DIRECTOR GENERAL ADJUNTO YONOV FREDERICK AGAH

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El texto completo de su discurso puede consultarse a continuación:

Gracias, Presidenta (Embajadora Molokomme de Botswana), y permítame expresarle mi más sentida y sincera enhorabuena por el puesto que acaba de asumir.

Permítame asimismo que dé las gracias a las Embajadoras Kauppi y Hakala de Finlandia por sus contribuciones al ITC.

Secretario General Kituyi,
Directora Ejecutiva Coke-Hamilton,
Excelencias,
señoras y señores,
buenos días.

Acoger al Grupo Consultivo Mixto del ITC se ha convertido en un privilegio anual para nosotros en la OMC. Sin embargo, al tratarse del primer GCM para la Directora Ejecutiva Pamela Coke-Hamilton, deseo una vez más felicitarla por su nombramiento. Asimismo, quiero expresar mi reconocimiento a la labor de la Directora Ejecutiva Adjunta Dorothy Tembo, por haberse encargado de todo durante el período de transición.

Al igual que tantas cosas este año, la reunión de hoy es un tanto diferente de las reuniones a las que estamos acostumbrados en la comunidad del comercio y el desarrollo.

Sin embargo, puede que este formato inusual — en línea, y a finales de año — sea el adecuado para analizar los logros del ITC en las excepcionales circunstancias de la peor pandemia mundial y la mayor contracción económica que hemos visto en nuestra vida. También examinaremos la labor realizada por el ITC en 2019.

Asimismo, es una buena ocasión para mirar al futuro y ver cómo puede trabajar la OMC con el ITC y la UNCTAD con objeto de que el comercio desempeñe su función para impulsar una recuperación de la COVID-19 que sea sólida, sostenible desde el punto de vista ambiental e inclusiva en el plano social.

Para que la recuperación sea inclusiva, el empleo de calidad es fundamental. Y eso significa que tendrán un papel clave las microempresas y las pequeñas y medianas empresas (mipymes), que son las responsables de la creación de la gran mayoría de los puestos de trabajo en todas las economías.

Tenemos ante nosotros una tarea formidable. A principios de este año, la extrema pobreza y el hambre llevaban años disminuyendo, aunque no con la suficiente rapidez como para cumplir las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Ahora, la pandemia ha echado por tierra años de avances en ambos frentes.

La Organización Internacional del Trabajo estima que en los dos primeros trimestres de 2020 se perdió el equivalente a 495 millones de empleos a tiempo completo, lo que representa más del 17% del empleo total a nivel mundial. Según sus previsiones, a finales de este año solo se recuperará la mitad de esas pérdidas.

La pandemia amenaza con ampliar las desigualdades sociales y económicas de todo tipo.

A nivel internacional, los Gobiernos con alta capacidad de endeudamiento han podido proporcionar una cantidad de apoyo sustancial a las empresas y los hogares. Sin embargo, ese apoyo ha sido mucho más limitado en el caso de los Gobiernos con más limitaciones financieras, en particular en muchos países menos adelantados.

A escala nacional, las mipymes se han visto golpeadas con especial dureza en todo el mundo. Tienen menos margen de maniobra que las empresas de mayor tamaño para absorber conmociones económicas, y están sobrerrepresentadas en los sectores en los que priman las interacciones personales, como los servicios de viajes, alojamiento y alimentación.

Si descendemos al nivel de los hogares, miles de millones de niños han visto interrumpida la enseñanza, y los resultados educativos empeoran a medida que se desciende en la escala de renta. Las mujeres han sido las más perjudicadas por la actual crisis, tanto en el mercado laboral, en el que están representadas de manera desproporcionada en los sectores afectados, como en el hogar, en donde, con demasiada frecuencia, se espera de ellas que se hagan cargo de la mayor parte de los cuidados.

Hasta la fecha, el comercio mundial ha aguantado mejor de lo que muchos esperaban, si bien los economistas de la OMC siguen esperando que el comercio de mercancías disminuya un 9% este año. La ayuda presupuestaria y monetaria ha ayudado a elevar la demanda, y el alcance de las nuevas restricciones al comercio ha sido relativamente limitado. Muchos de los controles de las exportaciones de alimentos y suministros médicos introducidos a principios de la pandemia han sido retirados. Los Gobiernos han cooperado en las labores de vigilancia de la OMC.

Sin embargo, a pesar incluso de la esperanza que ofrecen las vacunas para el año próximo, nuevas oleadas de la COVID-19 están perturbando la actividad económica y provocando nuevas pérdidas de puestos de trabajo. Casi con toda seguridad, la prolongación de las profundas dificultades económicas impulsará los llamamientos en favor de políticas comerciales proteccionistas.

La labor a la que nos enfrentamos es doble. En primer lugar, tenemos que mantener bien abiertos los mercados internacionales, y seguir el proceso de reforma de la OMC y de las normas del comercio mundial para responder a las nuevas realidades comerciales. Se trata de un requisito para hacer realidad los beneficios que aportan una mayor especialización, las ganancias de escala y la ampliación de las posibilidades de elección del consumidor, junto con un movimiento más libre de las ideas y la tecnología.

En segundo lugar, tenemos que hacer que los beneficios que se derivan del comercio, y de la actividad económica en general, lleguen a capas más amplias de la población. Para ello, entre otras cosas, habrá que trabajar para que las empresas de todos los tamaños puedan aprovechar las oportunidades que ofrecen los mercados internacionales.

En este contexto, la labor del ITC de promover un “comercio de calidad” cobra una importancia aún mayor. Conectar las pequeñas empresas a los mercados, empoderar a las mujeres y a los jóvenes, adoptar prácticas empresariales más verdes … todo eso es fundamental para reconstruir una mejor economía mundial.

El informe anual de 2019 hace referencia a los logros del ITC en este frente antes de que surgiera la COVID-19. El ITC siguió desarrollando nuevas herramientas de información sobre los mercados destinadas a las mipymes. La iniciativa SheTrades conectó a empresas cuyas propietarias son mujeres con otras empresas de mujeres, así como con compradores, en cada vez más países, de África Occidental al Caribe. En Gambia, un proyecto plurianual encontró nuevas maneras de empoderar a los jóvenes emprendedores.

El ITC ha respondido a la pandemia proporcionando a las mipymes análisis y herramientas para hacer frente a las perturbaciones del día a día a su funcionamiento, por ejemplo impulsando los esfuerzos en marcha para ayudar a las pequeñas empresas a lanzarse al comercio electrónico y a reducir su huella ambiental. En Marruecos, el ITC está ayudando a los fabricantes de productos textiles a conectarse a una demanda internacional de equipo de protección personal en pleno auge. En Myanmar, trabaja con comunidades a fin de elaborar directrices para lograr un turismo seguro y responsable. En toda África, trabaja para equipar a las empresas a fin de que puedan acceder a financiación del comercio y aprovechen al máximo las oportunidades que ofrece la nueva Zona de Libre Comercio Continental Africana.

El ITC está expandiendo su presencia sobre el terreno en los países, aprovechando las relaciones con el sistema del coordinador residente de las Naciones Unidas. Asimismo, está articulando un nuevo plan estratégico que guíe sus actividades en los próximos años.

En la OMC, el Grupo de Trabajo Informal sobre las Mipymes, compuesto por 90 Miembros, finalizó recientemente su labor técnica sobre un conjunto de recomendaciones para facilitar la participación de las pequeñas empresas en el comercio internacional. Una de esas recomendaciones consiste en instar a los Miembros a proporcionar más información relacionada con las mipymes en los exámenes de las políticas comerciales, y dar a las pequeñas empresas la posibilidad de hacer oír su voz en los procesos reglamentarios relacionados con el comercio. En las recomendaciones voluntarias, que se adoptarán formalmente a finales de año, se hace un llamamiento específico a los Miembros para que aporten información actualizada al Servicio de Asistencia al Comercio Mundial. Debo decir que la Directora Ejecutiva del ITC ha accedido amablemente a participar en el acto en el que se presentará este conjunto de recomendaciones al sector privado, que tendrá lugar en diciembre.

En conclusión, creo que el ITC está de enhorabuena por la labor que ha realizado en los últimos dos años.

Espero que el ITC siga creciendo y poniendo en práctica su mandato de demostrar que el comercio realmente funciona, sobre todo en este momento de la historia, en el que necesitamos urgentemente un crecimiento más inclusivo y un comercio más inclusivo.

Gracias.

 

 

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