DISCURSOS — DG NGOZI OKONJO-IWEALA
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Excmo. Sr. Ministro Arman Shakkaliyev, Ministro de Comercio e Integración de Kazajstán,
Excma. Sra. Embajadora Zhanar Aitzhan,
Excelencias, Representantes de Asia Central y Azerbaiyán,
Excelencias, representantes de los bancos de desarrollo y las organizaciones internacionales:
Es un gran placer asistir hoy en Almaty al segundo Foro de Política Comercial sobre Asia Central.
Deseo dar las gracias al Gobierno de Kazajstán por acoger este evento. Este Foro ofrece una plataforma valiosa para el debate de cuestiones sistémicas y consideraciones prácticas relacionadas con la OMC desde la perspectiva regional de Asia Central. Estos intercambios son oportunos y muy necesarios. La región en su conjunto ha tratado de situarse como un centro económico atractivo en el contexto de una dinámica geopolítica cambiante. Y ¿qué mejor lugar para reflexionar sobre estas cuestiones que aquí en Almaty, en el “corazón” de Asia Central?
El comercio a larga distancia desempeñó un importante papel en los intercambios culturales, religiosos y artísticos que fueron sinónimo de esta región en la antigüedad. De maneras aún hoy muy reconocibles, las vías comerciales de la Ruta de la Seda sirvieron durante siglos para transferir materias primas, alimentos y artículos de lujo de zonas en las que había superávit a otras en las que escaseaban. Más recientemente, con la difuminación de antiguos frentes ideológicos y el establecimiento de nuevas redes de transporte, Asia Central se ha convertido en una entidad geográfica y económica distinta, y el comercio promete una vez más ser un motor de crecimiento, empleo y desarrollo en la región.
Aunque este es mi primer viaje a Asia Central como Directora General de la OMC, no es la primera vez que me encuentro aquí. La última vez, visité casi todos los países de la región en calidad de Directora Gerente de Operaciones del Banco Mundial en 2011, cuando los países se estaban recuperando de la repercusión de la crisis financiera mundial. En aquel momento, el único país de la región que se había adherido a la OMC era la República Kirguisa. Uno de los mensajes fundamentales que transmití fue la importancia de fortalecer las instituciones en un contexto de creciente incertidumbre y volatilidad.
Trece años más tarde, aunque el entorno socioeconómico ha mejorado, la región tiene que afrontar un nuevo conjunto de desafíos: cambio climático, conflictos, repercusiones persistentes de la pandemia, ralentización económica, inflación, inseguridad alimentaria y endurecimiento de la política monetaria. La repercusión de esta "policrisis" se ha visto incrementada por las crecientes tensiones geopolíticas mundiales, que tienen un especial eco en la región.
La diferencia hoy en día es que los países de la región están haciendo un hincapié pronunciado en una mayor integración mundial y regional, y están tratando de reequilibrar sus relaciones intrarregionales con un aumento del comercio y la conectividad. En este contexto, la OMC ofrece una plataforma fiable para la cooperación económica, y una variedad de herramientas valiosas. Permítanme abordar en más detalle tres ámbitos: i) las adhesiones a la OMC; ii) la facilitación del comercio; y iii) el “futuro del comercio”.
En primer lugar, las adhesiones. Cuantos más países estén vinculados por el mismo conjunto de normas internacionales, más tenderán a comerciar entre sí, especialmente en una región en la que el comercio intrarregional está por debajo de su potencial.
Asia Central reviste una gran importancia para la OMC y es una pieza fundamental ausente del sistema multilateral de comercio mundial. En general, las experiencias de adhesión de la región han sido bastante positivas. Tayikistán y Kazajstán siguieron el liderazgo temprano de la República Kirguisa y se convirtieron en Miembros de pleno derecho de la OMC en 2013 y 2015, respectivamente. Ya en los primeros cinco años después de su adhesión a la OMC, estos países experimentaron en promedio un crecimiento de 14% de sus exportaciones de mercancías y un aumento del 41% en el valor de las entradas de IED. También aumentaron su participación en las cadenas de valor mundiales en un 12%.
En la actualidad, Uzbekistán, Turkmenistán y Azerbaiyán están llevando a cabo activamente negociaciones de adhesión a la OMC, que se encuentran en distintas etapas y avanzan a distintas velocidades. Me resulta alentador ver su renovado compromiso y los progresos registrados hasta el momento.
Uzbekistán reanudó su proceso en 2020, después de una interrupción de 15 años, y se ha mostrado muy activo desde entonces. Las negociaciones se intensificaron especialmente el pasado año. Hace tan solo dos semanas se celebró en Ginebra la octava reunión del Grupo de Trabajo, en la que se subrayó el firme compromiso político de Uzbekistán de avanzar en el proceso. Mañana visitaré Tashkent para abordar las negociaciones sobre la adhesión de Uzbekistán.
Turkmenistán inició oficialmente su proceso de adhesión en 2022, tras un período de dos años como observador. En septiembre de 2023 me reuní con el Presidente Berdimuhamedov para abordar la pertinencia de la adhesión a la OMC para Turkmenistán. Sé que Turkmenistán ha estado colaborando de manera intensiva con la Secretaría en el frente técnico, a fin de iniciar el proceso. Espero que todos los documentos necesarios estén listos pronto.
En julio del año pasado, Azerbaiyán reactivó su proceso de adhesión con una primera reunión de su Grupo de Trabajo en seis años. Esta reunión dio nuevo impulso a esta prolongada adhesión (27 años). Visitaré Bakú el jueves de esta semana. La adhesión a la OMC ocupará un lugar destacado del programa de mis reuniones con altos representantes del Gobierno.
Una de las ventajas de que en la misma región haya países que se han adherido recientemente y países en proceso de adhesión es que pueden aprender de las experiencias que han tenido, tanto positivas como negativas. Espero que este Foro ofrezca la oportunidad para mantener debates francos sobre la mejor manera de afrontar el proceso de adhesión. ¿Y qué mejor manera de aprender que con quienes han recorrido el mismo camino, enfrentándose a un conjunto de desafíos similares?
También me complace que este Foro me dé una oportunidad para agradecer a Kazajstán sus notables contribuciones al sistema multilateral de comercio, por ejemplo el haber acogido conjuntamente con éxito nuestra Duodécima Conferencia Ministerial en 2022 en Ginebra, que obtuvo resultados multilaterales que superaron todas las expectativas. Permítanme ahora dar las gracias expresamente al Presidente de la CM13, el Excmo. Sr. Timur Suleimenov, que ahora dirige el Banco Central de Kazajstán, así como a nuestra moderadora de hoy, la maravillosa antigua embajadora ante la OMC Excma. Sra. Zhanar Aitzhan, que acaba de concluir sus funciones en Ginebra. La CM12 habría debido celebrarse en Astana. No pudo ser así debido a la pandemia de COVID-19, pero espero que una futura Conferencia Ministerial de la OMC se celebrará en Asia Central.
Kazajstán también ha mostrado un continuo liderazgo en cuestiones relacionados con la adhesión, colaborando con sus amigos en el Grupo de Miembros que se han adherido en virtud del artículo XII para presentar una propuesta de “reforma de la adhesión” destinada a mejorar los procedimientos existentes, promover la transparencia y fortalecer el apoyo de la Secretaría, en particular para los Gobiernos en proceso de adhesión con limitaciones de capacidad y recursos. Creo que esta propuesta podría hacer una contribución significativa a los esfuerzos más amplios de los Miembros por mejorar el funcionamiento de la OMC. Obviamente, quiero ayudar a apoyar los esfuerzos de adhesión de todos los países, en esta región y más allá. En abril me reunió con el grupo de Gobiernos en proceso de adhesión y escuché varias preocupaciones y sugerencias que coinciden con su propuesta. Me preocupa la duración del proceso de adhesión. En segundo lugar, permítanme centrarme en la facilitación del comercio. En el caso de una región en que ninguno de los países tiene litoral (y Uzbekistán por partida doble), el Acuerdo sobre Facilitación del Comercio (AFC) de la OMC puede hacer avanzar el programa de conectividad sostenible de la región. Simplificar los procedimientos en frontera y reducir los costos del comercio ayudaría a fortalecer los vínculos comerciales y de transporte entre Europea y Asia, en particular a través del Corredor Medio, que ha recibido cada vez más atención a medida que los países tratan de diversificar las rutas comerciales y obtener nuevos interlocutores, fuentes de energía y cadenas de suministro.
La importancia geopolítica y estratégica de Asia Central y del Corredor Medio ha atraído enormes inversiones y apoyo político. El volumen de mercancías transportadas por el Corredor ha aumentado significativamente. El comercio por el Corredor casi se multiplicó por diez en un plazo de tres años, de 350.000 toneladas en 2020 a 3,2 millones de toneladas en 2022, según la Asociación de la Ruta a Través del Mar Caspio para el Transporte, un crecimiento notable incluso cuando se descuenta la repercusión de la pandemia en 2020. El Banco Mundial estima que, con las inversiones adecuadas, los plazos de transporte entre Khorgos, en la frontera de China con Kazajstán, y el puerto rumano de Constanta, en el Mar Negro, podría reducirse casi a la mitad, de 48 días en 2022 a 24 días en 2030, fecha en la que prevé que los volúmenes de carga podrían ascender a 11 millones de toneladas.
Sin embargo, para aprovechar plenamente este potencial, la región tendrá que combinar inversiones en infraestructuras materiales con inversiones en infraestructuras no materiales, lo que podríamos considerar “conectividad de las políticas comerciales”. El Acuerdo sobre Facilitación del Comercio de la OMC contribuye a esa conectividad, fomentando medidas como la armonización de los procedimientos de aduana y tránsito.
Al reducir los trámites burocráticos, la facilitación del comercio puede ciertamente llegar lejos en el incremento de las ventajas de la integración regional y el fomento del comercio regional. Según un estudio reciente de las Naciones Unidas, la plena aplicación de las medidas del AFC podría reducir los costos del comercio en más de un 11% para los países de esta región. Si se añade la aplicación de las medidas de facilitación del comercio “digital” para permitir el intercambio electrónico fluido de datos y documentos comerciales a través de las fronteras, los costos del comercio pueden reducirse en más de un 20%.
La reducción de los costos del comercio en la región tiene ramificaciones que van más allá del transporte transcontinental: pueden ayudar a desplazar a las economías de Asia Central de los márgenes al centro de las redes mundiales para la producción de mercancías y servicios. Como señaló el Presidente Tokayev al mencionar la proliferación de proyectos de ferrocarril, logística y oleoductos en toda Eurasia, “El mapa mundial de corrientes de productos básicos está cambiando radicalmente, creando una demanda creciente de establecimiento de nuevas cadenas de suministro en la región”.
Esto está en el centro de lo que estamos fomentando en la OMC con el nombre de “reglobalización”. Si Asia Central puede aprovechar una mejor conectividad para atraer inversiones e integrarse en las cadenas de suministro regionales y mundiales, ello redundaría en beneficio del crecimiento y la creación de empleo en la región. Además, en la medida en que la reglobalización de Asia Central reduzca la concentración en algunos productos y lugares que la pandemia mostró que eran vulnerables, se ayudará a que las redes de suministro mundiales, y la economía mundial en general, sea más resiliente ante las perturbaciones.
Esta imagen me lleva al tercer ámbito en el que la OMC puede contribuir en la región. A menudo digo que el “futuro del comercio” está en los servicios, es digital, y es ecológico, y debe ser socialmente inclusivo.
Quiero destacar en particular en este punto los servicios prestados digitalmente, ya que, si bien los países de esta región carecen de litoral, no es necesario que estén aislados digitalmente. El comercio transfronterizo de servicios prestados a través de redes informáticas es el segmento de más rápido crecimiento en el comercio mundial: su valor se ha cuadruplicado desde 2005, hasta alcanzar USD 4,25 billones el año pasado. — El comercio de esos servicios, que van desde la transmisión de vídeos en línea hasta los servicios informáticos proporcionados a distancia, se ha convertido en un importante motor del comercio, el crecimiento y las oportunidades de empleo.
Dicho esto, la brecha digital es real, razón por la cual la OMC se ha asociado al Banco Mundial para establecer una infraestructura digital material y no material en varios países africanos, con el fin de permitirles participar de manera más efectiva en el comercio digital. Podría haber margen para una labor similar en Asia Central.
Me enorgullece decir que los Miembros de la OMC, incluidos los de esta región, han respondido a estas realidades comerciales del siglo XXI.
Nuestras nuevas disciplinas sobre la reglamentación nacional en el ámbito de los servicios prometen reducir sustancialmente los costos del comercio de servicios derivados de las prescripciones en materia de licencias, los procedimientos en materia de títulos de aptitud y otras cuestiones de reglamentación. Las normas, que pueden reducir los costos del comercio hasta en USD 125.000 millones en todo el mundo, ya han sido aplicadas por 45 Miembros.
125 de nuestros Miembros, que representan a tres cuartos de los Miembros de la OMC, han llegado a un acuerdo sobre facilitación de las inversiones para el desarrollo, que promete atraer inversiones a esos países.
También prosiguen los debates en otros ámbitos, en particular el comercio electrónico, varias iniciativas medioambientales, las microempresas y pequeñas y medianas empresas (mipymes), y comercio y género.
Felicito a Kazajstán por su participación activa en estos esfuerzos y aliento a los demás Miembros y Gobiernos en proceso de adhesión por igual a que sigan los debates sobre estas iniciativas, que creo que pueden contribuir a sus esfuerzos de reforma interna y ayudarles a aprender de los demás. La participación consiste en ejercer sus derechos en el sistema multilateral de comercio basado en normas, además de dar forma al desarrollo de las normas futuras.
Permítanme terminar con un mensaje importante para quienes ya son Miembros de la OMC. Como saben, hace dos años, en la CM12, los Miembros de la OMC llegaron a un acuerdo para limitar una amplia gama de subvenciones a la pesca perjudiciales, el primer acuerdo de la OMC en el que la sostenibilidad ambiental ocupa un lugar central. Para entrar en vigor, es necesario que este Acuerdo sea ratificado por dos tercios de los Miembros de la OMC. Ya se ha avanzado bastante, y 76 Miembros han depositado sus instrumentos de ratificación, pero cada notificación cuenta, y llegar a 110 está enteramente en manos de los Miembros. Me dirijo especialmente a los países de Asia Central.
Con esto doy por concluida mi intervención. Espero con interés escuchar sus opiniones sobre el papel que ven para la OMC en esta región, en particular en el contexto de la integración regional y mundial. Me interesan especialmente sus opiniones sobre el funcionamiento de la OMC, en particular el proceso de adhesión, el papel de la Secretaría, y los tipos de asistencia que puede ofrecer para apoyar mejor su participación en la OMC.
Gracias.
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