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El
crecimiento a largo plazo del Pakistán depende de que se siga
aplicando el programa de reactivación de la economía
Volver
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de reactivación de la economía que inició el Pakistán en 1999 tras
un deterioro de los resultados económicos, se ha llevado adelante con
determinación, lo que ha permitido la aplicación satisfactoria de un
acuerdo de derecho de giro con el FMI y la consiguiente concesión por
el Fondo de una ayuda sustancial en el marco de su Servicio para el
crecimiento y la lucha contra la pobreza, según un informe de la OMC
sobre las políticas y las prácticas comerciales del Pakistán. En el
informe se destaca que el crecimiento económico a largo plazo del
Pakistán depende en gran medida de que se siga aplicando el Programa
de reactivación de la economía, en particular para reducir la
intervención directa del Estado en la economía y mejorar la base
impositiva.
El
Programa de reactivación de la economía, que procura resolver
algunos de los desequilibrios de la economía del Pakistán, comprende
la aplicación de un programa de privatizaciones y una mayor
liberalización del comercio, así como medidas destinadas a
fortalecer la base impositiva y mejorar la gestión pública. El
crecimiento de la economía a largo plazo, según el informe, depende
también del éxito que tenga el Pakistán en la diversificación de
sus exportaciones, y esto a su vez dependerá de la voluntad de sus
interlocutores comerciales de mantener sus mercados abiertos, o
incluso de abrirlos en mayor medida, a los productos y los servicios
pakistaníes, a pesar de la actual desaceleración de la economía
mundial.
El
informe añade que, pese a las graves dificultades económicas y
políticas, el Pakistán ha resistido, en general, a la presión
proteccionista y ha optado por reformas basadas en los mercados,
incluida la adopción de una actitud más liberal hacia las
importaciones y la inversión extranjera. En los dos últimos
años el Pakistán, parece haber intensificado los esfuerzos en varias
esferas esenciales, gracias a lo cual se está convirtiendo en un
mercado más abierto y seguro para sus interlocutores comerciales. Al
fomentar la competencia interna, las reformas emprendidas deberían
contribuir a una asignación más eficiente de los recursos nacionales,
lo que a su vez mejoraría la productividad de la economía y la
competitividad de las exportaciones de las empresas nacionales.
El
informe sostiene que hay indicios de que la economía podría estar
mejorando; como por ejemplo, la subida del mercado local de valores.
Esta evolución tal vez se deba en parte a que parece muy probable que
el Pakistán obtenga un alivio considerable de la carga de la deuda de
parte de sus acreedores internacionales. Ese alivio reduciría para el
Pakistán el costo del servicio de su importante deuda exterior, lo
que le ayudaría a corregir el actual desequilibrio fiscal y
ofrecería al Gobierno mayores posibilidades de tratar los problemas
sociales del país (especialmente la pobreza, la sanidad, la
educación, la vivienda y la gestión pública), y hacer frente a los
casi 3 millones de refugiados presentes en su territorio.
El
informe señala que el crecimiento económico del Pakistán ha sido
más lento con respecto al período que precedió inmediatamente al
anterior examen de sus políticas comerciales en 1995. Tras registrar
una aceleración durante el período 1993/96, el crecimiento del PIB
real bajó del 5,0 por ciento en 1995/96 al 1,2 por ciento en 1996/97
y 1997/98 y, desde entonces, se ha situado en torno al 4 por
ciento. Los factores naturales, en particular una grave sequía, los
desequilibrios financieros, sobre todo fiscal, y las deficiencias
estructurales han contribuido en gran medida a ese deterioro de los
resultados económicos.
Los
problemas estructurales también han contribuido a la desaceleración
del crecimiento económico del Pakistán. Por ejemplo, el Estado sigue
teniendo una participación directa importante en la economía y el
sistema tributario se ha utilizado extensamente como un medio de
ofrecer incentivos, posiblemente en detrimento de los ingresos.
Además, las políticas proteccionistas han resguardado a los
productores nacionales de la competencia extranjera y han dado lugar a
un sesgo contrario a las exportaciones. La inestabilidad política y
la mala gestión de los asuntos públicos también han tenido efectos
negativos en la economía. Estas cuestiones se atienden en el marco
del Programa de reactivación de la economía, entre otras cosas,
mediante un programa de privatizaciones, medidas destinadas a
fortalecer la base impositiva y mejorar la gestión pública, y la
mayor liberalización del comercio.
Los
aranceles siguen siendo el principal instrumento de política
comercial del Pakistán; su importancia relativa ha aumentado de
resultas de la reciente eliminación de los obstáculos no
arancelarios respecto de diversos productos. Al mismo tiempo, son una
fuente de ingresos fiscales importante, aunque en disminución. Como
consecuencia de la amplia reestructuración del arancel de aduanas del
Pakistán, realizada en 2001/02, el tipo arancelario medio aplicado ha
bajado del 56 por ciento en 1993/94 al 20,4 por ciento. Sin
embargo, la protección arancelaria sigue siendo relativamente elevada,
especialmente respecto de unos cuantos productos sensibles, y, aunque
se han hecho esfuerzos para reducir las crestas y la dispersión
arancelarias, los tipos arancelarios varían considerablemente. Por
consiguiente, los aranceles siguen constituyendo una limitación
potencial de la competencia interna y, por tanto, un obstáculo a la
asignación eficiente de los recursos, lo que tiene consecuencias
negativas para la productividad de la economía y la competitividad de
las exportaciones de las empresas nacionales. Con todo, la posibilidad
de mejorar la eficiencia por medio de nuevas reducciones sustanciales
de los aranceles podría verse limitada en el futuro próximo por la
importancia que los aranceles aduaneros representan para el Gobierno
como fuente de ingresos, y por la vulnerabilidad del sistema
impositivo interno frente a la elusión y la evasión.
En
el período objeto de examen se han tomado disposiciones para reducir
la participación del Estado en el sector de los servicios y fomentar
la inversión privada en diversas actividades. La prestación de
servicios financieros ha estado dominada por instituciones nacionales
y nacionalizadas, y es posible que la introducción progresiva de los
principios bancarios islámicos (sin intereses) desaliente a los
bancos extranjeros. Los tipos de interés se han liberalizado y se ha
reducido gradualmente la diferencia entre los tipos de interés no
subvencionados y los subvencionados para sectores prioritarios. Se ha
reforzado la autonomía del Banco del Estado (central) del Pakistán y
también se han fortalecido las reglamentaciones cautelares. Se han
adoptado nuevas disposiciones legislativas para desregular el mercado
de los seguros y hacer más rigurosas las prescripciones en materia de
margen mínimo de solvencia en este sector. Además, se están tomando
medidas para reducir los obstáculos a las actividades de las empresas
de seguros extranjeras. La participación del sector privado en las
telecomunicaciones ha aumentado en actividades distintas de los
servicios por línea fija, aunque está previsto que para fines de
2002 se haya eliminado el monopolio de Estado en este último sector;
se está examinando la posibilidad de reequilibrar las tarifas
mediante el incremento del precio de alquiler de las líneas y de las
tarifas de las llamadas nacionales. A pesar de los derechos exclusivos
de que gozan las entidades estatales en el sector de los servicios de
radiodifusión y los servicios audiovisuales, estos últimos se han
abierto a las empresas conjuntas con inversores extranjeros; los
servicios de televisión por cable son ahora legales y están sujetos
a licencias. El menor recurso a transportistas extranjeros ha dado
lugar a que cada vez más las operaciones de carga y descarga hayan
quedado en manos de la única empresa de propiedad estatal en esta
esfera; bajo ciertas condiciones, se concede a los propietarios de
barcos nacionales una subvención a la construcción naval nacional.
En el sector del transporte aéreo, el transportista nacional de
propiedad estatal ha tenido que hacer frente a la competencia del
sector privado en las rutas nacionales. El desarrollo y las
exportaciones de soporte lógico han recibido un trato prioritario y
se están alentando de diversas maneras (principalmente por medio de
incentivos fiscales).
Nota
para las redacciones
En
los exámenes de las políticas comerciales, ejercicio prescrito en
los Acuerdos de la OMC, se examinan y se evalúan a intervalos
regulares las políticas comerciales y relacionadas con el comercio de
los países Miembros. También se siguen de cerca los acontecimientos
importantes que pueden tener consecuencias para el sistema mundial de
comercio. Para cada examen se elaboran dos documentos: una exposición
de políticas que presenta el gobierno del Miembro objeto de examen, y
un informe detallado que redacta de manera independiente la
Secretaría de la OMC. Estos dos documentos son luego
examinados por el conjunto de Miembros de la OMC en el Órgano de
Examen de las Políticas Comerciales (OEPC). Esos documentos y las
actas de las reuniones del OEPC se publican poco después. Desde
la entrada en vigor del Acuerdo sobre la OMC en 1995, los informes
abarcan también las esferas de los servicios y de los aspectos de los
derechos de propiedad intelectual relacionados con el comercio.
En
lo que respecta al presente examen, el Órgano de Examen de las
Políticas Comerciales examinará el informe de la Secretaría de la
OMC y la exposición de políticas elaborada por el Gobierno del
Pakistán los días 23 y 25 de enero de 2002. El informe de la
Secretaría abarca la evolución de todos los aspectos de las
políticas comerciales del Pakistán inclusive sus leyes y reglamentos
internos, el marco institucional y las políticas comerciales por
medida y por sector.
Se
adjuntan al presente comunicado de prensa las observaciones
recapitulativas que figuran en el informe de la Secretaría y algunos
extractos de la exposición de políticas del Gobierno. Los informes
de la Secretaría y del Gobierno figuran por el nombre del país en la
lista completa de los exámenes de las políticas comerciales.
Estos dos documentos, el acta de los debates del OEPC y el resumen del
Presidente se publicarán oportunamente en una versión encuadernada y
podrán obtenerse en la Secretaría, Centro William Rappard, 154
rue de Lausanne, 1211 Ginebra 21.
Desde
diciembre de 1989 se han finalizado los siguientes exámenes: la
Argentina (1992 y 1999), Australia (1989, 1994 y 1998), Austria
(1992), Bahrein (2000), Bangladesh (1992 y 2000), Benin (1997),
Bolivia (1993 y 1999), Botswana (1998), el Brasil (1992, 1996 y 2000),
Brunei Darussalam (2001), Burkina Faso (1998), Camerún (1995 y 2001),
el Canadá (1990, 1992, 1994, 1996, 1998 y 2000), Chile (1991 y 1997),
Chipre (1997), Colombia (1990 y 1996), las Comunidades Europeas (1991,
1993, 1995, 1997 y 2000), Corea, República de (1992, 1996 y 2001),
Costa Rica (1995 y 2001), Côte d'Ivoire (1995), Egipto (1992 y
1999), El Salvador (1996), los Estados Unidos (1989, 1992, 1994, 1996,
1999 y 2001), Fiji (1997), Filipinas (1993 y 1999), Finlandia (1992),
Gabón (2001), Ghana (1992 y 2001), Guatemala (2002), Guinea
(1999), Hong Kong (1990, 1994 y 1998), Hungría (1991 y 1998), la
India (1993 y 1998), Indonesia (1991, 1994 y 1998), Islandia
(1994 y 2000), Islas Salomón (1998), Israel (1994 y 1999),
Jamaica (1998), el Japón (1990, 1992, 1995, 1998 y 2000), Kenya (1993
y 2000), Lesotho (1998), Macao (1994 y 2001), Madagascar (2001),
Malasia (1993, 1997 y 2001), Malí (1998), Marruecos (1989 y 1996),
Mauricio (1995 y 2001), México (1993 y 1997), Mozambique (2001),
Namibia (1998), Nicaragua (1999), Nigeria (1991 y 1998), Noruega
(1991, 1996 y 2000), Nueva Zelandia (1990 y 1996), OECO (2001),
el Pakistán (1995 y 2002), Papua Nueva Guinea (1999), el Paraguay
(1997), el Perú (1994 y 2000), Polonia (1993 y 2000), la República
Checa (1996 y 2001), la República Dominicana (1996), la República
Eslovaca (1995 y 2001), Rumania (1992 y 1999), Senegal (1994),
Singapur (1992, 1996 y 2000), Sri Lanka (1995), Sudáfrica (1993
y 1998), Suecia (1990 y 1994), Suiza (y conjuntamente con
Liechtenstein) (1991, 1996 y 2000), Swazilandia (1998), Tailandia
(1991, 1995 y 1999), Tanzanía (2000), Togo (1999), Trinidad y Tabago
(1998), Túnez (1994), Turquía (1994 y 1998), Uganda (1995 y 2001),
el Uruguay (1992 y 1998), Venezuela (1996), Zambia (1996) y
Zimbabwe (1994).
Informe
de la Secretaría Volver
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ÓRGANO
DE EXAMEN DE LAS POLÍTICAS COMERCIALES
PAKISTAN
Informe de la Secretaría Observaciones
recapitulativas
El
crecimiento económico del Pakistán se ha ralentizado con respecto al
período que precedió inmediatamente al anterior examen de sus
políticas comerciales en 1995. Tras registrar una aceleración durante
el período 1993/96, el crecimiento del PIB real bajó del 5,0 por
ciento en 1995/96 al 1,2 por ciento en 1996/97 y 1997/98 y, desde
entonces, se ha situado en torno al 4 por ciento. Los factores naturales,
en particular una grave sequía, los desequilibrios financieros, sobre
todo fiscal, y las deficiencias estructurales han contribuido en gran
medida a esa deterioración de los resultados económicos. En
consecuencia, el Pakistán lanzó en 1999 un amplio Programa de
reactivación de la economía que incluía la liberalización de sus
regímenes comercial y de inversiones. Este programa se ha aplicado con
determinación, lo que ha permitido la implementación satisfactoria de
un acuerdo de derecho de giro con el FMI y la concesión por el Fondo de
una ayuda sustancial en el marco de su Servicio para el crecimiento y la
lucha contra la pobreza.
La
lentificación de la economía ha tenido consecuencias sociales. Con el
aumento continuo de la población, el PIB real per cápita del Pakistán
ha descendido gradualmente para situarse por debajo del nivel de
principios del decenio de 1990 y ha aumentado la incidencia de la
pobreza: de hecho, casi una tercera parte de la población, en
particular en las zonas rurales, vive ahora por debajo del umbral de
pobreza, cuando esa proporción era de la quinta parte hace 10 años.
El
desequilibrio fiscal se refleja en el elevado nivel de la deuda pública
neta total, que, según las estimaciones, alcanzó en 2000/01 una
proporción del 92,6 por ciento del PIB, correspondiendo más de la
mitad a pasivos exteriores. El déficit fiscal pasó del 5,6 por ciento
del PIB en 1994/95 al 7,7 por ciento en 1997/98, antes de
descender al 5,3 por ciento en 2000/01, un nivel cercano al
objetivo del programa de reactivación de la economía, que era del 5,2
por ciento. La ayuda otorgada a las empresas de propiedad estatal que
generan pérdidas y la base impositiva extremadamente deficiente del
Pakistán han contribuido de manera decisiva a los déficit fiscales
recurrentes. Éstos, a su vez, reducen la capacidad del Gobierno para
realizar desembolsos esenciales (incluso para la mitigación de la
pobreza, la sanidad, la educación y la infraestructura), lo que frena
el crecimiento económico y el desarrollo.
El
Pakistán también ha tenido un déficit persistente de la cuenta
corriente, aunque éste se ha reducido considerablemente, del 7,2 por
ciento del PIB en 1995/96 al 1,9 por ciento en 2000/01, en gran
parte gracias a una disminución sustancial del déficit comercial. Sin
embargo, el total de los pasivos externos ha pasado del 41,5 por ciento
del PIB (1994/95) al 50,4 por ciento (1999/00), un nivel equivalente a
cuatro veces los ingresos de exportación, por lo que el
reescalonamiento de la deuda ha pasado a ser una cuestión prioritaria.
En el contexto de su estrategia de reajuste, el Pakistán ha pasado con
éxito a un régimen de tipo de cambio flotante (desde julio de 2000)
que provocó seguidamente una pronunciada depreciación de la rupia.
Asimismo, el Pakistán ha mantenido consultas periódicas con el Comité
de Restricciones por Balanza de Pagos de la OMC; en aplicación de su
estrategia de reforma, el Pakistán ha suprimido progresivamente las
restricciones a la importación que mantenía por motivos de balanza de
pagos (la eliminación tendrá que completarse para fines de junio de
2002).
Los
problemas estructurales también han contribuido a la desaceleración
del crecimiento económico del Pakistán. Por ejemplo, el Estado sigue
teniendo una participación directa importante en la economía y el
sistema tributario se ha utilizado extensamente como un medio de ofrecer
incentivos, posiblemente en detrimento de los ingresos. Además, las
políticas proteccionistas han resguardado a los productores nacionales
de la competencia extranjera y han dado lugar a un sesgo contrario a las
exportaciones. La inestabilidad política y la mala gestión de los
asuntos públicos también han tenido efectos negativos en la economía.
Estas cuestiones se atienden en el marco del Programa de reactivación
de la economía, entre otras cosas, mediante un programa de
privatizaciones, medidas destinadas a fortalecer la base impositiva y
mejorar la gestión pública y la mayor liberalización del comercio.
El
Pakistán tiene una restringida base de exportación, centrada en
productos de bajo valor añadido y un número limitado de mercados. Los
cambios menores en la composición y la dirección de las importaciones
se han debido en gran parte a la reciente subida de los precios del
petróleo; la UE, los Estados Unidos y el Japón han seguido siendo los
principales interlocutores comerciales del Pakistán. Pese a que en 1997
se abrieron la mayoría de los sectores de la economía a las
inversiones extranjeras directas (IED), las entradas de capital se han
reducido, debido, entre otras cosas, a una menor confianza de parte de
los inversores. Con todo, si el Programa de reactivación de la
economía se sigue llevando a cabo de manera satisfactoria, bien podría
aumentar esa confianza.
A
pesar de sus dificultades económicas y políticas, desde el anterior
examen el Pakistán ha tomado medidas para liberalizar sus regímenes
comercial y de inversiones, o bien de manera unilateral o bien en el
marco de sus compromisos en la OMC, el FMI y el Banco Mundial. En los
dos últimos años, parece haber intensificado los esfuerzos en
varias esferas esenciales, lo que le ha permitido convertirse en un
mercado más abierto y seguro para sus interlocutores comerciales.
Las
políticas comerciales del Pakistán se han basado en los principios del
multilateralismo y la no discriminación. Por consiguiente, su
participación en acuerdos comerciales preferenciales y regionales ha
sido limitada. De hecho, ha expresado cierta preocupación ante la
proliferación de acuerdos e iniciativas comerciales regionales, y ha
seguido siendo limitado el alcance de los propios compromisos del
Pakistán en el marco del Acuerdo de Comercio Preferencial entre los
siete países miembros de la Asociación del Asia Meridional para la
Cooperación Regional y el Protocolo Adicional sobre Aranceles
Preferenciales de la Organización de Cooperación Económica.
En
consonancia con sus compromisos comerciales multilaterales y demás
obligaciones, incluidas las contraídas con las instituciones
financieras internacionales, y con la evolución de su política interna,
el Pakistán ha introducido cambios en su marco legislativo e
institucional. El Ministerio de Comercio se ha reforzado con la
creación de una dependencia sobre la OMC y, desde octubre de 2000,
un “Consejo OMC” se ha ocupado de examinar los efectos en el
comercio y la producción de las políticas relacionadas con la OMC. El
Pakistán ha participado activamente en numerosas esferas de los
trabajos de la OMC. Se han adoptado o se van a adoptar nuevas
disposiciones legislativas sobre salvaguardias, derechos antidumping y
medidas compensatorias, y derechos de propiedad intelectual, así como
en diversas otras esferas.
El
Pakistán ha tomado disposiciones para mejorar considerablemente la
transparencia externa de sus regímenes comercial y de inversiones. Ha
cumplido en gran medida sus obligaciones ordinarias de notificación en
el GATT/OMC y ha respondido a la mayor parte de las preguntas planteadas
por Miembros de la OMC en diversas esferas (entre ellas, el comercio de
Estado y la ayuda interna en el sector de la agricultura) y ha
presentado información arancelaria para la Base Integrada de Datos de
la OMC; con todo, aún puede haber algunas mejoras en lo que respecta a
la notificación en varios campos. Además de las reformas del marco
normativo destinadas a simplificar y reducir los reglamentos
relacionados con el comercio y de la creación de sitios Web de varios
organismos del sector público, el Pakistán se ha esforzado por poner a
disposición del público, en inglés, a través de una red informática
basada en la Web, las disposiciones legislativas relacionadas con el
comercio (incluido el arancel de aduanas) y la inversión.
Los
aranceles siguen siendo el principal instrumento de política comercial
del Pakistán; su importancia relativa ha aumentado de resultas de la
reciente eliminación de los obstáculos no arancelarios respecto de
diversos productos. Al mismo tiempo, son una fuente de ingresos fiscales
importante, aunque en disminución. Como consecuencia de la amplia
reestructuración del arancel de aduanas del Pakistán, realizada en
2001/02, el tipo arancelario medio aplicado ha bajado del 56 por ciento
en 1993/94 al 20,4 por ciento. Sin embargo, la protección
arancelaria sigue siendo relativamente elevada, especialmente respecto
de unos cuantos productos sensibles, y, aunque se han hecho esfuerzos
para reducir las crestas y la dispersión arancelarias, los tipos
arancelarios varían considerablemente. Por consiguiente, los aranceles
siguen constituyendo una limitación potencial de la competencia interna
y, por tanto, un obstáculo a la asignación eficiente de los recursos,
lo que tiene consecuencias negativas para la productividad de la
economía y la competitividad de las exportaciones de las empresas
nacionales. Con todo, la posibilidad de mejorar la eficiencia por medio
de nuevas reducciones sustanciales de los aranceles podría verse
limitada en el futuro próximo por la importancia que los aranceles
aduaneros representan para el Gobierno como fuente de ingresos, y por la
vulnerabilidad del sistema impositivo interno frente a la elusión y la
evasión (véase infra).
Cerca
de una tercera parte de las líneas arancelarias (entre ellas todos los
productos agropecuarios) están actualmente consolidadas. Dada la
reducción de los tipos aplicados, hay una distancia cada vez mayor
entre los tipos consolidados y los tipos aplicados; el tipo consolidado
medio excede considerablemente del tipo aplicado medio. Con esto reina
cierta incertidumbre en torno al arancel, pues el Gobierno es libre de
elevar los tipos aplicados dentro de las consolidaciones.
Durante
el período objeto de examen, el arancel del Pakistán se ha
simplificado considerablemente y los tipos arancelarios se han reducido
mucho. Ahora, casi todos los tipos se sitúan en una gama de cuatro
niveles, aunque algunas crestas, por ejemplo el tipo del 250 por ciento
aplicado a los automóviles, y tipos específicos y compuestos elevan el
número de tipos distintos a 26, una cifra con todo bastante inferior a
los 49 aplicados en 2000/01. Sin embargo, a causa de esta gran
diversidad de tipos arancelarios, las posibilidades de que los
funcionarios de aduanas cometan errores en la clasificación de las
importaciones son considerables. La nueva transparencia del arancel se
ve algo empañada por las concesiones (respecto de las mercancías no
fabricadas localmente), aunque, al parecer, su alcance se ha reducido
recientemente. Un efecto secundario de la simplificación arancelaria ha
sido el aparente incumplimiento de los tipos consolidados respecto de
unas 90 líneas arancelarias. Las autoridades son plenamente conscientes
de este problema y ya han tomado medidas para que se tenga en cuenta en
el próximo Presupuesto, en el que se preverá una nueva reducción de
los tipos, incluida una disminución del tipo máximo, del 30 al 25 por
ciento.
La
protección frente a las importaciones también se proporciona por medio
de otros varios impuestos y gravámenes en frontera. Los llamados
derechos “reguladores” parecen haber sido restaurados respecto de
las importaciones de aceites comestibles y semillas oleaginosas para
triturar). Además, se perciben impuestos en origen sobre las
importaciones (y las exportaciones); estos impuestos, que se pueden
deducir de los impuestos sobre la renta, están previstos, al parecer,
para luchar contra la evasión del impuesto sobre la renta. Además, se
percibe un impuesto sobre el valor del capital respecto de los
vehículos automóviles importados, mientras que los televisores y los
acondicionadores de aire de fabricación nacional han quedado exentos
del impuesto especial de consumo desde 1997, con el objetivo declarado
de desalentar el contrabando.
Se
han desplegado esfuerzos para simplificar los procedimientos de despacho
de aduana, entre otras cosas, mediante la creación de un Servicio de
despacho rápido y un Sistema de evaluación electrónico. En el
contexto de la aplicación del Acuerdo de la OMC sobre Valoración en
Aduana, el Pakistán ha dejado de utilizar la Definición del Valor de
Bruselas pero ha seguido aplicando precios de referencia; existe un
sistema de información sobre valoración en aduana, con una base de
datos sobre el valor imponible de las importaciones para cada envío, al
que puede acceder el público en general por medio de Internet.
Se
han mantenido prohibiciones y restricciones a la importación por
diversos motivos, aunque parecen afectar a un menor número de partidas
que en el momento del anterior examen; su aplicación sigue dependiendo
en gran medida de la condición del importador (por ejemplo, el sector
público o consumidores industriales), el origen (por ejemplo, Israel,
India), la aprobación previa u otras condiciones. Las restricciones por
motivos de balanza de pagos se han suprimido antes de lo previsto y las
que afectaban a numerosos productos textiles y de vestido y a los chasis
se eliminaron en 2000/01. No se ha aplicado ninguna medida
especial.
Se
ha seguido recurriendo a la contratación pública como instrumento de
apoyo a la industria nacional. Se pueden conceder preferencias de
precios de hasta el 25 por ciento a los abastecedores nacionales, en
particular en los contratos relativos a productos de la industria
mecánica y se puede asignar a las compras nacionales el 10 por ciento
del presupuesto anual de los organismos del sector público destinado a
las compras. El Pakistán tiene un programa de contenido nacional (Programa
de promoción del contenido nacional/supresiones) para cuya eliminación
ha pedido una prórroga en virtud del Acuerdo de la OMC sobre las
Medidas en materia de Inversiones relacionadas con el Comercio.
El
alcance de las prohibiciones a la exportación parece haberse reducido,
entre otras cosas, dando una mayor importancia al cumplimiento de los
compromisos internacionales (incluso los destinados a proteger los
derechos de propiedad intelectual). Las exportaciones de determinados
productos textiles y de vestido han seguido estando sujetas a
limitaciones de acceso en varios mercados importantes (entre ellos, la
Unión Europea, el Canadá y los Estados Unidos). Para algunos productos
sensibles (algodón, arroz, urea) es obligatorio el registro previo a la
expedición de los contratos de exportación y el arroz ha estado sujeto
a prescripciones en materia de inspección previa a la expedición; las
exportaciones de patatas han estado sujetas temporalmente a
restricciones cuantitativas. Los derechos reguladores ya sólo se
aplican a las exportaciones de algunos productos (huesos triturados/sin
triturar, cueros en bruto/semicurtidos al cromo, y pieles). La
intervención del Estado en las exportaciones de arroz y algodón se ha
reducido recientemente y también se está disminuyendo para las
exportaciones de trigo; los derechos exclusivos de exportación del
sector público se han limitado al petróleo de horno y al gasoil para
motores diesel de alta velocidad.
Las
subvenciones a la exportación, en gran parte vinculadas a los
resultados de exportación, se han otorgado en diferentes formas, entre
ellas, ayuda financiera directa, financiación de las exportaciones en
condiciones de favor (que se está reduciendo), y ventajas fiscales en
las zonas de elaboración para la exportación. La cuantía de las
desgravaciones que, según se ha informado, se basa ahora en los
coeficientes de insumo-producto, corresponde a los derechos y demás
gravámenes efectivamente pagados por las materias primas importadas
utilizadas en la fabricación de los productos de exportación.
Se
han fortalecido varias formas de ayuda a la producción y el comercio;
esas medidas de ayuda incluyen una variedad de incentivos fiscales y no
fiscales. Se ha dado prioridad a la ciencia y la tecnología (por
ejemplo, las industrias de alta tecnología) y las empresas pequeñas y
medianas. El Estado sigue participando en la producción y el comercio
de los productos químicos, el material de transporte, los combustibles,
las máquinas herramientas, la minería y la energía, y en los
servicios de ingeniería, financieros, de telecomunicaciones, transporte
y turismo. Otra forma de ayuda han sido los precios preferenciales para
la electricidad de que se han beneficiado los agricultores y los
fabricantes.
El
Pakistán recurre en gran medida a los impuestos indirectos (incluidos
los aranceles aduaneros), que representan el 71 por ciento del
total de los ingresos fiscales. El sistema tributario comprende una
multitud de impuestos, a menudo aplicados sobre una base muy limitada
debido a la existencia de numerosas concesiones, si no exenciones, que
en algunos casos incluyen tipos elevados. Este sistema puede
distorsionar los precios internos y, por lo tanto, puede constituir un
importante obstáculo a la asignación eficiente de los recursos y es
excesivamente complejo (y por tanto opaco). Además, la administración
de los impuestos tiende a ser deficiente y la evasión fiscal endémica
por culpa de la extensión de la economía “informal” (según la
información disponible, en 1999 menos del 1 por ciento de la
población pagó impuestos sobre la renta). Con objeto de hacer frente a
estas deficiencias, se han tomado medidas para reformar el sistema,
entre ellas, modificaciones significativas del Impuesto General sobre
las Ventas (IGV), que, desde el anterior examen, ha sustituido a los
impuestos sobre el comercio internacional como principal impuesto
indirecto, un sistema de autoliquidación tributaria destinado a ampliar
la base del impuesto sobre la renta, la disminución del contacto
personal entre los contribuyentes y los recaudadores de impuestos, la
adopción de medidas drásticas contra la evasión fiscal, y la
imposición, a nivel provincial, de un impuesto sobre la renta agrícola
a los agricultores con altos ingresos, por lo que se ha puesto así en
condiciones de mayor igualdad a las actividades agrícolas y no
agrícolas. Además, se han suprimido el impuesto sobre el patrimonio y
dos impuestos locales (Octroi, Zilla).
A
fin de cumplir los compromisos derivados del Acuerdo de la OMC sobre los
Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el
Comercio (ADPIC), el Pakistán modificó su legislación sobre patentes
en 1997 para cumplir las obligaciones relativas al sistema de “buzón
de correos” de conformidad con el Acuerdo sobre los ADPIC y, en
2000/01, adoptó nuevas disposiciones legislativas sobre patentes,
marcas de fábrica o de comercio, esquemas de trazado de los circuitos
integrados y derechos de autor. El país está haciendo todo lo posible
por adherirse a un mayor número de tratados internacionales en esta
esfera y está preparando normas de observancia en la frontera.
Aunque
los progresos realizados en el ámbito de la privatización (desinversión)
parecen haber sido lentos, a juzgar por los ingresos obtenidos por este
concepto, se han intensificado los esfuerzos a este respecto, entre
otras cosas mediante el establecimiento de planes de desinversión a
corto, mediano y largo plazo, que incluyen la reestructuración y la
desinversión de numerosas entidades.
En
cuanto a la política de competencia, la eliminación de las
restricciones a la entrada de empresas en el mercado parece haber
reducido la concentración industrial. Las empresas del Estado no están
sujetas a normas en materia de competencia.
Conforme
a una política centrada en gran parte en unos pocos cultivos
importantes (trigo, algodón, arroz y caña de azúcar) y productos
esenciales sensibles, los sectores de la agricultura, la ganadería, la
pesca y la silvicultura han recibido, en general, una escasa ayuda
gubernamental. El Pakistán sigue siendo un país importador neto de
productos alimenticios, ya que su producción no ha podido hacer frente
al rápido aumento de las necesidades alimentarias. En el período
objeto de examen la protección arancelaria media se ha reducido, del
38,8 por ciento al 14,9 por ciento. Unos pocos productos
sensibles siguen estando sujetos a derechos específicos, compuestos o
reguladores. En septiembre de 2000 se introdujo una prohibición a la
importación de un determinado tipo de azúcar en bruto, aunque parece
que ésta ya no está en vigor. Los requisitos técnicos o religiosos se
mantienen respecto de otros productos (por ejemplo la carne). Las
exportaciones de varios productos estratégicos han estado sujetas a
prohibiciones (aceites comestibles, madera y madera de construcción),
restricciones cuantitativas temporales (patatas), registro previo a la
expedición (arroz, algodón, patatas) o precios mínimos de
exportación. Al mismo tiempo, se han concedido subvenciones a la
exportación para cubrir los costos de flete (para la fruta fresca, las
verduras y hortalizas, las flores y los productos del pescado) y en
forma de ayuda financiera directa (para el azúcar). Actualmente, la
Corporación del Comercio del Pakistán es la única entidad del Estado
en participar en el comercio exterior de productos básicos esenciales.
En 2000/01 se ha empezado a liberalizar el comercio del trigo y los
productos de su molienda. En general, la ayuda interna ha permanecido
invariable y dentro de los límites establecidos en el marco de los
compromisos de reducción de la OMC; esta ayuda se ha concedido casi
exclusivamente en forma de medidas del "compartimento verde",
incluida la prestación de servicios de infraestructura y demás
servicios, precios de adquisición garantizados, subvenciones para la
compra de tractores fabricados en el país (1999/00), tarifas de
electricidad y agua inferiores a los costos e incentivos fiscales.
La
aplicación de las nuevas políticas ha contribuido al establecimiento
de empresas conjuntas con empresas extranjeras en el sector minero y de
la energía. La participación del Gobierno prácticamente se ha
mantenido intacta, aunque se han hecho esfuerzos por privatizar algunas
empresas de propiedad estatal. Las subvenciones cruzadas han persistido
en forma de tarifas de electricidad complejas aplicadas en condiciones
de favor (según el usuario). Gracias a un mecanismo de ajuste de los
precios para los productos del petróleo, los cambios en los precios
mundiales del petróleo han quedado reflejados en los precios internos
de los productos del petróleo; se ha liberalizado el comercio del
petróleo de horno.
El
sector manufacturero representa un amplio porcentaje de las
exportaciones de mercancías (principalmente textiles y prendas de
vestir). La protección en frontera, que actualmente se limita sobre
todo a aranceles, se ha reducido drásticamente por medio de
disminuciones unilaterales; la protección arancelaria media ha
descendido del 42,1 por ciento al 20,9 por ciento, más como
consecuencia de las reducciones unilaterales que de la aplicación de
los limitados compromisos de consolidación contraídos en la Ronda
Uruguay respecto de este sector. Tras la eliminación de las
prohibiciones a la importación de textiles y prendas de vestir, la
protección se centra ahora en gran medida en el sector automóvil, en
el que se han registrado tasas efectivas de protección superiores al
5.000 por ciento. Esta protección ha tomado la forma de aranceles
elevados (vehículos automóviles), concesiones en materia de derechos
de importación/impuestos sobre las ventas aplicadas a la maquinaria/equipo
fabricados en el extranjero, o de subvenciones temporales a las ventas (tractores).
La participación del Estado ha persistido, aunque se ha previsto la
privatización de ciertas actividades en 2002.
En
el período objeto de examen se han tomado disposiciones para reducir la
participación del Estado en el sector de los servicios y fomentar la
inversión privada en diversas actividades. La prestación de servicios
financieros ha estado dominada por instituciones nacionales y
nacionalizadas, y es posible que la introducción progresiva de los
principios bancarios islámicos (sin intereses) desalienten a los bancos
extranjeros. Los tipos de interés se han liberalizado y se ha reducido
gradualmente la diferencia entre los tipos de interés no subvencionados
y los subvencionados para sectores prioritarios. Se ha reforzado la
autonomía del Banco del Estado (central) del Pakistán y también se
han fortalecido las reglamentaciones cautelares. Se han adoptado nuevas
disposiciones legislativas para desregular el mercado de los seguros y
hacer más rigurosas las prescripciones en materia de margen mínimo de
solvencia en este sector; además, se están tomando medidas para
reducir los obstáculos a las actividades de las empresas de seguros
extranjeras. La participación del sector privado en las
telecomunicaciones ha aumentado en actividades distintas de los
servicios por línea fija, aunque está previsto que para fines de 2002
se haya eliminado el monopolio de Estado en este último sector; se
está examinando la posibilidad de reequilibrar las tarifas mediante el
incremento del precio de alquiler de las líneas y de las tarifas de las
llamadas nacionales. A pesar de los derechos exclusivos de que gozan las
entidades estatales en el sector de los servicios de radiodifusión y
los servicios audiovisuales, estos últimos se han abierto a las
empresas conjuntas con inversores extranjeros; los servicios de
televisión por cable son ahora legales y están sujetos a licencias. El
menor recurso a transportistas extranjeros ha dado lugar a que cada vez
más las operaciones de carga y descarga hayan quedado en manos de la
única empresa de propiedad estatal en esta esfera; bajo ciertas
condiciones, se concede a los propietarios de barcos nacionales una
subvención a la construcción naval nacional. En el sector del
transporte aéreo, el transportista nacional de propiedad estatal ha
tenido que hacer frente a la competencia del sector privado en las rutas
nacionales. El desarrollo y las exportaciones de soporte lógico han
recibido un trato prioritario y se están alentando de diversas maneras
(principalmente por medio de incentivos fiscales).
El
Pakistán ha contraído compromisos en virtud del Acuerdo General sobre
el Comercio de Servicios (AGCS) respecto de 47 actividades, en los
servicios financieros (banca y seguros), servicios prestados a las
empresas, comunicaciones, construcción/ingeniería, salud y turismo/viajes;
en lo que respecta a los servicios financieros y las telecomunicaciones
básicas se han mejorado, entre otros, los compromisos relativos a la
presencia de extranjeros, y éstos se han ratificado. El Pakistán goza
de exenciones del trato NMF en el marco del AGCS respecto de los
servicios financieros -que le permiten mantener las prescripciones en
materia de reciprocidad y proteger las transacciones financieras
islámicas y las empresas conjuntas entre países de la Organización de
Cooperación Económica- así como de las tasas de distribución
acordadas bilateralmente.
A
pesar de las graves dificultades económicas y políticas, el Pakistán
ha resistido, en general, a la presión proteccionista y ha optado por
reformas basadas en los mercados, incluida la adopción de una actitud
más liberal hacia las importaciones y la inversión extranjera. Al
fomentar la competencia interna, estas reformas deberían contribuir a
una asignación más eficiente de los recursos nacionales, lo que a su
vez mejorará la productividad de la economía y la competitividad de
las exportaciones de las empresas nacionales.
Hay
indicios de que la economía podría estar mejorando; por ejemplo, la
reciente apreciación de la moneda del Pakistán y la subida del mercado
local de valores. Esta evolución tal vez se deba en parte a que parece
muy probable que el Pakistán obtenga un alivio considerable de la carga
de la deuda de parte de sus acreedores internacionales. Ese alivio
reduciría para el Pakistán el costo del servicio de su importante
deuda exterior, lo que le ayudaría a corregir el actual desequilibrio
fiscal y ofrecería al Gobierno mayores posibilidades de tratar los
problemas sociales del país (especialmente la pobreza, la sanidad, la
educación, la vivienda y el gobierno), y hacer frente a los casi
3 millones de refugiados presentes en su territorio.
No
obstante, el crecimiento económico a largo plazo del Pakistán depende
en gran medida de que se siga aplicando el Programa de reactivación de
la economía en particular para reducir la intervención directa del
Estado en la economía y mejorar la base impositiva. Ese crecimiento a
largo plazo depende también del éxito que tenga el Pakistán en la
diversificación de sus exportaciones, y esto a su vez será función de
la voluntad de sus interlocutores comerciales de mantener sus mercados
abiertos, o incluso de abrirlos en mayor medida, a los productos y los
servicios pakistaníes, a pesar de la actual desaceleración de la
economía mundial.
Informe
del Gobierno Volver
al principio
ÓRGANO
DE EXAMEN DE LAS POLÍTICAS COMERCIALES
PAKISTAN
Informe del Gobierno Parte III
Evolución
de la polícia comercial
Objetivos
de política
La política
comercial aplicada en 2000-2001 se centró en medidas orientadas al
mercado; la intervención del Gobierno se limitó a garantizar una
igualdad de condiciones para todas las actividades, suprimir los
obstáculos estructurales y orientar las inversiones hacia sectores más
productivos. La política apuntaba a los siguientes amplios objetivos:
-
(a)
Modificar la tendencia desfavorable a las exportaciones mediante
la reducción de los derechos de importación y la liberalización
del comercio, la aplicación de tipos de cambio competitivos y el
mejoramiento de la infraestructura de exportación.
-
(b)
Lograr un crecimiento sostenible y constante de los ingresos de
exportación mediante la diversificación de la base exportadora y
un mayor valor añadido en las mercancías y los servicios.
-
(c)
Liberalizar el régimen de importación con vistas a estimular la
competencia en la economía y lograr así una mejora considerable
de la calidad y la productividad.
-
(d)
Simplificar y flexibilizar los procedimientos y prácticas
comerciales.
Con
la política anunciada para el ejercicio fiscal de 2001-2002 se espera
proseguir la liberalización del comercio y la promoción de las
exportaciones modificando la tendencia desfavorable a las
exportaciones y centrándose en particular en la durabilidad, la
coherencia y la previsibilidad de las políticas económicas.
Se
ha puesto fin a la participación monopolística de las empresas
estatales en el comercio. Se han fusionado la Cotton Export
Corporation y la Rice Export Corporation. El sector privado participa
ahora activamente en la exportación del algodón y el arroz. La Trading
Corporation of Pakistan interviene ocasionalmente en el mercado del
algodón en virtud de su escritura de constitución. Sin embargo,
su intervención es bastante limitada -este año, por ejemplo, ha
previsto adquirir 230.000 balas, es decir aproximadamente el 2 por
ciento del algodón que en total se comercializará en el Pakistán. Las
exportaciones de arroz están enteramente en manos del sector privado.
Régimen de importación
La
legislación que rige el régimen de importación se ha vuelto a
formular en su totalidad con objeto de facilitar el comercio y suprimir
los posibles obstáculos técnicos implícitos.
Se
ha procedido a una reducción radical de la “lista negativa”, es
decir los productos sujetos a prohibiciones/contingentes de importación.
En consecuencia, actualmente sólo hay 57 productos (al nivel de 8
dígitos del SA) cuya importación no esté autorizada (1).
Estas restricciones se aplican estrictamente por motivos de salud y
moralidad públicas, preocupaciones ambientales o consideraciones de
seguridad nacional. Asimismo, 192 productos componen la “lista
restringida”. La importación de estos productos se autoriza si
cumplen los requisitos de sanidad y seguridad. La importación de
determinadas máquinas usadas está prohibida por motivos de seguridad.
Las
importaciones no están sujetas a requisitos en materia de licencias o
depósitos en efectivo ni hay un monopolio del sector público. Gracias
al desmantelamiento del régimen de restricciones cuantitativas y demás
obstáculos, los aranceles constituyen actualmente el principal
instrumento de política comercial del Pakistán.
Política arancelaria
El
recurso a los derechos de aduana como fuente de ingresos para el
Gobierno ha sido uno de los principales factores que han contribuido
al elevado nivel de los tipos arancelarios en el Pakistán. Esta
tendencia se ha logrado frenar en gran medida gracias a reformas de la
administración fiscal y a la adopción del impuesto general sobre las
ventas. La parte de los ingresos fiscales correspondiente a los
derechos de aduana ha bajado del 33 por ciento en el ejercicio fiscal
de 1996 al 16 por ciento en el ejercicio económico de 2001.
A
pesar de los profundos desequilibrios fiscales, el Pakistán ha tratado
de reducir considerablemente el nivel y la dispersión de sus aranceles.
En
el período transcurrido desde el último examen, se han eliminado las
medidas pararancelarias y se han reducido mucho los aranceles. El
arancel máximo es ahora del 30 por ciento (con algunas excepciones
relativas a los automóviles y las bebidas alcohólicas) y el número de
tramos arancelarios se ha reducido a cuatro. En el año en curso, los
derechos se han reducido respecto de 4.000 de las 5.440 partidas (8
dígitos del SA) del Código Arancelario del Pakistán.
Se
ha decidido reducir aún más el arancel máximo, al 25 por ciento, con
efecto a partir del 1º de julio de 2002.
La
reducción y la racionalización de los aranceles se ha acompañado de
una simplificación de los procedimientos. Se están suprimiendo los
reglamentos que tienen un efecto de distorsión (por ejemplo
concesiones a usuarios específicos). El pasado año se redujo a la
mitad el número de Órdenes reglamentarias especiales y estamos
determinados a suprimirlas totalmente en los próximos años.
Se
ha emprendido una reforma y reestructuración considerables de la Junta
Central de Ingresos. Se espera así lograr una mayor transparencia y
facilitar el comercio.
Cuadro
5 Volver
al principio
Aranceles y dispersión arancelaria
|
Tipos |
1997 |
1998 |
1999 |
2000 |
2001 |
|
Número
de tipos |
13 |
5 |
5 |
5 |
4 |
|
Tipo
máximo (%) |
65 |
45 |
35 |
35 |
30 |
|
Tipo
medio a (%) |
23 |
21 |
18 |
18 |
17 |
|
Tipo
medio b (%) |
17 |
16 |
14 |
12 |
11 |
a
Derecho percibido dividido por el valor de las importaciones imponibles.
b Derecho percibido dividido por el valor de las
importaciones totales.
Para
la valoración en aduana, se ha pasado del tradicional sistema de
valoración basado en los precios del comercio de importación a un
sistema basado en el valor de transacción compatible con la OMC. Se han
introducido en la Ley de Aduanas las modificaciones necesarias a estos
efectos.
Régimen
de exportación
El
régimen de exportación se ha liberalizado para suprimir los
monopolios del sector público y permitir así la plena participación
del sector privado. Por motivos ambientales, de sanidad o moralidad
públicas, o de resultas de los compromisos contraídos por el
Pakistán en virtud de convenios multilaterales, está prohibida la
exportación de 13 productos (entre ellos, medicamentos, especies
amenazadas, etc.).
Consideraciones
relativas a la seguridad alimentaria obligaron al Pakistán a restringir
la exportación de trigo y productos de su molienda. Esta restricción
se ha suprimido y esos productos pueden ahora exportarse libremente.
En
contraste con sus políticas tradicionales, el Pakistán ha tomado la
decisión de permitir el comercio interno de todos los productos
agropecuarios, independientemente del nivel de la producción nacional.
Así,
también se han suprimido las políticas de sostenimiento de los precios
para los productos agropecuarios. No hay precios mínimos de
exportación.
Contrastando
con la bien arraigada práctica de anunciar ventajas fiscales y de otro
tipo para las exportaciones, la política comercial de este año ha
tomado un rumbo muy diferente: en lugar de ofrecer concesiones, que
crean distorsiones y oportunidades de búsqueda de rentas, la política
se ha centrado en tratar de hacer la base exportadora del Pakistán más
competitiva gracias al desarrollo de la capacidad nacional, la gestión
de la cadena de suministros y el aumento del valor añadido.
Nuestra
intención es eliminar todas las subvenciones a la exportación,
explícitas o no. No recurrimos ya a subvenciones a los fletes ni a
desgravaciones compensatorias, las tasas de devolución de derechos se
han reducido y racionalizado sobre la base del coeficiente
insumo-producto, y se han eliminado completamente las subvenciones en la
financiación de las exportaciones.
Se
han introducido nuevas medidas para satisfacer las necesidades reales de
exportación. Estas medidas son las siguientes:
-
(a)
Normas relativas a la notificación de la remisión de derechos e
impuestos para la exportación. Éstas prevén la importación en
franquicia arancelaria de los insumos necesarios para las
exportaciones.
-
(b)
Establecimiento de la Organización para la determinación del
coeficiente insumo-producto con objeto de fijar, sobre una base
profesional, tasas de devolución de derechos para los productos
adquiridos en el país (con derechos).
-
(c)
Establecimiento (en el sector privado) del Organismo de garantía
de la financiación de las exportaciones del Pakistán, encargado
de ofrecer garantías negociables que pueden ser utilizadas como
garantía prendaria. Este programa es de particular interés para
los exportadores pequeños y medianos.
-
(d)
Introducción de un mecanismo de financiación de las
exportaciones en divisas que permitirá a los exportadores obtener
préstamos sobre la base del LIBOR PLUS y reembolsarlos con cargo
a sus ingresos de exportación.
Establecimiento
del Consejo de Acreditación Nacional del Pakistán que prestará
servicios de acreditación a los organismos de certificación que se
ocupan de las normas ISO 9000, ISO 14000 etc. Esto permitirá lograr
niveles de calidad más elevados de las exportaciones del Pakistán.
|

Nota:
1.
El Pakistán ha suprimido los contingentes respecto de los productos
textiles, para los cuales se había obtenido una dispensa especial por
motivos de balanza de pagos, bastante antes de la expiración del
período autorizado por el Comité de Balanza de Pagos. volver
al texto
Cuadro
:
Cuadro
5 > Aranceles
y dispersión arancelaria
|