OMC: NOTICIAS 2013

NEGOCIACIONES SOBRE LA AGRICULTURA: REUNIÓN INFORMAL


NOTA:
ESTA NOTICIA tiene como finalidad ayudar al público a comprender los nuevos acontecimientos de la OMC. Si bien se ha hecho todo lo posible para asegurar que el contenido de la información sea exacto, ésta se entiende sin perjuicio de las posiciones de los gobiernos Miembros.

“REUNIÓN INFORMAL” es una reunión que se celebra sin actas.

MÁS INFORMACIÓN:
> Noticias: negociaciones sobre la agricultura

> Negociaciones sobre la agricultura
> Fase de las modalidades

> La Ronda de Doha

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Lo que 
 ha ocurrido hasta ahora 

2000: Inicio de las negociaciones sobre la agricultura (marzo). Véase la información general

2001: Puesta en marcha del Programa de Doha para el Desarrollo. Se incluye la agricultura (noviembre)

2004: Se acuerda el “Marco” (agosto)

2005: Otros acuerdos en la Conferencia Ministerial de Hong Kong (diciembre)

2006: Proyecto de modalidades (junio)

2007: Negociaciones intensivas con documentos de trabajo (septiembre a enero)

2008: Proyecto revisado de modalidades (febrero, mayo y julio)

2008: El paquete de julio de 2008 información completa e informe del Presidente

2008: Proyecto revisado de modalidades (febrero, mayo, julio y diciembre)

Presencia de embajadores

El Presidente, que es el Embajador de Nueva Zelandia, informaba al conjunto de los Miembros de las consultas que ha celebrado con varias delegaciones. Éstas se han centrado en la propuesta sobre la constitución de existencias y la ayuda alimentaria presentada por los países en desarrollo del G‑33, una de las tres que se están examinando actualmente en la esfera de la agricultura como cuestiones que podrían ser objeto de acuerdo en la Conferencia Ministerial que se celebrará en Bali del 3 al 6 de diciembre de 2013, antes que otras cuestiones tratadas en las negociaciones de la Ronda de Doha.

Las otras dos son una propuesta del grupo G-20 de países en desarrollo activos en la esfera de la agricultura sobre la administración de los contingentes arancelarios (la forma en que los gobiernos distribuyen entre los importadores los contingentes sujetos a derechos más bajos, y la posibilidad de que algunos métodos obstaculicen el comercio); y otra propuesta, también del G-20, sobre las subvenciones a la exportación y cuestiones conexas, agrupadas bajo el título "competencia de las exportaciones".

La mayor importancia política de esta fase de las conversaciones se vio reflejada en la presencia de embajadores en algunas de las consultas y en la participación de éstos en calidad de jefes de numerosas delegaciones en la reunión informal del 23 de mayo.

El Embajador Adank dijo que seguiría celebrando consultas con el objetivo de entablar "un intercambio de opiniones aún más franco". Señaló que quedaba poco tiempo para la Conferencia de Bali.

(Las declaraciones del Presidente figuran infra en formato audio y texto.)

La propuesta y las diferencias

El objetivo explícito de la propuesta del G-33 es la seguridad alimentaria. Los principales puntos de fricción se refieren a disposiciones que permitirían a los gobiernos de los países en desarrollo comprar alimentos a precios fijados por el gobierno ("precios administrados", con lo que se prestaría ayuda en materia de precios a los productores) con el objetivo de almacenarlos con fines de seguridad alimentaria o distribuirlos como ayuda alimentaria, sin tener que contabilizarlo como ayuda causante de distorsión del comercio, que está sujeta a límites. (Si los alimentos se compraran a precios de mercado, no se consideraría que los programas distorsionan el comercio.)

El G-33 aduce que, a causa de la forma en que se calcula la ayuda interna causante de distorsión del comercio (lo que a veces se llama "compartimento ámbar" o ayuda comprendida en la MGA), varios países en desarrollo están en peligro de alcanzar o rebasar los límites permitidos, que en la mayoría de los casos consisten en una cuantía "de minimis" de hasta el 10% del valor de producción.

El Grupo afirma que el problema surge porque la ayuda del compartimento ámbar no se calcula en función de cuánto gasta un gobierno efectivamente. En lugar de ello, la ayuda en materia de precios se define tomando precios exteriores de referencia, normalmente basados en los años 1986 a 1988, y viendo en qué medida los precios administrados corrientes de los gobiernos son superiores. La inflación y el aumento de los precios de los productos básicos han hecho subir los precios administrados, lo que ha repercutido en el cálculo de la ayuda del compartimento ámbar, añade el G-33.

Otros países se preguntan en qué medida se trata de un problema que afecte a la mayoría de los países en desarrollo. Algunos preferirían considerar la posibilidad de establecer disposiciones específicas para determinados países, sin alterar las actuales disposiciones del Acuerdo sobre la Agricultura relativas a la ayuda del compartimento ámbar.

"En el curso de las consultas se hizo cada vez más evidente que era poco probable que la propuesta, en su forma actual obtuviera un consenso en el tiempo restante hasta Bali", informó el Embajador Adank.

Añadió que los miembros del G-33 habían propuesto trabajar sobre una o varias de las cuatro variables empleadas para calcular la ayuda del compartimento ámbar, a saber:

  • el nivel de minimis (algunos Miembros han sugerido aumentar la cuantía permitida al 15% del valor de producción) 
  • el precio exterior de referencia (utilización de otros promedios que no sean los utilizados actualmente, basados en los años 1986 a 1988) 
  • la producción con derecho a ayuda (el cálculo de la ayuda sobre la base de la producción total puede arrojar una cifra mucho mayor que si se utiliza únicamente la cantidad comprada para constituir existencias) 
  • el precio administrado

Otros Miembros han propuesto otras restricciones para hacer que la constitución de existencias cause menos distorsión, dijo el Embajador.

"Los debates sobre todas estas cuestiones han sido abiertos y francos y creo que también constructivos, al menos cuando los Miembros simplemente han evitado volver sobre cuestiones sobradamente tratadas", dijo.

"Sin embargo, con esto no debe entenderse que hayamos dado con soluciones claras en esta etapa, o que tengamos muchas bazas para lograr un avance decisivo: es evidente que estamos aún muy lejos de definir lo que podría ser una zona de convergencia apropiada para esta cuestión en Bali."

Las cuatro preguntas: dos bien encaminadas, dos sin resolver

Los Miembros podrían llegar a un acuerdo sobre dos de las cuatro preguntas que el Embajador formuló recientemente en una reunión de altos funcionarios que se habían desplazado a Ginebra desde sus capitales (se dan detalles de esta declaración infra).

Una de ellas se refiere a la adición de diversos programas, como los de desarrollo rural, reforma de la tenencia de tierra y servicios de infraestructura, a la lista de los servicios gubernamentales incluidos en las disposiciones del Acuerdo sobre la Agricultura relativas al compartimento verde (ayuda que no distorsiona el comercio o lo hace un grado mínimo y que, por lo tanto, está permitida sin límites).

La otra es una declaración política de los Ministros en Bali que podría incluir una referencia a la Decisión sobre la aplicación adoptada en 2001 en Doha, que "insta a los Miembros a actuar con moderación en lo que respecta a la impugnación de medidas notificadas por los países en desarrollo en el marco del compartimento verde y destinadas a promover el desarrollo rural y responder adecuadamente a las preocupaciones relativas a la seguridad alimentaria".

En ambos casos, aún queda trabajo por hacer, dijo el Embajador Adank.

En cambio, sigue habiendo divergencias entre los Miembros respecto de las preguntas tercera y cuarta, que se refieren a la modificación o interpretación del Acuerdo sobre la Agricultura antes o después de Bali, o a la posibilidad de otorgar flexibilidad adicional a determinados países que corran el riesgo de rebasar los límites del compartimento ámbar.

Parte del debate gira en torno a lo que puede hacerse antes de diciembre, cuando tendrá lugar la reunión de Bali; algunos países piden que después de la Conferencia se amplíen los trabajos sobre la seguridad alimentaria.

Las observaciones de los Miembros reflejaron en gran medida sus discrepancias acerca de un enfoque general, que entrañaría una modificación del Acuerdo sobre la Agricultura, y un enfoque caso por caso (algunos países indicaron que un enfoque general aplicable a todos los países en desarrollo podría no implicar una modificación del Acuerdo).

El G-33 y los países que lo apoyan prefieren un enfoque más general, aunque algunos mostraron una actitud abierta y se dijeron dispuestos a debatir cualquier opción.

Otros Miembros se oponen a la idea de modificar o interpretar el Acuerdo sobre la Agricultura, ya sea por principio o porque no sería posible hacerlo antes de diciembre. Algunos de ellos son partidarios de una solución caso por caso. Otros aducen que el comercio y la eliminación de las distorsiones son la clave para la seguridad alimentaria. Algunos se declararon dispuestos a considerar una interpretación del Acuerdo sobre la Agricultura a condición de que se preserven la transparencia y la previsibilidad.

Algunos no se decantaron a favor de ninguna de las soluciones y prefirieron recalcar la necesidad de lograr algún tipo de solución antes de la Conferencia de Bali. Un Miembro sugirió la posibilidad de adoptar en Bali una solución provisional basada en un enfoque caso por caso, para posteriormente optar por una solución más general.

(Véase también la última reunión.)

Competencia de las exportaciones

Al comienzo de la semana, el grupo G-20 de países en desarrollo activos en la esfera de la agricultura distribuyó una propuesta en la que se recomienda un primer paso hacia la eliminación de las subvenciones a la exportación y el establecimiento de disciplinas en materia de créditos a la exportación para reducir la probabilidad de que los créditos sean subvencionados.

El Grupo, cuyo coordinador es el Brasil, propone que los Miembros reduzcan a la mitad los límites máximos de sus subvenciones a la exportación para fines de 2013 e introduzcan progresivamente un límite de 540 días para el plazo de reembolso de los créditos a la exportación (el objetivo de referencia para las condiciones comerciales es de 180 días). No se ha propuesto ninguna reducción para los países en desarrollo, pero algunos miembros del G-20 dijeron que confían en que dicho aspecto se plantee rápidamente en los debates técnicos.

El G-20 considera que la propuesta es flexible y está presidida por un espíritu de moderación y pragmatismo, ya que el fin último acordado es la completa eliminación de las subvenciones a la exportación. Señala que en la Conferencia Ministerial de Hong Kong celebrada en 2005 los Miembros acordaron eliminar las subvenciones para 2013, y afirma que es preciso llegar a algún acuerdo para marcar el año, aunque la eliminación total ya no sea posible para esta fecha. Añade que las subvenciones a la exportación son las medidas que más distorsionan el comercio y que es necesario abordarlas.

Algunos miembros del Grupo de Cairns también apoyaron la propuesta del G-20 y celebraron que esta cuestión se haya puesto sobre la mesa.

En cambio, otros advirtieron que la propuesta podría poner en grave peligro las posibilidades de lograr resultados en Bali. Dijeron que las reducciones de las subvenciones a la exportación no serían aceptables sin un acuerdo más amplio sobre la agricultura, así como, en algunos casos, sobre otros de los temas de la Ronda de Doha. A algunos les preocupaba que el proyecto no incluyera propuestas de reducción para los países en desarrollo.

Algunos Miembros dijeron que examinarían la propuesta y evaluarían la posibilidad de afinarla para lograr un resultado en Bali. Algunos también recordaron a los Miembros que consideran que las restricciones a la exportación son importantes y que las prácticas actuales adolecen de falta de transparencia y disciplina.

Próximas etapas

Nuevas consultas en grupos pequeños y reuniones de todos los Miembros: se anunciarán las fechas

Explicaciones

Fue una reunión informal de todos los Miembros en el marco de las negociaciones sobre la agricultura, denominada oficialmente "reunión informal abierta en Sesión Extraordinaria" del Comité de Agricultura.

Modalidades: los modos o métodos de proceder, en este caso, cómo reducir los aranceles, ampliar los contingentes y recortar las subvenciones y las ayudas, junto con la flexibilidad para abordar distintas sensibilidades. Los métodos principales consisten en fórmulas para reducir los aranceles y las ayudas, con varias formas de lograr la flexibilidad o fortalecer las disciplinas. Una vez que se hayan acordado las modalidades, los países podrán aplicar las fórmulas a los aranceles respecto de miles de productos y a diversos programas de ayuda.

Declaraciones del Presidente

Audio

Haga clic en los vínculos que figuran a continuación para descargar los archivos de audio o escuchar lo que el Presidente dijo en la reunión.

Declaraciones del Presidente:

Texto

Bienvenidos a esta reunión informal del Comité de Agricultura en Sesión Extraordinaria.

Como se indicaba en la invitación enviada por fax, el objetivo de la reunión de hoy es proporcionar a los Miembros información actualizada acerca de las consultas mantenidas recientemente sobre la propuesta del G-33 presentada en nuestra reunión informal de 16 de noviembre (JOB/AG/22) y brindar a las delegaciones la oportunidad de seguir intercambiando opiniones sobre esa propuesta o sobre cualquier otra cuestión.

Antes de comenzar, haré unas breves observaciones sobre otras cuestiones que se están examinando en relación con los pilares del acceso a los mercados y la competencia de las exportaciones.

En primer lugar, me referiré a la propuesta presentada por el G-20 con miras al logro de un acuerdo sobre la administración de los contingentes arancelarios. Como tal vez sepan los Miembros, no ha habido más consultas amplias sobre esa propuesta en concreto, aunque he seguido reuniéndome con delegaciones para oír sus opiniones sobre esa y otras cuestiones. Como indiqué en nuestra última reunión, celebrada en marzo, los Miembros siguen considerando que sería conveniente estudiar la propuesta con miras a una posible decisión en Bali, aunque hay algunos puntos sensibles con respecto a ciertos aspectos que los Miembros no parecen estar aún en condiciones de resolver. Por lo tanto, tendremos que volver a examinar la propuesta a su debido tiempo, pero propongo que no la abordemos de inmediato. Seguiré vigilando esta cuestión y determinaré, en consulta con las delegaciones, cuál es el buen momento para reanudar las consultas sobre la propuesta.

En segundo lugar, en lo referente a los estudios sobre el pilar de la competencia de las exportaciones y sobre las restricciones a la exportación, el 24 de abril la Secretaría distribuyó una versión revisada del estudio sobre la competencia de las importaciones (TN/AG/S/27/Rev.1), basada en la información adicional y las observaciones que se recibieron de los Miembros hasta el 15 de abril tras la distribución de la primera versión del documento. Cuando hayamos terminado nuestro debate de la propuesta del G-33, invitaré de nuevo a los Miembros que lo deseen a que hagan observaciones sobre esos documentos, así como sobre cualquier otra cuestión. Los Miembros también habrán observado en los últimos días el Brasil ha presentado, en nombre del G-20, una nueva propuesta sobre la competencia de las exportaciones, por lo que propongo que se dé a dicha delegación la oportunidad de presentarla cuando hayamos concluido nuestro debate sobre la propuesta del G-33.

Propuesta del G-33

Pasando ahora a la propuesta del G-33, permítanme informarlos con más detalle de lo que ha ocurrido en este ámbito.

Desde nuestra última reunión, que tuvo lugar el 27 de marzo, he celebrado una serie de consultas centradas en la propuesta del G-33. El principal objetivo de esas consultas era determinar si podríamos identificar progresivamente elementos de una posible convergencia en torno a la propuesta.

Durante el mes de abril las consultas se basaron directamente en la propuesta propiamente dicha, aprovechando los conocimientos adquiridos durante las reuniones técnicas celebradas este mismo año, que se habían basado en la información fáctica presentada por los Miembros acerca de sus programas de constitución de existencias públicas. Los argumentos que los proponentes y otros participantes presentaron en esas sesiones siguieron por lo general la línea de los expuestos en los debates mantenidos en el marco del proceso técnico.

Los miembros del G-33 han seguido insistiendo en que su margen de actuación se ha visto erosionado por los aumentos de los precios, por lo que se necesita una solución que ayude a esos países a garantizar la disponibilidad de alimentos para las poblaciones necesitadas. Afirman que no hay alternativa viable a la constitución de existencias públicas y que, por lo tanto, sería necesaria alguna modificación de las normas vigentes en materia de cálculo del sostenimiento de los precios del mercado. Los argumentos de otros Miembros se han centrado en particular en la repercusión sistémica que tendría la introducción de una modificación de ese calado en las normas actuales sin llevar a cabo una negociación más amplia, así como en la posibilidad de que un cambio como el contemplado en la propuesta, que otorgaría flexibilidad para reclasificar la ayuda comprendida en el compartimento ámbar como ayuda del compartimento verde, tuviera como consecuencia una distorsión del comercio. Esos Miembros han afirmado que, dadas las muy diferentes situaciones de los distintos países en desarrollo Miembros, la mayor parte de los cuales no está en riesgo inminente de incumplir sus compromisos, una modificación de las normas existentes sería apresurado, a la par que desproporcionado para abordar las preocupaciones planteadas.

En el curso de esas consultas se hizo cada vez más evidente que era poco probable que la propuesta, en su forma actual, obtuviese un consenso en el tiempo restante hasta Bali. Para explorar otras vías, se plantearon algunas ideas, como una posible modificación o aclaración de alguna de las cuatro variables que se tienen en cuenta al calcular el sostenimiento de los precios del mercado sujeto a la limitación de minimis. Los miembros del G-33 propusieron las siguientes variables:

i) el nivel de minimis,
ii) el precio exterior de referencia,
iii) la producción con derecho a ayuda y
iv) el precio administrado.

En los debates se sugirieron también posibles limitaciones adicionales, como i) la especificidad de los productos (es decir, limitar cualquier nueva flexibilidad a determinados productos de primera necesidad, como el trigo y el arroz, ii) la orientación, iii) el establecimiento de restricciones o disciplinas respecto de la colocación de las existencias, iv) el establecimiento de un tope para la exención y v) la creación de un mecanismo de transparencia y vigilancia. Paralelamente, los Miembros también han celebrado entre ellos algunos debates técnicos para comprender mejor los vínculos entre las distintas variables.

Los debates sobre todas estas cuestiones han sido abiertos y francos y creo que también constructivos, al menos cuando los Miembros simplemente han evitado volver sobre cuestiones sobradamente tratadas. Sin embargo, con esto no debe entenderse, que hayamos dado con soluciones claras en esta etapa, o que tengamos grandes bazas para lograr un avance decisivo: es evidente que estamos aún muy lejos de definir lo que podría ser una zona de convergencia apropiada para esta cuestión en Bali.

Cuatro preguntas

Para propiciar aún más la búsqueda de convergencia, las consultas que he celebrado en mayo se han basado en las cuatro preguntas que presenté en la reunión con altos funcionarios del 30 de abril de 2013 y que se distribuyeron a las delegaciones el 1º de mayo.

Esas preguntas son las siguientes:

1. ¿Están los Miembros dispuestos a considerar la posibilidad de que en las decisiones o la Declaración que se adopten en Bali se reconozca que, sin perjuicio del requisito fundamental del compartimento verde relativo a no tener efectos de distorsión del comercio ni efectos en la producción, o, a lo sumo, tenerlos en grado mínimo, el compartimento verde debe ser lo suficientemente flexible para abarcar una amplia variedad de políticas en materia de servicios generales en los países en desarrollo, en la línea de lo indicado en el apartado h) propuesto (que el G-33 sugiere añadir a la Lista ilustrativa de medidas del compartimento verde)?

2. Teniendo en cuenta lo que la Conferencia Ministerial ha dicho en el pasado (incluida la Decisión sobre la aplicación adoptada en 2001 en Doha), ¿podemos aprovechar la Conferencia de Bali para enviar un mensaje político convergente que reconozca la función que desempeñan la constitución de existencias públicas y las políticas similares en algunos países en desarrollo?

3. ¿Están los Miembros dispuestos a acordar, en el marco de los preparativos de la Conferencia de Bali, una modificación o interpretación de las disciplinas del Acuerdo sobre la Agricultura de la OMC existentes que pueda aportar en esta esfera de la constitución de existencias públicas una flexibilidad mayor que la que existe actualmente? De ser así, ¿cuál es esa modificación o interpretación? De no ser así, ¿están los Miembros dispuestos a considerar la posibilidad de proseguir los trabajos sobre estas cuestiones después de la Conferencia de Bali, y en qué marco se llevarían a cabo esos trabajos?

4. ¿Desean los Miembros considerar la posibilidad de establecer un mecanismo o proceso mediante el cual cualquier Miembro que tengan preocupaciones específicas por el riesgo de que sus políticas de constitución de existencias públicas encaminadas a lograr objetivos de seguridad alimentaria incumplan sus compromisos en el marco de la OMC pueda señalar esas preocupaciones a la atención de los Miembros y solicitar una flexibilidad adicional con carácter provisional, hasta que se llegue a un acuerdo más amplio para modificar las disciplinas de manera general?

Posible convergencia en torno a las preguntas 1 y 2

Estas preguntas han servido para alentar un debate activo y participativo durante el cual he tenido la satisfacción de observar que han empezado a aflorar al menos algunos elementos de posible convergencia. Sin embargo, por el momento esos elementos conciernen únicamente a las preguntas 1 y 2.

En lo que respecta a la pregunta 1, todos los participantes manifestaron su disposición a trabajar en el texto de una declaración o comunicado para Bali que reconozca, en términos generales, que las políticas y programas mencionados en la primera parte de la propuesta del G-33 podrían considerarse comprendidos en la categoría "Servicios generales" del párrafo 2 del Anexo 2 del Acuerdo sobre la Agricultura. Varios Miembros consideraron que en la declaración debía indicarse claramente que la parte introductoria del párrafo 1 del Anexo 2 sería plenamente aplicable a esas políticas y programas. Algunos Miembros también pidieron que prosiguieran los debates para comprender mejor las medidas de política abarcadas por la propuesta del G-33, con miras a afinar la lista que había de incluirse en la declaración.

En relación con la pregunta 2, que invitaba a reflexionar sobre el mensaje político que habría que transmitir en Bali al reconocer la función que desempeña la constitución de existencias públicas en los países en desarrollo, recordé que existe un precedente en el párrafo 2.1 de la Decisión de Doha sobre cuestiones y preocupaciones relativas a la aplicación (WT/MIN(01)/17), en el que se insta a los Miembros a "actuar con moderación en lo que respecta a la impugnación de medidas notificadas por los países en desarrollo en el marco del compartimento verde y destinadas a promover el desarrollo rural y responder adecuadamente a las preocupaciones relativas a la seguridad alimentaria". Ésta podría ser una referencia útil en la que se podría profundizar en el marco del mensaje político.

Como en el caso de la pregunta 1, todos los Miembros respondieron positivamente en el plano general. Algunos consideraron que el mensaje debía aportar un valor añadido con respecto a la Decisión de 2001. Otros consideraron que era necesario asegurarse de que cualquier mensaje se equilibrase adecuadamente con un reconocimiento de los aspectos más amplios de la seguridad alimentaria que alcanzan a todos los pilares de las negociaciones sobre la agricultura, incluida la necesidad de alentar nuevas reformas de las políticas agrícolas, así como la de garantizar una mayor transparencia respecto de los programas y medidas existentes. No se llegó a ningún consenso sobre aspectos específicos de esos posibles elementos, pero se ha abierto el debate, y espero que cuando los Miembros reflexionen más a fondo sobre las ideas que vierten en él sea posible lograr una convergencia más amplia sobre esta cuestión del mensaje político.

Divergencias en torno a las preguntas 3 y 4

Las preguntas 1 y 2 concitaron los elementos generales de convergencia que se han indicado, pero aún no puede decirse lo mismo sobre las preguntas 3 y 4. Lo positivo, sin embargo, es que se han articulado más claramente las posiciones de unos y otros. Ahora sabemos mucho más sobre la posición de cada uno de nosotros, lo cual de por sí es un requisito indispensable para cualquier progreso.

En relación con la pregunta 3, globalmente podría dividirse a los Miembros en tres grupos: i) los que preconizan una solución sistémica general de la cuestión en Bali, mediante una modificación o interpretación de las normas existentes; ii) los que no están convencidos de que una modificación o interpretación sea posible o deseable antes de Bali, pero a la vez están dispuestos a debatir posibilidades en esta esfera después de Bali; y iii) los que tienen una posición más matizada y defienden algún tipo de solución intermedia que entrañe tanto un remedio temporal como la continuación de los trabajos después de Bali.

Los principales argumentos que se han presentado en contra de la modificación o interpretación han sido los siguientes: i) las diferentes situaciones en que se encuentran los proponentes y la consiguiente inviabilidad de un enfoque basado en "una solución única para todos"; y ii) la complejidad del asunto, que para muchos sólo tiene solución en el marco de una negociación sobre la agricultura mucho más amplia, la cual, según se sugiere, no puede tener lugar en el corto espacio de tiempo que queda hasta la Conferencia de Bali.

Por consiguiente, creo que puede decirse que las opiniones expresadas en relación con la respuesta a la pregunta 3 abarcan varias opciones diferentes, ninguna de las cuales goza de un consenso en esta fase.

En los debates he sugerido que, con independencia de la conclusión a la que se llegue con respecto a la cuestión de las "soluciones globales" del tipo de las previstas en la pregunta 3, también podría ser útil que los Miembros contemplaran y estudiaran la posibilidad de establecer un mecanismo que pudiera utilizarse caso por caso, como se propone en la pregunta 4. Aunque por el momento sólo de manera tentativa, los Miembros se han mostrado dispuestos a tratar esa posibilidad, que podría considerarse como una vía adicional para responder a las cuestiones que plantea la propuesta del G-33. Insisto en que por el momento los debates han tenido el carácter de un sondeo, aunque varios Miembros han indicado que están dispuestos a estudiar un mecanismo o proceso para ofrecer un cierto grado de flexibilidad adicional a determinados Miembros, siempre que este recurso sea limitado en el tiempo y no automático, y que no tenga efectos de distorsión del comercio ni efectos en la producción, o, a lo sumo, los tenga en grado mínimo. Algunos Miembros también han puesto de relieve que esa flexibilidad no debe concederse a expensas de las reformas económicas necesarias. También se subrayó de nuevo que la transparencia (principalmente mediante la presentación puntual de notificaciones) sería un elemento importante de la vigilancia de cualquier medida de flexibilidad. Algunos Miembros también insistieron en que, sea cual sea la solución temporal, ésta debía ser funcional y/o no debía sustituir a una solución más amplia; creo que la idea era que sería posible establecer un marco de soluciones específicas y, al mismo tiempo, permitir que la continuación de los trabajos sobre posibles soluciones a más largo plazo y, posiblemente, de carácter más general.

Sé que a algunas delegaciones les decepcionará ver que no puedo informar de progresos más definitivos en la búsqueda de una solución para Bali con respecto a la propuesta del G-33. Creo que hacerlo sería distorsionar la realidad que afrontamos actualmente, que es que a pesar de los progresos que pueden discernirse en los debates sobre las preguntas 1 y 2, los Miembros siguen estando muy divididos acerca de cuál sería el mejor enfoque para las preguntas 3 y 4.

La seguridad alimentaria preocupa claramente a todos los Miembros

En resumen, creo que, en el plano más general, todos los Miembros reconocen la necesidad de tratar de definir adecuadamente el problema o de enmarcar el debate con miras a la Conferencia de Bali: la seguridad alimentaria es a todas luces una preocupación importante para todos los Miembros, pero es también una cuestión que los Miembros contemplan desde perspectivas y con énfasis muy diferentes. También creo que se reconoce que una respuesta a la propuesta del G‑33 requerirá elementos generales, y elementos más específicos.

Lo que tenemos que hacer a medida que avance nuestra labor es analizar con más detalle el problema y la respuesta que hay que darle. Sugiero que nos centremos en lo que puede hacerse respecto del problema en términos generales (abarcando muy diversas sugerencias, que van desde el mensaje político hasta la modificación formal); y en lo que puede hacerse a un nivel específico, y en qué circunstancias y condiciones. Creo que la única manera de lograr todo esto es que los Miembros participen en el debate, que propongo proseguir en el marco de nuevas consultas informales celebradas en diversas configuraciones, y "sin ideas preconcebidas". Tenemos que fortalecer la confianza entre nosotros para identificar más claramente las distintas zonas de convergencia posibles, lo que a su vez requeriría la adopción de decisiones políticas que permitan avanzar.

Dicho llanamente 

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