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Cuestiones abarcadas por los Comités y Acuerdos de la OMC

EXÁMENES DE LA POLÍTICAS COMERCIALES: COMUNICADO DE PRENSA, RESUMEN DEL INFORME DE LA SECRETARÍA Y DEL INFORME DEL GOBIERNO

COMMUNICADO DE PRENSA
PRENSA/TPRB/139
13 de octubre de 2000
Bahrein: octubre de 2000

El comercio liberal y las políticas de inversión han ayudado a Bahrein a mantener un crecimiento económico estable durante gran parte del período transcurrido después del decenio de 1980 y han permitido cierta diversificación en actividades económicas no relacionadas con la energía. No obstante, la dependencia continua del petróleo ha dado por resultado la disminución del crecimiento económico, en especial durante el período 1994-1999, debido a la reducción de los precios de la energía.

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Ver también:

segundo comunicado de prensa
conclusiones del Presidente


La aceleración de la reforma económica, fundamental para aumentar el crecimiento económico real de Bahrein Volver al principio

El menor crecimiento económico y la disminución de los ingresos públicos, obtenidos principalmente de impuestos sobre el petróleo y el gas natural, hicieron que Bahrein aplicara reformas económicas encaminadas a seguir diversificando la economía y aumentar el crecimiento económico para ajustarse al aumento de población. El programa de liberalización ha servido en cierto modo para hacer frente al aumento del desempleo entre los habitantes de Bahrein y para aumentar la inversión privada. No obstante, la inversión extranjera, en especial en los sectores fundamentales de la economía, ha sido escasa, lo que da a entender que una aceleración de las reformas permitiría que Bahrein cumpliera mejor los objetivos de diversificación económica y crecimiento, según se dice en un nuevo informe de la OMC sobre las políticas y prácticas comerciales de dicho país.

El informe de la OMC, junto con una declaración de política del Gobierno de Bahrein, servirá de base para el examen de la política comercial de dicho país que se llevará a cabo los días 11 y 13 de octubre en el Órgano de Examen de las Políticas Comerciales de la OMC.

El arancel NMF que aplica Bahrein a las importaciones es relativamente bajo, un 7,7 por ciento por término medio en el año 2000, con aranceles considerablemente más altos para el alcohol y el tabaco que para los demás productos. No obstante, la progresividad arancelaria proporciona mayor protección a los productos acabados, si bien en algunos sectores existe el fenómeno contrario para proporcionar mayor protección a los productos primarios y los bienes intermedios. En el informe se señala también que el arancel consolidado asciende por término medio al 35,6 por ciento, cifra significativamente superior a la del arancel medio simple, lo que introduce un elemento de incertidumbre para los comerciantes e inversionistas al permitir que Bahrein pueda aumentar los aranceles que aplica en sus consolidaciones. También existe cierta discrepancia entre la legislación y la práctica relacionadas con el comercio, lo que puede reducir la transparencia y las posibilidades de predicción en lo que respecta al régimen comercial de Bahrein.

El informe señala asimismo que Bahrein tiene algunos obstáculos no arancelarios y que recientemente se han introducido reducciones de aranceles en el contexto del Acuerdo Económico Unificado del Consejo de Cooperación del Golfo, que deberá aplicarse en su totalidad en el año 2005. Las relaciones comerciales y en materia de inversiones de Bahrein son especialmente importantes con otros miembros del Consejo de Cooperación del Golfo, a los que concede trato preferencial en lo que se refiere a aranceles, inversiones y contratación pública.

Además de la reforma comercial, Bahrein trata de abrir la economía a la inversión privada y reducir el tamaño del sector público que domina actividades económicas fundamentales y constituye una fuente importante de empleo para sus nacionales. Esta labor consiste entre otras cosas en privatizar total o parcialmente varias compañías, especialmente de servicios, y contratar a proveedores del sector privado para desempeñar algunos servicios oficiales. No obstante, dado que la inversión privada, si bien está autorizada en varias actividades no se ha producido en sectores con importante presencia del sector público, el informe destaca la necesidad de un programa de privatización más sistemático y acelerado para aumentar la confianza de los inversionistas privados en la economía y atraer inversión extranjera. También puede precisarse legislación sobre política de la competencia para ocuparse de las cuestiones relacionadas con los monopolios y la competencia desleal en la economía.

La reforma sectorial se ha centrado principalmente en los servicios. Bahrein dispone de un sector de servicios financieros bien desarrollado en el que se ha proseguido la liberalización para poner a prueba y seguir reforzando el sector. La banca, especialmente la transnacional, ha crecido rápidamente, y las políticas que reglamentan este último tipo de banca son liberales. Las restricciones a la inversión extranjera en bancos transnacionales ascienden hasta el 49 por ciento en lo que se refiere a no nacionales de países del Consejo de Cooperación del Golfo y al 100 por ciento a nacionales de países de dicho Consejo. Bahrein también está intentando desarrollar su propia Bolsa, que empezó a funcionar en 1989. Los servicios financieros también fueron el único sector en que Bahrein adquirió compromisos en virtud del Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios (AGCS). La liberalización también ha progresado en otros servicios, sobre todo las telecomunicaciones y el transporte, aunque más lentamente que en los servicios financieros.

Los sectores del petróleo y las manufacturas tienden a estar dominados por el sector público. Como parte de su estrategia de diversificación, Bahrein ha centrado sus inversiones en las actividades de comercialización de sus ramas de producción ya existentes que requieren gran cantidad de energía, y facilita infraestructura de apoyo para atraer las inversiones en dichas actividades. En la actualidad, para facilitar la inversión en el sector manufacturero ya se proporcionan numerosos incentivos, entre otras cosas para reducir los costos de infraestructura, por ejemplo no teniendo que pagar el alquiler durante dos años y reduciendo las tarifas eléctricas.

El informe termina diciendo que a pesar de esos esfuerzos sectores importantes como los del petróleo y las telecomunicaciones están básicamente cerrados a la inversión privada, al mismo tiempo que la reforma de los servicios, aparte los financieros, ha sido fragmentaria. Por consiguiente, la aceleración y profundización de la reforma económica no sólo serán importantes para el crecimiento de la economía sino que además enviarían una señal positiva a los posibles inversores. Las posibilidades de predicción y la transparencia del régimen comercial y de inversiones mejorarían si Bahrein notificara de manera más activa su legislación a la OMC y consolidara un mayor número de servicios en el marco del AGCS.

Notas para las redacciones

En los Exámenes de las Políticas Comerciales, ejercicio prescrito en los Acuerdos de la OMC, se examinan y se evalúan a intervalos regulares las políticas comerciales y relacionadas con el comercio de los países Miembros. También se siguen de cerca los acontecimientos importantes que pueden tener consecuencias para el sistema mundial de comercio. Para cada examen se elaboran dos documentos: una exposición de políticas que presenta el gobierno del Miembro objeto de examen, y un informe detallado que redacta de manera independiente la Secretaría de la OMC. Estos dos documentos son luego examinados por el conjunto de Miembros de la OMC en el Órgano de Examen de las Políticas Comerciales (OEPC). Esos documentos y las actas de las reuniones del OEPC se publican poco después. Desde la entrada en vigor del Acuerdo sobre la OMC en 1995, los informes abarcan también las esferas de los servicios y de los aspectos de los derechos de propiedad intelectual relacionados con el comercio.

En lo que respecta al presente examen, el Órgano de Examen de las Políticas Comerciales examinará el informe de la Secretaría de la OMC y la exposición de políticas elaborada por Bahrein los días 11 y 13 de octubre de 2000. El informe de la Secretaría abarca la evolución de todos los aspectos de las políticas comerciales de Bahrein, inclusive sus leyes y reglamentos internos, el marco institucional y las políticas comerciales por medida y por sector.

Se adjuntan al presente comunicado de prensa las observaciones recapitulativas que figuran en el informe de la Secretaría y algunos extractos de la exposición de políticas del gobierno. Los periodistas pueden obtener el texto del informe de la Secretaría y de la exposición de políticas del gobierno en el espacio destinado a los comunicados de prensa en el sitio de la OMC en Internet (www.wto.org). Estos dos documentos, el acta de los debates del OEPC y el resumen del Presidente se publicarán oportunamente en una versión encuadernada y podrán obtenerse en la Secretaría, Centro William Rappard, 154 rue de Lausanne, 1211 Ginebra 21.

Desde diciembre de 1989 se han finalizado los siguientes exámenes: la Argentina (1992 y 1999), Australia (1989, 1994 y 1998), Austria (1992), Bangladesh (1992 y 2000), Benin (1997), Bolivia (1993 y 1999), Botswana (1998), el Brasil (1992 y 1996), Burkina Faso (1998), Camerún (1995), el Canadá (1990, 1992, 1994, 1996 y 1998), Chile (1991 y 1997), Chipre (1997), Colombia (1990 y 1996), las Comunidades Europeas (1991, 1993, 1995, 1997 y 2000), Corea, República de (1992, 1996 y 2000), Costa Rica (1995), Côte d'Ivoire (1995), Egipto (1992 y 1999), El Salvador (1996), los Estados Unidos (1989, 1992, 1994, 1996 y 1999), Fiji (1997), Filipinas (1993), Finlandia (1992), Ghana (1992), Guinea (1999), Hong Kong (1990, 1994 y 1998), Hungría (1991 y 1998), la India (1993 y 1998), Indonesia (1991, 1994 y 1998), Islandia (1994 y 2000), Islas Salomón (1998), Israel (1994 y 1999), Jamaica (1998), el Japón (1990, 1992, 1995 y 1998), Kenya (1993 y 2000), Lesotho (1998), Macao (1994), Malasia (1993 y 1997), Malí (1998), Marruecos (1989 y 1996), Mauricio (1995), México (1993 y 1997), Namibia (1998), Nicaragua (1999), Nigeria (1991 y 1998), Noruega (1991, 1996 y 2000), Nueva Zelandia (1990 y 1996), el Pakistán (1995), Papua Nueva Guinea (1999), el Paraguay (1997), el Perú (1994 y 2000), Polonia (1993), la República Checa (1996), la República Dominicana (1996), la República Eslovaca (1995), Rumania (1992 y 1999), Senegal (1994), Singapur (1992, 1996 y 2000), Sri Lanka (1995), Sudáfrica (1993 y 1998), Suecia (1990 y 1994), Suiza (1991 y 1996), Swazilandia (1998), Tailandia (1991, 1995 y 1999), Tanzanía (2000), Togo (1999), Trinidad y Tabago (1998), Túnez (1994), Turquía (1994 y 1998), Uganda (1995), el Uruguay (1992 y 1998), Venezuela (1996), Zambia (1996) y Zimbabwe (1994).

  
 

Informe de la Secretaría Volver al principio

ÓRGANO DE EXAMEN DE LAS POLÍTICAS COMERCIALES
BAHRAIN
Informe de la Secretaría - Observaciones recapitulativas

Introducción

Bahrein tiene unos 640.000 habitantes, de los cuales el 40 por ciento aproximadamente son extranjeros, y un producto interno bruto de 2.900 millones de dinares de Bahrein (8.600 millones de dólares EE.UU. aproximadamente). Desde su independencia, en 1971, Bahrein ha seguido en general una política liberal de comercio e inversiones y ha integrado considerablemente su economía con la de los demás países de la región, sobre todo a través de acuerdos regionales, como el Acuerdo Económico Unificado del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG).

La variación de los precios internacionales de la energía influye enormemente en el crecimiento económico de Bahrein, por lo que el crecimiento del PIB real fue más lento en el decenio de 1990 que en el decenio anterior, alcanzando un promedio anual del 3,6 aproximadamente desde 1994. Se prevé que el crecimiento se sitúe en el 3,5 por ciento aproximadamente en el año 2000. Aunque la parte correspondiente al petróleo en el PIB ha disminuido, representa el 14 por ciento del PIB y el 64 por ciento aproximadamente de las exportaciones de mercancías. El crecimiento del PIB atribuible a sectores que no sean el del petróleo también fue moderado en el decenio de 1990, debido en parte a las bajas tasas de inversión, que disminuyeron a partir de 1992 y parecen haberse recuperado desde 1997. La inversión pública disminuyó a causa de la reducción de los gastos del Estado que tuvo lugar como resultado de los esfuerzos realizados por racionalizar el gasto fiscal. Al mismo tiempo, se redujo la inversión privada, debido probablemente a una disminución de la actividad económica, ocasionada por el bajo nivel de los precios del petróleo durante gran parte del período. El aumento de las inversiones del sector privado desde 1998 es señal de una mayor confianza en los resultados de la economía y en las reformas económicas realizadas hasta la fecha.

La dependencia de la economía de Bahrein de unos recursos petroleros relativamente modestos ha llevado al Gobierno a emprender una serie de reformas destinadas a diversificar las actividades económicas y acelerar el crecimiento de la economía para atender a las necesidades de una población que aumenta en un 3,5 por ciento al año aproximadamente. Se trata fundamentalmente de llevar a cabo una reforma fiscal para hacer frente a los déficit presupuestarios causados por el bajo nivel de los ingresos petroleros; de acelerar la privatización o la subcontratación de ciertos servicios del Estado con el sector privado; de abrir un mayor número de sectores a las inversiones del sector privado, tanto extranjeras cono nacionales; y de emprender reformas sectoriales, particularmente en la esfera de los servicios.

También se han realizado esfuerzos más concretos para resolver el problema del desempleo de los nacionales de Bahrein, que ha aumentado últimamente, alcanzando el 6 por ciento en 1998, tasa muy superior al promedio global, que es del 2 por ciento aproximadamente (e incluye a los trabajadores extranjeros). En 1989, el Gobierno estableció, con ayuda de organizaciones internacionales, un programa de "bahreinización" que consiste, entre otras cosas, en fijar objetivos cuantitativos para la contratación por las empresas de nacionales de Bahrein, aunque, según las autoridades, esos objetivos son flexibles, así como servicios de capacitación y colocación para los nacionales de Bahrein.

Marco de la política comercial y de inversiones

El Gobierno de Bahrein está dirigido conjuntamente por el Emir de Bahrein y el Gabinete. La Asamblea Nacional de Bahrein fue suspendida en sus funciones por el Emir en 1975 y sustituida en 1992 por un Consejo Consultivo, que está integrado actualmente por 40 miembros y formula observaciones sobre la mayor parte de las políticas del Gobierno antes de que se conviertan en leyes.

Las autoridades consideran que es importante que el régimen comercial y de inversiones siga siendo liberal y transparente para que Bahrein pueda mantener su crecimiento económico y su prosperidad. Así pues, aun cuando las obligaciones asumidas por Bahrein en virtud de tratados internacionales tengan precedencia sobre la legislación nacional una vez ratificados los tratados por el Emir, el Gobierno de Bahrein ha estado trabajando activamente en la revisión de las leyes comerciales y relacionadas con el comercio, para asegurarse de que la legislación nacional se ajuste a los compromisos contraídos por Bahrein en la OMC. En general, todos los textos legislativos, incluidos los que están relacionados con el comercio, se someten al Gabinete, y, una vez que el Consejo Consultivo ha formulado observaciones al respecto, deben ser aprobados por el Emir para convertirse en leyes. El Emir y el Gabinete también pueden promulgar textos legislativos por medio de decretos del Emir, decretos del Primer Ministro y decretos ministeriales, que tienen fuerza de ley. En general, la política comercial es aplicada por el Ministerio de Comercio en colaboración, cuando procede, con otros ministerios.

Bahrein es uno de los Miembros fundadores de la OMC y concede al menos el trato de la nación más favorecida (NMF) a todos los Miembros de la Organización. Bahrein ha notificado su intención de acogerse al período de transición previsto para los países en desarrollo en el marco de varios Acuerdos de la OMC, entre los que figuran el Acuerdo sobre Valoración en Aduana y el Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC). Sin embargo, no ha presentado notificaciones en varias esferas, con inclusión de las normas de origen preferenciales, la legislación relativa a los obstáculos técnicos al comercio, las medidas sanitarias y fitosanitarias y el comercio de Estado. En el marco del Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios (AGCS), Bahrein ha contraído compromisos en relación con los servicios financieros y ha firmado el Quinto Protocolo sobre los servicios financieros.

Además de tratar de incrementar su comercio, Bahrein ha recurrido cada vez más a las inversiones privadas, en particular, a las inversiones extranjeras directas, con el fin de mejorar el crecimiento económico y lograr una mayor diversificación. En general, se han autorizado las inversiones extranjeras en las actividades extraterritoriales, las industrias orientadas a la exportación o los sectores que el Gobierno desea desarrollar. Esto se aplica a las nuevas empresas industriales, en las que las inversiones extranjeras pueden alcanzar una proporción del 100 por ciento con la aprobación de la autoridad competente, así como a las inversiones en servicios relacionados con esas empresas o en empresas que funcionan como centro regional para la distribución de sus propios servicios. Desde 1999 se ha realizado otra reforma; el límite de la participación extranjera en el capital de las sociedades registradas en la Bolsa de Bahrein ha pasado del 24 al 49 por ciento (y del 49 al 100 por ciento para los nacionales de los países miembros del CCG). Además, se están realizando esfuerzos por simplificar la aprobación de los proyectos de inversiones extranjeras, proceso que suele ser engorroso porque la aprobación del registro mercantil requiere la autorización previa de varios ministerios y organismos. Sin embargo, los datos muestran que las inversiones extranjeras directas (IED) no han aumentado considerablemente en los últimos años, lo que indica tal vez que se necesitan otras reformas. Además, el enfoque adoptado por Bahrein en lo que respecta a la aprobación de las inversiones privadas en sectores en los que hay una importante participación del sector público puede desalentar las inversiones extranjeras.

Reformas comerciales relacionadas con el comercio
Aranceles

Si bien mantiene su compromiso con el proceso multilateral, Bahrein atribuye gran importancia a la liberalización del comercio a nivel regional. El arancel, que se mantuvo invariable durante gran parte del decenio de 1990, fue modificado recientemente en el marco del Acuerdo Económico Unificado del CCG, que tiene por objeto el establecimiento de una unión aduanera para el año 2005. El 1º de julio de 1998 se incrementaron del 70 al 100 por ciento los derechos aplicables a los productos del tabaco. El 1º de enero de 2000, se suprimieron los derechos de aduana aplicados a los bienes esenciales y las frutas, que eran del 5 y el 7 por ciento, respectivamente.

El promedio de los aranceles NMF efectivamente aplicados es del 7,7 por ciento. Con excepción del alcohol, los productos del tabaco y algunos productos del papel utilizados en la industria del tabaco, los derechos están comprendidos por lo general entre el 0 y el 20 por ciento; el alcohol y los productos del tabaco están sujetos a tipos del 125 por ciento y de por lo menos el 100 por ciento, respectivamente. En Bahrein se aplican derechos ad valorem al 99,6 por ciento aproximadamente de las líneas arancelarias; se aplican derechos específicos a 20 líneas arancelarias a nivel de 8 dígitos del SA, que comprenden los productos del tabaco. Según el arancel, están prohibidas las importaciones de los productos comprendidos en 11 líneas arancelarias, con inclusión de los cerdos vivos, las semillas oleaginosas, las semillas de amapola y las perlas cultivadas, y no se indica ningún tipo arancelario para estos productos. Los productos abarcados por el Programa de Protección y Ayuda a las Industrias Locales (Decreto Legislativo Nº 11 de 1985) reciben una protección arancelaria de hasta un 20 por ciento; pueden beneficiarse de esta protección las industrias que cumplen una prescripción en materia de contenido nacional (y contenido del CCG) mínimo. Entre los productos a los que se aplica actualmente esta disposición legislativa figuran productos médicos, productos del aluminio y aceites comestibles.

Aunque el arancel medio es relativamente bajo, existe una considerable progresividad arancelaria, que da lugar en general a una mayor protección de los productos acabados. Es probable que esta progresividad arancelaria sea todavía más acentuada debido a las exenciones arancelarias que se conceden a ciertas importaciones, con inclusión de las importaciones procedentes de los países miembros del CCG, a las materias primas, maquinaria y el equipo, que no se tienen en cuenta en el análisis arancelario. En algunos sectores, en particular el de los productos no metálicos (con excepción del petróleo), textiles y prendas de vestir, madera y manufacturas de madera, y otros productos manufacturados, hay una degresividad arancelaria, que da lugar a que los productos acabados reciban menos protección efectiva que los productos primarios y los bienes intermedios, lo que no permite tener una visión clara de la protección arancelaria efectiva global que se ofrece a la industria de Bahrein.

Como resultado de la Ronda Uruguay, Bahrein consolidó el 77,1 por ciento de su arancel a un tipo medio del 35,6 por ciento. La mayor parte de los aranceles están consolidados en el 35 por ciento, con excepción del alcohol y de la mayoría de los productos del tabaco, a los que se aplican tipos consolidados del 100 y el 200 por ciento, respectivamente. Dado que el tipo medio consolidado del 35,6 por ciento es muy superior al tipo medio global efectivamente aplicado, del 7,7 por ciento, el Gobierno tiene un margen considerable para aumentar los aranceles dentro de los límites de las consolidaciones, lo que es un factor de incertidumbre para los comerciantes e inversores. Los aranceles efectivamente aplicados a la mayoría de las líneas arancelarias son inferiores al tipo consolidado, pero los tipos aplicables a 18 líneas arancelarias, que comprenden principalmente el tabaco, el alcohol y los aceites comestibles, parecen exceder del tipo correspondiente que figura en la lista de consolidaciones arancelarias de Bahrein.

Medidas no arancelarias

Bahrein mantiene medidas no arancelarias en forma de prohibiciones y licencias aplicables a la importación y la exportación de un número limitado de productos, principalmente por razones de salud y de seguridad. Sin embargo, parece haber cierta divergencia entre la legislación que regula estas restricciones y la aplicación de la misma. En particular, el Manual de Aduanas contiene información según la cual está prohibido el comercio con Sudáfrica, aunque de hecho esa medida ya no se aplica; el arancel aplicado actualmente contiene prohibiciones de importación de ciertos productos, pero éstas no figuran en la lista de prohibiciones de importación que las autoridades han facilitado a la Secretaría; y la lista de importaciones y exportaciones sujetas a restricciones según el Manual de Aduanas enviado a la Secretaría es diferente de la lista de productos sujetos a restricciones facilitada por las autoridades. Otras medidas, como las prescripciones en materia de etiquetado aplicables a los huevos importados no parecen aplicarse de la misma forma a los productos importados y a los productos producidos en el país, aunque, al parecer, esto no se indica expresamente en la legislación sobre MSF que se ha facilitado. La aparente discrepancia entre la legislación y la práctica puede reducir la transparencia y previsibilidad del régimen comercial de Bahrein y dar mayores facultades discrecionales, particularmente a las aduanas.

Otras medidas que afectan al comercio

La importancia del sector público es un factor que afecta considerablemente al comercio y las inversiones. El Estado es un importante empleador para los nacionales de Bahrein y desempeña un papel predominante en sectores claves de la economía, como el petróleo, el aluminio y las telecomunicaciones, pero no se dispone de datos globales sobre el sector público. Se están realizando esfuerzos por reducir la magnitud de este sector: en el decenio de 1990 el Gobierno privatizó parcial o totalmente varias empresas estatales, en particular en el sector de los servicios. Además, algunos servicios del Estado se contratan con el sector privado, sobre todo, según parece, por motivos presupuestarios. Sin embargo, un programa de privatización más sistemático y reforzado ayudaría a incrementar la confianza de los inversores privados en la economía y a atraer inversiones extranjeras. Habida cuenta de la magnitud del sector público y del número de ramas de producción esenciales en las que existen monopolios, convendría que Bahrein adoptara una legislación específica sobre política de competencia para ocuparse de las cuestiones relacionadas con los monopolios y la competencia desleal.

El Gobierno de Bahrein ofrece ciertos incentivos, particularmente en el sector manufacturero, con el fin de atraer inversiones a ese sector. En la actualidad, estos incentivos incluyen la subvención directa de la electricidad y los alquileres, así como la prestación de otros servicios públicos, con inclusión del suministro de agua y los servicios de alcantarillado, a un precio inferior al costo económico. Según parece, se aplican pocas medidas de control de la distribución, aun cuando existen monopolios de distribución en algunos sectores, en particular el petróleo, el gas y el aluminio primario. Se aplican precios administrados a un reducido número de productos, como el petróleo, el gas, la harina y la carne.

Políticas sectoriales
Agricultura y pesca

El sector de la agricultura y la pesca es reducido y representó el 1 por ciento aproximadamente del PIB en 1998. Las limitaciones medioambientales han restringido la producción a las frutas, legumbres y hortalizas, forrajes, aves de corral, huevos y pescado. Bahrein importa la mayor parte de los productos que se consumen en el país, con inclusión de frutos comestibles, ganado, legumbres y hortalizas, productos lácteos y cereales. El sector está muy subvencionado, y el Estado facilita la mayor parte de los insumos, por ejemplo, electricidad, agua, piensos y plaguicidas, así como créditos a bajo costo o sin intereses. Sin embargo, paralelamente a los esfuerzos realizados con el fin de reducir el gasto público, las subvenciones se han reorientado recientemente para promover la conservación de los recursos hídricos y la explotación agrícola intensiva. También se han reducido las subvenciones a la pesca, que se han reorientado del suministro de equipo, instalaciones de almacenamiento y servicios de divulgación técnica a la asistencia relacionada con la infraestructura y la asistencia técnica.

Petróleo y gas natural

A pesar de que Bahrein tiene una economía relativamente diversificada, su crecimiento económico depende en gran medida de las ventas de petróleo y productos derivados del petróleo. La mayor parte del petróleo de Bahrein (casi el 79 por ciento) proviene del yacimiento submarino de Abu Saafa en Arabia Saudita; en la actualidad, Bahrein recibe toda la producción de este yacimiento, que se exporta en forma de petróleo crudo. Bahrein importa asimismo una cantidad considerable de petróleo, procedente sobre todo de Arabia Saudita; al igual que el petróleo de origen nacional, este petróleo se refina en el país y se exporta. En 1998, el petróleo y la minería representaron el 14 por ciento aproximadamente del PIB. Sin embargo, la importancia del sector ha ido disminuyendo, por lo que se están realizando esfuerzos por intensificar las actividades de exploración y diversificar más la base económica.

El Consejo Supremo del Petróleo, dirigido por el Primer Ministro, supervisa las cuestiones de política general relacionadas con el petróleo y el gas natural. Hasta enero de 2000, se encargaba de la producción y distribución de petróleo una empresa estatal, la Compañía Nacional de Petróleo de Bahrein (BANOCO). En enero de 2000, tuvo lugar la fusión de BANOCO con la Compañía Petrolera de Bahrein (BAPCO), otra empresa estatal, que tenía a su cargo la refinería de petróleo de Bahrein. La nueva empresa BAPCO se encargará de ahora en adelante de las actividades de exploración, producción de petróleo crudo y refinado y distribución y comercialización, tanto en Bahrein como en el extranjero. Se permite la inversión privada en las actividades de refinado y extracción de petróleo, en virtud de acuerdos de producción compartida con el Gobierno de Bahrein; con excepción de la empresa Chevron, que participa en actividades de exploración, no hay inversiones privadas en el sector. Con el fin de aumentar los recursos de petróleo de Bahrein, el Ministerio de Petróleo e Industria ha firmado acuerdos con empresas extranjeras para llevar a cabo actividades de exploración relacionadas con el petróleo y el gas.

El gas natural se utiliza principalmente en la industria local y con fines de reinyección. Al igual que en el caso del petróleo, BANOCO (que ahora forma parte de BAPCO) tiene el monopolio de la producción de gas, mientras que la Compañía Nacional de Gas de Bahrein (BANAGAS), propiedad del Estado, de Caltex y de la Corporación Árabe de Inversiones Petroleras (APIC) explota la planta de producción de gas licuado de Bahrein.

Los precios internos del petróleo y del gas están controlados; los precios del gas siguen siendo inferiores a los precios internacionales, a pesar de un aumento del 80 por ciento del precio de consumo en 1998. La distribución interna de productos derivados del petróleo y del gas natural sólo puede ser realizada por BANOCO (que ahora forma parte de BAPCO) y BANAGAS, respectivamente.

Manufactura

La base del sector manufacturero es, sobre todo, la producción con uso intensivo de energía, con inclusión de las industrias del aluminio, metales y productos químicos. La principal industria, que es la del aluminio, representó en 1998 el 5 por ciento aproximadamente del PIB y casi el 60 por ciento de las exportaciones de productos manufacturados. Hasta junio de 1999 se ocupaba de la producción de aluminio primario la empresa estatal Aluminium Bahrain (ALBA). La Compañía de Comercialización de Aluminio de Bahrein y de Arabia Saudita, con participación mayoritaria del Estado, se encargaba de comercializar la producción de ALBA. En junio de 1999 tuvo lugar la fusión de estas empresas; la nueva empresa se encarga actualmente de la producción y venta de aluminio primario. También existen en este sector varias empresas privadas pequeñas, que producen principalmente manufacturas de aluminio a partir de materias primas y materiales reciclados.

Se considera que el sector manufacturero tiene una importancia estratégica para el desarrollo de Bahrein, por lo que la política adoptada tiene por objeto diversificar la base industrial. Así pues, recientemente se ha reorientado esa política para promover las inversiones en las etapas avanzadas del proceso de fabricación relacionadas con las industrias existentes de uso intensivo de energía. El Gobierno también ha invertido en la creación de la infraestructura necesaria para ayudar al desarrollo de estas nuevas industrias. Además, se están realizando esfuerzos para atraer inversiones extranjeras hacia estas industrias, con la asistencia técnica de organizaciones internacionales. Los incentivos a la inversión en el sector manufacturero incluyen medidas destinadas a reducir los costos de la infraestructura, por ejemplo, terrenos gratuitos durante dos años en las zonas industriales y reducción de las tarifas de la electricidad, así como exenciones arancelarias para la importación de materias primas utilizadas como insumos en la fabricación de productos de exportación, y de maquinaria y equipo.

Servicios

Los servicios, que representaron un 77 por ciento del PIB y un 50 por ciento del empleo en 1998 son con mucho el sector económico más importante de Bahrein. Las principales actividades incluyen los servicios financieros, servicios del Estado, servicios inmobiliarios, servicios comerciales, y servicios de transporte y comunicaciones. Al igual que en el caso del sector manufacturero, el desarrollo del sector de los servicios es un elemento importante de la estrategia de diversificación de Bahrein. Los servicios financieros, especialmente las actividades bancarias extraterritoriales están muy desarrollados, y el Gobierno ha seguido realizando reformas para fortalecer todavía más este sector, que es, por lo demás, el único sector en el que Bahrein contrajo compromisos en el marco del AGCS y del Quinto Protocolo.

El sector bancario está reglamentado por el Organismo Monetario de Bahrein (OMB), al que deben dirigirse los inversores para obtener licencias para abrir bancos en el país o bancos extraterritoriales. No se aplican restricciones a la participación extranjera en el caso de los bancos extraterritoriales, mientras que en el de los bancos locales, la participación de los extranjeros en el capital total está limitada al 49 por ciento (esa participación puede elevarse al 100 por ciento cuando se trata de nacionales de los países miembros del CCG). El sector de los seguros, de cuya reglamentación y supervisión se encarga el Ministerio de Comercio, está sujeto a restricciones similares en lo que respecta a las inversiones extranjeras. Asimismo, Bahrein ha venido desarrollando su mercado de valores, que comenzó a funcionar en 1989 y, gracias a las reformas llevadas a cabo recientemente, los extranjeros pueden ser propietarios del 49 por ciento (como máximo, en el caso de los nacionales de países que no sean miembros del CCG) y del 100 por ciento (en el caso de los nacionales y las empresas de los países miembros del CCG) de las acciones de las sociedades registradas en Bolsa.

También continúa la liberalización, aunque de forma más gradual, en otros sectores de servicios, entre los que figuran las telecomunicaciones, el transporte marítimo y aéreo, y el turismo. La Compañía de Telecomunicaciones de Bahrein (BATELCO), con participación mayoritaria del Estado, suministra todos los servicios de telecomunicaciones básicas. Algunos servicios con valor añadido se han abierto recientemente a la competencia, aunque, según parece, no está previsto autorizar la competencia en las telecomunicaciones básicas. Bahrein no participó en las negociaciones sobre los servicios de telecomunicaciones básicas, pero las autoridades están examinando la posibilidad de contraer compromisos en el marco del AGCS. En el sector de los servicios de transporte aéreo, las autoridades han promovido una liberalización progresiva y ordenada. Según las autoridades, la compañía Gulf Air, que es propiedad de los Gobiernos de Qatar, Abu Dhabi y Omán, ya no tiene acceso exclusivo a algunas rutas en virtud de sus estatutos, aunque los empleados públicos han de utilizar los servicios de Gulf Air siempre que sea posible. En lo que respecta al transporte marítimo, las autoridades desean que Bahrein se convierta en un centro de distribución regional competitivo, para lo cual se está habilitando un nuevo puerto para completar la capacidad existente en las instalaciones portuarias de Mina Salman. En la actualidad están permitidas algunas actividades privadas en el puerto, en particular, la carga y descarga; sin embargo, las autoridades consideran que la mejor forma de mantener la eficacia de los servicios portuarios sería combinar la propiedad pública y privada de esos servicios. El turismo es una importante fuente de ingresos y de empleo y ha crecido de forma sostenida desde que terminó la construcción la carretera del Rey Fahd, que une Bahrein con Arabia Saudita; es la carretera que más utilizan los turistas para ir a Bahrein. El Gobierno también ha intensificado sus esfuerzos por atraer un turismo especializado, por ejemplo, actividades deportivas, conferencias y reuniones de negocios, además de alentar a los turistas a visitar los lugares históricos de Bahrein.

Políticas e interlocutores comerciales

Si bien Bahrein se ha comprometido a aplicar el sistema de la OMC, mantiene relaciones estrechas en materia de comercio e inversiones con los demás países miembros del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG). Además de no pagar derechos de aduana, los inversores de los países del CCG se benefician de condiciones preferenciales para invertir en Bahrein; se les permite una participación de hasta el 100 por ciento en algunos sectores, frente al 49 por ciento en el caso de los demás inversores extranjeros. Los vínculos entre los países miembros del CCG se reforzaron y formalizaron en el marco del Acuerdo Económico Unificado, que fue firmado en 1981, y prevé el establecimiento de una unión aduanera para el año 2005. Con miras al establecimiento de esa unión aduanera, en 1998 Bahrein incrementó a un mínimo del 100 por ciento los aranceles aplicables a los productos del tabaco, y en el 2000 suprimió los aranceles aplicados a los bienes esenciales y las frutas. Las importaciones procedentes de los países miembros del CCG están exentas del pago de derechos de aduana; también se otorga un trato preferencial a las mercancías producidas en otros países miembros del CCG, en virtud de las normas de origen preferenciales del CCG, así como a la contratación pública, y el contenido del CCG se toma en cuenta en los programas relacionados con el contenido nacional.

Asimismo, los miembros del CCG firmaron en 1997 un acuerdo con otros 12 países de la región, con miras al establecimiento de la Zona Árabe de Libre Comercio (GAFTA) para el año 2008. El acuerdo, que entró en vigor el 1º de enero de 1998, tiene por objeto reducir en un 10 por ciento al año hasta finales del 2007, los aranceles aplicables a los productos comprendidos en el acuerdo.

El CCG negocia actualmente un acuerdo de libre comercio con la Unión Europea, sobre la base del Acuerdo de Cooperación firmado por el CCG y la UE en 1998. Bahrein se beneficia de un acceso preferencial a ciertos mercados en el marco del Sistema Generalizado de Preferencias.

Perspectivas

Si bien Bahrein cuenta con una base económica relativamente diversificada, tiene que aumentar el crecimiento económico real para atender a las necesidades de una población activa cada vez mayor. Las reformas estructurales emprendidas por el Gobierno con el fin de abrir la economía y reducir la magnitud del sector público han dado algunos resultados, pues desde hace un tiempo tiende a aumentar la inversión privada. Sin embargo, la economía de Bahrein sigue dependiendo de sus modestos recursos petroleros, lo que ha quedado demostrado con la desaceleración de la actividad económica registrada desde mediados del decenio de 1990. El programa de privatización del Gobierno ha tardado en comenzar, y no se han realizado inversiones privadas, nacionales o extranjeras, en los sectores en los que la participación del sector público es importante, a pesar de que esas inversiones están permitidas en ciertas actividades. Algunos sectores importantes, como el del petróleo y el de las telecomunicaciones están cerrados en general a las inversiones privadas, mientras que en el sector de los servicios, con exclusión de los servicios financieros, la reforma ha sido fragmentaria. Por consiguiente, la aceleración e intensificación de la reforma económica es importante no sólo para el crecimiento económico sino para poder enviar una señal positiva a los inversores potenciales. La previsibilidad y transparencia del régimen de comercio e inversiones sería mayor si Bahrein cumpliera más activamente sus obligaciones de notificación de su legislación a la OMC y si consolidara un mayor número de servicios en el marco del AGCS.

  
 

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ÓRGANO DE EXAMEN DE LAS POLÍTICAS COMERCIALES
BAHRAIN
Informe del Gobierno de Bahrein — Segunda parte

I. CUESTIONES Y POLÍTICAS CENTRALES

1. Todo indica que la economía de Bahrein continuará obteniendo sólidos resultados en 2000 gracias a factores tales como la vuelta a la normalidad en la producción de petróleo crudo en el yacimiento de Abu Saafa, a la elevación de los precios mundiales del petróleo y al rigor de las políticas financieras. A pesar de la aplicación ininterrumpida de políticas prudentes que conlleva el establecimiento de una economía abierta y orientada hacia el sector privado, Bahrein aún hace frente a los problemas de aumentar el crecimiento y la diversificación de la economía así como de generar más oportunidades de empleo para sus ciudadanos.

2. Los objetivos económicos a medio plazo implican la continua diversificación de la base económica, insistiendo en las actividades de elaboración avanzada del petróleo y el aluminio, los servicios financieros, el turismo, los sectores basados en conocimientos y el fomento de la pequeña y mediana empresa. Otra meta importante consiste en la generación de más oportunidades de empleo. A fin de conseguir estos objetivos se han adoptado diversas medidas, como la de promover el sector privado, principalmente mediante el mantenimiento de un sistema económico abierto atractivo para las inversiones extranjeras directas, contar con un sector financiero bien supervisado, simplificar el entorno reglamentario, mejorar la infraestructura y replantear la función del Gobierno.

3. Hasta el momento, la estrategia de reformas ha resultado satisfactoria. Entre otras cosas, se ha manifestado en la privatización de servicios y empresas públicos, la simplificación de los trámites administrativos para la obtención de licencias por las empresas y las actividades de promoción para atraer inversiones extranjeras directas.

4. En cuanto a la creación de nuevos empleos, la estrategia descansa en cuatro pilares: aumentar la productividad invirtiendo en la capacitación de los recursos humanos a través del sistema de enseñanza y de programas de formación, ayudar a los nacionales a encontrar empleos adecuados a través de centros de colocación, animar al sector privado a que dé empleo a los nacionales y mejorar las condiciones en el lugar de trabajo.

A. SECTOR FINANCIERO

5. A pesar del pequeño tamaño de su economía, el sector financiero de Bahrein está bien diversificado. A finales de 1999 ese sistema comprendía unas 176 instituciones financieras: 19 bancos comerciales, 48 unidades bancarias extraterritoriales, 33 bancos de inversiones, 2 bancos especializados, 19 oficinas de cambio de divisas, 36 oficinas de representación, 6 entidades de corretaje de divisas y moneda y 13 centros de asesoramiento en inversiones y otros servicios financieros. La contribución del sector al PIB es de alrededor del 23 por ciento, más o menos la misma que la del sector petrolero. Los bancos son rentables, están suficientemente capitalizados y sus activos son de alta calidad. La buena gestión de los bancos de Bahrein, unida a las prudentes políticas reglamentarias y de supervisión del Organismo Monetario de Bahrein (OMB) han permitido al sector resistir la reciente inestabilidad de los mercados mundiales de las finanzas y del petróleo.

6. La transparencia del marco jurídico de Bahrein consolida la creciente función del sector en tanto que importante centro financiero de la región. El sector financiero está abierto a las inversiones extranjeras y prácticamente no impone restricciones a la propiedad del capital. El OMB ha logrado adoptar y hacer observar normas y prácticas de buena conducta internacionales en materia de contabilidad, auditoría, reglamentación cautelar y supervisión bancaria. Los recientes esfuerzos del OMB por poner a punto un marco global de reglamentación y funcionamiento para la banca islámica contribuirá más a reforzar la posición de Bahrein en tanto que centro financiero islámico de vanguardia.

7. El OMB aplica un amplio y eficaz sistema de seguimiento de instituciones financieras fuera y dentro de la sede, que en general responde a las normas que figuran en los Principios básicos de Basilea para una supervisión bancaria eficaz. A raíz de un informe del FMI sobre el cumplimiento de estos Principios, aún se está tratando de obtener mejoras en los siguientes sectores: i) una mayor independencia jurídica de las autoridades de supervisión, ii) la aportación de recursos adicionales para la supervisión financiera y iii) la definición jurídica de “actividades bancarias” y “bancos” permisibles.

8. El FMI indicó en su informe que el OMB había logrado el pleno cumplimiento de 24 de los 30 Principios básicos (y derivados) y cumplía en gran medida otros 5 (4 básicos y 1 derivado), y que estos 29 Principios abarcaban la práctica totalidad de los factores de supervisión que en sentido amplio comprenden los elementos fundamentales de un buen sistema de supervisión.

9. La Bolsa de Bahrein está debidamente provista de modernos equipos informáticos y sistemas de información. El promedio de transacciones diarias es de unas 70, y en cada transacción se intercambian por término medio unos 400 títulos. En conjunto, están registradas en ella 41 empresas, y la capitalización mercantil asciende a unos 2.700 millones de dinares de Bahrein, equivalente aproximadamente al 115 por ciento del PIB a finales de 1999. Se están haciendo esfuerzos por afianzar el papel de la Bolsa en la economía aumentando el número de empresas registradas, introduciendo nuevos instrumentos de inversión, armonizando las cotizaciones de los títulos en la región y poniendo a punto procedimientos automatizados en materia de depósitos, compensación y liquidación. En la actualidad el Gobierno está estudiando la posibilidad de abrir aún más la Bolsa a la participación extranjera, tanto en lo relativo al 100 por ciento de la propiedad de las empresas registradas como a los servicios prestados a la Bolsa.

B. POLÍTICAS FINANCIERAS

10. En el marco de una estrategia de gastos a plazo medio se están realizando esfuerzos por promover la consolidación fiscal aumentando los ingresos distintos de los petroleros y reestructurando los gastos. El objetivo final consiste en equilibrar el presupuesto para el año 2006.

11. La combinación de medidas relativas a gastos e ingresos que se están estudiando en la actualidad permitirán que el Gobierno vaya adaptándose a las presiones que se avecinan, entre ellas el recorte de gastos en el contexto de la privatización de actividades del sector público, el costo directo del régimen de jubilación anticipada propuesto y el costo de las crecientes necesidades en materia de asistencia sanitaria y educación. Además, se están limitando los gastos gracias a la actual congelación del tamaño de la función pública y la estructura relativa de salarios. No obstante, al mismo tiempo el Gobierno es consciente de que hace falta mantener la atracción del empleo en la función pública a fin de que acudan trabajadores muy calificados y preparados para no mermar la capacidad del Gobierno de desempeñar una función activa en la economía.

12. Se prevén similares tendencias favorables para la balanza de pagos a partir del año 2000. No obstante, las autoridades siguen teniendo presente que la situación exterior es vulnerable a la evolución de los precios del petróleo y del aluminio. Basándose en las previsiones de los precios en Perspectivas de la economía mundial del FMI, se espera que los precios de exportación del petróleo de Bahrein remonten inicialmente hasta los 23 dólares EE.UU. por barril antes de estabilizarse en torno a los 17,5 dólares EE.UU. por barril. Partiendo del supuesto de que se mantenga el actual acuerdo sobre el yacimiento petrolífero de Abu Saafa y que la producción del yacimiento de Awali descienda un 1 por ciento anual, se espera que los ingresos procedentes de las exportaciones del petróleo y de sus productos se eleven a unos 3.000 millones de dólares EE.UU. Se prevé que, con la aplicación continua de políticas de diversificación, las exportaciones de productos no petrolíferos aumenten en torno al 4 por ciento anual. Las actuaciones para consolidar la situación fiscal y fomentar las inversiones del sector privado orientadas a la exportación mejorarían en gran medida la posición exterior.

13. La gestión de la política monetaria sigue guiándose por el mantenimiento del vínculo de facto entre la moneda nacional y el dólar de los Estados Unidos. Unida a una supervisión prudente y eficaz del sistema financiero, esta política ha contribuido a mantener bajos la inflación y los tipos de interés en consonancia con los imperantes en los Estados Unidos.

C. TRANSPARENCIA

14. Para mantener el crecimiento sostenible es esencial atraer las inversiones extranjeras directas y fomentar el sector privado. En este contexto, la transparencia es una condición sine qua non para crear un entorno que permita aquellas inversiones.

15. Con el fin de mejorar la transparencia, se está actuando para lograr que las estadísticas sobre economía y mano de obra se publiquen en su debido momento y que el alcance de su información sea de calidad.