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Cuestiones abarcadas por los Comités y Acuerdos de la OMC

EXÁMENES DE LA POLÍTICAS COMERCIALES: PRIMER COMUNICADO DE PRENSA, RESUMEN DEL INFORME DE LA SECRETARÍA Y DEL INFORME DEL GOBIERNO

COMMUNICADO DE PRENSA
PRENSA/TPRB/195
21 de junio de 2002
India: junio de 2002

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Ver también:

segundo comunicado de prensa
conclusiones del Presidente

 


La reforma puesta en marcha por la India favorece el crecimiento: sus reformas deben seguir adelante para alcanzar una alta tasa de crecimiento y reducir la pobreza volver al principio

Durante el último decenio la economía de la India ha experimentado una rápida expansión, y el crecimiento anual de su PIB, expresado en términos reales, ha alcanzado un promedio aproximado del 6 por ciento gracias, en parte, a la continuidad de la reforma estructural, incluida la liberalización del comercio, según un informe de la Secretaría de la OMC sobre las políticas y prácticas comerciales de la India.

Los indicadores sociales, como por ejemplo los índices de pobreza y mortalidad infantil, han mejorado también durante los últimos 10 años. Con miras a seguir reduciendo significativamente la pobreza, la meta actual de la India es aumentar el crecimiento real del PIB hasta situarlo entre el 7 y el 9 por ciento (en comparación con el 5,4 por ciento previsto para el ejercicio 2001-2002); para alcanzar ese objetivo será importante, como han señalado las autoridades, seguir aplicando, e incluso acelerar, el proceso de reformas y aumentar la competencia en la economía.

El informe de la Secretaría de la OMC, junto con la declaración de política general del Gobierno de la India, servirá de base para el tercer Examen de las Políticas Comerciales de la India que realizará el Órgano de Examen de las Políticas Comerciales de la OMC los días 19 y 21 de junio de 2002.

Reconociendo la importancia de los vínculos existentes entre el comercio y el crecimiento económico, el Gobierno ha simplificado el régimen arancelario, ha suprimido las restricciones cuantitativas a la importación y ha reducido las restricciones a la exportación. Además, tiene previsto seguir simplificando y reduciendo los derechos arancelarios. No obstante, el nivel de protección que ofrecen los aranceles sigue siendo relativamente elevado y persisten el efecto de inhibición de la actividad exportadora consustancial a las importaciones y otras dificultades. Para contrarrestar este sesgo antiexportador se ha prestado mayor atención a las medidas de promoción de las exportaciones. Recientemente el Gobierno ha anunciado un nuevo refuerzo de esas medidas y prevé continuar con las reformas de los aranceles y de otros impuestos.

Las reformas arancelaria y fiscal son, además, vitales para abordar el problema de los elevados déficit fiscales, que han seguido aumentando a pesar de los esfuerzos hechos para reducir el gasto público. Por otra parte, dado que los aranceles aportan alrededor de un 30 por ciento de los ingresos fiscales netos del Gobierno, la futura reforma del régimen arancelario dependerá de que se realice una reforma fiscal importante.

En el informe se señala que las autoridades están firmemente convencidas de que, para aumentar la tasa de crecimiento económico, es necesaria una reforma estructural más a fondo. Al reducirse las restricciones al comercio y a la competencia, se han puesto de manifiesto las dificultades relacionadas con la infraestructura y el estancamiento normativo, que deben subsanarse con premura tanto mediante la reforma de la reglamentación como mediante un aumento de las inversiones. A pesar de la mayor liberalización del régimen de las inversiones extranjeras directas (IED) los resultados obtenidos por la India en la captación de inversiones siguen siendo decepcionantes, ya que las IED representan aproximadamente el 1 por ciento del PIB. El Gobierno ha adoptado también varias medidas para mejorar la observancia de los derechos de propiedad intelectual, lo cual debería servir para captar IED.

Una novedad importante desde el anterior Examen ha sido la supresión de todas las restricciones a la importación mantenidas por motivos de balanza de pagos. Por tanto, el arancel aduanero se ha convertido en la principal forma de protección en frontera. Recientemente se ha hecho un notable esfuerzo por simplificar el régimen arancelario, pero éste sigue siendo complejo, dadas las numerosas exenciones basadas en el uso final, y los aranceles aplicados, cuyo promedio fue del 32 por ciento en 2001-2002, siguen siendo relativamente elevados. Como resultado de las consolidaciones adicionales hechas por la India en el marco de la OMC, el porcentaje de líneas arancelarias consolidadas ha aumentado desde el anterior Examen, pasando del 67 por ciento al 72 por ciento. El promedio de los tipos consolidados (finales) es un 50,6 por ciento más elevado que el tipo NMF aplicado; esa diferencia ofreció un amplio margen para incrementar recientemente los tipos efectivamente aplicados a unos pocos productos agropecuarios. Aunque, en general, ha disminuido el recurso a licencias de importación y restricciones arancelarias, todo parece indicar que ha aumentado, en cambio, el uso de otras medidas aplicadas en frontera como el antidumping, habiéndose iniciado unos 250 casos desde 1995. Las reformas internas han tenido como objetivo fundamental mejorar la eficiencia y la competencia en la economía. Por consiguiente, aunque la política industrial sigue siendo importante, su alcance parece haberse reducido de modo significativo. Además, desde el anterior Examen, se ha reducido el número de actividades reservadas al sector público y a la pequeña industria. Para dar respuesta a la necesidad de aumentar la competencia se está reduciendo gradualmente el grado de participación gubernamental directa en las actividades económicas, incluso mediante un programa de reestructuración y privatización de las empresas públicas. El programa de privatización ha tenido escaso éxito hasta la fecha y debe intensificarse para hacer frente al déficit fiscal. Además, el control de los precios que se mantiene actualmente en el caso de varios productos, incluidos los abonos, los productos petrolíferos y los productos agropecuarios, se suma a la carga fiscal que representan las subvenciones (las subvenciones explícitas e implícitas se estimaron aproximadamente en el 14,5 por ciento del PIB a mediados de los noventa).

La política aplicada en el sector agropecuario se ha basado en criterios de oferta nacional y autosuficiencia. Por consiguiente, el sector se protege mediante medidas de control de las importaciones y las exportaciones, con inclusión de aranceles, comercio de Estado, restricciones a la exportación y, hasta hace poco, restricciones a la importación. Como resultado de esa política han aumentado considerablemente las existencias, que han alcanzado niveles insostenibles, así como los costos asociados al mantenimiento de esas existencias.

Desde el anterior Examen se han llevado a cabo reformas significativas en el sector de los servicios, especialmente en materia de telecomunicaciones, servicios financieros y, en cierta medida, servicios de infraestructura, tales como los de suministro eléctrico y transporte. La liberalización de los servicios de telecomunicaciones ha incrementado la oferta y ha reducido los aranceles. Puede que la reducción de los aranceles del sector de las telecomunicaciones beneficie al sector de los programas de informática, uno de los sectores de mayor éxito en los últimos años.

También se han realizado esfuerzos para resolver la insuficiencia del transporte y del suministro eléctrico, aunque con resultados contradictorios. El suministro de energía eléctrica, en particular, sigue siendo insuficiente y se ve dificultado por las pérdidas experimentadas por las juntas de energía eléctrica de los Estados.

La conclusión del informe es que el programa de reformas económicas de la India dio por resultado un firme crecimiento económico a lo largo del decenio de 1990. La reciente desaceleración, aunque en parte se debe a la pérdida de dinamismo de la economía mundial, pone también de manifiesto la necesidad de seguir adelante con las reformas. En particular, se requieren decisiones difíciles que permitan corregir el desequilibrio fiscal mediante la reducción de las subvenciones, la culminación del proceso de reforma arancelaria y fiscal y la privatización acelerada de las empresas estatales.

Nota para las redacciones

En los exámenes de las políticas comerciales, ejercicio prescrito en los Acuerdos de la OMC, se examinan y se evalúan a intervalos regulares las políticas comerciales y relacionadas con el comercio de los países Miembros. También se siguen de cerca los acontecimientos importantes que pueden tener consecuencias para el sistema mundial de comercio. Para cada examen se elaboran dos documentos: una exposición de políticas que presenta el gobierno del Miembro objeto de examen, y un informe detallado que redacta de manera independiente la Secretaría de la OMC. Estos dos documentos son luego examinados por el conjunto de Miembros de la OMC en el Órgano de Examen de las Políticas Comerciales (OEPC). Esos documentos y las actas de las reuniones del OEPC se publican poco después. Desde la entrada en vigor del Acuerdo sobre la OMC en 1995, los informes abarcan también las esferas de los servicios y de los aspectos de los derechos de propiedad intelectual relacionados con el comercio.

En lo que respecta al presente Examen, el Órgano de Examen de las Políticas Comerciales examinará el informe de la Secretaría de la OMC y la exposición de políticas elaborada por el Gobierno de la India los días 19 y 21 de junio de 2002. El informe de la Secretaría abarca la evolución de todos los aspectos de las políticas comerciales de la India inclusive sus leyes y reglamentos internos, el marco institucional y las políticas comerciales por medida y por sector.

Se adjuntan al presente comunicado de prensa las observaciones recapitulativas que figuran en el informe de la Secretaría y algunos extractos de la exposición de políticas del Gobierno. Los informes de la Secretaría y del Gobierno figuran por el nombre del país en la lista completa de los exámenes de las políticas comerciales. Estos dos documentos, el acta de los debates del OEPC y el resumen del Presidente se publicarán oportunamente en una versión encuadernada y podrán obtenerse en la Secretaría, Centro William Rappard, 154 rue de Lausanne, 1211 Ginebra 21.

Desde diciembre de 1989 se han finalizado los siguientes exámenes: la Argentina (1992 y 1999), Australia (1989, 1994 y 1998), Austria (1992), Bahrein (2000), Bangladesh (1992 y 2000), Benin (1997), Bolivia (1993 y 1999), Botswana (1998), el Brasil (1992, 1996 y 2000), Brunei Darussalam (2001), Burkina Faso (1998), Camerún (1995 y 2001), el Canadá (1990, 1992, 1994, 1996, 1998 y 2000), Chile (1991 y 1997), Chipre (1997), Colombia (1990 y 1996), las Comunidades Europeas (1991, 1993, 1995, 1997 y 2000), Corea, República de (1992, 1996 y 2001), Costa Rica (1995 y 2001), Côte d'Ivoire (1995), Egipto (1992 y 1999), El Salvador (1996), los Estados Unidos (1989, 1992, 1994, 1996 y 1999), Eslovenia (2002), Fiji (1997), Filipinas (1993 y 1999), Finlandia (1992), Gabón (2001), Ghana (1992 y 2001), Guatemala (2002), Guinea (1999), Haití (2002), Hong Kong (1990, 1994 y 1998), Hungría (1991 y 1998), la India (1993, 1998 y 2002), Indonesia (1991, 1994 y 1998), Islandia (1994 y 2000), Islas Salomón (1998), Israel (1994 y 1999), Jamaica (1998), el Japón (1990, 1992, 1995, 1998 y 2000), Kenya (1993 y 2000), Lesotho (1998), Macao (1994 y 2001), Madagascar (2001), Malasia (1993, 1997 y 2001), Malawi (2002), Malí (1998), Marruecos (1989 y 1996), Mauricio (1995 y 2001), México (1993, 1997 y 2002), Mozambique (2001), Namibia (1998), Nicaragua (1999), Nigeria (1991 y 1998), Noruega (1991, 1996 y 2000), Nueva Zelandia (1990 y 1996), OECO (2001), el Pakistán (1995 y 2002), Papua Nueva Guinea (1999), el Paraguay (1997), el Perú (1994 y 2000), Polonia (1993 y 2000), la República Checa (1996 y 2001), la República Dominicana (1996), la República Eslovaca (1995 y 2001), Rumania (1992 y 1999), Senegal (1994), Singapur (1992, 1996 y 2000), Sri Lanka (1995), Sudáfrica (1993 y 1998), Suecia (1990 y 1994), Suiza (y conjuntamente con Liechtenstein) (1991, 1996 y 2000), Swazilandia (1998), Tailandia (1991, 1995 y 1999), Tanzanía (2000), Togo (1999), Trinidad y Tabago (1998), Túnez (1994), Turquía (1994 y 1998), Uganda (1995 y 2001), el Uruguay (1992 y 1998), Venezuela (1996), Zambia (1996) y Zimbabwe (1994).

  
  
Informe de la Secretaría volver al principio

ÓRGANO DE EXAMEN DE LAS POLÍTICAS COMERCIALES
INDIA
Informe de la Secretaría — Observaciones recapitulativas

Durante el último decenio, la economía de la India ha experimentado una rápida expansión, y el crecimiento anual de su PIB, expresado en términos reales, ha alcanzado un promedio aproximado del 6 por ciento. A pesar de las conmociones externas, tales como la crisis económica asiática y las fluctuaciones de los precios del petróleo, cuyo resultado fue una desaceleración del 4,8 por ciento en el período 1997-1998, la economía recuperó su ritmo de crecimiento superior al 6 por ciento durante los dos años siguientes. Los indicadores sociales, como por ejemplo los índices de pobreza y mortalidad infantil, han mejorado también durante los últimos diez años. El mayor crecimiento de ese período se debe, en parte, a la continuidad de la reforma estructural, incluida la liberalización del comercio, que permitió aumentar la eficiencia. Con miras a seguir reduciendo significativamente la pobreza, la meta actual de la India es aumentar el crecimiento real del PIB hasta situarlo entre el 7 y el 9 por ciento (en comparación con el 5,4 por ciento previsto para el ejercicio 2001-2002); para alcanzar ese objetivo será importante, como han señalado las autoridades, seguir aplicando, e incluso acelerar, el proceso de reformas y aumentar la competencia en la economía.

Reconociendo la importancia de los vínculos existentes entre el comercio y el crecimiento económico, el Gobierno ha simplificado el régimen arancelario, suprimido las restricciones cuantitativas a la importación y reducido las restricciones a la exportación. Además, tiene previsto seguir simplificando y reduciendo los derechos arancelarios. Para contrarrestar el efecto de inhibición de la actividad exportadora, consustancial a las dificultades de importación y de otro tipo, se ha prestado mayor atención a las medidas de promoción de las exportaciones. Recientemente, el Gobierno anunció un nuevo refuerzo de esas medidas y se comprometió a reducir las restricciones a la exportación. La política adoptada prevé también la creación y consolidación de enclaves tales como zonas de elaboración para la exportación y zonas económicas especiales, que "inmunizarían" a los exportadores frente a las limitaciones que afectan al resto de la economía, en particular los problemas de infraestructura y administrativos. Según estimaciones del Gobierno, se requiere un crecimiento anual de las exportaciones cercano al 12 por ciento para lograr que la participación de la India en el comercio mundial pase de su actual nivel del 0,67 por ciento a un nivel previsto del 1 por ciento para 2007.

Las autoridades están firmemente convencidas de que, para aumentar la tasa de crecimiento económico, es necesaria una reforma estructural más a fondo. Al reducirse las restricciones al comercio y a la competencia, se han puesto de manifiesto las dificultades relacionadas con la infraestructura y el estancamiento normativo. Asimismo, todo parece indicar que los altos tipos efectivos de interés, debidos en parte a los empréstitos suscritos por el Estado para financiar su déficit fiscal, que sigue siendo elevado, han tenido un efecto disuasorio en las inversiones. El déficit de la administración central ha aumentado de 4,2 por ciento en el ejercicio de 1995-1996 a 5,7 por ciento, aproximadamente, en el de 2001-2002. Ese aumento viene a sumarse a los déficit fiscales de los estados; se estima que el déficit fiscal combinado de la administración central y de los estados fue superior al 10 por ciento del PIB en el ejercicio de 2000-2001.

Para corregir el desequilibrio fiscal se están adoptando medidas de contención del gasto y mejora de la recaudación tributaria. Una medida reciente ha sido la presentación en el Parlamento del Proyecto de Ley de Responsabilidad Fiscal y Gestión del Presupuesto (FRBM), cuyo objetivo es reducir el déficit en un 0,5 por ciento anual, como mínimo, con miras a lograr un déficit no superior al 2 por ciento del PIB para el ejercicio de 2005-2006. También se intenta reducir el gasto, sobre todo mediante la reforma del programa de subsidios alimentarios (sistema de distribución pública) y del mecanismo de precios administrados del petróleo. Asimismo, se están adoptando medidas para reducir la participación gubernamental en el capital de las empresas estatales, que sigue constituyendo una sangría para los recursos públicos y una causa de ineficacia. Para mejorar la base de ingresos, se está tratando de reformar el régimen tributario interno. Sin embargo, la iniciativa ha tenido un éxito limitado, especialmente en lo que respecta a los impuestos de los estados. Por otra parte, habida cuenta de que los ingresos aduaneros siguen representando un porcentaje relativamente elevado de la recaudación fiscal, las nuevas reducciones previstas de los aranceles requerirán probablemente una reforma del sistema impositivo.

Desde su anterior examen, realizado en 1998, no ha habido cambios importantes en la formulación de las políticas de comercio e inversiones de la India. El Ministerio de Comercio e Industria formula y aplica las políticas comerciales en consulta con los demás ministerios interesados, tarea en la que es asistido por varios organismos autónomos pertenecientes al Ministerio, así como mediante consultas periódicas con los círculos comerciales e industriales. También se solicita asesoramiento a otras entidades gubernamentales, tales como el Consejo de Comercio e Industria de la Oficina del Primer Ministro y la aparentemente autónoma Comisión Arancelaria, del Departamento de Política y Promoción Industriales (Ministerio de Comercio e Industria), así como a los grupos especiales independientes nombrados ocasionalmente por el Gobierno. Además, la Comisión de Planificación, al fijar los objetivos para los planes quinquenales de la India, establece grupos de trabajo que examinan las políticas comerciales y relacionadas con el comercio.

La India otorga, como mínimo, trato NMF a todos los Miembros de la OMC. Además, ha sido firme partidaria de las iniciativas comerciales multilaterales, más que regionales, y es parte en varios acuerdos comerciales regionales. No obstante, está poniendo empeño en reforzar los acuerdos regionales en los que es parte, tales como la Asociación de Asia Meridional para la Cooperación Regional (SAARC) y el Acuerdo de Bangkok. En el marco del Acuerdo de Comercio Preferencial del Asia Meridional (SAPTA), los miembros de la SAARC han llevado a cabo tres rondas de negociaciones comerciales y esperan ultimar el SAPTA en 2002. Además, la India mantiene acuerdos comerciales bilaterales con varios países vecinos, entre ellos Bangladesh y Nepal; en virtud de un acuerdo de libre comercio con Sri Lanka, vigente desde el 1º de marzo de 2000, la India otorga acceso exento de derechos respecto de más de 1.000 líneas arancelarias y un margen de preferencia del 50 por ciento para el resto del arancel, excepción hecha de una lista negativa. Actualmente se llevan a cabo negociaciones para suscribir acuerdos comerciales bilaterales con otros varios interlocutores comerciales.

La política de la India en materia de inversiones extranjeras directas (IED) se ha liberalizado desde su anterior examen. No sólo se permiten las inversiones en un mayor número de sectores, sino que también ha aumentado la lista de sectores en que son posibles los procedimientos automáticos de inversión, previo registro en el Banco de la Reserva; aún es indispensable la autorización del Gobierno para las inversiones en otros sectores, y las inversiones extranjeras no están permitidas en varios sectores sensibles. A pesar de la liberalización, los resultados obtenidos por la India en la captación de inversiones siguen siendo decepcionantes, ya que las IED representan aproximadamente el 1 por ciento del PIB; según parece, no ha habido mejoras significativas en las entradas de IED desde el último examen, lo que tal vez se deba a la persistencia de limitaciones en el entorno de política e infraestructura.

Desde el anterior examen de las políticas comerciales de la India han proseguido las reformas comerciales y relacionadas con comercio, aunque más gradualmente que durante los primeros años del decenio de 1990. Sin embargo, un importante cambio introducido con posterioridad a esos años parece ser la aceptación de la necesidad de reformas continuas para aumentar el crecimiento económico y reducir la pobreza. En ese contexto, los obstáculos al comercio se han reducido y la reforma estructural interna ha seguido su curso.

Una novedad importante desde el anterior examen ha sido la supresión de todas las restricciones a la importación mantenidas por motivos de balanza de pagos. Como resultado, el arancel aduanero se ha convertido en la principal forma de protección en frontera. Aunque recientemente se ha hecho un notable esfuerzo por simplificar el régimen arancelario, éste sigue siendo complejo, dadas las numerosas exenciones basadas en el uso final. Los aranceles son relativamente elevados, pero el promedio de los tipos NMF aplicados descendió de 35,3 por ciento a 32,3 por ciento entre los ejercicios de 1997-1998 y 2001-2002, y se prevé que se reduzca aún más, hasta llegar al 29 por ciento en el ejercicio 2002-2003, cuando el tipo arancelario máximo pase de 35 por ciento a 30 por ciento. El arancel muestra una progresividad sustancial en algunos sectores especialmente los del papel y la imprenta, los textiles y el vestido, y los productos alimenticios, las bebidas y el tabaco. Recientemente, el Gobierno anunció su intención de simplificar y reducir el arancel a dos niveles para el ejercicio 2004-2005: un 10 por ciento para las materias primas, los productos intermedios y los componentes, y un 20 por ciento para los productos acabados. Aparte del arancel, los importadores han de pagar derechos adicionales y especiales en relación con varios productos.

Como resultado de las consolidaciones adicionales llevadas a cabo por la India en la OMC, el porcentaje de líneas arancelarias consolidadas ha aumentado desde el anterior examen del 67 por ciento al 72 por ciento; las nuevas consolidaciones afectan principalmente a los textiles y el vestido; la India está también negociando nuevas consolidaciones respecto de algunas partidas agropecuarias. El promedio de los tipos consolidados (finales) es un 50,6 por ciento más elevado que el tipo NMF aplicado; esa diferencia constituye un amplio margen que ha permitido aumentar recientemente los tipos aplicados a unos cuantos productos agropecuarios.

Aunque, en general, las licencias de importación y las restricciones arancelarias cada vez se aplican menos, todo parece indicar que otras medidas de restricción de las importaciones se han reforzado. La India se ha convertido en uno de los principales usuarios de medidas antidumping, habiendo iniciado unos 250 casos desde 1995. Algunas importaciones, tales como las de vehículos automóviles y caucho natural, sólo pueden realizarse a través de determinados puertos. Aunque se han suprimido medidas similares, relacionadas con la entrada a través de determinados puertos, que afectaban a 300 partidas sensibles previamente sujetas a restricciones a la importación, las importaciones de tales partidas siguen bajo vigilancia.

Como parte de su política de fomento de las exportaciones, el Gobierno tiene previsto circunscribir las restricciones a la exportación a unas cuantas partidas sensibles, según se ha anunciado en la Política de Importación y Exportación para 2002-2007. Las prohibiciones a la exportación y a la importación se mantienen principalmente por motivos de salud y seguridad.

Las reformas internas han tenido como objetivo fundamental mejorar la eficiencia y la competencia del sistema económico. Por consiguiente, aunque la política industrial sigue siendo importante, su alcance parece haberse reducido de modo significativo. Actualmente, la obtención de licencias es obligatoria principalmente por motivos ambientales, de seguridad y estratégicos. Además, desde el anterior examen, el número de actividades reservadas al sector público se ha reducido de seis a tres, y el número de sectores reservados a la pequeña industria se ha reducido de 821 a 799; está previsto suprimir otros 50 productos de la lista de productos reservados a la pequeña industria. Se mantienen medidas de control de precios respecto de varios productos, incluidos los abonos, los productos petrolíferos y ciertos productos agropecuarios; algunos de esos controles, incluidos los aplicados al petróleo y a los abonos, se están suprimiendo gradualmente.

Para dar respuesta a la necesidad de aumentar la competencia se reduce gradualmente el grado de participación gubernamental directa en las actividades económicas, incluso mediante un programa de privatización de las empresas públicas. Estas empresas, que han servido para alcanzar metas industriales y de desarrollo, constituyen un despilfarro de los recursos gubernamentales. Desde principios del decenio de 1990 se ha puesto empeño en reestructurar las empresas con pérdidas y, en algunos casos, privatizarlas, aunque el programa de privatización ha tenido escaso éxito hasta hace poco; con frecuencia, no se han alcanzado los objetivos anuales. El Gobierno ha redefinido hace poco su estrategia de privatización y tiene intención de privatizar todas las empresas no estratégicas; en cuanto a las empresas estratégicas, incluidas las que intervienen en los sectores de armas y municiones, defensa, energía atómica y transporte por ferrocarril, el Gobierno reducirá su participación en el capital al 26 por ciento, o porcentajes inferiores en algunos casos.

También existen iniciativas para modernizar las leyes de la India relativas a la competencia y las dificultades industriales, y se han tomado nuevas medidas para fortalecer la gestión empresarial. El Parlamento examina actualmente un nuevo Proyecto de Ley de Competencia, que sustituirá a la vigente Ley de Monopolios y Prácticas Comerciales Restrictivas (MRTP). Uno de los objetivos del Proyecto de Ley es poner freno al abuso de posiciones dominantes y establecer procedimientos en materia de fusiones y adquisiciones. Cuando se promulgue, el Proyecto de Ley establecerá también una nueva Comisión de Competencia. En 1999 y 2000 se introdujeron también modificaciones en la Ley de Sociedades para mejorar la gestión empresarial.

Dada la necesidad de reducir el déficit fiscal, se han emprendido reformas del sistema de impuestos. La complejidad de la estructura de los impuestos especiales de consumo se ha reducido gradualmente con miras a pasar a un tipo uniforme del 16 por ciento y, en definitiva, a un sistema de imposición sobre el valor añadido. Sin embargo, la iniciativa para convertir el impuesto sobre las ventas de los estados en un impuesto sobre el valor añadido ha tenido poco éxito, y su aplicación se ha aplazado en dos ocasiones desde la fecha límite inicial del 1º de abril de 2001. También se están tomando medidas para reducir las subvenciones explícitas, que han representado aproximadamente el 1,2 por ciento del PIB en el ejercicio 2001-2002 (sin embargo, es probable que las subvenciones explícitas e implícitas sean bastante más altas, y en la época del anterior examen de la India se estimaron aproximadamente en el 14,5 por ciento del PIB).

Desde su anterior examen, la India ha introducido modificaciones en la legislación sobre derechos de propiedad intelectual, incluida la relativa a marcas de fábrica o de comercio y dibujos o modelos industriales; el Parlamento examina actualmente legislación para modificar la Ley de Patentes y sobre diversidad biológica. Asimismo, se están adoptando medidas para instruir al público acerca de la importancia del cumplimiento de las leyes sobre derechos de propiedad intelectual, aunque la observancia parece relativamente escasa.

La política aplicada en el sector agropecuario se ha basado en criterios de oferta nacional y autosuficiencia. Por consiguiente, el sector se protege mediante medidas de control de las importaciones y las exportaciones, con inclusión de aranceles, comercio de Estado, restricciones a la exportación y, hasta hace poco, restricciones a la importación. Al suprimirse las restricciones a la importación, se incrementaron los aranceles respecto de varios productos agropecuarios; como resultado, el promedio global de los derechos arancelarios NMF aplicados al sector agrícola pasó del 35 por ciento en el ejercicio de 1997-1998 al 41 por ciento en el ejercicio de 2001-2002, pero se prevé que descienda aproximadamente al 37,5 por ciento en 2002-2003, cuando se apruebe el Presupuesto correspondiente a ese ejercicio. A fin de fomentar las exportaciones del sector, el Gobierno ha creado zonas de elaboración para la exportación de productos agropecuarios.

En el ámbito interno, y a pesar de algunas reformas recientes, el sector sigue sujeto a una gran diversidad de medidas de control de los precios y de la distribución. Se mantienen controles respecto de los precios de los productos alimenticios básicos para asegurar precios remunerativos a los agricultores. Asimismo, el Gobierno favorece y subvenciona la venta de determinados productos básicos a través del sistema de distribución pública (PDS), cuyos principales beneficiarios son las familias de bajos ingresos. Entre los productos actualmente suministrados a través del sistema de distribución pública figuran el trigo, el arroz, el azúcar y los aceites comestibles. Con el paso de los años, el sistema se ha especializado cada vez más, al tiempo que las compras efectuadas por organismos gubernamentales han seguido aumentando (en particular a causa de la subida de los precios mínimos garantizados). El resultado ha sido un incremento sustancial de las existencias, que sobrepasan con mucho los niveles considerados necesarios para garantizar la seguridad alimentaria, y de los costos derivados del mantenimiento de esas existencias. Se han adoptado medidas a corto plazo, tales como la venta del exceso de cereales a precios inferiores al costo económico, pero parece indispensable la introducción de cambios en las políticas a largo plazo.

En el sector manufacturero, cuya rama de producción predominante es la de los textiles y el vestido, se ha recurrido cada vez menos a medidas de política industrial, con inclusión del régimen de licencias industriales y las reservas para las pequeñas industrias. Además, la supresión de las restricciones a la importación en 2001 ha abierto aún más el mercado a la competencia internacional. Los aranceles siguen siendo elevados, con un promedio del 32,5 por ciento en el ejercicio de 2001-2002.

El sector de los textiles y el vestido representa aproximadamente el 30 por ciento de las exportaciones totales de mercancías de la India. Los principales destinos de esas exportaciones son la Unión Europea y los Estados Unidos, que mantienen en ambos casos restricciones con arreglo al Acuerdo sobre los Textiles y el Vestido (ATV). Como preparación para la supresión de tales restricciones, y con objeto de mejorar la competitividad del sector, se han adoptado recientemente diversas medidas, entre ellas, la eliminación de algunos productos textiles y de vestido de la lista de productos reservados para la pequeña industria y el levantamiento de las restricciones a la participación extranjera en el capital (con un pequeño número de excepciones). La nueva política en materia de textiles reconoce también la necesidad de reestructurar o cerrar las fábricas no viables y, al mismo tiempo, garantizar la compensación adecuada a los trabajadores desplazados.

Desde el anterior examen se han llevado a cabo reformas significativas, especialmente en materia de telecomunicaciones, servicios financieros y, en cierta medida servicios de infraestructura, tales como los de suministro eléctrico y transporte. La liberalización del sector de las telecomunicaciones se inició en los primeros años del decenio de 1990 con la concesión a los inversores privados de licencias para el suministro de servicios de telefonía celular. Desde entonces, se han permitido las inversiones privadas en todos los servicios de telecomunicaciones. El consiguiente aumento de la competencia de los proveedores de servicios privados, así como las medidas adoptadas por las autoridades para racionalizar las tarifas y reducir la subvención cruzada entre tarifas locales e internacionales, han contribuido a la mejora significativa de la red de servicios de telecomunicaciones de la India y a la reducción de las tarifas.

Probablemente, la reducción de las tarifas aplicadas a los servicios de telecomunicaciones beneficiará al sector del soporte lógico, que ha resultado uno de los más eficaces durante los últimos años. Esa eficacia se debe en parte a la abundante oferta india de mano de obra relativamente especializada y de bajo costo; en comparación con otros sectores, el soporte lógico ha estado también relativamente libre de obstáculos al comercio y a las inversiones. Sin embargo, el Gobierno presta ayuda al sector, en particular mediante exenciones fiscales y arancelarias, y a los parques de tecnología de soportes lógicos. Reconociendo los lazos existentes entre el soporte lógico y las telecomunicaciones, el Gobierno unificó recientemente los Ministerios de Tecnología de la Información y de Comunicaciones, y ha presentado un nuevo proyecto de ley de convergencia de las comunicaciones en el Parlamento.

El sector bancario ha sido objeto de una reforma gradual desde comienzos del decenio de 1990. Entre las innovaciones más recientes cabe citar las medidas para reducir el nivel de créditos fallidos, especialmente en los bancos del sector público, y reestructurar tres de esos bancos. El Banco de la Reserva de la India, que reglamenta las actividades del sector bancario, ha reforzado también la normativa cautelar, incluso mediante el aumento de los coeficientes de capital mínimo y de garantía. La supervisión de los bancos y de las entidades financieras no bancarias se basa en la aplicación periódica de medidas de control tanto interior como exterior. Los principales problemas siguen siendo el alto nivel de créditos fallidos y la reestructuración de los debilitados bancos del sector público. Los servicios de seguros se han abierto recientemente a la competencia del sector privado, y se han expedido licencias a empresas privadas; la participación extranjera en el capital está limitada al 26 por ciento del total. Asimismo, se ha reforzado la función de reglamentación desempeñada por la Administración de Desarrollo y Regulación de los Seguros (IRDA).

La infraestructura sigue siendo un importante factor limitador de la actividad económica en la India. La notable insuficiencia del suministro eléctrico ha propiciado la generación de energía eléctrica en las propias instalaciones. Las juntas de energía eléctrica de los estados, que son las principales entidades de suministro eléctrico, han experimentado en 2000 pérdidas estimadas en el 1 por ciento del PIB, aproximadamente, en parte como resultado de la aplicación de tarifas subvencionadas al sector agropecuario. Las recientes reformas han tratado de resolver el problema de la subvención cruzada de las tarifas mediante el establecimiento de órganos de reglamentación y la reforma de las juntas de energía eléctrica de los estados; además, se han suprimido las restricciones a las inversiones extranjeras en el transporte de electricidad. En cuanto a los servicios de transporte, en el vigente presupuesto de ferrocarriles se ha revisado la estructura de las tarifas y se ha reducido la subvención cruzada entre el transporte de cargas y el de pasajeros; asimismo, se han permitido las inversiones del sector privado. Además, se han fomentado las inversiones privadas en la construcción y explotación de autopistas nacionales.

El programa de reformas económicas de la India dio por resultado un firme crecimiento económico a lo largo del decenio de 1990, a pesar de las conmociones externas. La reciente desaceleración, aunque en parte se debe a la pérdida de dinamismo de la economía mundial, pone también de manifiesto la necesidad de seguir adelante con las reformas. En la reciente edición de su publicación anual “Economic Survey”, el Gobierno de la India reconoce la importancia de “proporcionar el entorno adecuado” que permita a la industria india competir internacionalmente y aumentar las tasas anuales de crecimiento económico real. En el documento conceptual para el Décimo Plan Quinquenal (2002-2007) se indica que, aunque el margen de mejora de la eficiencia es amplio, sólo será posible aprovecharlo si “se adoptan políticas que aseguren tal mejora”.

Aunque el proceso de desmantelamiento de parte del complejo régimen comercial y de las medidas internas de control de la India han dado ya considerables resultados, es necesario afianzar y ultimar las reformas estructurales internas. En particular, se requieren decisiones difíciles que permitan corregir el desequilibrio fiscal mediante la reducción de las subvenciones, la culminación del proceso de reforma arancelaria y fiscal y la privatización acelerada de las empresas estatales. Asimismo, es probable que la reducción del déficit fiscal mejore el clima inversor y libere recursos para las inversiones privadas y públicas, particularmente en servicios de infraestructura, cuya insuficiencia se ha convertido en un obstáculo fundamental para el crecimiento económico. Recientemente se han tomado ya importantes medidas, entre ellas, la presentación en el Parlamento de legislación sobre política de competencia, la modificación de la Ley de Sociedades, y la decisión de introducir cambios en la legislación laboral. Los esfuerzos continuados por abrir la economía a la competencia internacional tendrán como resultado probable un mayor crecimiento económico y un aumento de los ingresos por habitante.

  
  
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ÓRGANO DE EXAMEN DE LAS POLÍTICAS COMERCIALES
INDIA
Informe del Gobierno — Parte 18

Obstáculos al crecimiento del comercio internacional de la India

Los nuevos obstáculos arancelarios con los que tropiezan los productos de la India en varios mercados extranjeros limitan seriamente nuestras exportaciones. Dichos obstáculos pueden describirse someramente como sigue: i) regímenes de política restrictiva de las importaciones (gravámenes a las importaciones distintos de los aranceles aduaneros, restricciones cuantitativas, licencias de importación, obstáculos aduaneros); ii) normas, pruebas, etiquetado y certificación (incluidas las normas fitosanitarias), que establecen niveles de exigencia que difícilmente pueden cumplir los países en desarrollo o sin justificación científica; iii) subvenciones a la exportación (entre ellas, subvenciones a la exportación de productos agropecuarios, mecanismos de financiación preferencial de las exportaciones, etc.), iv) obstáculos al comercio de los servicios (obstáculos visibles u ocultos que limitan el movimiento de proveedores de servicios, etc.); v) regímenes de contratación pública; y vi) otros obstáculos, como las medidas antidumping y compensatorias.

Las restricciones cuantitativas, especialmente en lo que se refiere a los textiles, son uno de los obstáculos no arancelarios más importantes que afectan al comercio de la India. Los principales interlocutores comerciales de la India no han efectuado ningún ajuste industrial ni han acordado ningún acceso significativo a países en desarrollo como la India. El programa de integración de los países importadores no ha correspondido al espíritu del Acuerdo sobre los Textiles y el Vestido (ATV), aunque se haya ajustado tal vez a una interpretación estrecha de sus requisitos técnicos y jurídicos. En la primera fase iniciada el 1º de enero de 1995, los principales países que imponen restricciones no integraron ningún producto de la India sujeto a tales restricciones; en cuanto a las fases segunda y tercera, la integración de productos sometidos a restricciones fue desdeñable. El resultado es que, incluso en el décimo año del período de transición, más del 95 por ciento del comercio de la India de prendas de vestir e hilados con algunos de sus principales interlocutores comerciales seguirá sin estar integrado. Además, las listas de integración contienen una elevada proporción de productos de poco valor añadido. Es evidente, por lo tanto, que los principales países importadores han seguido frenando el proceso de integración y el grueso de la integración sólo podrá hacerse al final del período de transición.

Otro problema en el ámbito de la exportación de textiles son las modificaciones que han hecho unilateralmente algunos interlocutores comerciales en sus normas de origen. Dichas modificaciones han repercutido negativamente en la exportación de textiles y en los derechos de la India en virtud del ATV, incluida la plena utilización del contingente. Reiteradas investigaciones antidumping relativas a productos textiles tales como tejidos de algodón y ropa de cama, donde la India cuenta con cierta ventaja comparativa, han debilitado la industria y las exportaciones indias de textiles. La exportación de productos textiles también se vio afectada por la prohibición del empleo de tintes de mercurio. Asimismo, en relación con el acceso a los mercados para el comercio de textiles existe preocupación por la creciente tendencia a concluir pactos bilaterales para llevar a cabo una liberalización selectiva de contingentes. Las preferencias arancelarias también se han extendido bilateralmente, cuando están concebidas para aplicarse a todos los países en desarrollo de manera no recíproca. Se está produciendo también una regionalización cada vez mayor del comercio de textiles debido al establecimiento de zonas de libre comercio y acuerdos comerciales preferenciales. Se estima que el 59 por ciento del comercio mundial de textiles tiene hoy lugar en el marco de acuerdos comerciales regionales. Semejante localización del comercio mundial de textiles tiene repercusiones negativas para el comercio de textiles de la India.

En una serie de otros sectores de productos de interés para las exportaciones de la India diversas medidas no arancelarias han afectado al acceso a los mercados. En la agricultura hay obstáculos a la exportación de mangos y otros frutos, como consecuencia de la insistencia de algunos de nuestros principales interlocutores comerciales en el uso exclusivo del procedimiento de tratamiento al vapor. En la floricultura, determinados procedimientos de cuarentena aplicados a las especies vegetales en algunos países importadores, incluido el nivel cero de tolerancia para ciertos insectos y plagas, afectan el acceso de nuestros productos. La exportación de productos lácteos de la India se ve dificultada por algunas condiciones como la prueba de ausencia de tembladera de ovino en la India, que piden con insistencia algunos interlocutores comerciales. Sigue estando prohibida en algunos países la importación de carne de la India aun cuando el país no haya conocido casos de peste bovina en los últimos tres años, como ha corroborado la OIE en su boletín publicado en París. Las reglamentaciones diferentes aplicadas por varios países importadores en materia de utilización de plaguicidas y sus residuos han repercutido negativamente en el acceso de productos de la India tales como uvas, productos de huevos, pepinillos, miel, productos cárnicos, productos lácteos, té y especias. La falta de armonización de los reglamentos relativos a la aprobación de unidades de exportación de productos de huevo de la India y la no aprobación de los establecimientos indios de tratamiento de huevos por uno de nuestros principales interlocutores comerciales son otros tantos obstáculos al acceso a los mercados. En el sector de los productos del cuero, los exportadores indios tienen que hacer frente a ciertas medidas no arancelarias relativas al contenido químico y de colorantes del cuero, normas disímiles (como la utilización de normas diferentes para determinar el número del calzado, normas exageradamente estrictas para pruebas de flexibilidad, resistencia del material, inalterabilidad del color y pruebas de ininflamabilidad), requisitos de envasado y etiquetado (como la insistencia en el empleo de cajas de cartón recuperable para el calzado, a veces la insistencia en la devolución del material de envasado al punto de origen), la infracción del principio NMF y del principio del trato nacional (por ejemplo, las pruebas, la doble certificación y la conformidad con las normas pueden no ser obligatorias o ser menos rigurosas para los fabricantes nacionales u otros países exportadores), restricciones en materia de visados y otras prohibiciones de importación (como la prohibición del uso de níquel en el calzado o de pigmentos colorantes de base aditiva). Los requisitos exagerados en materia de seguridad social y las restricciones de visado impuestos por parte de algunos de nuestros principales interlocutores comerciales han afectado al crecimiento de nuestras exportaciones de programas de informática. El requisito de ensamblado de bicicletas conforme a normas de seguridad que aplicó en forma discriminatoria un interlocutor comercial, junto con la exigencia de un certificado de conformidad expedido por una organización autorizada, afectó negativamente al acceso de bicicletas de la India a ese país. Los ejemplos ilustrativos de medidas no arancelarias que figuran en el presente párrafo ponen de manifiesto los altos costos económicos y de tiempo, que han repercutido negativamente en el acceso a los mercados de productos y servicios de la India.