:

i) una zona de libre comercio que se alcanzará gradualmente y con una base asimétrica; para ello, la Unión Europea eliminó, a partir de la entrada en vigor del Acuerdo, los derechos de aduanas correspondientes a la mayoría de los productos industriales, mientras que Rumania irá reduciéndolos gradualmente hasta eliminarlos, conforme a un calendario que establece reducciones progresivas en períodos de tres a cinco años. Rumania eliminará en el año 2002 los restantes derechos de aduanas correspondientes a productos industriales;

ii) eliminación mutua de las restricciones cuantitativas de las importaciones, aplicada a partir de la entrada en vigor del Acuerdo;

iii) eliminación de las restricciones cuantitativas de las exportaciones: la Unión Europea las eliminó a partir de la entrada en vigor del Acuerdo y Rumania hizo lo propio a partir del 1º de enero de 1998 (conforme al calendario incluido en el Acuerdo);

iv) inicio de la liberalización del comercio de los productos agropecuarios mediante concesiones mutuas;

v) continuación de la liberalización del comercio de los productos agropecuarios mediante negociaciones comerciales.

Un importante componente del proceso de integración europea es la transposición en la legislación nacional del acervo comunitario (acquis communautaire), que obliga, siempre que sea necesario, a completar o modificar la legislación nacional, de conformidad con las normas multilaterales.

La política de integración económica europea de Rumania está complementando y fortaleciendo el proceso de participación en el sistema multilateral de comercio. Por una parte, la liberalización de las relaciones comerciales en el nivel regional es una preparación para la aceleración de la liberalización multilateral del comercio; por otra parte, la observancia de las normas establecidas en los acuerdos de integración regional suscritos por Rumania, por ser plenamente conformes a las multilaterales, contribuye a la aplicación de las normas de la OMC. En el Acuerdo de Asociación, y en los Acuerdos de Libre Comercio suscritos por Rumania, figuran disposiciones que establecen la prelación jurídica de las normas del GATT y de la OMC.

El funcionamiento del Acuerdo de Asociación permite a la economía rumana prepararse para el momento de la adhesión. La asimetría de las concesiones ha constituido la base para el aumento de las exportaciones de productos industriales a la UE, que ha influido positivamente en el proceso de modernización o utilización de las nuevas tecnologías en nuestra economía y la experiencia de la actuación en un entorno más competitivo. Al mismo tiempo, la necesidad de observar las normas internacionalmente aceptadas ha mejorado los resultados comerciales de los exportadores rumanos.

El Acuerdo de Libre Comercio con los Estados de la AELC es también un acuerdo asimétrico, que abarca el comercio de mercancías.

El proceso de integración regional continuó con la adhesión de Rumania el 1º de julio de 1997 al Acuerdo Centroeuropeo de Libre Comercio (ACELC), cuyo objetivo es la liberalización del comercio entre los Estados miembros y que se puede considerar un ejercicio útil para preparar la entrada de esos países en el mercado interior y único europeo. Se lo considera un ejercicio muy importante, pues tiene en cuenta las diferencias en el desarrollo de los países candidatos en comparación con el de los Estados miembros de la UE. Al mismo tiempo, la aplicación de los instrumentos y mecanismos del mercado puede acelerar el predominio de la economía de mercado en las antiguas economías de planificación centralizada.

Desde el 1º de enero de 1995, las relaciones comerciales entre Rumania y la República de Moldavia están regidas por un Acuerdo de Libre Comercio que establece una zona de libre comercio para todas las mercancías.

El Acuerdo de Libre Comercio con Turquía, que entró en vigor en febrero de 1998, va encaminado también a la creación gradual de una zona de libre comercio para las mercancías, cuya aplicación se está iniciando con mayor determinación en el caso de los productos industriales.

Conviene subrayar que en todos los acuerdos de integración regional suscritos por Rumania figuran disposiciones conforme a las cuales las relaciones comerciales entre las partes están regidas por los principios y las normas multilaterales, pues cada una de las disposiciones concretas de dichos acuerdos es ora una reiteración de las que figuran en los textos jurídicos de la OMC ora una norma más estricta incluso.

Rumania está examinando la posibilidad de continuar el proceso de integración regional mediante la negociación de otros Acuerdos de Libre Comercio con los Estados bálticos (Lituania, Letonia y Estonia), Marruecos, Israel y Egipto.

Rumania es miembro de la zona de Cooperación Económica del Mar Negro, donde aún no hay condiciones para pensar en establecer un acuerdo de libre comercio. Los miembros de esa cooperación subregional son económicamente muy heterogéneos; los instrumentos de política comercial son demasiado diferentes, la pertenencia a la OMC no es aún una característica común, sin contar la naturaleza de la cooperación económica con otras regiones europeas. Teniendo en cuenta esa enorme diversidad, algunos resultados son dignos de mención: cooperación institucional en el nivel parlamentario y en el del entorno económico; pronto iniciará sus operaciones el Banco de Comercio y Desarrollo de la Cooperación Económica del Mar Negro. Se trata de avances reales, todos ellos, con vistas a la cooperación económica en la zona subregional del Mar Negro.