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La
reforma puesta en marcha por la India favorece el crecimiento: sus
reformas deben seguir adelante para alcanzar una alta tasa de
crecimiento y reducir la pobreza
volver al principio
Durante
el último decenio la economía de la India ha experimentado una
rápida expansión, y el crecimiento anual de su PIB, expresado en
términos reales, ha alcanzado un promedio aproximado del 6 por ciento
gracias, en parte, a la continuidad de la reforma estructural,
incluida la liberalización del comercio, según un informe de la
Secretaría de la OMC sobre las políticas y prácticas comerciales de
la India.
Los
indicadores sociales, como por ejemplo los índices de pobreza y
mortalidad infantil, han mejorado también durante los últimos 10
años. Con miras a seguir reduciendo significativamente la pobreza, la
meta actual de la India es aumentar el crecimiento real del PIB hasta
situarlo entre el 7 y el 9 por ciento (en comparación con el 5,4 por
ciento previsto para el ejercicio 2001-2002); para alcanzar ese
objetivo será importante, como han señalado las autoridades, seguir
aplicando, e incluso acelerar, el proceso de reformas y aumentar la
competencia en la economía.
El
informe de la Secretaría de la OMC, junto con la declaración de
política general del Gobierno de la India, servirá de base para el
tercer Examen de las Políticas Comerciales de la India que realizará
el Órgano de Examen de las Políticas Comerciales de la OMC los días
19 y 21 de junio de 2002.
Reconociendo
la importancia de los vínculos existentes entre el comercio y el
crecimiento económico, el Gobierno ha simplificado el régimen
arancelario, ha suprimido las restricciones cuantitativas a la
importación y ha reducido las restricciones a la exportación.
Además, tiene previsto seguir simplificando y reduciendo los derechos
arancelarios. No obstante, el nivel de protección que ofrecen los
aranceles sigue siendo relativamente elevado y persisten el efecto de
inhibición de la actividad exportadora consustancial a las
importaciones y otras dificultades. Para contrarrestar este sesgo
antiexportador se ha prestado mayor atención a las medidas de
promoción de las exportaciones. Recientemente el Gobierno ha
anunciado un nuevo refuerzo de esas medidas y prevé continuar con las
reformas de los aranceles y de otros impuestos.
Las
reformas arancelaria y fiscal son, además, vitales para abordar el
problema de los elevados déficit fiscales, que han seguido aumentando
a pesar de los esfuerzos hechos para reducir el gasto público. Por
otra parte, dado que los aranceles aportan alrededor de un 30 por
ciento de los ingresos fiscales netos del Gobierno, la futura reforma
del régimen arancelario dependerá de que se realice una reforma
fiscal importante.
En
el informe se señala que las autoridades están firmemente
convencidas de que, para aumentar la tasa de crecimiento económico,
es necesaria una reforma estructural más a fondo. Al reducirse las
restricciones al comercio y a la competencia, se han puesto de
manifiesto las dificultades relacionadas con la infraestructura y el
estancamiento normativo, que deben subsanarse con premura tanto
mediante la reforma de la reglamentación como mediante un aumento de
las inversiones. A pesar de la mayor liberalización del régimen de
las inversiones extranjeras directas (IED) los resultados obtenidos
por la India en la captación de inversiones siguen siendo
decepcionantes, ya que las IED representan aproximadamente el 1 por
ciento del PIB. El Gobierno ha adoptado también varias medidas para
mejorar la observancia de los derechos de propiedad intelectual, lo
cual debería servir para captar IED.
Una
novedad importante desde el anterior Examen ha sido la supresión de
todas las restricciones a la importación mantenidas por motivos de
balanza de pagos. Por tanto, el arancel aduanero se ha convertido en
la principal forma de protección en frontera. Recientemente se ha
hecho un notable esfuerzo por simplificar el régimen arancelario,
pero éste sigue siendo complejo, dadas las numerosas exenciones
basadas en el uso final, y los aranceles aplicados, cuyo promedio fue
del 32 por ciento en 2001-2002, siguen siendo relativamente
elevados. Como resultado de las consolidaciones adicionales hechas por
la India en el marco de la OMC, el porcentaje de líneas arancelarias
consolidadas ha aumentado desde el anterior Examen, pasando del 67 por
ciento al 72 por ciento. El promedio de los tipos consolidados
(finales) es un 50,6 por ciento más elevado que el tipo NMF aplicado;
esa diferencia ofreció un amplio margen para incrementar
recientemente los tipos efectivamente aplicados a unos pocos productos
agropecuarios. Aunque, en general, ha disminuido el recurso a
licencias de importación y restricciones arancelarias, todo parece
indicar que ha aumentado, en cambio, el uso de otras medidas aplicadas
en frontera como el antidumping, habiéndose iniciado unos 250 casos
desde 1995. Las reformas internas han tenido como objetivo fundamental
mejorar la eficiencia y la competencia en la economía. Por
consiguiente, aunque la política industrial sigue siendo importante,
su alcance parece haberse reducido de modo significativo. Además,
desde el anterior Examen, se ha reducido el número de actividades
reservadas al sector público y a la pequeña industria. Para dar
respuesta a la necesidad de aumentar la competencia se está
reduciendo gradualmente el grado de participación gubernamental
directa en las actividades económicas, incluso mediante un programa
de reestructuración y privatización de las empresas públicas. El
programa de privatización ha tenido escaso éxito hasta la fecha y
debe intensificarse para hacer frente al déficit fiscal. Además, el
control de los precios que se mantiene actualmente en el caso de
varios productos, incluidos los abonos, los productos petrolíferos y
los productos agropecuarios, se suma a la carga fiscal que representan
las subvenciones (las subvenciones explícitas e implícitas se
estimaron aproximadamente en el 14,5 por ciento del PIB a mediados de
los noventa).
La
política aplicada en el sector agropecuario se ha basado en criterios
de oferta nacional y autosuficiencia. Por consiguiente, el sector se
protege mediante medidas de control de las importaciones y las
exportaciones, con inclusión de aranceles, comercio de Estado,
restricciones a la exportación y, hasta hace poco, restricciones a la
importación. Como resultado de esa política han aumentado
considerablemente las existencias, que han alcanzado niveles
insostenibles, así como los costos asociados al mantenimiento de esas
existencias.
Desde
el anterior Examen se han llevado a cabo reformas significativas en el
sector de los servicios, especialmente en materia de
telecomunicaciones, servicios financieros y, en cierta medida,
servicios de infraestructura, tales como los de suministro eléctrico
y transporte. La liberalización de los servicios de
telecomunicaciones ha incrementado la oferta y ha reducido los
aranceles. Puede que la reducción de los aranceles del sector de las
telecomunicaciones beneficie al sector de los programas de
informática, uno de los sectores de mayor éxito en los últimos
años.
También
se han realizado esfuerzos para resolver la insuficiencia del
transporte y del suministro eléctrico, aunque con resultados
contradictorios. El suministro de energía eléctrica, en particular,
sigue siendo insuficiente y se ve dificultado por las pérdidas
experimentadas por las juntas de energía eléctrica de los Estados.
La
conclusión del informe es que el programa de reformas económicas de
la India dio por resultado un firme crecimiento económico a lo largo
del decenio de 1990. La reciente desaceleración, aunque en parte se
debe a la pérdida de dinamismo de la economía mundial, pone también
de manifiesto la necesidad de seguir adelante con las reformas. En
particular, se requieren decisiones difíciles que permitan corregir
el desequilibrio fiscal mediante la reducción de las subvenciones, la
culminación del proceso de reforma arancelaria y fiscal y la
privatización acelerada de las empresas estatales.
Nota
para las redacciones
En
los exámenes de las políticas comerciales, ejercicio prescrito en
los Acuerdos de la OMC, se examinan y se evalúan a intervalos
regulares las políticas comerciales y relacionadas con el comercio de
los países Miembros. También se siguen de cerca los acontecimientos
importantes que pueden tener consecuencias para el sistema mundial de
comercio. Para cada examen se elaboran dos documentos: una exposición
de políticas que presenta el gobierno del Miembro objeto de examen, y
un informe detallado que redacta de manera independiente la
Secretaría de la OMC. Estos dos documentos son luego examinados por
el conjunto de Miembros de la OMC en el Órgano de Examen de las
Políticas Comerciales (OEPC). Esos documentos y las actas de las
reuniones del OEPC se publican poco después. Desde la entrada en
vigor del Acuerdo sobre la OMC en 1995, los informes abarcan también
las esferas de los servicios y de los aspectos de los derechos de
propiedad intelectual relacionados con el comercio.
En
lo que respecta al presente Examen, el Órgano de Examen de las
Políticas Comerciales examinará el informe de la Secretaría de la
OMC y la exposición de políticas elaborada por el Gobierno de la
India los días 19 y 21 de junio de 2002. El informe de la Secretaría
abarca la evolución de todos los aspectos de las políticas
comerciales de la India inclusive sus leyes y reglamentos internos, el
marco institucional y las políticas comerciales por medida y por
sector.
Se
adjuntan al presente comunicado de prensa las observaciones
recapitulativas que figuran en el informe de la Secretaría y algunos
extractos de la exposición de políticas del Gobierno. Los informes
de la Secretaría y del Gobierno figuran por el nombre del país en la
lista completa de los exámenes de
las políticas comerciales. Estos dos documentos, el acta de los
debates del OEPC y el resumen del Presidente se publicarán
oportunamente en una versión encuadernada y podrán obtenerse en la
Secretaría, Centro William Rappard, 154 rue de Lausanne, 1211
Ginebra 21.
Desde
diciembre de 1989 se han finalizado los siguientes exámenes: la
Argentina (1992 y 1999), Australia (1989, 1994 y 1998), Austria
(1992), Bahrein (2000), Bangladesh (1992 y 2000), Benin (1997),
Bolivia (1993 y 1999), Botswana (1998), el Brasil (1992, 1996 y 2000),
Brunei Darussalam (2001), Burkina Faso (1998), Camerún (1995 y 2001),
el Canadá (1990, 1992, 1994, 1996, 1998 y 2000), Chile (1991 y 1997),
Chipre (1997), Colombia (1990 y 1996), las Comunidades Europeas (1991,
1993, 1995, 1997 y 2000), Corea, República de (1992, 1996 y 2001),
Costa Rica (1995 y 2001), Côte d'Ivoire (1995), Egipto (1992 y 1999),
El Salvador (1996), los Estados Unidos (1989, 1992, 1994, 1996 y
1999), Eslovenia (2002), Fiji (1997), Filipinas (1993 y 1999),
Finlandia (1992), Gabón (2001), Ghana (1992 y 2001), Guatemala
(2002), Guinea (1999), Haití (2002), Hong Kong (1990, 1994 y 1998),
Hungría (1991 y 1998), la India (1993, 1998 y 2002), Indonesia (1991,
1994 y 1998), Islandia (1994 y 2000), Islas Salomón (1998), Israel
(1994 y 1999), Jamaica (1998), el Japón (1990, 1992, 1995, 1998 y
2000), Kenya (1993 y 2000), Lesotho (1998), Macao (1994 y 2001),
Madagascar (2001), Malasia (1993, 1997 y 2001), Malawi (2002), Malí
(1998), Marruecos (1989 y 1996), Mauricio (1995 y 2001), México
(1993, 1997 y 2002), Mozambique (2001), Namibia (1998), Nicaragua
(1999), Nigeria (1991 y 1998), Noruega (1991, 1996 y 2000), Nueva
Zelandia (1990 y 1996), OECO (2001), el Pakistán (1995 y 2002), Papua
Nueva Guinea (1999), el Paraguay (1997), el Perú (1994 y 2000),
Polonia (1993 y 2000), la República Checa (1996 y 2001), la
República Dominicana (1996), la República Eslovaca (1995 y 2001),
Rumania (1992 y 1999), Senegal (1994), Singapur (1992, 1996 y 2000),
Sri Lanka (1995), Sudáfrica (1993 y 1998), Suecia (1990 y 1994),
Suiza (y conjuntamente con Liechtenstein) (1991, 1996 y 2000),
Swazilandia (1998), Tailandia (1991, 1995 y 1999), Tanzanía (2000),
Togo (1999), Trinidad y Tabago (1998), Túnez (1994), Turquía (1994 y
1998), Uganda (1995 y 2001), el Uruguay (1992 y 1998), Venezuela
(1996), Zambia (1996) y Zimbabwe (1994).
Informe
de la Secretaría volver
al principio
ÓRGANO
DE EXAMEN DE LAS POLÍTICAS COMERCIALES
INDIA
Informe de la Secretaría Observaciones
recapitulativas
Durante
el último decenio, la economía de la India ha experimentado una
rápida expansión, y el crecimiento anual de su PIB, expresado en
términos reales, ha alcanzado un promedio aproximado del 6 por ciento.
A pesar de las conmociones externas, tales como la crisis económica
asiática y las fluctuaciones de los precios del petróleo, cuyo
resultado fue una desaceleración del 4,8 por ciento en el período
1997-1998, la economía recuperó su ritmo de crecimiento superior al
6 por ciento durante los dos años siguientes. Los indicadores
sociales, como por ejemplo los índices de pobreza y mortalidad
infantil, han mejorado también durante los últimos diez años. El
mayor crecimiento de ese período se debe, en parte, a la continuidad
de la reforma estructural, incluida la liberalización del comercio,
que permitió aumentar la eficiencia. Con miras a seguir reduciendo
significativamente la pobreza, la meta actual de la India es aumentar
el crecimiento real del PIB hasta situarlo entre el 7 y el 9 por
ciento (en comparación con el 5,4 por ciento previsto para el
ejercicio 2001-2002); para alcanzar ese objetivo será importante,
como han señalado las autoridades, seguir aplicando, e incluso
acelerar, el proceso de reformas y aumentar la competencia en la
economía.
Reconociendo
la importancia de los vínculos existentes entre el comercio y el
crecimiento económico, el Gobierno ha simplificado el régimen
arancelario, suprimido las restricciones cuantitativas a la
importación y reducido las restricciones a la exportación. Además,
tiene previsto seguir simplificando y reduciendo los derechos
arancelarios. Para contrarrestar el efecto de inhibición de la
actividad exportadora, consustancial a las dificultades de
importación y de otro tipo, se ha prestado mayor atención a las
medidas de promoción de las exportaciones. Recientemente, el Gobierno
anunció un nuevo refuerzo de esas medidas y se comprometió a reducir
las restricciones a la exportación. La política adoptada prevé
también la creación y consolidación de enclaves tales como zonas de
elaboración para la exportación y zonas económicas especiales, que
"inmunizarían" a los exportadores frente a las limitaciones
que afectan al resto de la economía, en particular los problemas de
infraestructura y administrativos. Según estimaciones del Gobierno,
se requiere un crecimiento anual de las exportaciones cercano al 12
por ciento para lograr que la participación de la India en el
comercio mundial pase de su actual nivel del 0,67 por ciento a un
nivel previsto del 1 por ciento para 2007.
Las
autoridades están firmemente convencidas de que, para aumentar la
tasa de crecimiento económico, es necesaria una reforma estructural
más a fondo. Al reducirse las restricciones al comercio y a la
competencia, se han puesto de manifiesto las dificultades relacionadas
con la infraestructura y el estancamiento normativo. Asimismo, todo
parece indicar que los altos tipos efectivos de interés, debidos en
parte a los empréstitos suscritos por el Estado para financiar su
déficit fiscal, que sigue siendo elevado, han tenido un efecto
disuasorio en las inversiones. El déficit de la administración
central ha aumentado de 4,2 por ciento en el ejercicio de 1995-1996 a
5,7 por ciento, aproximadamente, en el de 2001-2002. Ese aumento viene
a sumarse a los déficit fiscales de los estados; se estima que el
déficit fiscal combinado de la administración central y de los
estados fue superior al 10 por ciento del PIB en el ejercicio de
2000-2001.
Para
corregir el desequilibrio fiscal se están adoptando medidas de
contención del gasto y mejora de la recaudación tributaria. Una
medida reciente ha sido la presentación en el Parlamento del Proyecto
de Ley de Responsabilidad Fiscal y Gestión del Presupuesto (FRBM),
cuyo objetivo es reducir el déficit en un 0,5 por ciento anual, como
mínimo, con miras a lograr un déficit no superior al 2 por ciento
del PIB para el ejercicio de 2005-2006. También se intenta reducir el
gasto, sobre todo mediante la reforma del programa de subsidios
alimentarios (sistema de distribución pública) y del mecanismo de
precios administrados del petróleo. Asimismo, se están adoptando
medidas para reducir la participación gubernamental en el capital de
las empresas estatales, que sigue constituyendo una sangría para los
recursos públicos y una causa de ineficacia. Para mejorar la base de
ingresos, se está tratando de reformar el régimen tributario interno.
Sin embargo, la iniciativa ha tenido un éxito limitado, especialmente
en lo que respecta a los impuestos de los estados. Por otra parte,
habida cuenta de que los ingresos aduaneros siguen representando un
porcentaje relativamente elevado de la recaudación fiscal, las nuevas
reducciones previstas de los aranceles requerirán probablemente una
reforma del sistema impositivo.
Desde
su anterior examen, realizado en 1998, no ha habido cambios
importantes en la formulación de las políticas de comercio e
inversiones de la India. El Ministerio de Comercio e Industria formula
y aplica las políticas comerciales en consulta con los demás
ministerios interesados, tarea en la que es asistido por varios
organismos autónomos pertenecientes al Ministerio, así como mediante
consultas periódicas con los círculos comerciales e industriales.
También se solicita asesoramiento a otras entidades gubernamentales,
tales como el Consejo de Comercio e Industria de la Oficina del Primer
Ministro y la aparentemente autónoma Comisión Arancelaria, del
Departamento de Política y Promoción Industriales (Ministerio de
Comercio e Industria), así como a los grupos especiales
independientes nombrados ocasionalmente por el Gobierno. Además, la
Comisión de Planificación, al fijar los objetivos para los planes
quinquenales de la India, establece grupos de trabajo que examinan las
políticas comerciales y relacionadas con el comercio.
La
India otorga, como mínimo, trato NMF a todos los Miembros de la OMC.
Además, ha sido firme partidaria de las iniciativas comerciales
multilaterales, más que regionales, y es parte en varios acuerdos
comerciales regionales. No obstante, está poniendo empeño en
reforzar los acuerdos regionales en los que es parte, tales como la
Asociación de Asia Meridional para la Cooperación Regional (SAARC) y
el Acuerdo de Bangkok. En el marco del Acuerdo de Comercio
Preferencial del Asia Meridional (SAPTA), los miembros de la SAARC han
llevado a cabo tres rondas de negociaciones comerciales y esperan
ultimar el SAPTA en 2002. Además, la India mantiene acuerdos
comerciales bilaterales con varios países vecinos, entre ellos
Bangladesh y Nepal; en virtud de un acuerdo de libre comercio con Sri
Lanka, vigente desde el 1º de marzo de 2000, la India otorga acceso
exento de derechos respecto de más de 1.000 líneas arancelarias y un
margen de preferencia del 50 por ciento para el resto del arancel,
excepción hecha de una lista negativa. Actualmente se llevan a cabo
negociaciones para suscribir acuerdos comerciales bilaterales con
otros varios interlocutores comerciales.
La
política de la India en materia de inversiones extranjeras directas (IED)
se ha liberalizado desde su anterior examen. No sólo se permiten las
inversiones en un mayor número de sectores, sino que también ha
aumentado la lista de sectores en que son posibles los procedimientos
automáticos de inversión, previo registro en el Banco de la Reserva;
aún es indispensable la autorización del Gobierno para las
inversiones en otros sectores, y las inversiones extranjeras no están
permitidas en varios sectores sensibles. A pesar de la liberalización,
los resultados obtenidos por la India en la captación de inversiones
siguen siendo decepcionantes, ya que las IED representan
aproximadamente el 1 por ciento del PIB; según parece, no ha habido
mejoras significativas en las entradas de IED desde el último examen,
lo que tal vez se deba a la persistencia de limitaciones en el entorno
de política e infraestructura.
Desde
el anterior examen de las políticas comerciales de la India han
proseguido las reformas comerciales y relacionadas con comercio,
aunque más gradualmente que durante los primeros años del decenio de
1990. Sin embargo, un importante cambio introducido con posterioridad
a esos años parece ser la aceptación de la necesidad de reformas
continuas para aumentar el crecimiento económico y reducir la pobreza.
En ese contexto, los obstáculos al comercio se han reducido y la
reforma estructural interna ha seguido su curso.
Una
novedad importante desde el anterior examen ha sido la supresión de
todas las restricciones a la importación mantenidas por motivos de
balanza de pagos. Como resultado, el arancel aduanero se ha convertido
en la principal forma de protección en frontera. Aunque recientemente
se ha hecho un notable esfuerzo por simplificar el régimen
arancelario, éste sigue siendo complejo, dadas las numerosas
exenciones basadas en el uso final. Los aranceles son relativamente
elevados, pero el promedio de los tipos NMF aplicados descendió de
35,3 por ciento a 32,3 por ciento entre los ejercicios de 1997-1998 y
2001-2002, y se prevé que se reduzca aún más, hasta llegar al 29
por ciento en el ejercicio 2002-2003, cuando el tipo arancelario
máximo pase de 35 por ciento a 30 por ciento. El arancel muestra
una progresividad sustancial en algunos sectores especialmente los del
papel y la imprenta, los textiles y el vestido, y los productos
alimenticios, las bebidas y el tabaco. Recientemente, el Gobierno
anunció su intención de simplificar y reducir el arancel a dos
niveles para el ejercicio 2004-2005: un 10 por ciento para las
materias primas, los productos intermedios y los componentes, y un 20
por ciento para los productos acabados. Aparte del arancel, los
importadores han de pagar derechos adicionales y especiales en
relación con varios productos.
Como
resultado de las consolidaciones adicionales llevadas a cabo por la
India en la OMC, el porcentaje de líneas arancelarias consolidadas ha
aumentado desde el anterior examen del 67 por ciento al 72 por
ciento; las nuevas consolidaciones afectan principalmente a los
textiles y el vestido; la India está también negociando nuevas
consolidaciones respecto de algunas partidas agropecuarias. El
promedio de los tipos consolidados (finales) es un 50,6 por ciento
más elevado que el tipo NMF aplicado; esa diferencia constituye un
amplio margen que ha permitido aumentar recientemente los tipos
aplicados a unos cuantos productos agropecuarios.
Aunque,
en general, las licencias de importación y las restricciones
arancelarias cada vez se aplican menos, todo parece indicar que otras
medidas de restricción de las importaciones se han reforzado. La
India se ha convertido en uno de los principales usuarios de medidas
antidumping, habiendo iniciado unos 250 casos desde 1995. Algunas
importaciones, tales como las de vehículos automóviles y caucho
natural, sólo pueden realizarse a través de determinados puertos.
Aunque se han suprimido medidas similares, relacionadas con la entrada
a través de determinados puertos, que afectaban a 300 partidas
sensibles previamente sujetas a restricciones a la importación, las
importaciones de tales partidas siguen bajo vigilancia.
Como
parte de su política de fomento de las exportaciones, el Gobierno
tiene previsto circunscribir las restricciones a la exportación a
unas cuantas partidas sensibles, según se ha anunciado en la
Política de Importación y Exportación para 2002-2007. Las
prohibiciones a la exportación y a la importación se mantienen
principalmente por motivos de salud y seguridad.
Las
reformas internas han tenido como objetivo fundamental mejorar la
eficiencia y la competencia del sistema económico. Por consiguiente,
aunque la política industrial sigue siendo importante, su alcance
parece haberse reducido de modo significativo. Actualmente, la
obtención de licencias es obligatoria principalmente por motivos
ambientales, de seguridad y estratégicos. Además, desde el anterior
examen, el número de actividades reservadas al sector público se ha
reducido de seis a tres, y el número de sectores reservados a la
pequeña industria se ha reducido de 821 a 799; está previsto
suprimir otros 50 productos de la lista de productos reservados a
la pequeña industria. Se mantienen medidas de control de precios
respecto de varios productos, incluidos los abonos, los productos
petrolíferos y ciertos productos agropecuarios; algunos de esos
controles, incluidos los aplicados al petróleo y a los abonos, se
están suprimiendo gradualmente.
Para
dar respuesta a la necesidad de aumentar la competencia se reduce
gradualmente el grado de participación gubernamental directa en las
actividades económicas, incluso mediante un programa de
privatización de las empresas públicas. Estas empresas, que han
servido para alcanzar metas industriales y de desarrollo, constituyen
un despilfarro de los recursos gubernamentales. Desde principios del
decenio de 1990 se ha puesto empeño en reestructurar las empresas con
pérdidas y, en algunos casos, privatizarlas, aunque el programa de
privatización ha tenido escaso éxito hasta hace poco; con frecuencia,
no se han alcanzado los objetivos anuales. El Gobierno ha redefinido
hace poco su estrategia de privatización y tiene intención de
privatizar todas las empresas no estratégicas; en cuanto a las
empresas estratégicas, incluidas las que intervienen en los sectores
de armas y municiones, defensa, energía atómica y transporte por
ferrocarril, el Gobierno reducirá su participación en el capital al
26 por ciento, o porcentajes inferiores en algunos casos.
También
existen iniciativas para modernizar las leyes de la India relativas a
la competencia y las dificultades industriales, y se han tomado nuevas
medidas para fortalecer la gestión empresarial. El Parlamento examina
actualmente un nuevo Proyecto de Ley de Competencia, que sustituirá a
la vigente Ley de Monopolios y Prácticas Comerciales Restrictivas (MRTP).
Uno de los objetivos del Proyecto de Ley es poner freno al abuso de
posiciones dominantes y establecer procedimientos en materia de
fusiones y adquisiciones. Cuando se promulgue, el Proyecto de Ley
establecerá también una nueva Comisión de Competencia. En 1999 y
2000 se introdujeron también modificaciones en la Ley de Sociedades
para mejorar la gestión empresarial.
Dada
la necesidad de reducir el déficit fiscal, se han emprendido reformas
del sistema de impuestos. La complejidad de la estructura de los
impuestos especiales de consumo se ha reducido gradualmente con miras
a pasar a un tipo uniforme del 16 por ciento y, en definitiva, a un
sistema de imposición sobre el valor añadido. Sin embargo, la
iniciativa para convertir el impuesto sobre las ventas de los estados
en un impuesto sobre el valor añadido ha tenido poco éxito, y su
aplicación se ha aplazado en dos ocasiones desde la fecha límite
inicial del 1º de abril de 2001. También se están tomando medidas
para reducir las subvenciones explícitas, que han representado
aproximadamente el 1,2 por ciento del PIB en el ejercicio 2001-2002
(sin embargo, es probable que las subvenciones explícitas e
implícitas sean bastante más altas, y en la época del anterior
examen de la India se estimaron aproximadamente en el 14,5 por ciento
del PIB).
Desde
su anterior examen, la India ha introducido modificaciones en la
legislación sobre derechos de propiedad intelectual, incluida la
relativa a marcas de fábrica o de comercio y dibujos o modelos
industriales; el Parlamento examina actualmente legislación para
modificar la Ley de Patentes y sobre diversidad biológica. Asimismo,
se están adoptando medidas para instruir al público acerca de la
importancia del cumplimiento de las leyes sobre derechos de propiedad
intelectual, aunque la observancia parece relativamente escasa.
La
política aplicada en el sector agropecuario se ha basado en criterios
de oferta nacional y autosuficiencia. Por consiguiente, el sector se
protege mediante medidas de control de las importaciones y las
exportaciones, con inclusión de aranceles, comercio de Estado,
restricciones a la exportación y, hasta hace poco, restricciones a la
importación. Al suprimirse las restricciones a la importación, se
incrementaron los aranceles respecto de varios productos agropecuarios;
como resultado, el promedio global de los derechos arancelarios NMF
aplicados al sector agrícola pasó del 35 por ciento en el ejercicio
de 1997-1998 al 41 por ciento en el ejercicio de 2001-2002, pero se
prevé que descienda aproximadamente al 37,5 por ciento en 2002-2003,
cuando se apruebe el Presupuesto correspondiente a ese ejercicio. A
fin de fomentar las exportaciones del sector, el Gobierno ha creado
zonas de elaboración para la exportación de productos agropecuarios.
En
el ámbito interno, y a pesar de algunas reformas recientes, el sector
sigue sujeto a una gran diversidad de medidas de control de los
precios y de la distribución. Se mantienen controles respecto de los
precios de los productos alimenticios básicos para asegurar precios
remunerativos a los agricultores. Asimismo, el Gobierno favorece y
subvenciona la venta de determinados productos básicos a través del
sistema de distribución pública (PDS), cuyos principales
beneficiarios son las familias de bajos ingresos. Entre los productos
actualmente suministrados a través del sistema de distribución
pública figuran el trigo, el arroz, el azúcar y los aceites
comestibles. Con el paso de los años, el sistema se ha especializado
cada vez más, al tiempo que las compras efectuadas por organismos
gubernamentales han seguido aumentando (en particular a causa de la
subida de los precios mínimos garantizados). El resultado ha sido un
incremento sustancial de las existencias, que sobrepasan con mucho los
niveles considerados necesarios para garantizar la seguridad
alimentaria, y de los costos derivados del mantenimiento de esas
existencias. Se han adoptado medidas a corto plazo, tales como la
venta del exceso de cereales a precios inferiores al costo económico,
pero parece indispensable la introducción de cambios en las
políticas a largo plazo.
En
el sector manufacturero, cuya rama de producción predominante es la
de los textiles y el vestido, se ha recurrido cada vez menos a medidas
de política industrial, con inclusión del régimen de licencias
industriales y las reservas para las pequeñas industrias. Además, la
supresión de las restricciones a la importación en 2001 ha abierto
aún más el mercado a la competencia internacional. Los aranceles
siguen siendo elevados, con un promedio del 32,5 por ciento en el
ejercicio de 2001-2002.
El
sector de los textiles y el vestido representa aproximadamente el 30
por ciento de las exportaciones totales de mercancías de la India.
Los principales destinos de esas exportaciones son la Unión Europea y
los Estados Unidos, que mantienen en ambos casos restricciones con
arreglo al Acuerdo sobre los Textiles y el Vestido (ATV). Como
preparación para la supresión de tales restricciones, y con objeto
de mejorar la competitividad del sector, se han adoptado recientemente
diversas medidas, entre ellas, la eliminación de algunos productos
textiles y de vestido de la lista de productos reservados para la
pequeña industria y el levantamiento de las restricciones a la
participación extranjera en el capital (con un pequeño número de
excepciones). La nueva política en materia de textiles reconoce
también la necesidad de reestructurar o cerrar las fábricas no
viables y, al mismo tiempo, garantizar la compensación adecuada a los
trabajadores desplazados.
Desde
el anterior examen se han llevado a cabo reformas significativas,
especialmente en materia de telecomunicaciones, servicios financieros
y, en cierta medida servicios de infraestructura, tales como los de
suministro eléctrico y transporte. La liberalización del sector de
las telecomunicaciones se inició en los primeros años del decenio de
1990 con la concesión a los inversores privados de licencias para el
suministro de servicios de telefonía celular. Desde entonces, se han
permitido las inversiones privadas en todos los servicios de
telecomunicaciones. El consiguiente aumento de la competencia de los
proveedores de servicios privados, así como las medidas adoptadas por
las autoridades para racionalizar las tarifas y reducir la subvención
cruzada entre tarifas locales e internacionales, han contribuido a la
mejora significativa de la red de servicios de telecomunicaciones de
la India y a la reducción de las tarifas.
Probablemente,
la reducción de las tarifas aplicadas a los servicios de
telecomunicaciones beneficiará al sector del soporte lógico, que ha
resultado uno de los más eficaces durante los últimos años. Esa
eficacia se debe en parte a la abundante oferta india de mano de obra
relativamente especializada y de bajo costo; en comparación con otros
sectores, el soporte lógico ha estado también relativamente libre de
obstáculos al comercio y a las inversiones. Sin embargo, el Gobierno
presta ayuda al sector, en particular mediante exenciones fiscales y
arancelarias, y a los parques de tecnología de soportes lógicos.
Reconociendo los lazos existentes entre el soporte lógico y las
telecomunicaciones, el Gobierno unificó recientemente los Ministerios
de Tecnología de la Información y de Comunicaciones, y ha presentado
un nuevo proyecto de ley de convergencia de las comunicaciones en el
Parlamento.
El
sector bancario ha sido objeto de una reforma gradual desde comienzos
del decenio de 1990. Entre las innovaciones más recientes cabe citar
las medidas para reducir el nivel de créditos fallidos, especialmente
en los bancos del sector público, y reestructurar tres de esos bancos.
El Banco de la Reserva de la India, que reglamenta las actividades del
sector bancario, ha reforzado también la normativa cautelar, incluso
mediante el aumento de los coeficientes de capital mínimo y de
garantía. La supervisión de los bancos y de las entidades
financieras no bancarias se basa en la aplicación periódica de
medidas de control tanto interior como exterior. Los principales
problemas siguen siendo el alto nivel de créditos fallidos y la
reestructuración de los debilitados bancos del sector público. Los
servicios de seguros se han abierto recientemente a la competencia del
sector privado, y se han expedido licencias a empresas privadas; la
participación extranjera en el capital está limitada al 26 por
ciento del total. Asimismo, se ha reforzado la función de
reglamentación desempeñada por la Administración de Desarrollo y
Regulación de los Seguros (IRDA).
La
infraestructura sigue siendo un importante factor limitador de la
actividad económica en la India. La notable insuficiencia del
suministro eléctrico ha propiciado la generación de energía
eléctrica en las propias instalaciones. Las juntas de energía
eléctrica de los estados, que son las principales entidades de
suministro eléctrico, han experimentado en 2000 pérdidas estimadas
en el 1 por ciento del PIB, aproximadamente, en parte como resultado
de la aplicación de tarifas subvencionadas al sector agropecuario.
Las recientes reformas han tratado de resolver el problema de la
subvención cruzada de las tarifas mediante el establecimiento de
órganos de reglamentación y la reforma de las juntas de energía
eléctrica de los estados; además, se han suprimido las restricciones
a las inversiones extranjeras en el transporte de electricidad. En
cuanto a los servicios de transporte, en el vigente presupuesto de
ferrocarriles se ha revisado la estructura de las tarifas y se ha
reducido la subvención cruzada entre el transporte de cargas y el de
pasajeros; asimismo, se han permitido las inversiones del sector
privado. Además, se han fomentado las inversiones privadas en la
construcción y explotación de autopistas nacionales.
El
programa de reformas económicas de la India dio por resultado un
firme crecimiento económico a lo largo del decenio de 1990, a pesar
de las conmociones externas. La reciente desaceleración, aunque en
parte se debe a la pérdida de dinamismo de la economía mundial, pone
también de manifiesto la necesidad de seguir adelante con las
reformas. En la reciente edición de su publicación anual “Economic
Survey”, el Gobierno de la India reconoce la importancia de
“proporcionar el entorno adecuado” que permita a la industria
india competir internacionalmente y aumentar las tasas anuales de
crecimiento económico real. En el documento conceptual para el
Décimo Plan Quinquenal (2002-2007) se indica que, aunque el margen de
mejora de la eficiencia es amplio, sólo será posible aprovecharlo si
“se adoptan políticas que aseguren tal mejora”.
Aunque
el proceso de desmantelamiento de parte del complejo régimen
comercial y de las medidas internas de control de la India han dado ya
considerables resultados, es necesario afianzar y ultimar las reformas
estructurales internas. En particular, se requieren decisiones
difíciles que permitan corregir el desequilibrio fiscal mediante la
reducción de las subvenciones, la culminación del proceso de reforma
arancelaria y fiscal y la privatización acelerada de las empresas
estatales. Asimismo, es probable que la reducción del déficit fiscal
mejore el clima inversor y libere recursos para las inversiones
privadas y públicas, particularmente en servicios de infraestructura,
cuya insuficiencia se ha convertido en un obstáculo fundamental para
el crecimiento económico. Recientemente se han tomado ya importantes
medidas, entre ellas, la presentación en el Parlamento de
legislación sobre política de competencia, la modificación de la
Ley de Sociedades, y la decisión de introducir cambios en la
legislación laboral. Los esfuerzos continuados por abrir la economía
a la competencia internacional tendrán como resultado probable un
mayor crecimiento económico y un aumento de los ingresos por
habitante.
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ÓRGANO
DE EXAMEN DE LAS POLÍTICAS COMERCIALES
INDIA
Informe del Gobierno Parte 18
Obstáculos
al crecimiento del comercio internacional de la India
Los
nuevos obstáculos arancelarios con los que tropiezan los productos de
la India en varios mercados extranjeros limitan seriamente nuestras
exportaciones. Dichos obstáculos pueden describirse someramente como
sigue: i) regímenes de política restrictiva de las importaciones (gravámenes
a las importaciones distintos de los aranceles aduaneros,
restricciones cuantitativas, licencias de importación, obstáculos
aduaneros); ii) normas, pruebas, etiquetado y certificación (incluidas
las normas fitosanitarias), que establecen niveles de exigencia que
difícilmente pueden cumplir los países en desarrollo o sin
justificación científica; iii) subvenciones a la exportación (entre
ellas, subvenciones a la exportación de productos agropecuarios,
mecanismos de financiación preferencial de las exportaciones, etc.),
iv) obstáculos al comercio de los servicios (obstáculos visibles u
ocultos que limitan el movimiento de proveedores de servicios, etc.);
v) regímenes de contratación pública; y vi) otros obstáculos, como
las medidas antidumping y compensatorias.
Las
restricciones cuantitativas, especialmente en lo que se refiere a los
textiles, son uno de los obstáculos no arancelarios más importantes
que afectan al comercio de la India. Los principales interlocutores
comerciales de la India no han efectuado ningún ajuste industrial ni
han acordado ningún acceso significativo a países en desarrollo como
la India. El programa de integración de los países importadores no
ha correspondido al espíritu del Acuerdo sobre los Textiles y el
Vestido (ATV), aunque se haya ajustado tal vez a una interpretación
estrecha de sus requisitos técnicos y jurídicos. En la primera fase
iniciada el 1º de enero de 1995, los principales países que imponen
restricciones no integraron ningún producto de la India sujeto a
tales restricciones; en cuanto a las fases segunda y tercera, la
integración de productos sometidos a restricciones fue desdeñable.
El resultado es que, incluso en el décimo año del período de
transición, más del 95 por ciento del comercio de la India de
prendas de vestir e hilados con algunos de sus principales
interlocutores comerciales seguirá sin estar integrado. Además, las
listas de integración contienen una elevada proporción de productos
de poco valor añadido. Es evidente, por lo tanto, que los principales
países importadores han seguido frenando el proceso de integración y
el grueso de la integración sólo podrá hacerse al final del
período de transición.
Otro
problema en el ámbito de la exportación de textiles son las
modificaciones que han hecho unilateralmente algunos interlocutores
comerciales en sus normas de origen. Dichas modificaciones han
repercutido negativamente en la exportación de textiles y en los
derechos de la India en virtud del ATV, incluida la plena utilización
del contingente. Reiteradas investigaciones antidumping relativas a
productos textiles tales como tejidos de algodón y ropa de cama,
donde la India cuenta con cierta ventaja comparativa, han debilitado
la industria y las exportaciones indias de textiles. La exportación
de productos textiles también se vio afectada por la prohibición del
empleo de tintes de mercurio. Asimismo, en relación con el acceso a
los mercados para el comercio de textiles existe preocupación por la
creciente tendencia a concluir pactos bilaterales para llevar a cabo
una liberalización selectiva de contingentes. Las preferencias
arancelarias también se han extendido bilateralmente, cuando están
concebidas para aplicarse a todos los países en desarrollo de manera
no recíproca. Se está produciendo también una regionalización cada
vez mayor del comercio de textiles debido al establecimiento de zonas
de libre comercio y acuerdos comerciales preferenciales. Se estima que
el 59 por ciento del comercio mundial de textiles tiene hoy lugar en
el marco de acuerdos comerciales regionales. Semejante localización
del comercio mundial de textiles tiene repercusiones negativas para el
comercio de textiles de la India.
En
una serie de otros sectores de productos de interés para las
exportaciones de la India diversas medidas no arancelarias han
afectado al acceso a los mercados. En la agricultura hay obstáculos a
la exportación de mangos y otros frutos, como consecuencia de la
insistencia de algunos de nuestros principales interlocutores
comerciales en el uso exclusivo del procedimiento de tratamiento al
vapor. En la floricultura, determinados procedimientos de cuarentena
aplicados a las especies vegetales en algunos países importadores,
incluido el nivel cero de tolerancia para ciertos insectos y plagas,
afectan el acceso de nuestros productos. La exportación de productos
lácteos de la India se ve dificultada por algunas condiciones como la
prueba de ausencia de tembladera de ovino en la India, que piden con
insistencia algunos interlocutores comerciales. Sigue estando
prohibida en algunos países la importación de carne de la India aun
cuando el país no haya conocido casos de peste bovina en los últimos
tres años, como ha corroborado la OIE en su boletín publicado en
París. Las reglamentaciones diferentes aplicadas por varios países
importadores en materia de utilización de plaguicidas y sus residuos
han repercutido negativamente en el acceso de productos de la India
tales como uvas, productos de huevos, pepinillos, miel, productos
cárnicos, productos lácteos, té y especias. La falta de
armonización de los reglamentos relativos a la aprobación de
unidades de exportación de productos de huevo de la India y la no
aprobación de los establecimientos indios de tratamiento de huevos
por uno de nuestros principales interlocutores comerciales son otros
tantos obstáculos al acceso a los mercados. En el sector de los
productos del cuero, los exportadores indios tienen que hacer frente a
ciertas medidas no arancelarias relativas al contenido químico y de
colorantes del cuero, normas disímiles (como la utilización de
normas diferentes para determinar el número del calzado, normas
exageradamente estrictas para pruebas de flexibilidad, resistencia del
material, inalterabilidad del color y pruebas de ininflamabilidad),
requisitos de envasado y etiquetado (como la insistencia en el empleo
de cajas de cartón recuperable para el calzado, a veces la
insistencia en la devolución del material de envasado al punto de
origen), la infracción del principio NMF y del principio del trato
nacional (por ejemplo, las pruebas, la doble certificación y la
conformidad con las normas pueden no ser obligatorias o ser menos
rigurosas para los fabricantes nacionales u otros países exportadores),
restricciones en materia de visados y otras prohibiciones de
importación (como la prohibición del uso de níquel en el calzado o
de pigmentos colorantes de base aditiva). Los requisitos exagerados en
materia de seguridad social y las restricciones de visado impuestos
por parte de algunos de nuestros principales interlocutores
comerciales han afectado al crecimiento de nuestras exportaciones de
programas de informática. El requisito de ensamblado de bicicletas
conforme a normas de seguridad que aplicó en forma discriminatoria un
interlocutor comercial, junto con la exigencia de un certificado de
conformidad expedido por una organización autorizada, afectó
negativamente al acceso de bicicletas de la India a ese país. Los
ejemplos ilustrativos de medidas no arancelarias que figuran en el
presente párrafo ponen de manifiesto los altos costos económicos y
de tiempo, que han repercutido negativamente en el acceso a los
mercados de productos y servicios de la India.
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