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Cuestiones abarcadas por los Comités y Acuerdos de la OMC

EXÁMENES DE LA POLÍTICAS COMERCIALES: PRIMER COMUNICADO DE PRENSA, RESUMEN DEL INFORME DE LA SECRETARÍA Y DEL INFORME DEL GOBIERNO

COMMUNICADO DE PRENSA
PRENSA/TPRB/185
25 de enero de 2002

Pakistan: enero de 2002

El informe de la Secretaría de la OMC, junto con la declaración de políticas formulada por el Gobierno del Pakistán, servirán de base para el segundo examen de las políticas comerciales del Pakistán por el Órgano de Examen de las Políticas Comerciales de la OMC, los días 23 y 25 de enero de 2002.

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Ver también:

segundo comunicado de prensa
conclusiones del Presidente


El crecimiento a largo plazo del Pakistán depende de que se siga aplicando el programa de reactivación de la economía Volver al principio

El Programa de reactivación de la economía que inició el Pakistán en 1999 tras un deterioro de los resultados económicos, se ha llevado adelante con determinación, lo que ha permitido la aplicación satisfactoria de un acuerdo de derecho de giro con el FMI y la consiguiente concesión por el Fondo de una ayuda sustancial en el marco de su Servicio para el crecimiento y la lucha contra la pobreza, según un informe de la OMC sobre las políticas y las prácticas comerciales del Pakistán. En el informe se destaca que el crecimiento económico a largo plazo del Pakistán depende en gran medida de que se siga aplicando el Programa de reactivación de la economía, en particular para reducir la intervención directa del Estado en la economía y mejorar la base impositiva.

El Programa de reactivación de la economía, que procura resolver algunos de los desequilibrios de la economía del Pakistán, comprende la aplicación de un programa de privatizaciones y una mayor liberalización del comercio, así como medidas destinadas a fortalecer la base impositiva y mejorar la gestión pública. El crecimiento de la economía a largo plazo, según el informe, depende también del éxito que tenga el Pakistán en la diversificación de sus exportaciones, y esto a su vez dependerá de la voluntad de sus interlocutores comerciales de mantener sus mercados abiertos, o incluso de abrirlos en mayor medida, a los productos y los servicios pakistaníes, a pesar de la actual desaceleración de la economía mundial.

El informe añade que, pese a las graves dificultades económicas y políticas, el Pakistán ha resistido, en general, a la presión proteccionista y ha optado por reformas basadas en los mercados, incluida la adopción de una actitud más liberal hacia las importaciones y la inversión extranjera. En los dos últimos años el Pakistán, parece haber intensificado los esfuerzos en varias esferas esenciales, gracias a lo cual se está convirtiendo en un mercado más abierto y seguro para sus interlocutores comerciales. Al fomentar la competencia interna, las reformas emprendidas deberían contribuir a una asignación más eficiente de los recursos nacionales, lo que a su vez mejoraría la productividad de la economía y la competitividad de las exportaciones de las empresas nacionales.

El informe sostiene que hay indicios de que la economía podría estar mejorando; como por ejemplo, la subida del mercado local de valores. Esta evolución tal vez se deba en parte a que parece muy probable que el Pakistán obtenga un alivio considerable de la carga de la deuda de parte de sus acreedores internacionales. Ese alivio reduciría para el Pakistán el costo del servicio de su importante deuda exterior, lo que le ayudaría a corregir el actual desequilibrio fiscal y ofrecería al Gobierno mayores posibilidades de tratar los problemas sociales del país (especialmente la pobreza, la sanidad, la educación, la vivienda y la gestión pública), y hacer frente a los casi 3 millones de refugiados presentes en su territorio.

El informe señala que el crecimiento económico del Pakistán ha sido más lento con respecto al período que precedió inmediatamente al anterior examen de sus políticas comerciales en 1995. Tras registrar una aceleración durante el período 1993/96, el crecimiento del PIB real bajó del 5,0 por ciento en 1995/96 al 1,2 por ciento en 1996/97 y 1997/98 y, desde entonces, se ha situado en torno al 4 por ciento. Los factores naturales, en particular una grave sequía, los desequilibrios financieros, sobre todo fiscal, y las deficiencias estructurales han contribuido en gran medida a ese deterioro de los resultados económicos.

Los problemas estructurales también han contribuido a la desaceleración del crecimiento económico del Pakistán. Por ejemplo, el Estado sigue teniendo una participación directa importante en la economía y el sistema tributario se ha utilizado extensamente como un medio de ofrecer incentivos, posiblemente en detrimento de los ingresos. Además, las políticas proteccionistas han resguardado a los productores nacionales de la competencia extranjera y han dado lugar a un sesgo contrario a las exportaciones. La inestabilidad política y la mala gestión de los asuntos públicos también han tenido efectos negativos en la economía. Estas cuestiones se atienden en el marco del Programa de reactivación de la economía, entre otras cosas, mediante un programa de privatizaciones, medidas destinadas a fortalecer la base impositiva y mejorar la gestión pública, y la mayor liberalización del comercio.

Los aranceles siguen siendo el principal instrumento de política comercial del Pakistán; su importancia relativa ha aumentado de resultas de la reciente eliminación de los obstáculos no arancelarios respecto de diversos productos. Al mismo tiempo, son una fuente de ingresos fiscales importante, aunque en disminución. Como consecuencia de la amplia reestructuración del arancel de aduanas del Pakistán, realizada en 2001/02, el tipo arancelario medio aplicado ha bajado del 56 por ciento en 1993/94 al 20,4 por ciento. Sin embargo, la protección arancelaria sigue siendo relativamente elevada, especialmente respecto de unos cuantos productos sensibles, y, aunque se han hecho esfuerzos para reducir las crestas y la dispersión arancelarias, los tipos arancelarios varían considerablemente. Por consiguiente, los aranceles siguen constituyendo una limitación potencial de la competencia interna y, por tanto, un obstáculo a la asignación eficiente de los recursos, lo que tiene consecuencias negativas para la productividad de la economía y la competitividad de las exportaciones de las empresas nacionales. Con todo, la posibilidad de mejorar la eficiencia por medio de nuevas reducciones sustanciales de los aranceles podría verse limitada en el futuro próximo por la importancia que los aranceles aduaneros representan para el Gobierno como fuente de ingresos, y por la vulnerabilidad del sistema impositivo interno frente a la elusión y la evasión.

En el período objeto de examen se han tomado disposiciones para reducir la participación del Estado en el sector de los servicios y fomentar la inversión privada en diversas actividades. La prestación de servicios financieros ha estado dominada por instituciones nacionales y nacionalizadas, y es posible que la introducción progresiva de los principios bancarios islámicos (sin intereses) desaliente a los bancos extranjeros. Los tipos de interés se han liberalizado y se ha reducido gradualmente la diferencia entre los tipos de interés no subvencionados y los subvencionados para sectores prioritarios. Se ha reforzado la autonomía del Banco del Estado (central) del Pakistán y también se han fortalecido las reglamentaciones cautelares. Se han adoptado nuevas disposiciones legislativas para desregular el mercado de los seguros y hacer más rigurosas las prescripciones en materia de margen mínimo de solvencia en este sector. Además, se están tomando medidas para reducir los obstáculos a las actividades de las empresas de seguros extranjeras. La participación del sector privado en las telecomunicaciones ha aumentado en actividades distintas de los servicios por línea fija, aunque está previsto que para fines de 2002 se haya eliminado el monopolio de Estado en este último sector; se está examinando la posibilidad de reequilibrar las tarifas mediante el incremento del precio de alquiler de las líneas y de las tarifas de las llamadas nacionales. A pesar de los derechos exclusivos de que gozan las entidades estatales en el sector de los servicios de radiodifusión y los servicios audiovisuales, estos últimos se han abierto a las empresas conjuntas con inversores extranjeros; los servicios de televisión por cable son ahora legales y están sujetos a licencias. El menor recurso a transportistas extranjeros ha dado lugar a que cada vez más las operaciones de carga y descarga hayan quedado en manos de la única empresa de propiedad estatal en esta esfera; bajo ciertas condiciones, se concede a los propietarios de barcos nacionales una subvención a la construcción naval nacional. En el sector del transporte aéreo, el transportista nacional de propiedad estatal ha tenido que hacer frente a la competencia del sector privado en las rutas nacionales. El desarrollo y las exportaciones de soporte lógico han recibido un trato prioritario y se están alentando de diversas maneras (principalmente por medio de incentivos fiscales).

  
Nota para las redacciones

En los exámenes de las políticas comerciales, ejercicio prescrito en los Acuerdos de la OMC, se examinan y se evalúan a intervalos regulares las políticas comerciales y relacionadas con el comercio de los países Miembros. También se siguen de cerca los acontecimientos importantes que pueden tener consecuencias para el sistema mundial de comercio. Para cada examen se elaboran dos documentos: una exposición de políticas que presenta el gobierno del Miembro objeto de examen, y un informe detallado que redacta de manera independiente la Secretaría de la OMC. Estos dos documentos son luego examinados por el conjunto de Miembros de la OMC en el Órgano de Examen de las Políticas Comerciales (OEPC). Esos documentos y las actas de las reuniones del OEPC se publican poco después. Desde la entrada en vigor del Acuerdo sobre la OMC en 1995, los informes abarcan también las esferas de los servicios y de los aspectos de los derechos de propiedad intelectual relacionados con el comercio.

En lo que respecta al presente examen, el Órgano de Examen de las Políticas Comerciales examinará el informe de la Secretaría de la OMC y la exposición de políticas elaborada por el Gobierno del Pakistán los días 23 y 25 de enero de 2002. El informe de la Secretaría abarca la evolución de todos los aspectos de las políticas comerciales del Pakistán inclusive sus leyes y reglamentos internos, el marco institucional y las políticas comerciales por medida y por sector.

Se adjuntan al presente comunicado de prensa las observaciones recapitulativas que figuran en el informe de la Secretaría y algunos extractos de la exposición de políticas del Gobierno. Los informes de la Secretaría y del Gobierno figuran por el nombre del país en la lista completa de los exámenes de las políticas comerciales. Estos dos documentos, el acta de los debates del OEPC y el resumen del Presidente se publicarán oportunamente en una versión encuadernada y podrán obtenerse en la Secretaría, Centro William Rappard, 154 rue de Lausanne, 1211 Ginebra 21.

Desde diciembre de 1989 se han finalizado los siguientes exámenes: la Argentina (1992 y 1999), Australia (1989, 1994 y 1998), Austria (1992), Bahrein (2000), Bangladesh (1992 y 2000), Benin (1997), Bolivia (1993 y 1999), Botswana (1998), el Brasil (1992, 1996 y 2000), Brunei Darussalam (2001), Burkina Faso (1998), Camerún (1995 y 2001), el Canadá (1990, 1992, 1994, 1996, 1998 y 2000), Chile (1991 y 1997), Chipre (1997), Colombia (1990 y 1996), las Comunidades Europeas (1991, 1993, 1995, 1997 y 2000), Corea, República de (1992, 1996 y 2001), Costa Rica (1995 y 2001), Côte d'Ivoire (1995), Egipto (1992 y 1999), El Salvador (1996), los Estados Unidos (1989, 1992, 1994, 1996, 1999 y 2001), Fiji (1997), Filipinas (1993 y 1999), Finlandia (1992), Gabón (2001), Ghana (1992 y 2001), Guatemala (2002), Guinea (1999), Hong Kong (1990, 1994 y 1998), Hungría (1991 y 1998), la India (1993 y 1998), Indonesia (1991, 1994 y 1998), Islandia (1994 y 2000), Islas Salomón (1998), Israel (1994 y 1999), Jamaica (1998), el Japón (1990, 1992, 1995, 1998 y 2000), Kenya (1993 y 2000), Lesotho (1998), Macao (1994 y 2001), Madagascar (2001), Malasia (1993, 1997 y 2001), Malí (1998), Marruecos (1989 y 1996), Mauricio (1995 y 2001), México (1993 y 1997), Mozambique (2001), Namibia (1998), Nicaragua (1999), Nigeria (1991 y 1998), Noruega (1991, 1996 y 2000), Nueva Zelandia (1990 y 1996), OECO (2001), el Pakistán (1995 y 2002), Papua Nueva Guinea (1999), el Paraguay (1997), el Perú (1994 y 2000), Polonia (1993 y 2000), la República Checa (1996 y 2001), la República Dominicana (1996), la República Eslovaca (1995 y 2001), Rumania (1992 y 1999), Senegal (1994), Singapur (1992, 1996 y 2000), Sri Lanka (1995), Sudáfrica (1993 y 1998), Suecia (1990 y 1994), Suiza (y conjuntamente con Liechtenstein) (1991, 1996 y 2000), Swazilandia (1998), Tailandia (1991, 1995 y 1999), Tanzanía (2000), Togo (1999), Trinidad y Tabago (1998), Túnez (1994), Turquía (1994 y 1998), Uganda (1995 y 2001), el Uruguay (1992 y 1998), Venezuela (1996), Zambia (1996) y Zimbabwe (1994).

 
  
Informe de la Secretaría Volver al principio

ÓRGANO DE EXAMEN DE LAS POLÍTICAS COMERCIALES
PAKISTAN
Informe de la Secretaría — Observaciones recapitulativas

El crecimiento económico del Pakistán se ha ralentizado con respecto al período que precedió inmediatamente al anterior examen de sus políticas comerciales en 1995. Tras registrar una aceleración durante el período 1993/96, el crecimiento del PIB real bajó del 5,0 por ciento en 1995/96 al 1,2 por ciento en 1996/97 y 1997/98 y, desde entonces, se ha situado en torno al 4 por ciento. Los factores naturales, en particular una grave sequía, los desequilibrios financieros, sobre todo fiscal, y las deficiencias estructurales han contribuido en gran medida a esa deterioración de los resultados económicos. En consecuencia, el Pakistán lanzó en 1999 un amplio Programa de reactivación de la economía que incluía la liberalización de sus regímenes comercial y de inversiones. Este programa se ha aplicado con determinación, lo que ha permitido la implementación satisfactoria de un acuerdo de derecho de giro con el FMI y la concesión por el Fondo de una ayuda sustancial en el marco de su Servicio para el crecimiento y la lucha contra la pobreza.

La lentificación de la economía ha tenido consecuencias sociales. Con el aumento continuo de la población, el PIB real per cápita del Pakistán ha descendido gradualmente para situarse por debajo del nivel de principios del decenio de 1990 y ha aumentado la incidencia de la pobreza: de hecho, casi una tercera parte de la población, en particular en las zonas rurales, vive ahora por debajo del umbral de pobreza, cuando esa proporción era de la quinta parte hace 10 años.

El desequilibrio fiscal se refleja en el elevado nivel de la deuda pública neta total, que, según las estimaciones, alcanzó en 2000/01 una proporción del 92,6 por ciento del PIB, correspondiendo más de la mitad a pasivos exteriores. El déficit fiscal pasó del 5,6 por ciento del PIB en 1994/95 al 7,7 por ciento en 1997/98, antes de descender al 5,3 por ciento en 2000/01, un nivel cercano al objetivo del programa de reactivación de la economía, que era del 5,2 por ciento. La ayuda otorgada a las empresas de propiedad estatal que generan pérdidas y la base impositiva extremadamente deficiente del Pakistán han contribuido de manera decisiva a los déficit fiscales recurrentes. Éstos, a su vez, reducen la capacidad del Gobierno para realizar desembolsos esenciales (incluso para la mitigación de la pobreza, la sanidad, la educación y la infraestructura), lo que frena el crecimiento económico y el desarrollo.

El Pakistán también ha tenido un déficit persistente de la cuenta corriente, aunque éste se ha reducido considerablemente, del 7,2 por ciento del PIB en 1995/96 al 1,9 por ciento en 2000/01, en gran parte gracias a una disminución sustancial del déficit comercial. Sin embargo, el total de los pasivos externos ha pasado del 41,5 por ciento del PIB (1994/95) al 50,4 por ciento (1999/00), un nivel equivalente a cuatro veces los ingresos de exportación, por lo que el reescalonamiento de la deuda ha pasado a ser una cuestión prioritaria. En el contexto de su estrategia de reajuste, el Pakistán ha pasado con éxito a un régimen de tipo de cambio flotante (desde julio de 2000) que provocó seguidamente una pronunciada depreciación de la rupia. Asimismo, el Pakistán ha mantenido consultas periódicas con el Comité de Restricciones por Balanza de Pagos de la OMC; en aplicación de su estrategia de reforma, el Pakistán ha suprimido progresivamente las restricciones a la importación que mantenía por motivos de balanza de pagos (la eliminación tendrá que completarse para fines de junio de 2002).

Los problemas estructurales también han contribuido a la desaceleración del crecimiento económico del Pakistán. Por ejemplo, el Estado sigue teniendo una participación directa importante en la economía y el sistema tributario se ha utilizado extensamente como un medio de ofrecer incentivos, posiblemente en detrimento de los ingresos. Además, las políticas proteccionistas han resguardado a los productores nacionales de la competencia extranjera y han dado lugar a un sesgo contrario a las exportaciones. La inestabilidad política y la mala gestión de los asuntos públicos también han tenido efectos negativos en la economía. Estas cuestiones se atienden en el marco del Programa de reactivación de la economía, entre otras cosas, mediante un programa de privatizaciones, medidas destinadas a fortalecer la base impositiva y mejorar la gestión pública y la mayor liberalización del comercio.

El Pakistán tiene una restringida base de exportación, centrada en productos de bajo valor añadido y un número limitado de mercados. Los cambios menores en la composición y la dirección de las importaciones se han debido en gran parte a la reciente subida de los precios del petróleo; la UE, los Estados Unidos y el Japón han seguido siendo los principales interlocutores comerciales del Pakistán. Pese a que en 1997 se abrieron la mayoría de los sectores de la economía a las inversiones extranjeras directas (IED), las entradas de capital se han reducido, debido, entre otras cosas, a una menor confianza de parte de los inversores. Con todo, si el Programa de reactivación de la economía se sigue llevando a cabo de manera satisfactoria, bien podría aumentar esa confianza.

A pesar de sus dificultades económicas y políticas, desde el anterior examen el Pakistán ha tomado medidas para liberalizar sus regímenes comercial y de inversiones, o bien de manera unilateral o bien en el marco de sus compromisos en la OMC, el FMI y el Banco Mundial. En los dos últimos años, parece haber intensificado los esfuerzos en varias esferas esenciales, lo que le ha permitido convertirse en un mercado más abierto y seguro para sus interlocutores comerciales.

Las políticas comerciales del Pakistán se han basado en los principios del multilateralismo y la no discriminación. Por consiguiente, su participación en acuerdos comerciales preferenciales y regionales ha sido limitada. De hecho, ha expresado cierta preocupación ante la proliferación de acuerdos e iniciativas comerciales regionales, y ha seguido siendo limitado el alcance de los propios compromisos del Pakistán en el marco del Acuerdo de Comercio Preferencial entre los siete países miembros de la Asociación del Asia Meridional para la Cooperación Regional y el Protocolo Adicional sobre Aranceles Preferenciales de la Organización de Cooperación Económica.

En consonancia con sus compromisos comerciales multilaterales y demás obligaciones, incluidas las contraídas con las instituciones financieras internacionales, y con la evolución de su política interna, el Pakistán ha introducido cambios en su marco legislativo e institucional. El Ministerio de Comercio se ha reforzado con la creación de una dependencia sobre la OMC y, desde octubre de 2000, un “Consejo OMC” se ha ocupado de examinar los efectos en el comercio y la producción de las políticas relacionadas con la OMC. El Pakistán ha participado activamente en numerosas esferas de los trabajos de la OMC. Se han adoptado o se van a adoptar nuevas disposiciones legislativas sobre salvaguardias, derechos antidumping y medidas compensatorias, y derechos de propiedad intelectual, así como en diversas otras esferas.

El Pakistán ha tomado disposiciones para mejorar considerablemente la transparencia externa de sus regímenes comercial y de inversiones. Ha cumplido en gran medida sus obligaciones ordinarias de notificación en el GATT/OMC y ha respondido a la mayor parte de las preguntas planteadas por Miembros de la OMC en diversas esferas (entre ellas, el comercio de Estado y la ayuda interna en el sector de la agricultura) y ha presentado información arancelaria para la Base Integrada de Datos de la OMC; con todo, aún puede haber algunas mejoras en lo que respecta a la notificación en varios campos. Además de las reformas del marco normativo destinadas a simplificar y reducir los reglamentos relacionados con el comercio y de la creación de sitios Web de varios organismos del sector público, el Pakistán se ha esforzado por poner a disposición del público, en inglés, a través de una red informática basada en la Web, las disposiciones legislativas relacionadas con el comercio (incluido el arancel de aduanas) y la inversión.

Los aranceles siguen siendo el principal instrumento de política comercial del Pakistán; su importancia relativa ha aumentado de resultas de la reciente eliminación de los obstáculos no arancelarios respecto de diversos productos. Al mismo tiempo, son una fuente de ingresos fiscales importante, aunque en disminución. Como consecuencia de la amplia reestructuración del arancel de aduanas del Pakistán, realizada en 2001/02, el tipo arancelario medio aplicado ha bajado del 56 por ciento en 1993/94 al 20,4 por ciento. Sin embargo, la protección arancelaria sigue siendo relativamente elevada, especialmente respecto de unos cuantos productos sensibles, y, aunque se han hecho esfuerzos para reducir las crestas y la dispersión arancelarias, los tipos arancelarios varían considerablemente. Por consiguiente, los aranceles siguen constituyendo una limitación potencial de la competencia interna y, por tanto, un obstáculo a la asignación eficiente de los recursos, lo que tiene consecuencias negativas para la productividad de la economía y la competitividad de las exportaciones de las empresas nacionales. Con todo, la posibilidad de mejorar la eficiencia por medio de nuevas reducciones sustanciales de los aranceles podría verse limitada en el futuro próximo por la importancia que los aranceles aduaneros representan para el Gobierno como fuente de ingresos, y por la vulnerabilidad del sistema impositivo interno frente a la elusión y la evasión (véase infra).

Cerca de una tercera parte de las líneas arancelarias (entre ellas todos los productos agropecuarios) están actualmente consolidadas. Dada la reducción de los tipos aplicados, hay una distancia cada vez mayor entre los tipos consolidados y los tipos aplicados; el tipo consolidado medio excede considerablemente del tipo aplicado medio. Con esto reina cierta incertidumbre en torno al arancel, pues el Gobierno es libre de elevar los tipos aplicados dentro de las consolidaciones.

Durante el período objeto de examen, el arancel del Pakistán se ha simplificado considerablemente y los tipos arancelarios se han reducido mucho. Ahora, casi todos los tipos se sitúan en una gama de cuatro niveles, aunque algunas crestas, por ejemplo el tipo del 250 por ciento aplicado a los automóviles, y tipos específicos y compuestos elevan el número de tipos distintos a 26, una cifra con todo bastante inferior a los 49 aplicados en 2000/01. Sin embargo, a causa de esta gran diversidad de tipos arancelarios, las posibilidades de que los funcionarios de aduanas cometan errores en la clasificación de las importaciones son considerables. La nueva transparencia del arancel se ve algo empañada por las concesiones (respecto de las mercancías no fabricadas localmente), aunque, al parecer, su alcance se ha reducido recientemente. Un efecto secundario de la simplificación arancelaria ha sido el aparente incumplimiento de los tipos consolidados respecto de unas 90 líneas arancelarias. Las autoridades son plenamente conscientes de este problema y ya han tomado medidas para que se tenga en cuenta en el próximo Presupuesto, en el que se preverá una nueva reducción de los tipos, incluida una disminución del tipo máximo, del 30 al 25 por ciento.

La protección frente a las importaciones también se proporciona por medio de otros varios impuestos y gravámenes en frontera. Los llamados derechos “reguladores” parecen haber sido restaurados respecto de las importaciones de aceites comestibles y semillas oleaginosas para triturar). Además, se perciben impuestos en origen sobre las importaciones (y las exportaciones); estos impuestos, que se pueden deducir de los impuestos sobre la renta, están previstos, al parecer, para luchar contra la evasión del impuesto sobre la renta. Además, se percibe un impuesto sobre el valor del capital respecto de los vehículos automóviles importados, mientras que los televisores y los acondicionadores de aire de fabricación nacional han quedado exentos del impuesto especial de consumo desde 1997, con el objetivo declarado de desalentar el contrabando.

Se han desplegado esfuerzos para simplificar los procedimientos de despacho de aduana, entre otras cosas, mediante la creación de un Servicio de despacho rápido y un Sistema de evaluación electrónico. En el contexto de la aplicación del Acuerdo de la OMC sobre Valoración en Aduana, el Pakistán ha dejado de utilizar la Definición del Valor de Bruselas pero ha seguido aplicando precios de referencia; existe un sistema de información sobre valoración en aduana, con una base de datos sobre el valor imponible de las importaciones para cada envío, al que puede acceder el público en general por medio de Internet.

Se han mantenido prohibiciones y restricciones a la importación por diversos motivos, aunque parecen afectar a un menor número de partidas que en el momento del anterior examen; su aplicación sigue dependiendo en gran medida de la condición del importador (por ejemplo, el sector público o consumidores industriales), el origen (por ejemplo, Israel, India), la aprobación previa u otras condiciones. Las restricciones por motivos de balanza de pagos se han suprimido antes de lo previsto y las que afectaban a numerosos productos textiles y de vestido y a los chasis se eliminaron en 2000/01. No se ha aplicado ninguna medida especial.

Se ha seguido recurriendo a la contratación pública como instrumento de apoyo a la industria nacional. Se pueden conceder preferencias de precios de hasta el 25 por ciento a los abastecedores nacionales, en particular en los contratos relativos a productos de la industria mecánica y se puede asignar a las compras nacionales el 10 por ciento del presupuesto anual de los organismos del sector público destinado a las compras. El Pakistán tiene un programa de contenido nacional (Programa de promoción del contenido nacional/supresiones) para cuya eliminación ha pedido una prórroga en virtud del Acuerdo de la OMC sobre las Medidas en materia de Inversiones relacionadas con el Comercio.

El alcance de las prohibiciones a la exportación parece haberse reducido, entre otras cosas, dando una mayor importancia al cumplimiento de los compromisos internacionales (incluso los destinados a proteger los derechos de propiedad intelectual). Las exportaciones de determinados productos textiles y de vestido han seguido estando sujetas a limitaciones de acceso en varios mercados importantes (entre ellos, la Unión Europea, el Canadá y los Estados Unidos). Para algunos productos sensibles (algodón, arroz, urea) es obligatorio el registro previo a la expedición de los contratos de exportación y el arroz ha estado sujeto a prescripciones en materia de inspección previa a la expedición; las exportaciones de patatas han estado sujetas temporalmente a restricciones cuantitativas. Los derechos reguladores ya sólo se aplican a las exportaciones de algunos productos (huesos triturados/sin triturar, cueros en bruto/semicurtidos al cromo, y pieles). La intervención del Estado en las exportaciones de arroz y algodón se ha reducido recientemente y también se está disminuyendo para las exportaciones de trigo; los derechos exclusivos de exportación del sector público se han limitado al petróleo de horno y al gasoil para motores diesel de alta velocidad.

Las subvenciones a la exportación, en gran parte vinculadas a los resultados de exportación, se han otorgado en diferentes formas, entre ellas, ayuda financiera directa, financiación de las exportaciones en condiciones de favor (que se está reduciendo), y ventajas fiscales en las zonas de elaboración para la exportación. La cuantía de las desgravaciones que, según se ha informado, se basa ahora en los coeficientes de insumo-producto, corresponde a los derechos y demás gravámenes efectivamente pagados por las materias primas importadas utilizadas en la fabricación de los productos de exportación.

Se han fortalecido varias formas de ayuda a la producción y el comercio; esas medidas de ayuda incluyen una variedad de incentivos fiscales y no fiscales. Se ha dado prioridad a la ciencia y la tecnología (por ejemplo, las industrias de alta tecnología) y las empresas pequeñas y medianas. El Estado sigue participando en la producción y el comercio de los productos químicos, el material de transporte, los combustibles, las máquinas herramientas, la minería y la energía, y en los servicios de ingeniería, financieros, de telecomunicaciones, transporte y turismo. Otra forma de ayuda han sido los precios preferenciales para la electricidad de que se han beneficiado los agricultores y los fabricantes.

El Pakistán recurre en gran medida a los impuestos indirectos (incluidos los aranceles aduaneros), que representan el 71 por ciento del total de los ingresos fiscales. El sistema tributario comprende una multitud de impuestos, a menudo aplicados sobre una base muy limitada debido a la existencia de numerosas concesiones, si no exenciones, que en algunos casos incluyen tipos elevados. Este sistema puede distorsionar los precios internos y, por lo tanto, puede constituir un importante obstáculo a la asignación eficiente de los recursos y es excesivamente complejo (y por tanto opaco). Además, la administración de los impuestos tiende a ser deficiente y la evasión fiscal endémica por culpa de la extensión de la economía “informal” (según la información disponible, en 1999 menos del 1 por ciento de la población pagó impuestos sobre la renta). Con objeto de hacer frente a estas deficiencias, se han tomado medidas para reformar el sistema, entre ellas, modificaciones significativas del Impuesto General sobre las Ventas (IGV), que, desde el anterior examen, ha sustituido a los impuestos sobre el comercio internacional como principal impuesto indirecto, un sistema de autoliquidación tributaria destinado a ampliar la base del impuesto sobre la renta, la disminución del contacto personal entre los contribuyentes y los recaudadores de impuestos, la adopción de medidas drásticas contra la evasión fiscal, y la imposición, a nivel provincial, de un impuesto sobre la renta agrícola a los agricultores con altos ingresos, por lo que se ha puesto así en condiciones de mayor igualdad a las actividades agrícolas y no agrícolas. Además, se han suprimido el impuesto sobre el patrimonio y dos impuestos locales (Octroi, Zilla).

A fin de cumplir los compromisos derivados del Acuerdo de la OMC sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC), el Pakistán modificó su legislación sobre patentes en 1997 para cumplir las obligaciones relativas al sistema de “buzón de correos” de conformidad con el Acuerdo sobre los ADPIC y, en 2000/01, adoptó nuevas disposiciones legislativas sobre patentes, marcas de fábrica o de comercio, esquemas de trazado de los circuitos integrados y derechos de autor. El país está haciendo todo lo posible por adherirse a un mayor número de tratados internacionales en esta esfera y está preparando normas de observancia en la frontera.

Aunque los progresos realizados en el ámbito de la privatización (desinversión) parecen haber sido lentos, a juzgar por los ingresos obtenidos por este concepto, se han intensificado los esfuerzos a este respecto, entre otras cosas mediante el establecimiento de planes de desinversión a corto, mediano y largo plazo, que incluyen la reestructuración y la desinversión de numerosas entidades.

En cuanto a la política de competencia, la eliminación de las restricciones a la entrada de empresas en el mercado parece haber reducido la concentración industrial. Las empresas del Estado no están sujetas a normas en materia de competencia.

Conforme a una política centrada en gran parte en unos pocos cultivos importantes (trigo, algodón, arroz y caña de azúcar) y productos esenciales sensibles, los sectores de la agricultura, la ganadería, la pesca y la silvicultura han recibido, en general, una escasa ayuda gubernamental. El Pakistán sigue siendo un país importador neto de productos alimenticios, ya que su producción no ha podido hacer frente al rápido aumento de las necesidades alimentarias. En el período objeto de examen la protección arancelaria media se ha reducido, del 38,8 por ciento al 14,9 por ciento. Unos pocos productos sensibles siguen estando sujetos a derechos específicos, compuestos o reguladores. En septiembre de 2000 se introdujo una prohibición a la importación de un determinado tipo de azúcar en bruto, aunque parece que ésta ya no está en vigor. Los requisitos técnicos o religiosos se mantienen respecto de otros productos (por ejemplo la carne). Las exportaciones de varios productos estratégicos han estado sujetas a prohibiciones (aceites comestibles, madera y madera de construcción), restricciones cuantitativas temporales (patatas), registro previo a la expedición (arroz, algodón, patatas) o precios mínimos de exportación. Al mismo tiempo, se han concedido subvenciones a la exportación para cubrir los costos de flete (para la fruta fresca, las verduras y hortalizas, las flores y los productos del pescado) y en forma de ayuda financiera directa (para el azúcar). Actualmente, la Corporación del Comercio del Pakistán es la única entidad del Estado en participar en el comercio exterior de productos básicos esenciales. En 2000/01 se ha empezado a liberalizar el comercio del trigo y los productos de su molienda. En general, la ayuda interna ha permanecido invariable y dentro de los límites establecidos en el marco de los compromisos de reducción de la OMC; esta ayuda se ha concedido casi exclusivamente en forma de medidas del "compartimento verde", incluida la prestación de servicios de infraestructura y demás servicios, precios de adquisición garantizados, subvenciones para la compra de tractores fabricados en el país (1999/00), tarifas de electricidad y agua inferiores a los costos e incentivos fiscales.

La aplicación de las nuevas políticas ha contribuido al establecimiento de empresas conjuntas con empresas extranjeras en el sector minero y de la energía. La participación del Gobierno prácticamente se ha mantenido intacta, aunque se han hecho esfuerzos por privatizar algunas empresas de propiedad estatal. Las subvenciones cruzadas han persistido en forma de tarifas de electricidad complejas aplicadas en condiciones de favor (según el usuario). Gracias a un mecanismo de ajuste de los precios para los productos del petróleo, los cambios en los precios mundiales del petróleo han quedado reflejados en los precios internos de los productos del petróleo; se ha liberalizado el comercio del petróleo de horno.

El sector manufacturero representa un amplio porcentaje de las exportaciones de mercancías (principalmente textiles y prendas de vestir). La protección en frontera, que actualmente se limita sobre todo a aranceles, se ha reducido drásticamente por medio de disminuciones unilaterales; la protección arancelaria media ha descendido del 42,1 por ciento al 20,9 por ciento, más como consecuencia de las reducciones unilaterales que de la aplicación de los limitados compromisos de consolidación contraídos en la Ronda Uruguay respecto de este sector. Tras la eliminación de las prohibiciones a la importación de textiles y prendas de vestir, la protección se centra ahora en gran medida en el sector automóvil, en el que se han registrado tasas efectivas de protección superiores al 5.000 por ciento. Esta protección ha tomado la forma de aranceles elevados (vehículos automóviles), concesiones en materia de derechos de importación/impuestos sobre las ventas aplicadas a la maquinaria/equipo fabricados en el extranjero, o de subvenciones temporales a las ventas (tractores). La participación del Estado ha persistido, aunque se ha previsto la privatización de ciertas actividades en 2002.

En el período objeto de examen se han tomado disposiciones para reducir la participación del Estado en el sector de los servicios y fomentar la inversión privada en diversas actividades. La prestación de servicios financieros ha estado dominada por instituciones nacionales y nacionalizadas, y es posible que la introducción progresiva de los principios bancarios islámicos (sin intereses) desalienten a los bancos extranjeros. Los tipos de interés se han liberalizado y se ha reducido gradualmente la diferencia entre los tipos de interés no subvencionados y los subvencionados para sectores prioritarios. Se ha reforzado la autonomía del Banco del Estado (central) del Pakistán y también se han fortalecido las reglamentaciones cautelares. Se han adoptado nuevas disposiciones legislativas para desregular el mercado de los seguros y hacer más rigurosas las prescripciones en materia de margen mínimo de solvencia en este sector; además, se están tomando medidas para reducir los obstáculos a las actividades de las empresas de seguros extranjeras. La participación del sector privado en las telecomunicaciones ha aumentado en actividades distintas de los servicios por línea fija, aunque está previsto que para fines de 2002 se haya eliminado el monopolio de Estado en este último sector; se está examinando la posibilidad de reequilibrar las tarifas mediante el incremento del precio de alquiler de las líneas y de las tarifas de las llamadas nacionales. A pesar de los derechos exclusivos de que gozan las entidades estatales en el sector de los servicios de radiodifusión y los servicios audiovisuales, estos últimos se han abierto a las empresas conjuntas con inversores extranjeros; los servicios de televisión por cable son ahora legales y están sujetos a licencias. El menor recurso a transportistas extranjeros ha dado lugar a que cada vez más las operaciones de carga y descarga hayan quedado en manos de la única empresa de propiedad estatal en esta esfera; bajo ciertas condiciones, se concede a los propietarios de barcos nacionales una subvención a la construcción naval nacional. En el sector del transporte aéreo, el transportista nacional de propiedad estatal ha tenido que hacer frente a la competencia del sector privado en las rutas nacionales. El desarrollo y las exportaciones de soporte lógico han recibido un trato prioritario y se están alentando de diversas maneras (principalmente por medio de incentivos fiscales).

El Pakistán ha contraído compromisos en virtud del Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios (AGCS) respecto de 47 actividades, en los servicios financieros (banca y seguros), servicios prestados a las empresas, comunicaciones, construcción/ingeniería, salud y turismo/viajes; en lo que respecta a los servicios financieros y las telecomunicaciones básicas se han mejorado, entre otros, los compromisos relativos a la presencia de extranjeros, y éstos se han ratificado. El Pakistán goza de exenciones del trato NMF en el marco del AGCS respecto de los servicios financieros -que le permiten mantener las prescripciones en materia de reciprocidad y proteger las transacciones financieras islámicas y las empresas conjuntas entre países de la Organización de Cooperación Económica- así como de las tasas de distribución acordadas bilateralmente.

A pesar de las graves dificultades económicas y políticas, el Pakistán ha resistido, en general, a la presión proteccionista y ha optado por reformas basadas en los mercados, incluida la adopción de una actitud más liberal hacia las importaciones y la inversión extranjera. Al fomentar la competencia interna, estas reformas deberían contribuir a una asignación más eficiente de los recursos nacionales, lo que a su vez mejorará la productividad de la economía y la competitividad de las exportaciones de las empresas nacionales.

Hay indicios de que la economía podría estar mejorando; por ejemplo, la reciente apreciación de la moneda del Pakistán y la subida del mercado local de valores. Esta evolución tal vez se deba en parte a que parece muy probable que el Pakistán obtenga un alivio considerable de la carga de la deuda de parte de sus acreedores internacionales. Ese alivio reduciría para el Pakistán el costo del servicio de su importante deuda exterior, lo que le ayudaría a corregir el actual desequilibrio fiscal y ofrecería al Gobierno mayores posibilidades de tratar los problemas sociales del país (especialmente la pobreza, la sanidad, la educación, la vivienda y el gobierno), y hacer frente a los casi 3 millones de refugiados presentes en su territorio.

No obstante, el crecimiento económico a largo plazo del Pakistán depende en gran medida de que se siga aplicando el Programa de reactivación de la economía en particular para reducir la intervención directa del Estado en la economía y mejorar la base impositiva. Ese crecimiento a largo plazo depende también del éxito que tenga el Pakistán en la diversificación de sus exportaciones, y esto a su vez será función de la voluntad de sus interlocutores comerciales de mantener sus mercados abiertos, o incluso de abrirlos en mayor medida, a los productos y los servicios pakistaníes, a pesar de la actual desaceleración de la economía mundial.

 
  
Informe del Gobierno Volver al principio

ÓRGANO DE EXAMEN DE LAS POLÍTICAS COMERCIALES
PAKISTAN
Informe del Gobierno — Parte III

Evolución de la polícia comercial 

Objetivos de política 

La política comercial aplicada en 2000-2001 se centró en medidas orientadas al mercado; la intervención del Gobierno se limitó a garantizar una igualdad de condiciones para todas las actividades, suprimir los obstáculos estructurales y orientar las inversiones hacia sectores más productivos. La política apuntaba a los siguientes amplios objetivos:

(a) Modificar la tendencia desfavorable a las exportaciones mediante la reducción de los derechos de importación y la liberalización del comercio, la aplicación de tipos de cambio competitivos y el mejoramiento de la infraestructura de exportación.

(b) Lograr un crecimiento sostenible y constante de los ingresos de exportación mediante la diversificación de la base exportadora y un mayor valor añadido en las mercancías y los servicios.

(c) Liberalizar el régimen de importación con vistas a estimular la competencia en la economía y lograr así una mejora considerable de la calidad y la productividad.

(d) Simplificar y flexibilizar los procedimientos y prácticas comerciales.

Con la política anunciada para el ejercicio fiscal de 2001-2002 se espera proseguir la liberalización del comercio y la promoción de las exportaciones modificando la tendencia desfavorable a las exportaciones y centrándose en particular en la durabilidad, la coherencia y la previsibilidad de las políticas económicas.

Se ha puesto fin a la participación monopolística de las empresas estatales en el comercio. Se han fusionado la Cotton Export Corporation y la Rice Export Corporation. El sector privado participa ahora activamente en la exportación del algodón y el arroz. La Trading Corporation of Pakistan interviene ocasionalmente en el mercado del algodón en virtud de su escritura de constitución. Sin embargo, su intervención es bastante limitada -este año, por ejemplo, ha previsto adquirir 230.000 balas, es decir aproximadamente el 2 por ciento del algodón que en total se comercializará en el Pakistán. Las exportaciones de arroz están enteramente en manos del sector privado.

  
Régimen de importación

La legislación que rige el régimen de importación se ha vuelto a formular en su totalidad con objeto de facilitar el comercio y suprimir los posibles obstáculos técnicos implícitos.

Se ha procedido a una reducción radical de la “lista negativa”, es decir los productos sujetos a prohibiciones/contingentes de importación. En consecuencia, actualmente sólo hay 57 productos (al nivel de 8 dígitos del SA) cuya importación no esté autorizada (1). Estas restricciones se aplican estrictamente por motivos de salud y moralidad públicas, preocupaciones ambientales o consideraciones de seguridad nacional. Asimismo, 192 productos componen la “lista restringida”. La importación de estos productos se autoriza si cumplen los requisitos de sanidad y seguridad. La importación de determinadas máquinas usadas está prohibida por motivos de seguridad.

Las importaciones no están sujetas a requisitos en materia de licencias o depósitos en efectivo ni hay un monopolio del sector público. Gracias al desmantelamiento del régimen de restricciones cuantitativas y demás obstáculos, los aranceles constituyen actualmente el principal instrumento de política comercial del Pakistán.

  
Política arancelaria

El recurso a los derechos de aduana como fuente de ingresos para el Gobierno ha sido uno de los principales factores que han contribuido al elevado nivel de los tipos arancelarios en el Pakistán. Esta tendencia se ha logrado frenar en gran medida gracias a reformas de la administración fiscal y a la adopción del impuesto general sobre las ventas. La parte de los ingresos fiscales correspondiente a los derechos de aduana ha bajado del 33 por ciento en el ejercicio fiscal de 1996 al 16 por ciento en el ejercicio económico de 2001.

A pesar de los profundos desequilibrios fiscales, el Pakistán ha tratado de reducir considerablemente el nivel y la dispersión de sus aranceles.

En el período transcurrido desde el último examen, se han eliminado las medidas pararancelarias y se han reducido mucho los aranceles. El arancel máximo es ahora del 30 por ciento (con algunas excepciones relativas a los automóviles y las bebidas alcohólicas) y el número de tramos arancelarios se ha reducido a cuatro. En el año en curso, los derechos se han reducido respecto de 4.000 de las 5.440 partidas (8 dígitos del SA) del Código Arancelario del Pakistán.

Se ha decidido reducir aún más el arancel máximo, al 25 por ciento, con efecto a partir del 1º de julio de 2002.

La reducción y la racionalización de los aranceles se ha acompañado de una simplificación de los procedimientos. Se están suprimiendo los reglamentos que tienen un efecto de distorsión (por ejemplo concesiones a usuarios específicos). El pasado año se redujo a la mitad el número de Órdenes reglamentarias especiales y estamos determinados a suprimirlas totalmente en los próximos años.

Se ha emprendido una reforma y reestructuración considerables de la Junta Central de Ingresos. Se espera así lograr una mayor transparencia y facilitar el comercio.
  
  

Cuadro 5 Volver al principio
Aranceles y dispersión arancelaria

Tipos

1997

1998

1999

2000

2001

Número de tipos

13

5

5

5

4

Tipo máximo (%)

65

45

35

35

30

Tipo medio a (%)

23

21

18

18

17

Tipo medio b (%)

17

16

14

12

11

a Derecho percibido dividido por el valor de las importaciones imponibles.
b Derecho percibido dividido por el valor de las importaciones totales.

Para la valoración en aduana, se ha pasado del tradicional sistema de valoración basado en los precios del comercio de importación a un sistema basado en el valor de transacción compatible con la OMC. Se han introducido en la Ley de Aduanas las modificaciones necesarias a estos efectos.

Régimen de exportación

El régimen de exportación se ha liberalizado para suprimir los monopolios del sector público y permitir así la plena participación del sector privado. Por motivos ambientales, de sanidad o moralidad públicas, o de resultas de los compromisos contraídos por el Pakistán en virtud de convenios multilaterales, está prohibida la exportación de 13 productos (entre ellos, medicamentos, especies amenazadas, etc.).

Consideraciones relativas a la seguridad alimentaria obligaron al Pakistán a restringir la exportación de trigo y productos de su molienda. Esta restricción se ha suprimido y esos productos pueden ahora exportarse libremente.

En contraste con sus políticas tradicionales, el Pakistán ha tomado la decisión de permitir el comercio interno de todos los productos agropecuarios, independientemente del nivel de la producción nacional.

Así, también se han suprimido las políticas de sostenimiento de los precios para los productos agropecuarios. No hay precios mínimos de exportación.

Contrastando con la bien arraigada práctica de anunciar ventajas fiscales y de otro tipo para las exportaciones, la política comercial de este año ha tomado un rumbo muy diferente: en lugar de ofrecer concesiones, que crean distorsiones y oportunidades de búsqueda de rentas, la política se ha centrado en tratar de hacer la base exportadora del Pakistán más competitiva gracias al desarrollo de la capacidad nacional, la gestión de la cadena de suministros y el aumento del valor añadido.

Nuestra intención es eliminar todas las subvenciones a la exportación, explícitas o no. No recurrimos ya a subvenciones a los fletes ni a desgravaciones compensatorias, las tasas de devolución de derechos se han reducido y racionalizado sobre la base del coeficiente insumo-producto, y se han eliminado completamente las subvenciones en la financiación de las exportaciones.

Se han introducido nuevas medidas para satisfacer las necesidades reales de exportación. Estas medidas son las siguientes:

(a) Normas relativas a la notificación de la remisión de derechos e impuestos para la exportación. Éstas prevén la importación en franquicia arancelaria de los insumos necesarios para las exportaciones.

(b) Establecimiento de la Organización para la determinación del coeficiente insumo-producto con objeto de fijar, sobre una base profesional, tasas de devolución de derechos para los productos adquiridos en el país (con derechos).

(c) Establecimiento (en el sector privado) del Organismo de garantía de la financiación de las exportaciones del Pakistán, encargado de ofrecer garantías negociables que pueden ser utilizadas como garantía prendaria. Este programa es de particular interés para los exportadores pequeños y medianos.

(d) Introducción de un mecanismo de financiación de las exportaciones en divisas que permitirá a los exportadores obtener préstamos sobre la base del LIBOR PLUS y reembolsarlos con cargo a sus ingresos de exportación.

Establecimiento del Consejo de Acreditación Nacional del Pakistán que prestará servicios de acreditación a los organismos de certificación que se ocupan de las normas ISO 9000, ISO 14000 etc. Esto permitirá lograr niveles de calidad más elevados de las exportaciones del Pakistán.

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Nota:

1. El Pakistán ha suprimido los contingentes respecto de los productos textiles, para los cuales se había obtenido una dispensa especial por motivos de balanza de pagos, bastante antes de la expiración del período autorizado por el Comité de Balanza de Pagos. volver al texto

Cuadro :

Cuadro 5 > Aranceles y dispersión arancelaria