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La
reforma económica del Gabón se verá beneficiada
con
una mayor participación en el sistema multilateral
de comercio
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La reforma
económica del Gabón se vería beneficiada con una mayor
participación en el sistema multilateral de comercio, según un
informe de la OMC sobre las políticas y prácticas comerciales del
Gabón. El entablar un diálogo sostenido con los interlocutores
comerciales y el procurar un mayor respeto de las normas y disciplinas
de la OMC constituiría un baluarte más eficaz contra las presiones
proteccionistas. Una vez que el Gabón consiga coronar la transición
a la economía posterior al auge del petróleo, apoyándose más en la
empresa privada que en la actividad económica dirigida por el Estado
y financiada con los ingresos del petróleo, el país aprovechará
mejor las oportunidades comerciales que ofrece el sistema multilateral
de comercio. El informe también destaca los beneficios de la
asistencia técnica en el logro de una mayor participación.
El informe
señala que desde los primeros años 90 el Gabón inició dos
transiciones muy importantes para el futuro del país: por una parte,
la incorporación de la libre competencia en el mercado interno para
estimular la economía posterior al auge del petróleo, y por la otra,
la democratización de la vida política, que debería culminar en
2005 con el primer traspaso del poder presidencial desde el año 1967.
La
reforma económica apunta a lograr una economía diversificada y
competitiva, que permita equilibrar el mercado de trabajo mediante la
oferta de empleo. En efecto, la principal riqueza del Gabón es el
petróleo, pero la producción nacional ha comenzado a disminuir en
1997, fenómeno que continuará si no se descubren nuevos yacimientos.
Desde entonces, el país se ha visto atrapado por la crisis económica,
y a la caída del 9,6 por ciento del PIB en términos reales en 1999
le siguió una nueva reducción del 1,3 por ciento en el año 2000.
Gracias
a los ingresos del petróleo, que actualmente representan el 60 por
ciento del presupuesto público, el Estado ocupa desde hace tiempo el
primer lugar como empleador e inversionista, lo cual hace que las
empresas del Gabón vivan de los mercados públicos. Los controles del
gasto público han hecho disminuir las inversiones públicas en los
últimos años. El sector industrial y el agropecuario no han colmado
el vacío, al estar en gran parte poco desarrollados; también los
servicios podrían contribuir más a la actividad económica. Las
necesidades de la población en materia de alimentos y productos
manufacturados son satisfechas principalmente por las importaciones,
financiadas sobre todo con los ingresos procedentes de las
exportaciones del petróleo y también de la madera.
La
evolución favorable del precio del petróleo en los mercados
internacionales en 1999 y 2000 ha compensado con creces la
disminución del volumen exportado y se ha traducido en el aumento de
los ingresos de exportación del petróleo (75 por ciento del total).
La recuperación de las exportaciones de los productos forestales
también ha sido notable, tanto en cuanto a su volumen como al precio
vigente en los mercados internacionales. Las exportaciones de todos
los productos han aumentado un tercio en 1999 y un 20 por ciento en
2000 (en dólares de los Estados Unidos). En cambio, en 1999 las
importaciones disminuyeron y en el año 2000 acusaron un aumento menor
que el de las exportaciones. En consecuencia, en 1999 y 2000 la cuenta
corriente del Gabón ha arrojado saldo positivo.
Aunque
el Gabón es rico en términos de renta por habitante, está muy
endeudado y ha tenido dificultades persistentes para mantener el
servicio de su deuda. En 2002-2005 las autoridades prevén que las
dificultades aumentarán en ese sentido debido a la reducción de los
ingresos petroleros causada por la merma de la producción nacional de
petróleo. Las autoridades tienen la intención de proseguir los
esfuerzos encaminados a controlar el gasto público y a aumentar los
ingresos no petroleros mediante métodos de recaudación más eficaces,
a fin de liberar excedentes en forma continua.
Tras
concertar un acuerdo con el FMI a fines del año 2000, la reforma del
Gabón se ha orientado al logro de tres objetivos principales: el
saneamiento de las finanzas públicas con miras a garantizar la
estabilidad económica; el proceso de privatización encaminado a
reducir las limitaciones estructurales de la economía, y la reforma
de la función pública, a fin de controlar y mejorar la prestación
de los servicios en beneficio de los ciudadanos.
El
Gabón cuenta con las inversiones extranjeras fuera del sector del
petróleo a fin de afianzar una nueva base para la actividad
económica. Uno de los medios para alcanzar ese fin es la
privatización de las empresas estatales. Ya se han privatizado las
empresas estatales del agua y la electricidad (1997), del azúcar
(1997), de la explotación de la madera (1998), de importación y
distribución de productos alimenticios y productos diversos (1998),
de ferrocarriles (1999) y del cemento (2000). Sin embargo, el proceso
de privatización ha perdido dinamismo a partir de 1999. En 2001
las privatizaciones tendrán lugar prioritariamente en las
telecomunicaciones, el transporte aéreo y el sector agroalimentario.
El
Gabón ha mejorado el entorno de la actividad económica con una
importante reforma de aspectos clave de la reglamentación. Se ha
introducido un nuevo código de inversiones que ofrece niveles de
protección normalizados y se han modificado los códigos para la
inversión en silvicultura, minería y petróleo. Se ha simplificado
el establecimiento de empresas mediante un procedimiento de ventanilla
única. También es significativa la aplicación de nuevas leyes
comerciales, convenidas a nivel regional en el marco de la OHADA.
Están previstas nuevas reformas, en concreto mediante la aprobación
legislativa de un proyecto de ley contra la corrupción y de un
Código del Trabajo revisado.
La
reforma comercial también ha desempañado una función importante en
el nuevo entorno económico. La política de comercio exterior del
Gabón consiste principalmente en la que decide la Comunidad
Económica y Monetaria del África Central (CEMAC), que absorbió a la
Unión Aduanera y Económica del África Central (UDEAC), creada en
1964. La reforma comercial y el proceso de integración regional
fueron reimpulsados mediante la reforma fiscal y aduanera de 1993 que
siguió a la devaluación del franco CFA en 1992. La reforma ha dado
lugar a un Arancel Exterior Común (AEC), un Arancel Preferencial
Generalizado (APG) y a límites sobre los niveles del impuesto sobre
la cifra de negocios y de los impuestos especiales de consumo.
Los
niveles de los aranceles acordados en el marco del AEC son superiores,
en alrededor del 40 por ciento de las líneas, a los consolidados por
el Gabón en su lista de la OMC. El Gobierno tiene la intención de
renegociar su arancel consolidado para suprimir la diferencia con los
niveles arancelarios aplicados y lograr la coherencia entre los
niveles regional y multilateral de la política comercial. En otros
aspectos, la participación del Gabón en el sistema multilateral
tampoco ha respondido a las expectativas del Gobierno, debido a lo
limitado de los recursos disponibles. Se han enviado pocas
notificaciones y existen lagunas en la comprensión del sistema y de
sus beneficios potenciales para el Gabón.
El
informe dice que las autoridades deberían examinar la posibilidad de
asumir compromisos más consecuentes sobre los servicios en el marco
del AGCS y de sus Protocolos IV y V, a fin de alentar la inversión en
los servicios. Ello apuntaría a ofrecer a los inversionistas un
entorno económico en el cual la prestación de los servicios básicos
que apuntalan la actividad productora y el comercio internacional -transporte
y comunicaciones, finanzas y energía-, se facilitase a precios
competitivos.
Nota
para las redacciones
En
los exámenes de las políticas comerciales, ejercicio prescrito en
los Acuerdos de la OMC, se examinan y se evalúan a intervalos
regulares las políticas comerciales y relacionadas con el comercio de
los países Miembros. También se siguen de cerca los acontecimientos
importantes que pueden tener consecuencias para el sistema mundial de
comercio. Para cada examen se elaboran dos documentos: una exposición
de políticas que presenta el gobierno del Miembro objeto de examen, y
un informe detallado que redacta de manera independiente la
Secretaría de la OMC. Estos dos documentos son luego examinados por
el conjunto de Miembros de la OMC en el Órgano de Examen de las
Políticas Comerciales (OEPC). Esos documentos y las actas de las
reuniones del OEPC se publican poco después. Desde la entrada en
vigor del Acuerdo sobre la OMC en 1995, los informes abarcan también
las esferas de los servicios y de los aspectos de los derechos de
propiedad intelectual relacionados con el comercio.
En
lo que respecta al presente examen, el Órgano de Examen de las
Políticas Comerciales examinará el informe de la Secretaría de la
OMC y la exposición de políticas elaborada por el Gobierno del
Gabón los días 26 y 28 de junio de 2001. El informe de la
Secretaría abarca la evolución de todos los aspectos de las
políticas comerciales del Gabón inclusive sus leyes y reglamentos
internos, el marco institucional y las políticas comerciales por
medida y por sector.
Se
adjuntan al presente comunicado de prensa las observaciones
recapitulativas que figuran en el informe de la Secretaría y algunos
extractos de la exposición de políticas del Gobierno. Los
periodistas pueden obtener el texto del informe de la Secretaría y de
la exposición de políticas del Gobierno en el espacio destinado a
los comunicados de prensa en el sitio de la OMC en Internet (www.wto.org).
Estos dos documentos, el acta de los debates del OEPC y el resumen del
Presidente se publicarán oportunamente en una versión encuadernada y
podrán obtenerse en la Secretaría, Centro William Rappard, 154
rue de Lausanne, 1211 Ginebra 21.
Desde
diciembre de 1989 se han finalizado los siguientes exámenes:
la
Argentina (1992 y 1999), Australia (1989, 1994 y 1998), Austria
(1992), Bahrein (2000), Bangladesh (1992 y 2000), Benin (1997),
Bolivia (1993 y 1999), Botswana (1998), el Brasil (1992, 1996 y 2000),
Brunei Darussalam (2001), Burkina Faso (1998), Camerún (1995), el
Canadá (1990, 1992, 1994, 1996, 1998 y 2000), Chile (1991 y 1997),
Chipre (1997), Colombia (1990 y 1996), las Comunidades Europeas (1991,
1993, 1995, 1997 y 2000), Corea, República de (1992, 1996 y 2000),
Costa Rica (1995 y 2001), Côte d'Ivoire (1995), Egipto (1992 y
1999), El Salvador (1996), los Estados Unidos (1989, 1992, 1994, 1996
y 1999), Fiji (1997), Filipinas (1993 y 1999), Finlandia (1992),
Gabón (2001), Ghana (1992 y 2001), Guinea (1999), Hong Kong
(1990, 1994 y 1998), Hungría (1991 y 1998), la India (1993
y 1998), Indonesia (1991, 1994 y 1998), Islandia (1994 y 2000),
Islas Salomón (1998), Israel (1994 y 1999), Jamaica (1998), el
Japón (1990, 1992, 1995, 1998 y 2000), Kenya (1993 y 2000),
Lesotho (1998), Macao (1994 y 2001), Madagascar (2001), Malasia (1993
y 1997), Malí (1998), Marruecos (1989 y 1996), Mauricio (1995),
México (1993 y 1997), los Miembros de la OMC en la OECO (2001),
Mozambique (2001), Namibia (1998), Nicaragua (1999), Nigeria (1991 y
1998), Noruega (1991, 1996 y 2000), Nueva Zelandia (1990 y 1996),
el Pakistán (1995), Papua Nueva Guinea (1999), el Paraguay (1997), el
Perú (1994 y 2000), Polonia (1993 y 2000), la República Checa
(1996), la República Dominicana (1996), la República Eslovaca
(1995), Rumania (1992 y 1999), Senegal (1994), Singapur (1992, 1996 y
2000), Sri Lanka (1995), Sudáfrica (1993 y 1998), Suecia (1990 y
1994), Suiza (y conjuntamente con Liechtenstein) (1991, 1996 y 2000),
Swazilandia (1998), Tailandia (1991, 1995 y 1999), Tanzanía (2000),
Togo (1999), Trinidad y Tabago (1998), Túnez (1994), Turquía (1994 y
1998), Uganda (1995), el Uruguay (1992 y 1998), Venezuela (1996),
Zambia (1996) y Zimbabwe (1994).
Informe
de la Secretaría Volver
al principio
ÓRGANO
DE EXAMEN DE LAS POLÍTICAS COMERCIALES
GABÓN
Informe de la Secretaría Observaciones
recapitulativas
En
el decenio de 1990 el Gabón inició dos transiciones muy importantes
para el futuro del país: por una parte, la incorporación de la libre
competencia en el mercado interno para estimular la economía
posterior al auge del petróleo, y por la otra, la democratización de
la vida política con el primer traspaso del poder presidencial desde
el año 1967.
La
reforma económica del Gabón comenzó en 1986 con el primer programa
de ajuste estructural y, a partir de la devaluación del franco CFA en
1994, cobró un ritmo más acelerado en el marco de la reiniciación
del proceso de integración subregional; la participación en el
sistema multilateral todavía no se ha puesto al servicio de la
reforma. Se ha liberalizado el comercio exterior, se han establecido
el impuesto sobre el valor añadido (IVA) e impuestos especiales de
consumo, se ha actualizado la legislación comercial y se han creado
nuevos sistemas de reglamentación y supervisión de los servicios
financieros. En el futuro la integración tendrá lugar en un nuevo
marco, la Comunidad Económica y Monetaria del África Central (CEMAC),
establecida en 1998.
Las
autoridades del Gabón han completado las mencionadas reformas con la
adopción de un nuevo régimen de inversiones y la actualización de
algunos códigos sectoriales (minería y turismo). Asimismo, se ha
emprendido la privatización de las empresas públicas y se ha
elaborado una política en materia de competencia que todavía no se
aplica.
Tras
concertar un acuerdo con el FMI a fines del año 2000, la reforma del
Gabón se ha orientado al logro de tres objetivos principales: el
saneamiento de las finanzas públicas con miras a garantizar la
estabilidad macroeconómica; el proceso de privatización encaminado a
reducir las limitaciones estructurales de la economía, y la reforma
de la función pública, a fin de controlarla y mejorar la prestación
de los servicios en beneficio de los ciudadanos. Asimismo, el Gabón
se ha comprometido a establecer un mecanismo específico para combatir
con mayor eficacia la corrupción.
La
reforma económica apunta a lograr una economía diversificada y
competitiva, que permita equilibrar el mercado de trabajo mediante la
oferta de empleo. En efecto, la principal riqueza del Gabón es el
petróleo, pero la producción nacional ha comenzado a disminuir en
1997, fenómeno que continuará si no se descubren nuevos yacimientos
gracias a los ingresos del petróleo, que actualmente representan el
60 por ciento del presupuesto público, el Estado ocupa desde hace
tiempo el primer lugar como empleador e inversionista, lo cual hace
que las empresas del Gabón vivan de los mercados públicos. Dado que
el sector industrial y el agropecuario están poco desarrollados, las
necesidades de la población en materia de alimentos y productos
manufacturados son satisfechas principalmente por las importaciones.
Las
tres cuartas partes de la población viven en zonas urbanas, pues el
bajo rendimiento de la agricultura de subsistencia propicia el éxodo
rural. Hay desempleo y un sector informal importante. El nivel de vida
se encuentra por debajo del que correspondería al ingreso por
habitante y se caracteriza por la pobreza.
Asimismo,
el país tiene un elevado nivel de endeudamiento externo, cuyo
servicio resulta difícil de atender desde hace tiempo, aunque el Club
de París ha otorgado diversos alivios de la carga de la deuda,
últimamente a fines del año 2000. El agotamiento de la riqueza
petrolera amenaza con profundizar el desempleo y la pobreza y
dificultar aún más la gestión de la deuda, a menos que se imprima
un mayor dinamismo al sector privado, que tomaría el lugar del Estado
como base de la economía.
Para
desarrollar la economía posterior al auge del petróleo, el Gabón se
basa en una estrategia de desarrollo industrial, en particular, de las
industrias de transformación de la madera, las actividades
relacionadas con la pesca y la explotación de los recursos mineros y
energéticos; además, cuenta con explotar el potencial del turismo.
Las autoridades también desean reactivar el sector agropecuario.
Entorno
económico
La
evolución de la producción nacional de petróleo y la oscilación de
su precio en el mercado internacional tienen una influencia decisiva
en la economía del Gabón. Cuando la producción nacional comenzó a
disminuir en 1997, se desencadenó la crisis económica por la que
atraviesa el país. La caída del 9,6 por ciento del PIB en términos
reales en 1999 fue seguida de una nueva reducción del 1,3 por ciento
en el año 2000. Esas reducciones obedecen al retroceso de la
producción nacional de petróleo y a la disminución de las
inversiones públicas motivada por el control necesario del gasto
público, aunque el sector de la madera ha repuntado. Las presiones
inflacionistas se mantuvieron bajo control en el año 2000.
La
evolución favorable del precio del petróleo en los mercados
internacionales en 1999 y 2000 ha compensado con creces la
disminución del volumen exportado y se ha traducido en el aumento de
los ingresos de exportación del petróleo (75 por ciento del total).
La recuperación de las exportaciones de los productos forestales
también ha sido notable, tanto en cuanto a su volumen como al precio
vigente en los mercados internacionales. Las exportaciones de todos
los productos han aumentado un tercio en 1999 y un 20 por ciento
en 2000 (en dólares de los Estados Unidos). En cambio, en 1999 las
importaciones disminuyeron y en el año 2000 acusaron un aumento menor
que el de las exportaciones. En consecuencia, en 1999 y 2000 la
cuenta corriente del Gabón ha arrojado saldo positivo.
Política
comercial - Política multilateral
El
Gabón es uno de los Miembros fundadores de la OMC, tras haber
mantenido relaciones desde 1963 con el GATT de 1947, y otorga como
mínimo el trato de nación más favorecida (NMF) a las importaciones
de los países Miembros de la Organización. Asimismo, ha notificado
la puesta en vigor, a partir del año 2000, del Acuerdo sobre
Valoración en Aduana, con algunas reservas. En la actualidad el país
participa en los debates sobre el programa futuro de la OMC en el
marco del Grupo Africano, y ha sido anfitrión de la Reunión de
Ministros Africanos de Comercio celebrada en Libreville en noviembre
de 2000.
El
Gabón ha consolidado los derechos de aduana de las líneas
arancelarias en su conjunto en el transcurso de la Ronda Uruguay,
fijando como tope el 15 por ciento para la mayoría de los productos
no agropecuarios y el 60 por ciento para los agropecuarios. El
promedio aritmético de los derechos de aduana consolidados es de
22,2 por ciento, mientras que el promedio de los derechos NMF
efectivamente aplicados por el Gabón es de 18,3 por ciento en el año 2001.
Cabe señalar, empero, que los tipos efectivamente aplicados son
superiores a los niveles consolidados en alrededor del 40 por
ciento de las líneas (véase infra).
Los
compromisos específicos del Gabón en el marco del AGCS se refieren a
los servicios financieros y el turismo. En cuanto a los seguros (incluido
el seguro de vida) y a los servicios bancarios y otros servicios
financieros, los principios del acceso a los mercados y del trato
nacional se aplican sin limitaciones, salvo en lo relativo al
movimiento de personas físicas. El Gabón permite el ingreso y la
estancia temporal en el país de directores, cuadros superiores y
especialistas.
El
Gabón se ha acogido a las disposiciones transitorias previstas en el
artículo 65 del Acuerdo sobre los ADPIC, a fin de prorrogar hasta el
año 2000 la aplicación completa del Acuerdo (excepto en el caso de
los artículos 3, 4 y 5). Dicha aplicación ha sido prevista por la
Organización Africana de la Propiedad Intelectual (OAPI), creada por
el Acuerdo de Bangui (1977), de la cual el Gabón es miembro. La OAPI
ha actualizado las disposiciones pertinentes y en 1999 se suscribió
el Acuerdo de Bangui revisado. El Gabón lo ha ratificado pero el
Acuerdo entrará en vigor en forma definitiva una vez que haya sido
ratificado por los cinco países miembros (de un total de 15) que
todavía no lo han hecho y que deberán hacerlo en el transcurso de
2001. La defensa de los derechos de propiedad intelectual incumbe a
las autoridades nacionales, su policía y su sistema judicial.
La
participación del Gabón en el sistema multilateral no se encuentra a
la altura de las expectativas de las autoridades del país debido a la
escasez de recursos disponibles para ese fin. En efecto, se han
presentado pocas notificaciones y existen lagunas en lo atinente a la
comprensión del sistema y de los beneficios que puede brindar al
país. En ese sentido, el Gabón desea obtener el apoyo de los
Miembros y de la Secretaría de la OMC, sobre todo en el ámbito de la
asistencia técnica.
Política
regional
La
política comercial del Gabón consiste principalmente en la
aplicación de la política decidida con sus vecinos en el seno de la
Unión Aduanera y Económica del África Central (UDEAC), creada en
1964, que actualmente forma parte del bagaje de la CEMAC.
La
integración regional ha recibido un nuevo impulso gracias a la
reforma del régimen fiscal y aduanero de 1993. Dicha reforma ha
introducido principalmente un Arancel Exterior Común (AEC), un
Arancel Preferencial Generalizado (APG) y un acuerdo relativo al
Impuesto sobre al Volumen de Negocios (IVN) y a los impuestos
especiales de consumo. Para reducir la dispersión de los derechos y
dar mayor transparencia al arancel, los productos se clasifican en una
de las cuatro categorías siguientes: 5 por ciento, 10 por ciento, 20
por ciento y 30 por ciento. El APG, reducido a cero en 1998, se aplica
únicamente a los productos originarios de la UDEAC, según criterios
estrictos en materia de origen.
Asimismo,
los países han acordado la eliminación de un gran número de
regímenes de franquicia relativos a derechos e impuestos, así como
de restricciones cuantitativas. El Gabón eliminó estas últimas en
1996, con excepción de las aplicables al azúcar y al agua mineral,
de las cuales sólo la del azúcar se encuentra en vigor actualmente
y, según aclaran las autoridades del Gabón, se mantendrá hasta el
año 2004. En el caso de los productos agropecuarios, se requieren
licencias de importación y certificados sanitarios o fitosanitarios y
los productos clasificados como peligrosos (armas, explosivos,
productos químicos) también están sometidos al régimen de
licencias.
En
el marco de la reforma del régimen fiscal y aduanero, los países
miembros de la UDEAC se arrogaron el derecho de aplicar hasta el 30 de
junio de 2000 un recargo transitorio (de hasta el 30 por ciento) a una
lista de bienes importados de cualquier origen; empero, a abril de
2001 el Gabón todavía no había eliminado definitivamente ese
recargo. El tipo aplicado es del 20 por ciento y afecta a 25 líneas
arancelarias, principalmente los aceites vegetales, los jabones y los
cigarrillos. Debido a la aplicación del AEC y del recargo, el
promedio aritmético de los derechos de aduana del Gabón en 2001
asciende al 18,3 por ciento.
Cabe
señalar que el nivel de los derechos de aduana efectivamente
aplicados por el Gabón dentro del AEC, así como la aplicación del
recargo, se sitúan por encima de los niveles máximos de la Lista
XLVII en aproximadamente el 40 por ciento de las líneas arancelarias.
Ese problema se explica sobre todo por la falta de coordinación
interna entre los Ministerios que participaron en la negociación de
la Ronda Uruguay y los encargados de la política comercial regional.
Las autoridades del Gabón han tomado conciencia del problema en el
transcurso de la preparación del examen de las políticas comerciales
y esperan solucionarlo.
Además
del AEC y el recargo, los productos importados en el Gabón están
sujetos al IVA (18 por ciento) y algunos (bebidas alcohólicas,
tabaco) también están gravados con impuestos especiales de consumo.
Los impuestos directos se aplican a la producción local, excepto en
el caso de algunos productos (cemento, azúcar, agua mineral, pollos),
de la producción de ciertas empresas estatales (agua mineral, jabón,
aceites) o de las materias primas procedentes de la agricultura, la
ganadería, la pesca y la caza, las cuales gozan de exenciones o
reducciones. No se aplica ninguna medida de protección comercial a
las importaciones; el Gabón ha elaborado recientemente una
legislación relativa al tema, pero todavía no ha entrado en vigor.
Debe
señalarse que las autoridades del Gabón tienen dificultades para
liberalizar el comercio cuando existe algún competidor nacional. Por
ejemplo, la prórroga del recargo se explica por la oposición de los
productores nacionales a la apertura del mercado. Empero, dado que el
número de industrias locales es pequeño, la gran mayoría de los
productos importados de consumo corriente no deben someterse a
derechos de aduana exorbitantes ni a niveles de impuestos superiores a
los que gravan la producción local.
El
Gabón permite que las empresas de los sectores favorecidos -el
petróleo y demás minerales, la silvicultura, el turismo-, importen
el equipo y los materiales que utilizan en régimen de franquicia de
derechos e impuestos o en admisión temporal. Algunos productos de
primera necesidad también están exentos de derechos e impuestos.
Debido a las exenciones y reducciones de derechos e impuestos, los
ingresos aduaneros del Gabón se han reducido casi en una cuarta parte.
Se trata de una norma importante, pues los ingresos de aduanas
representaron alrededor de una tercera parte de los ingresos no
petroleros en 1999 y tendrán una participación mayor aún en las
finanzas públicas de la economía posterior al auge del petróleo.
Política
en materia de inversiones
Para
lograr los objetivos de su estrategia de desarrollo industrial, el
Gabón cuenta con poder estimular la inversión extranjera. Uno de los
medios para alcanzar ese fin es la privatización de las empresas
estatales. Ya se han privatizado las empresas estatales del agua y la
electricidad (1997), del azúcar (1997), de la explotación de la
madera (1998), de importación y distribución de productos
alimenticios y productos diversos (1998), de ferrocarriles (1999)
y del cemento (2000). Sin embargo, el proceso de privatización ha
perdido dinamismo a partir de 1999. En 2001 las privatizaciones
apuntan prioritariamente a las empresas agroalimentarias, de
telefonía fija y de transporte aéreo.
Desde
1998 existe un nuevo marco normativo para las inversiones, excepto en
el caso del turismo y de los sectores de actividades ligadas a los
recursos naturales, de propiedad estatal, en cuyo caso existen
códigos específicos que también se han actualizado. Los
inversionistas extranjeros gozan de los privilegios y de la
protección que se ofrecen normalmente en el mercado internacional.
El nuevo régimen de inversiones se aplica sin distinción a
todos los inversionistas, tanto a los de origen extranjero como a los
nacionales del Gabón, con la excepción de las medidas de ayuda que
otorga el Estado a la pequeña y mediana empresa, siempre que el 51
por ciento de su capital sea de propiedad nacional y su dirección
esté a cargo de nacionales del Gabón.
Para
facilitar el establecimiento de nuevas empresas en el Gabón, en el
marco normativo se previó la creación de un organismo de promoción,
que se estableció en el año 2000. Su sistema de ventanilla única
simplificará las formalidades inherentes a la creación de empresas y
comenzará a funcionar en el transcurso de 2001.
Las
empresas extranjeras pueden contratar también empleados que no sean
nacionales del Gabón, con sujeción a ciertas condiciones. La
contratación de trabajadores nacionales del Gabón sigue sujeta al
Código de Trabajo, cuya flexibilización se encuentra en debate en el
Parlamento.
Políticas
sectoriales
Agricultura
El
sector comprende dos grandes vertientes, y las dos se encuentran en
dificultades. Una cuarta parte de la población del país vive fuera
de los centros urbanos y practica una agricultura de subsistencia de
bajo rendimiento, lo cual propicia el éxodo rural. La otra gran
vertiente de la producción agropecuaria es la de las empresas
públicas (aceites vegetales, jabones, agua mineral, ganadería, aves
de corral, frutas y legumbres y hortalizas) o recientemente
privatizadas (azúcar). Estas empresas, si bien están muy protegidas
en el mercado interno, no resultan rentables en la mayoría de los
casos.
Los
productos alimentarios representa cerca de un quinto de las
importaciones del país. La protección arancelaria, en promedio,
asciende al 22,9 por ciento, es decir, supera el promedio general del
18,3 por ciento. La protección no arancelaria está representada por
el IVA (18 por ciento) y los impuestos especiales de consumo
aplicables a ciertos productos importados, dado que se aplican
exenciones o reducciones a la producción nacional. Las empresas
estatales que participen en el sector de los aceites comestibles, los
jabones de uso doméstico, el azúcar, el café y el cacao también se
benefician con el monopolio que rige la comercialización de los
productos importados y de origen nacional. Esas medidas reflejan la
importancia de la ayuda concedida al sector agropecuario por las
autoridades del Gabón, pero resultan gravosas para los consumidores.
Las
autoridades reconocen que la participación del Estado en el sector
agroalimentario no ha rendido grandes frutos al país y actualmente
tratan de retirarse cediendo las actividades a empresas privadas.
Asimismo, tratan de estimular la producción de alimentos a fin de
reducir su incidencia en las importaciones y al efecto se está
debatiendo un proyecto de ley en el Parlamento.
Pesca
Con
800 km de costa y numerosos cursos de agua y ríos en el interior del
país, el Gabón tiene un fuerte potencial en el sector de la pesca
que las autoridades esperan desarrollar más a fondo en un contexto
sostenible. La pesca marítima ya se encuentra en explotación,
incluidos los buques de la Unión Europea y del Japón, en el contexto
de acuerdos bilaterales. La pesca continental está menos explotada y
la acuicultura, bastante menos aún. El pescado es el alimento básico
de la población y su explotación podría desarrollarse mediante la
acuicultura, también con miras a la exportación.
Silvicultura
Favorecidos
por el clima ecuatorial cálido y húmedo, los bosques vírgenes son
una de las grandes riquezas del Gabón, y pertenecen al Estado. Se
explota principalmente la especie okumé. La explotación
forestal para la obtención de la madera se encuentra en pleno
crecimiento. Las exportaciones de troncos se destinan principalmente a
los mercados de China y Francia. Los troncos están gravados con un
derecho de exportación del 15 por ciento, que no se aplica en el caso
de los productos transformados. Asimismo, el bosque puede ser
explotado como atracción turística, por la riqueza que encierra su
fauna y su flora, potencial poco desarrollado en la actualidad.
Las
empresas forestales que explotan los bosques están sujetas a las
leyes y reglamentos vigentes en la materia, administrados por las
autoridades del Gabón. Sin embargo, esas medidas resultan poco
eficaces en la práctica debido a la carencia de reglamentos y de
recursos para hacer respetar las disposiciones en vigor.
Actualmente
el Parlamento está analizando un proyecto de código en el cual se
prevé la introducción de importantes modificaciones. Éstas se
refieren especialmente a la adopción del concepto de gestión
sostenible en la explotación forestal y a las preferencias para
otorgar licencias de explotación a las empresas que tengan una
determinada capacidad de transformación. En ese sentido, las
autoridades quieren aumentar la contribución de la madera a la
actividad económica obligando a realizar una mayor transformación in
situ; en el año 2000 alrededor del 9 por ciento de las exportaciones
de madera (en volumen) correspondió a productos elaborados. Las
autoridades del Gabón admiten también que es necesario aumentar los
recursos humanos asignados a la administración de la ley.
Minería
Las
riquezas del subsuelo son propiedad del Estado, que se ocupa de su
explotación. El petróleo, la riqueza más importante del Gabón
desde el decenio de 1960, tiene un futuro incierto debido al
agotamiento natural de los yacimientos petrolíferos en explotación.
El Gabón desea estimular la exploración petrolera, pero los bloques
de acceso fácil ya han sido atribuidos y en la actualidad se ofrecen
a las empresas los bloques que se encuentran en la cuenca submarina.
Las empresas que se dedican a la exploración pueden beneficiarse con
incentivos de carácter fiscal y aduanero.
El
Gabón estimula también el descubrimiento de nuevas riquezas del
subsuelo. Dado que el yacimiento del manganeso se encuentra ya
explotado, se alienta la búsqueda de nuevos yacimientos. Al efecto,
desde 1999 rige un nuevo Código de Minería que también ofrece
incentivos de carácter fiscal y aduanero.
Ramas de producción
El
Gabón tiene pocas actividades industriales fuera de las vinculadas a
la transformación de materias primas, en especial la industria
agroalimentaria y la de la madera, las refinerías y la fabricación
de materiales de construcción. La participación de la industria en
el PIB es de alrededor del 5 por ciento. Con miras a estimular el
establecimiento de nuevas empresas en el sector, el Gabón ofrece
incentivos de carácter fiscal en el marco de la carta de inversiones.
Servicios
Transporte
El
Gabón exporta casi toda su producción nacional de petróleo, madera
y minerales e importa la mayor parte de los productos alimenticios y
manufacturados que necesita. En consecuencia, el transporte por vías
navegables en el interior del país y el transporte marítimo
constituyen un elemento fundamental de la vida económica del país.
Ahora bien, por diversas fallas de la competencia, el costo del
transporte y los gastos conexos resultan más elevados que en otros
países africanos.
La
red vial y la ferroviaria están poco desarrolladas en el Gabón. El
asfaltado de las rutas, cuyo nivel es de alrededor del 10 por
ciento, es prioritario para el programa de inversión nacional. Las
autoridades han otorgado la concesión del ferrocarril a una empresa
privada para aumentar la frecuencia y la calidad del servicio de la
única línea disponible.
Las
redes se han establecido para satisfacer necesidades nacionales
puntuales y no están integradas en una infraestructura común con los
países asociados de la CEMAC. La falta de integración de las redes
es una falencia considerable para el proyecto del mercado común, ya
que dificultaría la comunicación entre los operadores económicos
instalados en los diferentes países.
El
transporte aéreo también es importante tanto para el comercio de
mercancías como para el turismo, pero es sumamente gravoso. La
empresa nacional está en vías de privatización.
Telecomunicaciones
Alrededor
del 4 por ciento de la población tiene acceso a la telefonía fija y
el 8 por ciento, a la celular, y el nivel de uso de Internet es
muy bajo. Esos porcentajes se encuentran muy por debajo de los
registrados en países con una renta per cápita comparable. Ello
obedece a las escasas inversiones de la empresa nacional en la
infraestructura de las telecomunicaciones.
El
Gabón trata de propiciar el desarrollo de las comunicaciones mediante
la privatización de la empresa nacional, el Gabón Telecom,
actualmente en curso. Se prevé ceder las dos terceras partes a un
operador privado mientras que el Estado conservaría el resto. El
Gabón Telecom mantendría el monopolio de la telefonía fija hasta el
año 2005. El mercado de la telefonía móvil se abrió en el
año 2000 con la expedición de tres licencias.
Turismo
El
componente más importante del turismo corresponde a los viajes de
negocios, que tienen como destino principal Libreville. El Gabón
tiene la intención de fomentar los viajes de placer, en especial en
torno de los 140 sitios y reservas turísticos que ofrecen
posibilidades para el turismo ecológico. A tal fin, en el año 2000
se ha adoptado una orden relativa a la inversión en el sector que
ofrece a las empresas incentivos de carácter fiscal y aduanero.
Banca
y seguros
El
Gabón tiene un sector financiero privado bien desarrollado que ofrece
servicios financieros diversificados a los particulares y a las
empresas. Empero, los campesinos no tienen acceso al crédito y la
pequeña y mediana empresa tropieza con grandes dificultades en ese
ámbito. En este último caso, el Estado brinda medidas de ayuda
siempre que las empresas sean de propiedad nacional.
La
Comisión Bancaria del África Central (COBAC) controla las
condiciones de explotación de los establecimientos de crédito, vela
por la calidad de su situación financiera y asegura el respeto de las
reglas de la profesión. La COBAC da su aprobación a los
establecimientos, que además deben ser aprobados por la autoridad
competente del Gabón, el Ministro de Hacienda.
Perspectivas
El
2001 es un año de transición para la economía del Gabón. Las
autoridades tienen la intención de proseguir los esfuerzos
encaminados a controlar el gasto público y a aumentar los ingresos no
petroleros mediante métodos de recaudación más eficaces, a fin de
liberar excedentes en forma continua que permitan atender al servicio
de la deuda pública externa, por lo menos en lo inmediato. En
2002-2005 las autoridades prevén que las dificultades aumentarán en
ese sentido debido a la reducción de los ingresos petroleros
afectados por la merma de la producción nacional de petróleo.
Las
perspectivas económicas del país a mediano plazo dependen
principalmente de la magnitud de la actividad no petrolera; las
autoridades tienen como objetivo un crecimiento real de las
actividades no petroleras del 2,5 por ciento anual. Asimismo, abrigan
la esperanza de encontrar nuevos yacimientos petrolíferos u otras
riquezas minerales.
Para
alcanzar el crecimiento previsto de las actividades no petroleras, las
autoridades cuentan con aumentar y mejorar la explotación de los
recursos forestales, con una tasa de transformación más elevada. La
explotación se basará en el crecimiento sostenible para que el
Gabón pueda aprovechar esos recursos a más largo plazo. Además, se
prevé incrementar la capacidad en materia de producción agropecuaria
y desarrollar la pesca y el turismo.
La
competitividad de las industrias existentes debería mejorar con las
reformas ya iniciadas y con las que se emprendan más adelante, sobre
todo en lo atinente a la lucha contra la corrupción y al Código de
Trabajo. La privatización de las empresas estatales debería hacerlas
rentables y, a la vez, reducir los gastos del Estado. La inversión en
los nuevos sectores se vería favorecida si la situación económica
fuese más alentadora. Las perspectivas de los agentes económicos se
ampliarán gracias al mercado común en el plano subregional, el
acceso al mercado de la Unión Europea en las condiciones
preferenciales del Acuerdo de Asociación ACP-EU y el acceso al
mercado mundial facilitado por el compromiso del Gabón respecto del
sistema multilateral de comercio.
La
Secretaría de la OMC estima que la reforma económica del Gabón se
vería beneficiada también con una mayor participación en el sistema
multilateral de comercio. La puesta al día de las notificaciones
aumentaría la transparencia del régimen de políticas comerciales y
permitiría que las autoridades entablaran un diálogo con los
interlocutores comerciales. La eliminación de la brecha existente
entre los tipos efectivamente aplicados y los consolidados terminaría
con las incoherencias entre el nivel regional y el multilateral de la
política comercial y contribuiría a la estabilidad del régimen
arancelario. Asimismo, la disciplina de la OMC ayudaría a las
autoridades del Gabón a luchar con más eficacia contra las presiones
proteccionistas. Por último, las autoridades podrían examinar la
posibilidad de asumir compromisos más consecuentes sobre los
servicios en el marco del AGCS y de sus Protocolos IV y V, a fin
de alentar la inversión en los servicios. Ello apuntaría a ofrecer a
los inversionistas un entorno económico en el cual la prestación los
servicios básicos que apuntalan la actividad productora y el comercio
internacional -transporte y comunicaciones, finanzas y energía-, se
facilitase a precios competitivos.
Informe
del Gobierno Volver
al principio
ÓRGANO
DE EXAMEN DE LAS POLÍTICAS COMERCIALES
GABÓN
Informe del Gobierno Parte III
El
Gabón y el sistema multilateral de comercio
El
Gabón, en su calidad de Miembro fundador de la OMC, se adhiere al
propósito de desarrollar y fomentar un sistema multilateral de
comercio mutuamente ventajoso para la comunidad de naciones. El
Gobierno gabonés pone todo su empeño en situar su política
económica en ese contexto, como lo demuestra su participación en la
labor que desembocó en el Acuerdo de Marrakech por el que se
establece la OMC.
La
ratificación de dicho Acuerdo entraña para el Gabón la obligación
de respetar las principales normas que de él se derivan -por ejemplo
en materia de acceso a los mercados- o, en otras palabras, la
obligación de aplicar el Acuerdo sobre Normas de Origen, el Acuerdo
sobre Valoración en Aduana, las concesiones arancelarias y el Acuerdo
sobre Inspección Previa a la Expedición; no obstante, el Gabón
también sigue de cerca la elaboración del programa para la nueva
ronda de negociaciones comerciales, tras el fracaso de Seattle.
Aplicación
de los acuerdos y problemas que ello plantea
Tras
la entrada en vigor de los Acuerdos de la Ronda Uruguay, el Gabón ha
tropezado, al igual que otros países miembros de la CEMAC o países
africanos en general, con importantes problemas en cuanto a su
aplicación.
En
materia de negociaciones arancelarias
El
Gabón ha consolidado el conjunto de sus líneas arancelarias, tanto
en lo referente a los productos agropecuarios como a los productos no
agropecuarios, como se desprende de la Lista XVII anexa al GATT de
1994 desde la conclusión de la Ronda Uruguay en Marrakech. Así, los
derechos consolidados aplicables a los productos agropecuarios se han
fijado en un 60 por ciento y los aplicables a los productos no
agropecuarios en un 15 por ciento, salvo excepciones reseñadas en la
Lista.
Es
poco probable que pueda cumplirse ese compromiso, sobre todo en el
caso de los productos no agropecuarios, donde el 40 por ciento de las
líneas arancelarias superan el nivel consolidado en un 15 por ciento.
Esta situación se debe a que los productos en cuestión corresponden
a las categorías 3 y 4 del Arancel Exterior Común (AEC), cuyos
niveles están fijados, en virtud del Acta de la CEMAC, en un 20 y un
30 por ciento, respectivamente. Ahora bien, el Gabón no tiene
competencia alguna en lo referente al AEC. En cambio, el Gabón
respeta con creces el compromiso relativo a los productos
agropecuarios, ya que el tipo efectivamente aplicado es del 30 por
ciento, cuando dichos derechos se consolidaron en el nivel del 60 por
ciento.
En
vista de estas circunstancias, el Gabón se ve obligado a mantener el
recargo temporal instituido en virtud del Acta Nº 7/93-UDEAC para
brindar una protección complementaria a su industria incipiente,
aunque esa situación tendrá que cambiar a la larga.
Por
ese motivo, y de conformidad con el artículo XXVIII del GATT de 1994,
el Gabón tiene previsto entablar con Francia, su principal
interlocutor comercial, negociaciones con objeto de modificar las
concesiones arancelarias: propondrá disminuir considerablemente los
tipos arancelarios consolidados aplicables a los productos
agropecuarios y aumentar, a cambio, los tipos consolidados vigentes
para los productos no agropecuarios. Esa solución ofrece la ventaja
de que permitiría al Gabón respetar sus compromisos internacionales
y suprimir más fácilmente el recargo temporal.
En materia de notificaciones
Aunque
se deben notificar las disposiciones nacionales relativas a las
esferas abarcadas por los Acuerdos de la OMC, el Gabón no ha logrado
cumplir esa obligación, pese a la existencia de medidas nacionales
relacionadas con dichas esferas. Esta situación se debe a que las
oficinas de la Administración no dominan los procedimientos
pertinentes.
En materia de evaluación en aduana
El
4 de abril de 1999, el Gabón notificó a la Secretaría de la OMC,
las Actas de la CEMAC (antes UDEAC) por las que se plasmaba en forma
de ley de la Comunidad lo dispuesto en el Acuerdo relativo a la
Aplicación del Artículo VII del GATT de 1994, que regula la
evaluación en aduana de las mercancías en el momento de la
importación. El Gabón desea aprovechar esta ocasión para agradecer
a la Secretaría de la OMC, en nombre de los demás miembros de la
CEMAC, la ayuda que les brindó en esa labor, así como los cursos
prácticos de formación relativos a dicho Acuerdo que aceptó
organizar para los funcionarios de aduanas del Gabón. Si bien dicho
acuerdo debía entrar en vigor el 1º de enero de 2000, al término
del plazo de cinco años contados a partir de 1994, el empeño por
asegurar una aplicación uniforme de la reglamentación aduanera en
todos los países de la CEMAC está retrasando su aplicación efectiva.
En materia de propiedad intelectual
Al
igual que los demás Estados miembros de la Organización Africana de
la Propiedad Intelectual (OAPI), el Gabón firmó el 15 de abril de
1994 en Marrakech el Acuerdo por el que se establece la OMC y, por
consiguiente, también el Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos
de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC). El
Acuerdo sobre los ADPIC impone nuevas reglas mínimas en relación con
la existencia y el alcance de los DPI y las medidas que puedan
adoptarse para asegurar su cumplimiento, por no citar sino dos
ejemplos.
Habida
cuenta de que los Estados Miembros tienen la obligación de incorporar
esas normas en sus respectivos regímenes jurídicos, el Gabón, junto
con las demás partes en la OAPI, emprendió inmediatamente una amplia
revisión del Acuerdo de Bangui, para ponerlo en conformidad con el
Acuerdo sobre los ADPIC, labor al término de la cual los
plenipotenciarios de los Estados miembros firmaron el 24 de febrero de
1999 en Bangui un nuevo acuerdo. El Acuerdo revisado entrará en vigor
en cuanto haya sido ratificado por diez de los quince Estados miembros.
Siete Estados ya lo han firmado, y se espera que de aquí al mes de
julio de 2001 se supere el número mínimo de diez.
Para
asegurar el seguimiento de la aplicación del Acuerdo sobre los ADPIC,
se ha creado un Comité integrado por representantes de las diferentes
administraciones interesadas (Justicia, Aduanas, Policía Económica,
Cultura, Industria y Asuntos Exteriores), que se reúne regularmente
en Libreville.
Siempre
en su determinación de combatir las infracciones contra los derechos
de propiedad intelectual, el Gobierno ha establecido una unidad
administrativa especial encargada de la lucha contra las
falsificaciones. La labor sobre el terreno llevada a cabo por dicha
unidad arroja resultados halagüeños.
En lo referente al Acuerdo sobre la Aplicación de Medidas Sanitarias
y Fitosanitarias (MSF) y al Acuerdo sobre Obstáculos Técnicos al
Comercio (OTC)
El
hecho de que no se cuente con un sistema de control fiable preocupa
sobremanera a las autoridades del país. La aplicación del Acuerdo
sobre la Aplicación de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias, el
Acuerdo sobre Obstáculos Técnicos al Comercio, el Acuerdo sobre la
Agricultura y el Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de
Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC), no se ha
hecho efectiva debido a la falta de capacidades operativas. El
Gobierno espera que varios técnicos puedan beneficiarse de los cursos
de formación organizados por la Organización de las Naciones Unidas
para la Agricultura y la Alimentación (FAO) o por la Organización
Mundial del Comercio (OMC).
El
Gabón desea beneficiarse pues de una mayor asistencia en materia de
formación y aplicación de los Acuerdos.
El Gabón y las negociaciones futuras
El
Gabón, que, como Estado independiente, se convirtió en Parte
Contratante del GATT en 1962 y se adhirió a la OMC en 1994,
desea manifestar su completa adhesión al sistema multilateral de
comercio. De cara al inicio de una nueva ronda de negociaciones, el
Gabón reafirma la necesidad de que los países africanos adopten una
posición armonizada, en consonancia con las Declaraciones
Ministeriales de Argel y de El Cairo y de las Actas de la Reunión de
los Ministros Africanos de Comercio celebrada en Libreville.
El
Gabón confiere especial importancia a que las negociaciones futuras
contribuyan a:
-
garantizar
a los productos procedentes de países en desarrollo un mejor
acceso a los mercados de los países desarrollados, mediante la
aplicación efectiva de un trato especial y diferenciado;
-
poner
en práctica estrategias y programas de fortalecimiento de las
capacidades relacionadas con la aplicación de los Acuerdos y de
fomento de la capacidad exportadora;
-
aplicar
soluciones más contundentes para aliviar la deuda de los países
en desarrollo, en particular la del Gabón, único país que sigue
considerándose de ingreso mediano y al que, por ende, no se le
aplican los mecanismos de renegociación de la deuda;
-
iniciar
una colaboración conjunta entre la OMC y los países en
desarrollo encaminada a llevar a buen puerto las estrategias de
desarrollo sostenible centradas en el hombre y su entorno y a
erradicar la pobreza y las enfermedades;
-
que
la OMC reitere su apoyo a la política de la Unión Europea para
con los países de África, del Caribe y del Pacífico (ACP) en el
marco de una nueva colaboración UE/ACP; y
-
a
que se fortalezcan los vínculos entre los países
industrializados y los países pobres.
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