
|

La
aceleración de la reforma económica, fundamental para
aumentar el crecimiento económico real de Bahrein Volver
al principioEl
menor crecimiento económico y la disminución de los
ingresos públicos, obtenidos principalmente de impuestos
sobre el petróleo y el gas natural, hicieron que Bahrein
aplicara reformas económicas encaminadas a seguir
diversificando la economía y aumentar el crecimiento
económico para ajustarse al aumento de población. El
programa de liberalización ha servido en cierto modo
para hacer frente al aumento del desempleo entre los
habitantes de Bahrein y para aumentar la inversión
privada. No obstante, la inversión extranjera, en
especial en los sectores fundamentales de la economía,
ha sido escasa, lo que da a entender que una aceleración
de las reformas permitiría que Bahrein cumpliera mejor
los objetivos de diversificación económica y
crecimiento, según se dice en un nuevo informe de la OMC
sobre las políticas y prácticas comerciales de dicho
país.
El
informe de la OMC, junto con una declaración de
política del Gobierno de Bahrein, servirá de base para
el examen de la política comercial de dicho país que se
llevará a cabo los días 11 y 13 de octubre en el
Órgano de Examen de las Políticas Comerciales de la
OMC.
El
arancel NMF que aplica Bahrein a las importaciones es
relativamente bajo, un 7,7 por ciento por término medio
en el año 2000, con aranceles considerablemente más
altos para el alcohol y el tabaco que para los demás
productos. No obstante, la progresividad arancelaria
proporciona mayor protección a los productos acabados,
si bien en algunos sectores existe el fenómeno contrario
para proporcionar mayor protección a los productos
primarios y los bienes intermedios. En el informe se
señala también que el arancel consolidado asciende por
término medio al 35,6 por ciento, cifra
significativamente superior a la del arancel medio
simple, lo que introduce un elemento de incertidumbre
para los comerciantes e inversionistas al permitir que
Bahrein pueda aumentar los aranceles que aplica en sus
consolidaciones. También existe cierta discrepancia
entre la legislación y la práctica relacionadas con el
comercio, lo que puede reducir la transparencia y las
posibilidades de predicción en lo que respecta al
régimen comercial de Bahrein.
El
informe señala asimismo que Bahrein tiene algunos
obstáculos no arancelarios y que recientemente se han
introducido reducciones de aranceles en el contexto del
Acuerdo Económico Unificado del Consejo de Cooperación
del Golfo, que deberá aplicarse en su totalidad en el
año 2005. Las relaciones comerciales y en materia de
inversiones de Bahrein son especialmente importantes con
otros miembros del Consejo de Cooperación del Golfo, a
los que concede trato preferencial en lo que se refiere a
aranceles, inversiones y contratación pública.
Además
de la reforma comercial, Bahrein trata de abrir la
economía a la inversión privada y reducir el tamaño
del sector público que domina actividades económicas
fundamentales y constituye una fuente importante de
empleo para sus nacionales. Esta labor consiste entre
otras cosas en privatizar total o parcialmente varias
compañías, especialmente de servicios, y contratar a
proveedores del sector privado para desempeñar algunos
servicios oficiales. No obstante, dado que la inversión
privada, si bien está autorizada en varias actividades
no se ha producido en sectores con importante presencia
del sector público, el informe destaca la necesidad de
un programa de privatización más sistemático y
acelerado para aumentar la confianza de los
inversionistas privados en la economía y atraer
inversión extranjera. También puede precisarse
legislación sobre política de la competencia para
ocuparse de las cuestiones relacionadas con los
monopolios y la competencia desleal en la economía.
La
reforma sectorial se ha centrado principalmente en los
servicios. Bahrein dispone de un sector de servicios
financieros bien desarrollado en el que se ha proseguido
la liberalización para poner a prueba y seguir
reforzando el sector. La banca, especialmente la
transnacional, ha crecido rápidamente, y las políticas
que reglamentan este último tipo de banca son liberales.
Las restricciones a la inversión extranjera en bancos
transnacionales ascienden hasta el 49 por ciento en lo
que se refiere a no nacionales de países del Consejo de
Cooperación del Golfo y al 100 por ciento a nacionales
de países de dicho Consejo. Bahrein también está
intentando desarrollar su propia Bolsa, que empezó a
funcionar en 1989. Los servicios financieros también
fueron el único sector en que Bahrein adquirió
compromisos en virtud del Acuerdo General sobre el
Comercio de Servicios (AGCS). La liberalización también
ha progresado en otros servicios, sobre todo las
telecomunicaciones y el transporte, aunque más
lentamente que en los servicios financieros.
Los
sectores del petróleo y las manufacturas tienden a estar
dominados por el sector público. Como parte de su
estrategia de diversificación, Bahrein ha centrado sus
inversiones en las actividades de comercialización de
sus ramas de producción ya existentes que requieren gran
cantidad de energía, y facilita infraestructura de apoyo
para atraer las inversiones en dichas actividades. En la
actualidad, para facilitar la inversión en el sector
manufacturero ya se proporcionan numerosos incentivos,
entre otras cosas para reducir los costos de
infraestructura, por ejemplo no teniendo que pagar el
alquiler durante dos años y reduciendo las tarifas
eléctricas.
El
informe termina diciendo que a pesar de esos esfuerzos
sectores importantes como los del petróleo y las
telecomunicaciones están básicamente cerrados a la
inversión privada, al mismo tiempo que la reforma de los
servicios, aparte los financieros, ha sido fragmentaria.
Por consiguiente, la aceleración y profundización de la
reforma económica no sólo serán importantes para el
crecimiento de la economía sino que además enviarían
una señal positiva a los posibles inversores. Las
posibilidades de predicción y la transparencia del
régimen comercial y de inversiones mejorarían si
Bahrein notificara de manera más activa su legislación
a la OMC y consolidara un mayor número de servicios en
el marco del AGCS.
Notas
para las redacciones
En
los Exámenes de las Políticas Comerciales, ejercicio
prescrito en los Acuerdos de la OMC, se examinan y se
evalúan a intervalos regulares las políticas
comerciales y relacionadas con el comercio de los países
Miembros. También se siguen de cerca los acontecimientos
importantes que pueden tener consecuencias para el
sistema mundial de comercio. Para cada examen se elaboran
dos documentos: una exposición de políticas que
presenta el gobierno del Miembro objeto de examen, y un
informe detallado que redacta de manera independiente la
Secretaría de la OMC. Estos dos documentos son luego
examinados por el conjunto de Miembros de la OMC en el
Órgano de Examen de las Políticas Comerciales (OEPC).
Esos documentos y las actas de las reuniones del OEPC se
publican poco después. Desde la entrada en vigor del
Acuerdo sobre la OMC en 1995, los informes abarcan
también las esferas de los servicios y de los aspectos
de los derechos de propiedad intelectual relacionados con
el comercio.
En
lo que respecta al presente examen, el Órgano de Examen
de las Políticas Comerciales examinará el informe de la
Secretaría de la OMC y la exposición de políticas
elaborada por Bahrein los días 11 y 13 de octubre de
2000. El informe de la Secretaría abarca la evolución
de todos los aspectos de las políticas comerciales de
Bahrein, inclusive sus leyes y reglamentos internos, el
marco institucional y las políticas comerciales por
medida y por sector.
Se
adjuntan al presente comunicado de prensa las
observaciones recapitulativas que figuran en el informe
de la Secretaría y algunos extractos de la exposición
de políticas del gobierno. Los periodistas pueden
obtener el texto del informe de la Secretaría y de la
exposición de políticas del gobierno en el espacio
destinado a los comunicados de prensa en el sitio de la
OMC en Internet (www.wto.org). Estos dos documentos, el
acta de los debates del OEPC y el resumen del Presidente
se publicarán oportunamente en una versión encuadernada
y podrán obtenerse en la Secretaría, Centro William
Rappard, 154 rue de Lausanne, 1211 Ginebra 21.
Desde
diciembre de 1989 se han finalizado los siguientes
exámenes: la
Argentina (1992 y 1999), Australia (1989, 1994 y 1998),
Austria (1992), Bangladesh (1992 y 2000), Benin (1997),
Bolivia (1993 y 1999), Botswana (1998), el Brasil (1992 y
1996), Burkina Faso (1998), Camerún (1995), el Canadá
(1990, 1992, 1994, 1996 y 1998), Chile (1991 y 1997),
Chipre (1997), Colombia (1990 y 1996), las Comunidades
Europeas (1991, 1993, 1995, 1997 y 2000), Corea,
República de (1992, 1996 y 2000), Costa Rica (1995),
Côte d'Ivoire (1995), Egipto (1992 y 1999), El Salvador
(1996), los Estados Unidos (1989, 1992, 1994, 1996 y
1999), Fiji (1997), Filipinas (1993), Finlandia (1992),
Ghana (1992), Guinea (1999), Hong Kong (1990, 1994 y
1998), Hungría (1991 y 1998), la India (1993 y 1998),
Indonesia (1991, 1994 y 1998), Islandia (1994 y 2000),
Islas Salomón (1998), Israel (1994 y 1999), Jamaica
(1998), el Japón (1990, 1992, 1995 y 1998), Kenya (1993
y 2000), Lesotho (1998), Macao (1994), Malasia (1993 y
1997), Malí (1998), Marruecos (1989 y 1996), Mauricio
(1995), México (1993 y 1997), Namibia (1998), Nicaragua
(1999), Nigeria (1991 y 1998), Noruega (1991, 1996 y
2000), Nueva Zelandia (1990 y 1996), el Pakistán (1995),
Papua Nueva Guinea (1999), el Paraguay (1997), el Perú
(1994 y 2000), Polonia (1993), la República Checa
(1996), la República Dominicana (1996), la República
Eslovaca (1995), Rumania (1992 y 1999), Senegal (1994),
Singapur (1992, 1996 y 2000), Sri Lanka (1995),
Sudáfrica (1993 y 1998), Suecia (1990 y 1994), Suiza
(1991 y 1996), Swazilandia (1998), Tailandia (1991, 1995
y 1999), Tanzanía (2000), Togo (1999), Trinidad y Tabago
(1998), Túnez (1994), Turquía (1994 y 1998), Uganda
(1995), el Uruguay (1992 y 1998), Venezuela (1996),
Zambia (1996) y Zimbabwe (1994).
Informe
de la Secretaría Volver
al principio
ÓRGANO
DE EXAMEN DE LAS POLÍTICAS COMERCIALES
BAHRAIN
Informe de la Secretaría - Observaciones recapitulativas
Introducción
Bahrein
tiene unos 640.000 habitantes, de los cuales el 40 por
ciento aproximadamente son extranjeros, y un producto
interno bruto de 2.900 millones de dinares de Bahrein
(8.600 millones de dólares EE.UU. aproximadamente).
Desde su independencia, en 1971, Bahrein ha seguido en
general una política liberal de comercio e inversiones y
ha integrado considerablemente su economía con la de los
demás países de la región, sobre todo a través de
acuerdos regionales, como el Acuerdo Económico Unificado
del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG).
La
variación de los precios internacionales de la energía
influye enormemente en el crecimiento económico de
Bahrein, por lo que el crecimiento del PIB real fue más
lento en el decenio de 1990 que en el decenio anterior,
alcanzando un promedio anual del 3,6 aproximadamente
desde 1994. Se prevé que el crecimiento se sitúe en el
3,5 por ciento aproximadamente en el año 2000. Aunque la
parte correspondiente al petróleo en el PIB ha
disminuido, representa el 14 por ciento del PIB y el 64
por ciento aproximadamente de las exportaciones de
mercancías. El crecimiento del PIB atribuible a sectores
que no sean el del petróleo también fue moderado en el
decenio de 1990, debido en parte a las bajas tasas de
inversión, que disminuyeron a partir de 1992 y parecen
haberse recuperado desde 1997. La inversión pública
disminuyó a causa de la reducción de los gastos del
Estado que tuvo lugar como resultado de los esfuerzos
realizados por racionalizar el gasto fiscal. Al mismo
tiempo, se redujo la inversión privada, debido
probablemente a una disminución de la actividad
económica, ocasionada por el bajo nivel de los precios
del petróleo durante gran parte del período. El aumento
de las inversiones del sector privado desde 1998 es
señal de una mayor confianza en los resultados de la
economía y en las reformas económicas realizadas hasta
la fecha.
La
dependencia de la economía de Bahrein de unos recursos
petroleros relativamente modestos ha llevado al Gobierno
a emprender una serie de reformas destinadas a
diversificar las actividades económicas y acelerar el
crecimiento de la economía para atender a las
necesidades de una población que aumenta en un 3,5 por
ciento al año aproximadamente. Se trata fundamentalmente
de llevar a cabo una reforma fiscal para hacer frente a
los déficit presupuestarios causados por el bajo nivel
de los ingresos petroleros; de acelerar la privatización
o la subcontratación de ciertos servicios del Estado con
el sector privado; de abrir un mayor número de sectores
a las inversiones del sector privado, tanto extranjeras
cono nacionales; y de emprender reformas sectoriales,
particularmente en la esfera de los servicios.
También
se han realizado esfuerzos más concretos para resolver
el problema del desempleo de los nacionales de Bahrein,
que ha aumentado últimamente, alcanzando el 6 por ciento
en 1998, tasa muy superior al promedio global, que es del
2 por ciento aproximadamente (e incluye a los
trabajadores extranjeros). En 1989, el Gobierno
estableció, con ayuda de organizaciones internacionales,
un programa de "bahreinización" que consiste,
entre otras cosas, en fijar objetivos cuantitativos para
la contratación por las empresas de nacionales de
Bahrein, aunque, según las autoridades, esos objetivos
son flexibles, así como servicios de capacitación y
colocación para los nacionales de Bahrein.
Marco
de la política comercial y de inversiones
El
Gobierno de Bahrein está dirigido conjuntamente por el
Emir de Bahrein y el Gabinete. La Asamblea Nacional de
Bahrein fue suspendida en sus funciones por el Emir en
1975 y sustituida en 1992 por un Consejo Consultivo, que
está integrado actualmente por 40 miembros y formula
observaciones sobre la mayor parte de las políticas del
Gobierno antes de que se conviertan en leyes.
Las
autoridades consideran que es importante que el régimen
comercial y de inversiones siga siendo liberal y
transparente para que Bahrein pueda mantener su
crecimiento económico y su prosperidad. Así pues, aun
cuando las obligaciones asumidas por Bahrein en virtud de
tratados internacionales tengan precedencia sobre la
legislación nacional una vez ratificados los tratados
por el Emir, el Gobierno de Bahrein ha estado trabajando
activamente en la revisión de las leyes comerciales y
relacionadas con el comercio, para asegurarse de que la
legislación nacional se ajuste a los compromisos
contraídos por Bahrein en la OMC. En general, todos los
textos legislativos, incluidos los que están
relacionados con el comercio, se someten al Gabinete, y,
una vez que el Consejo Consultivo ha formulado
observaciones al respecto, deben ser aprobados por el
Emir para convertirse en leyes. El Emir y el Gabinete
también pueden promulgar textos legislativos por medio
de decretos del Emir, decretos del Primer Ministro y
decretos ministeriales, que tienen fuerza de ley. En
general, la política comercial es aplicada por el
Ministerio de Comercio en colaboración, cuando procede,
con otros ministerios.
Bahrein
es uno de los Miembros fundadores de la OMC y concede al
menos el trato de la nación más favorecida (NMF) a
todos los Miembros de la Organización. Bahrein ha
notificado su intención de acogerse al período de
transición previsto para los países en desarrollo en el
marco de varios Acuerdos de la OMC, entre los que figuran
el Acuerdo sobre Valoración en Aduana y el Acuerdo sobre
los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual
relacionados con el Comercio (ADPIC). Sin embargo, no ha
presentado notificaciones en varias esferas, con
inclusión de las normas de origen preferenciales, la
legislación relativa a los obstáculos técnicos al
comercio, las medidas sanitarias y fitosanitarias y el
comercio de Estado. En el marco del Acuerdo General sobre
el Comercio de Servicios (AGCS), Bahrein ha contraído
compromisos en relación con los servicios financieros y
ha firmado el Quinto Protocolo sobre los servicios
financieros.
Además
de tratar de incrementar su comercio, Bahrein ha
recurrido cada vez más a las inversiones privadas, en
particular, a las inversiones extranjeras directas, con
el fin de mejorar el crecimiento económico y lograr una
mayor diversificación. En general, se han autorizado las
inversiones extranjeras en las actividades
extraterritoriales, las industrias orientadas a la
exportación o los sectores que el Gobierno desea
desarrollar. Esto se aplica a las nuevas empresas
industriales, en las que las inversiones extranjeras
pueden alcanzar una proporción del 100 por ciento con la
aprobación de la autoridad competente, así como a las
inversiones en servicios relacionados con esas empresas o
en empresas que funcionan como centro regional para la
distribución de sus propios servicios. Desde 1999 se ha
realizado otra reforma; el límite de la participación
extranjera en el capital de las sociedades registradas en
la Bolsa de Bahrein ha pasado del 24 al 49 por ciento (y
del 49 al 100 por ciento para los nacionales de los
países miembros del CCG). Además, se están realizando
esfuerzos por simplificar la aprobación de los proyectos
de inversiones extranjeras, proceso que suele ser
engorroso porque la aprobación del registro mercantil
requiere la autorización previa de varios ministerios y
organismos. Sin embargo, los datos muestran que las
inversiones extranjeras directas (IED) no han aumentado
considerablemente en los últimos años, lo que indica
tal vez que se necesitan otras reformas. Además, el
enfoque adoptado por Bahrein en lo que respecta a la
aprobación de las inversiones privadas en sectores en
los que hay una importante participación del sector
público puede desalentar las inversiones extranjeras.
Reformas
comerciales relacionadas con el comercio
Aranceles
Si
bien mantiene su compromiso con el proceso multilateral,
Bahrein atribuye gran importancia a la liberalización
del comercio a nivel regional. El arancel, que se mantuvo
invariable durante gran parte del decenio de 1990, fue
modificado recientemente en el marco del Acuerdo
Económico Unificado del CCG, que tiene por objeto el
establecimiento de una unión aduanera para el año 2005.
El 1º de julio de 1998 se incrementaron del 70 al 100
por ciento los derechos aplicables a los productos del
tabaco. El 1º de enero de 2000, se suprimieron los
derechos de aduana aplicados a los bienes esenciales y
las frutas, que eran del 5 y el 7 por ciento,
respectivamente.
El
promedio de los aranceles NMF efectivamente aplicados es
del 7,7 por ciento. Con excepción del alcohol, los
productos del tabaco y algunos productos del papel
utilizados en la industria del tabaco, los derechos
están comprendidos por lo general entre el 0 y el 20 por
ciento; el alcohol y los productos del tabaco están
sujetos a tipos del 125 por ciento y de por lo menos el
100 por ciento, respectivamente. En Bahrein se aplican
derechos ad valorem al 99,6 por ciento aproximadamente de
las líneas arancelarias; se aplican derechos
específicos a 20 líneas arancelarias a nivel de 8
dígitos del SA, que comprenden los productos del tabaco.
Según el arancel, están prohibidas las importaciones de
los productos comprendidos en 11 líneas arancelarias,
con inclusión de los cerdos vivos, las semillas
oleaginosas, las semillas de amapola y las perlas
cultivadas, y no se indica ningún tipo arancelario para
estos productos. Los productos abarcados por el Programa
de Protección y Ayuda a las Industrias Locales (Decreto
Legislativo Nº 11 de 1985) reciben una protección
arancelaria de hasta un 20 por ciento; pueden
beneficiarse de esta protección las industrias que
cumplen una prescripción en materia de contenido
nacional (y contenido del CCG) mínimo. Entre los
productos a los que se aplica actualmente esta
disposición legislativa figuran productos médicos,
productos del aluminio y aceites comestibles.
Aunque
el arancel medio es relativamente bajo, existe una
considerable progresividad arancelaria, que da lugar en
general a una mayor protección de los productos
acabados. Es probable que esta progresividad arancelaria
sea todavía más acentuada debido a las exenciones
arancelarias que se conceden a ciertas importaciones, con
inclusión de las importaciones procedentes de los
países miembros del CCG, a las materias primas,
maquinaria y el equipo, que no se tienen en cuenta en el
análisis arancelario. En algunos sectores, en particular
el de los productos no metálicos (con excepción del
petróleo), textiles y prendas de vestir, madera y
manufacturas de madera, y otros productos manufacturados,
hay una degresividad arancelaria, que da lugar a que los
productos acabados reciban menos protección efectiva que
los productos primarios y los bienes intermedios, lo que
no permite tener una visión clara de la protección
arancelaria efectiva global que se ofrece a la industria
de Bahrein.
Como
resultado de la Ronda Uruguay, Bahrein consolidó el 77,1
por ciento de su arancel a un tipo medio del 35,6 por
ciento. La mayor parte de los aranceles están
consolidados en el 35 por ciento, con excepción del
alcohol y de la mayoría de los productos del tabaco, a
los que se aplican tipos consolidados del 100 y el 200
por ciento, respectivamente. Dado que el tipo medio
consolidado del 35,6 por ciento es muy superior al tipo
medio global efectivamente aplicado, del 7,7 por ciento,
el Gobierno tiene un margen considerable para aumentar
los aranceles dentro de los límites de las
consolidaciones, lo que es un factor de incertidumbre
para los comerciantes e inversores. Los aranceles
efectivamente aplicados a la mayoría de las líneas
arancelarias son inferiores al tipo consolidado, pero los
tipos aplicables a 18 líneas arancelarias, que
comprenden principalmente el tabaco, el alcohol y los
aceites comestibles, parecen exceder del tipo
correspondiente que figura en la lista de consolidaciones
arancelarias de Bahrein.
Medidas
no arancelarias
Bahrein
mantiene medidas no arancelarias en forma de
prohibiciones y licencias aplicables a la importación y
la exportación de un número limitado de productos,
principalmente por razones de salud y de seguridad. Sin
embargo, parece haber cierta divergencia entre la
legislación que regula estas restricciones y la
aplicación de la misma. En particular, el Manual de
Aduanas contiene información según la cual está
prohibido el comercio con Sudáfrica, aunque de hecho esa
medida ya no se aplica; el arancel aplicado actualmente
contiene prohibiciones de importación de ciertos
productos, pero éstas no figuran en la lista de
prohibiciones de importación que las autoridades han
facilitado a la Secretaría; y la lista de importaciones
y exportaciones sujetas a restricciones según el Manual
de Aduanas enviado a la Secretaría es diferente de la
lista de productos sujetos a restricciones facilitada por
las autoridades. Otras medidas, como las prescripciones
en materia de etiquetado aplicables a los huevos
importados no parecen aplicarse de la misma forma a los
productos importados y a los productos producidos en el
país, aunque, al parecer, esto no se indica expresamente
en la legislación sobre MSF que se ha facilitado. La
aparente discrepancia entre la legislación y la
práctica puede reducir la transparencia y previsibilidad
del régimen comercial de Bahrein y dar mayores
facultades discrecionales, particularmente a las aduanas.
Otras
medidas que afectan al comercio
La
importancia del sector público es un factor que afecta
considerablemente al comercio y las inversiones. El
Estado es un importante empleador para los nacionales de
Bahrein y desempeña un papel predominante en sectores
claves de la economía, como el petróleo, el aluminio y
las telecomunicaciones, pero no se dispone de datos
globales sobre el sector público. Se están realizando
esfuerzos por reducir la magnitud de este sector: en el
decenio de 1990 el Gobierno privatizó parcial o
totalmente varias empresas estatales, en particular en el
sector de los servicios. Además, algunos servicios del
Estado se contratan con el sector privado, sobre todo,
según parece, por motivos presupuestarios. Sin embargo,
un programa de privatización más sistemático y
reforzado ayudaría a incrementar la confianza de los
inversores privados en la economía y a atraer
inversiones extranjeras. Habida cuenta de la magnitud del
sector público y del número de ramas de producción
esenciales en las que existen monopolios, convendría que
Bahrein adoptara una legislación específica sobre
política de competencia para ocuparse de las cuestiones
relacionadas con los monopolios y la competencia desleal.
El
Gobierno de Bahrein ofrece ciertos incentivos,
particularmente en el sector manufacturero, con el fin de
atraer inversiones a ese sector. En la actualidad, estos
incentivos incluyen la subvención directa de la
electricidad y los alquileres, así como la prestación
de otros servicios públicos, con inclusión del
suministro de agua y los servicios de alcantarillado, a
un precio inferior al costo económico. Según parece, se
aplican pocas medidas de control de la distribución, aun
cuando existen monopolios de distribución en algunos
sectores, en particular el petróleo, el gas y el
aluminio primario. Se aplican precios administrados a un
reducido número de productos, como el petróleo, el gas,
la harina y la carne.
Políticas
sectoriales
Agricultura y pesca
El
sector de la agricultura y la pesca es reducido y
representó el 1 por ciento aproximadamente del PIB en
1998. Las limitaciones medioambientales han restringido
la producción a las frutas, legumbres y hortalizas,
forrajes, aves de corral, huevos y pescado. Bahrein
importa la mayor parte de los productos que se consumen
en el país, con inclusión de frutos comestibles,
ganado, legumbres y hortalizas, productos lácteos y
cereales. El sector está muy subvencionado, y el Estado
facilita la mayor parte de los insumos, por ejemplo,
electricidad, agua, piensos y plaguicidas, así como
créditos a bajo costo o sin intereses. Sin embargo,
paralelamente a los esfuerzos realizados con el fin de
reducir el gasto público, las subvenciones se han
reorientado recientemente para promover la conservación
de los recursos hídricos y la explotación agrícola
intensiva. También se han reducido las subvenciones a la
pesca, que se han reorientado del suministro de equipo,
instalaciones de almacenamiento y servicios de
divulgación técnica a la asistencia relacionada con la
infraestructura y la asistencia técnica.
Petróleo
y gas natural
A
pesar de que Bahrein tiene una economía relativamente
diversificada, su crecimiento económico depende en gran
medida de las ventas de petróleo y productos derivados
del petróleo. La mayor parte del petróleo de Bahrein
(casi el 79 por ciento) proviene del yacimiento submarino
de Abu Saafa en Arabia Saudita; en la actualidad, Bahrein
recibe toda la producción de este yacimiento, que se
exporta en forma de petróleo crudo. Bahrein importa
asimismo una cantidad considerable de petróleo,
procedente sobre todo de Arabia Saudita; al igual que el
petróleo de origen nacional, este petróleo se refina en
el país y se exporta. En 1998, el petróleo y la
minería representaron el 14 por ciento aproximadamente
del PIB. Sin embargo, la importancia del sector ha ido
disminuyendo, por lo que se están realizando esfuerzos
por intensificar las actividades de exploración y
diversificar más la base económica.
El
Consejo Supremo del Petróleo, dirigido por el Primer
Ministro, supervisa las cuestiones de política general
relacionadas con el petróleo y el gas natural. Hasta
enero de 2000, se encargaba de la producción y
distribución de petróleo una empresa estatal, la
Compañía Nacional de Petróleo de Bahrein (BANOCO). En
enero de 2000, tuvo lugar la fusión de BANOCO con la
Compañía Petrolera de Bahrein (BAPCO), otra empresa
estatal, que tenía a su cargo la refinería de petróleo
de Bahrein. La nueva empresa BAPCO se encargará de ahora
en adelante de las actividades de exploración,
producción de petróleo crudo y refinado y distribución
y comercialización, tanto en Bahrein como en el
extranjero. Se permite la inversión privada en las
actividades de refinado y extracción de petróleo, en
virtud de acuerdos de producción compartida con el
Gobierno de Bahrein; con excepción de la empresa
Chevron, que participa en actividades de exploración, no
hay inversiones privadas en el sector. Con el fin de
aumentar los recursos de petróleo de Bahrein, el
Ministerio de Petróleo e Industria ha firmado acuerdos
con empresas extranjeras para llevar a cabo actividades
de exploración relacionadas con el petróleo y el gas.
El
gas natural se utiliza principalmente en la industria
local y con fines de reinyección. Al igual que en el
caso del petróleo, BANOCO (que ahora forma parte de
BAPCO) tiene el monopolio de la producción de gas,
mientras que la Compañía Nacional de Gas de Bahrein
(BANAGAS), propiedad del Estado, de Caltex y de la
Corporación Árabe de Inversiones Petroleras (APIC)
explota la planta de producción de gas licuado de
Bahrein.
Los
precios internos del petróleo y del gas están
controlados; los precios del gas siguen siendo inferiores
a los precios internacionales, a pesar de un aumento del
80 por ciento del precio de consumo en 1998. La
distribución interna de productos derivados del
petróleo y del gas natural sólo puede ser realizada por
BANOCO (que ahora forma parte de BAPCO) y BANAGAS,
respectivamente.
Manufactura
La
base del sector manufacturero es, sobre todo, la
producción con uso intensivo de energía, con inclusión
de las industrias del aluminio, metales y productos
químicos. La principal industria, que es la del
aluminio, representó en 1998 el 5 por ciento
aproximadamente del PIB y casi el 60 por ciento de las
exportaciones de productos manufacturados. Hasta junio de
1999 se ocupaba de la producción de aluminio primario la
empresa estatal Aluminium Bahrain (ALBA). La Compañía
de Comercialización de Aluminio de Bahrein y de Arabia
Saudita, con participación mayoritaria del Estado, se
encargaba de comercializar la producción de ALBA. En
junio de 1999 tuvo lugar la fusión de estas empresas; la
nueva empresa se encarga actualmente de la producción y
venta de aluminio primario. También existen en este
sector varias empresas privadas pequeñas, que producen
principalmente manufacturas de aluminio a partir de
materias primas y materiales reciclados.
Se
considera que el sector manufacturero tiene una
importancia estratégica para el desarrollo de Bahrein,
por lo que la política adoptada tiene por objeto
diversificar la base industrial. Así pues, recientemente
se ha reorientado esa política para promover las
inversiones en las etapas avanzadas del proceso de
fabricación relacionadas con las industrias existentes
de uso intensivo de energía. El Gobierno también ha
invertido en la creación de la infraestructura necesaria
para ayudar al desarrollo de estas nuevas industrias.
Además, se están realizando esfuerzos para atraer
inversiones extranjeras hacia estas industrias, con la
asistencia técnica de organizaciones internacionales.
Los incentivos a la inversión en el sector manufacturero
incluyen medidas destinadas a reducir los costos de la
infraestructura, por ejemplo, terrenos gratuitos durante
dos años en las zonas industriales y reducción de las
tarifas de la electricidad, así como exenciones
arancelarias para la importación de materias primas
utilizadas como insumos en la fabricación de productos
de exportación, y de maquinaria y equipo.
Servicios
Los
servicios, que representaron un 77 por ciento del PIB y
un 50 por ciento del empleo en 1998 son con mucho el
sector económico más importante de Bahrein. Las
principales actividades incluyen los servicios
financieros, servicios del Estado, servicios
inmobiliarios, servicios comerciales, y servicios de
transporte y comunicaciones. Al igual que en el caso del
sector manufacturero, el desarrollo del sector de los
servicios es un elemento importante de la estrategia de
diversificación de Bahrein. Los servicios financieros,
especialmente las actividades bancarias
extraterritoriales están muy desarrollados, y el
Gobierno ha seguido realizando reformas para fortalecer
todavía más este sector, que es, por lo demás, el
único sector en el que Bahrein contrajo compromisos en
el marco del AGCS y del Quinto Protocolo.
El
sector bancario está reglamentado por el Organismo
Monetario de Bahrein (OMB), al que deben dirigirse los
inversores para obtener licencias para abrir bancos en el
país o bancos extraterritoriales. No se aplican
restricciones a la participación extranjera en el caso
de los bancos extraterritoriales, mientras que en el de
los bancos locales, la participación de los extranjeros
en el capital total está limitada al 49 por ciento (esa
participación puede elevarse al 100 por ciento cuando se
trata de nacionales de los países miembros del CCG). El
sector de los seguros, de cuya reglamentación y
supervisión se encarga el Ministerio de Comercio, está
sujeto a restricciones similares en lo que respecta a las
inversiones extranjeras. Asimismo, Bahrein ha venido
desarrollando su mercado de valores, que comenzó a
funcionar en 1989 y, gracias a las reformas llevadas a
cabo recientemente, los extranjeros pueden ser
propietarios del 49 por ciento (como máximo, en el caso
de los nacionales de países que no sean miembros del
CCG) y del 100 por ciento (en el caso de los nacionales y
las empresas de los países miembros del CCG) de las
acciones de las sociedades registradas en Bolsa.
También
continúa la liberalización, aunque de forma más
gradual, en otros sectores de servicios, entre los que
figuran las telecomunicaciones, el transporte marítimo y
aéreo, y el turismo. La Compañía de Telecomunicaciones
de Bahrein (BATELCO), con participación mayoritaria del
Estado, suministra todos los servicios de
telecomunicaciones básicas. Algunos servicios con valor
añadido se han abierto recientemente a la competencia,
aunque, según parece, no está previsto autorizar la
competencia en las telecomunicaciones básicas. Bahrein
no participó en las negociaciones sobre los servicios de
telecomunicaciones básicas, pero las autoridades están
examinando la posibilidad de contraer compromisos en el
marco del AGCS. En el sector de los servicios de
transporte aéreo, las autoridades han promovido una
liberalización progresiva y ordenada. Según las
autoridades, la compañía Gulf Air, que es propiedad de
los Gobiernos de Qatar, Abu Dhabi y Omán, ya no tiene
acceso exclusivo a algunas rutas en virtud de sus
estatutos, aunque los empleados públicos han de utilizar
los servicios de Gulf Air siempre que sea posible. En lo
que respecta al transporte marítimo, las autoridades
desean que Bahrein se convierta en un centro de
distribución regional competitivo, para lo cual se está
habilitando un nuevo puerto para completar la capacidad
existente en las instalaciones portuarias de Mina Salman.
En la actualidad están permitidas algunas actividades
privadas en el puerto, en particular, la carga y
descarga; sin embargo, las autoridades consideran que la
mejor forma de mantener la eficacia de los servicios
portuarios sería combinar la propiedad pública y
privada de esos servicios. El turismo es una importante
fuente de ingresos y de empleo y ha crecido de forma
sostenida desde que terminó la construcción la
carretera del Rey Fahd, que une Bahrein con Arabia
Saudita; es la carretera que más utilizan los turistas
para ir a Bahrein. El Gobierno también ha intensificado
sus esfuerzos por atraer un turismo especializado, por
ejemplo, actividades deportivas, conferencias y reuniones
de negocios, además de alentar a los turistas a visitar
los lugares históricos de Bahrein.
Políticas
e interlocutores comerciales
Si
bien Bahrein se ha comprometido a aplicar el sistema de
la OMC, mantiene relaciones estrechas en materia de
comercio e inversiones con los demás países miembros
del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG). Además de
no pagar derechos de aduana, los inversores de los
países del CCG se benefician de condiciones
preferenciales para invertir en Bahrein; se les permite
una participación de hasta el 100 por ciento en algunos
sectores, frente al 49 por ciento en el caso de los
demás inversores extranjeros. Los vínculos entre los
países miembros del CCG se reforzaron y formalizaron en
el marco del Acuerdo Económico Unificado, que fue
firmado en 1981, y prevé el establecimiento de una
unión aduanera para el año 2005. Con miras al
establecimiento de esa unión aduanera, en 1998 Bahrein
incrementó a un mínimo del 100 por ciento los aranceles
aplicables a los productos del tabaco, y en el 2000
suprimió los aranceles aplicados a los bienes esenciales
y las frutas. Las importaciones procedentes de los
países miembros del CCG están exentas del pago de
derechos de aduana; también se otorga un trato
preferencial a las mercancías producidas en otros
países miembros del CCG, en virtud de las normas de
origen preferenciales del CCG, así como a la
contratación pública, y el contenido del CCG se toma en
cuenta en los programas relacionados con el contenido
nacional.
Asimismo,
los miembros del CCG firmaron en 1997 un acuerdo con
otros 12 países de la región, con miras al
establecimiento de la Zona Árabe de Libre Comercio
(GAFTA) para el año 2008. El acuerdo, que entró en
vigor el 1º de enero de 1998, tiene por objeto reducir
en un 10 por ciento al año hasta finales del 2007, los
aranceles aplicables a los productos comprendidos en el
acuerdo.
El
CCG negocia actualmente un acuerdo de libre comercio con
la Unión Europea, sobre la base del Acuerdo de
Cooperación firmado por el CCG y la UE en 1998. Bahrein
se beneficia de un acceso preferencial a ciertos mercados
en el marco del Sistema Generalizado de Preferencias.
Perspectivas
Si
bien Bahrein cuenta con una base económica relativamente
diversificada, tiene que aumentar el crecimiento
económico real para atender a las necesidades de una
población activa cada vez mayor. Las reformas
estructurales emprendidas por el Gobierno con el fin de
abrir la economía y reducir la magnitud del sector
público han dado algunos resultados, pues desde hace un
tiempo tiende a aumentar la inversión privada. Sin
embargo, la economía de Bahrein sigue dependiendo de sus
modestos recursos petroleros, lo que ha quedado
demostrado con la desaceleración de la actividad
económica registrada desde mediados del decenio de 1990.
El programa de privatización del Gobierno ha tardado en
comenzar, y no se han realizado inversiones privadas,
nacionales o extranjeras, en los sectores en los que la
participación del sector público es importante, a pesar
de que esas inversiones están permitidas en ciertas
actividades. Algunos sectores importantes, como el del
petróleo y el de las telecomunicaciones están cerrados
en general a las inversiones privadas, mientras que en el
sector de los servicios, con exclusión de los servicios
financieros, la reforma ha sido fragmentaria. Por
consiguiente, la aceleración e intensificación de la
reforma económica es importante no sólo para el
crecimiento económico sino para poder enviar una señal
positiva a los inversores potenciales. La previsibilidad
y transparencia del régimen de comercio e inversiones
sería mayor si Bahrein cumpliera más activamente sus
obligaciones de notificación de su legislación a la OMC
y si consolidara un mayor número de servicios en el
marco del AGCS.
Informe
del Gobierno Volver
al principio
ÓRGANO
DE EXAMEN DE LAS POLÍTICAS COMERCIALES
BAHRAIN
Informe del Gobierno de Bahrein Segunda parte
I.
CUESTIONES Y POLÍTICAS CENTRALES
1.
Todo indica que la economía de Bahrein continuará
obteniendo sólidos resultados en 2000 gracias a factores
tales como la vuelta a la normalidad en la producción de
petróleo crudo en el yacimiento de Abu Saafa, a la
elevación de los precios mundiales del petróleo y al
rigor de las políticas financieras. A pesar de la
aplicación ininterrumpida de políticas prudentes que
conlleva el establecimiento de una economía abierta y
orientada hacia el sector privado, Bahrein aún hace
frente a los problemas de aumentar el crecimiento y la
diversificación de la economía así como de generar
más oportunidades de empleo para sus ciudadanos.
2.
Los objetivos económicos a medio plazo implican la
continua diversificación de la base económica,
insistiendo en las actividades de elaboración avanzada
del petróleo y el aluminio, los servicios financieros,
el turismo, los sectores basados en conocimientos y el
fomento de la pequeña y mediana empresa. Otra meta
importante consiste en la generación de más
oportunidades de empleo. A fin de conseguir estos
objetivos se han adoptado diversas medidas, como la de
promover el sector privado, principalmente mediante el
mantenimiento de un sistema económico abierto atractivo
para las inversiones extranjeras directas, contar con un
sector financiero bien supervisado, simplificar el
entorno reglamentario, mejorar la infraestructura y
replantear la función del Gobierno.
3.
Hasta el momento, la estrategia de reformas ha resultado
satisfactoria. Entre otras cosas, se ha manifestado en la
privatización de servicios y empresas públicos, la
simplificación de los trámites administrativos para la
obtención de licencias por las empresas y las
actividades de promoción para atraer inversiones
extranjeras directas.
4.
En cuanto a la creación de nuevos empleos, la estrategia
descansa en cuatro pilares: aumentar la productividad
invirtiendo en la capacitación de los recursos humanos a
través del sistema de enseñanza y de programas de
formación, ayudar a los nacionales a encontrar empleos
adecuados a través de centros de colocación, animar al
sector privado a que dé empleo a los nacionales y
mejorar las condiciones en el lugar de trabajo.
A.
SECTOR FINANCIERO
5.
A pesar del pequeño tamaño de su economía, el sector
financiero de Bahrein está bien diversificado. A finales
de 1999 ese sistema comprendía unas 176 instituciones
financieras: 19 bancos comerciales, 48 unidades bancarias
extraterritoriales, 33 bancos de inversiones, 2 bancos
especializados, 19 oficinas de cambio de divisas, 36
oficinas de representación, 6 entidades de corretaje de
divisas y moneda y 13 centros de asesoramiento en
inversiones y otros servicios financieros. La
contribución del sector al PIB es de alrededor del 23
por ciento, más o menos la misma que la del sector
petrolero. Los bancos son rentables, están
suficientemente capitalizados y sus activos son de alta
calidad. La buena gestión de los bancos de Bahrein,
unida a las prudentes políticas reglamentarias y de
supervisión del Organismo Monetario de Bahrein (OMB) han
permitido al sector resistir la reciente inestabilidad de
los mercados mundiales de las finanzas y del petróleo.
6.
La transparencia del marco jurídico de Bahrein consolida
la creciente función del sector en tanto que importante
centro financiero de la región. El sector financiero
está abierto a las inversiones extranjeras y
prácticamente no impone restricciones a la propiedad del
capital. El OMB ha logrado adoptar y hacer observar
normas y prácticas de buena conducta internacionales en
materia de contabilidad, auditoría, reglamentación
cautelar y supervisión bancaria. Los recientes esfuerzos
del OMB por poner a punto un marco global de
reglamentación y funcionamiento para la banca islámica
contribuirá más a reforzar la posición de Bahrein en
tanto que centro financiero islámico de vanguardia.
7.
El OMB aplica un amplio y eficaz sistema de seguimiento
de instituciones financieras fuera y dentro de la sede,
que en general responde a las normas que figuran en los
Principios básicos de Basilea para una supervisión
bancaria eficaz. A raíz de un informe del FMI sobre el
cumplimiento de estos Principios, aún se está tratando
de obtener mejoras en los siguientes sectores: i) una
mayor independencia jurídica de las autoridades de
supervisión, ii) la aportación de recursos adicionales
para la supervisión financiera y iii) la definición
jurídica de actividades bancarias y
bancos permisibles.
8.
El FMI indicó en su informe que el OMB había logrado el
pleno cumplimiento de 24 de los 30 Principios básicos (y
derivados) y cumplía en gran medida otros 5 (4 básicos
y 1 derivado), y que estos 29 Principios abarcaban la
práctica totalidad de los factores de supervisión que
en sentido amplio comprenden los elementos fundamentales
de un buen sistema de supervisión.
9.
La Bolsa de Bahrein está debidamente provista de
modernos equipos informáticos y sistemas de
información. El promedio de transacciones diarias es de
unas 70, y en cada transacción se intercambian por
término medio unos 400 títulos. En conjunto, están
registradas en ella 41 empresas, y la capitalización
mercantil asciende a unos 2.700 millones de dinares de
Bahrein, equivalente aproximadamente al 115 por ciento
del PIB a finales de 1999. Se están haciendo esfuerzos
por afianzar el papel de la Bolsa en la economía
aumentando el número de empresas registradas,
introduciendo nuevos instrumentos de inversión,
armonizando las cotizaciones de los títulos en la
región y poniendo a punto procedimientos automatizados
en materia de depósitos, compensación y liquidación.
En la actualidad el Gobierno está estudiando la
posibilidad de abrir aún más la Bolsa a la
participación extranjera, tanto en lo relativo al 100
por ciento de la propiedad de las empresas registradas
como a los servicios prestados a la Bolsa.
B.
POLÍTICAS FINANCIERAS
10.
En el marco de una estrategia de gastos a plazo medio se
están realizando esfuerzos por promover la
consolidación fiscal aumentando los ingresos distintos
de los petroleros y reestructurando los gastos. El
objetivo final consiste en equilibrar el presupuesto para
el año 2006.
11.
La combinación de medidas relativas a gastos e ingresos
que se están estudiando en la actualidad permitirán que
el Gobierno vaya adaptándose a las presiones que se
avecinan, entre ellas el recorte de gastos en el contexto
de la privatización de actividades del sector público,
el costo directo del régimen de jubilación anticipada
propuesto y el costo de las crecientes necesidades en
materia de asistencia sanitaria y educación. Además, se
están limitando los gastos gracias a la actual
congelación del tamaño de la función pública y la
estructura relativa de salarios. No obstante, al mismo
tiempo el Gobierno es consciente de que hace falta
mantener la atracción del empleo en la función pública
a fin de que acudan trabajadores muy calificados y
preparados para no mermar la capacidad del Gobierno de
desempeñar una función activa en la economía.
12.
Se prevén similares tendencias favorables para la
balanza de pagos a partir del año 2000. No obstante, las
autoridades siguen teniendo presente que la situación
exterior es vulnerable a la evolución de los precios del
petróleo y del aluminio. Basándose en las previsiones
de los precios en Perspectivas de la economía mundial
del FMI, se espera que los precios de exportación del
petróleo de Bahrein remonten inicialmente hasta los 23
dólares EE.UU. por barril antes de estabilizarse en
torno a los 17,5 dólares EE.UU. por barril. Partiendo
del supuesto de que se mantenga el actual acuerdo sobre
el yacimiento petrolífero de Abu Saafa y que la
producción del yacimiento de Awali descienda un 1 por
ciento anual, se espera que los ingresos procedentes de
las exportaciones del petróleo y de sus productos se
eleven a unos 3.000 millones de dólares EE.UU. Se prevé
que, con la aplicación continua de políticas de
diversificación, las exportaciones de productos no
petrolíferos aumenten en torno al 4 por ciento anual.
Las actuaciones para consolidar la situación fiscal y
fomentar las inversiones del sector privado orientadas a
la exportación mejorarían en gran medida la posición
exterior.
13.
La gestión de la política monetaria sigue guiándose
por el mantenimiento del vínculo de facto entre la
moneda nacional y el dólar de los Estados Unidos. Unida
a una supervisión prudente y eficaz del sistema
financiero, esta política ha contribuido a mantener
bajos la inflación y los tipos de interés en
consonancia con los imperantes en los Estados Unidos.
C.
TRANSPARENCIA
14.
Para mantener el crecimiento sostenible es esencial
atraer las inversiones extranjeras directas y fomentar el
sector privado. En este contexto, la transparencia es una
condición sine qua non para crear un entorno que permita
aquellas inversiones.
15.
Con el fin de mejorar la transparencia, se está actuando
para lograr que las estadísticas sobre economía y mano
de obra se publiquen en su debido momento y que el
alcance de su información sea de calidad.
|
|