DISCURSOS — DG NGOZI OKONJO-IWEALA
Más información
Gracias, Excmo. Sr. Embajador Dr. Adamu Mohammed ABDULHAMID (NIGERIA) por sus observaciones introductorias.
Excelencias, señoras y señores. Me complace estar hoy aquí con ustedes para examinar el nuevo informe de vigilancia del comercio a nivel de toda la OMC y hacer balance de la evolución reciente de la política comercial.
Ya todos habrán visto mi informe, que se distribuyó a los Miembros el 20 de noviembre en el documento WT/TPR/OV/27 y su addendum.
Todos saben cómo se elabora el informe y conocen nuestros esfuerzos para asegurar la inclusión y la transparencia en la realización de este resumen fáctico de la evolución de la política comercial en los últimos 12 meses. El ejercicio de vigilancia del comercio tiene por objeto ayudarlos a ustedes, los Miembros, a hacerse una idea de las novedades más destacadas en el sistema de comercio, a entender las tendencias emergentes, y a llevar a cabo un examen por homólogos de carácter constructivo y no jurídico sobre cuestiones de interés común.
Como ya han visto el informe, no citaré sus conclusiones. Me interesa más oír sus opiniones y escuchar sus intercambios sobre la sustancia de las tendencias y novedades identificadas desde octubre de 2023. Sin embargo, permítanme compartir con ustedes algunas de mis principales conclusiones.
Empezaré por reconocer algo que todos sabemos y que el Embajador Adamu acaba de evocar, esto es, que el entorno comercial mundial parece ser cada vez más frágil, incierto y precario.
No obstante, en aras de la claridad, el comercio ha mostrado ser resiliente frente a todas las conmociones de los últimos años, en beneficio de los Miembros. De verdad quiero insistir en lo siguiente: en medio de todas las dificultades a las que nos enfrentamos, recordemos también, como lo he manifestado en todos mis viajes, que el comercio ha mostrado bastante resiliencia. En octubre, nuestros economistas informaron de que en el primer semestre de 2024 el volumen del comercio mundial de mercancías había aumentado a un ritmo moderado del 2,3% interanual, y que, según las estimaciones, crecería un 2,7% en todo 2024 y un 3,0% en 2025. Estas cifras suponen una mejora con respecto a la caída del 1,1% que registraron los volúmenes del comercio de mercancías en 2023. Además, coinciden con las proyecciones del crecimiento del PIB mundial. Por lo general, el comercio crece más rápido que el PIB, pero esta vez está siendo a la par.
Sin embargo, la resiliencia constatada, hay que admitirlo, parece frágil, en medio de las tensiones geopolíticas y de las medidas unilaterales descritas en este informe. Los conflictos y el cambio climático siguen causando sufrimiento humano y, a la vez, perturban el comercio y la actividad económica. Como indicó recientemente el FMI, suele culparse al sistema de comercio de los desequilibrios comerciales que en gran medida son el producto de las fuerzas macroeconómicas internas de las economías más importantes. En otras palabras, mientras que en algunas economías grandes existe un problema de consumo interno, en otras el problema radica en un exceso de ahorro. Sin embargo, lo cierto es que el comercio sigue siendo una parte importante de la solución a los desafíos de nuestro tiempo, que abarcan desde la aceleración del crecimiento y la creación de empleo hasta el logro de la seguridad alimentaria y la lucha contra el cambio climático. Por consiguiente, debemos consolidar el sistema de comercio basado en normas, esto es, reformarlo y reinventarlo para que resista las presiones actuales y siga beneficiando a las personas de todo el mundo y al planeta. Mi mensaje para ustedes siempre ha sido ese, y fue central en el discurso que pronuncié ante los líderes del G20 el mes pasado en el Brasil.
Por lo que respecta a las conclusiones del informe, empezaré por las buenas noticias, dado que es muy fácil pasar por alto que ha habido auténticos avances positivos. Por ejemplo, los Miembros siguen adoptando medidas de liberalización. Las medidas de facilitación del comercio introducidas en el período de 12 meses transcurrido hasta mediados de octubre, tales como reducciones arancelarias, la simplificación de los procedimientos de importación y la eliminación de las restricciones cuantitativas, abarcaban mercancías cuyo comercio se estimaba en USD 1,4 billones. Además, esa cuantía es casi medio billón de dólares superior a los USD 977.200 millones correspondientes a las medidas de facilitación del comercio introducidas durante el período del informe anterior, que iba de octubre de 2022 a octubre de 2023. En el comercio de servicios se observa también una tendencia positiva: el informe indica que la mayoría de las 134 medidas relacionadas con los servicios que se adoptaron el año pasado consistían en medidas de facilitación del comercio.
Pasemos ahora a las noticias no tan buenas. El informe muestra que durante el período de 12 meses previo a mediados de octubre, el valor del comercio cubierto por las 169 nuevas restricciones era de USD 888.000 millones. Esto equivale a medio billón de dólares por encima del valor del comercio objeto de las restricciones introducidas el año anterior, que fue de USD 337.000 millones.
Además, apenas se han desmantelado las restricciones comerciales vigentes, lo que significa que su número sigue en aumento. A mediados de octubre de 2024, el valor de las restricciones a la importación en vigor se calculaba en unos USD 2,94 billones, esto es, el 11,8% de las importaciones mundiales. Este valor supera también en medio billón de dólares la cifra comparable indicada en el informe del año pasado, que fue de USD 2,48 billones, es decir, casi el 10% de las importaciones mundiales.
Las restricciones a la exportación también están cobrando impulso. En el período de 12 meses previo a mediados de octubre, las medidas de restricción a las importaciones abarcaban mercancías cuyo comercio se estimaba en casi USD 277.000 millones, una cuantía muy superior a los USD 159.000 millones cubiertos por las medidas de ese tipo introducidas durante el período del informe anterior. Se calcula que, desde 2009, el conjunto de las restricciones a la exportación afecta al 3,2% de las exportaciones mundiales, por valor de unos USD 786.000 millones. En este sentido, resultado esperanzador que el seguimiento de las restricciones a la exportación de alimentos, piensos y abonos establecidas desde el inicio de la guerra en Ucrania a finales de 2022 muestre que dichas restricciones han disminuido de manera considerable, y hoy en día se aplican a intercambios comerciales estimados en USD 11.800 millones (frente a USD 30.000 millones hace un año).
El informe también describe las novedades más recientes en relación con cuestiones como las medidas comerciales correctivas, las medidas de apoyo económico, la eliminación progresiva de las medidas relacionadas con la COVID-19 y el aumento de las preocupaciones comerciales planteadas en los comités de la OMC.
Antes de terminar, permítanme reiterar también que el ejercicio de vigilancia del comercio es tan sólido como los Miembros quieran que sea. Su participación es crucial, y ustedes mismos lo reconocieron en la séptima evaluación del MEPC, que tuvo lugar el año pasado. Doy las gracias a todos los que han participado e insto a todas las delegaciones a que nos ayuden a reforzar este ejercicio de transparencia. Como han solicitado, la eficiencia, la inclusión y la transparencia siguen ocupando un lugar central en el trabajo de vigilancia del comercio que realiza la OMC, y seguiremos esforzándonos por mejorar.
Lamentablemente, no podré acompañarlos esta tarde, pero la DDG Hill será mis ojos y mis oídos. Espero con interés escuchar sus intercambios y sugerencias.
Muchas gracias.
Compartir
Compartir
Si tiene problemas para visualizar esta página,
sírvase ponerse en contacto con [email protected], y proporcionar detalles sobre el sistema operativo y el navegador que está utilizando.