
No obstante, en
el informe se indica que en Islandia sigue habiendo un alto grado de protección de
determinadas actividades como la agricultura y que todavía se imponen restricciones a las
inversiones extranjeras en sectores fundamentales como el energético y el pesquero.
Según el informe, una mayor liberalización contribuiría a reducir las distorsiones que
subsisten y a fomentar la competencia en el mercado nacional. Emprender ese proceso
basándose en el principio de la nación más favorecida (NMF) y afianzarlo en la OMC
evitaría la dependencia excesiva del mercado del Espacio Económico Europeo (EEE) y la
desviación del comercio o de las inversiones.
El
nuevo informe de la Secretaría de la OMC y la exposición de políticas presentada por el
Gobierno de Islandia servirán de base para el segundo examen de las políticas
comerciales de Islandia que llevará a cabo el Órgano de Examen de las Políticas
Comerciales de la OMC los días 2 y 4 de febrero de 2000.
Se
observa en el informe que el pescado y sus productos siguen constituyendo el grueso de las
exportaciones de Islandia, de las que representan el 71 por ciento del total. Las
exportaciones de aluminio han aumentado sustancialmente en los últimos años hasta
situarse por encima del 13 por ciento del total, como resultado de las cuantiosas
inversiones extranjeras directas en el sector. Los productos manufacturados predominan en
el conjunto de las importaciones, cuyas principales partidas son los vehículos
automóviles y demás equipo. En el informe se señala que la balanza de pagos sigue
siendo sensible a las fluctuaciones en las capturas de pescado y a los precios del pescado
o del aluminio.
Se
indica en el informe que la pertenencia al EEE y la participación en la OMC han
favorecido una expansión del comercio más rápida que la de la economía en su conjunto.
El porcentaje del PIB correspondiente al comercio de mercancías en Islandia fue
ligeramente superior al 50 por ciento en 1999. Entre 1994 y 1999, las importaciones
de mercancías aumentaron a una tasa anual superior al 12 por ciento en términos de
valor, mientras que la tasa equivalente para las exportaciones fue de casi un 6 por
ciento. El comercio de servicios ha aumentado también a un buen ritmo desde 1994 y la
tasa anual de crecimiento ha sido de casi un 10 por ciento para las exportaciones y
aproximadamente un 11 por ciento para las importaciones.
Al
igual que el comercio, las inversiones extranjeras en Islandia han aumentado
considerablemente durante el decenio de 1990. En el informe se hace notar que, aunque se
otorga trato nacional a los inversores extranjeros, la propiedad les está restringida o
prohibida en algunas ramas de actividad fundamentales, tales como la explotación de
líneas aéreas, el sector energético y la pesca.
En
el informe se señala que, habida cuenta de que Islandia depende considerablemente del
comercio exterior, el acceso a los mercados extranjeros es una arraigada prioridad de
política. Así, Islandia participa en el EEE y en la Asociación Europea de Libre Cambio
(AELC) y es Miembro fundador de la OMC. Como miembro del EEE, Islandia autoriza
ampliamente el movimiento sin restricciones de mercancías, trabajadores, servicios y
capital con destino a otros miembros. La AELC prevé el libre comercio de los productos
industriales y los productos pesqueros y demás productos marinos. Islandia participa
asimismo en un amplio y creciente número de acuerdos preferenciales con países europeos
y mediterráneos que prevén el libre comercio de todo tipo de productos, excepto los
productos agropecuarios sensibles no elaborados.
El
informe dice que el promedio de los tipos arancelarios NMF en Islandia fue aproximadamente
de un 4 por ciento en 1999 y el promedio de los derechos preferenciales fue del
1,7 por ciento. No obstante, se señala que la protección dispensada a los productos
agropecuarios sigue siendo sustancial y el promedio de los tipos arancelarios NMF se
sitúa en un 10,8 por ciento, en comparación con el 2,5 por ciento vigente para los
productos manufacturados.
Tanto
las importaciones como la producción nacional están sujetas a varios impuestos
indirectos, tales como el impuesto sobre el valor añadido, el impuesto sobre el consumo y
un impuesto sobre los vehículos. En el informe se indica que, aunque, por su naturaleza,
esos impuestos son discriminatorios, en muchos casos recaen exclusivamente sobre las
importaciones debido a la ausencia de producción nacional, por ejemplo en el caso de los
vehículos automóviles. La carga tributaria resultante es con frecuencia superior al
propio arancel. Así, según el informe, mientras que la recaudación arancelaria equivale
aproximadamente al 1,5 por ciento del valor total de las importaciones de mercancías, la
suma de los aranceles más otros derechos aplicados a las importaciones se estima, más o
menos, en el 18 por ciento de su valor.
Aunque
su importancia ha disminuido algo, la pesca sigue siendo la actividad económica más
importante de Islandia y representa aproximadamente el 13 por ciento del PIB, el 71 por
ciento de las exportaciones de mercancías y el 49 por ciento de los ingresos de divisas.
Se dice en el informe que el sistema basado en cupos individuales y transferibles ha
desempeñado una función decisiva en la explotación sostenible de los recursos marinos y
la reducción del exceso de capacidad del sector. Se señala que, desde 1999, cualquier
buque de pesca registrado puede solicitar incondicionalmente permisos de pesca. Sin
embargo, la asignación de cupos gratuitos sigue siendo una de las cuestiones de política
más debatidas en Islandia tanto en lo que se refiere a la aportación de ganancias
imprevistas para los propietarios de buques como a los ingresos públicos sacrificados.
En
el sector agropecuario, los compromisos adquiridos por Islandia en virtud de los Acuerdos
sobre la OMC y sobre el EEE favorecieron aún más la sustitución de las medidas de
sostenimiento de los precios por pagos directos de ingresos. Sin embargo, el informe
indica que esos pagos representan también una ayuda considerable para los productores
nacionales, sobre todo de carne de cordero y otros tipos de carne. Según el informe, la
asistencia prestada al sector agropecuario equivale aproximadamente al 1,5 por ciento o al
2 por ciento del PIB, y el sector representa únicamente un porcentaje aproximado del 2
por ciento de ese PIB. La agricultura está asimismo protegida por elevados aranceles y,
según parece, estrictas medidas sanitarias.
Las
actividades manufactureras distintas de la elaboración del pescado se concentran en
industrias de gran intensidad de energía que se benefician de los bajos costos de la
energía en Islandia. En 1998, el sector contribuyó al 12 por ciento del PIB y al 22 por
ciento de las exportaciones totales de mercancías. En el informe se observa que la mayor
parte de las inversiones extranjeras directas realizadas en Islandia se concentran en el
sector manufacturero.
El
sector de servicios representa aproximadamente dos terceras partes del PIB y ha crecido
con rapidez en el decenio de 1990, especialmente en los ámbitos de servicios
financieros, turismo, desarrollo de soporte lógico, y biotecnología.
Nota
para las redacciones
En
los Exámenes de las Políticas Comerciales, ejercicio prescrito en los Acuerdos de la
OMC, se examinan y se evalúan a intervalos regulares las políticas comerciales y
relacionadas con el comercio de los países Miembros. También se siguen de cerca los
acontecimientos importantes que pueden tener consecuencias para el sistema mundial de
comercio. Para cada examen se elaboran dos documentos: una exposición de políticas que
presenta el gobierno del Miembro objeto de examen, y un informe detallado que redacta de
manera independiente la Secretaría de la OMC. Estos dos documentos son luego examinados
por el conjunto de Miembros de la OMC en el Órgano de Examen de las Políticas
Comerciales (OEPC). Esos documentos y las actas de las reuniones del OEPC se publican poco
después. Desde la entrada en vigor del Acuerdo sobre la OMC en 1995, los informes abarcan
también las esferas de los servicios y de los aspectos de los derechos de propiedad
intelectual relacionados con el comercio.
En
lo que respecta al presente examen, el Órgano de Examen de las Políticas Comerciales
examinará el informe de la Secretaría de la OMC y la exposición de políticas elaborada
por Islandia los días 2 y 4 de febrero de 2000. El informe de la Secretaría abarca la
evolución de todos los aspectos de las políticas comerciales de Islandia, inclusive sus
leyes y reglamentos internos, el marco institucional y las políticas comerciales por
medida y por sector.
Se
adjuntan al presente comunicado de prensa las observaciones recapitulativas que figuran en
el informe de la Secretaría y algunos extractos de la exposición de políticas del
gobierno. Los periodistas pueden obtener el texto del informe de la Secretaría y de la
exposición de políticas del gobierno en el espacio destinado a los comunicados de prensa
en el sitio de la OMC en Internet (www.wto.org). Estos dos documentos, el acta de los
debates del OEPC y el resumen del Presidente se publicarán oportunamente en una versión
encuadernada y podrán obtenerse en la Secretaría, Centro William Rappard, 154 rue de
Lausanne, 1211 Ginebra 21.
Desde
diciembre de 1989 se han finalizado los siguientes exámenes: Argentina (1992 y 1999),
Australia (1989, 1994 y 1998), Austria (1992), Bangladesh (1992), Benin (1997), Bolivia
(1993 y 1999), Botswana (1998), Brasil (1992 y 1996), Burkina Faso (1998), Camerún
(1995), el Canadá (1990, 1992, 1994, 1996 y 1998), Chile (1991 y 1997), Chipre (1997),
Colombia (1990 y 1996), las Comunidades Europeas (1991, 1993, 1995 y 1997), Corea,
República de (1992 y 1996), Costa Rica (1995), Côte d'Ivoire (1995), Egipto (1992 y
1999), El Salvador (1996), los Estados Unidos (1989, 1992, 1994, 1996 y 1999), Fiji
(1997), Filipinas (1993), Finlandia (1992), Ghana (1992), Guinea (1999), Hong Kong (1990,
1994 y 1998), Hungría (1991 y 1998), India (1993 y 1998), Indonesia (1991, 1994 y 1998),
Islandia (1994), Islas Salomón (1998), Israel (1994 y 1999), Jamaica (1998), el Japón
(1990, 1992, 1995 y 1998), Kenya (1993), Lesotho (1998), Macao (1994), Malasia (1993 y
1997), Malí (1998), Marruecos (1989 y 1996), Mauricio (1995), México (1993 y 1997),
Namibia (1998), Nicaragua (1999), Nigeria (1991 y 1998), Noruega (1991 y 1996), Nueva
Zelandia (1990 y 1996), Pakistán (1995), Papua Nueva Guinea (1999), Paraguay (1997),
Perú (1994), Polonia (1993), República Checa (1996), República Dominicana (1996),
República Eslovaca (1995), Rumania (1992 y 1999), Senegal (1994), Singapur (1992 y 1996),
Sri Lanka (1995), Sudáfrica (1993 y 1998), Suecia (1990 y 1994), Suiza (1991 y 1996),
Swazilandia (1998), Tailandia (1991, 1995 y 1999), Togo (1999), Trinidad y Tabago (1998),
Túnez (1994), Turquía (1994 y 1998), Uganda (1995), Uruguay (1992 y 1998), Venezuela
(1996), Zambia (1996) y Zimbabwe (1994).
Informe de la Secretaría Volver al principio
ÓRGANO
DE EXAMEN DE LAS POLÍTICAS COMERCIALES
ISLANDIA
Informe de la Secretaría - Observaciones recapitulativas
Islandia
es un ejemplo destacado de las ventajas de la especialización internacional que ha
alcanzado altos niveles de vida mediante la hábil explotación de sus recursos pesqueros
y energéticos para la exportación, al tiempo que ha atendido muchas de sus necesidades
nacionales mediante la importación. Así pues, Islandia ha mantenido tradicionalmente un
régimen comercial liberal en términos generales, ampliado desde su primer Examen de las
Políticas Comerciales de 1994, tras la aplicación de los resultados de la Ronda Uruguay
y del Acuerdo sobre el Espacio Económico Europeo (EEE). Esa situación y las reformas
estructurales, las severas políticas macroeconómicas y un entorno exterior favorable han
propiciado el aumento de las inversiones y del comercio, la reducción de los niveles de
desempleo e inflación y un fuerte crecimiento; en esa coyuntura favorable, impedir el
recalentamiento de la economía ha pasado a ser el principal objetivo de política a corto
plazo.
La
notable recuperación de Islandia tras las dificultades económicas a que se enfrentaba en
el momento de su primer examen ha de considerarse sobre el trasfondo histórico de una
economía muy cíclica. Por ello, cabe preguntarse si las recientes reformas han dado a la
economía flexibilidad suficiente para superar las futuras conmociones externas,
particularmente si se tienen en cuenta la existencia de una deuda externa y un déficit
por cuenta corriente aún elevados, el alto grado de protección de determinadas
actividades -sobre todo agrícolas- y las restricciones impuestas a las inversiones
extranjeras en sectores fundamentales, como por ejemplo el energético y el pesquero. Una
mayor liberalización contribuiría a reducir las distorsiones que subsisten y a fomentar
la competencia en el mercado nacional; emprender ese proceso en un régimen NMF y
afianzarlo en la OMC evitaría la dependencia excesiva del mercado del EEE y la
desviación del comercio o de las inversiones.
Entorno
económico
Desde
1996, Islandia ha experimentado un crecimiento económico superior al 5 por ciento anual.
En principio, el crecimiento se vio favorecido por el auge de las inversiones,
especialmente en el sector del aluminio, y posteriormente por la expansión del consumo
privado. El fuerte crecimiento se ha acompañado de una significativa reducción de la
inflación y del desempleo, que alcanzaron niveles excepcionalmente bajos en 1999, y
por una mejora de las finanzas públicas, con sendos superávit en 1998 y 1999.
En
el pasado, Islandia solía hacer frente a las conmociones externas mediante la expansión
del crédito y devaluaciones monetarias, lo que originaba altos niveles de inflación.
Desde finales del decenio de 1980, las políticas de estabilización macroeconómica han
tenido como objetivo reducir la inflación, y se ha utilizado el tipo de cambio como
instrumento moderador de la política monetaria. En el período 1993-95 se suprimieron los
controles de capitales. Las reformas estructurales han comprendido procesos de
privatización y una mejora de la reglamentación financiera y del sistema tributario; y
la ordenación más eficaz de la pesca ha aumentado y posteriormente estabilizado las
reservas y reducido las fluctuaciones de los ingresos de exportación. Los cambios a largo
plazo de la estructura económica de Islandia han continuado, sobre todo la reducción del
sector agropecuario y la expansión de los servicios.
Desde
comienzos de 1999, la economía ha mostrado signos de recalentamiento, incluidos los
niveles de crecimiento del PIB y de inflación superiores a los previstos. El
relativamente elevado déficit por cuenta corriente, situado en torno al 4,6 por ciento
del PIB, es resultado del aumento de la demanda interna e indicio de la baja tasa de
ahorro y del auge de las inversiones en Islandia. Para mantener la estabilidad de los
precios, frenar la demanda interna y deparar cierta holgura a la cuenta corriente, se ha
adoptado una política monetaria cada vez más estricta y se ha establecido el objetivo de
lograr mayores superávit en la administración pública (equivalentes al 3,5 por ciento
del PIB en 1999).
La
pertenencia al EEE y la participación en la OMC han favorecido una expansión del
comercio más rápida que la de la economía en su conjunto; el porcentaje del PIB
correspondiente al comercio de mercancías fue ligeramente superior al 50 por ciento en
1999. Entre 1994 y 1999, las importaciones de mercancías aumentaron a una tasa anual
superior al 12 por ciento en términos de valor, mientras que la tasa equivalente para las
exportaciones fue de casi un 6 por ciento. El comercio de servicios ha aumentado también
a buen ritmo desde 1994, y la tasa anual de crecimiento ha sido de casi un 10 por ciento
para las exportaciones y aproximadamente un 11 por ciento para las importaciones.
La
política económica exterior de Islandia se ha orientado tradicionalmente hacia Europa,
ya que la mayor parte de su comercio se realiza con países del EEE. El comercio con
América del Norte, sobre todo con los Estados Unidos, es relativamente modesto y
representa un 16 por ciento del total, pero ha aumentado considerablemente desde 1994.
El
pescado y sus productos siguen constituyendo el grueso de las exportaciones, de las que
representan el 71 por ciento; las exportaciones de aluminio han aumentado sustancialmente
en los últimos años hasta situarse por encima del 13 por ciento del total, como
resultado de las cuantiosas inversiones extranjeras directas en el sector. Sin embargo, la
balanza de pagos sigue siendo sensible a las fluctuaciones en las capturas de pescado y a
los precios del pescado o del aluminio.
Los
productos manufacturados predominan en el conjunto de las importaciones, cuyas principales
partidas son los vehículos automóviles y demás equipo. Otras importaciones importantes
son las de productos agropecuarios, principalmente cereales y frutas, y de combustibles
líquidos, de los que no existe producción nacional.
Al
igual que el comercio, las inversiones extranjeras han aumentado considerablemente durante
el decenio de 1990: en 1998, y expresado como proporción del PIB, el volumen de
inversiones extranjeras directas (IED) en Islandia alcanzó un 5 por ciento, mientras que
el de inversiones directas islandesas en el extranjero llegó al 4,5 por ciento. El
aumento de las IED se ha visto favorecido principalmente por los grandes proyectos de
producción de electricidad y aluminio, mientras que las inversiones directas en el
extranjero han aumentado como resultado de la puesta en marcha del EEE.
Políticas
comerciales por medidas
Islandia
ha seguido aplicando una política comercial liberal que, durante los últimos seis años,
ha recibido un fuerte ímpetu de las iniciativas regionales, en particular del EEE. Los
procedimientos aduaneros son sencillos y están cada vez más informatizados.
Desde 1997, Islandia ha aplicado las nuevas normas de origen europeas, sistema de
acumulación del origen incorporado a diversos acuerdos de libre comercio.
El
promedio de los tipos arancelarios NMF es bajo, aproximadamente de un 4 por ciento en
1999, y más de dos terceras partes de las líneas arancelarias están exentas de
derechos. En cambio, la protección dispensada a los productos agropecuarios sigue siendo
sustancial y el promedio de los tipos arancelarios NMF se sitúa en un 10,8 por
ciento, en comparación con el 2,5 por ciento vigente para los productos manufacturados.
Todo el arancel se consolidó como resultado de las negociaciones de la Ronda Uruguay. En
1999, el promedio de los derechos preferenciales fue del 1,7 por ciento; todos los
productos manufacturados importados en régimen preferencial están exentos de derechos.
En
principio, se aplican contingentes arancelarios a 320 partidas del sector agropecuario;
sin embargo, en la práctica se aplican sólo a los productos respecto de los cuales
Islandia formuló compromisos de acceso mínimo en la Ronda Uruguay y a las plantas vivas
y flores. Rara vez se aplican tipos arancelarios fuera de contingente; en general, las
importaciones están sujetas a los tipos arancelarios aplicados dentro de contingente o
inferiores.
Tanto
las importaciones como la producción nacional están sujetas a varios impuestos
indirectos, tales como el impuesto sobre el valor añadido, el impuesto sobre el consumo y
un impuesto sobre los vehículos (del 7,5 por ciento al 70 por ciento del valor f.o.b.).
Aunque, por su naturaleza, esos impuestos son discriminatorios, en muchos casos recaen
exclusivamente sobre las importaciones debido a la ausencia de producción nacional, por
ejemplo en el caso de los vehículos automóviles. La carga tributaria resultante es con
frecuencia superior al propio arancel; así, mientras que la recaudación arancelaria
equivale aproximadamente al 1,5 por ciento del valor total de las importaciones de
mercancías, la suma de los aranceles más otros derechos aplicados a las importaciones se
estima, más o menos, en el 18 por ciento de su valor.
Islandia
ha solido evitar la utilización de obstáculos no arancelarios al comercio, aunque varios
productos, especialmente los agropecuarios, están sujetos a prescripciones en materia de
licencias. Asimismo, la importación de ciertas mercancías ha de cumplir estrictas
condiciones sanitarias y fitosanitarias y, en algunos casos, puede restringirse o
prohibirse. Aunque existe legislación sobre medidas de contingencia, tales medidas no se
han aplicado desde el establecimiento de la OMC. Islandia tiene la condición de
observador en el Acuerdo sobre Contratación Pública de la OMC, respecto del cual
solicitó la adhesión en junio de 1998. Las disposiciones de Islandia en materia de
contratación se han elaborado de conformidad con las normas del EEE.
En
general, las normas y los reglamentos técnicos de Islandia se basan en los del EEE, y
sólo existe un pequeño número de normas islandesas. En Islandia se aceptan los
procedimientos de certificación y los resultados de ensayos llevados a cabo en otros
países del EEE. La política de competencia también se ajusta a las directrices del EEE.
Los procedimientos de observancia se aplican a nivel nacional, cuando los efectos de una
práctica se limitan a Islandia, o a nivel de la AELC o del EEE.
La
legislación sobre patentes y derecho de autor se ha modificado para ponerla en
conformidad con el Acuerdo de la OMC sobre los Aspectos de los Derechos de la Propiedad
Intelectual relacionados con el Comercio. Desde 1996, se ha concedido plena protección a
los productos farmacéuticos mediante patente. Ese mismo año, la protección del derecho
de autor se amplió a la vida de éste o la fecha de publicación o elaboración más 70
años. La observancia de los derechos de propiedad intelectual se exige a través de los
tribunales, comprende procedimientos tanto civiles como penales y puede dar lugar a la
confiscación de las importaciones y la imposición de multas y penas de prisión.
Los
programas de ayuda a otras actividades distintas de la agricultura no son específicos por
sectores, sino que tienen como objetivo subsanar las disfunciones del mercado, reforzar la
ventaja comparativa o fomentar el empleo. En los últimos años se ha simplificado el
sistema de programas de ayuda y se está prestando cada vez más atención a la
financiación conjunta de proyectos, especialmente de investigación y desarrollo. No se
proporciona ayuda para la reestructuración sectorial.
Aunque
se otorga trato nacional a los inversores extranjeros, la propiedad les está restringida
o prohibida en algunas ramas de actividad fundamentales, tales como la explotación de
líneas aéreas, el sector energético y la pesca (en cambio, gran parte de las
inversiones islandesas directas en el extranjero se realizan en este último sector).
Otras restricciones a la inversión relativas a la residencia, el establecimiento y la
propiedad inmobiliaria se aplican sólo a los nacionales y las empresas de países no
pertenecientes al EEE ni a la OCDE.
Políticas
comerciales por sectores
Aunque
su importancia ha disminuido algo, la pesca sigue siendo la actividad económica más
importante de Islandia y representa aproximadamente el 13 por ciento del PIB, el 71 por
ciento de las exportaciones de mercancías y el 49 por ciento de los ingresos de divisas.
El sistema basado en cupos individuales y transferibles ha desempeñado una función
decisiva en la explotación sostenible de los recursos marinos y la reducción del exceso
de capacidad del sector. Desde 1999, cualquier buque de pesca registrado puede solicitar
incondicionalmente permisos de pesca. Sin embargo, la asignación de cupos gratuitos sigue
siendo una de las cuestiones de política más debatidas en Islandia tanto en lo que se
refiere a la aportación de ganancias imprevistas para los propietarios de buques como a
los ingresos públicos sacrificados. En el sector agropecuario, los compromisos adquiridos
por Islandia en virtud de los Acuerdos sobre la OMC y sobre el EEE favorecieron aún más
la sustitución de las medidas de sostenimiento de los precios por pagos directos de
ingresos. Sin embargo, esos pagos representan también una ayuda considerable para los
productores nacionales, sobre todo de carne de cordero y otros tipos de carne. La
asistencia prestada al sector agropecuario equivale aproximadamente al 1,5 por ciento o al
2 por ciento del PIB, y el sector representa únicamente un porcentaje aproximado del 2
por ciento de ese PIB. La agricultura está asimismo protegida por elevados aranceles y,
según parece, estrictas medidas sanitarias.
Las
actividades manufactureras distintas de la elaboración del pescado se concentran en
industrias de gran intensidad de energía que se benefician de los bajos costos de la
energía en Islandia. En 1998, el sector contribuyó al 12 por ciento del PIB y al 22 por
ciento de las exportaciones totales de mercancías. La mayor parte de las inversiones
extranjeras directas realizadas en Islandia se concentran en el sector manufacturero; la
expansión de la producción de aluminio y ferrosilicio y la capacidad asociada de
generación de energía tuvieron mucho que ver con el auge inversor de los últimos años.
El
sector de servicios representa aproximadamente dos terceras partes del PIB y ha crecido
con rapidez en el decenio de 1990, especialmente en los ámbitos de servicios
financieros, turismo, desarrollo de soporte lógico, y biotecnología. La oferta de
Islandia en el marco del AGCS concede acceso ilimitado a los mercados y trato nacional
respecto del suministro transfronterizo, el consumo en el extranjero y la presencia
comercial de los servicios de telecomunicaciones, los servicios de construcción y
servicios de ingeniería conexos, los servicios de distribución y los servicios de
transporte. El acceso a los mercados mediante la presencia comercial respecto de los
servicios bancarios y otros servicios financieros está sujeto a condiciones que, en
general, se aplican también a las empresas nacionales. Sin embargo, la penetración
extranjera en los sectores de las telecomunicaciones y la banca sigue siendo limitada.
Políticas
comerciales e interlocutores comerciales extranjeros
Habida
cuenta de que Islandia depende considerablemente del comercio exterior, el acceso a los
mercados extranjeros es una arraigada prioridad de política. Islandia participa en la
AELC y en el EEE y es Miembro fundador de la OMC. El cumplimiento de los compromisos
adquiridos en la OMC y en el EEE ha requerido la aprobación parlamentaria de diversas
leyes, ya que los acuerdos internacionales han de incorporarse a la legislación nacional
para que tengan valor ante los tribunales islandeses.
Islandia
participó en las negociaciones sobre servicios financieros celebradas en la OMC y
presentó una oferta en las negociaciones sobre telecomunicaciones básicas.
Islandia
no ha participado como demandante o demandado en ninguna diferencia en la OMC desde su
creación.
Como
miembro del EEE, Islandia autoriza ampliamente el movimiento sin restricciones de
mercancías, trabajadores, servicios y capital con destino a otros miembros. Las
sociedades con domicilio en cualquier otro país miembro del EEE tienen los mismos
derechos para efectuar operaciones en Islandia que las sociedades registradas islandesas,
y los ciudadanos de otros países del EEE no necesitan permiso de trabajo en Islandia.
La
participación de Islandia en la AELC ha incrementado la complejidad de sus políticas
comerciales; un amplio y creciente número de acuerdos preferenciales con países europeos
y mediterráneos refuerza la diferenciación potencial entre los interlocutores
comerciales. Todos esos acuerdos prevén el libre comercio de todo tipo de productos,
excepto los productos agropecuarios sensibles no elaborados; además, contienen
disposiciones sobre materias tales como los reglamentos técnicos, la contratación
pública y la propiedad intelectual. Se están negociando acuerdos de libre comercio con
el Canadá y Chipre.
Informe del Gobierno
Volver al principio
ÓRGANO
DE EXAMEN DE LAS POLÍTICAS COMERCIALES
ISLANDIA
Informe del Gobierno - Partes II y III
II. EL COMERCIO EXTERIOR Y
EL ENTORNO DE POLÍTICAS ECONÓMICAS
1.
Islandia es, en la actualidad, una pequeña economía abierta, con un tejido social y
económico básicamente igual al de los países más avanzados de la OCDE. La economía
está orientada al mercado y existe un sistema amplio de seguridad social. Se estima que
el gasto público se elevó en 1999 al 36 por ciento aproximadamente del PIB,
porcentaje próximo al de los países de la OCDE. Tanto el PIB como el consumo privado por
habitante la sitúan a la cabeza de los países de la OCDE. El nivel de educación es
elevado y la infraestructura técnica de Islandia es muy avanzada. Los resultados
macroeconómicos han sido notables en los últimos años. El crecimiento económico ha
sido rápido, la inflación se ha mantenido bajo control y ha aumentado el empleo.
Islandia, como país miembro del Espacio Económico Europeo, ofrece al comercio y la
industria un marco legislativo similar a la UE.
2.
El fundamento de los avances que se han producido los últimos años estriba en las
amplias reformas económicas llevadas a cabo. Las reformas más importantes se centraron
en el reforzamiento de los mercados, la apertura de mercados financieros y una gestión
económica más disciplinada. Las distorsiones del entorno económico se han corregido
mediante la contención de la inflación y permitiéndose que sean las condiciones
económicas las que determinen los tipos de interés y de cambio. Además, la actitud
general hacia la economía ha cambiado. Cada vez se da mayor importancia a la necesidad de
estabilidad y parece haberse llegado al consenso de que la estabilidad económica es la
clave de la prosperidad futura.
3.
La evolución de la reforma económica durante este decenio puede describirse marcando
cinco etapas:
-
En primer lugar, a principios del decenio se contuvo la inflación. Los factores del
éxito fueron una política económica restrictiva y la moderación del mercado de
trabajo. Islandia tiene un largo historial de alta inflación.
-
En segundo lugar, se permitió que los tipos de cambio y de interés fueran determinados
por las fuerzas del mercado.
-
En tercer lugar, se estableció el Espacio Económico Europeo, que creó un marco
legislativo para las actividades mercantiles en Islandia similar al de la UE.
-
En cuarto lugar, se han liberalizado por etapas, durante los últimos años, las
transferencias de capital y a principios de 1995 se dió el último paso liberalizándose
los movimientos de capital a corto plazo.
-
En quinto lugar, las reformas del mercado actualmente en curso, con una política de
creación de empresas y de privatización de otras.
4.
El último acontecimiento en esta esfera es el éxito en el mercado financiero de la
primera fase de privatizaciones. El Gobierno está firmemente comprometido a proseguir las
privatizaciones en el sector financiero y en el de las telecomunicaciones.
5.
Estas reformas han modificado considerablemente la estructura y las características de la
economía de Islandia, estableciendo un equilibrio macroeconómico razonable e integrando
la economía nacional en la economía mundial. La oferta de unas buenas condiciones
macroeconómicas es un prerrequisito para que el entorno empresarial aguante la
competencia y la integración en la economía mundial establece unas condiciones
favorables para el crecimiento del comercio exterior. Por tanto, la economía está
consolidada y actualmente está en mejores condiciones que nunca para afrontar los retos
del futuro.
6.
A lo largo de los últimos cuatro años, el promedio anual de crecimiento económico ha
sido superior al 5 por ciento, en comparación con el 2,5 por ciento de la OCDE en
general. Los buenos resultados se han reflejado también en un nivel bajo de inflación,
un empleo elevado, una rápida mejora de los niveles de vida y un excedente
presupuestario. La inflación ha estado controlada, situándose básicamente por debajo
del 2 por ciento desde que se inició la recuperación. Sin embargo, en los últimos meses
se ha manifestado una tendencia de la inflación al alza, que anuncia problemas de
capacidad de la economía.
7.
El desempleo ha disminuido rápidamente desde 1995, en que llegó a su máximo. Se estima
que en el año en curso se cifrará en el 2 por ciento, en comparación con el 5 por
ciento en 1995. El desempleo está actualmente en su nivel más bajo desde 1991. Como
cabría esperar, la demanda de mano de obra también ha aumentado. La renta real
disponible por habitante ha aumentado más del 20 por ciento en los últimos
cuatro años.
8.
Las cuentas del Tesoro también han mejorado considerablemente en los últimos años. Se
estima que el excedente se elevó el presente año a 7.500 millones de coronas, el 1,2 por
ciento del PIB, en contabilidad de devengos, lo que representa un cambio radical
frente al déficit de 8.000 millones registrado cuatro años antes, y se espera
un excedente financiero neto sin precedentes de 20.000 millones de coronas. Aunque
los gobiernos locales han tenido unos resultados fiscales peores, la situación financiera
general del Estado ha mejorado mucho. En 1995, el déficit fue del 3 por ciento del PIB, y
el presente año se espera un excedente del 1,2 por ciento.
9.
Los resultados de la economía islandesa han sido mejores en general y se han registrado
avances en muchos sectores individuales. Por ejemplo, las llamadas industrias del
conocimiento, y en particular, la programación informática y la biotecnología, se han
expandido rápidamente y se han hecho grandes inversiones en el sector de consumo
intensivo de electricidad. Además, en los últimos años han florecido las manufacturas
en general y el turismo y se ha reforzado la pesca gracias a un sistema avanzado de
gestión de los recursos del sector. Se han registrado, asimismo, claros signos de mejora
de la productividad y mayor eficiencia en la mayoría de los demás sectores, lo que sin
duda se debe a la evolución del entorno económico. La mundialización de los mercados ha
cambiado todo el entorno económico. El Gobierno está comprometido a desarrollar una
economía competitiva y diversificada en Islandia, en un entorno mundial.
10.
La cuenta corriente ha registrado un déficit equivalente al 4,2 por ciento del PIB en
1999 a consecuencia del rápido crecimiento de los desembolsos. Antes de iniciarse la
recuperación registraba un excedente, que se convirtió en déficit al aumentar las
inversiones. Actualmente, la aceleración del consumo está impidiendo la reducción del
déficit por cuenta corriente. Se registran síntomas de recalentamiento de la economía.
Parece como si ésta hubiera estado comprobando los límites del crecimiento sin
inflación. En respuesta al crecimiento de la demanda, el Gobierno ha ido endureciendo las
políticas monetarias y fiscales con el propósito de frenar el ritmo de la actividad
económica. Este endurecimiento será un elemento fundamental de las políticas
económicas en el año 2000.
11.
Las posibilidades de crecimiento económico en el año 2000 hay que examinarlas desde esta
perspectiva. El objetivo del Gobierno es lograr que la economía realice un
"aterrizaje suave" reduciendo el crecimiento del 5 al 2,5-3 por ciento, que es
el promedio previsto para los países industrializados. Esta tasa de crecimiento debe ser
compatible con la estabilidad de precios y debe garantizar también que la actual fase de
crecimiento se prolongará todo lo posible. El reto es encontrar la combinación correcta
de políticas para lograr este objetivo.
12.
Se espera que el crecimiento del gasto nacional se frene, generando un crecimiento del PIB
del 2,7 por ciento, frente a un 5,8 por ciento estimado en 1999. En el período 2001-2004
se espera que el crecimiento se frene todavía más, para cifrarse en un promedio del 2
por ciento anual.
13.
Las subidas de precios en 1999 fueron superiores a las del pasado reciente y mucho más
pronunciadas que las registradas por sus interlocutores comerciales. El Instituto de
Economía Nacional prevé un aumento del IPC del 5 por ciento en 1999 y del 3,2 por ciento
si se establece la media entre los años 1998 y 1999. Sin embargo, si disminuye el
crecimiento del gasto nacional cabe esperar que se reduzca la presión sobre los precios.
Por tanto, el Instituto prevé una inflación del 2,5 por ciento, medida por el
IPC, en el curso del año 2000, lo que supone que el promedio de los años 1999 y 2000 se
elevará al 4 por ciento.
14.
Se espera que el desempleo medio en el año 2000 sea semejante al de 1999, es decir, el 2
por ciento de la población activa. Se supone que la renta real disponible por habitante
aumentará entre el 1 y el 1,5 por ciento.
15.
Está previsto un crecimiento del 2,5 por ciento de las exportaciones de bienes y
servicios y de un 2 por ciento de las importaciones. Se espera que el próximo año se
corrija el pequeño deterioro de la relación de intercambio que se ha producido este
año. También se espera que se mantenga un déficit importante por cuenta corriente,
aunque está prevista una disminución gradual a medio plazo.
16.
El reto a que tienen que hacer frente los gobiernos al establecer sus políticas
macroeconómicas es encontrar la combinación correcta de políticas para lograr un
aterrizaje suave de la economía. El Gobierno ha adoptado ya algunas medidas y ha
presentado un presupuesto que prevé un excedente sin precedentes, equivalente al 2,2 por
ciento del PIB, y el Banco Central ha aumentado en septiembre de 1999 un 0,6 por ciento el
tipo de los repos, después de haber subido los tipos de interés tres veces durante los
12 meses anteriores.
17.
El Gobierno no excluye un endurecimiento ulterior de la política monetaria; es posible
que se adopte tal medida si el ritmo de la economía no se frena. También es concebible
que se endurezca la política fiscal todavía más de lo previsto en el Presupuesto para
garantizar el mantenimiento de la estabilidad. Estas cuestiones serán examinadas
cuidadosamente en los próximos meses en función de la evolución de la economía. El
Gobierno está decidido a adoptar todas las medidas necesarias para evitar el
recalentamiento de la economía, que puede poner en peligro la estabilidad económica.
18.
Islandia ha dependido siempre mucho de las importaciones. La mayoría de las necesidades
cotidianas se cubren con bienes que es necesario importar y que se financian gracias a la
exportación de productos de la pesca. Aunque se han hecho intentos en los últimos años
por diversificar la economía, las actividades pesqueras siguen siendo su eje fundamental.
Por este motivo, los intereses dominantes de Islandia en el comercio exterior siguen
identificándose en gran medida con la libertad del comercio de pescado.
19.
Se ha establecido una libertad de comercio total de productos de la pesca no sólo en el
marco de la AELC sino también gracias a una serie de acuerdos de libre comercio con
países de Europa Central y Oriental y el Mediterráneo. El Acuerdo sobre el EEE, con
algunas excepciones, garantiza a la mayoría de los productos islandeses un acceso
preferencial al mercado de la UE.
20.
Es probable que el mercado europeo siga siendo el punto de destino más importante de los
productos islandeses en el futuro previsible, pero sin duda no se descuidará el mercado
de los Estados Unidos, aunque sea relativamente menos importante que el de Europa. Los
avances logrados en la tecnología de elaboración del pescado y su transporte, sin
embargo, han abierto nuevas posibilidades más alejadas que no están de ningún modo
agotadas. Las exportaciones al Japón están aumentando y los mercados emergentes de China
y Corea parecen ser muy prometedores. Los productos islandeses tienen mercados
tradicionales en África y América del Sur.
21.
Al margen de cómo evolucionen sus relaciones con la Unión Europea, Islandia no puede
depender exclusivamente del mercado europeo. El comercio con los interlocutores no
europeos si no existe un acuerdo de comercio preferencial con ellos, se basa en el marco
contractual constituido por la Organización Mundial del Comercio (OMC). El
establecimiento de la OMC, con sus procedimientos mejorados de solución de diferencias y
su mayor cobertura, no sólo ofrece más seguridad al comercio sino que representa para
Islandia un foro valioso donde establecer contactos y resolver las posibles diferencias
comerciales.
III.
LA FUNCIÓN DE LA POLÍTICA DE PESCA
22.
Uno de los elementos más importantes de la política exterior de Islandia han sido los
esfuerzos realizados en el pasado por establecer un régimen internacional de protección
de los caladeros de los Estados ribereños. Como la pesca es un sine qua non para
la población islandesa, los distintos gobiernos se han visto obligados a adoptar todas
las medidas necesarias para proteger este recurso vital. Para ello, han procurado tanto
actuar en el marco del derecho internacional pertinente como influir en la dirección de
la evolución progresiva de ese derecho en áreas antes desconocidas.
23.
La entrada en vigor en noviembre de 1994 de la Convención de las Naciones Unidas sobre el
Derecho del Mar representa un hito en ese proceso. La Convención tiene para Islandia una
gran importancia, debido sobre todo a que garantiza a los Estados ribereños el derecho de
ampliar unilateralmente su zona económica a 200 millas contadas a partir de la línea de
base costera.
24.
En 1983 quedó de manifiesto que los límites de las capturas, que se aplicaban en
Islandia desde 1973, no habían tenido éxito y las poblaciones de bacalao estaban
disminuyendo. Las capturas se redujeron ese año a 294.000 toneladas, frente a 462.000 en
1981. Después de que los biólogos marinos recomendaran una drástica reducción de las
capturas de bacalao en 1984 y años posteriores para permitir la recuperación de las
poblaciones, se decidió adoptar un sistema de cuotas transferibles atribuidas a cada
barco individual en función de sus capturas durante el período 1981-1983. El sistema de
gestión de los cupos asignados a los barcos tiene el doble objetivo de limitar las
capturas totales y alentar una mayor eficiencia en las operaciones de pesca, gracias a la
transferencia de los derechos de pesca entre los barcos y una reducción más rápida de
la flota pesquera. Este sistema de gestión ha experimentado varias reformas desde su
introducción para rectificar o eliminar diversos problemas, lo que ha retrasado el logro
de sus objetivos.
25.
Todos los barcos que disponían de un permiso de pesca comercial recibieron un
"cupo" permanente. El cupo no se modifica de un año al siguiente, a no ser que
los propietarios del barco hayan notificado cambios debidos a la combinación de cupos o a
su transferencia. No existen restricciones para la transferencia de cupos entre barcos con
licencia de pesca registrados en Islandia.
26.
Durante los últimos años se ha registrado un rápido crecimiento de las ventas de cupos
permanentes y anuales, lo que ha redundado en una mayor eficiencia y estabilidad del
sector. Las empresas viables han preferido invertir en derechos de captura y no buscar
otras formas de inversión. Los derechos de captura se han transferido a las partes que
los explotan con mayor eficiencia, haciendo por otro lado más fácil a las partes que
tenían dificultades financieras poner término a sus operaciones sin tener que declarar
la quiebra.
27.
La posibilidad de negociar los cupos de pesca de diferentes especies ha inducido a las
empresas a especializarse en el tratamiento de especies determinadas, mejorando así la
eficiencia. La posibilidad de transferir los cupos ha permitido que los barcos de empresas
que se dedican a la pesca de varias especies ajusten la composición de los cupos de que
disponen para adaptarla a la composición real de las capturas anuales de las distintas
especies.
28.
En la mayoría de los casos existe una relación directa entre las operaciones de pesca y
las de elaboración del pescado. La gran mayoría de las empresas poseen barcos y plantas
de elaboración. El sistema de concesión de cupos a barcos individuales, y no a empresas,
no ha alterado, por tanto, el equilibrio anterior entre los intereses pesqueros y los
intereses de los elaboradores. Es más probable que se produzcan cambios en el tipo de
actividades de las distintas comunidades y regiones pesqueras, aunque las cláusulas de la
ley atribuyen a las partes locales un derecho de preferencia en caso de que se haya
acordado la venta a otras comunidades de barcos o de sus cupos anuales. Pese a ello, el
sistema de venta de cupos ha introducido cambios considerables en la importancia relativa
de las distintas actividades pesqueras locales y regionales. Sin embargo, la opinión del
Gobierno ha sido que es natural que las actividades de pesca y elaboración se trasladen a
los lugares más adecuados para ello y que la pesca y la elaboración de sus productos
deben seguir desarrollándose con rapidez.
29.
Para la economía de Islandia es fundamental la rentabilidad del sector de la pesca. Para
garantizarla es necesaria una gestión de la pesca a largo plazo, para poder lograr un
crecimiento sostenible de los bancos de pesca. Por eso, la política pesquera influye
mucho en el estado de salud de la economía. El actual sistema de cupos ha logrado su
objetivo de mantener las capturas dentro de los límites establecidos y el sector de la
pesca en general ha registrado un alza de los beneficios en los últimos años.
30.
Las prioridades del Gobierno en su esfuerzo por lograr que la pesca sea responsable en el
futuro son las siguientes:
-
garantizar y mantener la máxima productividad a largo plazo, mediante la explotación
responsable de todos los recursos marinos;
-
asegurarse de que todas las decisiones se basan en la información biológica y económica
más fiable y en las conclusiones más actuales;
-
asegurarse de que las personas individuales y las empresas del sector de la pesca de
Islandia disponen de unas directrices claras, de aplicación general y no discriminatorias
que deben respetar y que les dotan de un entorno de trabajo positivo que refuerza la
capacidad competitiva del sector a escala internacional. |