WTO NOTICIAS: DISCURSOS — DG PASCAL LAMY

“África: el continente del crecimiento del siglo XXI”


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Señoras y señores,

Gracias por haberme invitado a dirigirme a ustedes esta mañana en la Universidad de Nairobi. Esta institución es un pilar fundamental de uno de los activos más importantes de Kenya: el capital intelectual y los conocimientos de su pueblo.

En 2009, decidimos establecer un programa para vincular 14 universidades de países en desarrollo a universidades de países desarrollados y a la OMC. Queríamos impulsar el desarrollo de la investigación y del conocimiento en lo que respecta al comercio sobre el terreno. De ahí la creación de una “Cátedra OMC” en la Universidad de Nairobi.

 

Cambios en el paisaje comercial y económico

Hoy en día vivimos en un mundo en profunda transformación. Las viejas teorías sobre la forma en que los países producen y comercian están siendo sustituidas. La estructura del comercio está siendo transformada por tecnologías e innovaciones cada vez más sofisticadas en la esfera de los transportes; y la distribución geográfica de los actores evoluciona y hace que aparezcan nuevos polos de crecimiento. Se acabó la clara distinción entre Norte y Sur, característica del orden del siglo XX. Ahora han surgido muchos países en desarrollo y África, como continente y como conjunto de Estados soberanos individuales, está llamada a convertirse en modelo de crecimiento en un futuro próximo.

En África no faltan historias de crecimiento. Llevo 20 años viajando por todo el continente, pero hoy en día cuando se habla de África lo más impresionante es el cambio de percepción. África ha pasado de ser tierra de pesimismo a ser tierra de oportunidades. Este cambio de punto de vista se ve en las noticias de los principales medios de comunicación, que han ido ampliando cada vez más su cobertura tradicionalmente limitada para pasar a destacar la innovación y el optimismo del pueblo africano y las trayectorias de crecimiento de sus países.

Seis de las diez economías de todo el mundo que con más rapidez crecieron en el último decenio están en el África Subsahariana. Kenya, en particular, ha mantenido su primera posición en el continente y en la región del África Oriental, con una previsión de crecimiento para este año de en torno al 6%. Los últimos informes de TradeMark East Africa subrayan los impresionantes resultados de Kenya en materia de inversión en el África Oriental. Cinco años después del inicio de la crisis financiera mundial, África como región ha demostrado una gran capacidad de resistencia, con una tasa media de crecimiento de más del 5% en el último decenio, lo que contrasta con la situación de las economías avanzadas, la mayoría de las cuales aún no se han recuperado plenamente de la desaceleración económica.

Recientemente, la OMC publicó las cifras sobre el comercio en 2012 y las perspectivas para 2013. El comercio mundial creció tan sólo un 2% en 2012. Se prevé que este lento crecimiento se mantenga en 2013, año para el que se pronostica una expansión del comercio de solamente el 3,3%, lo que es inferior al promedio de los últimos 20 años, de aproximadamente el 5%.

Como las fallas estructurales de algunas economías persistirán en el futuro próximo, creo que la economía mundial crecerá a tres velocidades: crecimiento cero en la zona del euro; pronósticos algo más auspiciosos en los Estados Unidos y el Japón; y un crecimiento más rápido en la mayoría de los países en desarrollo, en particular en África. Así pues, las perspectivas de crecimiento económico son mejores en los países en desarrollo y en los países de ingresos bajos, lo que crea posibilidades para África.

 

África, un continente de oportunidades

Hay varios factores que han contribuido a la recuperación del crecimiento en África, entre otros, el aumento de la inversión y del ahorro; un mayor crecimiento de las exportaciones, atribuible sobre todo al aumento de los precios de los productos básicos; un entorno jurídico y de reglamentación mejor; y la estabilidad macroeconómica general. La demanda de los consumidores de su creciente clase media es otro motor de crecimiento. Según un informe reciente del Banco Mundial, el gasto de los consumidores representó más del 60% del crecimiento económico reciente del África Subsahariana, que se prevé que se acelere hasta superar el 5% en los tres próximos años, con lo que será superior a la media mundial.

África también ha hecho progresos notables en la esfera de la estabilidad política y la gobernanza, que son fundamentales para el crecimiento. Además, la calma con que se desarrollaron las elecciones generales en Kenya y en otros países africanos, es indicativa de la madurez de la democracia política en África.

Sin embargo, si tuviera que hablar de un único factor, diría “confianza”. Hoy en día los africanos tienen más confianza y más esperanza que nunca en el futuro. Este gran cambio también se aprecia en la actitud de los negociadores africanos en la OMC: confían en que el comercio, junto con las políticas internas y la Ayuda para el Comercio, puede ser un motor de crecimiento.

El verdadero desafío que se plantea a África consiste en consolidar el proceso de crecimiento para poder realizar todo su potencial y conseguir que el crecimiento sea inclusivo. Sólo se puede reducir cabalmente y de forma sostenida la pobreza — que en el fondo es el objetivo último del crecimiento y el desarrollo — si las políticas internas garantizan que los resultados de este éxito tienen un impacto real sobre el terreno.

El comercio es una de las estrategias que deben explotarse para afianzar y ampliar las perspectivas de crecimiento. La reciente decisión de la Unión Africana de estimular el comercio intraafricano y acelerar la creación de una zona de libre comercio continental demuestran la atención política que se presta al comercio como verdadero motor de crecimiento en el continente.

África tiene diversos acuerdos comerciales regionales, todos los cuales tienen por objeto ampliar el comercio entre sus miembros. Esos acuerdos regionales pueden complementar la apertura multilateral del comercio, siempre que estén elaborados de manera coherente. En este sentido, debo aplaudir en particular a la Comunidad del África Oriental (CAO) por sus esfuerzos en pro de una integración regional progresiva. La creación de una unión aduanera y de un mercado común, así como los debates en curso sobre una posible unión monetaria, son decisiones inteligentes y económicamente sólidas. Para comprender su impacto, sólo hay que ver el aumento del comercio intrarregional, que ha sido del 49% desde que se puso en marcha la unión aduanera de la CAO.

La CAO sigue por delante de otros procesos de integración en África por un motivo evidente, a saber, el apoyo, la orientación y el compromiso políticos de los líderes de los países participantes, que han sido continuos y permanentes. Confío plenamente en que mis buenos amigos el Presidente Kenyatta y la Ministra de Asuntos Exteriores, Amina Mohammed, ambos muy buenos conocedores del mundo del comercio, seguirán apostando por el fortalecimiento de la integración regional.

También creo que la formación de un tripartito entre la Comunidad del África Oriental (CAO), el y la Comunidad de Desarrollo del África Meridional (SADC) contribuiría a hacer frente a la complejidad de los regímenes arancelarios impuestos por los diversos acuerdos comerciales regionales y facilitaría un comercio más libre y menos costoso entre los miembros. No obstante, lo cierto es que hay obstáculos no arancelarios y una mala conectividad que siguen limitando el comercio interregional e intrarregional en África. Los engorrosos procedimientos en frontera aumentan los costos del comercio y la probabilidad de errores en la documentación, así como el riesgo de malas prácticas, como la corrupción.

Según un estudio reciente de la OCDE, reducir los costos del comercio global en un 1% aumentaría los ingresos mundiales en más de 40.000 millones de dólares EE.UU., la mayoría de los cuales beneficiarían a los países en desarrollo. Además, la simplificación de los procedimientos en frontera podría hacer que el PIB de muchos países africanos aumentase más de un 5%.

Los países africanos, en particular, podrían beneficiarse considerablemente de las negociaciones que se están celebrando en la OMC para concluir un acuerdo multilateral sobre la facilitación del comercio que, al centrarse en reducir los obstáculos en las fronteras y en simplificar los trámites aduaneros, facilitará el acceso a los mercados e impulsará las corrientes comerciales, incluido el comercio de productos agropecuarios y de productos para los que el tiempo es un factor, como los productos hortícolas y otros productos muy perecederos. Por ello, estoy convencido de que a todos los Miembros de la OMC les interesa lograr un acuerdo sobre la facilitación del comercio en la Conferencia Ministerial de la OMC de diciembre. Esto no sólo aumentaría la confianza en el sistema multilateral de comercio — y en el concepto del multilateralismo —, sino que también daría resultados económicos concretos sobre el terreno.

 

Conectarse a cadenas de valor

La apertura del comercio, junto con los avances en el campo de la tecnología y los transportes, ha creado oportunidades para que las empresas reorganicen sus sistemas de producción y de distribución en torno a “cadenas de valor”. A través de las cadenas de valor regionales y mundiales, los países en desarrollo han conseguido ampliar y profundizar su participación en las redes internacionales de producción y distribución. Ahora bien, para participar efectivamente en esas cadenas de valor regionales y mundiales hace falta invertir en capital humano (cualificaciones), un marco reglamentario y un entorno empresarial transparentes, así como en infraestructuras materiales e inmateriales eficaces, con inclusión de una fuente fiable de generación regular de energía, sistemas de transporte y tecnologías de la información y la comunicación (TIC).

La iniciativa Ayuda para el Comercio, que la OMC puso en marcha en 2005 y que se centra en la creación de capacidad para comerciar, contribuye considerablemente a esos esfuerzos. En estos ocho años hemos conseguido movilizar importantes recursos. Los compromisos ascendieron a 48.000 millones de dólares EE.UU. en 2010, lo que representa un aumento del 82% en comparación con el período 2002‑2005. Y aunque la crisis financiera mundial empezó a hacer mella en los recursos en 2011, aún siguen estando un 56% por encima de los niveles de 2002-2005 y a África y Asia les corresponde aproximadamente el 75% de toda la Ayuda para el Comercio.

Veo que la CAO ha decidido destinar fondos de la Ayuda para el Comercio a financiar el Corredor Central, el Corredor Septentrional y los corredores Lamu-Juba y Addis Abeba, lo cual es una noticia positiva. No hay más que ver el interés manifestado y las promesas de contribución anunciadas cuando se puso en marcha el proyecto del Corredor Norte-Sur para saber que la Ayuda para el Comercio puede ser un poderoso instrumento para movilizar recursos para el desarrollo y también, aspecto éste no menos importante, para captar inversiones adicionales del sector privado, tanto nacional como extranjero.

Tanto en el caso de África como en el de Kenya, su población es su mayor recurso. Con la rápida expansión de la clase media que crea nuevas corrientes de demanda, y con el creciente problema del desempleo juvenil, el crecimiento demográfico seguirá siendo una espada de doble filo. Sin embargo, con una ayuda adecuada y con políticas internas apropiadas, el carácter evolutivo del comercio ofrece a África una oportunidad única.

Los servicios también desempeñan un papel especial en este contexto. La iniciativa impulsada por la OMC consistente en medir el comercio en términos de valor añadido ha confirmado la creciente importancia de los servicios en el comercio total: en la actualidad representan más del 50% de las exportaciones. Si se aplican las políticas adecuadas — desarrollo de las cualificaciones, de marcos reglamentarios nacionales y regionales y de la infraestructura electrónica y financiera, como sistemas de pago y de financiación del comercio —, los servicios ofrecen a muchos países africanos un potencial sin explotar, más allá de la agricultura y el sector industrial.

África tendrá que hacer frente al reto de asegurar que las pequeñas empresas, que representan la gran mayoría del sector privado en África, también puedan conectarse a las cadenas de valor. En reconocimiento del importante papel que puede desempeñar a este respecto la Ayuda para el Comercio, en el Cuarto Examen Global de la Ayuda para el Comercio, que la OMC organizará en julio, se prestará especial atención a la mejor forma de que los países en desarrollo se conecten a esas cadenas de valor. El Examen será la ocasión de examinar los resultados obtenidos hasta la fecha, pero también será una oportunidad para asentar firmemente esa iniciativa en la OMC.

 

Crear un modelo de desarrollo inclusivo

África se caracteriza por su diversidad y debe explotar esa diversidad en su programa de desarrollo. Hay que aprender de las experiencias positivas de todos y aprovecharlas para crear modelos de desarrollo. Kenya ya se ha distinguido en la esfera del suministro de servicios financieros, en especial en los servicios de transferencia de fondos por telefonía móvil y de banca móvil. Rwanda ha pasado a ser un centro de aprendizaje en lo que se refiere a creación de instituciones y gestión pública. La aparición de un sólido sector de tecnologías de la información ha hecho de Ghana uno de los centros de inversión atractivos de la región, mientras que Angola, gracias a sus notables progresos en la reconstrucción de su infraestructura, ha registrado los mejores resultados del África Subsahariana en términos de crecimiento.

Esta semana, cuando los líderes africanos se reúnan en Addis Abeba en ocasión del 50º aniversario de la Unión Africana, tendrán mucho que celebrar. La pobreza disminuye, las oportunidades aumentan y la estabilidad ha mejorado. Ha vuelto la confianza. El desafío que se plantea es claro: hay que seguir luchando contra la pobreza y lograr un crecimiento más inclusivo. Un crecimiento que beneficie a los africanos.

Gracias por su atención.

 

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