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OMC: NOTICIAS 2007 |
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La cuestión de las normas que exigen las organizaciones que representan a las cadenas de supermercados y otros organismos es relativamente nueva. Los debates del Comité de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias tratan de determinar si estas normas del sector privado están abarcadas por el Acuerdo MSF de la OMC y de qué forma, y qué consecuencias económicas tendrán para los distintos países. Este ha sido uno de los muy varios temas debatidos en los tres días de reuniones formales e informales del Comité de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias (MSF) (que comenzaron con las consultas informales celebradas el 27 de febrero). Entre las preocupaciones concretas planteadas hubo reclamaciones sobre el tiempo en que algunos países tardan en evaluar el riesgo y aprobar las importaciones, y lo que algunos países consideran un incumplimiento por parte de los países importadores de las normas internacionales o del requisito de que sus medidas estén basadas en criterios científicos. En las reuniones también se examinaron la situación más reciente respecto de la enfermedad de “las vacas locas” (EEB), la influenza aviar, la fiebre aftosa y otras preocupaciones comerciales. Asimismo, varias de estas preocupaciones comerciales específicas están también relacionadas con la “regionalización”: el hecho de reconocer la presencia de una enfermedad en determinadas regiones de los países en lugar de adoptar medidas que afecten a países enteros. Este es un tema que los Miembros siguieron tratando de forma independiente. El Comité consideró asimismo las medidas que podían adoptarse a raíz del último examen del Acuerdo MSF, en particular para mejorar la transparencia. Esta cuestión se planteó por primera vez hace casi dos años. El debate aceleró su marcha cuando el Comité decidió convertirlo en un punto separado del orden del día (anteriormente estaba entre las diversas “preocupaciones comerciales específicas”) y la Secretaría y algunos gobiernos y organizaciones observadoras distribuyeron nuevos documentos sobre la forma en que las normas pueden afectar a las oportunidades comerciales de los países en desarrollo. Algunos Miembros, como Chile y la Unión Europea, dijeron que las normas privadas pueden crear oportunidades comerciales, puesto que si los exportadores cumplen las normas, pueden vender sus productos más fácilmente. La Unión Europea citó el ejemplo de los espárragos peruanos que se venden en los mercados de la Unión Europea. Sin embargo, algunos Miembros (por ejemplo, San Vicente y las Granadinas, las Bahamas, Egipto, Cuba y el Brasil) dijeron que la proliferación de normas que se establecen sin que haya habido consulta es un problema para las economías pequeñas, y que las normas privadas a menudo son incompatibles con las establecidas por los gobiernos o las organizaciones internacionales. Añadieron que el cumplimiento de esas normas también genera costos. Algunos países, como la Argentina,
sostuvieron que en la práctica estas normas privadas facultativas
pueden volverse obligatorias: si un proveedor no las cumple, se lo
excluye del mercado. Varios países dijeron que la prioridad debía
ser ayudar a los países en desarrollo a que cumplan las normas
oficiales. Dijeron que si los países se centran demasiado en las
normas privadas, existe el peligro de perder de vista las normas
oficiales. Con esta cuestión el Comité MSF entra en
un ámbito relativamente nuevo. El Comité MSF se ocupa generalmente
de las normas establecidas por los organismos internacionales de
normalización y de las reglamentaciones obligatorias impuestas por
los gobiernos. Pero algunos países en desarrollo han comenzado a
plantear la cuestión de las normas establecidas por el sector
privado, por ejemplo, las cadenas de supermercados. Esta cuestión
fue planteada
por
primera vez por San Vicente y las Granadinas debido a las normas
privadas aplicadas al banano que, a su parecer, eran más rígidas que
las normas internacionales, lo que creaba dificultades para los
pequeños agricultores. Se han distribuido otros documentos: uno de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) (documento G/SPS/GEN/763) sobre su investigación acerca de los costos y beneficios de las normas del sector privado; uno de la Organización Internacional de Normalización (ISO) (documento G/SPS/GEN/750), a y dos de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) sobre las normas del sector privado en general y sus efectos (G/SPS/GEN/760) y estudios de las consecuencias para las frutas y hortalizas (G/SPS/GEN/761). San Vicente y las Granadinas y las Bahamas también distribuyeron documentos sobre sus experiencias con las normas privadas (G/SPS/GEN/766 y G/SPS/GEN/764, respectivamente).
Restricciones impuestas por la India a causa de la influenza aviar:
los Estados Unidos retiraron sus preocupaciones porque se habían
revisado las medidas de la India. Medidas de Australia sobre las manzanas y los camarones: Nueva Zelandia mantiene su reclamación de larga data con respecto al tiempo que tarda Australia en aprobar las importaciones de manzanas, nuevamente apoyada por los Estados Unidos y la UE. Nueva Zelandia dijo que la evaluación de riesgos más reciente preveía nuevos requisitos para las importaciones que no estaban basados en pruebas científicas. Tailandia, China y otros países del Sudeste Asiático plantearon una reclamación similar sobre los cambios propuestos por Australia a las medidas de cuarentena y de control relativas a los camarones. Por su lado, Australia anunció un proyecto
de modificación de sus procedimientos de análisis del riesgo de las
importaciones para volverlos más predecibles e incluir un calendario
— 24 meses para un análisis “normal” y 36 meses para un análisis
“especial” — pero con disposiciones que permiten a las autoridades
parar el reloj en determinadas circunstancias. Sin embargo, al menos
algunos Miembros dijeron que se mantenían escépticos al respecto. También se examinaron varias otras cuestiones nuevas y cuestiones que no se habían resuelto (véase P.S. infra) China informó a los Miembros sobre su nueva Certificación de alimentos ecológicos. Los Estados Unidos dijeron que habían efectuado una evaluación del riesgo sobre los productos derivados de animales clonados, y que sus conclusiones preliminares eran que se debía permitir la venta de algunos de ellos sin restricciones, puesto que no se habían identificado riesgos para la salud de las personas o de los animales. Sin embargo, los Estados Unidos subrayaron que los productos se seguirían manteniendo fuera del mercado dado que sólo se trataba del inicio de un proceso reglamentario. Los Miembros consideran por lo general que la transparencia ha mejorado con el suministro de información más completa, más variada y de mejor calidad sobre las medidas que adoptan los gobiernos. Sigue habiendo varios problemas, y se están preparando para examinarlos en la próxima reunión programada para junio, así como en una reunión especial que tendrá lugar en octubre. Entre los problemas que enfrentan particularmente los países en desarrollo están los siguientes: establecer una relación entre las MSF de los gobiernos y las normas internacionales en vigor y saber cómo incluir información al respecto en las notificaciones y si hay que hacerlo; incluir alguna otra información potencialmente útil en las notificaciones, como las categorías (o la codificación aduanera del “SA”) de los productos abarcados; asegurar una coordinación dentro de los gobiernos para que las autoridades que se ocupan de las normas internacionales mantengan informadas a las que se ocupan de las MSF; y conseguir los recursos necesarios para poder manejar el creciente flujo de notificaciones procedentes de los demás Miembros. Un nuevo documento de la Secretaría, distribuido con la signatura G/SPS/GEN/751, analiza las respuestas de los Miembros al cuestionario sobre el funcionamiento de los “servicios nacionales de información” y los “organismos nacionales encargados de la notificación”, dos actores fundamentales para la transparencia de las MSF. La Secretaría también está trabajando en un nuevo mecanismo de búsqueda en línea diseñado para que la información que se notifica sea más fácil de presentar y analizar. Algunos Miembros comunicaron que todavía están celebrando consultas en grupos pequeños sobre esta cuestión, que consideran importante. Pidieron más tiempo para llegar a un acuerdo sobre la propuesta que han de presentar al Comité MSF. La cuestión se volverá a debatir en junio. El concepto fundamental de que aquí se trata es el reconocimiento de que una región exportadora (que forma parte de un país o es una zona situada a ambos lados de una frontera) está libre de enfermedades o libre de plagas (o tiene una menor incidencia de ellas). La cuestión se plantea con frecuencia en el marco de una preocupación comercial específica y también es objeto de debate como un tema en sí. Un grupo de Miembros ha propuesto que el Comité MSF prepare directrices para la aplicación de este concepto, pero otros se han opuesto a este enfoque. (Las cuestiones tratadas se describen brevemente en un documento de la Secretaría, G/SPS/GEN/640/Rev.1. Véanse también las noticias de febrero de 2006) Esta cuestión fue objeto de otras consultas informales, y el Presidente informó sobre el debate que se había llevado a cabo informalmente el 27 de febrero, y reanudado durante una pausa en la reunión formal del 1º de marzo. Egipto distribuyó un documento no oficial que describía su análisis de esta cuestión y sus preparativos para formular propuestas basadas, en parte, en las resoluciones del sistema de solución de diferencias de la OMC. Egipto teme que las disposiciones sobre trato especial y diferenciado para los países en desarrollo previstas en el Acuerdo MSF (particularmente el párrafo 1 del artículo 10) no sean en la práctica tan efectivas y aplicables como desean, o necesitan, los países en desarrollo. En el documento de Egipto se dice que la formulación del Acuerdo puede parecer “imperativa”, pero como las disposiciones no especifican las medidas que deben adoptarse, queda abierta la cuestión de saber lo que han de hacer los países. Se sostiene que lo mismo ocurre con las disposiciones sobre asistencia técnica, puesto que el texto sólo exige a los países que hagan todo lo posible, sin especificar cómo deben hacerlo. Egipto dijo que su documento era un punto de partida para los debates, y pidió que se celebraran consultas informales sobre esta cuestión antes de la próxima reunión del Comité en junio. Varios países, la mayoría países en desarrollo (entre ellos, Kenya, Turquía, Cuba y China), apoyaron el documento y solicitaron la celebración de consultas. La UE, el Japón, Nueva Zelandia y otros dijeron que este debate no debía reducir la capacidad de los Miembros de proteger la salud de las personas y de los animales y preservar los vegetales, que es lo que pone al Acuerdo MSF en una categoría distinta a la de los otros acuerdos, como el antidumping. Algunos sugirieron que los países en desarrollo no hacían un uso pleno de la asistencia técnica que tienen a disposición. Otros dijeron que se opondrían a una modificación del Acuerdo MSF porque éste representa un equilibrio delicado entre la protección de la salud y la liberalización del comercio. En una reunión informal celebrada el 27 de febrero, los Miembros estudiaron la forma de avanzar con respecto a las cuestiones planteadas en el segundo examen sobre el funcionamiento y aplicación del Acuerdo, concluido en 2005. El Presidente informó que de una lista de 15 temas, el acuerdo se centraría primero en seis. Cuatro de éstos son ya puntos habituales del orden del día: transparencia, regionalización, trato especial y diferenciado para los países en desarrollo y asistencia técnica (con especial atención a la evaluación de la eficacia de la asistencia que se presta actualmente). Las otras cuestiones se refieren a la utilización de consultas ad hoc de los “buenos oficios” del Presidente para ayudar a resolver cuestiones comerciales específicas; y a las relaciones con los organismos internacionales de normalización, las relaciones que éstos mantienen entre ellos, y la vigilancia del uso de las normas internacionales en las medidas MSF. Las siguientes fechas (con reuniones
informales previstas antes en la misma semana) todavía pueden
modificarse: A continuación figuran algunas de las cuestiones o preocupaciones comerciales examinadas en la reunión o informaciones facilitadas a los participantes. Información recibida de los Miembros:
Cuestiones nuevas:
Cuestiones planteadas anteriormente:
Más información … volver al principio
Acceso a información sobre MSF en
el sitio Web de la OMC
Presidente: Sr. Juan Antonio DORANTES, México (se trata de su última reunión. Aún no se ha designado sucesor).
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