EXAMEN GLOBAL 2019 DE LA AYUDA PARA EL COMERCIO

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Los oradores de la segunda jornada del Examen Global de la Ayuda para el Comercio subrayaron la necesidad de seguir trabajando para que la economía mundial respondiera mejor a las necesidades de los colectivos subatendidos, incluidos los países vulnerables, las mujeres comerciantes y la juventud. La jornada comenzó con una sesión plenaria en la que se debatió la importancia de un acuerdo de la OMC sobre subvenciones a la pesca para proteger y diversificar los recursos económicos de las comunidades costeras y las futuras generaciones.

"Se están agotando las reservas pesqueras mundiales. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), un 33% de las reservas pesqueras son objeto de sobreexplotación y la mayoría de las restantes están llegando a su límite. Esto es algo que debería preocuparnos a todos", dijo el Director General, Sr. Roberto Azevêdo, en la sesión plenaria. "Si las reservas pesqueras se agotan, lo mismo sucederá con la actividad económica de las comunidades costeras y con los medios de subsistencia de los que dependen millones de personas en el mundo. Hay una necesidad urgente de comenzar a utilizar los recursos oceánicos de modo sostenible para las generaciones venideras".

El Director General Azevêdo añadió que los Miembros de la OMC podían contribuir de forma importante a ese objetivo concluyendo con éxito las negociaciones sobre las nuevas normas mundiales para reducir las subvenciones a la pesca perjudiciales, e hizo hincapié en la fecha límite de finales de 2019 para la conclusión de un acuerdo. También declaró que, en ese momento, los negociadores estaban sometidos a mucha presión debido a la complejidad de las cuestiones vinculadas a la ordenación pesquera y al desarrollo sostenible, y que seguramente volverían a surgir dificultades cuando se alcanzase el acuerdo relativo a las nuevas normas sobre subvenciones y los Miembros comenzasen a trabajar en su cumplimiento.

"Esta es una ocasión importante para hacer balance del apoyo que ya se presta a la pesca de forma bilateral y mediante instituciones internacionales, y para estudiar qué más habría que hacer para facilitar la aplicación de las nuevas normas", dijo el Director General Azevêdo. "Es evidente que con solo un nuevo acuerdo de la OMC sobre subvenciones a la pesca no podrán resolverse todos los problemas relativos a la sostenibilidad a largo plazo de las pesquerías, pero podremos contribuir a ello de manera importante. Seamos, pues, ambiciosos en lo que respecta a esa contribución", dijo. El texto completo del discurso puede consultarse aquí.

El Enviado Especial de las Naciones Unidas para los Océanos, Sr. Peter Thomson, también subrayó la necesidad urgente de alcanzar un acuerdo sobre subvenciones a la pesca en el marco de la OMC. Además, declaró que la adopción de nuevas normas era fundamental para la vitalidad de las pesquerías, lo que a su vez era decisivo para conseguir una economía "azul" sostenible.

A continuación, un grupo de ponentes intercambió ideas sobre las necesidades de los países en desarrollo y de los países menos adelantados, y sobre la asistencia técnica que puede ponerse a su disposición para mejorar la aplicación de un futuro acuerdo de la OMC sobre subvenciones a la pesca. Los representantes de Myanmar, Liberia y Samoa expresaron su opinión sobre las dificultades a las que se enfrentaban sus países en la lucha contra las prácticas pesqueras perjudiciales y el trato especial y diferenciado que deseaban en el marco de las negociaciones en curso.

Diversificación económica: orientación regional

La necesidad de apoyar el empoderamiento y la diversificación económicos se debatió en cuatro sesiones temáticas separadas desde diferentes perspectivas regionales: África, Asia y el Pacífico, América Latina y el Caribe, y el Banco Islámico de Desarrollo.

Los ponentes analizaron el efecto previsto del Acuerdo sobre la Zona de Libre Comercio Continental Africana (AfCFTA), que entró en vigor el 30 de mayo después de que 22 miembros de la Unión Africana lo ratificaran, y su potencial para facilitar el empoderamiento y la diversificación económicos. El Sr. Stephen Karingi, de la Comisión Económica para África de las Naciones Unidas, dijo que la nueva AfCFTA podría aumentar el comercio interafricano entre un 15% y un 25%, y que dos tercios de los beneficios provendrían del comercio de productos industriales. Este último dato era importante para los países africanos que buscaban reducir su dependencia de las materias primas y servía de incentivo para la adopción de políticas en favor de la industrialización y la diversificación.

En la sesión específica sobre la región de Asia y el Pacífico, el Banco Asiático de Desarrollo presentó el informe Aid for Trade in Asia and the Pacific (Ayuda para el Comercio en Asia y el Pacífico) de 2019. En él se destacaban los notables avances y las transformaciones estructurales que se habían llevado a cabo en la región de Asia y el Pacífico, en particular el cambio desde una agricultura de subsistencia a una economía de manufacturas y de servicios. También se reconocía la importancia del comercio internacional y de las inversiones extranjeras directas en ese proceso de desarrollo y diversificación económicos. Además, en el informe se señalaba que era necesario seguir trabajando para distribuir los beneficios del comercio de modo equitativo y para ofrecer igualdad de condiciones a las pequeñas empresas y las mujeres emprendedoras. Samoa, Nepal y Camboya mostraron cómo la Ayuda para el Comercio les había permitido gestionar mejor las dificultades a las que se enfrentaban, consecuencia de catástrofes naturales y del cambio climático, mediante la mejora de la conectividad, las infraestructuras y la capacidad de oferta de esos países.

En la sesión organizada por el Banco Islámico de Desarrollo (BIsD), entidad que ha contribuido activamente a la iniciativa de la Ayuda para el Comercio desde su creación en 2006, se subrayó la correlación entre el desarrollo comercial, el crecimiento sostenible y las cadenas de valor mundiales. Citando la exitosa transición de Corea del Sur desde un modelo basado en las exportaciones de productos básicos a otro basado en las exportaciones de productos manufacturados, el Sr. Mohammed Faiz Shau Hamid, del BIsD, insistió en la necesidad de localizar las ventajas competitivas industriales, aumentar la participación en las cadenas de valor mundiales y maximizar el valor añadido en sectores como el turismo. A pesar de los avances, los ponentes destacaron las múltiples dificultades comunes a las que se enfrentan los PMA: cumplimiento de requisitos normativos en los mercados de destino, competitividad de productos manufacturados localmente, limitaciones institucionales y jurídicas, y costos elevados de la energía que dificultaban la capacidad de los países pobres para aumentar su participación en el comercio mundial.

Estos últimos aspectos se analizaron también desde la perspectiva de la región de América Latina y el Caribe. El Sr. Diego Aulestia, Embajador del Ecuador ante la OMC, hizo hincapié en que la región se encontraba atrasada en cuanto al comercio, a pesar de su potencial, y que representaba únicamente un 5,5% del comercio mundial de bienes y menos del 3% del comercio de servicios. En su opinión, el problema residía en determinar qué deseaban vender los países de la región y cómo querían aumentar su participación en el comercio mundial. En la sesión se examinaron los avances de esos países y cómo, en un entorno mundial complicado, habían podido aprovechar los instrumentos previstos en el Acuerdo sobre Facilitación del Comercio de la OMC, por ejemplo, mediante el sistema de Ventanillas Únicas de Comercio Exterior (VUCE), los programas de Operadores Económicos Autorizados (OEA) y el modelo de Gestión Coordinada de Fronteras, a fin de mejorar su rendimiento comercial. El Sr. Melvin Enrique Redondo, Secretario General de la Secretaría de Integración Económica Centroamericana (SIECA), citó como ejemplo el éxito de la integración de las aduanas centroamericanas, gracias a la cual se habían reducido los tiempos de paso transfronterizo de 40 a 6 minutos en los últimos años.

Además, en una sesión organizada por Trademark East Africa (TMEA) se señaló que la facilitación del comercio impulsaba la diversificación, y se mostraron como ejemplo los sistemas electrónicos regionales de seguimiento de la carga en tránsito (RECTS) a lo largo del Corredor Septentrional, la ruta de transporte más importante y con más tráfico de África Oriental y Central, que proporciona una salida al mar a través de Kenya a las economías sin litoral de Uganda, Rwanda, Burundi y la parte oriental de la República Democrática del Congo, además de Sudán del Sur. El sistema ha ayudado a limitar el costo comercial y a reducir a 6-8 días el tiempo de tránsito de cargas entre el puerto de Mombasa y Kigali (anteriormente 18-21 días) y entre el puerto de Mombasa y Kampala (antes 16-18 días). Asimismo, el sistema ha contribuido a aumentar los ingresos fiscales de los Gobiernos, al reducir la desviación de mercancías en tránsito y mejorar las prácticas de gestión del riesgo mediante controles fronterizos, y ha permitido al sector privado supervisar en tiempo real sus cargas en tránsito.

En la sesión también se invitó a participar a agentes comerciantes de la región de la Comunidad de África Oriental (CAO) para ver cómo, de acuerdo con la Política de ayuda internacional feminista del Canadá, el programa TMEA ponía en marcha actividades con objeto de mejorar la representación femenina en la toma de decisiones y de influir en las políticas y reglamentaciones en favor de un entorno comercial seguro y sensible a las cuestiones de género.

Empoderamiento de las mujeres

En el discurso pronunciado el primer día en la sesión sobre "Mujeres emprendedoras: hacer realidad la Declaración de Buenos Aires", el Director General Azevêdo se centró en el empoderamiento de las mujeres como medio para asegurar su completa participación en el comercio mundial. En la sesión se hizo balance de los progresos y las experiencias nacionales observados desde diciembre de 2017, fecha en la que más de 100 Miembros de la OMC firmaron la Declaración sobre Comercio y Empoderamiento Económico de las Mujeres en la Undécima Conferencia Ministerial en Buenos Aires.

"Si queremos aprovechar todas las oportunidades que nos brinda la economía mundial, tenemos que velar por que la mujer participe plenamente en esas actividades. Las mujeres emprendedoras ya desempeñan una función vital en muchas economías. Según algunas estimaciones, un tercio de todas las pymes en los países en desarrollo están dirigidas por mujeres", dijo el Director General Azevêdo. "Con todo, sigue habiendo muchos obstáculos a la plena participación de las mujeres en la economía mundial, ya sea porque la ley les reconoce menos derechos o porque están infrarrepresentadas en el ámbito político". El discurso completo del Director General puede leerse aquí.

La eliminación de esos obstáculos puede tener un efecto social y económico enorme. Según un estudio de McKinsey, eliminar la brecha de género podría añadir al menos USD 12 billones al PIB mundial para 2025. Eso equivaldría al PIB actual del Japón, Alemania y el Reino Unido juntos.

Para Ann Linde, Ministra de Comercio Exterior de Suecia, es alentador que a la cuestión del comercio y del género se le otorgue una importancia cada vez mayor, aunque aún falta mucho camino por recorrer. El primer paso podría ser la recopilación sistemática de datos desglosados por género que los Gobiernos podrían utilizar para formular normas comerciales equitativas.

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