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La
aplicación de políticas macroeconómicas sólidas y la
diversificación han contribuido al logro de satisfactorios resultados
económicos en Mauricio
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al principioPolíticas
macroeconómicas sólidas contribuyeron durante dos decenios al logro
de sostenidos y satisfactorios resultados económicos en Mauricio. El
crecimiento económico medio ha sido de aproximadamente el 6 por
ciento anual. Al mismo tiempo, Mauricio ha logrado diversificar su
economía dejando parcialmente de lado el monocultivo del azúcar. En
la actualidad los cuatro pilares de su economía son los productos
textiles y de vestido, el turismo, los servicios financieros y el
azúcar, según un informe de la OMC sobre las prácticas y las
políticas comerciales de Mauricio.
En
el informe se indica que la proporción de la agricultura en el PIB
real ha disminuido del 12 por ciento, aproximadamente, en
1990 a alrededor del 6 por ciento en la actualidad. El sector
económico más importante es el de los servicios, dominado por el
turismo y los servicios financieros, y representa alrededor del 74 por
ciento del PIB real. Las exportaciones de servicios proporcionan más
de la tercera parte de los ingresos totales de divisas, y corresponde
al turismo la parte principal, que va en aumento. El sector
manufacturero representa aproximadamente el 75 por ciento de las
exportaciones de mercancías; equivale aproximadamente a la quinta
parte del PIB real, y los textiles y el vestido representan más del
40 por ciento de la producción manufacturera.
No
obstante, en el informe se señala que Mauricio está confrontado a
problemas económicos. Su economía presenta aspectos duales, a saber,
las compañías que producen para el mercado interno son objeto de una
protección relativamente elevada, mientras que las empresas
exportadoras reciben incentivos a través de diversos programas,
incluido el Programa de zona de elaboración para la exportación.
Ello ha inducido tensiones en la distribución de recursos entre los
sectores de producción para la exportación y de producción para el
consumo interno, y pone de manifiesto la importancia de la tarea de
transformar la economía reemplazando una orientación hacia la
exportación por una orientación hacia el exterior. Mauricio también
se ha convertido en un productor de “costo elevado”, puesto que
los salarios reales han aumentado más rápidamente que la
productividad. Además, Mauricio debe hacer frente a un contexto
internacional en transformación, comprendida la reducción de las
preferencias para algunas de sus exportaciones y el consiguiente
aumento de la competencia. Se suma a estos factores la escasez de
tierras arables y de mano de obra calificada. En respuesta a esos
desafíos, Mauricio ha promovido (principalmente mediante incentivos)
la producción nacional de mercancías de alto valor añadido y alta
densidad de capital, así como la diversificación geográfica de las
exportaciones. También en cierta medida se han trasladado las
actividades de alta densidad de mano de obra y bajo valor añadido a
países vecinos.
Desde
su último examen de las políticas comerciales en 1995, Mauricio ha
seguido aplicando la reforma relacionada con el comercio, aunque la
protección en fronteras se mantiene a un nivel relativamente elevado
en algunas esferas. Aún se aplican derechos aduaneros diferentes
basados en el origen de la importación. La reducción de los tipos
arancelarios máximos y el aumento del número de líneas exentas de
derechos han contribuido a reducir el promedio del arancel NMF a
alrededor del 20 por ciento. Es un nivel bastante elevado,
sobre todo porque más del 50 por ciento de las líneas tienen un tipo
nulo. Prácticamente todos los tipos son ad valorem, y ascienden hasta
el 80 por ciento, caracterizados por una importante dispersión. Los
tipos específicos se recaudan en dos líneas arancelarias, y el
equivalente ad valorem más elevado es alrededor del 360 por ciento.
Desde 1995, son siempre 11 las franjas arancelarias, incluido el tipo
nulo y los equivalentes ad valorem de los dos derechos específicos.
Según la definición de la OMC, el promedio aritmético de los tipos
arancelarios es el 20,5 por ciento para las importaciones de productos
agropecuarios, y el 19,8 por ciento para las importaciones de
productos no agropecuarios.
Mauricio
ha consolidado casi el 15 por ciento de todas sus líneas arancelarias.
Consolidó sus aranceles a un tipo máximo del 65 por ciento en
relación con el 1,6 por ciento del total de sus líneas arancelarias
para los productos no agropecuarios; todas las líneas arancelarias
agrícolas (definición de la OMC) están consolidadas en tipos
máximos que oscilan entre el 37 y el 122 por ciento. Otros
gravámenes y cargas sobre todos estos productos están consolidados
en un tipo nulo o del 17 por ciento. El aumento del alcance de las
consolidaciones y la disminución de la diferencia entre los tipos
consolidados y los aplicados aumentaría la previsibilidad del
régimen arancelario de Mauricio.
En
el informe se señala igualmente que las reformas de liberalización
no consiguieron desmantelar aún más las medidas no arancelarias
mantenidas en varios sectores. Son más numerosos los productos objeto
de una prohibición de importación o de un control de la importación
mediante un permiso. Se siguen aplicando contingentes de importación
a las papas de mesa y la sal. Varios organismos paraestatales,
incluida la Corporación de Comercio de Estado y la Junta de
Comercialización Agrícola, compran, importan y almacenan productos
“estratégicos” (incluidos la harina, el arroz de ración,
productos del petróleo, cemento, papas de mesa, cebollas y ajo). Los
controles de precios, que consisten en un sistema de precio máximo
fijo (aplicado a las importaciones y a los productos fabricados
localmente) así como un sistema de márgenes de porcentaje máximos (sólo
sobre las importaciones), también se mantienen para algunos productos
estratégicos. Se prevé suprimir gradualmente los controles después
de la promulgación de la legislación de competencia cuyo proyecto es
examinado por la Oficina del Ministro de Justicia. Se exige un permiso
para exportar productos de “importancia estratégica” y
mercancías que reúnen las condiciones para un trato de contingente
preferencial en los países importadores. Mauricio no aplica derechos,
gravámenes o cargas a sus exportaciones.
Se
dispone de incentivos (incluidas concesiones arancelarias y fiscales)
en el marco de varios planes destinados a los productores locales,
sobre todo del sector manufacturero, y a los exportadores, con miras a
estimular la inversión y a aumentar la competencia internacional de
los productos de Mauricio. Además, se concede el reembolso parcial de
los costos de flete aéreo a los exportadores de productos agrícolas
seleccionados. Los incentivos sumados a la eliminación o reducción
de los aranceles aplicados a los insumos, refuerzan la protección
efectiva de las industrias de elaboración local.
La
participación de Mauricio en el sistema multilateral de comercio y en
diversos acuerdos regionales traduce sus intereses como economía
pequeña orientada a las exportaciones que goza de ventajas para unos
pocos productos, el azúcar, los textiles y las prendas de vestir, en
particular. Como parte del éxito económico se debe al acceso
preferencial a los mercados concedidos por los principales
interlocutores comerciales, Mauricio está tomando medidas para
ajustarse a los cambios en el presente entorno internacional.
El
ajuste debe hacer hincapié en la racionalización y aprovechamiento
óptimo de los incentivos existentes de manera de atenuar los aspectos
duales y mejorar la distribución de recursos. La resultante
reducción/eliminación de las concesiones arancelarias y fiscales
podría contribuir a reducir el déficit público y facilitar nuevas
reformas arancelarias, actualmente obstaculizadas por problemas
fiscales puesto que los derechos aduaneros representan alrededor del
50 por ciento de los ingresos fiscales.
La
eliminación de los obstáculos no arancelarios y de la disparidad de
los derechos aduaneros (en función del origen) aumentaría la
transparencia del régimen comercial de Mauricio. El régimen
comercial también podría desempeñar un papel más importante
atrayendo inversiones puesto que hay más aranceles consolidados, se
reduce la diferencia entre los tipos aplicados y los consolidados, y
aumenta la consignación en listas en el marco del AGCS, y esto
también quizás en el contexto de la introducción de una mayor
competencia en subsectores de los servicios, como las
telecomunicaciones. En general, esos ajustes podrían contribuir a
aprovechar más eficazmente las ventajas comparadas de Mauricio, así
como a facilitar la transformación de una economía orientada a las
exportaciones a una economía abierta al exterior.
Nota para las redacciones
En
los Exámenes de las Políticas Comerciales, ejercicio prescrito en
los Acuerdos de la OMC, se examinan y evalúan a intervalos regulares
las políticas comerciales y relacionadas con el comercio de los
países Miembros. También se siguen de cerca los acontecimientos
importantes que pueden tener consecuencias para el sistema mundial de
comercio. Para cada examen se elaboran dos documentos: una exposición
de políticas que presenta el gobierno del Miembro objeto de examen, y
un informe detallado que redacta de manera independiente la
Secretaría de la OMC. Estos dos documentos son luego examinados por
el conjunto de Miembros de la OMC en el Órgano de Examen de las
Políticas Comerciales (OEPC). Esos documentos y las actas de las
reuniones del OEPC se publican poco después. Desde la entrada en
vigor del Acuerdo sobre la OMC en 1995, los informes abarcan también
las esferas de los servicios y de los aspectos de los derechos de
propiedad intelectual relacionados con el comercio.
En
lo que respecta al presente examen, el Órgano de Examen de las
Políticas Comerciales examinará el informe de la Secretaría de la
OMC y la exposición de políticas preparada por el Gobierno de
Mauricio los días 2 y 5 de noviembre de 2001. El informe de la
Secretaría abarca la evolución de todos los aspectos de las
políticas comerciales de Mauricio desde el último examen, inclusive
sus leyes y reglamentos internos, el marco institucional, las
políticas comerciales por medidas y la evolución de determinados
sectores.
Se
adjuntan al presente comunicado de prensa las observaciones
recapitulativas que figuran en el informe de la Secretaría y algunos
extractos de la exposición de políticas del Gobierno. Los
periodistas pueden obtener el texto del informe de la Secretaría y de
la exposición de políticas del Gobierno en el espacio destinado a
los comunicados de prensa en el sitio de la OMC en Internet (www.wto.org).
Estos dos documentos, el acta de los debates del OEPC y el resumen del
Presidente se publicarán oportunamente en una versión encuadernada y
podrán obtenerse en la Secretaría, Centro William Rappard, 154 rue
de Lausanne, 1211 Ginebra 21.
Desde
diciembre de 1989 se han finalizado los siguientes exámenes: Argentina
(1992 y 1999), Australia (1989, 1994 y 1998), Austria (1992), Bahrein
(2000) Bangladesh (1992 y 2000), Benin (1997), Bolivia (1993 y 1999),
Botswana (1998), Brasil (1992, 1996 y 2000), Brunei Darussalam (2001),
Burkina Faso (1998), Camerún (1995 y 2001), Canadá (1990, 1992,
1994, 1996, 1998 y 2000), Chile (1991 y 1997), Chipre (1997),
Colombia (1990 y 1996), Comunidades Europeas (1991, 1993, 1995, 1997 y
2000), Corea, Rep. de (1992, 1996 y 2000), Costa Rica (1995 y 2001),
Côte d’Ivoire (1995), Egipto (1992 y 1999), El Salvador (1996),
Estados Unidos (1989, 1992, 1994, 1996, 1999 y 2001), Fiji (1997),
Filipinas (1993 y 1999), Finlandia (1992), Gabón (2001), Ghana (1992
y 2001), Guinea (1999), Hong Kong (1990, 1994 y 1998), Hungría (1991
y 1998), India (1993 y 1998), Indonesia (1991, 1994 y 1998), Islandia
(1994 y 2000), Islas Salomón (1998), Israel (1994 y 1999), Jamaica
(1998), Japón (1990, 1992, 1995,1998 y 2000), Kenya (1993 y 2000),
Lesotho (1998), Macao (1994 y 2001), Madagascar (2001), Malasia (1993
y 1997), Malí (1998), Marruecos (1989 y 1996), Mauricio (1995 y
2001), México (1993 y 1997), Mozambique (2001), Namibia (1998),
Nicaragua (1999), Nigeria (1991 y 1998), Noruega (1991, 1996 y 2000),
Nueva Zelandia (1990 y 1996), OECO (2001), Pakistán (1995), Papua
Nueva Guinea (1999), Paraguay (1997), Perú (1994 y 2000), Polonia
(1993 y 2000), República Checa (1996 y 2001), República Dominicana
(1996), República Eslovaca (1995), Rumania (1992 y 1999), Senegal
(1994), Singapur (1992, 1996 y 2000), Sri Lanka (1995), Sudáfrica
(1993 y 1998), Suecia (1990 y 1994), Suiza (1991, 1996 y 2000 (junto
con Liechtenstein)), Swazilandia (1998), Tailandia (1991, 1995 y
1999), Tanzanía (2000), Togo (1999), Trinidad y Tabago (1998), Túnez
(1994), Turquía (1994 y 1998), Uganda (1995), Uruguay (1992 y 1998),
Venezuela (1996), Zambia (1996) y Zimbabwe (1994).
Informe
de la Secretaría Volver
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ÓRGANO
DE EXAMEN DE LAS POLÍTICAS COMERCIALES
MAURICIO
Informe de la Secretaría Observaciones
recapitulativas
Políticas
macroeconómicas sólidas contribuyeron durante dos decenios al logro
de sostenidos y satisfactorios resultados económicos en Mauricio. El
crecimiento económico medio ha sido de aproximadamente el 6 por
ciento anual. Al mismo tiempo, Mauricio ha logrado diversificar su
economía dejando parcialmente de lado el monocultivo del azúcar. En
la actualidad los cuatro pilares de su economía son los productos
textiles y de vestido, el turismo, los servicios financieros y el
azúcar. Por consiguiente, ha disminuido la proporción de la
agricultura en el PIB real, del 12 por ciento, aproximadamente, en
1990 a alrededor del 6 por ciento en la actualidad. El sector
económico más importante es el de los servicios, dominado por el
turismo y los servicios financieros, y representa alrededor
del 74 por ciento del PIB real. Las exportaciones de servicios
proporcionan más de la tercera parte de los ingresos totales de
divisas, y corresponde al turismo, la parte principal, que va en
aumento. El sector manufacturero representa aproximadamente el 75 por
ciento de las exportaciones de mercancías; equivale aproximadamente a
la quinta parte del PIB real, y los textiles y el vestido representan
más del 40 por ciento de la producción manufacturera.
No
obstante, Mauricio está confrontado a problemas económicos. Su
economía presenta aspectos duales, a saber, las compañías que
producen para el mercado interno son objeto de una protección
relativamente elevada, mientras que las empresas exportadoras reciben
incentivos a través de diversos programas, incluido el Programa de
zona de elaboración para la exportación. Ello ha inducido tensiones
en la distribución de recursos entre los sectores de producción para
la exportación y de producción para el consumo interno, y pone de
manifiesto la importancia de la tarea de transformar la economía
reemplazando una orientación hacia la exportación por una
orientación hacia el exterior. Mauricio también se ha convertido en
un productor de "costo elevado", puesto que los salarios
reales han aumentado más rápidamente que la productividad. Además,
Mauricio debe hacer frente a un contexto internacional en
transformación, comprendida la reducción de las preferencias para
algunas de sus exportaciones y el consiguiente aumento de la
competencia. Se suma a estos factores la escasez de tierras arables y
de mano de obra calificada. En respuesta a esos desafíos, Mauricio ha
promovido (principalmente mediante incentivos) la producción nacional
de mercancías de alto valor añadido y alta densidad de capital, así
como la diversificación geográfica de las exportaciones. También en
cierta medida se han trasladado las actividades de alta densidad de
mano de obra y bajo valor añadido a países vecinos.
La
elevada proporción del comercio de mercancías con respecto al PIB (alrededor
del 90 por ciento en promedio desde 1995) muestra la importancia del
comercio exterior para Mauricio. Ha registrado generalmente un
déficit de la balanza comercial, compensado ocasionalmente por
excedentes tradicionales en la cuenta de servicios. La mayor parte de
la producción nacional se exporta, y las prendas de vestir
representan un 60 por ciento de los ingresos de divisas procedentes de
la exportación de mercancías, seguidas por los ingresos procedentes
del azúcar (el 22 por ciento). Entre las principales importaciones de
Mauricio figuran las maquinarias y los equipos de transporte, los
textiles y los productos alimenticios.
La
Unión Europea (UE), es el principal interlocutor comercial de
Mauricio: es el mercado para la gran mayoría del azúcar producido en
Mauricio y una importante proporción de las exportaciones de textiles
y prendas de vestir; produce alrededor de la tercera parte de las
importaciones de Mauricio. Entre los otros países principales de
destino de las exportaciones de Mauricio se cuentan el Reino Unido,
Francia y los Estados Unidos. El traslado de algunas actividades
manufactureras (combinadas con su integración vertical) a países
vecinos ha contribuido a promover el comercio con países como
Madagascar, al cual Mauricio exporta productos semiacabados e hilados.
De las fuentes de las importaciones, que son más diversificadas, es
el único país que suministra más del 9 por ciento del valor total
de las mercancías importadas a Mauricio.
Marco Institucional
La
República de Mauricio es una democracia parlamentaria pluralista. La
Constitución es la ley fundamental, completada por las demás leyes,
reglamentos y normas. Los tratados internacionales, incluidos los
Acuerdos de la OMC son objeto de la promulgación de leyes nacionales,
lo que permite invocarlos en los tribunales nacionales. El Ministerio
de Industria, Comercio y Comercio Exterior se encarga de la
formulación, revisión y evaluación de las políticas comerciales.
El Comité Permanente de Coordinación de la OMC, presidido por el
Ministro de Industria, Comercio y Comercio Exterior, y compuesto por
representantes de los sectores público y privado, se encarga de la
aplicación, el seguimiento y la coordinación de las cuestiones de
política comercial dentro del ámbito de los Acuerdos de la OMC. Como
Mauricio es miembro de varias instituciones, se ha establecido un
Consejo regional de cooperación, bajo la presidencia del Ministro de
Asuntos Exteriores, para elaborar una estrategia regional coherente
para el país.
La
Junta de Inversiones (centro con ventanilla única) comenzó a
funcionar el 15 de marzo de 2001 bajo la autoridad del Ministro
de Finanzas. Su objeto es promover a Mauricio como centro
internacional de inversiones, empresas y servicios. Con excepción de
las actividades especificadas en el subsector del turismo, la
adquisición de bienes raíces y las actividades aún monopolio del
Estado, los extranjeros pueden invertir libremente en casi todas las
esferas igual que los nacionales.
Mauricio
es un Miembro fundador de la OMC y signatario del ATI. Concede al
menos un trato NMF a todos sus interlocutores comerciales. Como
pequeño país insular en desarrollo, con recursos naturales limitados,
Mauricio depende del comercio internacional y participa activamente en
el sistema multilateral de comercio y en diversos grupos regionales
con el fin, entre otras cosas, de obtener y aumentar el acceso a los
mercados para sus productos. Mauricio considera que las preferencias
comerciales no recíprocas todavía son importantes para su economía
y que deberían ampliarse y consolidarse. También considera que al
contemplar cualesquiera negociaciones futuras sobre comercio
multilateral, debería reconocerse la prioridad de las cuestiones
relativas a la aplicación, así como las dificultades con las que se
enfrentan las “economías pequeñas y vulnerables”.
Mauricio
es miembro, inter alia, del Mercado Común de los Estados del África
Oriental y Meridional (COMESA), la Comunidad de Desarrollo del África
Meridional (SADC), la Comisión del Océano Índico (COI), y el Foro
de Facilitación de la Integración Regional (RIFF). Mauricio
considera que su participación en los acuerdos regionales contribuye
a su fortalecimiento con miras a la plena integración en la economía
mundial. No obstante, es difícil llevar adelante su calidad de
miembro de diversos acuerdos regionales con ámbitos geográficos,
programas de liberalización del comercio, disposiciones en materia de
normas de origen y metas que son diferentes.
Instrumentos de política comercial
Desde
su último examen de las políticas comerciales en 1995, Mauricio ha
seguido aplicando la reforma relacionada con el comercio, aunque la
protección en fronteras se mantiene a un nivel relativamente elevado
en algunas esferas. La reducción de los tipos arancelarios máximos y
el aumento del número de líneas exentas de derechos han contribuido
a reducir el promedio del arancel NMF a alrededor del 20 por ciento.
Es un nivel bastante elevado, sobre todo porque más del 50 por ciento
de las líneas tienen un tipo nulo. Prácticamente todos los tipos son
ad valorem, y ascienden hasta el 80 por ciento,
caracterizados por una importante dispersión. Los tipos específicos
se recaudan en dos líneas arancelarias, y el equivalente ad valorem
más elevado es alrededor del 360 por ciento. Desde 1995, son
siempre 11 las franjas arancelarias, incluido el tipo nulo y los
equivalentes ad valorem de los dos derechos específicos. Según la
definición de la OMC, el promedio aritmético de los tipos
arancelarios es el 20,5 por ciento para las importaciones de productos
agropecuarios, y el 19,8 por ciento para las importaciones de
productos no agropecuarios.
Mauricio
ha consolidado casi el 15 por ciento de todas sus líneas
arancelarias. Consolidó sus aranceles a un tipo máximo del 65 por
ciento en relación con el 1,6 por ciento del total de sus líneas
arancelarias para los productos no agropecuarios; todas las líneas
arancelarias agrícolas (definición de la OMC) están consolidadas en
tipos máximos que oscilan entre el 37 y el 122 por ciento. Otros
gravámenes y cargas sobre todos estos productos están consolidados
en un tipo nulo o del 17 por ciento. El aumento del alcance de las
consolidaciones y la disminución de la diferencia entre los tipos
consolidados y los aplicados aumentaría la previsibilidad del
régimen arancelario de Mauricio.
Mauricio
ha tomado medidas para armonizar los derechos aduaneros diferentes
basados en el origen (“preferenciales”, es decir el
Commonwealth y algunos de los principales interlocutores comerciales,
y territorios “no preferenciales”, o sea otros países). A
partir del presupuesto del 2000-2001, la diferencia arancelaria
se redujo de 20 a 10 puntos porcentuales y se aplica sólo a una
franja: a los productos sujetos al tipo NMF del 65 por ciento se
aplica un tipo inferior del 55 por ciento cuando se importan de los
territorios sujetos a tipos preferenciales. También se aplican
distintos impuestos especiales a las importaciones y a los productos
de fabricación local. En septiembre de 1998, un impuesto sobre
el valor añadido del 10 por ciento reemplazó al impuesto sobre las
ventas, y se aplica a las importaciones y a los productos de
fabricación local. Los impuestos y derechos arancelarios representan
alrededor del 50 por ciento de los ingresos fiscales totales. Desde el
1º de enero de 2000, Mauricio ha aplicado las disposiciones del
Acuerdo sobre Valoración en Aduana de la OMC.
Las
reformas de liberalización no consiguieron desmantelar aún más las
medidas no arancelarias mantenidas en varios sectores. Son más
numerosos los productos objeto de una prohibición de importación o
de un control de la importación mediante un permiso. Se siguen
aplicando contingentes de importación a las papas de mesa y la sal.
Varios organismos paraestatales, incluida la Corporación de Comercio
de Estado y la Junta de Comercialización Agrícola, compran, importan
y almacenan productos “estratégicos” (incluidos la harina,
el arroz de ración, productos del petróleo, cemento, papas de mesa,
cebollas y ajo). Los controles de precios, que consisten en un sistema
de precio máximo fijo (aplicado a las importaciones y a los productos
fabricados localmente) así como un sistema de márgenes de porcentaje
máximos (sólo sobre las importaciones), también se mantienen para
algunos productos estratégicos. Se prevé suprimir gradualmente los
controles después de la promulgación de la legislación de
competencia cuyo proyecto es examinado por la Oficina del Ministro de
Justicia. Se exige un permiso para exportar productos de “importancia
estratégica” y mercancías que reúnen las condiciones para un
trato de contingente preferencial en los países importadores.
Mauricio no aplica derechos, gravámenes o cargas a sus exportaciones.
Se
dispone de incentivos (incluidas concesiones arancelarias y fiscales)
en el marco de varios planes destinados a los productores locales,
sobre todo del sector manufacturero, y a los exportadores, con miras a
estimular la inversión y aumentar la competencia internacional de los
productos de Mauricio. Además, se concede el reembolso parcial de los
costos de flete aéreo a los exportadores de productos agrícolas
seleccionados. Los incentivos, sumados a la eliminación o reducción
de los aranceles aplicados a los insumos, refuerzan la protección
efectiva de las industrias de elaboración local.
Mauricio
no dispone de una legislación sobre medidas comerciales especiales;
no ha tomado ninguna medida antidumping, compensatoria o de
salvaguardia. En los últimos años se revisó en varias oportunidades
la legislación sobre la contratación pública. Actualmente un
Comité de Alto Nivel examina la legislación para ponerla en
conformidad con las normas y las prácticas internacionales. Doce
normas obligatorias (cinco más que en 1995) se aplican tanto a las
importaciones como a los productos de fabricación local.
Mauricio
ha procedido a la revisión de su Ley de Derecho de Autor. Además,
con miras a cumplir las obligaciones que le incumben en virtud del
Acuerdo de la OMC sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad
Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC), Mauricio está por
finalizar nuevas leyes sobre patentes y marcas de fábrica o de
comercio, y prepara legislación sobre los dibujos y modelos
industriales, las indicaciones geográficas y los esquemas de trazado
de los circuitos integrados. Las actividades de falsificación
afectaron principalmente a los derechos de autor y a las marcas de
fábrica o de comercio
Políticas comerciales sectoriales
La
agricultura, aunque su proporción disminuye, sigue siendo un sector
importante de la economía de Mauricio. La estrategia basada en las
exportaciones que ha aplicado Mauricio, y el acceso preferencial a los
mercados ofrecido por los países desarrollados han contribuido a
diversificar su economía dominada por la industria azucarera. La Ley
de Eficiencia del Azúcar de 1988 también ha desempeñado un
papel al fomentar el cultivo del azúcar y de otros cultivos. La Ley
prevé un impuesto de conversión de las tierras sobre la utilización
de las tierras agrícolas para otros fines, y deducciones fiscales
para cultivos agrícolas diferentes de la caña de azúcar. Entre
otros incentivos de que disponen los productores de productos
agropecuarios figuran el Plan de Desarrollo Agrícola y el Plan de
Difusión de Tecnología. El Programa de Abaratamiento de Fletes está
a la disposición de los exportadores de productos agrícolas
seleccionados.
A
los efectos de la seguridad alimentaria, se mantienen controles de las
importaciones, las exportaciones y los precios, y se exige la
constitución de existencias de reservas estratégicas para algunos
productos agrícolas. Las empresas públicas, incluidas las juntas de
comercialización, continúan monopolizando la importación de
determinados productos alimentarios, incluida la harina y algunos
tipos de arroz. Los aranceles aplicados a las importaciones
agropecuarias oscilan entre 0 y el 80 por ciento. El tipo del 80 por
ciento se aplica, entre otras cosas, a la caña o remolacha azucarera,
a la sacarosa químicamente pura (en estado sólido), y a las melazas
resultantes de la extracción o refinado del azúcar. Están
prohibidas las importaciones de algunos productos, comprendidos los
artículos de confitería de azúcar y chocolate. Se mantienen los
contingentes para las importaciones de papas y las exportaciones de
pescado refrigerado.
Las
empresas de las zonas de elaboración para la exportación representan
la mayor parte del sector manufacturero, en que predominan los
textiles y las prendas de vestir. En respuesta al entorno
internacional en transformación (por ejemplo, el desmantelamiento del
Acuerdo Multifibras y los acuerdos ACP-UE posteriores a Lomé), así
como al aumento de los costos de la producción, la política de
Mauricio para el sector manufacturero se ha centrado en la
diversificación de los mercados y los productos (por ejemplo, la
integración sectorial y la prioridad a los productos de alto valor,
el traslado de las operaciones de bajo costo a países vecinos), así
como en el aumento de la competitividad (a través, entre otras cosas,
de varios planes de incentivos y de la eliminación o reducción de
los aranceles aduaneros aplicados a los insumos y los equipos).
Algunos productos manufacturados son objeto de controles de
importación y exportación, de un margen de utilidad máximo (en el
marco de controles de precios), y de normas obligatorias. Los
aranceles sobre los productos manufacturados oscilan entre el 0 y el
80 por ciento, y los tipos más elevados se aplican a los textiles,
las prendas de vestir y los productos de cuero, así como al
mobiliario no metálico y metálico. El más elevado equivalente ad
valorem de los dos derechos específicos aplicados a los productos
manufacturados (alrededor del 360 por ciento) conciernen a las tiras
para sandalias de tipo brida.
Mauricio
es un exportador neto de servicios. Los compromisos asumidos por
Mauricio en el marco del AGCS reflejan en amplia medida el estado
actual de la liberalización del sector. Los monopolios o los derechos
exclusivos de las empresas públicas limitan la competencia en algunas
ramas de actividad (telecomunicaciones, correos, y servicios de
transporte) y contribuyen a que los costos de producción sean
elevados. Las medidas que afectan a la presencia de las personas
físicas no están consolidadas. Mauricio mantiene exenciones NMF
sobre los servicios financieros de conformidad con el artículo II del
AGCS.
Política comercial e interlocutores comerciales
La
participación de Mauricio en el sistema multilateral de comercio y en
diversos acuerdos regionales traduce sus intereses como economía
pequeña orientada a las exportaciones que goza de ventajas para unos
pocos productos, el azúcar, los textiles y las prendas de vestir, en
particular. Como parte del éxito económico se debe al acceso
preferencial a los mercados concedidos por los principales
interlocutores comerciales, Mauricio está tomando medidas para
ajustarse a los cambios en el presente entorno internacional.
El
ajuste debe hacer hincapié en la racionalización y aprovechamiento
óptimo de los incentivos existentes de manera de atenuar los aspectos
duales y mejorar la distribución de recursos. La resultante
reducción/eliminación de las concesiones arancelarias y fiscales
podría contribuir a reducir el déficit público y facilitar nuevas
reformas arancelarias, actualmente obstaculizadas por problemas
fiscales puesto que los derechos aduaneros representan alrededor del
50 por ciento de los ingresos fiscales.
La
eliminación de los obstáculos no arancelarios y de la disparidad de
los derechos aduaneros (en función del origen) aumentaría la
transparencia del régimen comercial de Mauricio. El régimen
comercial también podría desempeñar un papel más importante
atrayendo inversiones puesto que hay más aranceles consolidados, se
reduce la diferencia entre los tipos aplicados y los consolidados, y
aumenta la consignación en listas en el marco del AGCS, y esto
también quizás en el contexto de la introducción de una mayor
competencia en subsectores de los servicios, como las
telecomunicaciones. En general, esos ajustes podrían contribuir a
aprovechar más eficazmente las ventajas comparadas de Mauricio, así
como a facilitar la transformación de una economía orientada a las
exportaciones a una economía abierta al exterior.
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ÓRGANO
DE EXAMEN DE LAS POLÍTICAS COMERCIALES
MAURICIO
Informe del Gobierno Introducción
y desarrollo económico 1995-2000
Mauricio,
pequeño país con una superficie de aproximadamente 1865 kilómetros
cuadrados y una densa población (1,19 millones de habitantes en
2000), está situado en el Océano Índico entre las latitudes 19º50’
y 20º30’ sur y las longitudes 57º18’ y 57º46’ este, lejos de
sus principales mercados y proveedores de materias primas. Hasta 1970,
Mauricio practicaba una economía de monocultivo exportando solamente
azúcar; aunque ha diversificado su economía, todavía depende en
gran medida del comercio para sostener sus desarrollos económico y
social. Los sectores manufacturero, del turismo, del azúcar y
financiero son los cuatro pilares más importantes sobre los que
descansa el crecimiento de la economía.
El
país hace frente a diversos problemas derivados en particular de las
consecuencias de los cambios que están teniendo lugar en el plano
internacional. El proceso de liberalización del comercio
multilateral, espoleado por el advenimiento de la Organización
Mundial del Comercio, ha hecho declinar los márgenes preferenciales
de Mauricio en sus mercados tradicionales y ha expuesto la economía a
la competencia mundial.
El
problema de Mauricio, aparte de un entorno económico externo más
exigente, también se ve exacerbado por la vulnerabilidad que emana de
la situación del país en tanto que pequeño país en desarrollo
insular. En tanto que tal, en efecto, el desarrollo de Mauricio se ve
limitado por algunos factores característicos de estos países, por
ejemplo:
- alejamiento
e insularidad: Mauricio está ubicado lejos de sus principales
mercados;
- susceptibilidad
a desastres naturales. La isla está situada en una región
frecuentemente azotada por condiciones climáticas adversas tales
como ciclones y sequías;
- escasa
diversificación debida a una muy estrecha base de recursos y a la
pequeñez del mercado interno; las bases de producción y
exportación del país están fuertemente concentradas en un
limitado número de productos;
- acceso
a capital exterior: el tamaño del mercado interior y el aumento
de los costos de producción, que son característicos de los PID,
impiden la afluencia de capitales y por consiguiente limitan las
perspectivas de crecimiento.
Las
perspectivas de desarrollo económico del país dependerán de que
pueda ajustarse a los cambios del entorno económico mediante la
modernización, la innovación tecnológica y la diversificación
económica. No obstante, sin un acceso preferencial seguro y mejorado
a los mercados, ni asistencia para conseguir el ajuste de los costes y
mejorar la competitividad, será difícil que Mauricio supere los
desafíos de la mundialización.
El desarrollo económico de Mauricio en 1995-2000
La
tasa anual de crecimiento real del producto interior bruto (PIB) a
precios básicos aumentó del 5,6 por ciento en 1995 al 6,2 por ciento
en 1996 para caer posteriormente al 5,6 por ciento en 1997. El
crecimiento del PIB aumentó al 5,8 por ciento en 1998, descendió al
2,1 por ciento en 1999 y se incrementó hasta el 8,9 por ciento
en 2000. El escaso aumento del PIB en 1999 se debió principalmente a
la grave situación de sequía y ciclones que experimentó el país.
La
tasa media de crecimiento anual durante el período 1995-2000 fue del
5,7 por ciento. El declive de las tasas de crecimiento se dio en todos
los sectores con la excepción de las manufacturas y la construcción.
La mayor tasa de crecimiento anual en 2000 la registró la agricultura
(28,4 por ciento), seguida por la hostelería y la restauración (11
por ciento) y el sector manufacturero (8,3 por ciento). Los sectores
de la construcción y la electricidad, el gas y el agua registraron
tasas de crecimiento del 8 por ciento.
El
comercio internacional fue testigo de un alza en el valor total del
comercio (importaciones y exportaciones), que pasó de 61.700 millones
de Rs en 1995 a 89.800 millones de Rs en 1998 y a 95.800 millones de
Rs en 2000. El comercio exterior registró una tasa media de
crecimiento nominal del 9,5 por ciento durante el período 1995-2000.
El déficit comercial se deterioró, pasando de 7.000 millones de
Rs en 1995 a 9.700 millones de Rs en 1998, esto es, un aumento de casi
3.000 millones de Rs.
El
pronunciado incremento del déficit comercial en 1997 (12.400 millones
de Rs) se debió principalmente a las importaciones de maquinaria y
equipo de transporte, especialmente las de aeronaves y buques de
transporte marítimo, que se elevaron a 3,700 millones de Rs. El
déficit comercial fue menor en 1998 que en 1997 debido a un
incremento de cerca del 19 por ciento en el valor de las exportaciones,
frente al del 8 por ciento aproximadamente de las importaciones. En
1999, el déficit comercial del país empeoró hasta los 16.600
millones de Rs, puesto que el crecimiento de las exportaciones se
volvió negativo frente a un aumento del 13,8 por ciento de las
importaciones. El déficit comercial fue de 13.700 millones de Rs en
2000.
El
total de la mano de obra se estimaba en unos 542.000 trabajadores en
2000, sumando extranjeros y nacionales, cifra que representaba la
población económicamente activa del país para la producción de
bienes y servicios, y que comprendía 527.400 mauricianos y 14.600
extranjeros. Estos últimos representaban un 2,7 por ciento
aproximadamente del total de la mano de obra de Mauricio. En 2000,
más del 54,8 por ciento de los empleados trabajaba en grandes
establecimientos, comprendida la administración central y local, y el
37,4 por ciento en pequeños establecimientos, incluidos los
trabajadores autónomos. La tasa de desempleo aumentó del 5,1 por
ciento en 1995 al 5,5 en 1996, antes de dispararse al 5,9 por ciento
en 1997, permaneciendo igual en 1998 y volviendo a aumentar al 6,7 por
ciento en 1999 y al 8,0 por ciento en 2000.
En
los últimos cinco años, Mauricio continuó tratando de cumplir su
compromiso de reforma estructural y de asignación eficiente de
recursos poniendo el énfasis en las exportaciones de manufacturas,
reduciendo la dependencia del azúcar y estimulando el sector de
servicios.
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