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EXÁMENES DE LA POLÍTICAS
COMERCIALES: NUEVA ZELANDIA Observaciones formuladas por la Presidenta a modo de conclusión |
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La posición liberal de Nueva Zelandia se pone de manifiesto en la OMC donde se ha mantenido en la primera línea de los esfuerzos para reducir los obstáculos al comercio de productos agropecuarios y no agropecuarios. En particular, en julio de 2001, Nueva Zelandia pasó a ser uno de los primeros países en conceder acceso en régimen de franquicia arancelaria a todos los productos procedentes de los países menos adelantados. Nueva Zelandia también ha participado activamente en la prosecución de la liberalización del comercio por medio de acuerdos regionales y bilaterales. En ese contexto, además de su larga relación con Australia en el marco del Acuerdo comercial por el que se estrechan las relaciones económicas entre Australia y Nueva Zelandia (ANZCERTA), se han negociado acuerdos bilaterales con Singapur y se está negociando un acuerdo “Pacífico tres” (“Pacific three”) con Singapur y Chile. Se han elogiado los logros económicos de Nueva Zelandia y se ha señalado que el Gobierno se proponía alcanzar un mayor crecimiento económico con vistas a aumentar el PIB por habitante. A fin de alcanzar este objetivo, el Gobierno ha introducido una política “proactiva” centrada en algunos sectores de alta tecnología, tales como la biotecnología, las tecnologías de la información y la comunicación y las industrias innovadoras. También ha tomado una decisión para suspender nuevas privatizaciones; a este respecto, los Miembros han observado que algunas empresas anteriormente privatizadas han vuelto recientemente a ser nacionalizadas. A fin de atraer inversión extranjera directa, el Gobierno ha introducido asimismo una serie de cambios en sus políticas de inversión extranjera, aunque manteniendo algunas restricciones, fundamentalmente respecto de las tierras, consideradas “de interés nacional”.
Los Miembros
han tomado nota de que, como resultado de una política dinámica de
liberalización, Nueva Zelandia ha eliminado el régimen de licencias de
importación y su arancel ha disminuido a un 4,1 por ciento en promedio
en 2002. No obstante, se ha manifestado preocupación por la
congelación de los aranceles. Varios Miembros también han formulado
preguntas acerca de las crestas arancelarias y de la progresividad
arancelaria, especialmente en sectores tales como los textiles y el
vestido, que son importantes para los países en desarrollo; ahora
bien, esas crestas son relativamente bajas en comparación con los
niveles internacionales. Además, son sectores excluidos del programa
SGP de Nueva Zelandia para los países en desarrollo. Por lo demás, la
utilización de aranceles “alternativos específicos” da opacidad a los
aranceles, y se ha sugerido que estos tipos mixtos se sustituyan por
aranceles ad valorem. Algunos Miembros han expresado dudas acerca de
la legislación de Nueva Zelandia en materia de derechos de propiedad
intelectual y de su intención de adherirse a los acuerdos
internacionales recientes en esa esfera.
Los Miembros han agradecido las respuestas orales y escritas facilitadas por la delegación de Nueva Zelandia y esperan con interés las respuestas a las preguntas pendientes. Como conclusión, creo firmemente que todos valoramos sobremanera la posición liberal de Nueva Zelandia y su participación activa para hacer avanzar el programa de liberalización del comercio de la OMC. Nueva Zelandia constituye un ejemplo patente de los beneficios de una reforma unilateral orientada al mercado. Ahora bien, también se desprende claramente del caso de Nueva Zelandia que para obtener los plenos beneficios de la reforma se requiere un largo período de ajuste, el apoyo del sistema multilateral en particular por medio de un acceso liberal a los mercados- y un esfuerzo sostenido. En ese contexto espero que el Programa de Doha para el Desarrollo sea fructífero y que Nueva Zelandia, en su participación en las negociaciones, tendrá en cuenta las preocupaciones de los Miembros, en especial por lo que se refiere a las crestas arancelarias, que afectan en gran parte a los textiles y el vestido, y a las medidas sanitarias y fitosanitarias. |
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