DIRECTOR GENERAL ADJUNTO ALAN WM. WOLFF

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La sostenibilidad puede definirse de dos maneras:

como “la capacidad de mantener una determinada tasa o nivel” y como

“desarrollo sostenible”, que es aquel “que satisface las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer sus propias necesidades”)(1)

Sostenibilidad de la OMC

Si aplicamos la primera de estas dos definiciones de sostenibilidad, la OMC no puede seguir funcionando como hasta ahora. Debe tener éxito como foro de negociación en el que los acuerdos evolucionen y sean pertinentes; debe ser un órgano que permita solucionar diferencias; y debe constituir una fuente de información sobre cada cuestión de la que los responsables nacionales de la política comercial deban estar informados para adoptar decisiones fundamentadas. No es posible proseguir por la senda de una inversión insuficiente. El mantenimiento del statu quo solo puede provocar una desafección cada vez mayor.

La historia económica de los siete últimos decenios ha confirmado lo acertada que fue la decisión de los fundadores de crear el sistema multilateral de comercio. Solo hay un orden mundial razonable, y debe contar con un marco mundial para el comercio basado en normas. Sin embargo, no basta con quedarnos donde estamos; es necesario responder ahora a los retos a los que nos enfrentamos: abordar la pandemia, apoyar la necesaria recuperación económica, asumir la responsabilidad de la gestión del planeta y de su población, y proceder a la reforma institucional de la OMC.

A este último asunto se le podrían dedicar libros enteros, y me he ocupado de él aquí en Chatham House y en otros foros. Pero hoy no me ocuparé de la reforma institucional de la OMC, una cuestión que tiene su propia importancia, sino de la segunda acepción del concepto “sostenibilidad” que he mencionado más arriba: la sostenibilidad del crecimiento económico.

Sin embargo, ambas cuestiones están íntimamente relacionadas. Si la OMC no aborda plenamente de las cuestiones ambientales, incluida la amenaza existencial del cambio climático, si no se convierte en un elemento central del marco para el comercio digital mundial y si no se ocupa de todas las cuestiones que afectan al bienestar, la institución se adentrará en las sombras de la irrelevancia.

La sostenibilidad del crecimiento económico

El “desarrollo sostenible”, que abarca tres dimensiones (la económica, la social y la ambiental) es un concepto consagrado en las primeras líneas del Preámbulo del Acuerdo de Marrakech:

“Reconociendo que sus relaciones en la esfera de la actividad comercial y económica deben tender a elevar los niveles de vida, a lograr el pleno empleo y un volumen considerable y en constante aumento de ingresos reales y demanda efectiva y a acrecentar la producción y el comercio de bienes y servicios, permitiendo al mismo tiempo la utilización óptima de los recursos mundiales de conformidad con el objetivo de un desarrollo sostenible y procurando proteger y preservar el medio ambiente e incrementar los medios para hacerlo, de manera compatible con sus respectivas necesidades e intereses según los diferentes niveles de desarrollo económico …”.

No hay mejor modo de iniciar un diálogo sobre este tema que examinar las actividades de la OMC en relación con los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, cuyo propósito es transformar el mundo en que vivimos para el año 2030:

SDGs Bar

Los ODS identifican explícitamente el comercio (junto con las finanzas, la tecnología y la creación de capacidad) como herramienta de aplicación, es decir, como instrumento para lograr los ODS. Esta perspectiva refleja fielmente la carta fundacional de la OMC, en la que la cooperación mundial en el ámbito del comercio es un medio para impulsar el crecimiento, reducir la pobreza, elevar los niveles de vida y lograr el pleno empleo, al tiempo que se protege el medio ambiente.

En una publicación de 2018, titulada Incorporar el comercio para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible(2), la OMC examinó cómo podría contribuir con su labor a la consecución de los ODS. En el informe se hacía hincapié en 9 de los 17 ODS en varias secciones que se resumen a continuación:(3)       

¿De qué modo contribuye el comercio a la consecución de los principales Objetivos de Desarrollo Sostenible?

SDG1ODS 1: Fin de la pobreza

OMC, 2018: Cada vez hay más pruebas de que las iniciativas de política comercial bien planificadas y estratégicamente ejecutadas pueden influir positivamente en la reducción sostenible de la pobreza. Además, la apertura del comercio ha elevado los niveles de vida a través de una mayor productividad, el aumento de la competencia, la ampliación de las posibilidades de elección para los consumidores y la mejora de los precios en el mercado.

Las Naciones Unidas citan dos metas específicas:

  • Para 2030, erradicar la pobreza extrema para todas las personas en el mundo, actualmente medida por un ingreso por persona inferior a 1,25 dólares al día.
  • Para 2030, reducir al menos a la mitad la proporción de hombres, mujeres y niños y niñas de todas las edades que viven en la pobreza en todas sus dimensiones con arreglo a las definiciones nacionales.

No cabe duda de que, gracias al acuerdo sobre estas dos medidas, el sistema de comercio ha contribuido a alcanzar este objetivo. Se han hecho progresos para sacar de la pobreza a cientos de millones de personas. El comercio contribuye a elevar el nivel de vida gracias a los incrementos de la productividad asociados al acceso a los mercados mundiales y a las fuentes de suministro. Los datos empíricos recopilados durante decenios indican que los países que han mantenido tasas de crecimiento per cápita elevadas durante un período de tiempo lo suficientemente largo como para transformar el nivel de vida y las perspectivas de la población han recurrido a la economía mundial para impulsar su crecimiento.(4)  

Obviamente, un mercado mundial abierto ofrece una demanda mucho mayor de la que puede brindar por sí solo el mercado interno; pero, además, sirve de fuente para el intercambio de ideas, tecnología y conocimientos. Aunque en los años anteriores a la pandemia se hicieron progresos sustanciales en la reducción de la pobreza, los países que quedaron rezagados fueron en general los que no habían podido acceder a los mercados mundiales de bienes y servicios, o bien solo conseguían exportar minerales sin elaborar.

Hoy en día, el comercio desempeña un papel importante en la economía de los países en desarrollo. Para hacerse una idea, el comercio representa actualmente, por término medio, el 34% del PIB de los países en desarrollo, frente al 20% de los países adelantados. Impulsado por el comercio, el PIB real por habitante de las economías emergentes se duplicó con creces entre 1995 y 2019 y facilitó una rápida y amplia expansión económica que ha reducido las diferencias de ingresos tanto entre los diferentes países como dentro de ellos.

Además de acelerar el crecimiento económico, el comercio también puede proporcionar los recursos necesarios para alcanzar otras metas de desarrollo en las esferas social y ambiental.

Hay dos objeciones a esta afirmación. Por un lado, hay cada vez más voces que se oponen a la globalización, por entender que genera desigualdades de ingresos dentro de los países y posiblemente entre ellos. Por otro lado, hay críticas que consideran que el crecimiento económico puede resultar incompatible con los objetivos ambientales.

Los hechos no corroboran ninguna de estas críticas. Los muy diferentes niveles de desigualdad de ingresos en países que están, todos ellos, expuestos a la globalización, parecen indicar que el comercio no es el factor determinante.

SDG2ODS 2: Poner fin al hambre

OMC, 2018: La eliminación de las subvenciones que causan distorsiones en los mercados agropecuarios permitirá que los mercados sean más equitativos y competitivos, lo que beneficiará a los agricultores y consumidores y contribuirá a la seguridad alimentaria. La Decisión sobre la Competencia de las Exportaciones de 2015 de la OMC prevé la eliminación de las subvenciones a las exportaciones agrícolas, lo que contribuye al logro de la meta 2.b de este Objetivo.

El buen funcionamiento del sistema multilateral de comercio es indispensable para la consecución del ODS 2. En mi intervención en la FAO en 2017, hice las siguientes observaciones:

Existe un amplio consenso sobre la contribución positiva de la apertura del comercio a las cuatro dimensiones de la seguridad alimentaria descritas por la FAO, a saber: la disponibilidad, el acceso, la utilización y la estabilidad. La apertura al comercio aumenta la disponibilidad de alimentos, ya que permite el flujo de productos desde las zonas excedentarias hacia las deficitarias, conectando “la tierra de la abundancia con la tierra de la escasez”. También mejora el acceso, pues contribuye a un crecimiento económico más rápido, a un aumento de los ingresos y a un mayor poder adquisitivo. De hecho, al mejorar la transmisión de las señales objetivas emitidas por los precios, la apertura al comercio promueve una asignación eficaz de los recursos basada en las ventajas comparativas, lo que limita las ineficiencias.

La apertura del comercio también facilita el uso de nutrientes y mejora la nutrición, ya que aumenta la variedad de los regímenes alimentarios de los países y acelera la difusión de reglamentaciones sanitarias y fitosanitarias sólidas en todo el mundo, reduciendo los obstáculos innecesarios al comercio. Por último, la apertura del comercio mejora la disponibilidad de alimentos y reduce la volatilidad de los precios, pues los riesgos que conlleva la producción de alimentos en un solo país son mucho mayores que los que conlleva la producción conjunta de muchos países a nivel mundial.(5)

Además, la eliminación de las subvenciones a la exportación ha igualado las condiciones y ha ofrecido a los agricultores de los países en desarrollo oportunidades para competir, lo que ha incrementado sus ingresos y mejorado sus niveles de vida.

Al facilitar el acceso en su país a productos (en particular, productos alimenticios esenciales) a precios asequibles, el comercio permite que los hogares pobres puedan comprar más con sus ingresos. Además, un acceso mejor y menos distorsionado a los mercados extranjeros de productos agropecuarios brinda a los agricultores pobres rurales que los producen nuevas oportunidades de empleo.

Una lección que hemos extraído de la COVID-19 es que la acumulación de existencias, la “relocalización” y el aumento de la inversión nacional no bastan para sustituir las corrientes comerciales.

Como ha observado recientemente mi colega, el Director General Adjunto Xiaozhun Yi,

“El valor del comercio abarcado por medidas ordinarias de facilitación de las importaciones fue de USD 731.300 millones (por encima de los USD 544.700 millones del período anterior), mientras que el del comercio abarcado por las restricciones a la importación ascendió a USD 440.900 millones (lo que constituye un descenso frente al nivel de partida de USD 746.900 millones). Se trata de un hecho positivo. Este descenso se debió probablemente a la fuerte caída de las corrientes comerciales mundiales en general, al hecho de que los Gobiernos desviaran su atención a la lucha contra la pandemia — tanto en la política comercial como en otras esferas — y a un compromiso general con el mantenimiento de las corrientes comerciales”.

Las restricciones a la exportación de alimentos establecidas durante la primavera han sido en gran medida eliminadas.

SDG3ODS 3: Salud y bienestar

OMC, 2018: Una de las principales metas del ODS 3 es garantizar el acceso a medicamentos asequibles para todos. Recientemente entró en vigor una importante enmienda al Acuerdo sobre los ADPIC de la OMC. Esta medida permitirá a los países en desarrollo disponer más fácilmente de una vía jurídica segura para acceder a medicamentos asequibles, de conformidad con la meta 3.b de este Objetivo.

La pandemia de COVID-19 nos mostró que el comercio puede responder a las necesidades de salud y bienestar de las personas. Entre el segundo trimestre de 2019 y el segundo trimestre de 2020, el comercio de productos relacionados con la lucha contra la enfermedad se duplicó con creces.

El siguiente desafío será la distribución de las vacunas. El comercio está desempeñando (y seguirá desempeñando) un papel fundamental en la fabricación y distribución de vacunas en todo el mundo. El aprovechamiento, siempre que sea posible, de las cadenas de suministro de todos los productos (desde el vidrio para uso farmacéutico, las jeringuillas o el equipo de refrigeración hasta las propias vacunas), permitiría aumentar la producción de manera más eficiente que si se procurase dar respuesta a todo desde la economía nacional. El sistema de comercio debe ayudar a resolver los problemas de logística transfronteriza que puedan existir.

Los Acuerdos de la OMC dan a los Miembros un amplio margen de actuación para perseguir objetivos de protección de la salud y promueven la cooperación en este ámbito. En materia de inocuidad de los alimentos y sanidad animal y vegetal, el Acuerdo MSF exige que las medidas se basen en principios científicos y alienta decididamente a los Miembros a respetar las normas internacionales. El Acuerdo OTC también promueve firmemente que la reglamentación para proteger la salud que se aplica a medicamentos, equipos de protección individual o dispositivos médicos se base en las normas internacionales pertinentes. Los Acuerdos OTC y MSF también promueven la cooperación reglamentaria entre los interlocutores comerciales (por ejemplo, el reconocimiento mutuo en materia de certificación), lo que puede contribuir a mejorar el acceso mundial a los productos sanitarios esenciales.

A esto habría que añadir la actualización inmediata del Acuerdo sobre el Comercio de Productos Farmacéuticos y del Acuerdo sobre Tecnología de la Información, que abarcarán, entre otros productos, todos aquellos que faciliten la circulación internacional de vacunas, medicamentos y equipo (incluidos los equipos de producción, protección individual y tecnología de la información) utilizados en la lucha contra la COVID-19. Además de conceder un trato libre de derechos, también es necesario adoptar medidas de facilitación del comercio que reduzcan los costos del comercio y aceleren la entrega de productos esenciales. Con este mismo objetivo, los servicios médicos deberían estar comprendidos en un acuerdo conexo.

SDG5ODS 5: Igualdad de género

OMC, 2018: El comercio puede generar oportunidades de empleo y desarrollo económico para las mujeres. Gracias al comercio, las oportunidades de empleo de las mujeres han aumentado significativamente. Además, el empleo en los sectores de exportación tiende a estar mejor remunerado y a gozar de mejores condiciones. Los sectores de exportación representan una importante fuente de empleo para las mujeres en los países en desarrollo.

El 23 de septiembre de 2020, varios Miembros de la OMC acordaron establecer un grupo de trabajo informal sobre comercio y género, lo que constituye una nueva etapa de la iniciativa que se puso en marcha en 2017 para aumentar la participación de las mujeres en el comercio. La reunión en línea para poner en marcha el nuevo grupo de trabajo de la OMC se celebró a invitación de Islandia y Botswana.(6)

El empoderamiento de las mujeres a través del comercio es parte importante del actual discurso de la OMC. No cabe duda de que se harán nuevos esfuerzos por lograr este resultado más concreto de cara a la CM12, la Conferencia Ministerial que la OMC celebrará en 2021. Dado que el acceso a Internet puede ser de gran ayuda para las microempresas y las pequeñas y medianas empresas (mipymes), que suelen representar a la mayoría de los trabajadores y los empresarios, las flexibilidades que ofrece el comercio electrónico deben seguir siendo un gran factor igualador en este ámbito en el que la iniciativa individual y el ingenio son la clave de entrada al mercado. Las conversaciones sobre el comercio electrónico, así como las encaminadas a que el sistema de comercio responda mejor a las necesidades de las mipymes, deberían resultar beneficiosas para el empoderamiento de las mujeres a través del comercio.

Además, la elección de la primera Directora General de la OMC ofrecería un modelo a seguir para las mujeres que desarrollan su carrera en la esfera de la política comercial.

SDG8ODS 8: Trabajo decente y crecimiento económico

OMC, 2018: El crecimiento económico inclusivo impulsado por el comercio aumenta la capacidad de un país para generar ingresos — uno de los principales prerrequisitos para lograr el desarrollo sostenible. La iniciativa de Ayuda para el Comercio de la OMC puede ser muy importante para complementar los esfuerzos nacionales de creación de capacidad comercial; el ODS 8 incluye una meta específica para que los países aumenten el apoyo que brindan en el marco de esta iniciativa.

El comercio es esencial para la consecución del ODS 8, ya que, como se describe en general en la Agenda 2030, es uno de los factores que impulsan el crecimiento económico inclusivo y la reducción de la pobreza.

La apertura al comercio afecta positivamente al crecimiento por varios cauces. El comercio mejora la asignación de recursos, ya que permite que cada país aproveche las ventajas comparativas y se especialice en la producción del bien o servicio que puede producir a un precio relativamente menor, importando el resto de los bienes y servicios. Además, al ampliar más allá de las fronteras nacionales el tamaño del mercado en el que intervienen las empresas, el comercio permite a esas empresas explotar las economías de escala y ser más productivas. El comercio afecta también al crecimiento a largo plazo, ya que da acceso a recursos tecnológicos más avanzados que se encuentran en el mercado mundial y potencia los incentivos a la innovación.

El auge del populismo en los países industrializados sugiere que la creación de puestos de trabajo decentes y el reparto de los frutos del crecimiento económico no solo preocupa a los países en desarrollo. La voz de David Ricardo está siendo cada vez más objeto de críticas entre los economistas que piensan que una marea creciente que no necesariamente eleva a todos los barcos.

El progreso tecnológico y el comercio han sido los principales motores de la prosperidad mundial. La resistencia a la innovación y el rechazo a la integración mundial no son las fórmulas que ayudarán a acabar con la pobreza extrema. Sin embargo, los responsables de la formulación de políticas deben asegurarse de que los beneficios se distribuyan más ampliamente. A menudo es necesario reasignar los recursos para cosechar los importantes beneficios que se derivan del comercio. Es necesario que los Gobiernos estén mejor preparados para afrontar las perturbaciones, incluidas las causadas por la pandemia, y permitan a sus ciudadanos aprovechar las nuevas oportunidades.

Al igual que otros cambios estructurales, como los impulsados por el progreso tecnológico, el comercio puede generar presiones de adaptación en determinados segmentos de la sociedad, tanto en los países en desarrollo como en los desarrollados. Por lo tanto, es importante contar con políticas nacionales complementarias adecuadas que faciliten una distribución más equitativa de los beneficios del comercio y una disminución de los costos de reajuste relacionados con el comercio que afectan a determinadas regiones y personas, contribuyendo así a que los beneficios del comercio sean realmente inclusivos y sostenibles.

Es necesario que las normas mundiales que regulan el comercio se perciban como justas, y que la OMC sea ampliamente conocida por ofrecer igualdad de condiciones para participar en el comercio. Los trabajadores de las fábricas, los agricultores, los diseñadores de aplicaciones informáticas, deben sentir que pueden confiar en que las normas del sistema de comercio les permitirán abastecer los mercados extranjeros y obtener lo que precisen de los proveedores de su país o de otros países. Las corrientes comerciales deben basarse en un sistema competitivo basado en méritos. El principio básico subyacente, aunque tácito, de la OMC, es que las fuerzas del mercado generan resultados competitivos.

En los deportes, otra esfera en que la competencia internacional tiene sus raíces en la antigüedad, los Juegos Olímpicos han procurado desde hace muchos años asegurar, en la medida de lo posible, la igualdad de oportunidades. Para contrarrestar las tendencias nacionalistas y al mismo tiempo dejar que se manifiesten el orgullo y la dignidad asociados a una actuación sobresaliente en el panorama mundial, es preciso mejorar las normas comerciales. Es necesario que exista la percepción generalizada de que el sistema premia a quienes destacan en el mercado en un contexto de igualdad de condiciones, en la medida de lo posible. La OMC debe combinar la herencia del ágora y el mercado de la antigua Grecia con la del estadio olímpico.

Pero el contenido del ODS 8 es mucho más rico.(7) Por ejemplo, entre sus metas figura “procurar desvincular el crecimiento económico de la degradación del medio ambiente”, así como reducir el desempleo juvenil. Los Miembros de la OMC se están ocupando de la primera de ellas (véase la parte de estas observaciones dedicada a los aspectos ambientales) pero, por lo que sé, no ha abordado directamente la segunda.  

Una de las metas del ODS 8 es “fomentar la formalización y el crecimiento de las microempresas y las pequeñas y medianas empresas, incluso mediante el acceso a servicios financieros”. Actualmente, existe en la OMC la iniciativa relativa a la Declaración Conjunta, puesta en marcha en la Undécima Conferencia Ministerial que se celebró en Buenos Aires en diciembre de 2017, cuya finalidad es aumentar la participación de las mipymes en el sistema multilateral de comercio. La labor ha avanzado mucho en los últimos tres años y se considera especialmente pertinente para la contribución de la OMC a la recuperación económica tras la actual pandemia.(8) 

La OMC también ha prestado una especial atención a la financiación del comercio, en particular para las mipymes. El 9 de julio, la OMC, la Cámara de Comercio Internacional (CCI) y el B-20 Arabia Saudita hicieron pública una declaración conjunta en la que señalaron la cada vez menor disponibilidad de financiación del comercio. Advirtieron de que las diferencias entre la oferta y la demanda de financiación del comercio podrían obstaculizar gravemente la capacidad del comercio para apoyar la recuperación económica posterior a la COVID-19, e instaron a las entidades de los sectores privado y público a que colaborasen para hacer frente a los déficits.(9)

Otra de las metas del ODS 8 es la siguiente:

  • “Adoptar medidas inmediatas y eficaces para erradicar el trabajo forzoso, poner fin a las formas contemporáneas de esclavitud y la trata de personas y asegurar la prohibición y eliminación de las peores formas de trabajo infantil, incluidos el reclutamiento y la utilización de niños soldados, y, de aquí a 2025, poner fin al trabajo infantil en todas sus formas”.

Aunque el trabajo forzoso no forma parte del actual programa de trabajo de la OMC, ha sido objeto de examen. La OMC no ha adoptado una decisión multilateral para abordar esta cuestión, pero ello no impide a los distintos Gobiernos adoptar las medidas que consideren necesarias.(10)  Las excepciones generales previstas en el artículo XX del GATT permiten adoptar medidas relativas a los artículos fabricados en las prisiones y medidas necesarias para proteger la vida de las personas. En cuanto a las normas fundamentales del trabajo, los Miembros de la OMC han tratado de asegurar la coherencia y han reconocido la función de la OIT en su Declaración Ministerial de Singapur. En 2003, el Consejo General de la OMC acordó una exención para dar certidumbre jurídica a las medidas internas adoptadas en el marco del Proceso de Kimberley con el fin de restringir el comercio de diamantes de zonas en conflicto, cuya extracción entraña a menudo el trabajo forzoso.

SDG9ODS 9: Industria, innovación e infraestructuras

OMC, 2018: El comercio produce ganancias dinámicas en la economía, aumentando la competencia y la transferencia de tecnología, conocimientos e innovación. La apertura de los mercados se ha identificado como un factor determinante clave para el comercio y la inversión entre los países en desarrollo y los países desarrollados; facilita la transferencia de tecnologías, lo que a su vez propicia la industrialización y el desarrollo y contribuye a la consecución del ODS 9.

A pesar de que los beneficios del sistema se limitan a la circulación de mercancías a través de las fronteras, la OMC merece una buena calificación en lo que se refiere al cumplimiento de este ODS. Los productos abarcados por el Acuerdo sobre Tecnología de la Información fomentan la disponibilidad mundial de las herramientas que conectan a los nuevos inventores y los individuos innovadores y que hacen posible Internet. Sin embargo, la OMC ofrece algo más, como se observa en el Informe sobre el comercio mundial 2020. Políticas gubernamentales para promover la innovación en la era digital.

“Las políticas comerciales abiertas y transparentes contribuyen a la innovación a través de la mejora del acceso a los mercados extranjeros y el aumento de la competencia, que proporcionan a las empresas incentivos para invertir más en I+D. Eso se cumple tanto para las economías desarrolladas como para las economías en desarrollo: un estudio de 27 economías emergentes muestra que tanto la competencia de las empresas extranjeras como los vínculos que se mantengan con ellas, a través de multinacionales importadoras, exportadoras o abastecedoras, aumentan la innovación de productos, la adopción de nuevas tecnologías y la mejora de la calidad”.(11)

El conjunto básico de los Acuerdos del GATT y de la OMC constituye un marco que promueve “el desarrollo de una economía basada en las TIC en países de todos los niveles de desarrollo”. El marco prevé los principios de no discriminación, transparencia y reciprocidad, así como la prohibición de las medidas que restringen innecesariamente el comercio. Este marco incluye el Acuerdo sobre Tecnología de la Información (ATI), el Acuerdo sobre Obstáculos Técnicos al Comercio (Acuerdo OTC), el Acuerdo sobre Contratación Pública (ACP), el Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios (AGCS) y el Acuerdo sobre los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (Acuerdo sobre los ADPIC)(12).

La innovación será fundamental para promover la sostenibilidad. Así como hemos tenido que innovar para salir de la crisis provocada por la COVID-19 (con cadenas de suministro adaptables, economías digitalizadas y el desarrollo de vacunas creadas mediante inteligencia artificial), también tendremos que innovar para salir de la actual crisis ambiental. Un ejemplo notable de ello es cómo las energías renovables(13), y en especial la energía solar, se están abaratando rápidamente y haciéndose más rentables que los combustibles fósiles, lo que podría provocar un cambio decisivo en la lucha contra el cambio climático. Y ello se debe, al menos en parte, al papel que desempeñan el comercio y la globalización en la difusión de las tecnologías renovables, el fomento de la innovación y la reducción de los costos de producción. Resulta que esos mismos aspectos que, cuando empezó la pandemia, muchas personas consideraban necesario “arreglar” o “revisar” (como la globalización, el libre mercado, las cadenas de suministro o la innovación empresarial) son precisamente lo que nos están permitiendo salir de la crisis y obtener una vacuna, y podrían proporcionarnos los instrumentos necesarios para luchar contra el cambio climático o la contaminación causada por los plásticos.

Los vínculos existentes entre el desarrollo, la tecnología y el comercio han sido ampliamente reconocidos. Para la mayoría de las economías en desarrollo, el acceso a nuevas tecnologías y su utilización es la principal fuente de crecimiento económico. La importación de bienes de capital e insumos intermedios técnicos que a continuación se incorporan a los procesos de producción puede mejorar directamente la productividad. Hay pruebas significativas de que las cadenas de valor mundiales son un poderoso medio de difusión de la tecnología.

Los vínculos de las cadenas de suministro intensifican los contactos entre las empresas extranjeras y los proveedores nacionales y, por consiguiente, abren canales por los que discurren las corrientes de conocimientos y experiencia. Cuando una empresa extranjera y un proveedor local forman parte de la misma cadena de producción, tienen que interactuar y coordinarse para asegurar el buen funcionamiento de la cadena. La comunicación presencial con personal esencial extranjero facilita la transferencia de conocimientos no codificados y aumenta la capacidad de innovación nacional. Además, las empresas extranjeras que practican la contratación externa están más dispuestas a transferir la tecnología y los conocimientos especializados necesarios para producir eficientemente el insumo objeto del contrato, debido a que ellas mismas acabarán consumiendo ese insumo. La deslocalización de los servicios comercializables también ha sido fundamental para el desarrollo de estos sectores en el mundo en desarrollo.

SDG10ODS 10: Reducción de las desigualdades

OMC, 2018: A nivel mundial, los cambios en las pautas de desarrollo han transformado las perspectivas de las personas más pobres del mundo, disminuyendo la desigualdad entre los países. Las normas de la OMC tienen por objetivo reducir el impacto de las desigualdades existentes mediante el principio de trato especial y diferenciado para los países en desarrollo, que tiene en cuenta las limitaciones de la capacidad de los países en desarrollo y de los países menos adelantados y por ello les concede ciertas flexibilidades.

Aunque una marea creciente eleva a la mayoría de los barcos, si no a todos, es cierto que algunos barcos se alzan más sobre el agua que otros. En los países industrializados, existen grandes diferencias en la participación en los ingresos y en la distribución de los beneficios del comercio. Si bien ello se debe principalmente a las políticas nacionales, y no a los acuerdos comerciales internacionales, es posible elaborar acuerdos comerciales que respondan mejor a esta serie de problemas. El apoyo político a la apertura del comercio internacional depende crucialmente de que se encuentren respuestas a las cuestiones relacionadas con la desigualdad de los ingresos. Una posible respuesta obvia son las medidas comerciales correctivas previstas en los Acuerdos de la OMC, que fueron, desde un punto de vista conceptual, importantes para la estructura del GATT y la OMC. Las medidas comerciales correctivas se concibieron para contrarrestar las prácticas desleales y perjudiciales y para facilitar la adaptación a la competencia internacional. Este concepto básico se ha perdido de vista durante los últimos decenios, y los costos se están viendo ahora. La ausencia de medidas comerciales correctivas y la pérdida puestos de trabajo merma el apoyo interno al sistema de comercio “basado en normas” (véase también el examen de las cuestiones relativas a la igualdad de condiciones en el marco del ODS 8).

El aumento de la productividad derivado de las nuevas tecnologías está reduciendo la demanda de mano de obra en los sectores más tradicionales, como el agropecuario o el manufacturero. La llamada “cuarta revolución industrial” no hará que desaparezcan todos los puestos de trabajo, pero está provocando enormes cambios. Aunque, en términos generales, estos procesos han dado lugar a avances, es importante reconocer que no todo el mundo ha podido beneficiarse de ello y participar.

Se trata de un desafío al que se enfrentan los Gobiernos y las sociedades de todo el mundo, tanto en las economías desarrolladas como en desarrollo. El progreso económico sostenible y equilibrado dependerá de la capacidad que tengan las economías de adaptarse a los cambios y promover una inclusividad mayor. No existe una receta única válida para todos; las estrategias deben adaptarse a la situación particular de cada país y reflejarse en objetivos de las políticas de desarrollo a fin de garantizar que el comercio sea inclusivo y beneficie al mayor número posible de sectores de la población, y que los que puedan resultar perjudicados reciban la asistencia necesaria para adaptarse.

Uno de los retos a los que se enfrenta la OMC es cómo equilibrar los derechos y obligaciones entre sus diversos Miembros. En el pasado, esto se ha hecho principalmente mediante la inclusión en los Acuerdos de la OMC de disposiciones sobre trato especial y diferenciado que en muchos casos proporcionan a los países en desarrollo flexibilidades en relación con el cumplimiento de los compromisos. Los Miembros tienen distintas opiniones acerca de los posibles beneficios de esas disposiciones. Muchos de ellos consideran que para que el trato especial y diferenciado sea eficaz, en particular para los países menos adelantados, debe incorporar elementos adicionales. Para aquellos países cuya capacidad para participar en el comercio mundial de manera provechosa es limitada, estar más libre de obligaciones no supone una ventaja. Además, si no se aprueban nuevos acuerdos, las disposiciones existentes en materia de trato especial y diferenciado pueden no resultar de mucha utilidad. Es necesario aportar nuevas ideas a toda la estrategia de desarrollo.

SDG14ODS 14: Vida submarina

OMC, 2018: La OMC desempeña un papel importante apoyando las iniciativas mundiales, regionales y locales para luchar contra la degradación ambiental de nuestros océanos, en virtud del ODS 14. La Decisión sobre las Subvenciones a la Pesca adoptada por los Miembros de la OMC en diciembre de 2017 constituye un avance en los esfuerzos multilaterales por cumplir la meta 14.6 del ODS 14: los Miembros deberán prohibir las subvenciones que contribuyen a la sobrecapacidad y la sobrepesca y eliminar las subvenciones que contribuyen a la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada, con un trato especial y diferenciado para los países en desarrollo y los países menos adelantados. Los Miembros se han comprometido a aplicar esta Decisión de aquí a la Duodécima Conferencia Ministerial.

Actualmente, los Miembros de la OMC están participando activamente en negociaciones encaminadas a lograr este objetivo. Si bien el aspecto comercial de las negociaciones es ciertamente importante, merece la pena destacar que el principal objetivo del mandato de negociación, por primera vez en la historia de la OMC, es de naturaleza ambiental. La conclusión satisfactoria de estas negociaciones pondrá de manifiesto la importancia y la flexibilidad del sistema multilateral de comercio para perseguir objetivos mundiales no meramente económicos.

SDG17ODS 17: Alianzas para lograr los Objetivos

OMC, 2018: El ODS 17 reconoce el comercio como un medio para aplicar la Agenda 2030. Algunas de las metas incluidas en este Objetivo son: la promoción por parte de los países de un sistema de comercio multilateral universal, basado en normas, abierto, no discriminatorio y equitativo; el aumento de las exportaciones de los países en desarrollo y la duplicación de la participación de los países menos adelantados (PMA) en las exportaciones mundiales; y la consecución del acceso a los mercados libre de derechos y contingentes para los PMA, con normas de origen transparentes y sencillas para las mercancías exportadas. La OMC es un instrumento fundamental para lograr estos Objetivos.

Las Naciones Unidas han señalado lo siguiente en relación con el comercio y el ODS 17:

“En la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible se afirma que el comercio internacional 'impulsa el crecimiento económico inclusivo y la reducción de la pobreza y contribuye a fomentar el desarrollo sostenible'. Con la adopción de la Agenda 2030, los Estados miembros de las Naciones Unidas se comprometen a seguir promoviendo una ‘verdadera’ liberalización del comercio durante los próximos 15 años con el fin de ayudar a maximizar la contribución del comercio al éxito de la Agenda para el Desarrollo Sostenible. En este contexto, se espera que el comercio internacional desempeñe un papel en la consecución de los ODS”.

Como principales interesados institucionales en cuestiones relacionadas con el comercio y los ODS, la  UNCTAD, la OMC, y Centro de Comercio Internacional vigilan las tendencias, analizan las políticas y crean capacidad de análisis para convertir al comercio internacional en un motor del desarrollo sostenible.

La OMC colabora estrechamente con la FAO en la consecución de los ODS. En materia de adhesiones, la OMC colabora estrechamente con el Banco Mundial, el FMI, los bancos regionales de desarrollo y los organismos de las Naciones Unidas. En cuanto al medio ambiente, la OMC coopera con el PNUMA. Estas alianzas representan solo una pequeña parte de los esfuerzos de colaboración encaminados al logro de los ODS.

A fin de seguir apoyando las iniciativas nacionales encaminadas a la consecución de los ODS y asegurar que los beneficios del comercio se distribuyan más ampliamente, la OMC y sus asociados en el eje comercial de Ginebra (la UNCTAD y el ITC) también han puesto en marcha recientemente el Portal de Seguimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en el sitio web SDGTRADE.org. Este sitio web es un registro en línea de indicadores de desarrollo relacionados con el comercio que incluye, por ejemplo, los tipos arancelarios NMF y los tipos preferenciales. La base de datos permitirá a los responsables de la formulación de políticas, los profesionales del comercio y los investigadores estudiar la relación entre el comercio y el desarrollo sostenible y apoyar la elaboración de políticas comerciales basadas en datos.

Mediante la aplicación de políticas adecuadas y basadas en datos, el comercio puede impulsar el desarrollo. Hay cifras muy llamativas que confirman que así es. Por ejemplo: la participación de los países en desarrollo en el comercio mundial ha pasado del 25% en 1995 al 43% en 2017. Esta variación no solo se debe al crecimiento registrado en los grandes mercados emergentes como China, la India o el Brasil, sino también al aumento de la participación de países pequeños que han perdido la condición de PMA, como Samoa, Cabo Verde y Maldivas. Todos estos países han pasado de ser PMA a ser países en desarrollo, y se espera que Vanuatu haga también muy pronto esta transición. Diseñaron sus políticas comerciales para hacer frente a las limitaciones de capacidad, y utilizaron el comercio y atrajeron IED para impulsar su crecimiento económico y su desarrollo, lo que a su vez les ha ayudado a alcanzar los indicadores sociales que se necesitan para abandonar las filas de los “países menos adelantados” del mundo.

Los resultados recientes de las negociaciones de la OMC también ponen de manifiesto que el sistema de comercio contribuye al desarrollo. Entre otros éxitos, cabe mencionar el Acuerdo sobre Facilitación del Comercio, la ampliación del Acuerdo sobre Tecnología de la Información, la enmienda del Acuerdo sobre los ADPIC destinada a facilitar el acceso a los medicamentos y el acuerdo para la eliminación de las subvenciones a la exportación de productos agropecuarios.

Los diferentes enfoques que representan cada uno de estos Acuerdos muestran que el sistema es capaz de adaptarse y de responder con dinamismo a los retos emergentes. Los Miembros deben ahora mostrar flexibilidad suficiente en sus negociaciones sobre las subvenciones a la pesca, la reforma de la OMC y el comercio electrónico si quieren que estas cuestiones, que tienen importantes consecuencias para el logro de los ODS, avancen hacia una conclusión satisfactoria.

Esta capacidad de adaptación también será crucial para dar una respuesta eficaz a la COVID-19, que probablemente tendrá graves repercusiones negativas en la aplicación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

La dimensión ambiental

La OMC está en los albores de una nueva era en la que se abordarán las preocupaciones ambientales más profundas y amplias de sus Miembros. Los ocho ODS restantes, no abordados en la publicación de la OMC de 2018 que se ha citado en las secciones anteriores de esta exposición, ocupan un lugar central en el nuevo programa de trabajo de la OMC.

Las políticas comerciales aplicadas en el marco de los Acuerdos de la OMC pueden contribuir enormemente a fomentar la sostenibilidad ambiental. Por ejemplo, revitalizar y concluir rápidamente un acuerdo sobre bienes y servicios ambientales contribuiría a la consecución de los ODS 6 (agua limpia y saneamiento), 7 (energía asequible y no contaminante), 11 (ciudades y comunidades sostenibles), 12 (consumo y producción responsables) y 13 (acción por el clima).

Un estudio del Banco Mundial reveló que la eliminación de los obstáculos a la importación en los 18 países en desarrollo con mayores emisiones de gases de efecto invernadero aumentaría en un 63% sus importaciones de productos de alumbrado de alta eficiencia energética, en un 23% las de equipos de generación de energía eólica, en un 14% las de equipos de generación de energía solar, y en cerca de un 5% las de tecnología de carbón limpio. Al mismo tiempo, un comercio más abierto de bienes y servicios ambientales puede ayudar a las empresas nacionales a penetrar en un mercado mundial en rápido crecimiento, estimado en USD 2 billones anuales de aquí a 2020.(14)

El acuerdo sobre bienes y servicios ambientales y la ampliación del ATI, junto con la ampliación de la cobertura del AGCS, permitirían abordar diversos aspectos estos objetivos, haciendo más accesibles, por ejemplo, los productos que facilitan un transporte más limpio y el aire, una atmósfera y unos recursos hídricos menos contaminados y una mejor gestión de los desechos. Utilizar el comercio para promover la economía circular y hacer frente a la contaminación producida por los plásticos harán que las ciudades sean más habitables. La cuestión del cambio climático se abordará directamente cuando los Miembros estudien iniciativas para reducir las subvenciones a los combustibles fósiles.

El mes pasado, durante la Semana del Comercio y el Medio Ambiente organizada por la OMC, varios Miembros dieron un importante paso adelante para mejorar la contribución del comercio a los ODS mediante la puesta en marcha de dos iniciativas. La primera de ellas, iniciada por 50 Miembros de la OMC, son los “debates estructurados” sobre el comercio y la sostenibilidad medioambiental. La segunda, encabezada por ocho Miembros de la OMC, es el diálogo informal sobre la contaminación provocada por los plásticos y el comercio de plásticos ambientalmente sostenible.

El objetivo de los debates estructurados es identificar esferas de interés común y trabajar para lograr resultados concretos en materia de comercio y sostenibilidad. El grupo tiene previsto celebrar su primera reunión a comienzos de 2021. La iniciativa trata de aprovechar los esfuerzos realizados en el pasado por los Miembros de la OMC para abordar cuestiones como la economía circular, los desastres naturales, el cambio climático, la reforma de las subvenciones a los combustibles fósiles, la conservación y el uso sostenible de la diversidad biológica y la economía azul, entre otras cuestiones que son fundamentales para el ODS 7 (energía no contaminante), el ODS 12 (producción y consumo sostenibles), el ODS 13 (cambio climático) y el ODS 15 (vida de ecosistemas terrestres).

Durante la Semana del Comercio y el Medio Ambiente también se celebró la reunión inaugural del Diálogo informal en la OMC sobre la contaminación producida por los plásticos y el comercio de plásticos ambientalmente sostenible. El diálogo trata de identificar esferas en las que la OMC puede complementar las iniciativas mundiales de lucha contra la contaminación causada por los plásticos, por ejemplo mediante la mejora de la transparencia y la coherencia de las medidas comerciales relacionadas con los plásticos, la promoción de las mejores prácticas, el seguimiento del comercio de plásticos, la identificación de esferas en que puedan emprenderse actuaciones colectivas y la cooperación con otros procesos internacionales. Estos esfuerzos podrían contribuir claramente a la consecución no solo del ODS 12 (producción y consumo sostenibles), sino también, entre otros, del ODS 14 (salud de los océanos), el ODS 15 (vida de ecosistemas terrestres), el ODS 11 (ciudades sostenibles) y el ODS 8 (trabajo decente).

Un ámbito de gran potencial para celebrar debates bilaterales y multilaterales constructivos es el comercio y el cambio climático. La OMC, y en particular su Comité de Comercio y Medio Ambiente (CCMA), tiene el mandato permanente de examinar las medidas comerciales y ambientales que puedan tener repercusiones importantes en el comercio y alcanzar las soluciones coherentes que sean más adecuadas. Varios países han comenzado recientemente a examinar la adopción de medidas de ajuste en frontera relacionadas con el carbono para apoyar sus ambiciosos planes de mitigación del cambio climático. La Unión Europea espera disponer de una propuesta concreta para el próximo mes de junio, y de una medida en vigor para enero de 2023, a más tardar. El Canadá, en su reciente Declaración Económica de Otoño de 2020, y México, en su contribución determinada a nivel nacional, también han mostrado interés en esas medidas. Tengo entendido que la próxima Administración de los Estados Unidos también tiene previsto adoptar medidas de ajuste en frontera relacionadas con el carbono en el marco de su política sobre el cambio climático.

Lo menos que puede decirse es que estos debates no serán fáciles, y que la posibilidad de conflictos comerciales y medidas de retorsión está siempre presente. Para evitar un conflicto sobre las medidas comerciales relacionadas con el clima que sería contraproducente, tenemos debatir de manera seria y constructiva en la OMC cómo asegurar que las medidas relacionadas con el comercio que se adopten (y el comercio en general) contribuyan eficazmente a los objetivos transatlánticos en materia de cambio climático, y cómo garantizar asimismo que sean justas y equilibradas desde el punto de vista de su repercusión en el comercio. Cabe señalar que el plan de la UE para adoptar un mecanismo de ajuste en frontera de las emisiones de carbono ya ha comenzado a debatirse en la OMC, lo que ha incluido consultas en forma de preocupaciones comerciales específicas en tres comités diferentes. La nueva Administración estadounidense podría asegurar que los debates avancen de manera proactiva y constructiva, aportando la perspectiva singular y los conocimientos especializados de los Estados Unidos.

En la misma línea, otros temas relacionados con el comercio y el clima, como la reforma de las subvenciones a los combustibles fósiles o la facilitación del comercio de tecnologías de baja emisión de carbono, también parecen ofrecer una vía constructiva para la cooperación transatlántica. Si se mantiene la reciente tendencia a asumir compromisos ambiciosos en materia de neutralidad del carbono, el sistema multilateral de comercio tendrá sin duda un papel que desempeñar en lo que respecta a la relación entre la acción por el clima y la circulación transfronteriza de mercancías y servicios. La cooperación transatlántica en este ámbito podría impulsar en gran medida medidas concretas sobre estas importantes cuestiones, que condicionan de manera fundamental la consecución del ODS 13.

El ODS 4 (educación de calidad) se aborda de múltiples formas en la OMC. El ATI facilita el acceso a los ordenadores, los teléfonos inteligentes y las tabletas. Las conversaciones sobre comercio electrónico y la moratoria relativa a la imposición de derechos de aduana sobre las transmisiones electrónicas facilitan la transferencia internacional de los instrumentos de enseñanza. El Marco Integrado mejorado (MIM) ayuda a aumentar la capacidad de los PMA mediante la difusión de tecnología e información. El Mecanismo del marco consultivo del Director General sobre la asistencia para el desarrollo en el sector del algodón trabaja actualmente en la identificación de proyectos destinados a ayudar a los cultivadores de algodón de los PMA a adquirir los conocimientos y medios necesarios para aumentar el valor que pueden obtener de los productos derivados del algodón. La OMC presta asistencia técnica a los países en proceso de adhesión y, más en general, a los países en desarrollo y a los PMA, en relación con toda la gama de Acuerdos de la OMC.

El comercio de servicios de enseñanza puede contribuir a aumentar el suministro de servicios de enseñanza y la inversión en el sector, en particular en la enseñanza superior, lo que podría mejorar el acceso a la enseñanza y su calidad. En este contexto, el AGCS, que tiene por objeto liberalizar progresivamente el comercio de servicios, incluido el de los servicios de enseñanza, es un medio para promover el crecimiento económico y el desarrollo. Las principales universidades pueden establecer campus con mayor facilidad en los países que han asumido compromisos de apertura en este sector. El AGCS otorga flexibilidad suficiente para formular compromisos que reflejen las necesidades y prioridades de los países, de manera que puedan sacar provecho de la apertura del comercio de servicios de enseñanza con el fin de lograr los ODS.

En cuanto al ODS 15 (promover el uso sostenible de los ecosistemas terrestres), la capacidad para hacer un uso eficiente de la tierra depende en gran medida del comercio. Las normas deben ser conocidas, transparentes y no proteccionistas; además, es preciso ayudar a los países en desarrollo a cumplir las normas internacionales. La OMC y otras organizaciones internacionales asociadas han establecido el Fondo para la Aplicación de Normas y el Fomento del Comercio (STDF). El STDF promueve la mejora de la capacidad en materia de inocuidad de los alimentos y sanidad animal y vegetal en los países en desarrollo mediante la reunión y conexión de colectivos interesados en sus diversas actividades, la puesta en práctica experimental de enfoques innovadores, colaborativos y transversales y el aprendizaje correspondiente. La asistencia técnica puede ayudar a reducir el uso de plaguicidas y herbicidas, por ejemplo mediante las actividades encaminadas a obtener fondos del Mecanismo del marco consultivo del Director General sobre el algodón. La reducción de las subvenciones permite una explotación de la tierra destinada a cultivos más respetuosa con el medio ambiente.

Por lo que se refiere al ODS 16 (paz, justicia e instituciones sólidas), no debería sorprender que el sistema multilateral de comercio, concebido durante una guerra de 30 años que tuvo lugar en dos grandes fases catastróficas, separadas esencialmente por una profunda depresión económica, se concibió como un antídoto contra el conflicto. Se diseñó para mantener la paz.

Estas raíces se fueron olvidando con el tiempo (algo que los historiadores podrían aclarar) hasta que estos últimos años algunos países afectados por conflictos, como el Afganistán, Liberia y ciertos países de Oriente Medio y del Cuerno de África, solicitaron su incorporación a la OMC. Para estos países, la importancia de la integración en la economía mundial (con lo que ello supone en términos de aumento de las probabilidades de estabilidad y de condición previa para el desarrollo económico), la relación entre comercio y paz, la contribución del comercio a la paz, es algo real, inmediato y profundo. Estos países frágiles aprecian la importancia del sistema multilateral de comercio basado en normas como mecanismo para consolidar la paz mediante el fomento de la buena gobernanza y el imperio de la ley, la reducción de la pobreza y el crecimiento económico.

Conclusión

En resumen, una nueva edición de un libro sobre la OMC y los ODS debería explicar cómo contribuyen o podrían contribuir la OMC y sus Acuerdos a la consecución de los 17 ODS. Pero más que un libro, lo que necesitamos es que los Miembros de la OMC entablen y concluyan negociaciones que repercutan directamente en el logro de los ODS. Ya me he referido a las negociaciones relativas a las disciplinas sobre las subvenciones a la pesca y a la meta 14.6 de los ODS; un resultado sobre esta cuestión sería muy significativo, y todos ustedes pueden dar el impulso necesario para lograr una conclusión satisfactoria.

El comercio es una de las mejores herramientas de la historia para luchar contra la pobreza. El comercio, al impulsar el crecimiento económico, ha sido un agente catalizador en la consecución del ODS de reducir a la mitad la proporción de personas que viven en la extrema pobreza mucho antes del plazo de 2015.

El comercio debe asumir el papel que le corresponde en la consecución de los objetivos de desarrollo sostenible para 2030. Para contribuir al logro de esos objetivos, maximizar la capacidad del comercio para reducir la pobreza y el hambre y hacer que nuestras economías sean más sostenibles e inclusivas, los Miembros de la OMC deben hacer del desarrollo sostenible un elemento central de los esfuerzos de reforma de la OMC. Un proceso de reforma que permita avanzar considerablemente en la armonización plena del comercio y la sostenibilidad constituiría una contribución de primer orden de la OMC al progreso de las cuestiones que hoy estamos examinando aquí.

Notas:

  1. El desarrollo sostenible se ha definido de muy diversas maneras, pero la definición citada con más frecuencia proviene de Nuestro futuro en común, también conocido como el “informe Brundtland”, que se publicó en 1987. volver al texto
  2. 2. https://www.wto.org/spanish/res_s/booksp_s/sdg_sum_s.pdf. volver al texto
  3. En 2019, la OMC y el PNUMA publicaron un informe conjunto titulado Poner el comercio al servicio del medio ambiente, la prosperidad y la resiliencia   https://www.wto.org/spanish/res_s/publications_s/unereport2018_s.pdf. volver al texto
  4. Comisión de Crecimiento y Desarrollo (2008), The Growth Report: Strategies for Sustained Growth and Inclusive Development (Washington, Banco Mundial en nombre de la Comisión de Crecimiento y Desarrollo). volver al texto
  5. https://www.wto.org/spanish/news_s/news17_s/ddgra_24oct17_s.htm. volver al texto
  6. Véase, por ejemplo, https://www.wto.org/spanish/news_s/news20_s/women_23sep20_s.htm. volver al texto
  7. Según cifras actuales, más de 200 millones de personas en todo el mundo, en su mayoría jóvenes, están desempleadas. El empleo y el crecimiento económico desempeñan una función importante en la lucha contra la pobreza. La promoción del crecimiento sostenible, las prácticas empresariales verdes y la creación de un número suficiente de puestos de trabajo decentes, en un contexto de respeto a los derechos humanos y a los límites del planeta, son fundamentales no solo para los países en desarrollo, sino también para las economías emergentes e industrializadas.
    El ODS 8 incluye metas relativas al sostenimiento del crecimiento económico, el aumento de la productividad de la economía y la creación de puestos de trabajo dignos. Prevé luchar contra el trabajo forzoso y acabar con la esclavitud moderna y el tráfico de personas para 2030. El crecimiento económico sostenible no debe perjudicar al medio ambiente, y esta es la razón por la que el ODS 8 también propugna la mejora de la eficiencia de los recursos mundiales en el consumo y la producción y la disociación del crecimiento económico de la degradación del medio ambiente.
    Objetivo 8: promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos
    8.1: Mantener el crecimiento económico per cápita de conformidad con las circunstancias nacionales y, en particular, un crecimiento del producto interno bruto de al menos el 7% anual en los países menos adelantados
    8.2: Lograr niveles más elevados de productividad económica mediante la diversificación, la modernización tecnológica y la innovación, entre otras cosas centrándose en los sectores con gran valor añadido y un uso intensivo de la mano de obra
    8.3: Promover políticas orientadas al desarrollo que apoyen las actividades productivas, la creación de puestos de trabajo decentes, el emprendimiento, la creatividad y la innovación, y fomentar la formalización y el crecimiento de las microempresas y las pequeñas y medianas empresas, incluso mediante el acceso a servicios financieros
    8.4: Mejorar progresivamente, de aquí a 2030, la producción y el consumo eficientes de los recursos mundiales y procurar desvincular el crecimiento económico de la degradación del medio ambiente, conforme al Marco Decenal de Programas sobre Modalidades de Consumo y Producción Sostenibles, empezando por los países desarrollados
    8.5: De aquí a 2030, lograr el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todas las mujeres y los hombres, incluidos los jóvenes y las personas con discapacidad, así como la igualdad de remuneración por trabajo de igual valor
    8.6: De aquí a 2020, reducir considerablemente la proporción de jóvenes que no están empleados y no cursan estudios ni reciben capacitación
    8.7: Adoptar medidas inmediatas y eficaces para erradicar el trabajo forzoso, poner fin a las formas contemporáneas de esclavitud y la trata de personas y asegurar la prohibición y eliminación de las peores formas de trabajo infantil, incluidos el reclutamiento y la utilización de niños soldados, y, de aquí a 2025, poner fin al trabajo infantil en todas sus formas
    8.8: Proteger los derechos laborales y promover un entorno de trabajo seguro y sin riesgos para todos los trabajadores, incluidos los trabajadores migrantes, en particular las mujeres migrantes y las personas con empleos precarios
    8.9: De aquí a 2030, elaborar y poner en práctica políticas encaminadas a promover un turismo sostenible que cree puestos de trabajo y promueva la cultura y los productos locales
    8.10: Fortalecer la capacidad de las instituciones financieras nacionales para fomentar y ampliar el acceso a los servicios bancarios, financieros y de seguros para todos
    8.a: Aumentar el apoyo a la iniciativa de ayuda para el comercio en los países en desarrollo, en particular los países menos adelantados, incluso mediante el Marco Integrado Mejorado para la Asistencia Técnica a los Países Menos Adelantados en Materia de Comercio
    8.b: De aquí a 2020, desarrollar y poner en marcha una estrategia mundial para el empleo de los jóvenes y aplicar el Pacto Mundial para el Empleo de la Organización Internacional del Trabajo.
    Fuente:
    , https://unric.org/en/sdg-8/.
    volver al texto
  8. https://docs.wto.org. volver al texto
  9. https://www.wto.org/spanish/news_s/news20_s/trfin_08jul20_s.htm. volver al texto
  10. https://www.wto.org/spanish/thewto_s/whatis_s/tif_s/bey5_s.htm. volver al texto
  11. https://www.wto.org/spanish/res_s/booksp_s/wtr20_s/wtr20_s.pdf. Informe sobre el comercio mundial 2020. Políticas gubernamentales para promover la innovación en la era digital volver al texto
  12. Conviene señalar que la naturaleza y las formas de transferencia de tecnología pueden ser una cuestión más controvertida. Siempre ha existido una tensión entre la necesidad de recompensar a los inventores y de dar a otros la oportunidad de explotar las nuevas invenciones. Esta cuestión ha surgido recientemente en los debates que han mantenido los Miembros sobre las mejores formas de luchar contra la COVID-19. volver al texto
  13. La evolución puede verse en los gráficos que figuran en el siguiente enlace:  https://ourworldindata.org/cheap-renewables-growth volver al texto
  14. Incorporar el comercio para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible, página 46. volver al texto

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