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Bangladesh
debería continuar la liberazión del comercio y llevar a
cabo importantes reformas estructurales
Un nuevo
informe de la Secretaría de la OMC sobre las políticas comerciales de
Bangladesh dice que ha hecho progresos considerables en la reducción de
los aranceles y las restricciones cuantitativas de las importaciones. Al
mismo tiempo que mantiene su régimen de inversiones liberal, Bangladesh
debería llevar a cabo más reformas estructurales para obtener los
beneficios totales de la liberalización comercial. Los obstáculos al
acceso a los mercados de exportación constituyen sin duda impedimentos
para el desarrollo económico de Bangladesh, pero los principales
impedimentos son los de carácter endógeno.
El
informe también señala que, como consecuencia de las graves
dificultades políticas y desórdenes civiles, el Gobierno de Bangladesh
parece haber perdido el impulso favorable a una reforma estructural.
Además, las inundaciones devastadoras, combinadas con problemas de
infraestructura, tales como los cortes de suministro eléctrico, el
tamaño insuficiente de los servicios portuarios y los insuficientes
suministros de energía, llevaron a una intensa disminución del
crecimiento de las exportaciones -del 17,1 por ciento en 1997/98 al 2,9
por ciento en 1998/99.
El
informe dice que los productos textiles, y en particular las prendas de
vestir, han dominado las exportaciones de Bangladesh, ya que su
participación conjunta pasó del 70,4 por ciento en 1992 al 83,5 por
ciento en 1998. Las exportaciones se dirigen principalmente a los mercados
de los Estados Unidos y la Unión Europea, a los que Bangladesh tiene
acceso privilegiado. El informe señala que tan fuerte dependencia de un
número limitado de productos contribuye a que la economía de Bangladesh
sea muy vulnerable a un aumento de la competencia de otros países
asiáticos que producen prendas de vestir con aplicación intensiva de
mano de obra, ya que esos países están saliendo de la reciente crisis
económica con monedas sustancialmente devaluadas. Además, la
desaparición progresiva del acceso preferencial a estos mercados y la
plena integración de los productos textiles y las prendas de vestir en el
GATT de 1994, prevista para el 1º de enero de 2005, exigirán a los
exportadores de confección de Bangladesh aumentar la eficiencia y mejorar
la calidad de los productos.
El
informe señala que, desde 1992, Bangladesh ha continuado realizando
esfuerzos por simplificar y racionalizar su régimen comercial. El arancel
aduanero es actualmente el principal instrumento de la política comercial
de Bangladesh. Los aranceles nominales NMF aplicados se han quedado
reducidos a menos de la mitad, pasando de un promedio del 58 por ciento en
1992/93 al 22 por ciento en 1999/2000. El arancel también es la
fuente esencial de los ingresos del Gobierno, ya que representa cerca de
un tercio del total de la recaudación fiscal. También se ha reducido el
número de restricciones cuantitativas relacionadas con el comercio. No
obstante, el informe afirma que el régimen todavía se caracteriza por
cierta falta de transparencia en lo que se refiere a la aplicación de
determinadas medidas comerciales y afines, tales como la administración
de aduanas, las concesiones arancelarias, otras cargas en frontera, las
subvenciones y otras ayudas y el marco regulatorio. Esa falta de
transparencia ofrece un margen considerable para la discrecionalidad
administrativa e incluso para la corrupción, lo que a su vez incrementa
la incertidumbre y los costos, tanto del comercio con Bangladesh como de
la organización de una actividad económica en ese país.
Según
el informe, a pesar de una intensa reducción, la protección arancelaria
sigue siendo elevada y los tipos aplicados varían considerablemente. El
arancel NMF que aplica Bangladesh se caracteriza por la progresividad, con
tipos arancelarios más bajos para las materias primas que para los
productos semielaborados y los productos totalmente acabados. En
comparación con la estructura arancelaria de 1992/93, la de 1999/2000 se
caracteriza mucho más claramente por la protección a las manufacturas
nacionales, que pueden importar materias primas con tipos de derecho
relativamente bajos y, tras añadirles valor a nivel nacional, están
protegidos por aranceles relativamente altos sobre las importaciones de
productos acabados. El informe afirma que el sector de las prendas de
confección, la mayor exportación de Bangladesh, ha registrado una gran
expansión por el hecho de haber quedado segregado del régimen
arancelario.
En
cuanto a las inversiones, según el informe, Bangladesh mantiene uno de
los regímenes más liberales del Asia Meridional, con pocas limitaciones
a la participación extranjera en el capital, y ofrece inmensas
oportunidades, tales como una mano de obra abundante y relativamente
barata. Según las estimaciones del Banco Mundial, las IED anuales en
Bangladesh se han cuadruplicado, al pasar de 83 millones de dólares EE.UU.
en 1994/95 a 386 millones de dólares EE.UU. en 1997/98, y la mayor parte
de la IED se ha dirigido al sector del gas, debido a sus considerables
reservas. No obstante, la IED en otras esferas se ha visto desalentada por
las infraestructuras básicas insuficientes, el ritmo lento al que se
está produciendo la privatización, un sistema financiero ineficiente y
un clima político en general incierto. Así, según el informe, el costo
de mantener una actividad económica en Bangladesh es innecesariamente
elevado, lo que disminuye la competividad de las empresas que allí operan,
tanto nacionales como extranjeras. Además, con la decisión del Gobierno
en el sentido de abrir los servicios de infraestructura y los de otra
índole a los inversores privados nacionales y extranjeros, Bangladesh
podría fomentar la confianza de los inversores vinculando su acceso a los
mercados en el marco del AGCS.
Nota para
las redacciones
En
los Exámenes de las Políticas Comerciales, ejercicio prescrito en los
Acuerdos de la OMC, se examinan y se evalúan a intervalos regulares las
políticas comerciales y relacionadas con el comercio de los países
Miembros. También se siguen de cerca los acontecimientos importantes que
pueden tener consecuencias para el sistema mundial de comercio. Para cada
examen se elaboran dos documentos: una exposición de políticas que
presenta el gobierno del Miembro objeto de examen, y un informe detallado
que redacta de manera independiente la Secretaría de la OMC. Estos dos
documentos son luego examinados por el conjunto de Miembros de la OMC en
el Órgano de Examen de las Políticas Comerciales (OEPC). Esos documentos
y las actas de las reuniones del OEPC se publican poco después. Desde la
entrada en vigor del Acuerdo sobre la OMC en 1995, los informes abarcan
también las esferas de los servicios y de los aspectos de los derechos de
propiedad intelectual relacionados con el comercio.
En
lo que respecta al presente examen, el Órgano de Examen de las Políticas
Comerciales examinará el informe de la Secretaría de la OMC y la
exposición de políticas elaborada por Bangladesh los días 2 y 4 de mayo
de 2000. El informe de la Secretaría abarca la evolución de todos los
aspectos de las políticas comerciales de Bangladesh, inclusive sus leyes
y reglamentos internos, el marco institucional y las políticas
comerciales por medida y por sector.
Se
adjuntan al presente comunicado de prensa las observaciones
recapitulativas que figuran en el informe de la Secretaría y algunos
extractos de la exposición de políticas del Gobierno. Los periodistas
pueden obtener el texto del informe de la Secretaría y de la exposición
de políticas del Gobierno en el espacio destinado a los comunicados de
prensa en el sitio de la OMC en Internet (www.wto.org). Estos dos
documentos, el acta de los debates del OEPC y el resumen del Presidente se
publicarán oportunamente en una versión encuadernada y podrán obtenerse
en la Secretaría, Centro William Rappard, 154 rue de Lausanne, 1211
Ginebra 21.
Desde
diciembre de 1989 se han finalizado los siguientes exámenes: Argentina
(1992 y 1999), Australia (1989, 1994 y 1998), Austria (1992),
Bangladesh (1992), Benin (1997), Bolivia (1993 y 1999), Botswana (1998),
Brasil (1992 y 1996), Burkina Faso (1998), Camerún (1995), Canadá
(1990, 1992, 1994, 1996 y 1998), Chile (1991 y 1997), Chipre (1997),
Colombia (1990 y 1996), Comunidades Europeas (1991, 1993, 1995 y
1997), Corea, República de (1992 y 1996), Costa Rica (1995), Côte
d'Ivoire (1995), Egipto (1992 y 1999), El Salvador (1996), Estados
Unidos (1989, 1992, 1994, 1996 y 1999), Fiji (1997), Filipinas (1993),
Finlandia (1992), Ghana (1992), Guinea (1999), Hong Kong (1990, 1994 y
1998), Hungría (1991 y 1998), India (1993 y 1998), Indonesia (1991,
1994 y 1998), Islandia (1994 y 2000), Islas Salomón (1998), Israel
(1994 y 1999), Jamaica (1998), Japón (1990, 1992, 1995 y 1998), Kenya
(1993 y 2000), Lesotho (1998), Macao (1994), Malasia (1993 y 1997),
Malí (1998), Marruecos (1989 y 1996), Mauricio (1995), México (1993 y
1997), Namibia (1998), Nicaragua (1999), Nigeria (1991 y 1998), Noruega
(1991 y 1996), Nueva Zelandia (1990 y 1996), Pakistán (1995), Papua
Nueva Guinea (1999), Paraguay (1997), Perú (1994), Polonia (1993),
República Checa (1996), República Dominicana (1996), República
Eslovaca (1995), Rumania (1992 y 1999), Senegal (1994), Singapur (1992,
1996 y 2000), Sri Lanka (1995), Sudáfrica (1993 y 1998), Suecia (1990 y
1994), Suiza (1991 y 1996), Swazilandia (1998), Tailandia (1991, 1995 y
1999), Tanzanía (2000), Togo (1999), Trinidad y Tabago (1998), Túnez
(1994), Turquía (1994 y 1998), Uganda (1995), Uruguay (1992 y 1998),
Venezuela (1996), Zambia (1996) y Zimbabwe (1994).
Informe de la
Secretaría Volver
al principio
ÓRGANO
DE EXAMEN DE LAS POLÍTICAS COMERCIALES: BANGLADESH
Informe de la Secretaría - Observaciones recapitulativas
Entorno
económico
A
comienzos del decenio de 1990, Bangladesh realizó progresos considerables
en la estabilización y liberalización de su economía. Como resultado de
ello, la inflación descendió hasta un nivel mucho más bajo que el
alcanzado anteriormente y el promedio del crecimiento anual del PIB en
términos reales en 1992-98, impulsado en buena parte por las
exportaciones de prendas de confección, se situó por encima del 5 por
ciento. De hecho, una de las características más notables del comercio
de Bangladesh es que los productos textiles, y en particular las prendas
de vestir, dominan las exportaciones ya que su participación conjunta
pasó del 70,4 por ciento en 1992 al 83,5 por ciento en 1998; por el
contrario, el yute, que anteriormente había sido el principal producto de
exportación de Bangladesh pues representaba cerca de la mitad de las
exportaciones totales a mediados del decenio de 1980, pasó a representar
únicamente el 6 por ciento en 1998. Ese cambio considerable en la
composición de las exportaciones es consecuencia de la mayor integración
de Bangladesh en el sistema multilateral de comercio.
La
agricultura todavía representa el 30 por ciento del PIB y emplea al 63
por ciento del total de la mano de obra. Los sectores que han impulsado el
crecimiento de la economía han sido el sector de servicios y el sector
manufacturero, dominado por las prendas de confección, que representan
respectivamente el 9 y el 61 por ciento del PIB.
Un
acontecimiento esencial fue, en marzo de 1994, la liberalización del
régimen de intercambios para algunas transacciones internacionales
corrientes. No obstante, un tipo de cambio efectivo real en alza ha
amenazado con socavar la competitividad de las exportaciones de
Bangladesh, particularmente con respecto a fabricantes de prendas de
vestir de las ciudades sudorientales y por tanto constituye una amenaza
para el crecimiento que en el futuro impulsen las exportaciones.
El
gasto anual del Gobierno ha arrojado un promedio cercano al 14 por ciento
del PIB durante el período de examen, pero el promedio de los ingresos
fiscales ha sido únicamente del 7,5 por ciento, una proporción muy baja
en comparación con las pautas tanto internacionales como de los países
vecinos. (La proporción de impuestos al PIB es incluso inferior si se
incluye la economía informal, de la que se opina que representa
aproximadamente la mitad del PIB.) Otras fuentes de ingresos representan
aproximadamente el 2 por ciento del PIB de modo que existe un déficit
persistente en el presupuesto de la administración central que se cifra
en alrededor del 5 por ciento. La debilidad de la base recaudatoria
compromete la capacidad del Gobierno para emprender gastos sociales
esenciales en salud y educación, etc. que contribuirían a aliviar la
pobreza y a facilitar una infraestructura básica fiable. El saldo fiscal
general del sector público en conjunto (es decir, el saldo consolidado,
de manera que se tengan en cuenta las empresas no financieras propiedad
del Estado) es incluso peor debido a los mediocres resultados de esas
empresas. Los préstamos garantizados por el Gobierno y obtenidos de los
bancos controlados por el Estado, los donantes externos oficiales y una
acumulación de atrasos en el reembolso de las deudas nacionales y
externas sostienen en gran medida la actividad de esas empresas.
En
el frente de la política estructural, el Gobierno ha seguido persiguiendo,
entre otras cosas, la liberalización del comercio, la reforma del sector
financiero y la privatización, manteniendo al mismo tiempo, por lo que a
la legislación se refiere, uno de los regímenes de inversiones
extranjeras directas (IED) más liberal del Asia Meridional. Sin embargo,
como consecuencia de las graves dificultades políticas y desórdenes
civiles, que se manifestaron en frecuentes huelgas nacionales ("hartals"),
cuyo costo para el país fue por lo menos de 30 días laborables
sólo en 1999, parece haber desaparecido el impulso favorable a una
reforma estructural. Además, entre 1997/98 y 1998/99, el crecimiento real
del PIB descendió desde el 5,3 al 4,2 por ciento. Ello se debió en parte
a una intensa disminución del crecimiento de las exportaciones (que pasó
del 17,1 por ciento al 2,9 por ciento), provocada inicialmente por las
inundaciones que devastaron la tercera parte del país, pero se exacerbó
con los recurrentes cortes de suministro eléctrico, el tamaño
insuficiente de los servicios portuarios y otros estrangulamientos
infraestructurales, así como con las interrupciones de la actividad
debidas a las huelgas a escala nacional. Al mismo tiempo, la inflación
aumentó debido a un incremento de los precios de los alimentos, causado
igualmente por las inundaciones. La inflación comenzó a disminuir en el
momento en que mejoró la oferta alimentaria y se moderó la inflación en
productos no alimentarios.
Lamentablemente,
el crecimiento anual del PIB en términos reales, que arrojó un promedio
del 5 por ciento durante el período de examen, no ha bastado para influir
de forma duradera en la pobreza que impera en Bangladesh; el PIB per
cápita en 1998/99 ascendió solamente a 345 dólares EE.UU., es decir que
se encuentra entre los más bajos del mundo. Más de un tercio de la
población de Bangladesh, que asciende a 127 millones de habitantes, sigue
viviendo por debajo de la línea de pobreza y más de la mitad esta
clasificada como pobre. Dada la elevada incidencia de la pobreza en
Bangladesh, la densidad de su población y su vulnerabilidad con respecto
a las catástrofes naturales, incluidas las inundaciones periódicas y los
ciclones, la seguridad alimentaria constituye un objetivo de política
esencial del Gobierno. Bangladesh recibe un volumen considerable de ayuda
extranjera, buena parte de la cual consiste en alimentos.
Marco de
la política comercial
Es
competencia del Ministerio de Comercio (MOC) la coordinación de las
cuestiones de política comercial mediante sus organismos, así como en
régimen de consultas con otros ministerios y órganos gubernamentales;
para dar solución a los problemas concretos relativos al comercio y el
desarrollo industrial se han creado comités nacionales. En el proceso de
adopción de políticas se consulta a los representantes del sector
privado, entre los que figuran grupos empresariales e instituciones
académicas, mediante su participación en los comités nacionales. Un
cambio institucional esencial entraña el perfeccionamiento de la
Comisión Arancelaria en la esfera de competencia del MOC; en la
actualidad la Comisión está facultada para realizar investigaciones
antidumping y sobre medidas compensatorias.
Bangladesh
hace extensivo el trato de nación más favorecida (NMF) a todos los
interlocutores comerciales y ha adoptado medidas para modificar su
legislación a la luz de las obligaciones que ha asumido en el contexto de
la Ronda Uruguay, incluso en los sectores de valoración en aduana,
medidas antidumping y compensatorias y protección de los derechos de
propiedad intelectual. No obstante, Bangladesh ha experimentado
dificultades para cumplir las prescripciones en materia de notificación
de la OMC. Bangladesh es una voz destacada entre los países menos
adelantados de la OMC en lo que se refiere a las necesidades e
inquietudes especificas de éstos, así como a las dificultades a que
deben hacer frente.
Medidas de
política comercial
Desde
1992 Bangladesh ha procedido a la liberalización de su régimen comercial,
mediante, entre otras cosas, una reducción considerable de los aranceles
y la eliminación de algunas restricciones cuantitativas de las
importaciones. También ha aumentado considerablemente la transparencia de
su régimen comercial. Sin embargo, ese régimen todavía se caracteriza
por cierta falta de transparencia (e incluso ambigüedad) en lo que se
refiere a la aplicación de determinadas medidas comerciales y afines (sobre
todo la administración de aduanas, las concesiones arancelarias, los
impuestos anticipados sobre la renta aplicados a importaciones y
exportaciones, los recargos a la importación, las subvenciones y otras
ayudas, la política de competencia y el marco regulatorio). Todo ello
ofrece un margen considerable para la discrecionalidad administrativa e
incluso para la corrupción, lo que a su vez incrementa la incertidumbre y
los costos, tanto del comercio con Bangladesh como de la organización de
una actividad económica en ese país. Al mismo tiempo, la falta de
transparencia distorsiona las señales del mercado que deben interpretarse
para garantizar una asignación eficiente de recursos, lo que impide a
Bangladesh cosechar todos lo beneficios derivados de la liberalización
comercial y de lo que se presenta como uno de los regímenes de IED más
liberales del Asia Meridional.
El
arancel aduanero es el principal instrumento de la política comercial de
Bangladesh. También es la fuente esencial de los ingresos del Gobierno ya
que representa cerca de un tercio del total de la recaudación fiscal.
Durante el período de examen, Bangladesh ha realizado esfuerzos
considerables para simplificar y racionalizar la estructura arancelaria
mediante la reducción del numero de franjas arancelarias de las 15 que
existían en 1992/93 a 5 en 1999/2000, disminuyendo al mismo tiempo el
tipo arancelario máximo desde el 300 por ciento hasta el 37,5 por ciento
durante el mismo período. A pesar de que los aranceles nominales NMF
aplicados se hayan quedado reducidos a menos de la mitad, pasando de un
promedio del 58 en 1992/93 al 22 por ciento en 1999/2000, la protección
arancelaria sigue siendo elevada y los tipos aplicados varían
considerablemente. El arancel constituye así un impedimento
potencialmente importante de la competencia y por tanto un obstáculo a la
asignación eficiente de los recursos nacionales. Al mismo tiempo la
amplia dispersión de los tipos arancelarios nominales da un margen
considerable a los errores de clasificación de las importaciones por
parte de los funcionarios de aduanas. Además, la falta de consolidaciones
y las amplias diferencias entre los tipos aplicados y consolidados
confieren cierta imprevisibilidad al régimen arancelario. La existencia
de varias concesiones arancelarias, en algunos casos basadas en la
utilización final, pueden exigir que los importadores consulten más de
un documento para determinar con certeza cuál es el tipo arancelario
aplicable, lo cual se suma a la incertidumbre y opacidad de la evaluación
arancelaria. Se han planteado nuevos elementos de protección e
imprevisibilidad debido a que la valoración en aduana no siempre se ha
basado en los precios de transacción; recientemente las autoridades han
adoptado medidas con la finalidad de ajustar la valoración en aduana a
las normas de la OMC.
La
reforma arancelaria ha dado lugar a una disminución considerable en el
nivel general de protección efectiva y también ha reducido la
dispersión de las tasas efectivas de protección (TEP). Sin embargo, las
TEP siguen variando ampliamente según los sectores; los sectores de
productos textiles y de prendas de vestir orientadas a la exportación,
junto con los de los alimentos elaborados y de productos derivados del
tabaco, reciben elevados niveles de protección efectiva. Sin embargo, el
sector de las prendas de confección ha registrado una gran expansión por
el hecho de haber quedado segregado del régimen arancelario; también se
ha beneficiado considerablemente de las medidas de promoción de las
exportaciones de Bangladesh y del acceso preferencial a los mercados
estadounidenses y de la UE.
La
participación del Estado en el comercio se ha reducido considerablemente
y desde el último examen se han eliminado en su totalidad el comercio de
compensación y los arreglos comerciales especiales. Sin embargo vienen a
añadirse a los aranceles multiples tasas fronterizas y, en algunos casos,
la aplicación discriminatoria de impuestos internos, que equivalen a
aranceles y pueden elevar la protección nominal en un tercio. Se ha
reducido considerablemente el número general de artículos de
importación prohibidos o de uso restringido por razones tanto comerciales
como no comerciales, pero, con todo, representan el 11,7 por ciento de las
líneas arancelarias de 8 dígitos del SA en 1999/2000. En el sector
de los productos agrícolas y textiles siguen existiendo prohibiciones o
restricciones comerciales.
Con
el fin de atenuar el efecto adverso que en la competitividad de los
exportadores tienen los aranceles elevados, las otras tasas de diversa
índole y las restricciones a la importación, los exportadores se
benefician de un conjunto de medidas entre las que figuran los aranceles
favorables, un sistema de devolución de derechos, almacenes aduaneros
especiales y zonas de elaboración de exportaciones. Como resultado, el
régimen comercial es complejo. Además, se facilitan subvenciones
directas a los exportadores de textiles y prendas de vestir que se
hicieron recientemente extensivas a los exportadores de otros productos.
Se concede asimismo una desgravación fiscal del 50 por ciento de los
ingresos generados por las exportaciones.
Desde
el último examen de que fue objeto, Bangladesh ha procedido a una
apertura completa a la inversión privada de otros muchos sectores de
propiedad estatal; entre estos sectores figuran los de infraestructuras
esenciales, como las telecomunicaciones, la generación de energía y los
transportes. El régimen de inversiones extranjeras es liberal y no tiene
limitaciones en cuanto a la participación de capital extranjero o la
repatriación de los beneficios, pero la falta de inversión en esos y
otros sectores, ha dificultado manifiestamente el desarrollo económico de
Bangladesh.
En
un esfuerzo de fomento de las inversiones, el Gobierno ofrece una amplia
gama de incentivos fiscales ilimitados, particularmente de exoneración
fiscal temporal y de deducciones por depreciación acelerada. Sin embargo,
la eficacia de tales incentivos para atraer la inversión es dudosa,
particularmente dada la falta de transparencia fiscal, que exigiría una
contabilidad detallada de los ingresos fiscales no percibidos y una
evaluación sistemática de la repercusión de esos incentivos con
respecto a los impuestos no percibidos. La existencia de incentivos
complica tanto la administración fiscal como el cumplimiento por parte
del contribuyente, al mismo tiempo que aumenta el margen de elusión y
evasión fiscales, que se reflejan igualmente en el bajo nivel general de
recaudación fiscal con respecto al PIB que registra Bangladesh.
Servicios
de infraestructura
La
oferta ineficiente de servicios esenciales ha constituido un impedimento
fundamental para el funcionamiento fluido de la economía de Bangladesh.
Por ejemplo, un sistema financiero débil frena el crecimiento económico,
al restringir el acceso a la financiación de las exportaciones y la
inversión. Unas conexiones telefónicas y un suministro de energía
insuficientes y poco fiables pueden interrumpir la producción de bienes y
servicios, mientras que unos servicios de transporte y portuarios
mediocres dificultan el comercio internacional y la distribución de
mercancías en el plano nacional. Esta falta de una infraestructura
básica fiable hacen desaconsejable la inversión extranjera en
Bangladesh. Muchos de estos servicios de infraestructuras básicas han
sido prestados durante largo tiempo por unas empresas de propiedad estatal,
mayoritariamente ineficientes y que suelen generar pérdidas, emplean
material obsoleto y no son capaces de subvenir a las necesidades
esenciales de la economía. Por tanto, el costo de mantener una actividad
económica en Bangladesh es innecesariamente elevado, lo que disminuye la
competitividad de las empresas que allí operan.
Los
sectores del gas natural y la electricidad han atraído cuantiosas
corrientes de IED en los últimos años y encierran un gran potencial para
la economía de Bangladesh. El sector del gas dadas las reservas
considerables con que cuenta, podría contribuir a una expansión de la
producción industrial y agropecuaria mediante un incremento de la
generación de electricidad y de la producción de abonos, y podría
ofrecer en el futuro la oportunidad de exportar gas en diversas formas. La
escasa capacidad generadora de energía eléctrica de Bangladesh, que ha
constituido un impedimento para el desarrollo de su capacidad de
producción, ha aumentado como consecuencia de las IED dirigidas a este
sector.
A
pesar de las decisiones del Gobierno en el sentido de abrir los servicios
de infraestructura (y los de otra índole) a los inversores privados
nacionales y extranjeros, Bangladesh hasta la fecha no ha hecho uso del
marco del AGCS, que podría contribuir a fomentar la confianza de los
inversores en relación con los compromisos del país respecto de la
liberalización de los servicios controlados por el Estado. El país ha
contraído ciertos compromisos en el sector del turismo y en el de los
servicios relacionados con los viajes y las telecomunicaciones, pero se
trataba más bien de un compromiso con el statu quo.
Perspectivas
Los
obstáculos al acceso a los mercados de exportación constituyen sin duda
impedimentos para el desarrollo económico de Bangladesh, pero los
principales impedimentos son los de carácter endógeno. A pesar de las
inmensas oportunidades que ofrece Bangladesh, incluida su mano de obra
abundante y relativamente barata, su mercado potencialmente amplio y uno
de los regímenes de IED más liberales del Asia Meridional, las IED
siguen sin afluir debido a varios problemas. Entre éstos figuran las
huelgas frecuentes, las infraestructuras básicas insuficientes (sobre
todo en materia de energía, telecomunicaciones, y servicios de transporte)
y los consiguientes estrangulamientos, el ritmo lento al que se está
produciendo la privatización, un sistema financiero ineficiente, un
entorno institucional burocrático y corrupto, la incertidumbre política
y una situación que está empeorando desde el punto de vista del orden
público. Esos factores tienden a aumentar el costo de la actividad
económica en Bangladesh, disminuyendo con ello la competitividad, no
sólo de las empresas de propiedad extranjera, sino también de las de
propiedad nacional. Existe claramente una necesidad apremiante de crear el
amplio consenso político necesario para hacer frente a esos problemas
mediante reformas estructurales. Las reformas podrían incluir una nueva y
provechosa liberalización del comercio, si bien Bangladesh parece
renuente a emprender tales reformas por lo que considera un ritmo más
lento de liberalización en algunos de sus principales interlocutores
comerciales.
Bangladesh
ha eludido los peores efectos de la crisis asiática, pero la
depreciación de los tipos de cambio de los países afectados por la
crisis bien puede significar que tendrá que hacer frente a una
competencia mayor por parte de éstos y de otros países, particularmente
en lo relativo al sector de las prendas de confección caracterizado por
una aplicación intensiva de mano de obra. En la medida en que los
productos textiles y las prendas de vestir dominan sus exportaciones, y en
que la mayor parte de estas exportaciones se dirigen a la Unión Europea y
los Estados Unidos, es necesario que Bangladesh diversifique a la vez su
base exportadora y sus mercados de exportación. Al mismo tiempo la
eliminación gradual del acceso preferencial a esos mercados y la plena
integración de todos los productos textiles y de prendas de vestir en el
GATT de 1994, prevista para el 1º de enero de 2005, exigirá que los
exportadores de prendas de confección de Bangladesh aumenten su
eficiencia, mejoren la calidad de sus artículos y garanticen que sus
productos tienen precios competitivos.
Informe del Gobierno Volver al principio
ÓRGANO
DE REVISIÓN DE LAS POLÍTICAS COMERCIALES: BANGLADESH
Informe del Gobierno - Partes I a III
I.
Magnitud
de la liberalización del comercio
1.
Bangladesh, como otros países en desarrollo, ingresó en la OMC al culminar
la Ronda Uruguay con el fin de participar en las ventajas del sistema
comercial libre y liberal. Se trataba de fortalecer la base de producción
nacional y la posición competitiva y aprovechar, entre otras cosas, la
ocasión de negociar mejores accesos a los mercados de importantes países
desarrollados y países de reciente industrialización. El proceso de
liberalización del comercio se inició en Bangladesh a mediados del decenio
de 1980. El Gobierno ha tomado desde entonces varias medidas audaces, que
comprenden la liberalización del comercio y el régimen de inversiones
extranjeras, el refuerzo de los sectores financieros, y del marco
legislativo y reglamentario, el cierre y la privatización de algunas
empresas estatales con pérdidas, y el ajuste o la supresión de algunos
precios administrados, ampliando la base de la recaudación del IVA y
tomando medidas para mejorar la gestión pública.
2.
En cuanto a la liberalización del comercio, en los años anteriores se
había concedido la máxima prioridad a la diversificación de las
exportaciones y a la liberalización de las importaciones. Esto consistía
en permitir que los exportadores de productos no tradicionales convirtieran
parte de sus ingresos procedentes de la exportación al tipo de cambio más
alto en el mercado secundario, la reducción del nivel arancelario y de la
dispersión arancelaria, la simplificación y racionalización de la
estructura de los aranceles y la desreglamentación del proceso de
importación. Eso permitió deducir las restricciones cuantitativas y
aplicar algunos aranceles más bajos a mediados del decenio de 1980,
reformas que condujeron a un mayor crecimiento de las exportaciones no
tradicionales y a la aparición de una estructura de exportación más
diversificada. La "lista positiva" de antes de la liberalización
se sustituyó por una "lista negativa" más pequeña, con
productos específicos que no podían importarse sin autorización oficial.
3.
A finales del decenio de 1980 se avanzó en el proceso de liberalización de
las importaciones estimulando el sector de exportación con algunos
incentivos más. El número de productos de la lista negativa disminuyó
progresivamente. En lo que respecta a los productos de importación sujetos
a restricciones cuantitativas, más o menos los dos tercios de los productos
de las partidas de 8 dígitos del SA de toda la economía en 1987 podían
entrar libremente en el país, y sólo seguían prohibidos la octava parte
aproximadamente de ellos. Se trataba de un importante avance con respecto al
régimen comercial sumamente protegido de comienzos del decenio de 1980.
4.
En el decenio de 1990 se aceleró el proceso de liberalización. Un
importante cambio consistió en sustituir impuestos sobre las ventas de
tipos múltiples por un 15 por ciento de IVA. Los sucesivos presupuestos
anunciaron también reducciones progresivas de obstáculos arancelarios y no
arancelarios. En 1994, la parte de los productos de libre importación
aumentó al 94 por ciento de todos los productos de las partidas de 8
dígitos del SA, y sólo quedó prohibido el 0,4 por ciento. Durante ese
proceso, el ritmo de la liberalización de las importaciones de bienes
intermedios y de capital avanzó mucho más rápidamente que el de bienes de
consumo. El 76 por ciento de los bienes intermedios y el 73 por ciento de
los bienes de capital se podían importar ya sin restricciones en 1987;
estas proporciones pasaron al 97 por ciento y al 93 por ciento,
respectivamente, en 1994. Además de suprimir las restricciones no
arancelarias, también se ha producido un drástico recorte de los tipos de
protección nominal en el transcurso de los años. En los cuadros 1 y 2 se
resumen las reducciones de los obstáculos arancelarios y no arancelarios,
como resultado de ese proceso de liberalización.
Cuadro
1 Volver
al principio
Tendencias
medias y dispersión de aranceles, ejercicios económicos de 1991 a 2000
(Porcentaje)
|
Descripción
|
1991
|
1992
|
1993
|
1994
|
1995
|
1996
|
1997
|
1998
|
1999
|
2000
|
|
Número
de tipos de arancel
|
17
|
17
|
14
|
11
|
5
|
6
|
6
|
6
|
6
|
4
|
|
Recargo
para el desarrollo de infraestructuras
|
--
|
--
|
--
|
--
|
--
|
--
|
--
|
2.5
|
2.5
|
2.5
|
|
Promedio
de derechos de licencia
|
--
|
1.2
|
1.4
|
1.5
|
1.5
|
1.2
|
1.3
|
1.3
|
1.0
|
--
|
|
Tipo
máximo de derechos de aduana
|
350
|
350
|
300
|
300
|
60
|
50
|
45
|
42.5
|
40.5
|
37.5
|
Fuente:
BBS; NBR.
Cuadro
2 Volver
al principio
Tipo arancelario medio ponderado para las importaciones en
Bangladesh, ejercicios económicos de 1991 a 1999
(Porcentajes)
|
Categorías
de importaciones |
1991 |
1992 |
1993 |
1994 |
1995 |
1996 |
1997 |
1998 |
1999 |
|
Insumos
intermedios |
24,1 |
24,1 |
23,6 |
22,9 |
26,3 |
22,43 |
21,40 |
20,95 |
21,45 |
|
Bienes
de capital |
18,7 |
18,7 |
18,4 |
16,1 |
12,5 |
9,61 |
10,81 |
8,38 |
8,57 |
|
Bienes
de consumo finales |
47,3 |
47,3 |
36,5 |
36,7 |
26,4 |
23,57 |
24,85 |
17,56 |
11,19 |
|
Importaciones
totales |
24,1 |
24,1 |
23,6 |
24,1 |
20,8 |
17,01 |
17,90 |
16,06 |
14,68 |
Fuente:
NBR.
II. Estructura
arancelaria
5. Como puede
verse en el cuadro anterior, el tipo de arancel máximo (derechos de
aduana) disminuyó de 350 por ciento en el ejercicio económico de 1991
a 40 por ciento en el de 1999. En el presupuesto del ejercicio
económico de 2000, el tipo de arancel máximo se redujo de nuevo a 37,5
por ciento. A diferencia del elevadísimo tipo arancelario de comienzos
del decenio de 1990, las reducciones logradas en los tipos arancelarios
máximos y medios son importantes. Ahora bien, el tipo medio tiende a
disminuir sustancialmente porque muchas de las importaciones no
competidoras
-como las materias primas de que no se dispone en el país y la
maquinaria y el equipo- entran a tipos de derechos nulos o muy bajos.
Las importaciones competidoras tienen tipos arancelarios más altos,
pues casi el 25 por ciento de las líneas arancelarias (sobre todo
productos acabados) están gravadas con el tipo máximo.
Cuadro
3 Volver
al principio
Supresión
gradual de restricciones cuantitativas, ejercicios económicos de 1990 a
2002
(Números
de códigos de 4 dígitos del SA)
|
Orden
relativa a la política de importación |
Total
de importaciones prohibidas y restringidas |
Razones
comerciales |
Razones
no comerciales |
|
Prohibidas |
Restringidas |
Mixtas |
|
1990-91 |
239 |
93 |
47 |
39 |
60 |
|
1995-97 |
120 |
5 |
6 |
17 |
92 |
|
1997-2002 |
129 |
7 |
9 |
17 |
96 |
Fuente:
Ministerio de Comercio.
6.
El porcentaje de productos sujetos a restricciones cuantitativas
relacionadas con el comercio ha disminuido del 40 por ciento al 2 por ciento,
al nivel de 8 dígitos del SA. La mayoría de estas reducciones se han
realizado desde 1992. Como resultado de las reformas, los tipos de arancel
medio no ponderado han disminuido del 89 por ciento en 1990/91 al 20 por
ciento aproximadamente en 1998/99, en tanto que el tipo arancelario
medio ponderado para las importaciones ha bajado del 30 por ciento al
16 por ciento más o menos.
7.
La reducción de los aranceles y la supresión de las restricciones
cuantitativas han contribuido a lo largo de los años a disminuir la
diferencia entre el tipo de cambio oficial y el tipo de cambio del mercado.
El mercado de divisas se unificó en 1992, y Bangladesh aceptó las
obligaciones del artículo VIII del Convenio constitutivo del FMI en
1994, siendo totalmente convertible la taka para las transacciones de cuenta
corriente.
8.
La liberalización del comercio en Bangladesh parece haber avanzado a mayor
ritmo que en muchos países vecinos. Los exportadores de Bangladesh han
tenido gran éxito en la penetración en los mercados sumamente competitivos
de la Unión Europea y de los Estados Unidos. En algunos casos, la tasa de
utilización del contingente para las diversas categorías de prendas de
vestir se ha acercado recientemente al 100 por ciento en Bangladesh. A lo
largo de los años, Bangladesh ha logrado mejorar la calidad del producto y
ha conseguido mayor aceptación en los mercados internacionales, aumentando
las exportaciones de prendas de vestir del 5,2 por ciento de las
importaciones mundiales totales en 1995 al 6,8 por ciento en 1997. Los
exportadores de prendas de vestir han mejorado gradualmente su posición en
el mercado en los últimos años, y exportan cada vez más productos
sofisticados como trajes sastre, chaquetas y productos de marca de gran
calidad. En los últimos años, algunos exportadores también han logrado
penetrar en el mercado del Japón, donde tanto se cuida la calidad. Como
resultado, las exportaciones de mercancías, encabezadas por la industria
del vestido, crecieron a una proporción media anual impresionante del 17
por ciento en dólares estadounidenses entre 1990/91 y 1997/98. Sin embargo,
la base de exportación ha sido muy limitada, procediendo la mayor parte de
los ingresos en divisas de unos cuantos sectores. La supresión de los
contingentes del Acuerdo Multifibras en 2004, en virtud del Acuerdo sobre
los Textiles y el Vestido de la Ronda Uruguay, puede originar para
Bangladesh la pérdida de su acceso preferencial en esos mercados. Si bien
los exportadores de Bangladesh han empezado a competir efectivamente en los
mercados mundiales, debido a la reducción gradual del acceso preferencial y
a la supresión de contingentes, previstas para 2005, tendrán que ser más
eficientes, mejorar la calidad del producto y lograr que los precios de sus
productos sean competitivos.
9.
El Gobierno está tomando medidas para mejorar la infraestructura
relacionada con el comercio, tanto física como institucional, para afrontar
el desafío de la dinámica de las tendencias del comercio actuales y
futuras. Si tienen éxito, el sector privado podrá diversificarse en
productos de más valor añadido y reducir la dependencia de la economía de
unos cuantos artículos. El Gobierno es consciente de la urgente necesidad
de lograr la gestión comercial y ha lanzado con tal fin un programa de
modernización de las aduanas y los impuestos a largo plazo. También hay
iniciativas para reforzar la capacidad de la Comisión Arancelaria de
Bangladesh con objeto de ayudar efectivamente al Gobierno y al sector
privado a cumplir las obligaciones que imponen las normas de la OMC y
diversos acuerdos de cooperación regional. Se espera que, a medio plazo, la
administración de aduanas se convierta en un organismo para facilitar el
comercio.
III.
Resultados
económicos
10.
En los resultados económicos influyen una serie de factores, cuantitativos
y cualitativos. Es bastante difícil determinar con precisión la
contribución de la liberalización del comercio a los resultados
económicos. No obstante, su importancia puede indicarse asociando la
liberalización del comercio al cambio en algunos indicadores
macroeconómicos como la tasa de crecimiento del PIB, la tasa de relación,
los resultados de las exportaciones, la balanza por cuenta corriente, etc.
La
11.
liberalización del comercio ha contribuido, al parecer, junto a otras
reformas orientadas a los mercados y una buena gestión macroeconómica, a
mejorar los resultados macroeconómicos. La población de Bangladesh se ha
beneficiado de la mejora de las políticas, acelerándose el crecimiento del
PIB per cápita al 3,2 por ciento anual de 1991 a 1998, frente al 1,7 de
1984 a 1990. Las tasas de crecimiento del PIB per cápita en ambos períodos
hubieran sido más altas si el país no fuera una zona propensa a desastres,
pues en 1987, 1988 y en 1998 se produjeron inundaciones devastadoras, y
en 1991 un ciclón catastrófico. El ejercicio financiero de 1999 ha
sido difícil para Bangladesh. Las inundaciones de 1998 impusieron
dificultades a millones de personas y causaron colosales pérdidas
económicas. Pero, a pesar de los adversos efectos de las inundaciones, el
resultado real de la economía ha sido mucho mejor de lo previsto después
de las inundaciones. La oportuna iniciativa del Gobierno y el coraje de la
población han representado una importante contribución en el proceso de
recuperación.
12.
Se
espera que la tasa de crecimiento del PIB alcance el 5,47 por ciento en el
ejercicio económico de 2000, frente al 4,88 por ciento en el de 1999. Las
tendencias a largo plazo de los cambios en la composición sectorial del PIB
muestran que la parte relativa del sector agropecuario disminuyó del 30 por
ciento aproximadamente del PIB en los primeros años del decenio de 1990 al
25 por ciento más o menos a finales del de 1990. En cambio, la parte
del sector manufacturero aumentó del 12-13 por ciento al 15-16 por ciento
del PIB en el período correspondiente. Las partes de otros sectores de la
economía permanecieron relativamente estables durante el mismo período.
Esos cambios indican que, si bien la producción agropecuaria ha aumentado a
un ritmo sostenido, su contribución relativa disminuye, en tanto que la de
la industria y el sector de los servicios ha aumentado a lo largo de los
años. Las variaciones recientes no indican una inversión de tendencia,
sino las repercusiones de perturbaciones temporales.
13.
El
sector agropecuario, que proporciona alrededor de la cuarta parte del PIB,
superó los efectos de las inundaciones. Con la liberalización progresiva
del entorno de política comercial y el resultante aumento de las
importaciones en el decenio de 1990 ha mejorado la posición exterior de
Bangladesh. El déficit por cuenta corriente, excluidas las donaciones,
pasó del 2,2 por ciento en 1996/97 al 1,2 por ciento del PIB en
1997/98.
14.
El
déficit presupuestario en el ejercicio económico de 1999 se ha estimado en
el 5,3 por ciento, en lugar del 4,2 por ciento del PIB en el ejercicio
anterior. Se siguió una política monetaria expansionista, y el dinero en
sentido amplio (M2) aumentó un 12 por ciento en los 12 meses que terminaron
en abril de 1999, frente a un incremento de 8,7 por ciento el año anterior.
En los dos primeros trimestres del ejercicio económico de 1999 hubo una
presión al alza de los precios, pero después de la nueva cosecha
disminuyó la tasa de inflación. Debido sobre todo a la bajada de los
precios de los alimentos, la tasa de inflación ajustada trimestralmente
disminuyó del 12,7 por ciento en diciembre de 1998 al 7,5 por ciento en
abril de 1999.
15.
En
el presupuesto del ejercicio económico de 2000 se ha insistido en la
movilización de recursos nacionales, la promoción de la expansión
industrial impulsada por la exportación y la mitigación de la pobreza. Se
han introducido cambios en la tributación para aumentar los ingresos y
mejorar la eficiencia del sistema fiscal. Para alentar la inversión privada
en el sector de la exportación se han ofrecido bonos del Estado de interés
variable por un total del orden de 200 millones de dólares EE.UU. a fin de
atraer recursos para la inversión industrial. También se ha avanzado en la
promulgación de leyes y la creación de tribunales especiales para juzgar a
quienes no pagan los préstamos, en la apertura de los sectores de las
telecomunicaciones y de la energía a la inversión privada, y en la
recuperación de costos para servicios públicos.
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Cuadros
en esta pagina:> Tendencias
medias y dispersión de aranceles, ejercicios económicos de 1991 a 2000
> Tipo arancelario medio ponderado para las
importaciones en Bangladesh, ejercicios económicos de 1991 a 1999
> Supresión gradual de restricciones cuantitativas,
ejercicios económicos de 1990 a 2002
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