
Ver
también:
> Comunicado
de prensa:
Rápido crecimiento económico impulsado por los esfuerzos realizados
para modernizar la economía
|

Este segundo
Examen de las Políticas Comerciales de la República Dominicana ha
sido exhaustivo y muy esclarecedor. Ello se lo debemos en una medida
considerable a la presencia de una nutrida delegación dominicana,
encabezada por el Ministro Dr. Hugo Tolentino Dipp y el Viceministro
Sr. Santiago Tejada, y a la activa participación de muchos
Miembros. A través de nuestro diálogo con la delegación dominicana
hemos conseguido un mejor entendimiento de las políticas y prácticas
relacionadas con el comercio que están en vigor, de los cambios que
han experimentado durante los seis últimos años y de su posible
evolución futura. Para empezar, permítanme destacar también el
apoyo prestado por los Miembros a la República Dominicana en sus
esfuerzos de modernización y liberalización, así como el
reconocimiento por ellos de los significativos progresos realizados a
este respecto desde el último Examen de la República Dominicana, que
tuvo lugar en 1996.
Los
Miembros han felicitado a la República Dominicana, la mayor economía
de la región de Centroamérica y el Caribe, por el notable
crecimiento económico que ha logrado en los últimos años. Este
crecimiento, junto con una mayor integración en la economía mundial,
ha hecho de la República Dominicana un interlocutor económico cada
vez más importante. Sin embargo, el crecimiento se ha desacelerado
considerablemente desde 2001, la base de exportación continúa siendo
limitada, tanto en términos de mercados como de productos, y la
mitigación de la pobreza sigue siendo un desafío. Por lo tanto, ha
sido importante conocer los esfuerzos que se están realizando para
abordar estas cuestiones.
Las
diversas iniciativas autónomas, regionales y multilaterales de la
República Dominicana encaminadas a liberalizar sus regímenes de
comercio y de inversiones han sido elementos clave de los buenos
resultados económicos que ha logrado. Los Miembros han acogido con
satisfacción la activa participación de la República Dominicana en
el sistema multilateral de comercio y han obtenido más información
sobre la situación y el alcance de las iniciativas en curso dirigidas
a concluir nuevos acuerdos comerciales bilaterales. Han expresado la
esperanza de que la República Dominicana continúe trabajando para
que estas iniciativas complementen los esfuerzos multilaterales de
liberalización. También se ha señalado la gran importancia que
tienen para las exportaciones dominicanas las preferencias
unilaterales ofrecidas por ciertos interlocutores comerciales.
Los
Miembros han coincidido en que el régimen de zonas francas ha
desempeñado una función importante en la promoción de las
exportaciones, pero han señalado también las distorsiones
estructurales creadas por ese régimen, las cuales podrían debilitar
las perspectivas de crecimiento futuro. Asimismo, las subvenciones que
conlleva el régimen de zonas francas han puesto en tela de juicio la
compatibilidad de dicho régimen con los principios multilaterales, y
se ha fijado un período de transición para suprimirlo. Habida cuenta
de ello y de la gran importancia económica de ese régimen, los
Miembros han formulado numerosas preguntas a este respecto, incluidas
algunas acerca de las estrategias que se están considerando para
permitir que la economía pase a un sistema más neutral. La
República Dominicana se ha comprometido a utilizar el período de
transición para poner el régimen de zonas francas en conformidad con
las normas pertinentes de la OMC.
Los
Miembros han tomado nota de las medidas adoptadas por la República
Dominicana para reducir y simplificar la estructura de los aranceles
aplicados. Sin embargo, también han observado que los aranceles
aplicados y los aranceles consolidados que gravan los productos
agropecuarios son particularmente elevados y han formulado preguntas
acerca de la utilización de los contingentes arancelarios. Varios
Miembros consideran que es necesario lograr una mayor previsibilidad
eliminando la gran diferencia que existe actualmente entre los
aranceles aplicados y los aranceles consolidados.
Se
han formulado numerosas preguntas sobre los procedimientos aduaneros y
la valoración en aduana, el trámite de licencias y la facilitación
del comercio, y los Miembros han expresado su satisfacción por los
progresos realizados en esas esferas, pero han instado a la República
Dominicana a que introduzcan más mejoras. Algunos Miembros han
expresado su preocupación por la compatibilidad de un impuesto
específico sobre las bebidas alcohólicas con los principios
multilaterales. Varios Miembros han pedido información sobre la
elaboración de normas y reglamentos técnicos. También se ha
indicado que la República Dominicana todavía tiene que cumplir
diversas obligaciones de notificación dimanantes de algunos Acuerdos
de la OMC, en particular del Acuerdo OTC, y se la ha invitado a que,
de ser necesario, solicite asistencia a la Secretaría de la OMC para
ocuparse de esta cuestión, y mejorar así la transparencia. Ha sido
una satisfacción para mí oír que la República Dominicana está
dispuesta a hacerlo.
Varios
Miembros se han mostrado complacidos por la consideración que la
República Dominicana está dando a la posibilidad de adherirse al
Acuerdo multilateral sobre Contratación Pública y han expresado el
deseo de saber cómo conciliará la República Dominicana su
participación en él con la prescripción establecida por su
legislación nacional de que se dé preferencia a los proveedores
dominicanos. Varios Miembros han pedido también información sobre
los procedimientos de licitación pública, incluidas las
prescripciones en materia de registro.
Por
lo que respecta a las políticas sectoriales, la evolución del sector
de los servicios ha suscitado especial interés. Los Miembros han
tomado nota de las medidas de liberalización adoptadas a lo largo de
los seis últimos años pero han señalado que los compromisos
contraídos por la República Dominicana en el marco del AGCS son
relativamente limitados y no corresponden a la apertura real del
sector. Por consiguiente, para lograr una mayor previsibilidad, varios
de ellos han invitado a la República Dominicana a ampliar y
profundizar sus compromisos multilaterales durante las negociaciones
en curso sobre los servicios. También han solicitado información
sobre la situación en lo que respecta a la ratificación por la
República Dominicana del Quinto Protocolo anexo al AGCS que, según
ha señalado la delegación de ese país, está siendo examinada
actualmente por el Congreso Nacional. Algunos Miembros han expresado
también su preocupación por los costos de los servicios financieros
y las ineficiencias del sector de la electricidad.
Asimismo,
los Miembros han pedido más aclaraciones sobre varias esferas
específicas, entre ellas las siguientes:
-
el
régimen de inversiones extranjeras y las excepciones al trato
nacional;
-
las
medidas sanitarias y fitosanitarias;
-
la
política de competencia y la legislación conexa;
-
el
Anteproyecto de Ley Monetaria y Financiera; y
-
la
protección de los derechos de propiedad intelectual.
La
delegación dominicana ha respondido oralmente y por escrito a las
preguntas formuladas durante el Examen. Las respuestas facilitadas han
sido una gran aportación a esta reunión y todos los Miembros las han
acogido con indudable satisfacción.
Hemos
llegado así al término del Examen de la República Dominicana.
Gracias a él hemos podido apreciar en forma directa los logros
alcanzados por la República Dominicana desde su último Examen,
realizado en 1996, y los retos que tiene ante sí. Realmente es mucho
lo que la República Dominicana ha conseguido en los últimos años,
en gran medida aprovechando las oportunidades que ofrece un régimen
comercial y de inversiones cada vez más liberal. Pero, a medida que
madure la economía dominicana, quizá haya que encontrar nuevas vías
para sostener el crecimiento económico y el desarrollo social.
Considero que, tratándose de un país en desarrollo muy integrado en
la economía mundial, ello exigirá esfuerzos tanto a nivel nacional
como internacional. A este respecto, todos acogemos con agrado la
convicción manifiesta de la República Dominicana de que la
liberalización es uno de los pilares del crecimiento económico y el
desarrollo. Esta convicción constituye un buen presagio en cuanto a
la participación continua y constructiva de la República Dominicana
en los esfuerzos dirigidos a fortalecer el sistema multilateral de
comercio, con el cual, estoy convencido, tiene mucho que ganar.
|
|