REFORMA DE LA SOLUCIÓN DE DIFERENCIAS

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“Estamos trabajando de forma constante y avanzando a buen ritmo, pero creo que todos estamos de acuerdo en que ahora necesitamos intensificar y acelerar aún más nuestros debates y centrarnos específicamente en buscar una convergencia, en particular en cuestiones de apelación/revisión, para llegar a una solución definitiva”, dijo la Embajadora Dwarka-Canabady a los Miembros. 

“[T]endremos que hacer un gran esfuerzo durante las próximas diez semanas para llegar a una convergencia, tal y como se nos ha encomendado”, añadió.  Los Ministros “nos dieron el calendario… y tenemos que hacer todo lo posible para respetar esa decisión, haciendo un esfuerzo adicional durante las próximas diez semanas.”

En la Duodécima Conferencia Ministerial (CM12) celebrada en junio de 2022, los Miembros de la OMC se comprometieron a celebrar debates con miras a tener un sistema de solución de diferencias plenamente operativo y que funcionase debidamente, accesible a todos los Miembros, para 2024. Los Miembros reafirmaron ese compromiso en la CM13, que tuvo lugar a principios de este año. 

En abril, los Miembros nombraron a la Embajadora Dwarka-Canabady facilitadora para las conversaciones sobre la reforma de la solución de diferencias.  Luego, se nombró a seis coorganizadores para prestarle asistencia en el proceso.

Desde septiembre, los coorganizadores han celebrado una serie de reuniones con expertos para hacer avanzar los trabajos técnicos, con reuniones dedicadas a las cuestiones de apelación/revisión, accesibilidad y transparencia.

En lo relativo a la cuestión de la accesibilidad del mecanismo de solución de diferencias, la Embajadora Dwarka-Canabady dijo que los trabajos habían avanzado hasta el punto en que creía que los expertos podían empezar a redactar un texto sobre las cuestiones de la asistencia técnica y la creación de capacidad.  Sin embargo, seguía habiendo divergencias significativas con respecto a la cuestión de los costos de litigación.  Subrayó que los Miembros estaban trabajando con vistas a conseguir un conjunto único de decisiones y que no había ningún mandato para la obtención de “primeros resultados” sobre cuestiones resueltas.

En lo relativo a la apelación/revisión, la facilitadora dijo que “había habido algunos valiosos avances” en este tema complicado, con amplios debates sobre algunas cuestiones. “Ahora tenemos que avanzar y encontrar soluciones. Esperamos aprovechar el mes de octubre para conseguir tanta convergencia como podamos y, con un poco de suerte, empezar la labor de redacción a principios de noviembre o incluso a finales de octubre, si fuese posible.”

Bajo la supervisión de los coorganizadores en cuanto a las cuestiones de apelación/revisión y accesibilidad, Jessica Dickerson (Australia) informó a los Miembros sobre los trabajos técnicos llevados a cabo en torno a seis subtemas de la apelación/revisión:

  • En lo relativo al acceso al mecanismo de solución de diferencias y a la forma del mecanismo: conversaciones de gran calidad han ayudado a los Miembros a comprender mejor los intereses y preocupaciones de los demás, pero hasta la fecha no se han logrado avances decisivos. 
  • En lo relativo a la norma de examen que los órganos resolutorios deben aplicar al examinar la decisión de un grupo especial: los Miembros tienen opiniones diferentes acerca de si la norma existente debe aclararse o modificarse y, en caso afirmativo, cómo.
  • En lo relativo al alcance del examen, la reducción/modificación de los incentivos para apelar y la aclaración de lo que esperan los Miembros de los órganos resolutorios: se han identificado cuatro posibles reformas que son prometedoras en cuanto a su capacidad para abordar algunos intereses y preocupaciones de los Miembros. Los expertos siguen examinando otras ideas de reforma relacionadas con el alcance del examen y con la reducción/modificación de los incentivos para apelar.

Bajo la supervisión de los coorganizadores en cuanto a las cuestiones de accesibilidad, Claudia Diaz Paulino (México) dijo lo siguiente:

  • En lo relativo a la creación de capacidad y la asistencia técnica, los expertos mantuvieron debates muy productivos gracias a los cuales los coorganizadores confían en que ha empezado a perfilarse una o varias soluciones. En concreto, los Miembros reconocieron que los párrafos sobre creación de capacidad y asistencia técnica que figuran en el proyecto de texto refundido distribuido el pasado mes de febrero en el marco del proceso informal satisfacían sus intereses, pero que podían incluirse otros elementos. 
  • En lo relativo a los costos de litigación: si bien los debates habían sido constructivos, los coorganizadores pensaban que las diferencias eran muy amplias con respecto a este tema y que era necesario seguir trabajando para identificar áreas de convergencia.

Más de 30 miembros hicieron entonces uso de la palabra, algunos en nombre de grupos de Miembros, para formular observaciones sobre las intervenciones de la facilitadora y los coorganizadores.

La Embajadora Dwarka-Canabady dijo que sus conclusiones en cuanto a las intervenciones eran que todo el mundo estaba de acuerdo en que era necesario acelerar los trabajos y empezar a la labor de redacción sobre aquellas cuestiones en las que más se había avanzado para tratar de elaborar un texto lo antes posible. También dijo que nadie se oponía a elevar a un nivel superior de Jefes de Delegación aquellas cuestiones que se hubieran debatido exhaustivamente a nivel de expertos para que las examinasen.  Los Miembros debían contar con una estrategia centrada en resolver las cuestiones que requiriesen reuniones ad hoc de los Jefes de Delegación que pudiesen convocarse con poca antelación, en función de los progresos realizados. Su puerta sigue abierta a todo aquel Miembro que desee debatir alguna cuestión, añadió.  

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