DIRECTOR GENERAL ADJUNTO ALAN WM. WOLFF

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Buenas tardes. Es para mí un gran placer estar aquí con ustedes en esta sesión inaugural oficial de la primera edición de la Semana del Comercio para la Paz.

Este año, la OMC celebra su 25º aniversario, su aniversario de plata. El sistema multilateral de comercio se acerca a su 75º aniversario, su aniversario de diamante. Conmemoramos esos acontecimientos para saber mejor de dónde vienen nuestras instituciones y cómo surgieron, para analizar lo que han conseguido, y para pensar en cómo se debería moldear el futuro. No se me ocurre tema más acertado que el del comercio y la paz para reflejar las contribuciones pasadas, presentes y futuras del sistema a la humanidad.

Comercio para la paz: el pasado

El examen de la relación entre el comercio y la paz tiene una larga historia. En el año 100 después de Cristo, Plutarco escribió que el comercio marítimo permitía cooperar y “corregir los defectos” existentes en las relaciones mediante el intercambio mutuo.(1) En la década de 1700, Montesquieu especificó que la paz era una consecuencia "natural" del comercio. Hugo Grotius, que sostenía que el objetivo del libre comercio era unir al mundo en la paz, ofreció los fundamentos jurídicos y teológicos de esa filosofía(2)

La historia, así como las actuales relaciones entre las naciones, proporcionan nuevas pruebas de la existencia de una correlación demostrada entre la paz y la apertura del comercio. El comercio no garantiza la paz, pero es un fundamento esencial de la estabilidad económica que hace más posible la paz. A su vez, las relaciones pacíficas posibilitan la expansión del comercio. Como dijo recientemente el Primer Ministro de China, Li Keqiang, "sin un entorno pacífico y estable, nada sería posible.”(3)  Se reconoce que eso es muy cierto en el caso de una serie de países, no ajenos a los conflictos, que se han adherido recientemente a la OMC, así como en el de varios países que desean hacerlo. 

El vínculo conceptual entre el comercio y la paz sentó las bases para la creación del sistema multilateral de comercio. La Carta de La Habana de 1948 para una Organización Internacional de Comercio (OIC) se redactó inmediatamente después de dos guerras mundiales devastadoras y de la Gran Depresión. El objetivo de los fundadores de utilizar el comercio para promover la paz se refleja en las primeras líneas de la Carta: “crear las condiciones de estabilidad y de bienestar que son necesarias para mantener relaciones pacíficas y amistosas entre las naciones”.

La idea de utilizar el comercio como parte integral de la gestión de las relaciones entre las naciones había sido promovida por Woodrow Wilson unos decenios antes en los Catorce Puntos que propuso durante la Conferencia de la Paz celebrada en París(4) después de la Primera Guerra Mundial. Todas las naciones que asistieron a la Conferencia aceptaron los Puntos, pero ninguna los aplicó. Sin embargo, no se perdió el hilo. Fue retomado por Cordell Hull, que fue Secretario de Estado de Franklin Roosevelt entre 1933 y 1944. Hull creía que “no se podía separar la idea del comercio de la de la guerra y la paz”. “[S]i pudiéramos aumentar los intercambios comerciales entre las naciones con la reducción de los obstáculos comerciales y arancelarios y suprimir los obstáculos internacionales al comercio, daríamos un gran paso hacia la eliminación de la propia guerra.”(5)  Mediante acuerdos comerciales bilaterales, concluidos con arreglo al principio de la nación más favorecida, es decir, acuerdos no discriminatorios, trató de cumplir su promesa de conseguir el vínculo que tanto valoraba entre el comercio y la paz.

Si bien la Carta de la Habana no consiguió crear la OIC, se pudo defender la causa de la paz gracias a la entrada en vigor del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT), que, en ausencia de la OIC, sirvió de acuerdo ad hoc de normas para el comercio internacional hasta que se transformó finalmente en la OMC en 1995.

Durante más de siete decenios, el sistema multilateral de comercio basado en normas ha proporcionado un entorno propicio para promover niveles de prosperidad económica y de reducción de la pobreza sin precedentes en la historia moderna de la humanidad.

Existen pruebas académicas y empíricas de que la cooperación internacional ayuda a lograr la paz y la seguridad, mediante interconexiones comerciales y económicas. (De hecho, se va a celebrar un debate específico sobre este tema en la cuarta sesión de la Semana del Comercio para la Paz). La contribución al avance de la paz mediante la creación de la Unión Europea, el más importante e impresionante de los proyectos de integración económica posteriores a la Segunda Guerra Mundial, fue recompensada con el Premio Nobel de la Paz en 2012.

En el Proyecto de Investigación Capstone, que la Secretaría de la OMC llevó a cabo en colaboración con el Instituto Universitario el año pasado, se identificaron 157 acuerdos de paz concluidos durante el último siglo(6) que contienen cláusulas económicas. Estas consisten en gran medida en la eliminación de los obstáculos a la libre circulación de mercancías, personas y servicios; la reconstrucción económica a través de las industrias, las inversiones y las empresas emprendedoras; y la mejora del nivel de vida mediante actividades de reconstrucción económica. Solo 10 de los 300 acuerdos comerciales examinados (7) se refieren de manera explícita a la paz. Puede que en ellos se sirva a la causa de la paz, pero ha desaparecido en gran medida el homenaje al vínculo expreso que motivó a los fundadores del sistema multilateral de comercio. Si creemos que el comercio sirve de facilitador de la paz, un asunto que está en el centro de nuestros debates esta semana, la comunidad comercial y los defensores de la paz deberían considerar la posibilidad de señalar esa conexión a la atención de los negociadores comerciales y los negociadores de la paz cuando estén involucradas naciones afectadas por conflictos. 

Comercio para la paz: el presente

En el Acuerdo de Marrakech por el que se establece la OMC en 1995 o en la puesta en marcha de la Ronda de Doha para el Desarrollo en 2001 no se mencionó expresamente la paz. O bien se había dado por sentado el vínculo entre el comercio y la paz, o ya no se consideraba muy pertinente. Esto es sorprendente, particularmente porque se acababa de terminar la Guerra Fría, que había amenazado con la aniquilación del planeta a través de la utilización de armas nucleares. Pero la visión no desapareció. Hace tres años, un grupo de PMA frágiles y afectados por conflictos que se encontraban en proceso de adhesión — Comoras, Santo Tomé y Príncipe, Somalia, Sudán del Sur y Timor-Leste — se unieron a otros PMA que se habían adherido recientemente — el Afganistán, Liberia y el Yemen — y afirmaron que el comercio y la integración económica se pueden emplear para promover una paz inclusiva y sostenible, particularmente para sus países. Durante la Undécima Conferencia Ministerial de la OMC, celebrada en Buenos Aires en 2017, los Ministros de esos PMA crearon el Grupo g7+ sobre Adhesiones a la OMC.

Tuve el privilegio de participar en el lanzamiento del Grupo. Esos países muy pobres y devastados por la guerra nos recordaron la razón de ser inicial del sistema multilateral de comercio: contribuir a la paz y la estabilidad mundiales. En aquel momento dije que:

“el hecho de que un país se halle inmerso en un conflicto o haya salido recientemente de él no es un tema habitual para los Miembros de la OMC, ni siquiera en las Conferencias Ministeriales. Sin embargo, la determinación de esos países de adherirse a la OMC, pese a las dificultades, nos recuerda la contribución clave que puede aportar el sistema multilateral de comercio a la paz y la estabilidad de las naciones.”(8)

Hoy en día, la OMC cuenta con 164 Miembros, y 23 países están en proceso de adhesión a la Organización. Casi la mitad de los países en proceso de adhesión se clasifican como países frágiles y afectados por conflictos, según la definición del Banco Mundial. Además de los PMA del Grupo g7+ sobre Adhesiones a la OMC, el Iraq, el Líbano, Libia y Siria están luchando por restaurar la estabilidad y centrarse en su muy necesaria recuperación económica, que se ha visto gravemente obstaculizada por la reciente pandemia. Para esos países, el fomento de una paz justa y sostenible es una motivación fundamental para convertirse en Miembro de la OMC.

La iniciativa “Comercio para la Paz a través de las Adhesiones a la OMC” es esencialmente una asociación entre la comunidad comercial y las comunidades que se ocupan de la paz y los asuntos humanitarios destinada a ayudar a los países frágiles y afectados por conflictos a reconstruir instituciones y economías que puedan servir de base para una paz duradera. En esencia, el proceso de adhesión consiste en construir instituciones nacionales sobre los pilares de la no discriminación, la transparencia y el estado de derecho. Esos preceptos tienen por objeto promover la estabilidad económica, crear un entorno propicio a la actividad empresarial mediante el establecimiento de condiciones de mercado seguras y previsibles, fomentar la circulación de la mano de obra y de las inversiones, y apoyar la integración en las cadenas de valor mundiales.

Desde el lanzamiento de la iniciativa, gracias a nuestros asociados de la comunidad de los defensores de la paz que participan en la Semana del Comercio para la Paz, la OMC ha logrado que se conozcan mejor los problemas particulares a los que se enfrentan los países frágiles y afectados por conflictos y que haya una mayor sensibilidad al respecto. Durante los últimos dos años, la Secretaría de la OMC ha organizado junto con la comunidad de los defensores de la paz, en el marco de la iniciativa “Comercio para la Paz”, varias actividades en las que han participado la Geneva Peacebuilding Platform, la secretaría del g7+, el Institute for Economics and Peace, la OIT y el Banco Mundial. También han participado entidades del sector privado, como Nespresso.

Uno de los eventos más memorables fue la mesa redonda en la que participó el antiguo dirigente de Timor-Leste, Xanana Gusmão, durante el Foro Público 2018, celebrado en Ginebra, que describió el enorme potencial económico de los Estados frágiles y afectados por conflictos como sigue: “El comercio, la inversión y la cooperación entre los países del mundo traen consigo prosperidad y desarrollo. El comercio es una alternativa pacífica a la guerra … Nosotros, los países frágiles y afectados por conflictos, nos comprometemos a promover ‘el comercio en pro de la paz’”.

Otro de los momentos memorables fue cuando, en el marco de una mesa redonda durante el Diálogo Africano sobre las Adhesiones a la OMC celebrado en Djibouti, se escuchó a los Embajadores del Sudán y de Sudán del Sur, sentados uno al lado del otro, declarar “donde hay comercio hay paz”. En el mismo evento, el Embajador del Afganistán, Mohammed Haqjo, que actúa como coordinador del Grupo g7+ sobre Adhesiones a la OMC desde su creación, subrayó que “la cooperación económica y la consolidación de la paz son procesos graduales que deberían evolucionar simultáneamente”.

Hay muchas más cosas que la comunidad comercial y los defensores de la paz pueden y deben hacer juntos a fin de mejorar las condiciones de los países frágiles y afectados por conflictos. La Semana del Comercio para la Paz está ampliando la asociación del Comercio para la Paz, al incorporarse a la OMC nuevos “amigos de la paz”, tales como el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), la Comisión de Consolidación de la Paz de las Naciones Unidas, la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) de las Naciones Unidas e Interpeace. La OMC también invita a nuestros amigos tradicionales a unirse a los esfuerzos de la iniciativa "Comercio para la Paz", entre otros el ITC, el CCI, el Banco de Tecnología de las Naciones Unidas, la Comisión Económica para África de las Naciones Unidas, la Unión Africana y el PNUD.

Tenemos la suerte de que se nos unan personas del sector público o privado que tienen experiencia directa en aprovechar las oportunidades comerciales y económicas para promover la paz en países frágiles y afectados por conflictos, con experiencia en el Afganistán, Etiopía, el Iraq, las Islas Salomón, el Líbano, Liberia, Libia, Sierra Leona, Somalia, el Sudán, Sudán del Sur, Timor-Leste y el Yemen. Confío en que, en el marco de los 10 programas de esta semana, esas personas aporten su larga experiencia y sus contribuciones únicas, promoviendo enfoques interdisciplinarios para lograr una paz inclusiva y sostenible a través del comercio.

Comercio para la paz: el futuro

La iniciativa “Comercio para la Paz” forma parte de nuestro futuro. Hace dos semanas, el 19 de noviembre, tomé la palabra en el evento de celebración del 25º aniversario de la OMC. De los nueve puntos que enumeré por considerarlos pertinentes para la pregunta sobre “¿Cómo será el futuro de la OMC?”, los dos primeros están muy relacionados con la Semana del Comercio para la Paz. Son los siguientes:

“Los Miembros de nuestra Organización ya representan el 98% del comercio mundial; su alcance llegará a ser universal gracias a las adhesiones.

La OMC del futuro promoverá la paz creando condiciones económicas que aporten mayor estabilidad a las tierras frágiles y afectadas por conflictos”.

Proseguí:

“Al tiempo que hacemos frente a las crisis actuales, debemos anticiparnos a las crisis futuras y poner en marcha los cambios institucionales y sustantivos necesarios para llevar a cabo nuestra misión … Tenemos la responsabilidad conjunta de velar por que, cuando termine nuestro período de servicio, el sistema mundial de comercio que se nos ha confiado quede en mejores condiciones que en las que lo encontramos”. [Estoy completamente convencido de que] “las naciones del mundo terminarán por unirse con un espíritu de cooperación internacional para crear un sistema multilateral de comercio más sólido, más sensible a las preocupaciones de la humanidad, más adecuado para su propósito.”(9)

La iniciativa “Comercio para la Paz” puede contribuir a que el sistema de comercio del futuro sea más ágil, reactivo, humano y adecuado para su propósito con miras a apoyar el bienestar de la humanidad. La pandemia de COVID-19 ha expuesto la vulnerabilidad del multilateralismo ante el proteccionismo, el aislacionismo y el nacionalismo, que se ha puesto de manifiesto en los primeros informes sobre las perturbaciones del acceso a los suministros médicos. Para afrontar las crisis futuras, la OMC del futuro necesitará nuevas formas de cooperación multilateral que puedan responder de manera eficaz a las necesidades de una gran diversidad de Miembros, incluidos los que participan el Grupo g7+ sobre Adhesiones a la OMC.

¿Cuáles son los próximos pasos con los que podría contribuir la plataforma “Comercio para la Paz”? Las siguientes ideas surgieron en conversaciones con nuestros asociados previas a esta semana:

  • elaborar un Libro Blanco sobre Comercio y Paz, que podría incluir las mejores prácticas en la utilización de instrumentos de política comercial para promover una paz positiva.
  • crear una plataforma permanente (por ejemplo, un Grupo de Trabajo o una Comisión de Comercio para la Paz) a fin de reunir a expertos y constructores de la paz con el objetivo de explorar un nuevo programa para la iniciativa “Comercio para la Paz”; y
  • elaborar materiales de formación en comercio para la paz, que podrían utilizar los profesionales del comercio y los constructores de la paz para entender mejor la utilización del comercio como instrumento para lograr una paz inclusiva y sostenible. 

Confiamos en que los participantes trabajen sobre estas ideas y aporten otras nuevas durante sus debates a lo largo de la semana. Los debates de la semana deberían ayudar a ver con claridad el camino a seguir para llevar la iniciativa “Comercio para la Paz” a una cooperación más estructurada entre la OMC y nuestros asociados de las comunidades que se ocupan de la paz y los asuntos humanitarios, y más allá.

Muchas gracias de antemano a todos ustedes por las contribuciones que realizarán a fin de preparar el sistema multilateral de comercio para que afronte mejor los futuros desafíos y oportunidades que se deriven de la ampliación y diversificación de los Miembros de la OMC.

Dicho esto, que comience la Semana del Comercio para la Paz. Deseo lo mejor a todos los presentes para que esta semana sea un éxito, y espero con interés aprender de todos ustedes.

Notas:

  1. Plutarco (c. 100 d. C.). Citado en Douglas A. Irwin, Against the Tide: An Intellectual History of Free Trade (Princeton, NJ: Princeton University Press, 1996) vuelta al texto
  2. https://www.academia.edu vuelta al texto
  3. https://global.foreignaffairs.co.nz/2020/09/16/mil-osi-china-premier-li-peace-and-development-cooperation-and-exchange-remain-theme-and-trend-of-time/. Y: todas las naciones deben intensificar la cooperación y la coordinación, así como ampliar el alcance de la complementariedad y del aprendizaje recíproco, en consonancia con el principio de igualdad y beneficio mutuo. Se sentará así una base importante para el mantenimiento de la paz mundial. https://www.fmprc.gov.cn. vuelta al texto
  4. El Punto III pedía en particular: “[la] supresión, en la medida de lo posible, de todas las barreras económicas y [la] adopción de condiciones comerciales idénticas para todas las naciones que estén conformes con la paz y se asocien para mantenerla.” vuelta al texto
  5. Cordell Hull, antiguo Secretario de Estado, en sus Memorias, después de haber vivido dos guerras mundiales. vuelta al texto
  6. Entre febrero de 1897 y mayo de 2017. Los investigadores utilizaron el sitio web denominado United Nations Peacemaker, una herramienta en línea de apoyo a la mediación desarrollada por la Dependencia de Apoyo a la Mediación del Departamento de Asuntos Políticos y de Consolidación de la Paz (DAPCP) de las Naciones Unidas. Disponible en https://peacemaker.un.org/document-search.  vuelta al texto
  7. Los investigadores optaron por estudiar los acuerdos comerciales regionales y los acuerdos comerciales preferenciales de la Base de Datos del GATT/OMC disponible en http://rtais.wto.org/UI/PublicMaintainRTAHome.aspx. vuelta al texto
  8. https://www.wto.org/spanish/news_s/news17_s/minis_10dec17_s.htm. vuelta al texto
  9. https://www.wto.org/spanish/news_s/news20_s/ddgaw_19nov20_s.htm. vuelta al texto

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