WTO NOTICIAS: DISCURSOS — DG ROBERTO AZEVÊDO


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Señoras y señores,

Buenos días,

Antes de empezar, quiero transmitir mi más sentido pésame al pueblo de Corea por la trágica pérdida de tantas vidas, en particular las de muchos jóvenes estudiantes, en el reciente accidente de un transbordador.

Comparto su dolor en este momento de profunda tristeza y quiero hacer llegar mis más sinceras condolencias a quienes han perdido a algún ser querido.

Estoy encantado de estar aquí, en Corea, tierra de la calma matutina.

Y quiero dar las gracias al Presidente Sa-Gong Il y al Institute for Global Economics (Instituto para la Economía Mundial) por haberme invitado a hablar ante tan impresionante auditorio.

Desde la satisfactoria conclusión de la Novena Conferencia Ministerial de la OMC celebrada el pasado diciembre en Bali, los Miembros de la OMC vienen esforzándose por aprovechar el éxito del paquete de Bali para reactivar el sistema multilateral de comercio y recuperar el papel central de la OMC en la cooperación económica y la gobernanza mundiales.

El éxito del paquete de Bali demostró, por primera vez, que la OMC puede lograr resultados convenidos a nivel multilateral.

Se trata del primer acuerdo de este tipo desde que se creó la Organización en 1995, y ha dado a la OMC nuevas perspectivas de futuro.

Corea desempeñó una función fundamental para que el paquete de Bali diera resultados, y el apoyo del sector privado fue decisivo.

Me gustaría aprovechar esta oportunidad para agradecerles a todos ustedes su apoyo, que hizo posible este avance decisivo.

La comunidad empresarial de Corea, y de todo el mundo, jugó un papel absolutamente indispensable en la creación de las condiciones necesarias para llegar a un acuerdo.

Ahora nos corresponde ir incluso más allá para fortalecer el sistema multilateral de comercio, contribuyendo de este modo a mejorar la vida de la gente.

Los resultados de Bali nos han proporcionado una base sólida para esa tarea.

Así pues, hoy me gustaría hablar de mi visión del futuro del sistema multilateral de comercio y de la importante función que Corea está llamada a desempeñar.

 

EL PANORAMA DEL COMERCIO EN EVOLUCIÓN

Estamos en un momento muy interesante para el debate mundial sobre el comercio.

Permítanme pues empezar refiriéndome a la evolución del panorama del comercio que observamos en la actualidad.

Aunque gracias a Bali la OMC vuelve a estar en primer plano, los gobiernos y el sector privado siguen teniendo mucho interés en las grandes iniciativas comerciales regionales que se están negociando.

Pero no me parece que esas iniciativas vayan en detrimento de nuestra labor en el plano multilateral.

En mi opinión, las actividades que se desarrollan en la actualidad en el ámbito plurilateral y regional son positivas y encomiables. Es evidente que estas iniciativas tienen un papel que desempeñar. Servirán para levantar el edificio de las normas comerciales mundiales y la liberalización del comercio.

Pero es evidente que esas iniciativas por sí solas no bastan. Deben coexistir con el sistema multilateral.

Ante todo porque dejan fuera a un gran número de países, no sólo a las economías emergentes más dinámicas, sino también a las más pequeñas y vulnerables.

Además, muchas de las grandes cuestiones sólo pueden tratarse a nivel mundial, y por lo tanto, muchos de los grandes logros sólo son posibles a ese mismo nivel.

Por ejemplo, el Acuerdo sobre Facilitación del Comercio del paquete de Bali se negoció con éxito en la OMC, ya que no tendría sentido adoptar una reglamentación para simplificar los procedimientos aduaneros de forma bilateral: si se hace para un país, se hace para todos.

De modo análogo, no es posible liberalizar verdaderamente la reglamentación financiera o la reglamentación de las telecomunicaciones para un único interlocutor. Se pueden lograr avances de poca importancia, pero sin duda es preferible negociar la reglamentación en materia de servicios a nivel mundial en el seno de la OMC.

Las subvenciones a la agricultura o a la pesca son otro ejemplo, ya que no se pueden abordar mediante acuerdos bilaterales. Lo mismo cabe decir de las disciplinas relativas a las medidas comerciales correctivas, como los derechos antidumping o compensatorios, que también requieren un enfoque multilateral.

Lo cierto es que los grandes desafíos para el comercio a nivel mundial sólo se pueden abordar a nivel mundial y en el plano multilateral.

Esto significa que las distintas vías tienen que coexistir, porque son simbióticas.

No obstante, la forma en que se pongan en práctica esas iniciativas regionales, junto con los esfuerzos por reactivar y reforzar el sistema multilateral de comercio, será un factor importante en la evolución del sistema mundial de comercio en los próximos años.

Y ciertamente tenemos que evolucionar.

El mundo cambia rápidamente.

Los nuevos agentes de la gobernanza económica mundial, las innovaciones tecnológicas y las nuevas estructuras del comercio están cambiando la forma en que los gobiernos aplican y diseñan las políticas comerciales para aprovechar las ventajas económicas.

La aparición de nuevas pautas de producción mundiales es un buen ejemplo.

Esta nueva estructura de producción transfronteriza puede ayudar a los países a integrarse en el sistema mundial. El comercio de partes y componentes, o la ejecución de trabajos intermedios, han hecho que baje el umbral a partir del cual los países pueden participar en el comercio internacional y atraer inversión.

Ahora bien, los beneficios no son automáticos, y la forma de lograr la plena integración en las corrientes comerciales mundiales varía de un país a otro.

Aunque algunos países han conseguido participar en las cadenas de valor mundiales, un número significativo de países de ingresos bajos, en particular los menos adelantados, todavía no se han incorporado. Y, desde luego, los beneficios pueden variar considerablemente según que el país esté en la parte alta o en la parte baja de la cadena de valor.

La aplicación efectiva del Acuerdo sobre Facilitación del Comercio convenido en Bali y la ulterior reducción de los obstáculos arancelarios y las medidas que distorsionan el comercio en el contexto de las negociaciones de la Ronda de Doha pueden contribuir a la eliminación de algunas de las limitaciones que han impedido a los países participar en las cadenas de producción mundiales.

Aun así, para captar plenamente los efectos y las consecuencias de esta evolución, hace falta un análisis más profundo para comprender mejor la situación y ayudar a los gobiernos a aprovechar los beneficios.

 

LA ECONOMÍA MUNDIAL Y EL SISTEMA MULTILATERAL DE COMERCIO

Pasaré ahora a la forma en que el sistema multilateral de comercio puede promover el crecimiento económico.

El comercio internacional todavía se resiente de las repercusiones de la crisis financiera mundial.

En los dos últimos años, el comercio sólo ha crecido, en promedio, un 2,2%, es decir, muy por debajo de la media histórica.

Respecto del futuro, somos algo más positivos.

Prevemos una recuperación generalizada aunque moderada del volumen del comercio mundial en 2014 (en torno al 4,7%) y la consolidación de este crecimiento en 2015 (quizás hasta el 5,3%).

Si bien estas perspectivas son relativamente favorables, siguen siendo modestas y el riesgo de un retroceso persiste.

Pero los Miembros de la OMC no son meros observadores. Pueden respaldar activamente el crecimiento del comercio, en primer lugar, evitando el proteccionismo.

Por ello, nuestra tarea de vigilancia de la evolución de comercio en todo el mundo sigue siendo de importancia decisiva. Debemos detectar desde el principio las medidas que restringen el comercio y desalentar su adopción, dondequiera que aparezcan.

En segundo lugar, los Miembros pueden apoyar el crecimiento reforzando y actualizando el sistema multilateral de comercio basado en normas mediante la conclusión de nuevos acuerdos comerciales.

El éxito de Bali es prueba palpable de ello.

El paquete de Bali, una vez que se aplique, encierra la promesa de aportar importantes beneficios a la economía mundial, en forma de crecimiento y empleo, sobre todo en lo relativo al Acuerdo sobre Facilitación del Comercio.

Los economistas estiman que con la aplicación de ese Acuerdo, que hará que las transacciones transfronterizas sean más rápidas y más fáciles, podemos inyectar hasta 1 billón de dólares en la economía mundial.

Al reducir la burocracia comercial, el Acuerdo podría reducir en un 10% el costo de las actividades comerciales internacionales de Corea.

Además, y esto es importante, favorecerá la actividad exportadora de las pequeñas y medianas empresas. Este Acuerdo reducirá los obstáculos a que hacen frente las pymes, las ayudará a exportar y a acceder a nuevos mercados, contribuyendo así a su crecimiento y a crear aún más empleo.

La experiencia muestra que el empleo basado en la exportación es por lo general de mejor calidad y los salarios significativamente más elevados que en otros sectores.

Bali demostró que la OMC puede obtener grandes resultados.

Debemos asegurarnos de que Bali no sea más que el comienzo, y aprovechar ese impulso para obtener resultados aún mejores.

Y esto me lleva a la labor más importante que realizamos actualmente en Ginebra para fortalecer el sistema multilateral.

 

EL PROGRAMA DE TRABAJO DEL PDD

Atendiendo a las instrucciones que dieron los Ministros en Bali, en Ginebra las delegaciones han comenzado a trabajar a fin de tener preparado, a finales del año en curso, un programa de trabajo claramente definido para concluir la Ronda de Doha.

Hay algunas cuestiones realmente importantes sobre la mesa. Desde mi punto de vista, en todo compromiso se tendrán que abordar de frente las cuestiones verdaderamente delicadas: los productos industriales, los servicios y la agricultura.

Algunas de esas cuestiones no se han discutido seriamente desde hace casi seis años. Es demasiado tiempo, así que ha llegado el momento de volver a plantearlas. No podemos seguir evitándolas. Y tenemos que mantener la sensación de apremio, que tanta importancia tuvo en Bali.

Estoy seguro de que, si avanzamos en estas cuestiones, se aclarará todo lo demás. En caso contrario, los avances en otros ámbitos serán muy, muy limitados.

Me parece que ahora hay otro estado de ánimo, las cosas han cambiado desde que se abordaron esas cuestiones por última vez.

Desde la Conferencia de Bali, he viajado por todo el mundo para aprovechar el impulso creado por el acuerdo y velar por que la OMC pueda lograr todavía más resultados en el futuro.

Estos últimos meses he visitado los Estados Unidos y he hablado con el Presidente Obama. En la UE, he conversado con los Presidentes Barroso y Van Rompuy. Me he entrevistado con la Presidenta Dilma en el Brasil, con el Presidente Mujica en el Uruguay, y con otros muchos dirigentes políticos de los dos hemisferios.

Allá donde voy, percibo un firme apoyo al sistema multilateral y a la OMC.

Ayer, en Corea, me reuní con el Presidente de la Asamblea Nacional y con algunos parlamentarios, con el Ministro de Comercio, Industria y Energía y con el Ministro de Agricultura, Alimentación y Asuntos Rurales. Todos ellos expresaron su firme apoyo a la OMC y a la conclusión satisfactoria de la Ronda de Doha.

Gracias a Bali, la gente está dispuesta a darnos otra oportunidad de terminar esas negociaciones y dar un paso histórico en relación con el programa del comercio.

Pero, al mismo tiempo, todos quieren evitar una repetición de la serie de fracasos del pasado para llegar a resultados negociados en el ámbito multilateral.

No quiero dar a entender que debamos tener una ambición mayor o menor en relación con el Programa de Doha. Lo que necesitamos es un nuevo enfoque para lograr resultados.

Así pues, el apoyo de Corea, como interlocutor comercial de gran envergadura, es esencial. Gracias a su posición intermedia en las negociaciones de la Ronda de Doha, Corea puede contribuir a reducir las diferencias entre los países desarrollados y los países en desarrollo Miembros.

 

EL DESARROLLO ECONÓMICO Y EL COMERCIO DE COREA

Tomémonos un instante para recordar por qué son importantes todas esas cosas.

El comercio es un motor de crecimiento y desarrollo. Estimula la innovación y la competitividad. Impulsa la creación de empleo de calidad. Y hace caer los precios y el costo de la vida, permite disfrutar de nuevos productos y mejora la calidad de vida de la gente.

Por supuesto, Corea sabe todo eso, Corea ha logrado todo eso gracias al comercio.

De hecho, Corea ha sido fuente de inspiración para muchos países en desarrollo. Ha alcanzado el éxito económico en pocos decenios, desde que terminó el conflicto.

El volumen total del comercio de Corea pasó de 500 millones de dólares EE.UU. a principios del decenio de 1960 a más de 1 billón de dólares en 2013; y su PIB per cápita pasó de 80 dólares EE.UU. a más de 24.000.

Así pues, en los 50 últimos años, el PIB de Corea se multiplicó por 300, y el volumen de su comercio por 2.000, con un crecimiento medio anual de las exportaciones del 20% durante tres decenios.

Para Corea, más comercio ha significado más crecimiento económico.

Como séptima potencia exportadora del mundo en la actualidad, Corea ocupa las siguientes posiciones:

  • primera en construcción naval,
  • segunda en semiconductores,
  • tercera en productos electrónicos, y
  • quinta en automóviles.

Corea también alberga al mayor fabricante de teléfonos móviles del mundo.

Son resultados impresionantes.

A lo largo de los años, el sistema multilateral de comercio, encarnado en la OMC, ha sido importante para Corea.

Lo contrario también es cierto: Corea ha pasado a ser un actor central del sistema multilateral de comercio.

Por lo tanto, puesto que nos acercamos a un momento crítico para el sistema de comercio, Corea tendrá que desempeñar una función central.

 

CONCLUSIÓN

Corea siempre ha apoyado firmemente el sistema multilateral de comercio y la OMC. Y el compromiso y la participación de ese país contribuyeron al importante avance conseguido en Bali.

Debemos mantener este tipo de compromiso.

No se trata únicamente del Gobierno.

Como dije al principio, el apoyo del sector privado fue crucial en Bali, y lo será aún más en el futuro.

La experiencia de Corea demuestra hasta qué punto el comercio puede dar lugar a transformaciones profundas.

Aunque hace sólo unas 24 horas que llegué a Seúl por vez primera, he podido ver y sentir el dinamismo y la fuerza de Corea. Tal vez sea la tierra de la calma matutina, pero también es un país lleno de energía y resuelto a seguir creciendo.

Así pues, invito a la comunidad empresarial de Corea:

  • a que comparta sus experiencias,
  • a que diga a los demás por qué es importante el comercio, y
  • a que explique cómo puede contribuir al crecimiento de sus empresas y a mejorar su nivel de vida y el de la generación siguiente.

El éxito económico de Corea, logrado en un corto período, sobre todo gracias a la liberalización del comercio, es un modelo que muchos aspiran a seguir.

Y, con su apoyo, podemos ayudarles a que lo logren, haciendo realidad los beneficios económicos que tenemos sobre la mesa y reforzando el sistema de comercio de cara al futuro, para beneficio de todos nosotros.

Muchas gracias.

 

 

 

 

16.05.2014
El Director General Roberto Azevêdo se reúne en Seúl con el Presidente de la República de Corea, Park Geun-hye.

 

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