WTO NOTICIAS: DISCURSOS — DG ROBERTO AZEVÊDO

Observaciones del Director General Roberto Azevêdo


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Buenas tardes a todos.

Bienvenidos a nuestra segunda sesión plenaria del Foro Público de la OMC de 2015.

Como ya saben, el tema de esta sesión es “Hacer que el comercio funcione para las empresas”.

En la sesión de esta mañana les he descrito — a grandes rasgos — cómo han contribuido las actividades de la Organización Mundial del Comercio a mejorar el funcionamiento del comercio en diversas esferas.

Nuestro debate ha puesto de relieve que el comercio, si va acompañado de políticas adecuadas, puede tener un efecto transformador.

Puede ayudar a atraer la inversión, crear empleo y mejorar el acceso a las tecnologías.

Y esto es algo que el sector privado conoce muy bien.

Las reglas de las que nos ocupamos en la OMC inciden directamente en la capacidad de las empresas para conectar con las corrientes comerciales mundiales.

Cuando el comercio va bien — o no tan bien — , las empresas son las primeras en notar los efectos.

Hoy ya hemos hablado mucho sobre el empleo, el crecimiento y el desarrollo. Todas estas preocupaciones tienen un denominador común: las empresas.

Son las empresas las que crean empleo. Las que crean riqueza. Las que transmiten cualquier efecto positivo del comercio.

Por tanto, la voz del sector privado es esencial en este debate, y es para nosotros un placer ofrecerles esta plataforma.

Pienso que en la OMC hemos dado pasos concretos para lograr que el comercio funcione de manera efectiva para las empresas — grandes, medianas, pequeñas y micro — , tanto en las economías desarrolladas como en las economías en desarrollo.

Nuestra labor aquí se centra en reducir los obstáculos, mejorar la conectividad y aumentar las capacidades.

Nuestro objetivo es ofrecer a las personas las herramientas y las aptitudes que necesitan para incorporarse a las corrientes comerciales y beneficiarse de ellas.

Esa es la razón de ser de la iniciativa de Ayuda para el Comercio de la OMC.

Según las investigaciones, 1 dólar invertido en Ayuda para el Comercio genera casi 8 dólares en exportaciones procedentes de los países en desarrollo en general. Y en los países más pobres, ese dólar se convierte en 20 dólares.

Esta es, por tanto, una labor importante.

Otro gran paso fue el Paquete de Bali.

Bali fue un momento histórico para la OMC. Y el apoyo de la comunidad empresarial fue fundamental en ese logro.

Allí se alcanzaron resultados importantes y diversos, en esferas como la agricultura, la seguridad alimentaria y las cuestiones prioritarias para los países menos adelantados.

Otro resultado fue el Acuerdo sobre Facilitación del Comercio.

La comunidad empresarial conoce muy bien los problemas causados por los elevados costos y los prolongados retrasos de los trámites en frontera, así como los obstáculos al comercio que estos representan.

A menudo la diferencia entre poder o no poder competir a nivel internacional viene determinada por estos obstáculos.

Por eso el objetivo del Acuerdo sobre Facilitación del Comercio es reducir, o eliminar, esos obstáculos. El Acuerdo pretende esencialmente agilizar y simplificar las formalidades aduaneras a fin de reducir el costo del comercio.

Podría reducir el costo del comercio hasta en un 15%, y con ello, según estimaciones, las exportaciones mundiales podrían aumentar en 1 billón de dólares aproximadamente.

Esto reviste gran importancia.

Estas reformas aumentarán la previsibilidad de las formalidades aduaneras, lo que facilitará a las empresas — sobre todo a las más pequeñas — el acceso a las corrientes comerciales mundiales.

Otro éxito reciente que impulsará el crecimiento de las empresas es el proyecto de ampliación del Acuerdo sobre Tecnología de la Información.

Con ello se eliminarán los aranceles de unos 200 productos de tecnología de la información, cuyo comercio se valora en 1,3 billones de dólares al año, cifra que equivale aproximadamente al 7% del comercio mundial total hoy día.

Esto tendrá un efecto inmediato significativo. Y además los efectos secundarios también serán importantes. Los productos de tecnología de la información son un insumo fundamental en muchos procesos de producción. Por lo tanto, este acuerdo ampliado podría tener una gran incidencia en la reducción de los costos de producción y la creación de empleo.

Y confío en que seremos capaces de mantener este impulso.

Asimismo se han iniciado las negociaciones de un Acuerdo sobre Bienes Ambientales. También en este caso se aborda un sector emergente y de vital importancia, así que los efectos económicos podrían ser muy positivos.

Y aunque en esta fase son grupos de Miembros los que negocian estos acuerdos sectoriales, sus beneficios se extienden a todos los Miembros.

También debemos hacer avanzar los aspectos más amplios de nuestra labor de negociación, sobre todo con miras a nuestra Décima Conferencia Ministerial, que se celebrará en Nairobi.

Los Miembros intentan constantemente reformar las reglas comerciales a fin de que sean más justas, más sostenibles y más propicias para las empresas de todo el mundo.

Teniendo esto en cuenta, me gustaría señalar dos cuestiones.

Una es la necesidad de asegurarse de que el sistema comercial funciona para las pymes.

Estas empresas constituyen la piedra angular de muchas economías. De hecho, dan empleo a más del 60% de la mano de obra del sector privado en todo el mundo.

Y sin embargo las cargas administrativas les afectan más que a las grandes empresas, en particular en los países en desarrollo.

Sin duda las empresas más grandes pueden encontrar formas de superar los obstáculos y seguir accediendo a los mercados de manera competitiva. Las pymes, en cambio, se ven excluidas de los mercados como consecuencia de los elevados costos comerciales y la escasa conectividad.

Así pues, eliminar estas cargas y facilitar el acceso de las pymes a los mercados mundiales podría reportar grandes beneficios. De hecho, cuando las pymes se conectan a las cadenas de valor mundiales, los beneficios recaen a menudo en los sectores de la economía que más pueden ser objeto de marginación.

La aplicación del Acuerdo sobre Facilitación del Comercio es fundamental en este esfuerzo, y por consiguiente la labor en este frente es esencial.

Otra cuestión importante es la financiación del comercio.

Hasta el 80% del comercio mundial cuenta con apoyo de algún tipo de financiación o de seguro de crédito.

Sin embargo, desde la crisis de 2008 la oferta de crédito no ha vuelto a niveles normales, en especial en los países en desarrollo.

Asimismo, en muchos casos, el sistema financiero interno dista mucho de ser adecuado. Eso significa que hay grandes déficits de financiación, sobre todo en África y en Asia.

Se estima que en África la demanda insatisfecha de financiación del comercio representa de 110.000 a 120.000 millones de dólares.

En Asia se estima que la demanda insatisfecha de financiación del comercio asciende a más de 1 billón de dólares.

Eso significa que con excesiva frecuencia, se pierden oportunidades de crecimiento y desarrollo.

Se priva a las empresas del combustible que necesitan para crecer.

Corrigiendo ese desfase, podríamos aprovechar el potencial comercial de muchos miles de particulares y de pequeñas empresas, porque son ellos los que tienen más dificultades para acceder a la financiación del comercio.

Deseamos colaborar con las empresas para alcanzar todos estos resultados. Y sin duda tenemos mucho trabajo por delante.

Esta mañana hemos publicado nuestras previsiones sobre el comercio actualizadas.

Se prevé ahora para 2015 un crecimiento del comercio del 2,8%, porcentaje inferior al 3,3% previsto anteriormente.

Para 2016, las previsiones se han revisado a la baja, situándose ahora en un 3,9%, porcentaje ligeramente inferior a la estimación anterior del 4%.

Y estas cifras contrastan significativamente con el promedio del 5% de los últimos 20 años.

En vista de esto, no podemos desviar la atención. Debemos asegurarnos de que el comercio siga desempeñando su papel en apoyo del crecimiento.

En los últimos años, la OMC ha demostrado que puede conseguir acuerdos con efectos económicos reales.

Ahora necesitamos el apoyo de la comunidad empresarial para avanzar una vez más. La experiencia muestra que cuando aunamos fuerzas — el sector privado y los gobiernos en el marco de la OMC — podemos alcanzar grandes logros.

Así pues, pienso que tenemos mucho que debatir, y una vez más contamos con un grupo de debate excelente.

Doy la bienvenida nuevamente a nuestra moderadora, Lerato Mbele, y también especialmente a:

  • Gregory Domingo, Secretario del Departamento de Comercio e Industria de Filipinas;
  • Terry McGraw, Presidente de la Cámara de Comercio Internacional;
  • Roland Auschel, Miembro de la Junta de Adidas;
  • y Evelyn Nguleka, Presidenta de la Organización Mundial de Agricultores.

Tenemos ante nosotros un abanico muy amplio de perspectivas interesantes, y estoy convencido de que nuestro debate será apasionante.

Así pues, les doy las gracias a todos por estar hoy aquí con nosotros, y aguardo el debate con gran interés.

Comencemos ya. Tiene usted la palabra, Lerato.

 

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