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La mejora del entorno económico de eslovaquia impulsa
el crecimiento y la inversión extranjera
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En
los seis últimos años, la República Eslovaca ha progresado
notablemente en su proceso de transformación en una economía de
mercado y la actividad económica ha repuntado después de que
disminuyera en el período comprendido entre 1990 y 2000. La reforma
nacional, incluida la reestructuración económica, ha mejorado las
perspectivas económicas de Eslovaquia, según se señala en un
informe de la OMC sobre las políticas y las prácticas comerciales de
la República Eslovaca.
La
reforma económica incluida la liberalización del comercio y la
inversión, cobró impulso, sobre todo después del final del decenio
de 1990. El PIB real per cápita aumentó a 3.500 dólares EE.UU. en
2000 y mejoraron los indicadores sociales. Sin embargo, el desempleo
se mantiene al elevado nivel del 20 por ciento. Según el informe, en
el que se indica que el sector privado representa actualmente más del
80 por ciento del PIB y se ha convertido en la principal fuente de
crecimiento, la pobreza rural y el desarrollo regional siguen siendo
prioridades de política esenciales.
En
1999 y 2000 el crecimiento anual del PIB de Eslovaquia disminuyó al 2
por ciento, aproximadamente. Las anteriores tasas elevadas de
crecimiento, que eran en promedio del 6 por ciento anual de 1995
a 1998, no habían podido conservarse con la acentuación de los
déficit fiscal y exterior, y se hizo más restrictiva la política
monetaria en apoyo de un tipo de cambio fijo. En 1998 surgió una
crisis monetaria al perderse confianza en la reforma eslovaca.
En
el informe se indica que en 2001 se prevé que el crecimiento del PIB
repunte, si bien las perspectivas de crecimiento dependen
estrechamente de una estabilización satisfactoria sostenida y de la
reforma estructural, así como de una evolución exterior favorable.
Recientemente han aumentado las exportaciones y repuntaron las
reservas internacionales de manera que ofrecen en 2001 una
cobertura de las importaciones de tres meses, y se prevé un aumento
adicional. La inversión extranjera ascendió al 10 por ciento del PIB
en 2000 en comparación con el 3,5 por ciento registrado en 1999.
En
ese orden de ideas, el comercio exterior es vital para la
recuperación de Eslovaquia. El crecimiento impulsado por las
exportaciones se ha visto favorecido por el mayor acceso a los insumos
importados tras la liberalización comercial. El comercio de
mercancías aumentó notablemente, del 47 por ciento del PIB en
1995 al 64 por ciento en 2000. Entre los principales interlocutores
comerciales de Eslovaquia figuran los países de la Unión Europea (UE),
que han reemplazado los países del ALCEC, especialmente la República
Checa. En 2000, la UE representaba el 59 por ciento de las
exportaciones de mercancías de Eslovaquia y el 49 por ciento de sus
importaciones. En 2000 los productos manufacturados, especialmente las
maquinarias y los equipos de transporte, representaron aproximadamente
las dos terceras partes de las exportaciones e importaciones de
Eslovaquia.
La
orientación amplia de la política comercial de Eslovaquia apunta a
una mayor liberalización. Su régimen comercial es relativamente
abierto, exceptuando el sector agropecuario que es objeto de un trato
especial. En su enfoque de la liberalización comercial se combinan
las iniciativas multilaterales, las regionales y las bilaterales.
En
el informe se señala que las reformas comercial y económica de
Eslovaquia responden fundamentalmente al objetivo de la preparación
para su adhesión a la UE en 2004. Las políticas comercial y
económica se armonizan cada vez más con las de la UE. En febrero de
2000 comenzaron las negociaciones sobre la adhesión a la UE, que
Eslovaquia pretende concluir antes del final de 2002. En 1999 se
completó en lo esencial el análisis detenido de la legislación
eslovaca y en mayo de 2001 se presentó el tercer programa nacional
para la adopción del acervo comunitario. A mediados de 2001,
19 de los 29 capítulos abiertos se habían clausurado
provisionalmente, si bien quedaban esferas sensibles pendientes, como
la agricultura. La Comisión Europea considera a Eslovaquia como una “economía
de mercado en funcionamiento” que requiere reformas macroeconómicas
y estructurales adicionales.
La
adhesión a la UE promoverá una mayor integración europea de
Eslovaquia y fomentará su desarrollo económico. Supone nuevas
oportunidades para realizar reformas económicas más completas en
relación con el comercio, las inversiones y otros ámbitos. Sin
embargo, la adhesión a la UE, así como la integración regional, no
deben hacer olvidar la liberalización multilateral, incluido el
sector agropecuario, de conformidad con los intereses económicos de
Eslovaquia. Esto reducirá al mínimo cualquier efecto de desviación
del comercio resultante de la adhesión a la UE en caso de que la
ayuda agrícola aumente, como parece probable, a los niveles
considerablemente superiores de la UE. Cualquier desviación
semejante del comercio podría socavar la eficacia económica de
Eslovaquia, sobre todo si se acentuasen las disparidades sectoriales
entre las actividades manufactureras y las agrícolas. También
podría perjudicar a terceros países y reducir los beneficios que la
liberalización comercial aporta a Eslovaquia, al reemplazar las
importaciones de los abastecedores más eficaces.
El
promedio del arancel NMF era del 6,1 por ciento en 2001, un 8 por
ciento menos que en 1995. La dispersión arancelaria también se
redujo. En 2001, los aranceles preferenciales (excluido el SGP) era en
promedio del 2 por ciento (el tipo medio aplicado a las importaciones
de la UE era el 2,4 por ciento). Desde 1995 se ha recurrido en
gran medida a la aplicación de recargos arancelarios por motivos de
balanza de pagos. La última, a partir de mediados de 1999, fue
inicialmente de un tipo del 7 por ciento, que progresivamente se
redujo al 3 por ciento; se eliminaron a partir de 2001.
Influyen
notablemente en la política agropecuaria los requisitos de adhesión
a la UE en la medida en que Eslovaquia se esfuerza por introducir
medidas compatibles con la Política Agrícola Común (PAC). El apoyo
al sector agropecuario constituye una importante prioridad
gubernamental con miras a la autosuficiencia alimentaria. La
asistencia agrícola (medida sobre la base de la EAP) se redujo
sustancialmente al 1 por ciento en 1996, antes de aumentar bruscamente
al 27 por ciento en 1998 y al 22 por ciento
en 2000, año en el cual las transferencias a los agricultores
ascendieron en total a 15.600 millones de coronas eslovacas,
principalmente financiados por los contribuyentes y los consumidores.
A
diferencia de la agricultura, la reestructuración en curso del sector
industrial de Eslovaquia se debe a la mayor competencia de las
importaciones que conlleva la liberalización del comercio. Varias
industrias, como la de los vehículos automóviles y los plásticos
primarios, han obtenido mejores resultados gracias a la inversión
extranjera y a los nuevos mercados de exportación.
En
el proceso de transición económica acelerada de Eslovaquia se
intensificaron las actividades preparatorias para su adhesión a la UE.
Esta adhesión redundará en oportunidades y beneficios renovados para
Eslovaquia y sus interlocutores comerciales.
No
obstante, Eslovaquia deberá seguir respetando un equilibrio entre los
requisitos de la adhesión a la UE y su participación en el sistema
multilateral de comercio. La mayor parte de los beneficios económicos
para Eslovaquia y sus interlocutores comerciales se derivan de los
esfuerzos de liberalización, si se potencian entre sí y si las
iniciativas regionales, como la adhesión a la UE, no debilitan la
liberalización del régimen NMF. El medio más eficaz de lograrlo
consistiría en la concesión por parte de Eslovaquia de preferencias
regionales con un criterio no discriminatorio y multilateral.
Continuar
la liberalización comercial multilateral en forma resuelta seguirá
favoreciendo los intereses económicos de Eslovaquia a largo plazo,
incluso en el período posterior a su adhesión a la UE cuando la
probabilidad de un aumento de la ayuda al sector agropecuario quizás
suscite preocupaciones en materia de distorsión del comercio. Los
interlocutores comerciales de Eslovaquia también podrían facilitar
su transición en condiciones satisfactorias ofreciéndole un acceso a
sus mercados en condiciones no discriminatorias.
Nota
para las redacciones
En
los Exámenes de las Políticas Comerciales, ejercicio prescrito en
los Acuerdos de la OMC, se examinan y evalúan a intervalos regulares
las políticas comerciales y relacionadas con el comercio de los
países Miembros. También se siguen de cerca los acontecimientos
importantes que pueden tener consecuencias para el sistema mundial de
comercio. Para cada examen se elaboran dos documentos: una exposición
de políticas que presenta el gobierno del Miembro objeto de examen, y
un informe detallado que redacta de manera independiente la
Secretaría de la OMC. Estos dos documentos son luego examinados por
el conjunto de Miembros de la OMC en el Órgano de Examen de las
Políticas Comerciales (OEPC). Esos documentos y las actas de las
reuniones del OEPC se publican poco después. Desde la entrada en
vigor del Acuerdo sobre la OMC en 1995, los informes abarcan también
las esferas de los servicios y de los aspectos de los derechos de
propiedad intelectual relacionados con el comercio.
En
lo que respecta al presente examen, el Órgano de Examen de las
Políticas Comerciales examinará el informe de la Secretaría de la
OMC y la exposición de políticas preparada por el Gobierno de la
República Eslovaca los días 21 y 23 de noviembre de 2001. El informe
de la Secretaría abarca la evolución de todos los aspectos de las
políticas comerciales de la República Eslovaca desde el último
examen, inclusive sus leyes y reglamentos internos, el marco
institucional, las políticas comerciales por medidas y la evolución
de determinados sectores.
Se
adjuntan al presente comunicado de prensa las observaciones
recapitulativas que figuran en el informe de la Secretaría y algunos
extractos de la exposición de políticas del Gobierno. Los informes
de la Secretaría y del Gobierno se pueden obtener seleccionando el
nombre del país en la
lista completa de Miembros objeto de
examen que figura en la dirección: http://www.wto.org/spanish/tratop_e/tpr_e/tp_rep_e.htm.
Estos dos documentos, el acta de los debates del OEPC y el resumen del
Presidente se publicarán oportunamente en una versión encuadernada y
podrán obtenerse en la Secretaría, Centro William Rappard, 154 rue
de Lausanne, 1211 Ginebra 21.
Desde
diciembre de 1989 se han finalizado los siguientes exámenes: Argentina
(1992 y 1999), Australia (1989, 1994 y 1998), Austria (1992), Bahrein
(2000) Bangladesh (1992 y 2000), Benin (1997), Bolivia (1993 y 1999),
Botswana (1998), Brasil (1992, 1996 y 2000), Brunei Darussalam (2001),
Burkina Faso (1998), Camerún (1995 y 2001), Canadá (1990, 1992,
1994, 1996, 1998 y 2000), Chile (1991 y 1997), Chipre (1997),
Colombia (1990 y 1996), Comunidades Europeas (1991, 1993, 1995, 1997 y
2000), Corea, Rep. de (1992, 1996 y 2000), Costa Rica (1995 y 2001),
Côte d’Ivoire (1995), Egipto (1992 y 1999), El Salvador (1996),
Estados Unidos (1989, 1992, 1994, 1996, 1999 y 2001), Fiji (1997),
Filipinas (1993 y 1999), Finlandia (1992), Gabón (2001), Ghana (1992
y 2001), Guinea (1999), Hong Kong (1990, 1994 y 1998), Hungría (1991
y 1998), India (1993 y 1998), Indonesia (1991, 1994 y 1998), Islandia
(1994 y 2000), Islas Salomón (1998), Israel (1994 y 1999), Jamaica
(1998), Japón (1990, 1992, 1995,1998 y 2000), Kenya (1993 y 2000),
Lesotho (1998), Macao (1994 y 2001), Madagascar (2001), Malasia (1993
y 1997), Malí (1998), Marruecos (1989 y 1996), Mauricio (1995 y
2001), México (1993 y 1997), Mozambique (2001), Namibia (1998),
Nicaragua (1999), Nigeria (1991 y 1998), Noruega (1991, 1996 y 2000),
Nueva Zelandia (1990 y 1996), OECO (2001), Pakistán (1995), Papua
Nueva Guinea (1999), Paraguay (1997), Perú (1994 y 2000), Polonia
(1993 y 2000), República Checa (1996 y 2001), República Dominicana
(1996), República Eslovaca (1995 y 2001), Rumania (1992 y 1999),
Senegal (1994), Singapur (1992, 1996 y 2000), Sri Lanka (1995),
Sudáfrica (1993 y 1998), Suecia (1990 y 1994), Suiza (1991, 1996 y
2000 (junto con Liechtenstein)), Swazilandia (1998), Tailandia (1991,
1995 y 1999), Tanzanía (2000), Togo (1999), Trinidad y Tabago (1998),
Túnez (1994), Turquía (1994 y 1998), Uganda (1995), Uruguay (1992 y
1998), Venezuela (1996), Zambia (1996) y Zimbabwe (1994).
Informe
de la Secretaría Volver
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ÓRGANO
DE EXAMEN DE LAS POLÍTICAS COMERCIALES
REPÚBLICA ESLOVACA
Informe de la Secretaría Observaciones
recapitulativas
Desde
el examen anterior de sus políticas comerciales, en 1995, la
República Eslovaca ha progresado notablemente en su proceso de
transformación en una economía de mercado. La reforma económica
incluida la liberalización del comercio y la inversión, cobró
impulso, sobre todo después del final del decenio de 1990. El PIB
real per cápita aumentó a 3.500 dólares EE.UU. en 2000 y mejoraron
los indicadores sociales. Sin embargo, el desempleo se mantiene al
elevado nivel del 20 por ciento. Siguen siendo prioridades de
política esenciales la pobreza rural y el desarrollo regional.
La
restauración del equilibrio macroeconómico también ha contribuido
al reciente desarrollo de Eslovaquia. La reforma nacional, incluida la
reestructuración económica, ha mejorado las perspectivas económicas
de Eslovaquia. El sector privado representa actualmente más del 80
por ciento del PIB y se ha convertido en la principal fuente de
crecimiento.
En
1999 y 2000 el crecimiento anual del PIB de Eslovaquia disminuyó al 2
por ciento, aproximadamente. Las anteriores tasas elevadas de
crecimiento, que eran en promedio del 6 por ciento anual de 1995
a 1998, no habían podido conservarse con la acentuación de los
déficit fiscal y exterior, y se hizo más restrictiva la política
monetaria en apoyo de un tipo de cambio fijo. En 1998 surgió una
crisis monetaria al perderse confianza en la reforma eslovaca, debido
en parte a la crisis financiera de Rusia.
A
fines de 1998, las autoridades eslovacas tomaron la iniciativa de
adoptar un sistema de tipo de cambio flotante, políticas fiscales
más estrictas y volver a hacer hincapié en la reforma económica. La
posición presupuestaria es aún frágil, y en 2001 se prevé un
déficit del orden del 3,9 por ciento. La actual política monetaria
apunta directamente a la inflación cuyo nivel según se prevé
descenderá al 6,9 por ciento en 2001, comparado con el 12
por ciento en 2000.
La
recuperación económica de Eslovaquia parece promisoria. Se prevé
que en 2001 el crecimiento del PIB supere el 3 por ciento, y después
aumente a un ritmo entre el 4 y el 5 por ciento anual. En consonancia
con el mejoramiento del contexto económico ha aumentado notablemente
la inversión extranjera. También han aumentado las exportaciones y
repuntaron las reservas internacionales de manera que ofrecen
en 2001 una cobertura de las importaciones de tres meses, y se
prevé un aumento adicional. Sin embargo, las perspectivas de
crecimiento dependen estrechamente de una estabilización
satisfactoria sostenida y de la reforma estructural, así como de una
evolución exterior favorable.
El
comercio exterior es vital para la recuperación de Eslovaquia. El
crecimiento impulsado por las exportaciones se ha visto favorecido por
el mayor acceso a los insumos importados tras la liberalización
comercial. El comercio de mercancías aumentó notablemente, del 47
por ciento del PIB en 1995 al 64 por ciento en 2000. Entre los
principales interlocutores comerciales de Eslovaquia figuran los
países de la Unión Europea (UE), que han reemplazado los países del
ALCEC, especialmente la República Checa. En 2000, la UE representaba
el 59 por ciento de las exportaciones de mercancías de Eslovaquia y
el 49 por ciento de sus importaciones. En 2000 los productos
manufacturados, especialmente las maquinarias y los equipos de
transporte representaron aproximadamente las dos terceras partes de
las exportaciones e importaciones de Eslovaquia.
La
orientación amplia de la política comercial de Eslovaquia apunta a
una mayor liberalización. Su régimen comercial es relativamente
abierto, exceptuando el sector agropecuario que es objeto de un trato
especial. En su enfoque de la liberalización comercial se combinan
las iniciativas multilaterales, las regionales y las bilaterales.
Eslovaquia
es un Miembro fundador de la OMC, y observador en el Acuerdo
Plurilateral de Contratación Pública. Eslovaquia concede al menos un
trato NMF a todos los Miembros de la OMC y a otros países con los que
ha concluido acuerdos bilaterales que estipulan tal trato. Todos los
aranceles están consolidados, prácticamente todos al tipo aplicado,
lo cual confiere mayor previsibilidad al régimen comercial. Durante
el período examinado, Eslovaquia ha seguido contrayendo obligaciones
en el marco multilateral. Los aranceles sobre los productos abarcados
en el Acuerdo sobre Tecnología de la Información (ATI) se
suprimirán en 2002 a más tardar. Eslovaquia también ha de suprimir
los aranceles (más de cinco años a partir de 2000) sobre los
productos comprendidos en la Iniciativa para los Productos
Farmacéuticos. Amplió sus compromisos iniciales en el marco del AGCS
mediante su participación en las negociaciones celebradas en la OMC
en 1997 sobre las telecomunicaciones básicas y los servicios
financieros. Eslovaquia ha notificado con regularidad a la OMC la
evolución de su política comercial.
Las
reformas comercial y económica de Eslovaquia responden
fundamentalmente al objetivo de la preparación para su adhesión a la
UE en 2004. Las políticas comercial y económica se armonizan cada
vez más con las de la UE. En febrero de 2000 comenzaron las
negociaciones sobre la adhesión a la UE, que Eslovaquia pretende
concluir antes del final de 2002. En 1999 se completó en lo esencial
el análisis detenido de la legislación eslovaca y en mayo de 2001 se
presentó el tercer programa nacional para la adopción del acervo
comunitario. A mediados de 2001, 19 de los 29 capítulos
abiertos se habían clausurado provisionalmente, si bien quedaban
esferas sensibles pendientes, como la agricultura. La Comisión
Europea considera a Eslovaquia como una “economía de mercado en
funcionamiento” que requiere reformas macroeconómicas y
estructurales adicionales.
La
liberalización a nivel regional ha estado marcada en forma creciente
por las iniciativas comerciales de Eslovaquia. Las reducciones de
aranceles preferenciales en los acuerdos regionales han superado las
reducciones multilaterales. Los productos industriales de la UE se
benefician de una exención de derechos y se concede un acceso
preferencial a los productos agrícolas. La unión aduanera de
Eslovaquia con la República Checa prevé el libre comercio, sujeto a
algunas excepciones con respecto a productos alimenticios. Eslovaquia
también concluyó un acuerdo de libre comercio con los Estados
miembros de la AELC, y otras partes del ALCEC, así como acuerdos
bilaterales con los Estados Bálticos, Israel y Turquía. Eslovaquia
prevé que será necesario adoptar los acuerdos preferenciales de la
UE en el momento de la adhesión.
En
2000 los derechos preferenciales eran en promedio una tercera parte de
los niveles NMF de Eslovaquia. Los tipos preferenciales difieren en
función de los productos y de los interlocutores comerciales. Sólo
una parte pequeña, cada vez más reducida, de las importaciones
eslovacas (el 26 por ciento en 2000) proceden exclusivamente
de fuentes no preferenciales.
La
adhesión a la UE promoverá una mayor integración europea de
Eslovaquia y fomentará su desarrollo económico. Supone nuevas
oportunidades para realizar reformas económicas más completas en
relación con el comercio, las inversiones y otros ámbitos. Sin
embargo, la adhesión a la UE, así como la integración regional, no
deben hacer olvidar la liberalización multilateral, incluido el
sector agropecuario, de conformidad con los intereses económicos de
Eslovaquia. Esto reducirá al mínimo cualquier efecto de desviación
del comercio resultante de la adhesión a la UE en caso de que la
ayuda agrícola aumente, como parece probable, a los niveles
considerablemente superiores de la UE. Cualquier desviación
semejante del comercio podría socavar la eficacia económica de
Eslovaquia, sobre todo si se acentuasen las disparidades sectoriales
entre las actividades manufactureras y las agrícolas. También
podría perjudicar a terceros países y reducir los beneficios que la
liberalización comercial aporta a Eslovaquia, al reemplazar las
importaciones de los abastecedores más eficaces.
El
SGP de Eslovaquia para los países en desarrollo excluye a numerosos
productos “sensibles”, como fertilizantes, tapices y la mayor
parte del calzado, que equivalen a más de la mitad de las partidas
arancelarias. Se aplican márgenes de preferencia reducidos (50 por
ciento) a productos “menos sensibles”, que comprenden un 29 por
ciento más de partidas arancelarias. Todas las importaciones
procedentes de países menos adelantados están exentas de derechos.
En promedio, los aranceles SGP suelen ser muy superiores a los
derechos preferenciales concedidos a sus interlocutores comerciales
regionales. Eslovaquia se propone adoptar el SGP de la UE antes de la
adhesión.
La
inversión extranjera aumentó bruscamente en 2000 al 10 por ciento
del PIB (el 3,5 por ciento en 1999). En su calidad de miembro de la
OCDE, Eslovaquia concede, con escasas excepciones y disposiciones
transitorias, el mismo trato a los inversores extranjeros que a los
nacionales. Sólo son objeto de restricción las sucursales
extranjeras en el sector de la energía. No se aplican procedimientos
de selección ni límites relativos a los capitales extranjeros, salvo
en algunos ámbitos del sector de los servicios, como el transporte
aéreo. Eslovaquia ha otorgado un número cada vez mayor de incentivos,
como exoneraciones temporales de impuestos, para atraer a las
inversiones extranjeras directas. Las últimas modificaciones se
aprobaron en mayo de 2001. No se sabe con certeza si los
beneficios resultantes de esos incentivos serán superiores a sus
costos.
El
promedio del arancel NMF era del 6,1 por ciento en 2001, un 8 por
ciento menos que en 1995. La dispersión arancelaria también se
redujo. En 2001, los aranceles preferenciales (excluido el SGP) era en
promedio del 2 por ciento (el tipo medio aplicado a las importaciones
de la UE era el 2,4 por ciento). Desde 1995 se ha recurrido en
gran medida a la aplicación de recargos arancelarios por motivos de
balanza de pagos. La última, a partir de mediados de 1999, fue
inicialmente de un tipo del 7 por ciento, que progresivamente se
redujo al 3 por ciento; se eliminaron a partir de 2001. Los impuestos
indirectos no ejercen una discriminación contra las importaciones.
Existe
una progresión arancelaria considerable, sobre todo con respecto a “los
alimentos, las bebidas y el tabaco” y “los textiles y el vestido”,
y se aplican pocos aranceles relativamente elevados que superen el 100
por ciento a los productos alimenticios. La mayoría de los productos
agrícolas están protegidos por aranceles relativamente altos. El
arancel NMF medio sobre esos productos era el 13 por ciento, alrededor
del triple del arancel aplicado a los productos no agrícolas (definiciones
de la OMC).
Todos
los aranceles son ad valorem. Sin embargo, la transparencia
arancelaria resulta vulnerada por las exenciones de derechos, los
tipos estacionales más elevados aplicados a algunas flores, frutas y
algunos productos hortícolas, así como la existencia de muchos tipos
diferentes, que a menudo suponen derechos con fracciones.
La
nueva Ley de Aduanas de 2001 que armoniza los procedimientos aduaneros
de Eslovaquia con los de la UE, ha aumentado la eficacia aduanera,
mediante una mayor automatización, gracias al sistema SIDUNEA y a la
introducción de un sistema global para el control del análisis de
riesgo.
Son
relativamente pocos los obstáculos no arancelarios formales aún
vigentes. Sólo hay contingentes de importación con respecto a
algunos productos, como el calzado (importado de China) y el azúcar,
incluidos los procedentes de la República Checa, hasta el final de
2002. Se prevé la eliminación al final del año 2001 de los
contingentes sobre la cerveza y las bebidas no alcohólicas. También
se suprimieron los contingentes para el carbón, los combustibles y
otros productos. Se redujo el alcance de las licencias automáticas de
importación a algunos productos con fines estadísticos y de
supervisión, tales como los productos alimenticios y los productos
del tabaco, o por motivos de seguridad, como en el caso de los
explosivos y las armas de fuego. Está prohibida la importación de
autos de más de 10 años, por razones sanitarias y ambientales.
Los
contingentes arancelarios se aplican a numerosas mercancías, sobre
todo los alimentos, las bebidas y el tabaco. Se aplicaron contingentes
arancelarios NMF globales, sobre la base del orden de presentación de
las solicitudes, a 24 categorías de productos agrícolas para
proporcionar acceso mínimo y actual a los mercados tras la
conversión de medidas no arancelarias en aranceles. Se aplican tipos
elevados dentro del contingente y fuera del contingente a numerosos
productos, que alcanzan hasta el 70 y el 125 por ciento,
respectivamente. Muchos contingentes están considerablemente
subutilizados. El promedio de las tasas de utilización se redujo del
45 por ciento en 1998 al 34 por ciento en 2000. Los contingentes
arancelarios temporales NMF con tipos nulos dentro del contingente
también se aplican a productos considerados escasos. En los acuerdos
de comercio regionales existen contingentes arancelarios
preferenciales. Los contingentes arancelarios NMF agrícolas incluyen
importaciones de contingentes preferenciales para los mismos productos.
Numerosos
productos agrícolas “sensibles” de la República Checa son objeto
de una supervisión conjunta en el marco de los acuerdos de uniones
aduaneras. También existen acuerdos voluntarios de limitación
relativos a los productos alimenticios entre las respectivas
asociaciones de productores.
Eslovaquia
procede a la armonización de las normas, los reglamentos técnicos y
los procedimientos de evaluación de la conformidad, principalmente
con la UE. Los procesos de prueba y normalización han sido
simplificados. Desde 2001, las normas de Eslovaquia son de aplicación
voluntaria, a menos que en un reglamento técnico se especifique lo
contrario. Al final de mayo de 2001 habían 23.199 normas; el 62
por ciento nacionales; el 27 por ciento, europeas, y el resto
internacionales, sobre todo de la ISO y el CEI. Para el año 2002
Eslovaquia se propone armonizar el 80 por ciento de sus normas con las
normas europeas. Los requisitos establecidos por la UE se aplican
cuando difieren de las normas internacionales. Se ha introducido la
autodeclaración de la certificación por los fabricantes e
importadores. Existen varios acuerdos de reconocimiento mutuo,
inclusive con la República Checa y Polonia y entre miembros del ALCEC.
Eslovaquia
mantiene reglamentos estrictos en materia de cuarentena y otros
reglamentos sobre cuestiones sanitarias y fitosanitarias que afectan a
las importaciones de alimentos. Por ejemplo, las importaciones de
papas y frutas, como las manzanas y las peras, están sujetas a una
vigilancia estrecha, basada en evaluaciones del riesgo de plagas.
Están prohibidas las importaciones de organismos genéticamente
modificados (OGM) y de carne tratada con hormonas de crecimiento.
Eslovaquia
refuerza su legislación en materia de competencia en consonancia con
las orientaciones de la UE y da mayor independencia a la Oficina
Antimonopolio. Están prohibidos los acuerdos anticompetencia, como
los relativos a la fijación de precios, por tratarse del abuso de una
posición dominante en el mercado por parte de proveedores no sujetos
a una competencia “sustancial”. Están prohibidas las fusiones que
creen o refuercen la posición dominante de una empresa en el mercado
susceptible de reducir la competencia.
En
2000 se estableció la Oficina de Ayuda Estatal para supervisar y
controlar la ayuda proporcionada por el Estado a la industria
manufacturera. Está prohibida la ayuda estatal que restrinja la
competencia, a reserva de excepciones sectoriales —industria
siderúrgica, astilleros, industria automotriz, fabricación de fibras
artificiales e industrias mineras— en que se admite la ayuda con
fines específicos, como la reestructuración industrial, dentro de
límites establecidos. La Oficina estimó la ayuda estatal en una
cuantía de 15.200 millones de coronas eslovacas en 1999 (en aumento
con respecto a los 6.800 millones de coronas eslovacas,
en 1998). Los principales sectores beneficiarios eran el
transporte y las comunicaciones.
A
mediados de 1997 se adoptó la legislación relativa a las medidas
antidumping y compensatorias, administradas por los Ministerios de
Finanzas y Economía, respectivamente. Por el momento no se han tomado
medidas. Cada Ministerio debe solicitar la opinión de la Oficina
Antimonopolio acerca de los efectos en la competencia de las medidas
correspondientes. De esa forma se reconocen explícitamente los
efectos anticompetitivos de las medidas antidumping y compensatorias,
lo cual puede contribuir a limitar el uso indebido de las mismas. No
obstante, no se conoce con precisión el papel que cumple exactamente
la Oficina con respecto a esas cuestiones.
En
dos oportunidades se ha recurrido a la legislación en materia de
salvaguardias, también introducida en 1997 y administrada por el
Ministerio de Economía. Los aranceles adicionales aplicados a la
carne de cerdo importada, en mayo de 1999, se eliminaron al vencer el
plazo previsto de 200 días. Se aplica al azúcar un contingente de
cuatro años. Aunque la Oficina Antimonopolio debe emitir una opinión
al Ministerio, es ambigua su función precisa. De 17 solicitudes, 10
se referían a productos industriales. No se tomaron medidas de
salvaguardia aplicadas a productos industriales, ni siquiera para los
productos laminados planos de hierro o acero procedentes de Rusia y de
Ucrania para los que la Oficina recomendaba derechos adicionales.
En
2000 se estableció una Oficina de Contratación Pública
independiente para administrar y supervisar la contratación pública,
reforzando así la transparencia. No se aplican preferencias relativas
a los precios a los proveedores nacionales. La legislación estipula
métodos relativos a las licitaciones. En 2000, el 46 por ciento de
los contratos públicos se adjudicaron mediante licitación pública.
Se pueden apelar inclusive las empresas extranjeras, las decisiones en
materia de contratación pública ante la Oficina y los tribunales.
Eslovaquia
tiene una legislación muy amplia de protección de los derechos de
propiedad intelectual. Asimismo es parte de todos los principales
acuerdos multilaterales conexos. Recientemente ratificó los tratados
de la OMPI sobre la protección relativa a Internet y adhirió al
Tratado sobre el Derecho de Patentes. La nueva legislación de derecho
de autor, en vigor desde agosto de 2000, cumplirá los requisitos de
la UE y proporcionará una protección adicional a la tecnología
digital y a las bases de datos. No están restringidas las
importaciones paralelas.
Están
protegidas las patentes, los dibujos y modelos industriales y los
modelos de utilidad. A partir del final del año 2001 entrará en
vigor una nueva legislación. Las topografías de semiconductores
están protegidas por una legislación especial, en vigor desde junio
de 2000. A partir de 2002 se dispondrá de la legislación revisada en
materia de marcas de fábrica o de comercio. De 2003 en adelante
se ha previsto disponer de una protección reforzada de las
indicaciones geográficas, incluida la protección de las bebidas
alcohólicas. Las facultades ampliadas de que han sido dotadas las
aduanas para confiscar y destruir las importaciones ilegales han
reforzado la observancia, que algunos interlocutores comerciales
consideraban insuficiente.
Eslovaquia
no aplica impuestos, gravámenes u otros derechos a sus exportaciones.
Mantiene contingentes de exportación principalmente sobre los
productos agropecuarios y de hierro y acero a fin de estabilizar el
mercado interno. Las licencias de exportación automática se aplican
con efectos estadísticos y de supervisión a determinados productos,
como el cuero en bruto y los productos farmacéuticos.
Las
subvenciones a la exportación, sobre todo de productos lácteos y
malta, ascendieron en total a 535 millones de coronas eslovacas en
2000, comparado con 491 millones de coronas eslovacas en 1999.
Los compromisos multilaterales contraídos por Eslovaquia en materia
de subvenciones a la exportación sólo establecen restricciones
limitadas para su utilización. En 2000, las subvenciones
abonadas representaron el 65 por ciento de los niveles de los
compromisos contraídos.
Los
exportadores se beneficiaron de financiación, seguros y garantías
proporcionados por el Banco Estatal Eximbank, de conformidad con las
normas de la OCDE. También se ayuda a las exportaciones de productos
agrícolas, como las frutas y los productos hortícolas mediante “préstamos
verdes” en condiciones favorables. Existen varios programas para
contribuir a la promoción y comercialización de las exportaciones.
Los exportadores pueden beneficiarse de programas de suspensión de
aranceles y reembolso de derechos, así como de seis zonas francas.
Influyen
notablemente en la política agropecuaria los requisitos de adhesión
a la UE en la medida en que Eslovaquia se esfuerza por introducir
medidas compatibles con la Política Agrícola Común (PAC). El apoyo
al sector agropecuario constituye una importante prioridad
gubernamental con miras a la autosuficiencia alimentaria. La
asistencia agrícola (medida sobre la base de la EAP) se redujo
sustancialmente al 1 por ciento en 1996, antes de aumentar bruscamente
al 27 por ciento en 1998 y al 22 por ciento
en 2000, año en el cual las transferencias a los agricultores
ascendieron en total a 15.600 millones de coronas eslovacas,
principalmente financiados por los contribuyentes y los consumidores.
La
ayuda a las explotaciones agrícolas adopta cada vez más
frecuentemente la forma de pagos de apoyo directo (alrededor del 90
por ciento en 2000), sobre todo en relación con los insumos, la
extensión de las superficies cultivadas o dedicadas a la ganadería,
o los ingresos de las explotaciones agrícolas. Si bien Eslovaquia ha
alcanzado los niveles de ayuda interna objeto de compromiso, su
asistencia agrícola conforme a la Estimación de la ayuda (EAP) —conforme
a la OCDE— supera con creces los niveles de la MGA.
Las
formas de ayudas a las explotaciones agrícolas consisten en aranceles,
sostenimiento de precios, medidas de regulación de la oferta,
créditos y subvenciones para insumos, así como desembolsos directos,
incluidas subvenciones a la exportación. Los productos que reciben
ayuda comprenden el azúcar, los productos lácteos, las aves de
corral y la carne de cerdo. El Gobierno considera que la agricultura
debe estar plenamente integrada en la PAC de la UE con niveles de
ayuda similares. Sin embargo, una ayuda agrícola más sustancial
podría socavar la eficiencia económica al acentuar las disparidades
de la estructura de la ayuda nacional. También podría aumentar los
excedentes agrícolas de Eslovaquia, así como las exportaciones
subvencionadas.
A
diferencia de la agricultura, la reestructuración en curso del sector
industrial de Eslovaquia se debe a la mayor competencia de las
importaciones que conlleva la liberalización del comercio. Varias
industrias, como la de los vehículos automóviles y los plásticos
primarios, han obtenido mejores resultados gracias a la inversión
extranjera y a los nuevos mercados de exportación.
La
privatización sigue siendo un objetivo de política clave con miras a
que la economía sea más competitiva, incluidos los servicios
esenciales. Desde 1999 se ha revitalizado el programa de
privatización y se le ha dado una mayor transparencia. Los monopolios
naturales (o estratégicos) de propiedad estatal ya no quedan
excluidos de la privatización, con excepción de los servicios de
correo, los ferrocarriles, la silvicultura y el suministro de agua.
Los límites máximos de la propiedad privada se aplican a unas pocas
empresas públicas, tales como el 34 por ciento en el sector de
telecomunicaciones, bancos y los mercados de seguro. Las instituciones
endebles, los reglamentos comerciales y la gestión empresarial
deficientes, han representado un obstáculo para la reestructuración,
al igual que las privatizaciones no comerciales objeto de una
interferencia política. En la actualidad una mejor legislación
comercial, incluida la reglamentación revisada en materia de quiebras
y de valores, facilitan una reestructuración más eficaz de las
empresas, aunque los tribunales comerciales sigan afectados por una
sobrecarga de trabajo.
Los
sectores prioritarios para la privatización han incluido los
servicios financieros y las telecomunicaciones y los servicios
públicos esenciales, como la electricidad y el gas. Se ha
reestructurado el sector bancario, inclusive mediante inyecciones de
capital por una cuantía de 18.900 millones de coronas eslovacas
a los tres principales bancos públicos y una reducción por el Estado
de los créditos improductivos por un total de 105.000 millones
de coronas eslovacas. La privatización de estos bancos se completará
antes del final de 2001. Se ha reforzado la supervisión bancaria
a cargo del Banco Nacional, al igual que la coherencia de las normas
en la materia.
Desde
abril de 2000 se autorizan a los bancos extranjeros y las sucursales
de compañías de seguros. Se prevé la privatización de la
compañía de seguros del Estado. A partir de 2002 se suprimirá el
monopolio del seguro obligatorio para terceros de los vehículos
automóviles. Desde abril de 2000 las nuevas compañías de seguros ya
no pueden ofrecer al mismo tiempo pólizas de seguros de vida y de
otros tipos de seguros.
Se
establecen servicios públicos de reglamentación en las esferas
esenciales del sector de los servicios para facilitar la
privatización y preservar la competencia. Recientemente se vendió el
51 por ciento de Slovakia Telecom a capitales extranjeros, y en julio
de 2000 se creó un nuevo organismo de reglamentación independiente,
la Oficina de Telecomunicaciones. A partir de 2003 se prevé una más
amplia liberalización del sector, una vez terminado el monopolio
estatal sobre las telecomunicaciones básicas que utiliza la red
pública fija. La Ley de Telecomunicaciones de 2000 prevé la
admisión de operadores con licencia a partir de 2003 que dispondrán
de un acceso no discriminatorio a la red pública dentro de un plazo
razonable a un precio basado en costos justificados. También se
establecen servicios universales.
Se
procede asimismo a la reforma del sector del transporte. Se pone fin a
las subvenciones de los autobuses para trayectos de más de 100
kilómetros. En 2001 la empresa nacional de ferrocarriles, altamente
endeudada se convertirá, será reestructurada y transformada, en dos
empresas. En 2005 se privatizarán los servicios de flete y pasajeros.
Las subvenciones para el tráfico de pasajeros progresivamente se
reducirán y racionalizarán con respecto a los itinerarios que
arrojan pérdidas. En enero de 1999 se abandonó la política que
preconizaba el establecimiento de una compañía aérea nacional
pública. En Eslovaquia se aplican los derechos de cabotaje, con
carácter recíproco, a los servicios de transporte marítimo.
En
el proceso de transición económica acelerada de Eslovaquia se
intensificaron las actividades preparatorias para su adhesión a la UE.
Esta adhesión redundará en oportunidades y beneficios renovados para
Eslovaquia y sus interlocutores comerciales.
No
obstante, Eslovaquia deberá seguir respetando un equilibrio entre los
requisitos de la adhesión a la UE y su participación en el sistema
multilateral de comercio. La mayor parte de los beneficios económicos
para Eslovaquia y sus interlocutores comerciales se derivan de los
esfuerzos de liberalización, si se potencian entre sí y si las
iniciativas regionales, como la adhesión a la UE, no debilitan la
liberalización del régimen NMF. El medio más eficaz de lograrlo
consistiría en la concesión por parte de Eslovaquia de preferencias
regionales con un criterio no discriminatorio y multilateral.
Continuar
la liberalización comercial multilateral en forma resuelta seguirá
favoreciendo los intereses económicos de Eslovaquia a largo plazo,
incluso en el período posterior a su adhesión a la UE cuando la
probabilidad de un aumento de la ayuda al sector agropecuario quizás
suscite preocupaciones en materia de distorsión del comercio. Los
interlocutores comerciales de Eslovaquia también podrían facilitar
su transición en condiciones satisfactorias ofreciéndole un acceso a
sus mercados en condiciones no discriminatorias.
Informe
del Gobierno Volver
al principio
ÓRGANO
DE EXAMEN DE LAS POLÍTICAS COMERCIALES
REPÚBLICA ESLOVACA
Informe del Gobierno Parte II
Evolución
del comercio exterior y las corrientes de inversiones
El
comercio exterior eslovaco ha pasado por diversas fases de desarrollo.
En un primer momento se caracterizó por el proceso de transición
económica, la desintegración y el hundimiento de los mercados de
Europa Oriental, y la recesión general de la economía mundial.
Posteriormente, la economía y el comercio exterior eslovaco mostraron
un crecimiento dinámico que provocó, sin embargo, el aumento de los
desequilibrios macroeconómicos y agravó significativamente el
déficit comercial.
El
déficit comercial ya empezó a vislumbrarse a finales de 1995 y se
mostró abiertamente en el período 1996-1998, en el que el déficit
de la balanza de pagos por cuenta corriente se situó, en promedio, en
el 9,4 por ciento del PIB. Esta situación ejerció una presión sobre
la moneda del país que culminó en una forzosa modificación del
régimen cambiario y el consiguiente debilitamiento del tipo de cambio
de la corona eslovaca, que supuso una devaluación de facto en octubre
de 1998. Como consecuencia, se sustituyó el tipo de cambio nominal
fijo de la corona eslovaca frente a la cesta de monedas dentro de la
banda de fluctuación por un régimen de cambio flotante.
El
Gobierno de la República Eslovaca, con objeto de lograr la
estabilidad macroeconómica, estabilizar el tipo de cambio de la
moneda eslovaca y establecer las condiciones para el desarrollo de la
microesfera, comenzó a aplicar un conjunto de medidas encaminadas
principalmente a reducir el déficit de la balanza comercial y por
cuenta corriente y el déficit público. La aplicación de esas
medidas hizo que el déficit del comercio exterior de bienes y
servicios se redujera al 34,8 por ciento del nivel registrado en 1998.
Esa misma tendencia continuó en el año 2000. A esto siguió una
reducción significativa del déficit de la balanza de pagos por
cuenta corriente. La causa principal de esta evolución favorable fue
el rápido crecimiento de las exportaciones de mercancías, que en
2000 alcanzaron casi el 30 por ciento.
Durante
el período de 1996 a 2000, las exportaciones crecieron en promedio un
16,8 por ciento anual y las importaciones un 21,4 por ciento. Ese
incremento se debió principalmente a la aplicación del Acuerdo de
Asociación con la UE y el Acuerdo de Libre Comercio de Europa Central
(ALCEC). Casi el 80 por ciento de las importaciones y más del 90 por
ciento de las exportaciones realizadas en 2000 tuvieron como origen o
destino esos territorios. Durante ese período aumentó la
participación de las exportaciones eslovacas en el mercado de la UE,
y en 2000 se situó en el 59,07 por ciento.
Con
objeto de mejorar la calidad del entorno empresarial y eliminar los
obstáculos a la inversión en el año 2000, el Gobierno adoptó un
documento titulado “Mejora del marco jurídico, reglamentario y
fiscal para la promoción del comercio y las inversiones”. El
Gobierno adoptó también otras medidas para establecer la condición
de los principales inversores extranjeros, los beneficios fiscales,
las contribuciones a los empleos de reciente creación, y los
incentivos para las nuevas entidades y para la creación de zonas y
parques industriales.
Una
de las principales razones de la lenta reestructuración experimentada
por la economía eslovaca durante muchos años ha sido la escasa
entrada de IED, muy inferior a la de los países vecinos. Esta
tendencia se invirtió mediante la adopción de una Estrategia para
favorecer la entrada de IED en la República Eslovaca, cuyo resultado
fue el aumento de la IED durante 2000, con un volumen de inversiones
superior al volumen total registrado en el período 1996-1999. El
aumento de la IED es sumamente importante para lograr la reactivación
de la economía eslovaca y su desarrollo y crecimiento sostenibles a
largo plazo. El Organismo eslovaco para el fomento de las inversiones
y el comercio (SARIO, a.s.) se encarga de aplicar la estrategia para
favorecer la entrada de IED en la República Eslovaca.
El
fomento de las inversiones extranjeras está estrechamente vinculado
con el fomento de las exportaciones, del que se encargaba el Fondo
para el fomento del comercio exterior creado en virtud de la Ley Nº
379/1996 Coll.1. El Fondo cumplió esa función hasta finales de 2000.
En 2001 se transformó y cedió sus actividades al SARIO, cuyos
principales participantes son la Oficina del Gobierno de la República
Eslovaca, el Ministerio de Economía de la República Eslovaca y el
Ministerio de Finanzas de la República Eslovaca.
La
entrada de capitales extranjeros, especialmente su significativo
aumento en los últimos años, ha repercutido positivamente en la
economía eslovaca y ha intensificado considerablemente el comercio
exterior. Las relaciones entre las empresas de participación
extranjera y la industria nacional han contribuido a aumentar los
resultados de las exportaciones.
En
cuanto a la estructura de la entrada de capital extranjero en la
República Eslovaca, la tendencia continuada es positiva ya que la IED
ocupa principalmente una posición dominante (76,9 por ciento)
frente a los créditos financieros, que prevalecieron durante el
período 1996-1998 (80 por ciento de los recursos totales a medio
y largo plazo).
Desde
el punto de vista de la afluencia de IED, es muy importante la
participación de inversores extranjeros en grandes empresas (Slovak
Telecom, VSŽ Košice y Slovnaft). La economía eslovaca sigue
careciendo de inversores extranjeros estratégicos en sectores más
tecnológicos de la industria de transformación que contribuyan a la
transferencia de nueva tecnología, el aumento de la productividad y
la expansión de las redes de venta.
Resulta
fundamental que las pequeñas y medianas empresas eslovacas sigan
desarrollándose. El Banco eslovaco de garantía y desarrollo y el
Organismo nacional para el desarrollo de las pequeñas y medianas
empresas se encargan de aplicar los programas estatales para fomentar
las inversiones en esa esfera. La evolución de las pequeñas y
medianas empresas ha sido positiva desde la creación de la República
Eslovaca, y algunos parámetros son ahora comparables con los de los
países de la UE. Actualmente, esas empresas proporcionan empleo al
56-58 por ciento de la población activa por regiones, crean un valor
añadido superior al 56 por ciento del de la economía nacional y
contribuyen de manera significativa a las exportaciones dirigidas a
países con economías de mercado avanzadas.
En
cuanto a la reestructuración en la esfera empresarial, ha sido muy
importante la solución del problema de las deudas contraídas entre
empresas y la mejora de la disciplina de pagos, así como la
modificación de la Ley en materia de quiebra y compensación. Esa
modificación, que entró en vigor en agosto de 2000, mejora los
derechos de los acreedores y aumenta su capacidad para cobrar deudas,
establece las condiciones para reducir el bloqueo de las capacidades
de las empresas ineficientes y abrirlas a las entidades competitivas,
lo que contribuiría significativamente a la eficaz aplicación de la
legislación.
La
competencia es un mecanismo natural que en la economía de mercado
actúa como instrumento regulador del comportamiento efectivo de las
empresas, y al mismo tiempo conduce a una utilización óptima de los
recursos económicos, y su efecto en los consumidores. El objetivo de
la protección jurídica en materia de competencia en la República
Eslovaca es proteger y fomentar la competencia efectiva y establecer
las condiciones para su ulterior desarrollo. En el marco de la
competencia económica, es importante el Programa nacional de calidad,
que se aplicará hasta 2003, adoptado por el Gobierno y desarrollado
de conformidad con los principios de la UE. El Gobierno de la
República Eslovaca, para lograr el objetivo de garantizar el
crecimiento económico intensivo y la continua mejora del nivel de
vida de la población, asegurando sus necesidades en materia de
sanidad, seguridad y medio ambiente en colaboración con las
instituciones públicas y privadas, persigue la calidad en las esferas
de la producción, el comercio y el consumo mediante el aumento de la
sensibilización general y la gestión de la calidad, la mejora de la
calidad de las pequeñas y medianas empresas, y en el sector de los
servicios, la organización de prestigiosos concursos de calidad, y el
establecimiento de un sistema de protección de la sanidad pública.
En
relación con el artículo 64 del Acuerdo europeo, el Ministerio de
Finanzas de la República Eslovaca elaboró en 1999 un proyecto de ley
sobre ayuda estatal. Este proyecto de ley fue aprobado el 24 de agosto
de 1999 por el Consejo Nacional de la República Eslovaca como Ley
Nº 231/1999 Coll.1. sobre ayuda estatal y entró en vigor el 1º
de enero de 2000. El objetivo principal de esa Ley es prohibir la
ayuda del Estado que impida, menoscabe, limite o amenace con limitar
la competencia como resultado del fomento de determinadas empresas, la
producción de determinados tipos de productos o la prestación de
determinados tipos de servicios. Basándose en esa legislación, se
creó un órgano de administración pública, la Oficina de ayuda
estatal, para el examen, la evaluación y la aprobación de la ayuda
estatal y el control y registro de la misma. Antes de prestar ayuda
estatal es necesario solicitar la aprobación de la Oficina, excepto
en los casos de ayuda estatal mínima según lo establecido en el
párrafo 3 de la Ley sobre ayuda estatal. Por lo tanto, el
establecimiento y funcionamiento de la Oficina de ayuda estatal
permite una mayor transparencia en la ayuda estatal, ya que todas las
formas de esa ayuda han de ser aprobadas por la Oficina.
Un
aspecto importante de la transformación económica de la República
Eslovaca fue la privatización de la propiedad estatal, que se llevó
a cabo de distintas formas y en diferentes fases. La llamada
privatización de la pequeña empresa y de la gran empresa desempeñó
un papel fundamental en el proceso de transformación y privatización.
Sin embargo, el proceso de transformación también incluyó la
restitución y la liquidación de empresas estatales. Actualmente, una
de las prioridades del Gobierno es proseguir el proceso de
privatización. La condición es la transparencia en todas las etapas
de transformación, el cumplimiento de las normas de competencia y el
establecimiento de un marco jurídico apropiado. La aprobación y
evaluación de los proyectos de privatización se rigen en lo que a
metodología se refiere por el Ministerio de Administración y
Privatización de la Propiedad Nacional de la República Eslovaca.
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